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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Editorial</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Migraci&oacute;n; educaci&oacute;n y pobreza; marginaci&oacute;n y desarrollo social; educaci&oacute;n y esperanza de vida, se reflejan aqu&iacute; como problemas que impiden el desarrollo econ&oacute;mico en algunos de nuestros pa&iacute;ses latinoamericanos. Tambi&eacute;n aparecen las preocupaciones de otros autores por medir y comprobar &#151;con las nuevas herramientas&#151; la existencia de divergencias en las regiones agr&iacute;colas, en este caso de M&eacute;xico, despu&eacute;s del Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte</i> <i>(TLCAN).</i></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><i>* * * *</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La frontera m&aacute;s transitada del mundo no es precisamente un reflejo de integraci&oacute;n regional, al contrario: "la din&aacute;mica actual del sistema obedece a la estrategia de internacionalizaci&oacute;n productiva de las grandes corporaciones estadounidenses (Gereffi, 2001), que se asocia a la transnacionalizaci&oacute;n y precarizaci&oacute;n de los mercados laborales como parte de la pol&iacute;tica neoliberal de ajuste estructural. Lejos de responder a un modelo de <i>libre comercio</i> ben&eacute;fico para ambos pa&iacute;ses, esas pol&iacute;ticas han desencadenado nuevas relaciones de producci&oacute;n que, a su vez, entra&ntilde;an una nueva modalidad de intercambio desigual. &Eacute;stas confieren a M&eacute;xico el papel de proveedor especializado de recursos naturales y, sobre todo, de fuerza de trabajo barata." De este modo se expresan los autores que en esta ocasi&oacute;n abren este nuevo n&uacute;mero de la <i>Revista Problemas del Desarrollo.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un an&aacute;lisis que comprende la exposici&oacute;n del modelo exportador de fuerza de trabajo mexicano en el contexto del TLCAN, y sobre todo la situaci&oacute;n de precarizaci&oacute;n del mercado laboral en M&eacute;xico, Delgado Wise y M&aacute;rquez Covarrubias abordan el tema de la fuerza laboral mexicana en el mercado de trabajo estadounidense, a partir de dos mecanismos de exportaci&oacute;n de trabajo barato, en beneficio de la econom&iacute;a del vecino del norte. Para los autores de "Para entender la migraci&oacute;n a Estados Unidos: el papel de la fuerza de trabajo barata mexicana en el mercado laboral transnacional", la maquila y la maquila encubierta corresponden al llamado mecanismo indirecto, mientras que la migraci&oacute;n laboral comprende el llamado mecanismo directo. M&aacute;s adelante anotan que "el ensanchamiento de la brecha salarial, la prolongaci&oacute;n de las jornadas laborales, el desmantelamiento de los sindicatos, la inseguridad en el empleo y el acceso restringido a prestaciones sociales" complementan la llamada precarizaci&oacute;n trasnacional del trabajador, la cual consolida "un mercado laboral trasnacional asim&eacute;trico e injusto", y que ayuda a que por medio de la maquila y la maquila encubierta el trabajador mexicano incorpore su fuerza laboral, en determinadas ramas de punta, al espacio manufacturero estadounidense.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunos estudios emp&iacute;ricos que han realizado acad&eacute;micos y entidades multilaterales muestran la relaci&oacute;n entre educaci&oacute;n y pobreza, pero no han establecido todav&iacute;a un modelo que identifique a las principales variables que inciden en esa problem&aacute;tica y, por ello, las dificultades existentes para plantear pol&iacute;ticas sociales m&aacute;s acertadas. Los autores del art&iacute;culo "Una aproximaci&oacute;n emp&iacute;rica a la relaci&oacute;n entre educaci&oacute;n y pobreza" realizan un ejercicio sobre el tema propuesto, a partir de una compulsa bibliogr&aacute;fica, que revisa la teor&iacute;a del capital humano, el modelo de Logit m&uacute;ltiple ordenado y el de ecuaciones estructurales, que les permite abordar finalmente la especificaci&oacute;n del modelo. En el momento de la aplicaci&oacute;n del mismo al espacio del Valle del Cauca, Colombia, Aguado Quintero <i>et al.</i> consideran que "los resultados encontrados con el modelo estructural sugieren que existe un proceso de doble v&iacute;a entre los niveles de pobreza y de educaci&oacute;n, es decir, aquellas personas pobres que alcanzan bajos grados de educaci&oacute;n, posiblemente por su naturaleza de pobres (medidos por l&iacute;neas de pobreza) y aquellas personas con bajos niveles de educaci&oacute;n que son pobres."</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En una reflexi&oacute;n fuera de contexto concluyen: "Una posible salida del c&iacute;rculo vicioso entre educaci&oacute;n y pobreza ser&iacute;a subsidiar la educaci&oacute;n en todos sus niveles y que todas las personas tengan acceso a la misma. Sin embargo &#151;se&ntilde;alan&#151;, los resultados muestran que no basta con educar a las personas s&oacute;lo para superar la pobreza si no se garantiza un entorno macroecon&oacute;mico favorable, espec&iacute;ficamente en t&eacute;rminos de empleo, adem&aacute;s de otros factores, los cuales no se abordan en el presente trabajo".</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al tomar como punto de referencia la relevancia del Informe sobre Desarrollo Humano (IDH) del PNUD&#45;1990, el trabajo de Lamelas y Aguayo sobre "Un an&aacute;lisis de la relaci&oacute;n de causalidad entre la esperanza de vida y la educaci&oacute;n" se centra en las relaciones de dos indicadores b&aacute;sicos. Seg&uacute;n las autoras, "en el conjunto de los factores determinantes del bienestar econ&oacute;mico y social, ocupan un lugar destacado los indicadores de esperanza de vida y educacionales. Entre ambos indicadores se establece un importante v&iacute;nculo, que puede ser enfocado desde un punto de vista bidireccional; aunque la relaci&oacute;n m&aacute;s frecuentemente analizada es la que aborda la incidencia de los &uacute;ltimos en el primero." Por medio de un modelo econom&eacute;trico manifiestan la relaci&oacute;n de causalidad entre la esperanza de vida y el contexto socioecon&oacute;mico y concluyen: "La influencia positiva del mismo ha sido recogida mediante dos variables: el porcentaje de poblaci&oacute;n con estudios posteriores a los secundarios y el porcentaje de poblaci&oacute;n urbana." Todo esto lo realizan mediante un modelo de datos de panel con efectos fijos para desplegar la heterogeneidad entre los pa&iacute;ses miembros de la Comunidad Andina, durante los quinquenios del periodo 1970&#45;2000.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un tema, el de la convergencia espacial ya transitado en otros estudios, pero una aplicaci&oacute;n del mismo hacia el sector agr&iacute;cola y la concentraci&oacute;n regional a&uacute;n no demasiado estudiada y mucho menos con estas herramientas de an&aacute;lisis, convierten al art&iacute;culo "Convergencia espacial y concentraci&oacute;n regional agr&iacute;cola en M&eacute;xico 1970&#45;2003" en lectura obligada para los estudiosos de problemas regionales y desarrollos locales. Desde un comienzo Norman Assuad, Luis Quintana y Roberto Ram&iacute;rez expresan que "el prop&oacute;sito de esta investigaci&oacute;n es el de analizar los efectos del TLCAN en el comportamiento de las disparidades del ingreso agr&iacute;cola regional, aplicando el enfoque de convergencia espacial, compar&aacute;ndolo con los resultados de la convergencia tradicional, incluyendo como variable explicativa a la concentraci&oacute;n econ&oacute;mica espacial". A partir de la hip&oacute;tesis de trabajo que enuncia: "el ingreso de las regiones agr&iacute;colas del pa&iacute;s ha tendido a una mayor divergencia entre las regiones de ingresos altos y bajos, propiciado en gran medida por la concentraci&oacute;n econ&oacute;mica espacial de la producci&oacute;n, lo que es indicativo de la incapacidad de la pol&iacute;tica gubernamental de apertura de la econom&iacute;a y del TLCAN, para el desarrollo del sector agr&iacute;cola y sus regiones", se demuestra "la inexistencia de la convergencia y la tendencia a la divergencia en las regiones agr&iacute;colas del pa&iacute;s. De ah&iacute; que se establezca la necesidad de probar la asociaci&oacute;n estad&iacute;stica entre la divergencia regional y la concentraci&oacute;n econ&oacute;mica de la producci&oacute;n agr&iacute;cola, a fin de validar la relaci&oacute;n funcional que se establece entre el crecimiento del producto agr&iacute;cola regional y el nivel de la concentraci&oacute;n econ&oacute;mica de la producci&oacute;n agr&iacute;cola. En este comportamiento se asume que se da una relaci&oacute;n directa entre mayor crecimiento de la producci&oacute;n y el nivel de concentraci&oacute;n de la producci&oacute;n agr&iacute;cola, por lo que se establece una relaci&oacute;n inversa entre la divergencia y la concentraci&oacute;n econ&oacute;mica de la producci&oacute;n. De tal forma que los resultados esperados de este an&aacute;lisis ser&iacute;an que la divergencia regional deber&iacute;a ser explicada por el nivel de concentraci&oacute;n econ&oacute;mica de la producci&oacute;n agr&iacute;cola en las regiones".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Marginaci&oacute;n y pol&iacute;ticas de desarrollo social: un an&aacute;lisis regional para Sonora" es el problema que Mario Camberos y Joaqu&iacute;n Bracamontes proponen en su trabajo. Para ello aclaran: "En nuestro pa&iacute;s como en el resto de Am&eacute;rica Latina y el Caribe, la marginaci&oacute;n persiste como un problema a&ntilde;ejo del subdesarrollo. Tomamos una entidad fronteriza para mostrar que la marginaci&oacute;n la padecen, aunque con menor intensidad, pero a un nivel preocupante, otras regiones de nuestro pa&iacute;s. Por tal raz&oacute;n, nuestro objetivo es evaluar la efectividad de la pol&iacute;tica social de M&eacute;xico a la luz de la incidencia de la marginaci&oacute;n, definida como la carencia de uno o varios de nueve satisfactores b&aacute;sicos. Su medici&oacute;n para el presente trabajo fue con base en el &iacute;ndice IM del CONAPO, en correspondencia ilustramos con Sonora y sus regiones, donde se exponen los cambios observados en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XX. Por otra parte, al comparar los resultados con los del CONAPO de 2000, encontramos un retroceso. Por esta raz&oacute;n, una de las grandes motivaciones para abordar este estudio es proporcionar herramientas para apoyar la evaluaci&oacute;n de la misma pol&iacute;tica en otras entidades."</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al revisar algunas aristas, en este caso el de las diferentes contabilidades que se manejan en algunos procesos de integraci&oacute;n econ&oacute;mica, Palacios Manzano <i>et al.</i> se detienen en el an&aacute;lisis de las diferencias en las variables de contabilidad, concretamente ingreso neto y equidad, entre los accionistas latinoamericanos y estadounidenses. De este modo "A comparative international analisis of the impact of accounting standards on fundamental accounting variables: the USA <i>versus</i> Latin America" visualiza que aunque las diferencias entre los principios de contabilidad latinoamericanos y estadounidenses no son significativas, hoy en d&iacute;a se incrementa la tendencia en el uso de ajustes entre ambos espacios. Se se&ntilde;ala como un ejemplo de ajustes a los que han surgido despu&eacute;s del TLCAN en donde la SEC (Comisi&oacute;n de Valores de EU) a&uacute;n no ha llegado a eliminar todos los obst&aacute;culos para las reconciliaciones de accionistas de M&eacute;xico y EU. "Estos resultados sugieren que los reguladores nacionales y los que fijan los est&aacute;ndares de contabilidad necesitan trabajar hacia una convergencia entre los principios de contabilidad nacionales y norteamericanos."</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la actualidad, la incorporaci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as en el espacio industrial latinoamericano es un reto crucial para impulsar el crecimiento y desarrollo de su econom&iacute;a. Enrique Kato lo aborda tangencialmente y analiza las debilidades que se presentan en el llamado sector de <i>proveedores especializados</i> que "se considera un sector tecnol&oacute;gicamente din&aacute;mico, dado que aunque no realiza fuertes gastos dedicados a la investigaci&oacute;n y al desarrollo (IyD), s&iacute; combina tecnolog&iacute;as de punta para ofrecer innovaciones de producto, maquinaria, y equipo basados en dise&ntilde;o y en la interacci&oacute;n con usuarios." Lamentablemente, seg&uacute;n comenta el autor de "Difusi&oacute;n de tecnolog&iacute;as incorporadas en la econom&iacute;a mexicana mediante proveedores especializados", dicho sector "es un conjunto diverso de industrias encargado de la elaboraci&oacute;n de bienes con tecnolog&iacute;a incorporada, como son maquinaria y equipo. Ese sector tecnol&oacute;gico mantiene una reducida participaci&oacute;n en las ventas totales manufactureras. El principal destino de su producci&oacute;n es el mercado externo, incluso con mayor propensi&oacute;n a exportar que el resto de las manufacturas." Finalmente recomienda que se necesita "una pol&iacute;tica de innovaci&oacute;n que procure fortalecer la acumulaci&oacute;n tecnol&oacute;gica del sector de proveedores especializados en M&eacute;xico para estudiar los bienes tecnol&oacute;gicos que provienen del extranjero, tanto materias primas, maquinaria y equipo, as&iacute; como servicios t&eacute;cnicos y patentes."</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cerramos la Secci&oacute;n de Art&iacute;culos con un trabajo que plantea la actual situaci&oacute;n del llamado <i>comercio justo,</i> que "hoy en d&iacute;a ha demostrado representar una importante cifra de negocios para las empresas sociales, pero tambi&eacute;n para los consorcios empresariales. Derivado de ese auge, es necesario crear normas e instituciones que validen su funcionamiento." Doppler y Gonz&aacute;lez debaten sobre este dilema en "El comercio justo: entre la institucionalizaci&oacute;n y la confianza" y consideran: "No obstante que la promoci&oacute;n de cooperaci&oacute;n interna es sin duda un medio para el desarrollo local, la consolidaci&oacute;n del comercio justo tiende a ser evaluada en t&eacute;rminos mercantiles." El trabajo se ejemplifica con referencias muy concretas de la producci&oacute;n cafetalera chiapaneca y plantea enormes dudas sobre el futuro de este <i>comercio</i> ya que hoy "la consolidaci&oacute;n del comercio justo tiende a ser evaluada en t&eacute;rminos mercantiles. El acceso al mercado implica obtener ingresos econ&oacute;micos directos, de all&iacute; que, m&aacute;s all&aacute; de las redes de cooperaci&oacute;n local entre organizaciones, el comercio justo impone una competencia para apropiarse de una mayor parte de ese segmento del mercado. Esa competencia conlleva a la necesidad de regular el acceso a nuevas organizaciones, a fin de evitar la saturaci&oacute;n de la demanda".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Reflexiones alternas a las que estamos menos acostumbrados en nuestras p&aacute;ginas, pero no por ello menos sugerentes, son las que hoy incorporamos sobre la globalizaci&oacute;n en nuestra Secci&oacute;n de <i>Comentario y Debate.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"La ley de la entrop&iacute;a sostiene que toda la energ&iacute;a de un sistema aislado o cerrado se mueve de un estado ordenado a otro desordenado; la neguentrop&iacute;a, en cambio, considera la energ&iacute;a como un medio que tiende a regular el comportamiento de la materia &#151;hacia una mayor complejidad&#151; para provocar en &eacute;sta una tendencia al orden." A partir de esta noci&oacute;n, que Marcos Cueva Perus aclara que la extrae de la termodin&aacute;mica, el autor de "Cuarenta a&ntilde;os de crisis: entrop&iacute;a, neguentrop&iacute;a y recomposici&oacute;n capitalista" se&ntilde;ala: "En apariencia, el triunfo de la globalizaci&oacute;n convertir&iacute;a al capitalismo en un <i>sistema cerrado</i> y, desde este punto de vista, acelerar&iacute;a su descomposici&oacute;n. Sin embargo, ya hemos sugerido que no existe tal cosa como un <i>mercado mundial unificado,</i> y que por lo tanto el reordenamiento de las relaciones econ&oacute;micas entre naciones sigue teniendo una importancia decisiva. No puede confundirse cierta tendencia a la <i>unificaci&oacute;n del mercado mundial</i> con el anhelo estadounidense por lograr la supremac&iacute;a internacional. En otros t&eacute;rminos, y sin que siquiera se hayan resuelto las contradicciones surgidas a partir de la Segunda Guerra Mundial y los problemas estructurales de la econom&iacute;a estadounidense, es el intento de Washington por adue&ntilde;arse de la <i>globalizaci&oacute;n</i> lo que habr&iacute;a hecho que el sistema actual tienda en apariencia a <i>cerrarse</i> y a darle a la transici&oacute;n un car&aacute;cter ca&oacute;tico. Con todo, otras tendencias est&aacute;n en juego y pueden producir orden. Mientras Estados Unidos tiende a convertirse en un Estado rentista y de servicios &#151;sostenido por las asimetr&iacute;as del sistema monetario internacional&#151; la recomposici&oacute;n econ&oacute;mica internacional ha desplazado los grandes polos productivos hacia el continente euroasi&aacute;tico, y es esta misma recomposici&oacute;n la que Washington quisiera <i>contener."</i></font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>La direcci&oacute;n de la Revista    <br> 	M&eacute;xico, Ciudad Universitaria, mayo de 2007</i></font></p>     ]]></body>
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