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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Fronteras de pertenencia: Hacia la construcción del bienestar y el desarrollo comunitario transnacional de Santa María Tindú, Oaxaca]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Lecturas</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Fronteras de pertenencia. Hacia la construcci&oacute;n del bienestar y el desarrollo comunitario transnacional de Santa Mar&iacute;a Tind&uacute;, Oaxaca*</b></font><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Rese&ntilde;ado por Roc&iacute;o Valeriano**</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>*Roc&iacute;o Gil Mart&iacute;nez de Escobar, <i>Fronteras de pertenencia. Hacia la construcci&oacute;n del bienestar </i>y <i>el desarrollo comunitario transnacional de Santa Mar&iacute;a Tind&uacute;, Oaxaca, </i>Ediciones Casa Juan Pablos/Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#150;Iztapalapa/ Fundaci&oacute;n Rockefeller, M&eacute;xico, 2006, 400 pp.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>** Departamento de Antropolog&iacute;a de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana, Unidad Iztapalapa</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; hace diferente a una comunidad local de una transnacional? &iquest;Qu&eacute; mecanismos hacen posible que aun en la distancia una comunidad mantenga su unidad? &iquest;Qu&eacute; implica para ella el fen&oacute;meno migratorio? &iquest;Cu&aacute;les son los par&aacute;metros para determinar qui&eacute;n pertenece a ella y qui&eacute;n est&aacute; excluido? Las respuestas a estas y otras cuestiones las presenta Roc&iacute;o Gil en el agudo an&aacute;lisis que hace de una comunidad transnacional del estado de Oaxaca: Santa Mar&iacute;a Tind&uacute;. Se trata de un recorrido por las experiencias de sus miembros, dispersos en distintos puntos geogr&aacute;ficos de M&eacute;xico y Estados Unidos y quienes, lejos de sucumbir a la distancia, refuerzan ininterrumpidamente sus lazos identitarios con el prop&oacute;sito de alcanzar el bienestar comunitario.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, la originalidad de esta obra radica en haber ubicado el punto focal en las estrategias que este pueblo ha desarrollado conjuntamente para alcanzar su desarrollo y bienestar en ambos lados de la frontera. Claro est&aacute; que son m&uacute;ltiples los aspectos que giran alrededor del tema central y que van dando forma a la etnograf&iacute;a que la autora nos presenta; se apunta, por ejemplo, que el aparato pol&iacute;tico es el eje articulador de las din&aacute;micas transnacionales, aunque los dem&aacute;s &aacute;mbitos de la vida tindure&ntilde;a no dejan de ser relevantes para el an&aacute;lisis.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dado que los aspectos que se abordan son muchos y variados, el verdadero planteamiento del problema podr&iacute;a parecer borroso, pero a medida que avanza la lectura se va aclarando cada vez m&aacute;s. Entonces tenemos que los tindure&ntilde;os, debido a su car&aacute;cter transmigrante, asumen una doble condici&oacute;n: son ciudadanos transnacionales del pueblo y, al mismo tiempo, son ciudadanos locales en los lugares de destino, paradoja que les significa vivir una doble exclusi&oacute;n social, pues las autoridades no toman en cuenta sus necesidades espec&iacute;ficas. Frente a esta situaci&oacute;n, los tindure&ntilde;os se han visto forzados a crear estrategias de inclusi&oacute;n &#150;por medio del aparato pol&iacute;tico&#150;, lo que les garantizar&iacute;a la pertenencia a la comunidad y, consecuentemente, ser part&iacute;cipes y beneficiarios del desarrollo y el bienestar.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...mostrar cu&aacute;les son los procesos de conformaci&oacute;n de la unidad transnacional, la cual se construye a partir de la delimitaci&oacute;n de fronteras sociales, pol&iacute;ticas, simb&oacute;licas y culturales que se traducen en mecanismos de pertenencia y ciudadan&iacute;a.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los procesos de construcci&oacute;n y reconstrucci&oacute;n de las fronteras comunitarias que les dan identidad a estos individuos son la piedra angular de la investigaci&oacute;n y, a la vez, el eje articulador del resto de los temas tratados, d&aacute;ndole as&iacute; forma a un trabajo antropol&oacute;gico en donde la imponderable observaci&oacute;n participante hace posible advertir una etnograf&iacute;a documentada de la comunidad tindure&ntilde;a dispersa en M&eacute;xico y Estados Unidos. Si los mecanismos de construcci&oacute;n de fronteras comunitarias son el eje articu&#150;lador, es necesario nombrar a los tres que, por su trascendencia, se hacen presentes en la vida cotidiana de la comunidad: la negociaci&oacute;n de la pertenencia, los procesos internos de exclusi&oacute;n y la resoluci&oacute;n de conflictos mediante la cultura.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; pues, el trabajo se divide en dos grandes secciones, en las cuales, a trav&eacute;s de diversos temas, la autora nos presenta los mecanismos que adoptan los tindure&ntilde;os para construir la pertenencia y la ciudadan&iacute;a. La primera parte se enfoca en el an&aacute;lisis de la conformaci&oacute;n interna de la comunidad, mediante el examen de cuatro instituciones primordiales, a saber, parentesco, econom&iacute;a, cultura y el sistema pol&iacute;tico; mientras que la segunda centra su atenci&oacute;n en el contexto social en el que est&aacute;n insertos estos actores. Veamos. El concepto de comunidad adquiere un matiz diferente cuando nos referimos al fen&oacute;meno de la migraci&oacute;n; ya no es posible considerar como comunidad a un agregado de personas que comparten un espacio geogr&aacute;fico, que autom&aacute;ticamente pertenecen a ella s&oacute;lo por vivir dentro de ese espacio f&iacute;sico y que poseen una identidad en com&uacute;n. Para el caso de los transmigrantes tindure&ntilde;os, ser&iacute;a m&aacute;s correcto decir que es una comunidad desterritorializada y transnacional, que la determinaci&oacute;n de sus miembros se da mediante criterios de ciudadan&iacute;a, es decir, por derechos y obligaciones; y que se define a la comunidad como la suma de localidades, o sea, por el m&eacute;todo multilocal.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La empresa de realizar una etnograf&iacute;a de una comunidad transnacional y multirregional no parece f&aacute;cil; sin embargo, Roc&iacute;o Gil resuelve la situaci&oacute;n ubicando los principales puntos geogr&aacute;ficos donde se encuentra la mayor&iacute;a de los transmigrantes tindure&ntilde;os. As&iacute;, aparecen tres comunidades de estudio: Santa Mar&iacute;a Tind&uacute;, California y Oreg&oacute;n, de las que poseemos un panorama ampliado de su vida cotidiana en la que se desvelan cada una de las l&oacute;gicas de actuaci&oacute;n y de toma de decisiones comunitarias, adem&aacute;s de entender su sistema sociopol&iacute;tico, el cual, como se ha mencionado, es de importancia medular en la conformaci&oacute;n de su comunidad. En el cap&iacute;tulo cuatro, la autora expone que el parentesco es uno de los elementos de construcci&oacute;n de fronteras de la comunidad; y es que un elemento de anclaje a ella, en medio de la dispersi&oacute;n comunitaria, son las unidades dom&eacute;sticas, que articulan las geograf&iacute;as y demograf&iacute;as de la comunidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los tindure&ntilde;os se tienen que desplazar constantemente en funci&oacute;n de la oferta laboral, por lo que de forma continua se presentan nuevas configuraciones familiares ajust&aacute;ndose a las temporalidades y especialidades. Estos movimientos han propiciado reacomodos en la estructura social para mantener la unidad y la continuidad del grupo; por ejemplo, los roles cambian: los hombres dejan de ser la cabeza de la familia y las mujeres tienen que masculinizarse y tomar el papel que desempe&ntilde;aban sus esposos; las modalidades de residencia tambi&eacute;n se modifican debido al flujo constante de personas, provocando que surjan maneras alternas a las tradicionales. Entonces, la autora propone que a la forma de organizaci&oacute;n del parentesco se le denomine <i>unidad dom&eacute;stica transnacional, </i>que es en donde conviven personas que pueden o no tener lazos de parentesco, es posible que habiten m&aacute;s de una vivienda, comparten la actividad dom&eacute;stica y se presenta una gran movilidad de sus miembros debido a su situaci&oacute;n laboral en cada uno de los hogares que la componen.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Observamos que ante las nuevas configuraciones de la pertenencia comunitaria los tindure&ntilde;os han tenido que manipular las reglas sociales para adecuarlas a sus circunstancias particulares, por ejemplo mediante las alianzas matrimoniales y los actos de ciudadan&iacute;a. Tambi&eacute;n los criterios para definir las fronteras &#150;alianzas de parentesco, v&iacute;nculos, participaci&oacute;n pol&iacute;tica y residencia&#150; han tenido que flexibilizarse, con el fin de permitir la participaci&oacute;n e inclusi&oacute;n de los tindure&ntilde;os en la comunidad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La creencia generalizada es que los migrantes se lanzan a la aventura motivados s&oacute;lo por el deseo de ayudar econ&oacute;micamente a sus familiares que se quedan en el lugar de origen; sin embargo, Roc&iacute;o Gil nos presenta una realidad distinta al mostrarnos que existe algo m&aacute;s que esa motivaci&oacute;n inicial, pues el beneficio es multidireccional. Si bien es cierto que la ayuda que se env&iacute;a a Tind&uacute; es de suma importancia para el desarrollo comunitario, es igualmente verdadero que quienes permanecen en la comunidad de origen tambi&eacute;n contribuyen a la consecuci&oacute;n del estado de bienestar de aquellos que se encuentran del otro lado de la frontera; la propuesta es entonces no hablar de remesas, ya que el concepto se limita a la dimensi&oacute;n econ&oacute;mica, y mejor hablar de flujos transnacionales. En efecto, existe una constante circulaci&oacute;n de flujos no s&oacute;lo de dinero sino tambi&eacute;n sociales, culturales, etc&eacute;tera, que provienen de todos los lugares donde se ubican los miembros de la comunidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro aspecto relevante en Santa Mar&iacute;a Tind&uacute; es el aspecto cultural, pues por medio de las pr&aacute;cticas cotidianas se materializa la red de significados compartidos por los integrantes. En esta parada del recorrido la autora nos presenta, con ejemplos concretos, las din&aacute;micas que los tindure&ntilde;os realizan teniendo como tel&oacute;n de fondo el elemento cultural, imprescindible en la conformaci&oacute;n de la identidad comunitaria. Aqu&iacute; observamos que transgredir las normas comunitarias significar&iacute;a cerrarse las puertas a la posibilidad de ayuda en caso de necesitarla. Lo heterog&eacute;neo de la comunidad propicia que la pertenencia a ella no sea una cualidad dada s&oacute;lo por el hecho de haber nacido dentro, m&aacute;s bien es un derecho que tienen que negociar d&iacute;a a d&iacute;a mediante la participaci&oacute;n en actos comunitarios, principalmente en tres: la construcci&oacute;n de casas, las fiestas rituales y las fiestas comunitarias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como en cualquier sistema social, en la comunidad de Tind&uacute; han ocurrido transformaciones estructurales que generan contiendas en su interior. En cuanto al &aacute;mbito cultural, los tindure&ntilde;os se enfrentan a una situaci&oacute;n parad&oacute;jica pues, por un lado, defienden su derecho a mantener su identidad tradicional, es decir, referente al territorio y a los mitos de origen: la nostalgia por los tiempos pasados y el imaginario del retorno al pueblo de origen; pero, por otro lado, deben adaptarse a los elementos culturales emergentes y transitar por un proceso de transculturaci&oacute;n, para que as&iacute; tanto los elementos tradicionales como los modernos de la cultura de Tind&uacute; coexistan en la vida cotidiana de la comunidad configurando su identidad como translocal y transnacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo siete es de especial trascendencia; en &eacute;l, Roc&iacute;o Gil nos revela el aparato pol&iacute;tico de Santa Mar&iacute;a Tind&uacute; &#150;recordemos que &eacute;ste es el elemento m&aacute;s importante de construcci&oacute;n de comunidad, ya que todos los tindure&ntilde;os se insertan en &eacute;l para "ganarse" el derecho a la pertenencia&#150;. En este cap&iacute;tulo descubrimos las dos principales funciones de la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica en el lugar: articular a los tindu&#150;re&ntilde;os en un nivel comunitario y hacer posible la planeaci&oacute;n de los proyectos de desarrollo. En cuanto a la primera funci&oacute;n observamos que, debido a la dispersi&oacute;n geogr&aacute;fica de la comunidad, &eacute;sta ha tenido que reformular sus reglas, adapt&aacute;ndolas a su conveniencia y as&iacute; poder seguir participando, de distintas formas, en las funciones de la comunidad. En este aspecto, el aparato pol&iacute;tico ha respondido haciendo m&aacute;s flexibles las exigencias de participaci&oacute;n y ciudadan&iacute;a en aras de incluir a la comunidad tanto en el sistema pol&iacute;tico de M&eacute;xico como en el de Estados Unidos. Respecto a las estrategias colectivas de desarrollo, el papel de la organizaci&oacute;n sociopol&iacute;tica tindure&ntilde;a ha sido fundamental, pues por medio de su gesti&oacute;n se han cristalizado los proyectos de desarrollo propuestos por la comunidad, para as&iacute; poder alejarse de la exclusi&oacute;n a la que han sido arrojados por el hecho de vivir en dos pa&iacute;ses.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considero que este sistema es peculiar en cuanto presenta una forma organizativa sui g&eacute;neris: aunque el centro pol&iacute;tico de la comunidad se encuentra en Tind&uacute;, existen otras instancias pol&iacute;ticas como el Comit&eacute; Seccional y la Mesa Directiva, que se articulan al primero de manera multic&eacute;ntrica. Tind&uacute; dispone de un elemento simb&oacute;lico de gran importancia: el sello, el cual representa "la &uacute;ltima palabra" en la toma de decisiones, no sin antes haber tomado en cuenta las opiniones de los integrantes de todas las dem&aacute;s partes del gobierno. La participaci&oacute;n de las mujeres en este &aacute;mbito ha sido decisiva, pues, si bien a&uacute;n siguen siendo relegadas, los persistentes esfuerzos de algunas valientes han logrado abrir brecha en cuanto al empoderamiento de los derechos de la comunidad tindure&ntilde;a en Estados Unidos. La autora nos platica c&oacute;mo ha sido el proceso por el cual han transitado estas mujeres, logrando adquirir la ciudadan&iacute;a local por medio del ejercicio de sus derechos sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bienestar y exclusi&oacute;n son constructos que van de la mano en el an&aacute;lisis de las comunidades transnacionales, por lo cual Gil dedica un cap&iacute;tulo a mostrarnos un panorama general de las situaciones de acceso a tres &aacute;mbitos &iacute;ntimamente relacionados con estos conceptos: vivienda, salud y educaci&oacute;n. El &eacute;nfasis est&aacute; puesto en la manera en que se le da tratamiento al concepto de exclusi&oacute;n social, ya que adem&aacute;s de aludir inevitablemente al &aacute;mbito econ&oacute;mico, tambi&eacute;n se refiere a las esferas social y cultural. Ante la situaci&oacute;n de doble exclusi&oacute;n, los tindure&ntilde;os generan sus propios mecanismos de participaci&oacute;n y exclusi&oacute;n desde dos &aacute;mbitos distintos: el social y el institucional. Este grupo tambi&eacute;n experimenta otra clase de exclusi&oacute;n: la interna, vinculada con la negociaci&oacute;n cotidiana de la pertenencia y la ciudadan&iacute;a. Recordemos que tanto en M&eacute;xico como en Estados Unidos los programas de bienestar est&aacute;n enfocados en sujetos est&aacute;ticos, por lo que las necesidades reales de los transmigrantes quedan invisibilizadas. Frente a esto, la propuesta de la autora para atender la doble exclusi&oacute;n a la que se encuentran expuestos los tindure&ntilde;os es procurar el bienestar desde una perspectiva transnacional, esto es, atendiendo a las paradojas entre los dos sistemas sociales donde la visi&oacute;n de los propios tindure&ntilde;os tenga especial &eacute;nfasis ya que s&oacute;lo ellos conocen sus verdaderas necesidades. Una vez m&aacute;s podemos apreciar el esfuerzo de las mujeres al resistirse a la exclusi&oacute;n: la autora muestra algunos casos de mujeres l&iacute;deres, quienes, desde la subalternidad, han participado activamente en la procuraci&oacute;n del bienestar propio y comunitario.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para finalizar el recorrido, en el cap&iacute;tulo nueve Gil presenta algunos ejemplos de proyectos de desarrollo comunitario. En concreto, son tres los logros m&aacute;s importantes en Tind&uacute;: el criadero de peces, la construcci&oacute;n del drenaje y la adquisici&oacute;n de la ambulancia. Todos, por una u otra raz&oacute;n, no han tenido &eacute;xito en la pr&aacute;ctica; sin embargo, la comunidad ha obtenido notoriedad en otros rubros como el pol&iacute;tico y el simb&oacute;lico, pues ya con su mera presencia f&iacute;sica demuestran los alcances de su organizaci&oacute;n pol&iacute;tica, lo que obliga al gobierno estatal y al municipal a fijar la mirada en este tipo de comunidades transnacionales que luchan por hacerse visibles ellos mismos y sus necesidades reales frente al Estado. Y es que, ante el pr&aacute;cticamente nulo inter&eacute;s de &eacute;ste en procurar el bienestar de estas comunidades, los ciudadanos han tenido que tomar la batuta y poner en marcha diversas estrategias para lograr su inclusi&oacute;n en ambos pa&iacute;ses.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los proyectos de desarrollo social juegan un papel fundamental en la vida de los tindure&ntilde;os, ya que por medio de ellos la sociedad civil adquiere y reafirma su ciudadan&iacute;a a la comunidad generando as&iacute; la inclusi&oacute;n, el desarrollo y el bienestar comunitario. Existen dos grupos de ciudadanos tindure&ntilde;os que han sido protagonistas del desarrollo transnacional al enfocar sus esfuerzos en la consecuci&oacute;n de mejores condiciones de existencia de la comunidad: las mujeres, que est&aacute;n trabajando por el bienestar en un nivel local en Madera y Oreg&oacute;n, y los intelectuales org&aacute;nicos, que han promovido el desarrollo del pueblo articul&aacute;ndolo en sus diferentes geograf&iacute;as. Los tindure&ntilde;os se encuentran de nueva cuenta en una situaci&oacute;n parad&oacute;jica, ya que se topan con elementos modernos que ineludiblemente tienen que incorporar a su vida cotidiana, pero se resisten a abandonar sus tradiciones; entonces, estos dos &aacute;mbitos coexisten a la vez y sus delimitaciones son difusas, lo cual ocasiona que los ciudadanos fluct&uacute;en entre el desarrollo y el subdesarrollo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considero que un aspecto de gran envergadura en el an&aacute;lisis es la reiterada invitaci&oacute;n de la autora a considerar seriamente las verdaderas necesidades de la comunidad tindure&ntilde;a en ambos lados de la frontera, pues s&oacute;lo as&iacute; pueden ser viables sus proyectos comunitarios, lo que le reportar&iacute;a grandes beneficios, como su desarrollo y su consecuente bienestar. No obstante el libro es extenso, creo que, lejos de cansar al lector, de cap&iacute;tulo en cap&iacute;tulo nos sumergimos cada vez m&aacute;s en un mundo donde las disparidades son la constante que da color a la vida de la comunidad transnacional. Otro m&eacute;rito de este texto radica en haber hecho patente la necesidad de flexibilizar los esquemas conceptuales que tenemos acerca de diferentes constructos sociales, pues, de lo contrario, se tornar&iacute;a muy dif&iacute;cil entender todo el sistema social de esta comunidad. Y es que en la continua reconstrucci&oacute;n de sus fronteras de pertenencia se involucran distintos elementos que la constituyen y que s&oacute;lo pueden ser entendidos desde la perspectiva de los tindure&ntilde;os. Pese a que en este an&aacute;lisis falt&oacute; profundizar en el aspecto religioso de las actividades cotidianas comunitarias, la obra cumple con su objetivo respecto a la profundidad metodol&oacute;gica y a una descripci&oacute;n etnogr&aacute;fica de calidad que refrenda el premio al que fue acreedora.</font></p>      ]]></body>
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