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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[De la Neurociencia a la Neuroética: Narrativa científica y reflexión filosófica]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Jos&eacute; Manuel Gim&eacute;nez Amaya; Sergio S&aacute;nchez Migall&oacute;n: <i>De la Neurociencia a la Neuro&eacute;tica. Narrativa cient&iacute;fica y reflexi&oacute;n filos&oacute;fica</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Roberto Casales Garcia</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Pamplona: EUNSA 2010,172 pp.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Universidad Panamericana, M&eacute;xico</i>.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las caracter&iacute;sticas de la ciencia experimental contempor&aacute;nea, en especial de las ciencias m&eacute;dicas, es su car&aacute;cter interdisciplinario. A diferencia de aquella visi&oacute;n seg&uacute;n la cual cada ciencia debe estudiarse de forma aislada, en la actualidad se demanda una peculiar interacci&oacute;n no s&oacute;lo entre las distintas ciencias experimentales, sino tambi&eacute;n entre ciencia y filosof&iacute;a. Particularmente la neurociencia, cuyo objeto de estudio es el sistema nervioso normal y patol&oacute;gico, muestra tres hechos fundamentales que nos invitan a reflexionar y a emprender dicha empresa (Cfr. p. 169). El primero es que la neurociencia presenta un progreso acelerado exponencialmente en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, el cual se debe, principalmente, a los diversos avances tecnol&oacute;gicos en esta ciencia. Un segundo hecho es que este progreso s&oacute;lo es posible dado que la neurociencia ha sabido combinar distintas disciplinas, esto es, a su car&aacute;cter plenamente interdisciplinario. Finalmente, el tercero radica en que &eacute;sta genera distintas repercusiones &eacute;ticas, morales y antropol&oacute;gicas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos tres hechos que caracterizan a la neurociencia contempor&aacute;nea, tal y como nos muestran Jos&eacute; Manuel Gim&eacute;nez Amaya y Sergio S&aacute;nchez&#45;Migall&oacute;n a lo largo del presente texto, reclamar&aacute;n el surgimiento de una nueva disciplina donde la filosof&iacute;a y la neurociencia interact&uacute;en. En palabras de los autores: "Este trabajo pretende adentrarse en una dimensi&oacute;n de la &Eacute;tica en relaci&oacute;n con las cuestiones biol&oacute;gicas y m&eacute;dicas que han nacido recientemente y que se est&aacute; desarrollando de forma exponencial: la Neuro&eacute;tica" (p. 13). Esta disciplina, derivada del car&aacute;cter interdisciplinario de las ciencias neurales, muestra amplia interacci&oacute;n no s&oacute;lo entre las distintas ciencias biol&oacute;gicas y m&eacute;dicas, sino tambi&eacute;n entre las ciencias experimentales y la filosof&iacute;a, especialmente con la &eacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n nuestros autores, la neurociencia aborda un enfoque interdisciplinar desde dos perspectivas. Por un lado tenemos un enfoque interdisciplinario puramente cient&iacute;fico&#45;experimental, donde los estudios gen&eacute;ticos, moleculares o celulares sobre el tejido nervioso "pueden equipararse conceptualmente a los que se realizan en otros sistemas org&aacute;nicos, aplicando la peculiaridad correspondiente al propio entorno neural" (p. 55). Por otro lado, esta interdisciplinaridad conectar&aacute; a la neurociencia con conocimientos no cient&iacute;fico&#45;experimentales como los de la &eacute;tica y la antropolog&iacute;a. Este &uacute;ltimo enfoque interdisciplinario permitir&aacute; a las ciencias neurales interactuar con distintos &aacute;mbitos del conocimiento para alcanzar una meta en com&uacute;n, a saber: conocer qu&eacute; es el hombre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En opini&oacute;n de nuestros autores, la neurociencia nos permite conocer mejor el interior del hombre. La concepci&oacute;n del ser humano que la neurociencia nos brinda, nos ayuda a entender de mejor forma la estructura interna del hombre a un nivel biol&oacute;gico, el problema con esta ciencia es que algunos neurocient&iacute;ficos lo reducir&aacute;n a una visi&oacute;n biologicista y materialista. La Neuro&eacute;tica, por su parte, intentar&aacute; ofrecer una visi&oacute;n de conjunto en la cual no basta conocer la estructura biol&oacute;gica interna del hombre, sino que, al mismo tiempo, es necesario estudiarlo desde distintas disciplinas como la antropolog&iacute;a filos&oacute;fica. Si bien pareciera que la ciencia experimental ofrece una visi&oacute;n del hombre poco compatible con las propuestas filos&oacute;ficas, tal y como afirma Max Scheler, resulta indispensable una visi&oacute;n integral del mismo, la cual s&oacute;lo puede darse desde la interdisciplinaridad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los problemas que la Neuro&eacute;tica trata de solucionar desde esta perspectiva interdisciplinaria, pueden resumirse en dos planos (Cfr. p. 59). Un primer plano tratar&aacute; todos aquellos problemas predominantemente pr&aacute;cticos de los criterios &eacute;ticos de aplicaci&oacute;n de la neurociencia en su tratamiento con pacientes o sujetos experimentales. Mientras que el segundo abordar&aacute; aquellas cuestiones relativas al ser y actuar humanos. "&#91;L&#93;os neurocient&iacute;ficos m&aacute;s relevantes se percatan de que las preguntas que surgen en la Neurociencia y en su aplicaci&oacute;n exceden el planteamiento de unos criterios &eacute;ticos reguladores. Es decir, no s&oacute;lo se trata de una actividad que ha de ser controlada, sino tambi&eacute;n de una actividad que por s&iacute; misma cuestiona la esencia del ser humano e incluso a s&iacute; misma como actividad cognoscitiva" (pp. 81&#45;82). No obstante, ante esta descripci&oacute;n de la Neuro&eacute;tica surgen ciertas dudas y temores de la cultura cient&iacute;fica actual manifiestos en preguntas como las siguientes: "&iquest;no nos est&aacute; diciendo justamente la Ciencia (y hoy sobre todo la Neurociencia) no s&oacute;lo c&oacute;mo puede llegar ella a intervenir, sino tambi&eacute;n &#151;por fin&#45; lo que realmente es el hombre?; &iquest;no deber&iacute;amos, m&aacute;s bien, aceptar en bloque la respuesta cient&iacute;fica sobre el ser humano y eliminar miedos propios de otras &eacute;pocas y fuentes?; &iquest;no es m&aacute;s sensato y pac&iacute;fico abandonarnos en manos de los cient&iacute;ficos expertos y orillar otro tipo de discusiones que a menudo se presentan insolubles?" (pp. 82&#45;83).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante este tipo de cuestionamientos que sugieren una postura cientificista, los autores de este texto propondr&aacute;n dos alegatos dirigidos a establecer una apertura radical hacia las ciencias no experimentales, en especial a la &eacute;tica y la antropolog&iacute;a. En primer lugar, los autores nos dir&aacute;n que una postura que trate de eliminar todo cuestionamiento respecto al fundamento &eacute;tico presupone, en el fondo, un car&aacute;cter fundamental, esto es, un fundamento. El segundo alegato, sin embargo, suele presentarse como una objeci&oacute;n d&eacute;bil, pero que, en opini&oacute;n de los autores, es una cuesti&oacute;n importante y profunda. Este segundo alegato consiste en cuestionarnos seria y honradamente si podemos o no entregarnos sin reservas a lo que la ciencia experimental nos dice. Seg&uacute;n los autores del presente texto, "la Neurociencia se ha encontrado de repente plante&aacute;ndose cuestiones filos&oacute;ficas (antropol&oacute;gicas, psicol&oacute;gicas y &eacute;ticas) a las que no puede responder con los meros instrumentos t&eacute;cnicos y desde la concepci&oacute;n de s&iacute; misma como Ciencia exclusivamente experimental" (p. 170).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De los dos planos en los que se dividen los problemas relativos a la Neuro&eacute;tica se presentan en cuatro grandes bloques de preguntas (Cfr. p. 92). En primer lugar, la Neuro&eacute;tica estudia todos aquellos problemas relacionados con las ciencias neurales y el yo. En segundo, todos aquellos problemas que surgen entre la neurociencia y las pol&iacute;ticas sociales. Un tercer bloque de problemas versa sobre el valor moral de las pr&aacute;cticas cl&iacute;nicas. Y, finalmente, tenemos un cuarto bloque en el que se estudia el v&iacute;nculo entre las neurociencias y el discurso p&uacute;blico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dentro del primer bloque se incluyen temas como: "la relaci&oacute;n de la Neurociencia con la libertad y la responsabilidad, las bases biol&oacute;gicas de la personalidad y de la conducta social, la neurobiolog&iacute;a de la elecci&oacute;n y de la toma de decisiones y, finalmente, el amplio cap&iacute;tulo de la autoconciencia" (p. 92).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo bloque, por su parte, contempla algunas tem&aacute;ticas como la responsabilidad personal y criminal, el estudio de las memorias verdaderas y falsas &#151;especialmente relacionado con las labores tribunalicias&#45;, la educaci&oacute;n y los procesos de aprendizaje, todas las patolog&iacute;as sociales, as&iacute; como tambi&eacute;n la privacidad y predicci&oacute;n de futuras patolog&iacute;as cerebrales, por mencionar algunas de las problem&aacute;ticas principales. El tercer campo tem&aacute;tico, donde se estudia la &eacute;tica de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica de la neurociencia, incluye temas como: "la farmacoterapia y la cirug&iacute;a sobre el sistema nervioso, el uso de las c&eacute;lulas estaminales en el sistema nervioso, la terapia g&eacute;nica, las pr&oacute;tesis neurales y los par&aacute;metros en los que se debe establecer la investigaci&oacute;n y el tratamiento de las patolog&iacute;as nerviosas" (p. 93). Finalmente, el cuarto &aacute;mbito de problemas contempla temas como el desarrollo del discurso p&uacute;blico amplio y bien informado sobre estas tem&aacute;ticas, la formaci&oacute;n de nuevos investigadores, el est&iacute;mulo para comprensi&oacute;n adecuada de los problemas tratados, y la divulgaci&oacute;n e informaci&oacute;n oportuna a los medios de comunicaci&oacute;n social.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de ser una ciencia relativamente nueva, la Neuro&eacute;tica presenta una visi&oacute;n compleja y articulada que abarca distintos temas filos&oacute;ficos como: la conciencia de s&iacute; mismo, el enfermar psiqui&aacute;trico, la libertad, la mejora cerebral y la manipulaci&oacute;n mediante intervenciones externas sobre nuestro cerebro (Cfr. p. 72), todos ellos temas de naturaleza interdisciplinar. Es de extra&ntilde;ar, sin embargo, que dada la naturaleza de la tem&aacute;tica del libro, &eacute;ste no profundice de forma suficiente en los problemas filos&oacute;ficos concretos que esta ciencia nos presenta. A lo m&aacute;s, el libro se limita a dar una visi&oacute;n esquem&aacute;tica de las distintas posturas ofrecidas por algunos de los autores m&aacute;s representativos en estos temas. A favor del texto diremos que la finalidad del mismo no consiste en dar una soluci&oacute;n a dichos problemas, sino, a manera de introducci&oacute;n tem&aacute;tica, hacer una descripci&oacute;n de la naturaleza de esta nueva ciencia. Para lograr este objetivo, los autores del presente libro llevar&aacute;n a cabo dos tareas. En primer lugar, hacer un breve esquema del desarrollo hist&oacute;rico y sistem&aacute;tico de esta nueva disciplina. En segundo, analizar filos&oacute;ficamente el nuevo &aacute;mbito cient&iacute;fico desde "un contexto amplio de cr&iacute;tica a la Ciencia experimental desarrollada en la modernidad y sumida en la crisis posmoderna" (p. 170).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las primeras dos partes de este texto, enfocadas a la descripci&oacute;n del desarrollo hist&oacute;rico y sistem&aacute;tico de la Neuro&eacute;tica, inicia con una breve semblanza hist&oacute;rica de la neurociencia que va desde sus primeras aportaciones en la edad antigua y la edad media, hasta sus inicios con la ciencia moderna y la neurociencia contempor&aacute;nea (Cfr. pp. 19&#45;49). En la antig&uuml;edad encontramos estudios sobre el cerebro y las patolog&iacute;as relacionadas con &eacute;l desde el siglo XV a.C., los cuales probablemente pertenecieron al arquitecto y m&eacute;dico egipcio Imhotep (aprox. 2690&#45;2610 a.C.). Un segundo referente hist&oacute;rico nos llevar&aacute; directamente a Grecia, donde algunos estudiosos como Alcme&oacute;n de Crotona (aprox. 540&#45;500 a.C.) se&ntilde;alar&aacute;n la importancia del cerebro para las funciones superiores del hombre. Estos estudios ser&aacute;n complementados por Galeno (m&eacute;dico del siglo II de nuestra era), quien descubre la relaci&oacute;n entre el sistema nervioso y las distintas funciones del cuerpo, as&iacute; como tambi&eacute;n la ubicaci&oacute;n de nervios en distintas partes del cuerpo. Aportaciones que rescatar&aacute; Avicena.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el desarrollo de la medicina moderna, la cual tiene sus inicios en el Renacimiento con los estudios de anatom&iacute;a de Leonardo da Vinci, surgi&oacute; una visi&oacute;n mecanicista del hombre. La neurociencia, por su parte, surgir&aacute; propiamente con los estudios de Thomas Willis (1621&#45;1675). "Este m&eacute;dico brit&aacute;nico es un brillante cient&iacute;fico que ha sido rehabilitado muy recientemente como el fundador de la Neurociencia moderna. Y con justicia, ya que sus trabajos de investigaci&oacute;n completan de forma muy sobresaliente la organizaci&oacute;n morfol&oacute;gica del sistema nervioso central" (p. 24). Las aportaciones de Thomas Willis marcar&aacute;n el desarrollo de las ciencias neurales modernas, empezando por los estudios anatomo&#45;cl&iacute;nico, donde se descubre la relaci&oacute;n entre algunas funciones cerebrales y ciertas &aacute;reas espec&iacute;ficas del cerebro, hasta la neurofisiolog&iacute;a, la neuromorfolog&iacute;a y la psicofarmacolog&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la actualidad, las aportaciones de las neurociencias aumentar&aacute;n de forma acelerada debido a la implementaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a a favor de estas ciencias. Tal es el caso, por ejemplo, del desarrollo de la denominada neuroimagen, la cual nos ayuda a entender con mayor precisi&oacute;n c&oacute;mo funciona el cerebro. De la misma manera, la neurociencia descubrir&aacute; nuevos campos de estudio como la investigaci&oacute;n de las patolog&iacute;as mentales como la esquizofrenia. A estos avances de las ciencias neurales deben sum&aacute;rsele los descubrimientos relacionados con la gen&eacute;tica y la biolog&iacute;a molecular. "&#91;E&#93;n este clima del entendimiento entre ciencias para abordar la resoluci&oacute;n de problemas comunes, era l&oacute;gico que con el tiempo apareciese la preocupaci&oacute;n por los problemas &eacute;ticos" (p. 49).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, la Neuro&eacute;tica surge como una disciplina de car&aacute;cter interdisciplinario que busca reflexionar entorno a estos problemas. Un claro ejemplo que muestra la necesidad de esta nueva ciencia est&aacute;, sin lugar a dudas, en la implementaci&oacute;n de las neurociencias y de las ciencias m&eacute;dicas para la purificaci&oacute;n de la raza nazi, donde el m&eacute;dico sufrir&iacute;a una metamorfosis de sanador a asesino. Casos similares conducen a la creaci&oacute;n de distintas organizaciones mundiales dedicadas al estudio interdisciplinario entre la neurociencia y la filosof&iacute;a. De igual forma, encontrar&iacute;amos a muchos profesionistas, m&eacute;dicos y fil&oacute;sofos principalmente, que dedicar&iacute;an sus esfuerzos al desarrollo pleno de la Neuro&eacute;tica. Algunos ejemplos destacados ser&iacute;an R. E. Cranford, Patricia Churchland, A. Pontius, Steven J. Marcus, William Safire, Charles Dana, Mariano Artigas y Eric Kandel, entre otros m&aacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, dentro del tercer apartado del presente libro nuestros autores realizar&aacute;n un an&aacute;lisis filos&oacute;fico del nuevo &aacute;mbito cient&iacute;fico. Este an&aacute;lisis, sin embargo, no se limita a un an&aacute;lisis de &aacute;mbito propio de la neurociencia contempor&aacute;nea, sino que versa sobre la ciencia en general, partiendo del desarrollo de la ciencia moderna, hasta la crisis pos&#45;moderna actual (Cfr. pp.129&#45;169). Para el desarrollo de este an&aacute;lisis filos&oacute;fico, nuestros autores tomar&aacute;n tres pilares que servir&aacute;n como hilo conductor, a saber: la verdad, la historia y el sujeto. A trav&eacute;s de estos tres conceptos se descubre que en la concepci&oacute;n moderna de la ciencia existen elementos muy estrechos e inadecuados que conducen a ciertas repercusiones &eacute;ticas. "Una angostura para con la realidad y para con la naturaleza del conocimiento que, aunque ciertamente ha repostado incalculables beneficios a nuestras vidas, ha producido tambi&eacute;n hoy, en la llamada posmodernidad, una situaci&oacute;n plagada de paradojas que han puesto en crisis a la Ciencia misma en cuanto actividad y modelo de conocimiento de la realidad" (p. 171).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ciencia moderna, la cual en un principio ir&iacute;a de la mano de la filosof&iacute;a, poco a poco se independizar&aacute; de ella. Esta separaci&oacute;n se concretar&aacute; con el positivismo del siglo XIX. Esta tajante ruptura entre ciencia y filosof&iacute;a no partir&iacute;a de la ciencia misma ni de la mentalidad positivista, sino de la renuncia al ideal de sabidur&iacute;a universal por parte de la filosof&iacute;a (Cfr. p. 131). Con este declive de la filosof&iacute;a, la ciencia moderna tomar&iacute;a el liderazgo del saber, donde la filosof&iacute;a se volver&iacute;a <i>ancilla scientiarum.</i> Esta ruptura entre ciencia experimental y filosof&iacute;a ser&iacute;a ratificada por el C&iacute;rculo de Viena, ya que para ellos la ciencia ser&iacute;a el modelo de conocimiento humano. Autores como Karl Popper (1902&#45;1994) y Thomas S. Kuhn (1922&#45;1996), defender&iacute;an esta tesis a partir de un an&aacute;lisis filos&oacute;fico de la ciencia y su estructura. Esto, sin embargo, se ve perjudicado cuando Paul Feyerabend (1924&#45;1994) introdujera la irracionalidad en la estructura del m&eacute;todo cient&iacute;fico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con esta inserci&oacute;n de la irracionalidad dentro de la ciencia moderna, la crisis se&ntilde;alada por el pensamiento posmoderno cobrar&iacute;a vida. "Frente al universalismo de la raz&oacute;n moderna, estos autores (los posmodernos) se inclinan por eliminar el problema de ra&iacute;z, despojando a la raz&oacute;n de esa vana pretensi&oacute;n y propugnando el perspectivismo o el relativismo" (p. 141). Un problema de la misma &iacute;ndole surgir&aacute; en lo que versa sobre la dignidad de la persona. Parad&oacute;jicamente, al mismo tiempo en que la ciencia y el pensamiento moderno generaron lo que hoy son los <i>derechos humanos,</i> la ciencia moderna formar&iacute;a parte de las crueles experimentaciones llevadas a cabo dentro de los reg&iacute;menes totalitaristas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De lo expuesto anteriormente, queda claro que el presente texto, si bien no profundiza en las problem&aacute;ticas de la Neuro&eacute;tica, nos ofrece un panorama amplio de las tem&aacute;ticas tratadas por esta ciencia, as&iacute; como tambi&eacute;n un primer acercamiento hist&oacute;rico a &eacute;sta. As&iacute;, esta investigaci&oacute;n nos invita a indagar y reflexionar las relaciones entre las ciencias neurales y la filosof&iacute;a, as&iacute; como tambi&eacute;n las diversas problem&aacute;ticas derivadas de dicha relaci&oacute;n. El texto, por si mismo, nos introduce a estas tem&aacute;ticas y, de la misma forma, nos ofrece algunos puntos clave para iniciar una investigaci&oacute;n profunda de cada una de ellas.</font></p>      ]]></body>
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