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<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Geografía]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Presentación y Mesa Redonda: Doreen Massey y las geometrías del poder]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Notas y noticias </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Presentaci&oacute;n y Mesa Redonda: Doreen Massey y las <i>geometr&iacute;as del poder</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Blanca Rebeca Ram&iacute;rez Vel&aacute;zquez</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#150;Azcapotzalco y Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico Ciudad de M&eacute;xico, 2, 3 y 4 de marzo 2010</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#150;Xochimilco.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La presencia de Doreen Massey en M&eacute;xico constituye todo un acontecimiento acad&eacute;mico que es preciso documentar. Fue invitada por la UAM&#150;Azcapotzalco y la UNAM para exponer por primera vez en M&eacute;xico su propuesta te&oacute;rica sobre las <i>geome<i>tr&iacute;as del poder. </i></i>Sus actividades se desarrollaron en tres sesiones: en la primera expuso los fundamentos te&oacute;ricos y pol&iacute;ticos sobre la dimensi&oacute;n del espacio en el momento contempor&aacute;neo; en la segunda plic&oacute; estos conceptos en la pol&iacute;tica desarrollada en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Venezuela, y en la &uacute;ltima sesi&oacute;n se dio una interacci&oacute;n entre la autora con las contrapartes mexicanas, para aplicar estos conceptos a la realidad mexicana. Se abrir&aacute; esta aportaci&oacute;n con una breve semblanza de la autora para continuar con la rese&ntilde;a de sus intercambios con la academia mexicana en su visita (<a href="#figura1">Figura 1</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="figura1"></a></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/igeo/n72/a15f1.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conoc&iacute; a Doreen Massey en 1981, cuando lleg&oacute; a la Universidad de Aberdeen en Escocia a impartir una conferencia para la Maestr&iacute;a en Planeaci&oacute;n regional, Urbana&#150;Rural en donde estaba inscrita. Me impact&oacute; la discusi&oacute;n que hac&iacute;a sobre el espacio y su trabajo sobre el problema de la tierra, la propiedad y la renta dentro del capitalismo plasmada en su libro <i>Capital and Land </i>escrito con Catalano (1978). Como resultado de este encuentro, me invit&oacute; a un curso que daba en Londres y donde continuamos con la reflexi&oacute;n en el primer trimestre de 1982.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde entonces su producci&oacute;n editorial ha sido amplia ya que escribe textos importantes para el debate regional entre los cuales se cuentan <i>Anatomyof the job lost </i>junto con Meegan en 1982; <i>SpatialDivisions of Labour </i>(1984, 1995) y <i>Rethinking <i>the Region </i></i>con John Allen y Allan Cochrane en 1998. En 1989, tras algunas visitas personales que hace a M&eacute;xico, Doreen Massey es invitada por la UAM&#150;Xochimilco a un Seminario titulado <i>Nuevas <i>tendencias en el an&aacute;lisis regional, </i></i>en el cual presenta la ponencia titulada "Las regiones y la Geograf&iacute;a" (1991), donde mostraba ya su postura frente a los cambios que se estaban dando ante una globalizaci&oacute;n incipiente que modificaron posteriormente,junto con la posmodernidad, las discusiones sobre la importancia del espacio y la pol&iacute;tica al interior de las ciencias sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos volvimos a encontrar en M&eacute;xico en alguna de sus visitas, pero pasaron muchos a&ntilde;os para a volver a interactuar con ella acad&eacute;micamente. Es en 2000 cuando, en el encuentro anual de la Royal Geographical Society y el Instituto de Ge&oacute;grafos Brit&aacute;nicos, coincido con ella en donde su ponencia magistral empezaba ya a exponer su propuesta sobre las <i>geometr&iacute;as del poder</i>, que llamaron mucho mi atenci&oacute;n por el dinamismo que imprim&iacute;a a la comprensi&oacute;n del espacio desde la geograf&iacute;a. &Eacute;sta queda plasmada en su libro <i>for space </i>publicado en 2008, una de las contribuciones epistemol&oacute;gicas m&aacute;s importantes para la reflexi&oacute;n sobre el espacio y la regi&oacute;n, la cual desarrolla a partir de su propuesta sobre las <i>geometr&iacute;as del poder</i>. De la riqueza de su contribuci&oacute;n acad&eacute;mica y pol&iacute;tica es que vino a M&eacute;xico, esta vez, a presentarla con un espa&ntilde;ol que facilit&oacute; el acercamiento con el p&uacute;blico y la sencillez que no ha perdido desde los a&ntilde;os en que la conoc&iacute;. As&iacute;, nos adentramos a preguntar: &iquest;cu&aacute;l es su contribuci&oacute;n fundamental sobre las <i>geometr&iacute;as del poder</i>? Y &iquest;de qu&eacute; manera fue expuesto este planteamiento en M&eacute;xico?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su primera conferencia, la autora argument&oacute; que las <i>geometr&iacute;as del poder </i>parten de la necesidad de hacer una reflexi&oacute;n profunda sobre el espacio para enfrentar los cambios que se presentaran en el siglo XXI, enfatizando el car&aacute;cter social que &eacute;ste tiene. Para ello, la vinculaci&oacute;n entre espacio y poderes un instrumento indispensable que naci&oacute; en ella desde que estuvo en Nicaragua en los a&ntilde;os ochenta y recientemente con las transformaciones que se est&aacute;n dando en Venezuela, con lo que se manifiesta el inter&eacute;s y amplio conocimiento que tiene de las revoluciones latinoamericanas del siglo XX.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta concepci&oacute;n se basa en tres postulados fundamentales: primero, la vinculaci&oacute;n entre el espacio y el poder; segundo, el espacio integrando la posibilidad de m&uacute;ltiples trayectorias, y tercero, el espacio como un sistema abierto en un continuo proceso de transformaci&oacute;n, es decir, es un proceso en proceso. Para ella existe una diferencia entre espacio y regi&oacute;n, ya que el primero lo considera como una dimensi&oacute;n de la existencia humana, es decir, es una categor&iacute;a m&aacute;s abstracta e integradora que la &uacute;ltima, que es considerada como el espacio particular de nuestra identidad, por lo tanto su concepto de regi&oacute;n, a diferencia de lo que otras posturas te&oacute;ricas argumentan, es relacional y siempre cambiante al igual que la de espacio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A los puntos antes mencionados agreg&oacute; otros que surgen en su exposici&oacute;n: primero, en las <i>geometr&iacute;as del poder, </i>en lugar de buscar la homogeneizaci&oacute;n del espacio<i>, </i>las diferencias son integradas al interior de las regiones, por lo tanto es preciso abrirse a la existencia de disputas locales que s&oacute;lo se consensan y a veces se resuelven con la negociaci&oacute;n. Segundo, la identidad permite analizar la complejidad interna que existe en las regiones. Sin embargo, en lugar de partir de una identidad est&aacute;tica, admite que su construcci&oacute;n es relacional y se pueden generar a partir de relaciones existentes fuera del lugar; por lo tanto lo local es global pero tambi&eacute;n a la inversa, lo global es local. Tercero, en esa relaci&oacute;n en donde se puede ir de un lugar local a uno global, existen responsabilidades de los agentes diversos que participan en ese v&iacute;nculo que no s&oacute;lo contribuyen en la construcci&oacute;n de la identidad, sino tambi&eacute;n de las consecuencias que la interacci&oacute;n produce.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bas&aacute;ndose en la propuesta de Espinoza, la responsabilidad que se tiene en la construcci&oacute;n del espacio y las regiones tambi&eacute;n es relacional, pues es parte de la correspondencia de los agentes que se enlazan, y no se limita a lo inmediato y lo local, sino que se extiende y por lo tanto existe tambi&eacute;n una responsabilidad por el pasado, en un ejercicio que trae al presente el tiempo en el espacio. Este tema que, en mi opini&oacute;n, fue de lo m&aacute;s novedoso y enriqueci&oacute; algunos aspectos que antes ya hab&iacute;a expuesto; con &eacute;l, invit&oacute; al p&uacute;blico a abrir la mente a la concepci&oacute;n que integra la configuraci&oacute;n de espacios, en donde la responsabilidad es crucial para entender las direcciones, las co&#150;presencias y las simultaneidades, entendidas como la integraci&oacute;n de la multiplicidad de trayectorias en espacios determinados. Para comprender el dinamismo del espacio y de la regi&oacute;n, la dimensi&oacute;n pol&iacute;tica juega un papel crucial, resaltando la pol&iacute;tica de las relaciones y no de las identidades reconstruidas y pre&#150;definidas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al final de la exposici&oacute;n surgieron algunas inquietudes entre las cuales destacan las siguientes: para poder adecuarse a su propuesta, &iquest;existe la necesidad de replantear la teor&iacute;a social? La respuesta fue afirmativa ya que parte de asumir una vinculaci&oacute;n estrecha entre la sociedad con el espacio, pero no como una totalidad est&aacute;tica que impide pensar la vinculaci&oacute;n entre identidad y relaci&oacute;n de manera cambiante y diferenciada. La segunda, refiere a las escalas a pesar de que no habla expl&iacute;citamente de ellas, y m&aacute;s que identificarlas como jerarqu&iacute;as y niveles de entidades sociales, como el Estado, por ejemplo, las asume como cauces en donde la una est&aacute; adscrita a la otra. Una tercera inquietud refri&oacute; a &iquest;c&oacute;mo asumir y aceptar el conflicto?, a lo que respondi&oacute; sobre la necesidad de negociar no para adoptar acuerdos absolutos, sino para establecer una hegemon&iacute;a, que fuera diferente de la dominante, y que impusiera el sentido com&uacute;n. Este punto se cuestion&oacute; sobre la base de que en nuestra realidad no se puede hablar de un bien com&uacute;n que no existe. El Estado es un representante del inter&eacute;s com&uacute;n y el conflicto se resuelve con la gesti&oacute;n y pasa necesariamente por el Estado para implementarlo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se agregaron otras que van desde &iquest;c&oacute;mo se construye la identidad en la relaci&oacute;n cuando se tiene un conflicto en contra? Lo que gener&oacute; la afirmaci&oacute;n sobre la necesidad de ser flexibles en el uso de la categor&iacute;a de identidad, misma que en su opini&oacute;n, y en la de Laclau, refiere siempre a identidades pol&iacute;ticas, y si aceptamos que existe una responsabilidad sobre el pasado &iquest;existe tambi&eacute;n alguna sobre el futuro? Por &uacute;ltimo, se cuestion&oacute; el uso de la categor&iacute;a espacio cuando en Am&eacute;rica Latina se cuenta ya con una larga tradici&oacute;n en el uso de la de territorio, entendida como el objeto de apropiaci&oacute;n de recursos que se tienen en &eacute;ste; a lo cual respondi&oacute; que ella la usa en una connotaci&oacute;n m&aacute;s general y que en la literatura anglosajona, el uso del territorio no tiene el mismo sentido que en castellano.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A la propuesta te&oacute;rica, que es amplia y bastante compleja, surgi&oacute; la inquietud sobre la manera c&oacute;mo estos fundamentos se aplican en la realidad contempor&aacute;nea, para lo cual el caso de Venezuela le permiti&oacute; dar una apreciaci&oacute;n m&aacute;s clara sobre su propuesta. Entre los cinco motores que la revoluci&oacute;n bolivariana ha escogido para su transitar al siglo XXI, la pol&iacute;tica de Venezuela ha seleccionado las <i>geometr&iacute;as del poder </i>para establecer el v&iacute;nculo entre el espacio y el poder, tanto econ&oacute;mico como social, a partir de la inclusi&oacute;n de una multiplicidad de voces, en una democracia caracterizada como protag&oacute;nica, comunal, popular y constituyente. El poder constituyente se transforma en constituido en un Estado elegido que genera sistemas de representaci&oacute;n de car&aacute;cter local.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las clases populares, quienes son las que amenazan al sistema prevaleciente, tienen la particularidad de que son m&aacute;s importantes que el inter&eacute;s econ&oacute;mico o aun que la crisis petrolera, y son las voces que se manifiestan a trav&eacute;s de los consejos comunales que se constituyen como la base geogr&aacute;fica del poder en lo local. Formados por unidades territoriales cuya extensi&oacute;n abarca las familias que habitan 400 casas tanto de barrios marginados como en otros que no lo son, se organizan en lo local a nivel nacional. El papel m&aacute;s importante de los consejos es la autogesti&oacute;n de los recursos provenientes del Estado, obtenidos por el petr&oacute;leo fundamentalmente, que no se constituyen como un instrumento de desarrollo local, sino que incursionan en la posibilidad de conformar a los ciudadanos en nuevas maneras de ser sujetos democr&aacute;ticos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con esta novedosa organizaci&oacute;n, se instaura una posible forma alterna de democracia revolucionaria, en un ensayo por cambiar la democracia directa participativa en una nueva, que a su vez es otra, que presenta aspectos positivos y negativos que es preciso evidenciar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre los positivos, subray&oacute; los siguientes: con la existencia de las comunas socialistas se instala en el territorio la igualdad del lugar a partir de una nueva definici&oacute;n que es formal, pero tambi&eacute;n simb&oacute;lica, ya que se establece para todos los habitantes del pa&iacute;s y se pueden identificar con ella de manera diferente. Da importancia a los barrios pobres ya que les proporciona elementos que les permiten tener sentido del poder que se manifiesta dentro y fuera de los consejos municipales, pero tambi&eacute;n de arriba abajo, es decir, desde la alta jerarqu&iacute;a del Estado hacia lo local: es un poder pol&iacute;tico de hacer y no s&oacute;lo de poder hablar. La instauraci&oacute;n del poder colectivo no tiene un car&aacute;cter individualista como el que proporciona el voto, sino que integra a los venezolanos a trav&eacute;s del concepto de poder en los consejos y de las formas que &eacute;ste proporciona. Con lo anterior, se presenta un cambio cultural, en toda la extensi&oacute;n de la palabra, ya que parte de re&#150;inventar la identidad de los sujetos con su entorno local y pol&iacute;tico, y de la forma como se reconocen los derechos organizados todos desde las comunas. Por &uacute;ltimo, enfatiz&oacute; que este experimento tiene como base el lugar&#150;local a partir de romper con el encierro de lo local, en donde participan territorios p&uacute;blicos y privados en una experiencia m&aacute;s democr&aacute;tica e igualitaria.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre los negativos, identific&oacute; siete dificultades te&oacute;ricas que en ocasiones generan tensiones en la instauraci&oacute;n de los consejos comunales. Esta manera de vincular dificultad con tensi&oacute;n para hablar de los problemas es bastante innovadora y sugerente pues, a partir de ellas, se integra una buena parte del debate te&oacute;rico existente en relaci&oacute;n con la construcci&oacute;n social del espacio en la pr&aacute;ctica. La primera refiere a la dificultad de participaci&oacute;n popular en el ejercicio de la democracia ya que &eacute;sta implica un nivel de compromiso alto que requiere de inter&eacute;s, tiempo y participaci&oacute;n entre otras cosas, que no siempre est&aacute;n dispuestos los agentes a proporcionar. Se&ntilde;ala que el &eacute;xito depender&aacute; de la gente y de las pr&aacute;cticas locales que logren imponer, ya que los consejos comunales est&aacute;n fuera del control del Estado. En ese sentido, se habla de una democracia desde la base no controlada desde arriba por el aparato institucional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una segunda tensi&oacute;n se genera cuando los consejos tratan con el poder pol&iacute;tico, ya que se establecen en un nivel muy desigual tanto en la formaci&oacute;n de los sujetos, los recursos con que cuentan y la capacidad que tienen para cambiar la diferencia. Si bien hay un motor de construcci&oacute;n de la sociedad m&aacute;s igualitaria y democr&aacute;tica, el desarrollo genera procesos lentos que pueden evidenciarse poco. Existe tambi&eacute;n una tercera tensi&oacute;n entre los supuestos que rigen a los consejos comunales y la realidad en la cual se desarrollan. La literatura oficial que los define tiene ambig&uuml;edades ya que supone siempre que al nivel de base en el que se desarrollan, es decir el lugar, hay cohesi&oacute;n de la gente, lo que no siempre es cierto. Es por eso que se percibe un romanticismo en la connotaci&oacute;n de lugar ya que no tiene fronteras pero parecer&iacute;a que tampoco fracasos y lo que en realidad se percibe es que si hay diferencias y conflictos, y que el consenso dif&iacute;cilmente se alcanza. No existe un desarrollo de lo com&uacute;n y es un problema que no se reconoce, por lo que la autora sostiene que la negociaci&oacute;n de la diferencia y de los conflictos puede ser otra forma de aprendizaje pol&iacute;tico, pero que sin duda es bastante peligroso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cuarta dificultad se centra en el problema de la autogesti&oacute;n, ya que no hay claridad de su vinculaci&oacute;n con la pol&iacute;tica nacional, de su deslinde de los Estados Unidos, ni de c&oacute;mo la obtenci&oacute;n o manejo de los recursos petroleros la posibilita. Se percibe entonces una concepci&oacute;n que no tiene clara la articulaci&oacute;n entre el poder, el desarrollo local y otros agentes, instancias o niveles territoriales m&aacute;s altos. En este aspecto hay un reduccionismo hacia lo local como si &eacute;ste careciera de vinculaci&oacute;n con otros niveles. La quinta tensi&oacute;n reconoce que los consejos comunales son una estructura que fomenta un nuevo sujeto pol&iacute;tico; sin embargo, al registrarse para tener una estructura oficial, quedan atados al Estado, perdi&eacute;ndose con ello cierta autonom&iacute;a del poder pol&iacute;tico. Si reciben recursos para la autogesti&oacute;n deben de tener una estructura relacionada con &eacute;l, con lo cual se dificulta el cambio a pesar de que existe la tentativa de generar algo nuevo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, la autora enfatiz&oacute; la existencia de dificultades por la falta de definici&oacute;n clara de lo que son los consejos comunales, su vinculaci&oacute;n con la pol&iacute;tica del partido oficial y la autogesti&oacute;n. Esta es una tensi&oacute;n entre lo local y los v&iacute;nculos con el centro, ya que existe una geometr&iacute;a centralizada y populista en la figura del presidente Hugo Ch&aacute;vez. Al mismo tiempo, argumenta que hay poca defini&#150;ci&oacute;n en estos conceptos ya que &eacute;l es un significante vac&iacute;o pero que al mismo tiempo es un aglutinador de las heterogeneidades locales.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dos aspectos me impactaron de esta sesi&oacute;n: por un lado, fue su cr&iacute;tica del sistema venezolano a pesar de la utilizaci&oacute;n de su metodolog&iacute;a para implementar la pol&iacute;tica en el lugar y, por el otro, la manera en que concluye esta parte de su di&aacute;logo con M&eacute;xico. Y dice: pero como dije en la primera charla, la <i>geometr&iacute;a del poder </i>concibe al espacio en proceso, siempre cambiante y siempre en construcci&oacute;n, por lo tanto, de lo antes expuesto, que constituye un mapa est&aacute;tico de lo que la realidad bolivariana es en este momento, hay que transformarlo en un proceso, una geometr&iacute;a que tenga movimiento y m&uacute;ltiples temporalidades y dislocaciones. De esta manera, y abri&eacute;ndose al futuro, es que el movimiento aparece en un mapa que estamos acostumbrados a dejar en el presente en el mejor de los casos, pero ese presente ya pas&oacute; y por lo tanto se ha quedado en el pasado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La &uacute;ltima sesi&oacute;n se organiz&oacute; de manera diferente en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM. Se seleccionaron algunos proyectos de investigaci&oacute;n que tuvieran un refierente territorial importante y se analizaron a partir de las <i>geometr&iacute;as del poder </i>como refierente para pensar el espacio para el cambio pol&iacute;tico en el siglo XXI. Se incluyeron comentarios sobre el proyecto de los pueblos que circundan a la ciudad de M&eacute;xico y que se integran sin m&aacute;s a la vida urbana teniendo identidades rurales pero tambi&eacute;n urbanas; el de la creciente movilidad laboral en el centro del pa&iacute;s que adopta caracter&iacute;sticas diversas de la que se presentan a nivel metropolitano; la dificultad de integrar la participaci&oacute;n ciudadana en el Valle de M&eacute;xico de cara a la muerte del Movimiento Urbano Popular desde hace algunos a&ntilde;os. Por &uacute;ltimo, se expuso un tema crucial para el desarrollo de la investigaci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina denominado "las teor&iacute;as que viajan", afirm&aacute;ndose que si &eacute;stas son resultado de la investigaci&oacute;n que explica los lugares, tienen valores y posiciones pol&iacute;ticas que dif&iacute;cilmente evidenciamos y, por el contrario, las usamos como ret&oacute;rica acad&eacute;mica que no favorece la desmistificaci&oacute;n de ideas comunes y copia conceptos que tienen significados diferentes en cada lugar en donde se desarrollan. Cada uno puede conformarse en uno o varios temas independientes, sin embargo, el d&iacute;a hab&iacute;a concluido, y el final del seminario nos hab&iacute;a alcanzado, dej&aacute;ndonos con una gran esperanza para desarrollar la reflexi&oacute;n en el futuro.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En realidad, lo que Doreen nos trajo en estos tres d&iacute;as fue una peque&ntilde;a parte de lo amplio y complejo que es su trabajo sobre el conocimiento del espacio y la regi&oacute;n. La verdad es que cada vez que he tenido la oportunidad de interactuar con ella, su dinamismo, que no se limita al trabajo con el espacio sino que incluye tambi&eacute;n la esperanza de vislumbrar un futuro diferente y co&#150;construido en simultaneidad de intereses e imaginarios, invita a generar visiones que parten desde la transformaci&oacute;n de la vida cotidiana y desde la identidad que cada uno tengamos de nuestra propia existencia, hasta la manera como nos vinculamos o identificamos con el exterior, lo global o con otras dimensiones. Esto sin duda, me ha permitido redefinir constantemente mi identidad como ge&oacute;grafa ya que, a pesar de ser planificadora regional y urbanista, al final gracias a posturas como las que ella ha desarrollado, &eacute;sta regresa a mi origen en donde todo est&aacute; en movimiento y puede ir a otras actividades; es parte de un proceso que est&aacute; en continua transformaci&oacute;n, pero al final vuelve a los or&iacute;genes que fueron los que me formaron en la geograf&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Agradecimientos</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Agradezco los comentarios que al original del texto me dieron Priscilla Connolly y H&eacute;ctor Mendoza Vargas, los cuales permitieron concluir con la versi&oacute;n que aqu&iacute; se presenta cuya responsabilidad es exclusivamente m&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REFERENCIAS</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Massey, D. and A. Catalano (1978), <i>Capital and land. Landownership by capital in Great Britain</i>, Bath, Eduard Arnold.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4695808&pid=S0188-4611201000020001500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Massey, D. and R. Meegan (1982), <i>The anatomy of job loss</i>: <i>the how why and where of employment decline</i>, Mathuen, London.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4695809&pid=S0188-4611201000020001500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Massey, D., J. Allen and A. Cochrane (1998), <i>Rethinking the Region</i>, Routledge, London.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4695810&pid=S0188-4611201000020001500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Massey, D. (1984), <i>Spatial divisions of labour: social structures and the Geography of production</i>, Mcmillan, Basingtoke.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4695811&pid=S0188-4611201000020001500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Massey, D. (1991), "Las regiones y la Geograf&iacute;a", en Ram&iacute;rez Vel&aacute;zquez, B. R. (comp.), <i>Nuevas tendencias en el an&aacute;lisis regional</i>, Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#150;Xochimilco, M&eacute;xico, pp. 23&#150;31.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4695812&pid=S0188-4611201000020001500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Massey, D. (1994), <i>Space, place and gender</i>, The University of Minessota Press, Minneapolis.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4695813&pid=S0188-4611201000020001500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Massey, D. (2008), <i>for space</i>, SAGE, London.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4695814&pid=S0188-4611201000020001500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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