<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0188-4611</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Investigaciones geográficas]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Invest. Geog]]></abbrev-journal-title>
<issn>0188-4611</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Geografía]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0188-46112008000100001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang=""><![CDATA[]]></article-title>
</title-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<numero>65</numero>
<fpage>5</fpage>
<lpage>6</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0188-46112008000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0188-46112008000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0188-46112008000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Editorial</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Instituto de Geograf&iacute;a de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico ha terminado el <i><a href="/img/revistas/igeo/n65/a1f1.jpg" target="_blank">Nuevo Atlas Nacional de M&eacute;xico</a>. </i>Su publicaci&oacute;n, a finales de 2007, es motivo de atenci&oacute;n en esta editorial de <i>Investigaciones Geogr&aacute;ficas, </i>Bolet&iacute;n del Instituto de Geograf&iacute;a de la UNAM. El atlas nacional es una obra o ensayo de comunicaci&oacute;n que los mapas construyen para el conocimiento del territorio y de las poblaciones, de su pasado y de su actualidad. La elaboraci&oacute;n del atlas nacional se ha convertido en una empresa altamente especializada y compleja que, adem&aacute;s de unos contextos culturales y t&eacute;cnicos propicios, requiere de criterios para la selecci&oacute;n de los contenidos. Luego de las ideas iniciales y el trazo de los primeros atlas nacionales, al comienzo del siglo XX europeo, la segunda mitad del siglo ha visto su auge y m&aacute;s pa&iacute;ses lo han adaptado como una tecnolog&iacute;a geogr&aacute;fica vigente con una alta incidencia social y pol&iacute;tica por la calidad de la informaci&oacute;n y el dise&ntilde;o de los mapas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La publicaci&oacute;n del atlas nacional, en palabras del profesor Ferdinand Jan Ormeling (1912&#150;2002), exige la integraci&oacute;n de un conjunto de condiciones. Para &eacute;l, en primer lugar, se requiere de estad&iacute;sticas bien organizadas y diversificadas, de un per&iacute;odo de tiempo largo, para proveer las bases cuantitativas de la fisiograf&iacute;a, la econom&iacute;a y la cultura. Tambi&eacute;n un nivel de investigaciones y expertos disponibles para la evaluaci&oacute;n y presentaci&oacute;n de los datos en los variados campos que cubre el atlas. El elemento t&eacute;cnico es igualmente requerido, junto con el lenguaje cartogr&aacute;fico, para la construcci&oacute;n del atlas nacional. El financiamiento es esencial en estos proyectos que, por lo regular, es suministrado por los gobiernos de forma anual. Se necesita la integraci&oacute;n de un comit&eacute; editorial, adem&aacute;s de la participaci&oacute;n de otros especialistas, para la coordinaci&oacute;n de la obra. Por &uacute;ltimo, el editor identifica los temas y los m&eacute;todos de representaci&oacute;n, al igual que valora la reducci&oacute;n de los costos de la producci&oacute;n y la actualidad de la informaci&oacute;n que refleja, en buena medida, el estado de los conocimientos de cada pa&iacute;s.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay variantes que adaptan, en la pr&aacute;ctica, las observaciones del profesor Ormeling, por ejemplo, en cuanto al financiamiento. Este rengl&oacute;n tiene que ver con la sede del atlas nacional. En el caso de la geograf&iacute;a mexicana, los atlas nacionales han quedado al margen de la intervenci&oacute;n del Estado para centrarse en una actividad universitaria por excelencia. La edici&oacute;n del anterior atlas nacional, publicado tambi&eacute;n por el Instituto de Geograf&iacute;a entre 1990 y 1992, dio al grupo editor la experiencia suficiente sobre las estrategias acad&eacute;micas y pol&iacute;ticas para llevar a buen t&eacute;rmino el proyecto. En esta ocasi&oacute;n, el <i>Nuevo Atlas Nacional de M&eacute;xico </i>es heredero directo de la confianza, la energ&iacute;a y los altos vuelos que alcanz&oacute; la geograf&iacute;a mexicana con el primer resultado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El <i>Nuevo Atlas Nacional de M&eacute;xico </i>incorpora varias novedades que lo distinguen del anterior atlas. Destaca el cambio de escala del mapa base. En esta ocasi&oacute;n es 1:8 000 000, lo que exige un mayor grado de generalizaci&oacute;n de los datos. A la vez que la adaptaci&oacute;n del lenguaje cartogr&aacute;fico, particularmente de las variables visuales en cada mapa. El nuevo atlas est&aacute; concebido como un documento integral que requiere durante su consulta del cruce de miradas entre una secci&oacute;n y otra o entre un mapa y otro(s) mapa(s) en un ejercicio que pasa las hojas hacia adelante o hacia atr&aacute;s para la selecci&oacute;n e integraci&oacute;n de la informaci&oacute;n y, finalmente, el an&aacute;lisis espacial de conjunto o bien centrado en alguna regi&oacute;n o temporalidad del territorio mexicano.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El <i>Nuevo Atlas Nacional de M&eacute;xico </i>se compone de cinco secciones. La primera de Mapas Generales contiene tres hojas con los rasgos esenciales del relieve y de la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica a trav&eacute;s de los municipios. Sigue la secci&oacute;n de Historia con 53 hojas y una propuesta de larga duraci&oacute;n en el an&aacute;lisis del cambio geogr&aacute;fico. Los mapas ofrecen una nueva mirada de la geograf&iacute;a e historia mexicanas del siglo XV al XX. La secci&oacute;n de Sociedad comprende 78 hojas e integra informaci&oacute;n sobre las caracter&iacute;sticas esenciales de la poblaci&oacute;n mexicana como la distribuci&oacute;n en el territorio, la educaci&oacute;n, la vivienda, la cultura, la salud o el rezago socioecon&oacute;mico. El dominio de lo econ&oacute;mico en la organizaci&oacute;n de los espacios mexicanos se refleja en la secci&oacute;n de Econom&iacute;a. La tercera parte es la m&aacute;s amplia del atlas, con 142 hojas. En los mapas se aprecian las actividades econ&oacute;micas del pa&iacute;s, los intercambios de las regiones, las fronteras internacionales y las asimetr&iacute;as producto de una desigual integraci&oacute;n territorial. La &uacute;ltima secci&oacute;n es la de Naturaleza y Ambiente. Un total de 56 hojas que combina los procesos de larga duraci&oacute;n como la geolog&iacute;a, la geomorfolog&iacute;a, el clima y el karst con la incidencia del hombre sobre el territorio como las hojas de poblaci&oacute;n, atm&oacute;sfera y cambio clim&aacute;tico, la de peligros, riesgos y desastres o la de regionalizaci&oacute;n ambiental.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En total 332 hojas y la participaci&oacute;n de 142 autores y 27 colaboradores procedentes de los &aacute;mbitos p&uacute;blicos y privados que acudieron al llamado del Instituto de Geograf&iacute;a para la construcci&oacute;n de una nueva tecnolog&iacute;a geogr&aacute;fica que ofrece en un formato homog&eacute;neo y comprensible, los rasgos esenciales de los mexicanos y de su territorio. El <i>Nuevo Atlas Nacional de M&eacute;xico </i>ofrece un mejor entendimiento de las relaciones geogr&aacute;ficas que caracterizan el pa&iacute;s, as&iacute; como propicia un r&aacute;pido acceso hacia una s&iacute;ntesis de conjunto de la geograf&iacute;a mexicana y de sus regiones a trav&eacute;s de los mapas.</font></p>      ]]></body>
</article>
