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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[De lugares sin historia a historias sin lugar: Geografía simbólica del pueblo ku-miai]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Everardo Gardu&ntilde;o (2014). <i>De lugares sin historia a historias sin lugar: Geograf&iacute;a simb&oacute;lica del pueblo ku&#45;miai</i></b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Antonio Ziri&oacute;n*</b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Editorial Abismos, School of Transborder Studies, Arizona State University, IIC&#45;Museo, UABC, 96 pp. ISBN&#45;10: 978&#45;1495966910</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">*<i> Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#45;Iztapalapa, Departamento de Antropolog&iacute;a, M&eacute;xico.</i> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:zirion@gmail.com">zirion@gmail.com</a></font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debo confesar que el mundo de los grupos ind&iacute;genas del norte del pa&iacute;s, como los kumiai, no podr&iacute;a ser m&aacute;s lejano a mis temas de estudio. Yo trabajo principalmente la cultura urbana y la antropolog&iacute;a visual, casi siempre con j&oacute;venes y sus subculturas marginales, y su manera de relacionarse con los espacios de la ciudad de M&eacute;xico. Aparentemente, nada que ver con los kumiai. Sin embargo, conforme fui leyendo el libro de Everardo Gardu&ntilde;o, <i>De lugares con historia a historias sin lugar,</i> encontr&eacute; coincidencias importantes con los enfoques y las estrategias de nuestras investigaciones, no s&oacute;lo en cuanto al uso de recursos audiovisuales vinculados al libro, sino tambi&eacute;n por el inter&eacute;s en lo que podemos denominar "antropolog&iacute;a del espacio" o "antropolog&iacute;a del habitar".</font>	</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No voy a ocuparme de describir puntualmente los contenidos del libro ni los pormenores de la investigaci&oacute;n; para ese prop&oacute;sito no hay como leer directamente el libro. En cambio, s&iacute; quisiera destacar algunos aciertos y virtudes que encuentro en &eacute;l, y se&ntilde;alar algunas discusiones muy interesantes que pone de relieve este trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera cuesti&oacute;n digna de mencionar es que este proyecto nace a iniciativa de los propios kumiai, quienes se acercaron a la Comisi&oacute;n Nacional p ara el Desarrollo de los Pueblos Ind&iacute;genas (DCI) para plantear su preocupaci&oacute;n por la amenaza que enfrentan sus m&aacute;s de 70 lugares sa grados. Hist&oacute;ricamente, estos lugares se han visto atravesados por los diferentes conflictos y procesos de transformaci&oacute;n que se han acrecentado dram&aacute;ticamente en el M&eacute;xico del siglo XXI. La CDI comision&oacute; a Everardo Gardu&ntilde;o p ara desarrollar un diagn&oacute;stico y proponer un programa de desarrollo p ara hacer frente a esta problem&aacute;tica. Sin embargo, este libro va mucho m&aacute;s all&aacute; de un trabajo por encargo, se nota desde el inicio que el autor hizo suyo el proyecto, lo convirti&oacute; en una inquietud personal, trascendiendo los intereses institucionales. De esta manera, a diferencia de la mayor&iacute;a de las investigaciones antropol&oacute;gicas y acciones estatales, este libro es producto de una demanda popular; no es un proyecto impuesto por una instituci&oacute;n o por un investigador, sino que surge a partir de las inquietudes y perspectivas de sus protagonistas. En este sentido, podr&iacute;amos considerarlo, junto con los materiales audiovisuales derivados de este proyecto, como un buen ejemplo de antropolog&iacute;a visual aplicada y comprometida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los primeros m&eacute;ritos es la recuperaci&oacute;n de los autores y textos cl&aacute;sicos de la antropolog&iacute;a de la religi&oacute;n y la antropolog&iacute;a simb&oacute;lica para estudiar problemas contempor&aacute;neos. El autor retoma, por ejemplo, la obra de Durkheim y Evans Pritchard para explicar las din&aacute;micas de fisi&oacute;n y fusi&oacute;n de un pueblo tradicionalmente n&oacute;mada como los kumiai; las ideas de Mircea Eliade para entender las intrincadas relaciones entre lo sagrado y lo profano; algunas ideas de James Frazer plasmadas en su obra fundacional <i>La rama dorada;</i> los planteamientos de Rappaport sobre la ecolog&iacute;a cultural y los de Taylor sobre el animismo. De esta manera, el autor entabla un di&aacute;logo productivo entre las inquietudes fundamentales de nuestra disciplina y los nuevos derroteros que la obligan a reinven&#45;tarse en el mundo contempor&aacute;neo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro acierto del libro es la gran atenci&oacute;n y respeto con que Gardu&ntilde;o escucha e incorpora las categor&iacute;as de los sujetos en el an&aacute;lisis de su realidad sociocultural, en vez de forzar e imponer nuestros t&eacute;rminos y nociones acad&eacute;micas, con un lenguaje cr&iacute;ptico que muchas veces s&oacute;lo los antrop&oacute;logos podemos descifrar. Tal como recomienda el soci&oacute;logo y fil&oacute;sofo franc&eacute;s Bruno Latour en su libro <i>Reensamblar lo social,</i> escuchando atentamente a los kumiai, entendiendo y compartiendo el significado de sus palabras, es precisamente como Everardo llega a la idea de los "lugares con historia", un concepto "nativo" que lo llev&oacute; incluso a modificar el t&iacute;tulo original del libro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A prop&oacute;sito de los "lugares con historia y las historias sin lugar", entrando de lleno al meollo conceptual del libro, al tema de la geograf&iacute;a simb&oacute;lica y los sitios sagrados que los kumiai luchan por recuperar o defender, me parece importante resaltar la centralidad y transversalidad de la cuesti&oacute;n del espacio y el territorio para la antropolog&iacute;a contempor&aacute;nea. Ya sea en el &aacute;mbito urbano o en el medio rural, no podemos pensar en la cultura como algo independiente o dislocado del espacio en el que se gesta. Esto nos conduce inevitablemente a la noci&oacute;n del habitar, que podemos entender en t&eacute;rminos generales como la relaci&oacute;n bidireccional entre sujetos y espacios. Los sujetos hacen y modifican el espacio que habitan, pero a la vez el espacio impone condiciones y determina las pr&aacute;cticas, interacciones y formas de experiencia de los sujetos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, cobran relevancia conceptos como <i>paisaje cultural, cartograf&iacute;a simb&oacute;lica o apropiaci&oacute;n afectiva del espacio.</i> El territorio se refiere a un espacio habitado, es decir, aprehendido, nombrado, pensado, imaginado, significado, vivido y transitado. Todo lo contrario de los "no&#45;lugares" de los que hablaba Marc Aug&eacute; (refiri&eacute;ndose a ciertos espacios urbanos t&iacute;picos de la modernidad, que define como espacios gen&eacute;ricos, an&oacute;nimos, desprovistos de valor simb&oacute;lico, vac&iacute;os de significado); los sitios sagrados confieren identidad a los kumiai, por el hecho de condensar m&uacute;ltiples estratos de memoria y poseer diversos tipos de significaci&oacute;n: arqueol&oacute;gica, hist&oacute;rica, ritual, econ&oacute;mica, ecol&oacute;gica, etc&eacute;tera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo esto pone de manifiesto los v&iacute;nculos tan estrechos como poco explorados entre la geograf&iacute;a y la antropolog&iacute;a. La geograf&iacute;a humana y su contraparte, la antropolog&iacute;a del espacio, tienen que ver con los significados que posee un territorio o un paraje para una comunidad, que no s&oacute;lo lleva a cabo una ocupaci&oacute;n utilitaria p ara resolver sus necesidades materiales, sino adem&aacute;s y sobre todo una apropiaci&oacute;n simb&oacute;lica y afectiva del paisaje. En este sentido, podemos decir que no hay paisaje sin mirada, se necesita un ojo dispuesto a recorrerlo para que cobre existencia y significado. Como dice Amalia Signorelli, precursora de la antropolog&iacute;a del espacio urbano, as&iacute; como no hay sujetos que no est&eacute;n localizados en alg&uacute;n lugar, tampoco podemos pensar en lugares que no est&eacute;n de alguna manera humanizados, ocupados f&iacute;sica o simb&oacute;licamente.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero adem&aacute;s de tender puentes interdisciplinarios, la investigaci&oacute;n que dio pie a este libro emplea de manera ejemplar la metodolog&iacute;a etnogr&aacute;fica. A partir de una convivencia prolongada con los kumiai, una escucha atenta y una mirada respetuosa, el autor realiza entrevistas a profundidad, observaci&oacute;n participante y otras estrategias de investigaci&oacute;n cualitativa. Recopila sus mitos de origen, los compara con los de otros grupos vecinos, contrasta las versiones antiguas con las actuales, y explora la tradici&oacute;n oral en busca de las concepciones e imaginarios sobre el territorio.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Antropolog&iacute;a/memoria visual</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n con el papel de las im&aacute;genes en esta investigaci&oacute;n, quisiera mencionar que as&iacute; como los lugares sagrados no se definen solamente por las caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas del terreno, sino por los estratos de memoria que acumulan; en este libro tambi&eacute;n hay diversos sentidos y varios niveles en los que la imagen act&uacute;a como un dispositivo de la memoria colectiva.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por un lado, tenemos el registro de los lugares, de sus condiciones actuales y los relatos de los kumiai en torno a ellos. Las fotos en blanco y negro tomadas por Enrique Botello, entretejidas con el texto, tienen un car&aacute;cter ilustrativo, en el mejor sentido de la palabra, pero tambi&eacute;n un enorme valor est&eacute;tico. A esto se suma la investigaci&oacute;n sobre la cultura visual de los kumiai tanto en archivos hist&oacute;ricos como entre los habitantes vivos. De esta manera, se lleva a cabo una antropolog&iacute;a visual que pasa por la creaci&oacute;n de im&aacute;genes como parte de una investigaci&oacute;n antropol&oacute;gica, pero tambi&eacute;n una antropolog&iacute;a de lo visual que explora la cultura visual preexistente y utiliza a la imagen como fuente de investigaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto de lo visual, se debe mencionar que el libro est&aacute; vinculado a trav&eacute;s de un c&oacute;digo QR localizado en las &uacute;ltimas p&aacute;ginas, que al ser enfocado con un celular inteligente nos conduce a un micrositio que contiene materiales audiovisuales, el registro videogr&aacute;fico de los relatos y testimonios de los kumiai, un ensayo fotogr&aacute;fico acompa&ntilde;ado de m&uacute;sica tradicional y nueva m&uacute;sica original compuesta especialmente para este proyecto de investigaci&oacute;n. Merece menci&oacute;n especial el mapa interactivo que ubica los sitios sagrados y nos remite directamente a los relatos de los kumiai sobre cada uno de ellos. Queda claro en el trabajo de Everardo Gardu&ntilde;o que imagen y palabra constituyen discursos paralelos y aut&oacute;nomos, ninguno de ellos subordinado al otro, pero que bien articulados enriquecen significativamente la investigaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para concluir, me gustar&iacute;a referirme a las recomendaciones que se proponen en este libro para la conservaci&oacute;n y/o recuperaci&oacute;n de los sitios sagrados de los kumiai. Estoy de acuerdo con la idea de dise&ntilde;ar un programa permanente de estimulo de la memoria colectiva del grupo. Pero me parece crucial pensar cr&iacute;ticamente y plantear una discusi&oacute;n m&aacute;s profunda sobre el ecoturismo o etnoturismo. Esta opci&oacute;n sin duda es un modelo de desarrollo interesante que ha dado buenos resultados en diferentes lugares, pero es preciso reflexionar sobre sus implicaciones, significados, consecuencias, potencialidades y riesgos a largo plazo para los kumiai en particular. No hay que perder de vista que lo ideal ser&iacute;a que los grupos ind&iacute;genas como los kumiai tuvieran un desarrollo pleno sin necesidad de convertirlos a ellos ni a sus tierras en un atractivo tur&iacute;stico, en objeto de la econom&iacute;a global, de la cultura trasnacional que a la larga, en muchos casos, tambi&eacute;n deriva en una forma de depredaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, m&aacute;s all&aacute; de los aspectos te&oacute;ricos y conceptuales a los que me he referido, y adem&aacute;s de la gran importancia pol&iacute;tica de este proyecto de investigaci&oacute;n&#45;acci&oacute;n, no me queda m&aacute;s que recomendar la lectura de este libro y el visiona&#45;do del material audiovisual que lo acompa&ntilde;a. Su lectura es muy sencilla y agradable, los invito a que lo lean, y a que visiten el micrositio. Su lenguaje es muy accesible y, sin tener pretensiones did&aacute;cticas, nos ilustra sobre una realidad relativamente desconocida para el p&uacute;blico en general; adem&aacute;s, nos incita a reflexionar sobre temas cruciales para la antropolog&iacute;a contempor&aacute;nea, como la imagen y el valor simb&oacute;lico del espacio. Se trata de un ejemplo de c&oacute;mo la imagen puede convertirse no &uacute;nicamente en un veh&iacute;culo para la divulgaci&oacute;n del conocimiento, sino en un poderoso instrumento de investigaci&oacute;n.</font></p>      ]]></body>
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