<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0187-358X</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Investigación bibliotecológica]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Investig. bibl]]></abbrev-journal-title>
<issn>0187-358X</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0187-358X2009000200011</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[¿Qué es la brecha digital?: una introducción al nuevo rostro de la desigualdad]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cortés Vera]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jesús]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<volume>23</volume>
<numero>48</numero>
<fpage>233</fpage>
<lpage>239</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0187-358X2009000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0187-358X2009000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0187-358X2009000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>FLORES SIMENTAL, RA&Uacute;L. <i>&iquest;Qu&eacute; es la brecha digital?: una introducci&oacute;n al nuevo rostro de la desigualdad</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b><i>Por Jes&uacute;s Cort&eacute;s Vera</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Ciudad Ju&aacute;rez, Chih: Universidad Aut&oacute;noma de Ciudad Ju&aacute;rez, 2008. 129 p.</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes de referirnos al contenido y cualidades de este libro es importante mencionar algunas razones por las que su aparici&oacute;n es una buena noticia: hay muy pocos libros sobre este tema en espa&ntilde;ol; una b&uacute;squeda realizada en <i>WorldCat, </i>la base de datos bibliogr&aacute;fica m&aacute;s grande del mundo, arroj&oacute; &uacute;nicamente 24 registros, dos de ellos correspondientes a tesis. Una cantidad bastante pobre si se compara con los 1,192 registros que se pueden encontrar en la misma base de datos si se hace la b&uacute;squeda usando el t&eacute;rmino en ingl&eacute;s "Digital divide".<sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, la mayor&iacute;a de los libros publicados han surgido en editoriales de las grandes metr&oacute;polis como Madrid, Buenos Aires, Santiago y la Ciudad de M&eacute;xico, y la participaci&oacute;n interdisciplinaria parece ser escasa al predominar visiones tecnol&oacute;gicas, econ&oacute;micas o bibliotecol&oacute;gicas, as&iacute; que una visi&oacute;n que m&aacute;s bien parta desde las ciencias sociales y de la comunicaci&oacute;n es a la vez enriquecedora y refrescante.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El documento consta de siete cap&iacute;tulos, adem&aacute;s de una introducci&oacute;n, un apartado de "e&#150;conclusiones" y la bibliograf&iacute;a; tiene una extensi&oacute;n, que se agradece, de solamente 129 p&aacute;ginas, incluyendo las referencias bibliogr&aacute;ficas. La redacci&oacute;n tambi&eacute;n se agradece por la claridad y por un estilo que se siente cercano y amable, en el que se percibe experiencia del autor en trabajos period&iacute;sticos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la Introducci&oacute;n el lector seguramente encontrar&aacute; respuestas a preguntas fundamentales: la definici&oacute;n adoptada de brecha digital es muy sencilla: la distancia social que separa a quienes tienen acceso a las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n (TIC) de aquellos que no lo tienen. El prop&oacute;sito de la investigaci&oacute;n consisti&oacute; en "Redefinir los t&eacute;rminos del debate en torno a la brecha digital". El autor est&aacute; consciente de que en este tema los cambios pueden darse vertigin&oacute;samente, por lo que:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">... renuncia a conclusiones terminantes en un campo tan vol&aacute;til, donde los n&uacute;meros y las condiciones de conexi&oacute;n &#151;y consecuentemente de las inequidades&#151; cambian d&iacute;a tras d&iacute;a.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde ese apartado, el autor adelanta algunas posiciones que mantendr&aacute; a lo largo del documento: "...las desigualdades son inherentes a todo sistema social". Las tecnolog&iacute;as, viejas o nuevas, no garantizan cambios sociales, y por tanto no deben ser objeto de falsas esperanzas;"... las nuevas tecnolog&iacute;as son herramientas y no modifican por s&iacute; mismas las relaciones de poder" y "... s&oacute;lo estamos en presencia de la nueva cara del viejo problema de la desigualdad".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo 1, de los <i>Antecedentes, </i>el autor plantea las preguntas que guiaron su investigaci&oacute;n, entre otras:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Son las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n una forma de mejorar las condiciones de vida humana? &iquest;Mejoran la comunicaci&oacute;n y la educaci&oacute;n? &iquest;Conducen por s&iacute; mismas a un desarrollo de la sociedad? &iquest;Son verdaderamente la esperada revoluci&oacute;n que facilitar&aacute; el trabajo y volver&aacute; m&aacute;s c&oacute;moda la vida de los trabajadores?.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando se hable de TIC, considera Flores Simental, hay que incluir tambi&eacute;n a la electricidad, que aunque no es una nueva tecnolog&iacute;a, s&iacute; es condici&oacute;n necesaria para aprovechar las otras. El surgimiento de Internet detona la discusi&oacute;n sobre la brecha digital, aunque desde antes exist&iacute;an otras TIC, como la computaci&oacute;n y las telecomunicaciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis de esta tem&aacute;tica ser&aacute; abordado por el autor con una dicotom&iacute;a muy simple: lo que han dicho los optimistas (en otras partes los llamar&aacute; ut&oacute;picos) y lo que han venido aseverando los pesimistas, o antiut&oacute;picos, acerca del significado de las nuevas tecnolog&iacute;as en la sociedad actual.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En pocos a&ntilde;os &#151;dice Flores Simen&#150;tal&#151; el acceso a las TIC se convierte en un problema de las ciencias sociales...,</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">pues finalmente, se dir&aacute; m&aacute;s adelante, la tecnolog&iacute;a es la forma en que la sociedad hace uso de la ciencia, por lo que el estudio de las TIC y de su desarrollo cae m&aacute;s bien en territorio de las ciencias sociales que de la tecnolog&iacute;a. Este reto pone a prueba la capacidad de estas ciencias para establecer metodolog&iacute;as y lazos de comunicaci&oacute;n con cient&iacute;ficos de otras disciplinas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo 2 aborda <i>Los inicios del debate. </i>En &eacute;l se plantean las principales posiciones de los optimistas y los pesimistas, aun antes de que el t&eacute;rmino de <i>Brecha digital </i>fuera acu&ntilde;ado. Para los optimistas, las TIC ser&aacute;n el elemento principal para transitar hacia una nueva sociedad que dejar&aacute; atr&aacute;s la sociedad industrial y producir&aacute; un nuevo estadio donde todos tendr&aacute;n acceso a la informaci&oacute;n y sus consecuentes beneficios; en la historia de la humanidad no se habr&iacute;a producido un avance tecnol&oacute;gico tan bondadoso. Pero los antiutopistas ven las cosas en forma diferente: las TIC de punta solamente estar&aacute;n accesibles para unos pocos privilegiados; los usuarios de estas tecnolog&iacute;as s&oacute;lo podr&aacute;n ser consumidores y no influir&aacute;n en la direcci&oacute;n de una industria manejada por unos cuantos; las tecnolog&iacute;as no brindar&aacute;n acceso a toda la informaci&oacute;n disponible y no hay que perder de vista que tener acceso a la informaci&oacute;n no garantiza poder convertirla en conocimientos. En el aspecto educativo, los optimistas resaltan las muchas posibilidades que la tecnolog&iacute;a ofrece para las nuevas modalidades de aprendizaje, mientras que los pesimistas culpan incluso a las TIC del deterioro de habilidades fundamentales que la ense&ntilde;anza tradicional cultivaba, como el manejo correcto del lenguaje y el pensamiento cr&iacute;tico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este apartado presenta una visi&oacute;n retrospectiva sobre lo que reconocidos pensadores sociales como Alvin Toeffler y su <i>Tercera ola, </i>han expresado acerca de la promesa que pueden ofrecer todas las tecnolog&iacute;as y en particular las TIC para afectar positivamente el desarrollo de la humanidad, en aspectos tales como el trabajo y el ocio, las relaciones interpersonales, la seguridad, el gobierno y la educaci&oacute;n. Algunos pensadores consideran que las tecnolog&iacute;as por s&iacute; mismas tienen una limitada capacidad de impacto y requieren de ser tomadas como instrumento por movimientos sociales m&aacute;s amplios y robustos; otros dir&aacute;n, sin embargo, que las TIC no son cualquier tecnolog&iacute;a, sino la "tecnolog&iacute;a madre".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La sociedad inform&aacute;tica: &iquest;un mito?, </i>es el t&iacute;tulo asignado al cap&iacute;tulo 3, en el que el autor busca identificar cu&aacute;les aspectos de las argumentaciones que se manejan sobre la importancia de la Sociedad de la informaci&oacute;n son realmente objetivos y cu&aacute;les en realidad corresponden a mitos. Hablamos de un mito, nos explica el autor, cuando se presentan visiones del mundo que van m&aacute;s all&aacute; de brindar una descripci&oacute;n e incluyen dimensiones normativas. Se habla por ejemplo de que la informaci&oacute;n ser&aacute; el factor m&aacute;s importante para la transici&oacute;n hacia sociedades m&aacute;s democr&aacute;ticas e incluyentes; sin embargo, en la pr&aacute;ctica se est&aacute;n presentando situaciones contrarias: la informaci&oacute;n se vuelve cada vez m&aacute;s especializada, los programas de c&oacute;mputo para manejarla se encarecen; contar con informaci&oacute;n no es suficiente, pues es necesario comprenderla y emplearla, adem&aacute;s de que los adelantos tecnol&oacute;gicos siguen estando controlados por quienes detentan el poder.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor, citando a Hamelink, menciona algo que deber&iacute;amos tomar muy en cuenta acerca del af&aacute;n que existe por anunciar el advenimiento de una nueva etapa de la humanidad: regularmente &#151;dice Flores Simental&#151; no se habla de medievalistas porque existi&oacute; una Edad Media, sino que hablamos de un periodo llamado Edad Media, porque existieron los medievalistas. Creemos que lo mismo debe suceder con la etapa hist&oacute;rica que estamos anticipando: cuando la mayor parte de la poblaci&oacute;n tenga acceso a la informaci&oacute;n, podremos hablar de una Sociedad de la informaci&oacute;n y cuando esta misma poblaci&oacute;n tenga la capacidad de transformar esa informaci&oacute;n en conocimientos, ser&aacute; oportuno entonces asignarle el nombre de Sociedad del conocimiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con apoyo de Postman, el autor muestra c&oacute;mo estamos evolucionando hacia una tecn&oacute;polis, entendida como el estado de la cultura en el que la tecnolog&iacute;a es idolatrada, y donde se presenta la paradoja de que nuestra sociedad trata de emplear la tecnolog&iacute;a como una herramienta para manejar y encontrarle sentido a la aplastante cantidad de informaci&oacute;n que la propia tecnolog&iacute;a ha propiciado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo del libro el autor busca apegarse a su prop&oacute;sito de encontrar las explicaciones fundamentales acerca de lo que es la brecha digital, en lugar de abundar, como lo han hecho otros autores, en describir la forma en que esta brecha se manifiesta. En el cap&iacute;tulo 4, llamado <i>&iquest;Un nuevo capitalismo? </i>el autor trata de dimensionar el impacto que las TIC tendr&aacute;n en el sistema econ&oacute;mico mundial. Introduce as&iacute; en la discusi&oacute;n otro concepto necesario aunque pol&eacute;mico: el de la globalizaci&oacute;n, fen&oacute;meno que ha tenido seguramente un proceso hist&oacute;rico que va m&aacute;s all&aacute; de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, pero que sin duda se ha nutrido de la tecnolog&iacute;a digital para alcanzar el vertiginoso desarrollo actual.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Flores Simental hace una selecci&oacute;n de autores para discutir c&oacute;mo el sistema capitalista actual podr&aacute; ser transformado por las nuevas tecnolog&iacute;as. Mattelart expresa su opini&oacute;n, al igual que Castells, y &eacute;ste &uacute;ltimo es confrontado con Rifkin. Un tema que presenta diferentes opiniones es la forma en que las TIC afectar&aacute;n al empleo y a los trabajadores. En lo que parece haber acuerdo, es en que las TIC favorecer&aacute;n m&aacute;s directamente el desarrollo cultural (entendiendo cultura en su concepto m&aacute;s amplio) y en menor medida las actividades productivas, lo cual puede observarse desde ahora, pues las empresas trasnacionales m&aacute;s exitosas no se dedican a producir bienes materiales, como es el caso de <i>Google y Microsoft. </i>Lo que suceda con el impacto de las TIC en la vida de los pa&iacute;ses depender&aacute; en gran medida de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas planteadas y esto es algo en lo que se insistir&aacute; en otras partes del documento; sin embargo, al menos para el caso de Am&eacute;rica Latina parece no haber mucha conciencia de ello.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor tambi&eacute;n consider&oacute; necesario dedicar un cap&iacute;tulo para analizar las implicaciones y potencialidades que las TIC traer&aacute;n para otra de las actividades fundamentales de la humanidad: la educaci&oacute;n. El cap&iacute;tulo 5 discute el tema de <i>Las TIC en la educaci&oacute;n: el "e&#150;learning". </i>Aunque no se especifica el alcance del t&eacute;rmino "e&#150;learning" el autor parece referirse a programas educativos completamente apoyados por las TIC y concebidos para impartirse a distancia; con la aclaraci&oacute;n de que esto va m&aacute;s all&aacute; de la incorporaci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as e implica una visi&oacute;n nueva de lo que debe ser la educaci&oacute;n. Al respecto, consideramos importante mencionar que las TIC efectivamente est&aacute;n impactando los procesos de ense&ntilde;anza y aprendizaje, independientemente de si hablamos de programas presenciales o a distancia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre la conveniencia de incorporar las TIC en los procesos educativos el autor cita a Cuadra:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">las personas que creen que la tecnolog&iacute;a reemplazar&aacute; totalmente a los grandes profesores en el sal&oacute;n de clases, con aprendices altamente motivados, est&aacute;n tan mal aconsejados como aquellos que creen que el internet es una moda pasajera.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero hay obst&aacute;culos para el "e&#150;learning" que deben ser considerados; uno sobre el que es necesario insistir bastante y habr&iacute;a sido conveniente que el libro lo hiciera: tener acceso a la informaci&oacute;n no significa saber utilizarla; de hecho, parece ser que, al menos para los estudiantes, el proceso de aprender a manejar las TIC significa menos dificultades que aprender a evaluar y aprovechar la informaci&oacute;n para apoyar una decisi&oacute;n o para alg&uacute;n proyecto acad&eacute;mico. Otro aspecto a considerar ser&aacute;n las diferencias en las formas de pensar y de actuar de cada instituci&oacute;n educativa. M&aacute;s que los aspectos t&eacute;cnicos, el autor considera que el principal obst&aacute;culo que habr&aacute; que superar consistir&aacute; en adaptar las estructuras y los procedimientos de las organizaciones a las nuevas modalidades para llegar a crear sistemas educativos incluyentes y motivadores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&iquest;Dentro o fuera de las puertas elec</i><i>tr&oacute;nicas? </i>es el t&iacute;tulo del cap&iacute;tulo 6, que parece estar inspirado por la figura propuesta por Rifkin, quien sostiene que la humanidad tiende a ubicarse en dos bandos distintos: los que est&aacute;n dentro y los que han quedado fuera de las puertas electr&oacute;nicas del ciberespacio; es decir, en cada uno de los lados de la brecha digital. Existen varios factores que agravan esta brecha y obligan a redefinirla, pues ya no es solamente cuesti&oacute;n de tener acceso a las TIC, sino de tenerlo en las mejores condiciones, para lo cual se requiere considerar aspectos t&eacute;cnicos, como el ancho de banda, pero tambi&eacute;n la presencia o ausencia de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, el pago de rentas por transferencia de tecnolog&iacute;a y por la propiedad intelectual y hasta el manejo del idioma ingl&eacute;s. La brecha digital puede ser analizada desde tres dimensiones, propuestas por Servon: la primera es efectivamente el acceso a las TIC, la segunda es referida como las habilidades necesarias para el uso de las tecnolog&iacute;as &#151;aunque ya dijimos que una cosa es saber utilizar la tecnolog&iacute;a y otra m&aacute;s compleja es saber manejar y aprovechar la informaci&oacute;n; la tercera dimensi&oacute;n &#151;poco mencionada en este texto&#151; tiene que ver con los contenidos, sin los cuales de poco sirve reunir los otros dos factores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De nuevo se hace la reflexi&oacute;n sobre qu&eacute; es lo que pueden y deben hacer las ciencias sociales para estudiar mejor el problema de la exclusi&oacute;n digital &#151;otro concepto cada vez m&aacute;s usado&#151; cuando no se tienen a&uacute;n las herramientas metodol&oacute;gicas, ni la experiencia necesarias para enfrentar este reto y ni siquiera se ha desarrollado un lenguaje pertinente para referirse a los nuevos escenarios. Todo esto a pesar de que estas desigualdades no son nuevas, pues son manifestaciones de pobrezas e inequidades que han existido siempre.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo de los cap&iacute;tulos lleva el nombre de <i>Las dimensiones de la brecha: &iquest;qui&eacute;nes est&aacute;n y de qu&eacute; lado? </i>Es lo m&aacute;s parecido a otros documentos sobre el tema de la brecha digital, pues se nutre de estad&iacute;sticas provenientes de diferentes fuentes para tratar de sopesar el tama&ntilde;o de la brecha y distinguir a qui&eacute;nes afecta. Estad&iacute;sticas que, el autor lo advirti&oacute; desde el principio, solamente retratan una realidad ef&iacute;mera porque tienen el agravante de que se basan en indicadores a&uacute;n incompletos y dif&iacute;ciles de cuantificar, la mayor&iacute;a de ellos referidos a la conectividad, cuando m&aacute;s importante que estar conectado es poder aprovechar esa conexi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por primera vez el autor busca centrarse en la realidad de M&eacute;xico y de Am&eacute;rica Latina, en donde los gobiernos parecen estar buscando un equilibrio entre invertir para abatir la brecha digital y continuar atendiendo otras apremiantes necesidades sociales; a final de cuentas, el tema de las brechas y las desigualdades no es ninguna novedad en esta regi&oacute;n del mundo. En el caso de M&eacute;xico predomina un panorama de desatenci&oacute;n al tema por parte de los gobiernos y la desarticulaci&oacute;n de esfuerzos; el proyecto e&#150;M&eacute;xico aparece como el &uacute;nico proyecto m&aacute;s o menos coherente, aunque &#151;esto no lo dice el autor&#151; pareciera que prevalece la idea de que fue todo un fiasco, pues ni siquiera se han intentado hacer evaluaciones acerca de sus resultados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las <i>e&#150;Conclusiones </i>el autor hace una buena recapitulaci&oacute;n de las principales ideas y aspectos discutidos en el libro, pero tambi&eacute;n introduce una duda inquietante, apoyada por Castells, y que tal vez debi&oacute; discutirse m&aacute;s en los cap&iacute;tulos previos: "&iquest;Hasta qu&eacute; punto la conexi&oacute;n equivale a mayores oportunidades e igualdades?", cuando finalmente la conexi&oacute;n puede significar tambi&eacute;n una dependencia tecnol&oacute;gica y cultural, contraria a la b&uacute;squeda de las identidades propias y de los caminos de bienestar.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Creemos que este libro cumple sus prop&oacute;sitos y proporciona bases s&oacute;lidas para analizar el problema de la brecha digital y continuar observando la evoluci&oacute;n de la humanidad hacia la sociedad del conocimiento. Como lo reconoce el autor, es un tema en constante cambio: cuando esta investigaci&oacute;n fue terminada no hab&iacute;a sido publicada la obra de la UNESCO, <i>Hacia las sociedades del conocimiento, </i>en la que por cierto el t&eacute;rmino de brecha digital no es considerado como adecuado, considerando que hace alusi&oacute;n solamente a uno de los problemas relacionados con la falta de acceso y el aprovechamiento de la informaci&oacute;n: el aspecto tecnol&oacute;gico, pero deja fuera otros obst&aacute;culos de tipo cultural, pol&iacute;tico, &eacute;tico, educativo, etc&eacute;tera, y propone como alternativa el t&eacute;rmino de <i>brecha cognitiva.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro aspecto en el que hubo nuevos descubrimientos en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os tiene que ver con el uso que se hace de Internet. Ahora sabemos que el principal uso que se hace de la macrored no tiene que ver con la recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n, sino con la integraci&oacute;n de redes sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para terminar agregaremos solamente que la lectura de este libro nos parece muy recomendable, as&iacute; como cualquier investigaci&oacute;n o proyecto que allane el camino hacia la Sociedad del conocimiento. Sin duda, como dice al final Flores Simental, la brecha digital constituye el problema sociocultural m&aacute;s importante en la actualidad de los pa&iacute;ses en desarrollo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>NOTAS</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> B&uacute;squeda realizada el 29 de abril de 2009, en <a href="http://www.worldcat.org/" target="_blank">http://www.worldcat.org/</a> la consulta en espa&ntilde;ol se realiz&oacute; con la frase "Brecha digital".</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup>  UNESCO, <i>Hacia las sociedades del conociiento. </i>Par&iacute;s: UNESCO, 2005, 244 p., disponible en texto completo en: <a href="http://unesdoc.unesco.org/images/0014/001419/141908s.pdf" target="_blank">http://unesdoc.unesco.org/images/0014/001419/141908s.pdf</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4468321&pid=S0187-358X200900020001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>UNESCO</collab>
<source><![CDATA[Hacia las sociedades del conociiento]]></source>
<year>2005</year>
<page-range>244</page-range><publisher-loc><![CDATA[París ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[UNESCO]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
