<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0186-0348</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Secuencia]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Secuencia]]></abbrev-journal-title>
<issn>0186-0348</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0186-03482011000100008</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Economía, cultura e institucionalización de la ciencia en Puerto Rico, siglo XIX]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Naranjo Orovio]]></surname>
<given-names><![CDATA[Consuelo]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto de Historia  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Centro de Ciencias Humanas y Sociales Consejo Superior de Investigaciones Científicas ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<numero>79</numero>
<fpage>148</fpage>
<lpage>151</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0186-03482011000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0186-03482011000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0186-03482011000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Mar&iacute;a Teresa Cort&eacute;s Zavala, <i>Econom&iacute;a, cultura e institucionalizaci&oacute;n de la ciencia en Puerto Rico, siglo</i> <i>XIX</i></b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Consuelo Naranjo Orovio</b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Universidad Michoacana de San Nicol&aacute;s de Hidalgo, Morelia, 2008, 247 pp.</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Instituto de Historia, CCHS &#150;CSIC</i></font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Inicio esta rese&ntilde;a por el t&iacute;tulo del libro, <i>Econom&iacute;a, cultura e institucionalizaci&oacute;n de la ciencia en Puerto Rico, siglo</i> <i>XIX,</i> ya que en s&iacute; mismo encierra la tesis de la doctora Cort&eacute;s Zavala. El objetivo final que la autora va desarrollando y probando a lo largo de la obra es demostrar la existencia de un sentido identitario y la formaci&oacute;n de una comunidad cultural en Puerto Rico a lo largo del siglo XIX. La existencia de la especificidad de este pueblo, la puertorrique&ntilde;idad, est&aacute; presente a lo largo de todas las p&aacute;ginas aunque aparentemente el libro no hable propiamente de identidad. Mar&iacute;a Teresa Cort&eacute;s, como ocurre entre los historiadores que cultivan la historia boricua, ha sucumbido al poder de la cultura y al peso que tiene en la historia insular. La identidad flota y envuelve todo el trabajo.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como apuntaba, el t&iacute;tulo no es casual, ni tampoco lo son las materias abordadas en este libro: econom&iacute;a, cultura y ciencia, ni la forma de tratarlas; ellas nos hablan de los fines que la autora se plante&oacute; desde el inicio de su investigaci&oacute;n. La tesis central es demostrar c&oacute;mo se R&iacute;e creando una comunidad letrada que hizo posible, o alrededor de la cual la elite fue fraguando una cultura e identidad: la puertorrique&ntilde;idad.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La econom&iacute;a, la cultura y la ciencia son para la doctora Cort&eacute;s tres pilares fundamentales que hicieron posible la aparici&oacute;n de esa comunidad identitaria, siendo a la vez tres aspectos b&aacute;sicos que le sirven para avanzar en el estudio de la formaci&oacute;n y consolidaci&oacute;n de dicha comunidad. En la consecuci&oacute;n o logro de esta comunidad fue importante la institucionalizaci&oacute;n de la ciencia y, sobre todo, de aquellas ramas del saber cuya aplicaci&oacute;n a la sociedad y a la econom&iacute;a favorecieron y permitieron el desarrollo de la econom&iacute;a y del pa&iacute;s.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es interesante el estudio que la doctora Cort&eacute;s realiza sobre los intelectuales boricuas, en especial de su formaci&oacute;n, lecturas e ideas que les sit&uacute;an en un universo visitado por otros intelectuales, con objetivos e ideales comunes. Entre estos hay que destacar la idea de civilizaci&oacute;n y progreso compartida por ellos y que es com&uacute;n a muchos pensadores de diferentes pa&iacute;ses y latitudes. Sus visiones de la sociedad, de la econom&iacute;a, y de c&oacute;mo llevar a ellas el progreso y la modernizaci&oacute;n nos remiten a los paradigmas que sobre la modernidad o el progreso se esgrimieron desde Cuba, M&eacute;xico, Per&uacute; y otros pa&iacute;ses americanos. La educaci&oacute;n y, como he indicado, la aplicaci&oacute;n de la ciencia a la agricultura, fueron las herramientas principales que eligi&oacute; este grupo para llevar a cabo su proyecto cultural, econ&oacute;mico y pol&iacute;tico.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La comunidad letrada a la que alude la doctora Cort&eacute;s y en cuya acci&oacute;n se basa para edificar la tesis de trabajo, es la clase cultural definida por Paul Thompson. Recordemos que para Thompson la clase es un fen&oacute;meno hist&oacute;rico que unifica una serie de sucesos dispares y aparentemente desconectados en lo que se refiere tanto a la materia prima de la experiencia como a la conciencia. Y subrayo que se trata de un fen&oacute;meno <i>hist&oacute;rico.</i> No veo la clase como una "estructura", ni siquiera como una "categor&iacute;a", sino como algo que tiene lugar de hecho (y se puede demostrar que ha ocurrido) en las relaciones humanas. La conciencia de clase es la forma en que se expresan estas experiencias en t&eacute;rminos culturales: encarnadas en tradiciones, sistemas de valores, ideas y formas institucionales.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Econom&iacute;a, sociedad y ciencia, tal como aparecen en el t&iacute;tulo, hacen referencia no s&oacute;lo al estado de la econom&iacute;a, la sociedad o la ciencia, sino que son los instrumentos a trav&eacute;s de los cuales la autora logra probar sus tesis. Para que ello sea posible hay que destacar la capacidad de s&iacute;ntesis que tiene la doctora Mar&iacute;a Teresa Cort&eacute;s al presentar estados generales que le permitan al lector conocer el contexto r&aacute;pidamente para, a continuaci&oacute;n, entrar en el an&aacute;lisis puntual de distintos contenidos econ&oacute;micos, sociales, culturales, demogr&aacute;ficos y cient&iacute;ficos. La historia resultante es un relato s&oacute;lido y bien fundamentado sobre el que Mar&iacute;a Teresa Cort&eacute;s ha logrado edificar su obra. Un estudio que es deudor de la historia pol&iacute;tica y social y que podemos enmarcar en una historia sociocultural que mira hacia el progreso como la aspiraci&oacute;n de un grupo que quiere organizar su pa&iacute;s.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro aspecto que quiero destacar del libro que rese&ntilde;o es que representa el esfuerzo de Mar&iacute;a Teresa Cort&eacute;s por cultivar y extender el inter&eacute;s por la historia del Caribe y, en especial, de Puerto Rico m&aacute;s all&aacute; de la isla. La historia de Puerto Rico, por diferentes razones, ha estado confinada a los profesionales de ese pa&iacute;s. Fuera de la isla, pocos se han interesado o han mantenido un esfuerzo continuo por Puerto Rico. Desde hace a&ntilde;os, desde la Universidad Michoacana de San Nicol&aacute;s de Hidalgo, en Morelia, la doctora Cort&eacute;s est&aacute; alentando el estudio de Puerto Rico entre los nuevos y j&oacute;venes historiadores.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero volvamos al libro.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La naci&oacute;n y la identidad que nos presenta la doctora Cort&eacute;s procede tanto de una construcci&oacute;n &#8212;es una identidad imaginada&#8212; como de la realidad, al derivarse este proceso de construcci&oacute;n la creaci&oacute;n de la naci&oacute;n. Las ideas y las circunstancias son, entre otros aspectos, los elementos que conforman y condicionan los conceptos de naci&oacute;n y de identidad. Como hizo Anderson en su obra <i>Comunidades imaginadas,</i> situar estas categor&iacute;as en contextos m&aacute;s amplios nos dar&aacute; una visi&oacute;n m&aacute;s global de la naci&oacute;n y de la identidad. Por tanto, el estudio de los elementos culturales propiciar&aacute; el an&aacute;lisis de la naci&oacute;n y de la identidad desde el momento que estudian la manera en que se han ido creando los imaginarios nacionales y culturales que generan o generaron la naci&oacute;n, sus usos, fundamentos y tambi&eacute;n variaciones.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo del libro se estudian las maneras en que un grupo plantea organizar la sociedad, la educaci&oacute;n, la cultura, sus relaciones con la metr&oacute;poli y aquellos elementos culturales y simb&oacute;licos que elige como representaciones de su identidad, es decir, crear su imaginario. En este an&aacute;lisis, la autora dedica una gran parte al estudio del desarrollo pol&iacute;tico, la creaci&oacute;n de la cultura pol&iacute;tica y el surgimiento de los partidos. Fundamentalmente se centra en el Partido Autonomista por ser el &oacute;rgano pol&iacute;tico que integr&oacute; un mayor n&uacute;mero de intelectuales &#8212;m&eacute;dicos, abogados, al igual que ocurri&oacute; en Cuba&#8212; y cuya defensa de la naci&oacute;n se bas&oacute; en gran medida en el desarrollo y potenciaci&oacute;n de la cultura y la educaci&oacute;n. De esta manera, el proyecto pol&iacute;tico y el cultural caminaron unidos en las ramas del autonomismo para conquistar un espacio de poder, de reconocimiento y de fortalecimiento de la sociedad civil. Por otra parte, la legitimidad la alcanzar&iacute;a a trav&eacute;s de la firma de la Carta Auton&oacute;mica, y el respaldo de la sociedad civil y la ciudad letrada formada a lo largo de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XIX.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de Puerto Rico, 1898 supuso el paso de Espa&ntilde;a a Estados Unidos por lo que la creaci&oacute;n de un Estado soberano, aunque no su constituci&oacute;n como naci&oacute;n (sobre todo en t&eacute;rminos culturales), qued&oacute; truncada. La Carta Auton&oacute;mica concedida en noviembre de 1897 naci&oacute; herida. Hasta marzo de 1898 no se constituy&oacute; un gobierno debido a las discrepancias dentro del Partido Autonomista y al retraso de la ratificaci&oacute;n de la Carta por las Cortes. Asimismo, este gobierno nac&iacute;a muerto ya que, a los pocos d&iacute;as de su constituci&oacute;n, el 25 de julio de 1898 comenz&oacute; la invasi&oacute;n estadounidense por Gu&aacute;nica.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El imperio ultramarino espa&ntilde;ol llegaba a su fin con la ley del 14 de agosto de 1898 que autorizaba al gobierno</font></p> 	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">a renunciar a los derechos de soberan&iacute;a y para ceder territorios en las provincias y posesiones de ultramar, conforme a lo estipulado en los preliminares de paz convenidos con el gobierno de los Estados Unidos del Norte de Am&eacute;rica.</font></p> </blockquote> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 10 de diciembre de 1898 Puerto Rico, junto con Filipinas y Guam, pasaban al dominio estadounidense por el Tratado de Par&iacute;s, firmado entre Espa&ntilde;a y Estados Unidos. Algunos historiadores interpretan que, en Puerto Rico, cuando se acept&oacute; la dominaci&oacute;n estadounidense en sus pol&iacute;ticos oper&oacute; la racionalidad que hab&iacute;a fungido bajo el gobierno espa&ntilde;ol. Para algunos de ellos y para un grupo de intelectuales, como el autonomista Salvador Brau, el 98' en Puerto Rico era el camino m&aacute;s r&aacute;pido para que el pa&iacute;s entrara en la modernidad. Aunque el libro no entra en el siglo XX, es preciso comentar que en el nuevo siglo continu&oacute; la defensa de la identidad a partir de la cultura. Tras 1898 se inici&oacute; una nueva andadura para el pueblo puertorrique&ntilde;o, que, dependiente de Espa&ntilde;a, pas&oacute; a la subordinaci&oacute;n de Estados Unidos, con un estatus que a&uacute;n contin&uacute;a siendo tema de debate entre las dos fuerzas pol&iacute;ticas del pa&iacute;s, el Partido Popular Democr&aacute;tico y el Partido Nuevo Progresista (ambos constituyen el grueso fundamental) y, en mucha menor medida, los independentistas. Desde entonces la cultura sigue siendo el instrumento de lucha contra la inclusi&oacute;n de la isla como un estado m&aacute;s de la Uni&oacute;n Americana y su mantenimiento como un estado libre asociado, estatus al que se lleg&oacute; en 1953 y que mantienen desde entonces. Es en la cultura donde radica gran parte de sus peculiaridades, de su identidad y de su car&aacute;cter, y es en la defensa de su cultura desde donde emana la oposici&oacute;n a la estadidad y la justificaci&oacute;n de la existencia y permanencia de su naci&oacute;n; un caso peculiar que ha convertido a Puerto Rico en una naci&oacute;n sin soberan&iacute;a.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El puente que une el pasado y el presente permanece en pie, al menos hasta hoy d&iacute;a. Es por ello que el libro que ahora rese&ntilde;o es una referencia importante para conocer e interpretar el debate que hoy en d&iacute;a se sigue viviendo en Puerto Rico sobre la identidad y la defensa de la cultura.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este pa&iacute;s, como aparece en un grafiti (2009) de una de las paredes del Instituto de Cultura Puertorrique&ntilde;a, en el Viejo San Juan, identidad es igual a cultura.</font></p>      ]]></body>
</article>
