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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La nueva agenda de transformación de la educación superior en América Latina]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Documentos</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="4">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La nueva agenda de transformaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior en Am&eacute;rica Latina</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>The new transformation agenda in Latinamerican Higher Education</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Axel Didriksson*</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Investigador Titular C de Tiempo Completo, adscrito al Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educaci&oacute;n (IISUE), de la UNAM. CE: </i><a href="mailto:didrik@unam.mx">didrik@unam.mx</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La necesidad imperiosa de alcanzar un nuevo desarrollo con igualdad y sustentabilidad en la regi&oacute;n de Am&eacute;rica Latina y el Caribe, depende fuertemente de lo que pueda ocurrir en el actual proceso de toma de decisiones estrat&eacute;gicas de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas referidas a la educaci&oacute;n superior, la ciencia y la tecnolog&iacute;a, y de sus posturas y definiciones respecto de su participaci&oacute;n en la constituci&oacute;n de nuevas plataformas de conocimientos y nuevos aprendizajes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto fue defendido y suscrito de forma profusa y por consenso (por m&aacute;s de 4 mil representantes de instituciones de educaci&oacute;n superior), en el documento base de la Conferencia Regional de la UNESCO para la Educaci&oacute;n Superior en Am&eacute;rica Latina y el Caribe (Gazzola y Didriksson, 2008), celebrada en la ciudad de Cartagena de Indias, Colombia, en 2008, as&iacute; como en los resolutivos tanto de esta reuni&oacute;n como de los que se aprobaron en la Reuni&oacute;n Mundial de este organismo en su sede en la ciudad de Par&iacute;s, Francia, en 2009.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la perspectiva de estos resolutivos, durante la &uacute;ltima d&eacute;cada se han llevado a cabo, por lo menos, una veintena de reformas acad&eacute;micas, institucionales y legislativas (algunas de ellas de car&aacute;cter nacional) que, de una u otra manera, han incidido, y lo siguen haciendo, en la conformaci&oacute;n de una nueva agenda de discusi&oacute;n entre universidades, ministerios y secretar&iacute;as de educaci&oacute;n superior, que abarcan reformas, dicho de forma sint&eacute;tica, en cinco componentes cruciales de organizaci&oacute;n en el &aacute;mbito de las funciones sustantivas de las universidades e instituciones de educaci&oacute;n superior:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">a) En el impulso de pol&iacute;ticas para alcanzar una mayor cobertura social para revertir los niveles de desigualdad en el acceso y permanencia, incorporar sectores tradicionalmente excluidos con programas afirmativos y compensatorios; la ampliaci&oacute;n de est&iacute;mulos econ&oacute;micos para permanecer en la escolaridad superior, ya sea por medio de amplios sistemas de becas, por la v&iacute;a indirecta de cr&eacute;ditos educativos, o por la v&iacute;a de la creaci&oacute;n de nuevas instituciones.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">b) En el curr&iacute;culo, con el impulso a la creaci&oacute;n de nuevas carreras, la formaci&oacute;n y actualizaci&oacute;n de docentes, y con el mejoramiento de la infraestructura escolar y cultural con el objetivo de incidir en la calidad de los estudios.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">c) En la inversi&oacute;n en nuevas tecnolog&iacute;as de impacto en la ense&ntilde;anza superior, la ampliaci&oacute;n de la conectividad y la extensi&oacute;n del uso de la computadora y la Internet como medios para propiciar ambientes virtuales de aprendizaje; la generalizaci&oacute;n de cursos en l&iacute;nea y programas en l&iacute;nea, y la organizaci&oacute;n de equipos de trabajo con un enfoque cr&iacute;tico respecto del uso y manejo de estos medios tecnol&oacute;gicos.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">d) Con el impulso y discusi&oacute;n de sendas leyes nacionales y org&aacute;nicas para la educaci&oacute;n superior, modificaciones constitucionales o reglamentarias espec&iacute;ficas; y la puesta en marcha de reformas de regulaci&oacute;n de los organismos de evaluaci&oacute;n en este nivel educativo.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">e) Con la irrupci&oacute;n de nuevos actores, sobre todo estudiantiles, que est&aacute;n desafiando y resistiendo la vieja agenda hacia la educaci&oacute;n superior que impuso una tendencia hacia la privatizaci&oacute;n y la mercantilizaci&oacute;n de la misma, elev&oacute; las cuotas de ingreso y permanencia en los estudios desde enfoques de mercado, disminuy&oacute; la responsabilidad del Estado en la garant&iacute;a de bien p&uacute;blico e introdujo mayores niveles de desigualdad social para alcanzar los beneficios de una buena educaci&oacute;n superior para todos.</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En pa&iacute;ses como Brasil, Ecuador, Argentina, Puerto Rico, Colombia y Venezuela, entre otros, se est&aacute;n presentando ejemplos relevantes, referidos a un renovado debate, en el &aacute;mbito de los elementos se&ntilde;alados con antelaci&oacute;n (cfr. Didriksson y Lara, 2012), o bien bajo la forma de reformas orientadas a mejorar o redefinir aspectos relacionados con los mecanismos de evaluaci&oacute;n, de pagos de matriculaci&oacute;n, de organizaci&oacute;n de planes y programas de estudio y la oferta acad&eacute;mica de las instituciones. Asimismo, durante estos a&ntilde;os se ha presentado un renovado inter&eacute;s en ampliar y cualificar la base de investigadores, de producci&oacute;n end&oacute;gena de conocimientos y sus relaciones con sistemas de innovaci&oacute;n cient&iacute;fico&#150;tecnol&oacute;gica (Escotet <i>et al., </i>2010; Sagasti, 2011).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, en los casos del movimiento estudiantil chileno (2011&#150;2012), del puertorrique&ntilde;o (2011&#150;2012), del colombiano (2011), y recientemente del mexicano, se muestra un giro cualitativo respecto de la manera como se hab&iacute;an presentado las demandas de este sector, en torno a los reglamentos y pol&iacute;ticas o de la tendencia dominante de la agenda tradicional: se han realizado demostraciones que han trascendido el &aacute;mbito institucional hacia el nacional, con movilizaciones de gran impacto medi&aacute;tico y social, primero con las de los as&iacute; llamados "ping&uuml;inos" y luego con las universitarias de 2011 y las acciones que se siguen llevando a cabo durante 2012, para el caso de Chile; o bien con las huelgas y paros consecutivos en la Universidad de Puerto Rico en contra de la elevaci&oacute;n de los aranceles y el costo de la educaci&oacute;n superior, durante todo 2011; o, como en el caso colombiano, en donde la reorganizaci&oacute;n de un movimiento estudiantil nacional detuvo la reforma a la Ley 30 (2011&#150;2012), que pretend&iacute;a impulsar la privatizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior. Para el caso mexicano, en pleno proceso electoral federal (2012) se present&oacute; la ruptura de una tendencia de pasividad estudiantil muy pronunciada que se hab&iacute;a dado desde 1999 (con la prolongada y desgastante huelga de nueve meses en la UNAM), con la irrupci&oacute;n del movimiento autodenominado #YoSoy132.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bajo otras perspectivas, en los casos de Ecuador, Brasil y Venezuela la discusi&oacute;n respecto de una nueva agenda para la educaci&oacute;n superior tambi&eacute;n ha cobrado enorme inter&eacute;s en las comunidades universitarias, y a&uacute;n m&aacute;s all&aacute;, en el &aacute;mbito de otros sectores de la sociedad y de la vida pol&iacute;tica nacional, cuando, por ejemplo en Ecuador, se aprob&oacute; la Ley Org&aacute;nica de Educaci&oacute;n Superior (LOES, 2010) bajo una fuerte movilizaci&oacute;n universitaria, que ha tra&iacute;do consigo la redefinici&oacute;n de conjunto de la pol&iacute;tica p&uacute;blica hacia la educaci&oacute;n superior en ese pa&iacute;s; o en Venezuela, en donde fue vetada por el mismo Ejecutivo una propuesta de ley nacional para la educaci&oacute;n superior, por razones de ilegalidad constitucional de muchos de sus art&iacute;culos, y que hab&iacute;a alcanzado un enorme rechazo entre los universitarios y acad&eacute;micos; o bien en Brasil, en donde se han ensayado y puesto en marcha sendos programas afirmativos hacia las minor&iacute;as y sectores de tradicional marginalidad, y su importante avance en materia de postgraduaci&oacute;n (sobre todo al nivel de doctorado) y de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre estas experiencias y reformas, de forma constante y consecuente se est&aacute;n presentando esquemas de innovaci&oacute;n acad&eacute;mica, conceptos, pol&iacute;ticas y programas que hacen referencia al surgimiento de una nueva fase de cambios en la educaci&oacute;n superior en la regi&oacute;n; esta fase tiene como sustrato el debate sobre lo que aqu&iacute; se denomina <i>una nueva agenda de transformaci&oacute;n, </i>en la perspectiva de la participaci&oacute;n de las universidades en el contexto de los cambios que est&aacute;n ocurriendo en el car&aacute;cter y orientaci&oacute;n de sus gobiernos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este trabajo se abordan los t&eacute;rminos y las propuestas que, desde la perspectiva anal&iacute;tica del autor, representan la estructura program&aacute;tica y de re&#150;orientaci&oacute;n de estas tendencias y esfuerzos, y tienen como referencia, de forma expl&iacute;cita o no, el enfoque y la corriente de pensamiento regional que se organiz&oacute; y dej&oacute; plasmada una concepci&oacute;n y una orientaci&oacute;n de pol&iacute;ticas e iniciativas durante la Reuni&oacute;n Regional de la UNESCO para Am&eacute;rica Latina y el Caribe (Colombia, 2008) ya referida.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No se trata, en este trabajo, de ofrecer un enfoque documental ni emp&iacute;rico (dado que ello ya se ha hecho en los documentos que se han citado m&aacute;s arriba), sino presentar los rasgos y componentes de constituci&oacute;n de esta nueva agenda de discusi&oacute;n, desde una visi&oacute;n m&aacute;s bien anal&iacute;tica y program&aacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EL CONTEXTO DEL CAMBIO</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El contexto en el que se desenvuelve el polo m&aacute;s significativo del sistema de educaci&oacute;n superior en la regi&oacute;n de Am&eacute;rica Latina y el Caribe &#151;las universidades p&uacute;blicas&#151;, hace referencia a un largo periodo de transici&oacute;n, de crisis y ciclos breves de recuperaci&oacute;n, que apuntan a la imagen de una regi&oacute;n en donde prevalecen las m&aacute;s dif&iacute;ciles condiciones de desigualdad y pobreza, con rezagos muy pronunciados en todos los &oacute;rdenes de su organizaci&oacute;n y a&uacute;n de altos niveles de obsolescencia y tradicionalismo acad&eacute;mico e institucional. Estas universidades adolecen tambi&eacute;n de una inversi&oacute;n econ&oacute;mica y social en constante contracci&oacute;n y poco sostenida en el tiempo, y una infraestructura escasa que se renueva lentamente, pero de forma obstinada siguen demandando la ampliaci&oacute;n de los recursos que est&aacute;n en su derecho, para mantener el impulso a innovaciones y la organizaci&oacute;n de plataformas en las m&aacute;s diversas y complejas &aacute;reas de conocimiento y sus fronteras.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta situaci&oacute;n, se presentan condiciones de pobreza que abarcan a m&aacute;s de 200 millones de personas, de las cuales 88 millones se encuentran en condici&oacute;n de pobreza extrema, lo que representa m&aacute;s de la cuarta parte de la poblaci&oacute;n total de la regi&oacute;n. Durante las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas del pasado siglo se vivi&oacute; una secuencia de crisis econ&oacute;micas a lo largo y ancho de la regi&oacute;n, que dejaron como legado d&eacute;cadas perdidas,<sup><a href="#notas">1</a></sup> a las que se han agregado otras recientes, como la de 2009, que s&oacute;lo han ahondado la terrible condici&oacute;n de estos millones de seres humanos, en su gran mayor&iacute;a j&oacute;venes y j&oacute;venes adultos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La globalizaci&oacute;n de car&aacute;cter dominante en beneficio de algunas potencias y pa&iacute;ses, presente como discurso unilateral y que ha pasado a ser parte del imaginario social del nuevo siglo, impuso nuevas asimetr&iacute;as y condiciones que, en lugar de potenciar y beneficiar el desenvolvimiento de las capacidades locales de creaci&oacute;n y difusi&oacute;n de conocimientos, y de ampliar las posibilidades del desarrollo general con equidad, las condicion&oacute; y debilit&oacute; de forma negativa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta principios del siglo XXI, y desde el marco de una supuesta globalizaci&oacute;n que imaginariamente todo lo incluir&iacute;a, las universidades de la regi&oacute;n adoptaron pautas de imitaci&oacute;n a modelos que se apreciaban como "modernos" o de "clase mundial", con algunas de las siguientes caracter&iacute;sticas:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">a) Durante los a&ntilde;os ochenta y noventa las reformas en la educaci&oacute;n superior deb&iacute;an tener como eje la desregulaci&oacute;n del Estado, la descentralizaci&oacute;n institucional y la fragmentaci&oacute;n de los tipos y calidad de las instituciones, sobre todo por el incremento de la oferta privada y mercantil y los enfoques economicistas de atenci&oacute;n hacia la demanda.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">b) Se generalizaron los mecanismos, organismos e instrumentos de evaluaci&oacute;n, acreditaci&oacute;n y de control de los sistemas universitarios en diferentes &aacute;mbitos (programas, sectores, personas e instituciones), tanto dentro como fuera de las secretar&iacute;as o ministerios de educaci&oacute;n superior, buscando influir en los niveles de calidad por productos y resultados. Asimismo, se presentaron nuevos esquemas de internacionalizaci&oacute;n muy influidos por los acuerdos de Bolonia de la Uni&oacute;n Europea, a la par que empezaron a cobrar gran influencia nuevos proveedores transnacionales de programas acad&eacute;micos en l&iacute;nea o virtuales.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">c) Se busc&oacute; impulsar cambios institucionales y en la gesti&oacute;n acad&eacute;mica para favorecer segmentos y nichos de producci&oacute;n de conocimientos y de investigaci&oacute;n orientados al mercado. Sin embargo, poco se avanz&oacute; en la puesta en marcha de reformas sustantivas en materia de organizaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n y el posgrado (de forma relativa, por supuesto), con la diversificaci&oacute;n de fuentes para alcanzar despegues importantes, pero en donde sigue prevaleciendo el Modo 1 de hacer la ciencia (Gibbons <i>et al., </i>1997).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">d) Mayor crecimiento de la demanda social que de la oferta educativa, de forma diferenciada, sobre todo impactando de forma desfavorable a la universidad p&uacute;blica, que se vio saturada, y con una ligera expansi&oacute;n de los institutos superiores de corte t&eacute;cnico y tecnol&oacute;gico, frente a la mayor expansi&oacute;n de la oferta de car&aacute;cter privado. Todo ello signific&oacute; la ampliaci&oacute;n de las desigualdades por la v&iacute;a de la desescolarizaci&oacute;n, la deserci&oacute;n y el abandono, y la marginaci&oacute;n de los sectores constantemente excluidos.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">e) Ocurrencia de reformas e innovaciones frecuentes pero aisladas y de corto impacto, sobre todo con las iniciativas de nuevas instituciones; reformas en carreras y &aacute;reas de conocimiento; incremento e impacto ligero de la investigaci&oacute;n y el desarrollo; publicaciones; n&uacute;mero de posgrados y buenas pr&aacute;cticas acompa&ntilde;adas de "malas pr&aacute;cticas"; y reproducci&oacute;n de mecanismos burocr&aacute;ticos, conservadores y pol&iacute;ticos.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">f) Tendencia a la contracci&oacute;n de los recursos provistos por el Estado, reproducci&oacute;n a escala de carreras tradicionales y disciplinarias que saturaron el mercado y los campos de trabajo, y la reproducci&oacute;n del tipo de universidad Modo 1 (Gibbons <i>et al., </i>1997).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">g) Referencias de casos emblem&aacute;ticos a nivel internacional que se presentaban como "modelos" en distintas perspectivas: la Uni&oacute;n Europea y el denominado proceso de Bolonia; UNESCO&#150;Banco Mundial&#150;Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;mico; emergencia de potencias con importantes innovaciones educativas y universitarias (sobre todo en el sector de la educaci&oacute;n superior tecnol&oacute;gica) en Asia Pac&iacute;fico; algunos casos de pa&iacute;ses de gran desarrollo con modelos que "caminan solos" (Corea, Singapur, Brasil, India, China, Finlandia, Suecia, Sud&aacute;frica) en el reordenamiento global, particularmente por sus cambios y reformas en sus modelos de educaci&oacute;n superior y sus capacidades de proyecci&oacute;n internacionales; y en Am&eacute;rica Latina, por los debates respecto a sus leyes nacionales: Colombia, Argentina, Brasil, Venezuela, Costa Rica, Chile, o bien por iniciativas en sus procesos subregionales de integraci&oacute;n: Centroam&eacute;rica (CSUCA), Caribe (UNICA), Cono Sur (AUGM), M&eacute;xico (TLC) y ALBA.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">h) Sistemas de remuneraciones extraordinarias hacia el cuerpo acad&eacute;mico como sistemas paralelos al desarrollo del escalaf&oacute;n dados por el emeritazgo, los resultados de la investigaci&oacute;n o el apoyo a la formaci&oacute;n de los denominados "recursos humanos".</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">i) Extrema tendencia en algunos pa&iacute;ses hacia el favorecimiento de opciones determinadas por el mercado de empresas privadas, mercantilizaci&oacute;n y elevaci&oacute;n de los costos de matriculaci&oacute;n. Resultado: una mayor fragmentaci&oacute;n del sistema.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">j) El bien p&uacute;blico <i>versus </i>la idea de que la educaci&oacute;n superior es parte de las empresas que ofertan un "servicio global".</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, algunos de los rasgos y componentes de la agenda tradicional impuesta por esta globalizaci&oacute;n excluyente, que est&aacute;n siendo y deben ser cuestionados son, entre otros, los siguientes:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Con todo y el incremento de las tasas brutas de escolarizaci&oacute;n en educaci&oacute;n superior en los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y el Caribe, la universalizaci&oacute;n del nivel terciario sigue siendo un fen&oacute;meno ubicado en los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados, con tasas que fluct&uacute;an entre 60 y 70 por ciento del grupo escolar correspondiente, a diferencia de Am&eacute;rica Latina, por ejemplo, que fluct&uacute;a entre 18 y 30 por ciento, con algunas destacadas excepciones, como Cuba. Las tasas de matriculaci&oacute;n en el nivel de posgrado tienen indicadores a la baja a&uacute;n m&aacute;s pronunciados. </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Inclusi&oacute;n y equidad. Durante la d&eacute;cada de los noventa se pudo constatar el enorme crecimiento que hab&iacute;a alcanzado la poblaci&oacute;n incorporada en los sistemas de educaci&oacute;n superior a nivel mundial y regional. De acuerdo con los datos recabados por Carmen Garc&iacute;a Guadilla:</font></p>       <blockquote>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...de 1960 a 1995 el n&uacute;mero de graduados a nivel mundial creci&oacute; m&aacute;s de 6 veces, de 13 millones a 82 millones (UNESCO 1998). En los sesenta, la expansi&oacute;n del acceso a la educaci&oacute;n superior tuvo una gran relevancia en la definici&oacute;n del debate educativo debido a sus implicaciones sociales y pol&iacute;ticas. En todas las regiones del mundo las tasas de acceso tuvieron crecimiento en espiral. En Europa, de contar con una tasa del 2.2 por ciento en 1960, se pas&oacute; a casi el 40 por ciento a mediados de los a&ntilde;os noventa. En Estados Unidos y Canad&aacute;, de una tasa de escolarizaci&oacute;n de 7.2 por ciento se alcanz&oacute; a elevar hasta el 80 por ciento en el mismo periodo. De manera similar, en pa&iacute;ses menos avanzados las tasas de escolarizaci&oacute;n superior pasaron de 1.3 por ciento a cerca de 7.8 por ciento a pesar de la tremenda brecha que puede ser encontrada al comparar a los pa&iacute;ses de mayor desarrollo con los que menos tienen. En Am&eacute;rica Latina, los niveles correspondientes de crecimiento crecieron de 1.6 por ciento en los sesenta a 18 por ciento en los noventa (Garc&iacute;a Guadilla, 2006: 181).</font></p>   </blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la actualidad, el crecimiento del n&uacute;mero de j&oacute;venes del grupo de edad escolar correspondiente, y su mayor importancia, han ubicado el tema de su incorporaci&oacute;n masiva como un componente central de la nueva agenda de transformaci&oacute;n de los sistemas de educaci&oacute;n superior, entendido ello no como el acceso a la escolaridad, sino como el ingreso a un proceso de formaci&oacute;n en los procesos contempor&aacute;neos de producci&oacute;n y transferencia de conocimientos, de aprendizajes significativos y saberes m&uacute;ltiples y articulados, de pertinencia y relevancia.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La contracci&oacute;n de los recursos p&uacute;blicos y la privatizaci&oacute;n de los servicios educativos (por abarcar a una poblaci&oacute;n acotada en correspondencia con sus capacidades de pago) ha minado la capacidad de muchos pa&iacute;ses para llevar a cabo oleadas de expansi&oacute;n que pudieran ir adapt&aacute;ndose a los incrementos de la demanda, sobre todo en su parte p&uacute;blica, que sigue siendo, en la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses, la m&aacute;s grande y significativa para la regi&oacute;n. A ello se agrega la fuga de cerebros y, sobre todo, las condiciones de desigualdad con fines de trayectorias educativas continuas y exitosas que se ven entorpecidas por la desigualdad en el ingreso, la pertenencia a alg&uacute;n grupo ind&iacute;gena, la lengua materna, el g&eacute;nero, las distintas discapacidades f&iacute;sicas, u otras de car&aacute;cter geogr&aacute;fico y no urbano. </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Las definiciones de corte neoliberal de muchos gobiernos de Am&eacute;rica Latina y el Caribe muestran que los cambios, la expansi&oacute;n y el mejoramiento de la calidad y de la innovaci&oacute;n de las universidades no ha sido dirigida por el Estado, sino que en muchos casos se ha debido, sobre todo, a la iniciativa de las propias instituciones, o bien, a definiciones que buscan responder a los intereses del mercado. Esto se muestra notablemente en el incremento del n&uacute;mero de instituciones privadas y el aumento e importancia de los proveedores privados nacionales e internacionales.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta situaci&oacute;n desfavorece el papel central que juega la educaci&oacute;n superior de car&aacute;cter p&uacute;blico, que no puede estar determinada por el mercado ni por el mero gasto privado, puesto que las inversiones sociales impactan de forma directa los niveles de desarrollo y bienestar de la poblaci&oacute;n. Los mercados laborales no operan de forma directa en la regulaci&oacute;n de los perfiles de egreso, y este nivel educativo se relaciona muy positivamente con la identidad nacional, con la cohesi&oacute;n social, con la confianza en las instituciones, la participaci&oacute;n democr&aacute;tica, la diversidad de g&eacute;nero, el respeto y sustento de la etnicidad y de la pluralidad de opiniones. Esto se restringe fuertemente con la reducci&oacute;n del financiamiento p&uacute;blico hacia la educaci&oacute;n superior y, por ende, de los beneficios sociales derivados. </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Sin embargo, frente a estos conceptos que fueron dominando la l&oacute;gica de la organizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica p&uacute;blica en una gran cantidad de pa&iacute;ses, en donde participaron de forma importante los de Am&eacute;rica Latina y el Caribe, tambi&eacute;n se fue construyendo una estructura conceptual y pol&iacute;tica alternativa que ha sido motivo de importantes innovaciones y reformas a nivel mundial, y en particular en nuestros pa&iacute;ses, y que ha colocado nuevos componentes en la discusi&oacute;n regional.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ejemplo, autores como Ricardo Petrella, Boaventura de Souza Santos, Immanuel Wallerstein, Michael Gibbons, Edgar Morin o Pablo Gonz&aacute;lez Casanova, por mencionar algunos que han insistido en la necesidad de tener una perspectiva cr&iacute;tica de la universidad, o las decenas de colegas que formaron parte del gran debate regional convocado por la UNESCO, ya mencionado, los cuales han conformado un conjunto de ideas, propuestas e iniciativas desde una nueva epistemolog&iacute;a y una agenda de transformaci&oacute;n que resulta fundamental para la definici&oacute;n de una pol&iacute;tica p&uacute;blica alternativa para nuestros pa&iacute;ses.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. Son de destacar, por ello, los <i>constructos </i>que dan vigencia a una visi&oacute;n distinta de la educaci&oacute;n superior. Desde la perspectiva cr&iacute;tica de la manera como los Estados han constituido modelos h&iacute;bridos de mercantilizaci&oacute;n, se sostiene que la universidad debe mantener, en lo fundamental, tres postulados fundamentales en su quehacer y responsabilidad social:</font></p>       <blockquote>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; el rigor cient&iacute;fico en la producci&oacute;n de los conocimientos y los aprendizajes que lleva a cabo;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; la &eacute;tica en la academia y la cr&iacute;tica social frente al avance de la ciencia y la tecnolog&iacute;a; y</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; la vigencia de su condici&oacute;n como bien social y p&uacute;blico (Petrella, 2003).</font></p>   </blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">6. El punto de partida es la equivocada concepci&oacute;n de un desarrollo determinado por componentes econ&oacute;micos y t&eacute;cnicos, sustentados en el crecimiento de la producci&oacute;n, el consumo y el ingreso, expresados en t&eacute;rminos monetarios y financieros. Esta concepci&oacute;n entr&oacute; en crisis desde hace d&eacute;cadas a favor de t&eacute;rminos relacionados con el desarrollo humano y la sustentabilidad.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde esta perspectiva, las universidades no pueden estar al margen de la cr&iacute;tica social a los modelos de desarrollo que favorecen la desigualdad y el bienestar de una absoluta minor&iacute;a, as&iacute; como la destrucci&oacute;n de las condiciones fundamentales de vida y existencia. Es por ello que el Estado, desde su papel de garante de un desarrollo humano con sustentabilidad, debe mantener la exigencia del rigor acad&eacute;mico en la organizaci&oacute;n de las universidades, sobre todo en tres &aacute;reas estrat&eacute;gicas, de acuerdo con Petrella:</font></p>       <blockquote>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; respecto de la vida y los derechos para la vida, es decir, respecto del desarrollo de alternativas para los derechos humanos frente a la mercantilizaci&oacute;n de la existencia, el control de la intimidad, la individualidad y la dignidad, la privatizaci&oacute;n de la salud, el manejo indiscriminado de la manipulaci&oacute;n gen&eacute;tica, de la alimentaci&oacute;n y del futuro de las nuevas generaciones;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; de los fundamentos de la organizaci&oacute;n de la sociedad, del dominio pol&iacute;tico y de la econom&iacute;a local, nacional, regional o mundial, frente al dominio del pensamiento &uacute;nico, la irreversibilidad de la globalizaci&oacute;n dominante y excluyente, la pobreza, el hambre y la miseria, la marginalizaci&oacute;n y la ignorancia, y los enfoque te&oacute;ricos y metodol&oacute;gicos que la justifican; y</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; respecto del desarrollo de alternativas para la cooperaci&oacute;n, la comunidad, el bien com&uacute;n, los derechos para todos, la inter y transculturalidad, la seguridad, la participaci&oacute;n ciudadana, su organizaci&oacute;n y su representaci&oacute;n en los gobiernos y los Estados (Petrella, 2003: 130&#150;131).</font></p>   </blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7. Una instituci&oacute;n de educaci&oacute;n superior que no sea garante de estos componentes, y que no lleve a cabo propuestas de soluci&oacute;n frente a ello, no estar&aacute; a la altura de los requerimientos de pertinencia, calidad social y responsabilidad que se le exigen como tal.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como lo argumenta Ren&eacute; Ram&iacute;rez (2010), lo anterior debe conducir a la idea de una universidad que es un agente de transformaci&oacute;n de la sociedad; &eacute;ste debiera ser el eje que conduzca los trabajos de construcci&oacute;n de una nueva agenda y su potenciaci&oacute;n. </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">8. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, los sistemas universitarios han experimentado sendos procesos de cambio en sus relaciones con el Estado y la sociedad. Para nuestros pa&iacute;ses, esto se ha traducido en una secuencia de crisis de onda corta que condujeron a dos d&eacute;cadas perdidas, a la contracci&oacute;n de las responsabilidades y quehaceres de los gobiernos, a la proliferaci&oacute;n de mecanismos de mercado para la regulaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n acad&eacute;mica, y a la reproducci&oacute;n de las brechas en los conocimientos, los aprendizajes y los desarrollos de la ciencia y la tecnolog&iacute;a modernas. La causa es que no han ocurrido reformas de fondo en las universidades, por mantener un modelo tradicional de comercializaci&oacute;n de los servicios educativos, y por la expansi&oacute;n del polo privatizador del sistema.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta condici&oacute;n de ingreso de Am&eacute;rica Latina y el Caribe a una globalizaci&oacute;n rampante, pero excluyente, signific&oacute; la reimpresi&oacute;n del atraso en la educaci&oacute;n superior y en la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, as&iacute; como un impacto negativo para alcanzar metas deseables de sustentabilidad y bienestar, convirtiendo a los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n en sociedades en riesgo por la reproducci&oacute;n de sus rezagos estructurales, la ampliaci&oacute;n de brechas en la ciencia y la tecnolog&iacute;a y las persistentes desigualdades. Todo ello los alej&oacute; de los compromisos y posibilidades de asumir esquemas de desarrollo humano con sustentabilidad, tal y como se plante&oacute; desde organismos internacionales y multilaterales bajo los t&eacute;rminos de "Objetivos del Milenio", de "Educaci&oacute;n para Todos", o los relacionados con acuerdos de cooperaci&oacute;n para alcanzar un desarrollo compartido con equidad y justicia, o los relacionados con los derechos humanos, la paz, la igualdad de g&eacute;nero y la erradicaci&oacute;n de la pobreza y la discriminaci&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, a partir del primer quinquenio del nuevo siglo, la educaci&oacute;n en general, y en particular la educaci&oacute;n superior, ha vuelto a ser discutida (despu&eacute;s de d&eacute;cadas de abandono relativo y m&aacute;s all&aacute; de los discursos de programas formales de determinados gobiernos) como palanca fundamental de un "desarrollo con justicia y equidad", como mecanismo de igualdad y modernizaci&oacute;n no excluyente, con todo y que a&uacute;n est&aacute; lejos de traducirse todo ello en indicadores efectivos de mejoramiento social.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De forma desigual, y de nuevo desde la perspectiva de determinados pa&iacute;ses, nuevas expectativas se han abierto en el periodo pol&iacute;tico de principios del siglo XXI con la emergencia de gobiernos democr&aacute;ticos en Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Ecuador, Venezuela, El Salvador y aun en algunas ciudades y localidades importantes de otros tantos pa&iacute;ses (como ocurre, tan s&oacute;lo para dar un ejemplo, en la Ciudad de M&eacute;xico); estas experiencias muestran un manejo distinto de estrategias que se orientan a articular la educaci&oacute;n universitaria con la sustentabilidad y la vida democr&aacute;tica, desde la conformaci&oacute;n de plataformas de nuevos conocimientos con pertinencia social.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la perspectiva de estas tendencias de cambio gubernamental y social, el gran desaf&iacute;o de las universidades de Am&eacute;rica Latina est&aacute; concentrado en alcanzar una mayor equidad, abatir los rezagos profundos que existen relacionando estos cambios con la reforma en la oferta de sus contenidos, de su curr&iacute;culos y de sus carreras; en el modo de hacer la ciencia, y en las perspectivas de su quehacer tecnol&oacute;gico y de sus nichos fundamentales; en las prioridades de la orientaci&oacute;n de sus recursos y en la pertinencia de su educaci&oacute;n, relacionada con su propia realidad irremediablemente a&uacute;n desigual y excluyente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior significa que la prioridad para las universidades de la regi&oacute;n est&aacute; en aprovechar este periodo para poner el acento en la universalizaci&oacute;n de la escolarizaci&oacute;n general en todos sus niveles, con innovaciones organizacionales y acad&eacute;micas que redefinan las bases de organizaci&oacute;n de los conocimientos y el contenido de los aprendizajes. Esto est&aacute; significando un tremendo esfuerzo para estas instituciones y los Estados, porque no s&oacute;lo se est&aacute;n proponiendo llevar a cabo la ampliaci&oacute;n social de los servicios de educaci&oacute;n en los niveles medio y superior (dado el umbral de crecimiento de los respectivos grupos de edad escolar), sino tambi&eacute;n por su pretensi&oacute;n de hacer posible un nuevo tipo de aprendizajes, plataformas sociales de saberes, habilidades y estructuras de cooperaci&oacute;n, que rompan con el c&iacute;rculo vicioso y tradicional de una ense&ntilde;anza cargada en la unidimensionalidad, la linealidad y la ense&ntilde;anza jer&aacute;rquica, representativas de una organizaci&oacute;n r&iacute;gida y clasista.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las condiciones sobre las cuales hay que trabajar, y los retos que ello implica, son enormes; y si bien no pueden ser abordados tan s&oacute;lo desde una perspectiva local, de bajo aliento pragm&aacute;tico, tampoco pueden elevarse, socialmente hablando, sin <i>una nueva perspectiva de acuerdos de integraci&oacute;n nacional y regional, </i>articulada a la nueva divisi&oacute;n internacional de los conocimientos. No se puede caer en los nacionalismos estrechos, porque las instituciones aisladas no sirven como tales para afrontar los grandes retos del futuro.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La l&oacute;gica de la actual globalizaci&oacute;n act&uacute;a, sin embargo, hacia el lado contrario, erosionando las capacidades de integraci&oacute;n y colaboraci&oacute;n con la imposici&oacute;n de un discurso de potencias econ&oacute;micas y b&eacute;licas, de una amenaza global y de un poder que lo decide todo desde la comercializaci&oacute;n y la mercantilizaci&oacute;n del conocimiento, en lugar de presentar un camino de solidaridad y convergencia en el tratamiento de los problemas de sobrevivencia y de riesgo humano.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mayor demostraci&oacute;n de estas divergencias se encuentra en la educaci&oacute;n, porque mientras el desarrollo del capital depende directamente de su m&aacute;xima expansi&oacute;n y calidad en los pa&iacute;ses de mayor capacidad de expansi&oacute;n en j&oacute;venes educados, las condiciones en las que se encuentra este fen&oacute;meno en la regi&oacute;n son algunas de las peores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LOS T&Eacute;RMINOS DEL DEBATE</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior significa que la globalizaci&oacute;n no ha alcanzado a construir una alternativa adecuada ni socialmente generalizable para sustentar una necesaria y urgente cooperaci&oacute;n internacional de las capacidades mundiales, ni para apuntalar un nuevo escenario de sociedad del conocimiento basado en el bienestar general e igualitario. M&aacute;s bien se ha propiciado lo opuesto: la fragmentaci&oacute;n de bloques y nuevos poderes que apuntan a la re&#150;conformaci&oacute;n del orden mundial, desde la condici&oacute;n de decadencia de la potencia militar y econ&oacute;mica m&aacute;s importante, los Estados Unidos de Am&eacute;rica. Esto se expresa en una crisis de transici&oacute;n en donde las condiciones para su eventual ruptura y desbordamiento no est&aacute;n debidamente calculadas ni aun comprendidas. Remontar esta situaci&oacute;n fundamental acumulada por a&ntilde;os, es el tema de mayor importancia que deben asumir las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de los gobiernos y sociedades de Am&eacute;rica Latina y el Caribe.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La realidad de la educaci&oacute;n superior en esta regi&oacute;n da muestra de las condiciones de existencia de estos niveles de exclusi&oacute;n y desigualdad,<sup><a href="#notas">2</a></sup> de su complejidad pero tambi&eacute;n de las posibilidades de sus salidas, siempre y cuando esto signifique que las universidades p&uacute;blicas recuperen el papel que les corresponde, tanto en sus aspectos de formaci&oacute;n como en los de su responsabilidad social y para fines de desarrollo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La corresponsabilidad que todo esto implica est&aacute; en el centro del presente trabajo, con un doble prop&oacute;sito anal&iacute;tico: demostrar que es posible revertir un escenario como el que se vive, en donde el atraso y la falta de participaci&oacute;n activa de las universidades p&uacute;blicas, como actores centrales de un proceso de cambio, se ve constre&ntilde;ida, para plantear, como se propuso en la discusi&oacute;n regional de la UNESCO en la ciudad de Cartagena ya se&ntilde;alada, un escenario alternativo que busque de forma expl&iacute;cita y comprometida que el conocimiento y la innovaci&oacute;n, desde la perspectiva de las universidades, sean considerados un bien p&uacute;blico e instrumentos estrat&eacute;gicos para combatir la pobreza y la desigualdad; todo ello con el prop&oacute;sito de superar el rezago estructural de la deuda social en educaci&oacute;n e impulsar la democratizaci&oacute;n y la mayor participaci&oacute;n de la sociedad civil desde pol&iacute;ticas de Estado de amplio beneficio general.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La presentaci&oacute;n de una opci&oacute;n alternativa como la que se se&ntilde;ala, se ubica en un marco de urgente necesidad, puesto que no existe mucho tiempo para que los gobiernos y los principales actores y sectores relacionados e involucrados puedan llevarlo a cabo. Los costos de la ignorancia, del atraso tecnol&oacute;gico y cient&iacute;fico, el rezago y la inequidad social se traducir&aacute;n muy pronto en condiciones de riesgo y de una verdadera cat&aacute;strofe social y econ&oacute;mica. Se trata, por ello, de una tarea que debe ser asumida con responsabilidad y urgencia por la actual generaci&oacute;n.. Para la que sigue, los problemas ser&aacute;n otros.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo anterior, se ha vuelto necesario, y est&aacute; en proceso, poner en marcha una estrategia de transformaci&oacute;n universitaria con el objetivo de posibilitar la creaci&oacute;n y potenciaci&oacute;n de las capacidades sociales de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina para producir y transferir conocimientos cient&iacute;fico&#150;tecnol&oacute;gicos a nivel nacional, regional e internacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la perspectiva de una iniciativa como la que se propone, se debe concebir que el cambio estructural de la educaci&oacute;n superior es un imperativo, y que en &eacute;ste va la apuesta de iniciativas de articulaci&oacute;n regional y de cooperaci&oacute;n internacional. El prop&oacute;sito fundamental de esta cooperaci&oacute;n deber&aacute; estar dirigido a fortalecer las redes y lazos de colaboraci&oacute;n acad&eacute;micas, como condici&oacute;n de principio organizativo b&aacute;sico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El desarrollo de una capacidad propia de producci&oacute;n y transferencia de conocimientos, o su potenciaci&oacute;n local, subregional y regional, debe ser el objetivo central de las nuevas formas de cooperaci&oacute;n. Ello significa que los actores locales son los principales responsables del dise&ntilde;o y formulaci&oacute;n de las propuestas, programas y proyectos de cambio, y los actores principales del proceso de transformaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, el escenario de cambio para alcanzar un nuevo estadio de valorizaci&oacute;n social de los conocimientos y aprendizajes se presenta como uno de car&aacute;cter alternativo, porque pone el acento en la atenci&oacute;n a las demandas y requerimientos de las instituciones de educaci&oacute;n superior, las cuales deben empezar a planear las nuevas estructuras organizativas que favorezcan el acceso a un conocimiento de valor social, y el desarrollo de procesos formativos orientados a la creaci&oacute;n de un sector intelectual renovado y ampliado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este escenario de nueva reforma universitaria posibilita la integraci&oacute;n a diferentes redes, la participaci&oacute;n de las comunidades en la democratizaci&oacute;n interna y de la vida p&uacute;blica, as&iacute; como la generalizaci&oacute;n de medios ambientes para un aprendizaje permanente. Se trata de un cambio de modelo pedag&oacute;gico y organizacional que comprende que la acci&oacute;n educativa se sostiene en la unidad de lo diferente, en la construcci&oacute;n de nuevos objetos de conocimiento, en la reflexi&oacute;n sobre el otro y la totalidad, en el impulso a esquemas de aprendizaje independiente y en el reconocimiento de la diversidad, de la inter y la transculturalidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se trata de <i>un cambio de paradigma </i>respecto del significado que tiene la universidad en la &eacute;poca contempor&aacute;nea como una <i>organizaci&oacute;n abierta, </i>de diferente nivel de participaci&oacute;n de sus m&uacute;ltiples actores; flexible, auto&#150;regulada y con una fuerte orientaci&oacute;n de compromiso social y regional. Asimismo, con instituciones que se organizan para producir y transferir conocimientos a la sociedad de forma compleja, din&aacute;mica y diferenciada, pero interactiva y articulada.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La organizaci&oacute;n de la innovaci&oacute;n acad&eacute;mica y cient&iacute;fica requiere, asimismo, de una incrementada eficacia en la toma de decisiones de Estado, de su descentralizaci&oacute;n, de su mayor participaci&oacute;n horizontal con mayor delegaci&oacute;n de responsabilidades y autoridades, y de una amplia auto&#150;organizaci&oacute;n de unidades aut&oacute;nomas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El papel que juegan las instituciones de educaci&oacute;n superior, particularmente las de car&aacute;cter p&uacute;blico universitario en la conformaci&oacute;n de nuevas expresiones de sociedad, de cultura, de relaciones sociales, de econom&iacute;a, de globalidad, de movimientos y cambios locales intensos, de regionalizaci&oacute;n y de conformaci&oacute;n de bloques subregionales o regionales diversos y complementarios, requiere profundizar un debate que se ha abierto, desde la multi&#150;referenciada reuni&oacute;n de la UNESCO sobre la educaci&oacute;n superior, respecto de lo que se ha caracterizado como el desarrollo de una sociedad del conocimiento, del aprendizaje, de la cultura, con el predominio de una nueva racionalidad, que busque de forma expl&iacute;cita evitar reproducir el modelo de mercado y de formaci&oacute;n individualista, as&iacute; como la ampliaci&oacute;n de la pobreza, la ignorancia y la desigualdad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LA NUEVA AGENDA</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos encontramos en una nueva era, en donde se manifiesta la reorganizaci&oacute;n del conjunto de las esferas de la vida pol&iacute;tica, social y econ&oacute;mica, por la intermediaci&oacute;n de la producci&oacute;n y la transferencia de nuevos conocimientos y tecnolog&iacute;as, sobre todo de las relacionadas con la informatizaci&oacute;n y las telecomunicaciones, as&iacute; como la biotecnolog&iacute;a y muy pronto la nanotecnolog&iacute;a. En este periodo uno de los sectores que tiene mayor participaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n que resiente los impactos de estos cambios, son las universidades y la educaci&oacute;n, porque sus tareas y trabajos se relacionan, directamente y como nunca antes hab&iacute;a ocurrido, con el car&aacute;cter de los niveles y componentes de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Esto es as&iacute;, sobre todo, porque gran cantidad de aspectos para que este proceso ocurra dependen de estas instituciones educativas, sobre todo por lo que se aprende y se organiza en ellas como conocimiento, la complejidad en la que se realiza y la magnitud y calidad que todo ello representa para la sociedad en cuesti&oacute;n. Las instituciones de educaci&oacute;n superior est&aacute;n destinadas, en consecuencia, a cumplir un papel fundamental en la perspectiva de una sociedad del conocimiento, sobre todo si pueden llevar a cabo cambios radicales en los modelos tradicionales de producci&oacute;n, difusi&oacute;n y aplicaci&oacute;n del conocimiento</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nuestro tema, por ello, es el papel que juega y puede jugar la universidad desde su liderazgo en el conjunto de la educaci&oacute;n superior, y en la educaci&oacute;n en general, en la perspectiva de un nuevo desarrollo para los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y el Caribe, en el marco de una intervenci&oacute;n y participaci&oacute;n en el debate mundial.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos encontramos en una condici&oacute;n de riesgo general. Esta perspectiva de corte m&aacute;s que todo preventiva que catastrofista, da cuenta de la necesidad de poner en el centro de este debate el problema, la altura, el car&aacute;cter y el sujeto de los cambios que desde las universidades pueden llevarse a cabo, por la importancia que, como se ha argumentado, tienen en este sentido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tema no es banal; se trata de vivir en sociedades que enfrentan cotidianamente la inseguridad y la inestabilidad social, econ&oacute;mica y ambiental, sobre todo como consecuencia de lo que es el eje y el motivo de ser de estas instituciones educativas: el avance del conocimiento, de la ciencia y de la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. Las decisiones al respecto resultan no ser del todo pertinentes y adecuadas en sus avances "neutrales" de la ciencia, y operan bajo l&oacute;gicas a menudo racistas, con fines de alcanzar un lucro desmedido, de operaciones que pueden llegar a destruir partes vitales de la existencia del planeta o de los seres humanos en condiciones de masa. Sin ninguna duda las situaciones de guerra han rebasado ya las condiciones de existencia de un conflicto militar entre ej&eacute;rcitos, y cada vez m&aacute;s se presentan como un ataque a las condiciones de vida y vigencia de una cultura y una sociedad determinadas, donde el blanco central es la poblaci&oacute;n civil.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta perspectiva no puede ser aprobada por los universitarios de la regi&oacute;n, ni por sus universidades, y debe ser parte de las tareas de construcci&oacute;n cr&iacute;tica de sus curr&iacute;culos, de su formaci&oacute;n de ciudadan&iacute;a y de sus posicionamientos nacionales o internacionales de forma permanente. Una sociedad en donde los conocimientos, la ciencia y la tecnolog&iacute;a juegan el eje central de una perspectiva inteligente de desarrollo no puede permitir la reproducci&oacute;n de condiciones de riesgo e inestabilidad extremos, como en los que se vive.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En contraste, durante la primera d&eacute;cada del nuevo siglo se ha venido presentando un conjunto de nuevos problemas, conceptos y debates, que est&aacute; propiciando tendencias de cambio en donde todo aparece mezclado. <i>Esta problem&aacute;tica hace referencia a la construcci&oacute;n de una nueva agenda de transformaci&oacute;n en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas e institucionales en algunos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y el Caribe.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta nueva agenda de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas tiene un sentido distinto (desde el mismo concepto de "toma de decisiones pol&iacute;ticas" desde el Estado y los gobiernos), como acciones encaminadas a ensamblar e interrelacionar distintos actores, muchos de ellos tradicionalmente marginados de cualquier tipo de decisi&oacute;n o usados s&oacute;lo con fines de propaganda pol&iacute;tica o programas de car&aacute;cter asistencialista sin que ello haya conducido a su efectivo crecimiento, organizaci&oacute;n y bienestar, ni a generar las condiciones para que puedan participar en la toma de decisiones como ciudadanos iguales. No se trata, por supuesto, de un ejercicio t&eacute;cnico ni neutral, sino la expresi&oacute;n de nuevos valores relacionados con metas sociales educativas, de conocimiento y de sustentabilidad, y ello conlleva asumir una nueva responsabilidad intelectual y pol&iacute;tica.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de d&eacute;cadas de desescolarizaci&oacute;n y desigualdad, se pone en evidencia, por parte de algunos gobiernos, la necesidad de poner como prioridad la inclusi&oacute;n orientada a los sectores hist&oacute;ricamente marginalizados, ya sea por su nivel de pobreza y lejan&iacute;a territorial de los centros de concentraci&oacute;n escolar, como por razones de g&eacute;nero, raza o de otras referencias sociales, de tal manera que se impulsen programas espec&iacute;ficos para garantizar trayectorias acad&eacute;micas de inclusi&oacute;n y de &eacute;xito escolar, como ocurre en Brasil, Ecuador, Venezuela, Cuba, Costa Rica, Argentina, Bolivia y Uruguay, as&iacute; como en algunos pa&iacute;ses de Centroam&eacute;rica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, se hace evidente la necesidad de definir pol&iacute;ticas de homogeneizaci&oacute;n y normatividad para impulsar cambios en la calidad, la pertinencia y la responsabilidad social de las universidades; ello con el prop&oacute;sito de evitar reproducir una fragmentaci&oacute;n an&aacute;rquica y alcanzar una mayor claridad respecto al tipo, modalidad y car&aacute;cter de las instituciones, sus fines y funciones. Igualmente, es necesario favorecer la mayor flexibilidad y la cooperaci&oacute;n horizontal interinstitucional, la movilidad estudiantil, enfoques de curr&iacute;culos interdisciplinarios, as&iacute; como propiciar una mayor apertura a nuevas &aacute;reas del conocimiento y una gesti&oacute;n adecuada cercana al "Modo 2" de la universidad (Gibbons <i>et </i>al., 1997) vinculada a la innovaci&oacute;n social. Se requiere tambi&eacute;n definir una regulaci&oacute;n hacia la oferta privada nacional e internacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la perspectiva del actual proceso de "globalizaci&oacute;n excluyente", la emergencia de periferias de sociedades del conocimiento se vuelve una realidad que impulsa desarrollos desde su autonom&iacute;a y desde actividades intelectuales que hacen posible pensar y resolver problemas desde ra&iacute;ces sociales otrora insalvables, o a&ntilde;ejas. Ello induce a construir estas periferias como polos de excelencia de car&aacute;cter local, o regional, que alcanzan desarrollos mayores o similares a los de los "centros" porque construyen "nuevas formas de conocimiento".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el desarrollo de la innovaci&oacute;n de amplia cobertura social, el papel del Estado es crucial, a la par de los cambios que lleven a cabo las universidades para alcanzar nuevos niveles de impacto en su organizaci&oacute;n, en su pedagog&iacute;a y en sus capacidades de aprendizaje, para asumir las tareas de la innovaci&oacute;n en una sociedad que deposita sus intereses en ellas, cuando el valor del conocimiento es cada vez m&aacute;s apreciado, y cuando el mismo se ha vuelto mucho m&aacute;s complejo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La perspectiva de incluir como funci&oacute;n a la innovaci&oacute;n en las universidades es una de las fuerzas de cambio m&aacute;s importantes que pueden ser asumidas en la pol&iacute;tica p&uacute;blica de gobierno hacia las universidades. No nos referimos a la innovaci&oacute;n de tipo comercial, sino a la de car&aacute;cter social, comunitario, cultural, cient&iacute;fico y de sustentabilidad, junto con la producci&oacute;n de un nuevo conocimiento y su diseminaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>En resumen, esta nueva agenda del siglo XXI en Am&eacute;rica Latina y el Caribe se sustenta y construye desde propuestas, estructuras, procesos y marcos de regulaci&oacute;n como los siguientes:</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. La educaci&oacute;n superior debe ser predominantemente de car&aacute;cter p&uacute;blico, gratuito y con una alta pertinencia y responsabilidad social desde la perspectiva de asumir tareas nacionales y regionales de integraci&oacute;n, cooperativas y solidarias, de tal manera que puedan conformarse redes din&aacute;micas que compartan recursos materiales y humanos, establezcan lazos de voluntad creativa, compartan cursos, cr&eacute;ditos y lleven a cabo una muy amplia movilidad educativa.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Que el conocimiento que se produzca y transfiera desde las universidades se oriente a combatir la pobreza, la desigualdad y la inequidad, a disminuir las brechas entre los pa&iacute;ses desarrollados y los menos desarrollados, y fortalezcan la competitividad y la productividad de la regi&oacute;n y de los pa&iacute;ses, desde el plano de una nueva cooperaci&oacute;n horizontal y de pol&iacute;ticas de corresponsabilidad con todos los actores y sectores de la educaci&oacute;n y de la sociedad. Entre estos compromisos debe estar la formaci&oacute;n de ciudadanos cr&iacute;ticos y libres, con capacidades y competencias de alto nivel, que puedan llevar a cabo un liderazgo en el fortalecimiento de la democracia y de la transformaci&oacute;n social.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Las universidades deben fortalecer, actualizar e innovar en sus capacidades de investigaci&oacute;n, sobre todo con el fortalecimiento de su base cient&iacute;fica, de sus posgrados y con la extensi&oacute;n de su labor institucional en la sociedad. Sobre todo se deber&aacute; combatir con seriedad la fuga de cerebros y las pol&iacute;ticas mercantilistas que ponen el conocimiento como un bien privado.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Diversificar el financiamiento, pero sobre todo proponerse ampliar la base de recursos presupuestales desde una pol&iacute;tica de Estado que favorezca directamente la orientaci&oacute;n de recursos hacia las prioridades nacionales, y aun regionales, desde las instancias de cooperaci&oacute;n multilaterales, como se ha mencionado con antelaci&oacute;n.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. Un enfoque de pol&iacute;tica educativa que ubique como eje fundamental de su quehacer la transformaci&oacute;n del sistema nacional de educaci&oacute;n, desde una visi&oacute;n prospectiva y de Estado, lo que supone poner en marcha medidas que hagan posible dise&ntilde;ar y construir los nuevos paradigmas pedag&oacute;gicos, cient&iacute;ficos y tecnol&oacute;gicos en los que est&eacute; montada una sociedad del conocimiento con equidad e igualdad, de desarrollo humano y sustentable. Esto significa poner al frente tareas que tengan un alto impacto en la eliminaci&oacute;n de los rezagos ancestrales, que sean capaces de elevar los niveles de cobertura y calidad del conjunto del sistema educativo y cient&iacute;fico, y proyectar una plataforma de creaci&oacute;n de un nuevo sistema para el mediano y el largo plazo.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6. Atender a la poblaci&oacute;n sin instrucci&oacute;n desde dos planos diferenciados: el grupo de edad de tres a 14 a&ntilde;os, y el de 15 a&ntilde;os y m&aacute;s, por medio de procedimientos pedag&oacute;gicos que combinen la educaci&oacute;n formal con la no formal y la abierta, bajo la forma de un esquema curricular de articulaci&oacute;n y multiplicaci&oacute;n de ambientes de aprendizaje, y potenciarlas con un gran uso y manejo de sistemas de informaci&oacute;n, de telecomunicaciones, de televisi&oacute;n, de radio y de todos los medios de comunicaci&oacute;n de masa disponibles para organizar y fomentar las capacidades educativas de estas poblaciones.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7. Impulsar una educaci&oacute;n integral para el trabajo en la poblaci&oacute;n de 15 a&ntilde;os y m&aacute;s.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">8. Proyectar, en correspondencia con las tasas anuales de incremento demogr&aacute;fico de los grupos de edad, el aumento y atenci&oacute;n a la permanencia en el sistema educativo. De manera particular se deber&aacute; otorgar prioridad al aumento de la cobertura y atenci&oacute;n a los grupos de educaci&oacute;n media superior y superior.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">9. Impulsar la universalizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n en todos sus niveles.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">10. Proponerse como meta espec&iacute;fica para un periodo de 10 a&ntilde;os la "universalizaci&oacute;n" de la educaci&oacute;n media superior y superior.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">11. Ampliar los servicios escolares formales y no formales, as&iacute; como alcanzar una elevaci&oacute;n de la tasa de rendimiento y permanencia de la poblaci&oacute;n en los estudios y en su propia educaci&oacute;n superior a la tasa nacional. Comprender que la tarea no es s&oacute;lo educativa, sino tambi&eacute;n de orden social y econ&oacute;mico, por lo que se deben poner en marcha programas compensatorios, de auto&#150;empleo, de organizaci&oacute;n social y de gobernabilidad ciudadana.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">12. Poner en marcha un proceso de reforma y cambio de la educaci&oacute;n media superior, consider&aacute;ndolas un espacio com&uacute;n de formaci&oacute;n hacia el trabajo y la ciudadan&iacute;a, la alta inteligencia y el desarrollo cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico. M&aacute;s que instituciones de difusi&oacute;n de conocimientos, las instituciones de este nivel se deben transformar en entidades de producci&oacute;n y transferencia de conocimientos, de alto nivel de difusi&oacute;n de la cultura, de pertinencia y de vinculaci&oacute;n con el contexto. Justamente la pertinencia del trabajo acad&eacute;mico se debe considerar como el elemento central para valorar la calidad del servicio que se ofrece.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">13. Considerar a la ciencia y la tecnolog&iacute;a como los componentes estrat&eacute;gicos de articulaci&oacute;n de una sociedad del conocimiento con democracia y bienestar, y ello se debe de hacer patente en una pol&iacute;tica de Estado y en los incrementos presupuestales hacia la investigaci&oacute;n estrat&eacute;gica de forma irreductible.</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>En consecuencia, algunas de las ideas centrales, trabajadas y asumidas como ideas&#150;fuerza y como planteamientos de discusi&oacute;n, desde la perspectiva de la nueva agenda de transformaci&oacute;n universitaria, son las siguientes:</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. La educaci&oacute;n superior constituir&aacute; un sistema articulado entre s&iacute;, diversificado, cooperativo y complementario al conjunto de los procesos de aprendizaje, producci&oacute;n y transferencia de conocimientos y desarrollo del talento. Tendr&aacute; concurrencia con los referentes regionales e internacionales relacionados con los anteriores aspectos desde la perspectiva de la autonom&iacute;a de las instituciones de educaci&oacute;n superior y universidades, de su pertinencia, de su calidad y de la responsabilidad social que asume frente a la sociedad; todo ello por ser parte del sector que genera y difunde un valor social fundamental al m&aacute;s alto nivel posible, como es el educativo, para alcanzar los objetivos de una sociedad que privilegia la felicidad y el bienestar de los ciudadanos con identidad, equidad y progreso para todos.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Las funciones fundamentales de este sistema son: a) la creaci&oacute;n, desarrollo, transmisi&oacute;n y cr&iacute;tica de la ciencia, de la t&eacute;cnica y de la cultura; b) la preparaci&oacute;n para el ejercicio de las actividades profesionales que exijan la aplicaci&oacute;n espec&iacute;fica de conocimientos, lenguajes y m&eacute;todos para la creaci&oacute;n cient&iacute;fica y art&iacute;stica; c) el apoyo cient&iacute;fico y t&eacute;cnico al desarrollo cultural, social y econ&oacute;mico, tanto nacional como de las comunidades y pueblos originales; d) la extensi&oacute;n y difusi&oacute;n de la cultura universitaria.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Este sistema de educaci&oacute;n superior deber&aacute; estar regulado y evaluado de forma constante, bajo la dimensi&oacute;n y la visi&oacute;n del Estado (con las orientaciones, estrategias y objetivos del gobierno) para que, desde la plena libertad acad&eacute;mica, su autonom&iacute;a institucional y la diversidad de los modelos que lo conforman, pueda responder a las demandas de la sociedad en la que se desenvuelve y la influye, en una perspectiva din&aacute;mica, prospectiva y responsable.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Los fines educativos, de aprendizaje y conocimientos de bien p&uacute;blico que se proponen en la reglamentaci&oacute;n que le da vigencia a un sistema articulado e interactivo de educaci&oacute;n superior son prioritarios, frente a otro tipo cualquiera de exigencias derivadas del mercado, del logro de intereses particulares o de lucro, y menos frente a modelos del exterior que pudieran ser concebidos como est&aacute;ndares de alto nivel.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. El r&eacute;gimen acad&eacute;mico que rige la implantaci&oacute;n de los cambios en la educaci&oacute;n superior que aqu&iacute; se proponen, buscan elevar la calidad y la importancia de la formaci&oacute;n profesional y t&eacute;cnica, los estudios de grado (o de licenciatura), los de posgrado y/o PhD, de tal manera que puedan ser complementarios, articulados pedag&oacute;gicamente y coadyuvantes a una formaci&oacute;n integral del estudiante, s&oacute;lida como ciudadano, plena como ser humano, y permanente, para garantizar que sus capacidades y conocimientos, alcanzados durante los distintos tramos de la escolaridad, puedan ser elevados y perfeccionados de forma constante a lo largo de su vida.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6. Este r&eacute;gimen acad&eacute;mico deber&aacute; enfatizar los saberes, cultura, capacidades y conocimientos que permitan que el estudiante adquiera aprendizajes significativos para aprender a conocer <i>(learning to know), </i>es decir, realizar el ejercicio de una profesi&oacute;n determinada y contar con una s&oacute;lida formaci&oacute;n disciplinaria, trans e interdisciplinaria, que le permita seguir aprendiendo durante su ejercicio profesional; un aprendizaje para permitir el pleno desarrollo de su persona <i>(learning to be), </i>de su cultura, de su capacidad est&eacute;tica y human&iacute;stica, de su capacidad para comprender el mundo en el que vive y participa, de tal manera hol&iacute;stica, que le permita desarrollar plenamente sus capacidades de comunicaci&oacute;n, de cr&iacute;tica social, de relaci&oacute;n social, de movilidad econ&oacute;mica y bienestar con un sentido &eacute;tico, solidario y transcultural. En s&iacute;ntesis, un aprendizaje gen&eacute;rico que le permita construir conocimientos y soluciones para enfrentar los problemas por venir <i>(learning to become).</i></font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7. El r&eacute;gimen acad&eacute;mico de este sistema de educaci&oacute;n superior se organizar&aacute; para alcanzar grados de complementariedad regional, en sus primeros niveles (para el grado &#151;o licenciatura&#151; y para los estudios t&eacute;cnicos superiores) en cuatros a&ntilde;os; contar&aacute; con dos a&ntilde;os m&aacute;s de formaci&oacute;n para la realizaci&oacute;n de una maestr&iacute;a, y con tres o cuatro m&aacute;s para continuar su formaci&oacute;n como investigador para alcanzar el PhD o el doctorado. Este esquema podr&aacute; ser llevado a cabo de forma flexible y/o en tiempos definidos, en una instituci&oacute;n o en varias, en correspondencia con las posibilidades de la movilidad acad&eacute;mica que se vayan alcanzando.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">8. Toda instituci&oacute;n registrada como de educaci&oacute;n superior y/o universitaria podr&aacute; organizar programas de estudio desde el plano de su autonom&iacute;a, su pertinencia y su responsabilidad social, los cuales ser&aacute;n evaluados de manera permanente (una vez aprobados, dentro de rangos de entre tres y cinco a&ntilde;os) con procedimientos &aacute;giles y expeditos (centr&aacute;ndose en lo esencial del curr&iacute;culo y con el menor papeleo posible) contando con la voz y la voluntad de las comunidades acad&eacute;micas (pares) para autorizar su aplicaci&oacute;n durante determinado tiempo.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">9. Este r&eacute;gimen acad&eacute;mico deber&aacute; estar centrado en el logro de aprendizajes significativos en el alumno y en la capacidad de los cuerpos colegiados y de docentes e investigadores para organizar m&uacute;ltiples ambientes de aprendizaje con el fin de aprovechar la experiencia y el talento del profesor&#150;investigador y de sus equipos de trabajo colegiados; de esta manera ser&aacute; posible apoyar al estudiante a organizar, construir y resolver problemas y retos cognitivos (reconociendo sus diferentes necesidades, intereses y aspiraciones) para que desarrolle todo su potencial, tanto en lo personal como en lo acad&eacute;mico, y lo exprese en conocimientos, saberes y competencias gen&eacute;ricas y espec&iacute;ficas homologables y compartidas.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">10. El tiempo del aprendizaje, por ello, ser&aacute; m&aacute;s intenso; se organizar&aacute; el aprendizaje de lo imprescindible, de lo esencial, pero el estudiante podr&aacute; aprender m&aacute;s y mejor porque la selecci&oacute;n de contenidos, m&eacute;todos, lenguajes y t&eacute;cnicas que se distribuir&aacute;n a lo largo y ancho del curr&iacute;culo no estar&aacute; determinada por la informaci&oacute;n que debe reconocerse o memorizarse, sino por la cantidad justa de saberes y por la capacidad para adquirir los procedimientos intelectuales (m&eacute;todos, lenguajes y capacidades) y pr&aacute;cticos, para seguir aprendiendo (en correspondencia con lo que en su vida futura requiera y necesite) de forma activa como egresado. Todo ello se reflejar&aacute; tanto en su desempe&ntilde;o laboral como en el pleno ejercicio de su ciudadan&iacute;a, de su identidad y responsabilidad como parte de un sector crucial del pa&iacute;s para la producci&oacute;n y transferencia de nuevos conocimientos. En este sentido adquiere particular importancia alcanzar el mayor grado de autonom&iacute;a en el trabajo intelectual y pr&aacute;ctico del alumno, desde la orientaci&oacute;n y experiencia de sus profesores.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">11. En este r&eacute;gimen acad&eacute;mico se habr&aacute; de evitar el esquema de fragmentaci&oacute;n de conocimientos en disciplinas estancas e inamovibles, con el fin de que esto no se refleje en la organizaci&oacute;n y gesti&oacute;n de la investigaci&oacute;n y de la docencia universitarias; por el contrario, se deber&aacute; propiciar la gesti&oacute;n de conocimientos de frontera y una formaci&oacute;n que se prolongue a lo largo de la vida. La universidad y las instituciones de tercer y cuarto grados deber&aacute;n otorgar t&iacute;tulos que permitan la formaci&oacute;n de un horizonte cultural, t&eacute;cnico y ciudadano muy amplio entre los estudiantes, que pueda ser completada durante toda la vida, evitando as&iacute; reproducir las formaciones estrechas dirigidas a un conocimiento e informaci&oacute;n para cierto tiempo y espacio, y junto con ello, la proliferaci&oacute;n de t&iacute;tulos que no garantizan el sentido de la propuesta que se realiza. Se requiere detener la fragmentaci&oacute;n del saber, y hacer proliferar la integraci&oacute;n y articulaci&oacute;n de los conocimientos.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">12. Ante ello resulta relevante definir con toda claridad el tipo, car&aacute;cter y alcance de la formaci&oacute;n continua de las IES, de tal manera que puedan organizarse espacios de actualizaci&oacute;n y re&#150;educaci&oacute;n permanentes, as&iacute; como de producci&oacute;n de conocimientos (por ejemplo, posdoctorados) de alta calidad. La diversificaci&oacute;n de estos procesos deber&aacute; estar plenamente garantizada para que el estudiante pueda llegar hasta donde quiera y pueda, sin m&aacute;s limitaciones que las de su capacidad, m&eacute;rito y voluntad.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">13. Desde las anteriores perspectivas, los cr&eacute;ditos por asignatura y su acumulaci&oacute;n por carreras no podr&aacute;n estar sujetos al libre albedr&iacute;o, sino que deber&aacute;n establecer un sistema razonable de equivalencias entre estudios cursados a nivel nacional, y aun a nivel regional e internacional. Este sistema deber&aacute; privilegiar la contabilidad de horas de trabajo que se estiman necesarias para cumplir con objetivos cognitivos, y no con una simple acumulaci&oacute;n de horas de clase o de supuestas actividades extracurriculares. Ello supone pasar a una normatividad que refleje el trabajo dicente, m&aacute;s que el trabajo docente; es decir, a un paradigma del aprendizaje en el cual el estudiante se ponga en el centro, y donde se descarte el trabajo del aula y por asignaturas como &uacute;nica opci&oacute;n.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">14. Para construir este sistema de cr&eacute;ditos, el nuevo r&eacute;gimen acad&eacute;mico deber&aacute; transformar su sistema de evaluaci&oacute;n para poder acreditar la adquisici&oacute;n del valor social de los conocimientos y no s&oacute;lo el paso y la trayectoria formal de ingreso&#150;egreso de los alumnos en el sistema escolar.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">15. Esta forma de evaluaci&oacute;n (interna) del sistema de educaci&oacute;n superior deber&aacute; centrarse en el logro de objetivos cognitivos y de aprendizaje por parte de los estudiantes, y superar la idea de que las pruebas deben basarse en equivalencias respecto de respuestas correctas a determinado tipo de ejercicios u opciones. El abanico a evaluar deber&aacute; ser m&uacute;ltiple: en correspondencia con la asignatura o el m&oacute;dulo respectivo se tomar&aacute; en cuenta el trabajo participativo en clase, as&iacute; como los trabajos dirigidos (individuales o colectivos); la demostraci&oacute;n de un uso directo de los acervos bibliotecarios o en red; el aprendizaje grupal y cooperativo, es decir, aqu&eacute;l que se sustenta en proyectos; el uso creativo y orientado con nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y multimedia; el trabajo de laboratorio, talleres, seminarios; y el aprovechamiento de cursos en l&iacute;nea y de otras actividades formativas.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">16. La investigaci&oacute;n universitaria deber&aacute; estar orientada desde la perspectiva de su bien p&uacute;blico y social, de tal manera que dote de identidad a cada instituci&oacute;n y que sea complementaria a la formaci&oacute;n profesionalizante. Esta investigaci&oacute;n no podr&aacute; tener fines utilitarios ni mercantiles, con las debidas adecuaciones que habr&aacute;n de ser previstas de forma espec&iacute;fica. El trabajo de investigaci&oacute;n deber&aacute; tender a realizarse en equipos de trabajo y colectivos acad&eacute;micos, sobre la disposici&oacute;n de fondos base para su realizaci&oacute;n, independientemente de su car&aacute;cter b&aacute;sico o aplicado, con una adecuada flexibilidad en la gesti&oacute;n de ese presupuesto.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">17. El car&aacute;cter colectivo de la investigaci&oacute;n de las universidades deber&aacute; garantizar la formaci&oacute;n de futuros investigadores, junto con la constante elevaci&oacute;n de la calidad de la planta de profesores e investigadores existentes. Esto deber&aacute; ser el componente fundamental de los programas de doctorado.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">18. En una perspectiva m&aacute;s amplia, el trabajo doctoral universitario deber&aacute; buscar orientarse hacia la proyecci&oacute;n del proceso de generaci&oacute;n y transferencia de conocimientos para la innovaci&oacute;n social y el desarrollo econ&oacute;mico de bienestar colectivo, objetivos a los que la universidad no s&oacute;lo no puede estar ajena, sino que tender&aacute; hacia ellos a partir del ejercicio transparente de sus responsabilidades p&uacute;blicas, lo que implica centrar los objetivos de la investigaci&oacute;n en el inter&eacute;s social y de la poblaci&oacute;n, difundiendo sus resultados de la forma m&aacute;s completa posible y sin ning&uacute;n tipo de restricci&oacute;n.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">19. Las investigaciones que impliquen la transferencia de conocimientos a empresas privadas deber&aacute;n ubicarse en espacios de organizaci&oacute;n distintos a los universitarios, con estructuras administrativas diferentes y estilos de gesti&oacute;n adecuados.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">20. Para el establecimiento de la carrera docente e investigativa, se deber&aacute;n establecer categor&iacute;as fijas para todos sus miembros, de tal manera que se garantice tanto la actividad docente como la investigativa. La superaci&oacute;n del cuerpo acad&eacute;mico deber&aacute; de ser obligatoria y no optativa, y la tabla econ&oacute;mica (escalaf&oacute;n) deber&aacute; estar sustentada en este mejoramiento cualitativo de las actividades, relacionadas con la obtenci&oacute;n de maestr&iacute;as y doctorados, proyectos de formaci&oacute;n, de investigaci&oacute;n y de extensi&oacute;n y difusi&oacute;n de la cultura. La normatividad para el establecimiento de la carrera acad&eacute;mica deber&aacute; contar con un estatuto espec&iacute;fico.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>CONCLUSIONES</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ubicadas como instituciones de gran trascendencia para fines de desarrollo econ&oacute;mico, cultural y social, las expectativas que se ciernen sobre las universidades est&aacute;n provocando presiones sin l&iacute;mites, as&iacute; como la redefinici&oacute;n de pol&iacute;ticas y planes, y la frecuencia de programas y alternativas en la b&uacute;squeda de nuevos modelos de organizaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas tendencias e impactos hacen referencia a una dial&eacute;ctica de escenarios que han alterado de forma significativa lo que la idea de universidad era hasta hace unas cuantas d&eacute;cadas, en relaci&oacute;n a sus funciones, a sus sectores, a su gobernabilidad, a su calidad y a su lugar mismo en la sociedad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Habr&aacute; que destacar, no obstante, que el impacto del nuevo patr&oacute;n social, tecnol&oacute;gico y productivo global ha propiciado la emergencia de redes, estructuras de cooperaci&oacute;n y nuevos marcos de integraci&oacute;n a nivel regional e interinstitucional que presentan, en tendencia, la posibilidad de construir un escenario alternativo o paralelo al de la competitividad institucionalizada y a la l&oacute;gica del modelo (dominante) de mercado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior plantea la posibilidad de constituir un escenario de nueva reforma universitaria que apunta a una mayor cooperaci&oacute;n horizontal entre instituciones y sectores, que se estructura en redes y en espacios comunitarios y trabaja en colaboraci&oacute;n, sin perder su identidad institucional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Este escenario de transformaci&oacute;n universitaria, que buscar&iacute;a impulsar un modelo alternativo de universidad (un modelo de producci&oacute;n y transferencia del valor social de los conocimientos y de pertinencia de las tareas acad&eacute;micas de la universidad) se sostiene en la organizaci&oacute;n de estructuras y procesos acad&eacute;micos en redes y en la cooperaci&oacute;n horizontal que da prioridad a los proyectos conjuntos (o interinstitucionales), a la m&aacute;s amplia movilidad ocupacional del personal acad&eacute;mico y de los estudiantes, a la homologaci&oacute;n de cursos y t&iacute;tulos, a la coparticipaci&oacute;n de recursos y a una orientaci&oacute;n educativa social solidaria. Los valores educativos se comparten y se concentran en el cambio de contenidos del conocimiento y las disciplinas, en la creaci&oacute;n de nuevas habilidades y capacidades sociales que buscan relacionar prioridades nacionales o regionales con el trabajo en nuevas &aacute;reas del conocimiento, y en la innovaci&oacute;n que busca diversificar el riesgo. Este escenario se sostiene en la intensificaci&oacute;n de la participaci&oacute;n de las comunidades y en el incremento diversificado en la obtenci&oacute;n de recursos.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto supone la idea de <i>una universidad de innovaci&oacute;n con pertinencia social. </i>Se trata de vislumbrar la posibilidad de una instituci&oacute;n social activa y din&aacute;mica, sustentada en la formaci&oacute;n de trabajadores activos, productores e innovadores del conocimiento, con un alto nivel, compromiso y responsabilidad con el cambio social, la democracia, la paz y el desarrollo sustentable. Se trata de una universidad en donde la calidad social del valor de los conocimientos que genera y transfiere se presenta como un principio organizativo, como el eje de sus cambios; y se ubica en el car&aacute;cter de sus procesos educativos y en el perfil de una instituci&oacute;n que responde tanto a los retos que le plantea la transici&oacute;n democr&aacute;tica como a un desarrollo con bienestar.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunos temas finales de reflexi&oacute;n en lo particular, y en relaci&oacute;n con el dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas de corto y mediano plazo para alcanzar el escenario anterior, son los siguientes:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Para enfrentar las magras condiciones de la regi&oacute;n, efectivamente habr&aacute; que pensar en estrategias de cooperaci&oacute;n internacional que hagan posible la redefinici&oacute;n de las actuales asimetr&iacute;as; se tratar&iacute;a de estrategias que permitieran transferir conocimientos, ciencia y tecnolog&iacute;a, capacidades sociales m&uacute;ltiples humanas y f&iacute;sicas a favor del desarrollo de un sector de producci&oacute;n articulado de conocimientos y nuevos aprendizajes. En este sentido, vale la pena incluir el tema &#151;como factor clave de negociaci&oacute;n&#151; del cambio demogr&aacute;fico a nivel mundial, en donde los pa&iacute;ses latinoamericanos tendr&aacute;n todav&iacute;a, en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, un caudal muy importante de j&oacute;venes y j&oacute;venes adultos, con una mayor formaci&oacute;n terciaria y t&eacute;cnica, que de no ser aprovechada puede constituir un drenaje social impresionante; o bien ser una plataforma social de aprendizajes que con tasas adecuadas de retorno, pueda fertilizar el componente de conocimientos locales, adem&aacute;s de contribuir al avance del conocimiento internacional.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Las universidades deben transformarse a s&iacute; mismas para responder a las nuevas estructuras en red y constituir bases de aprendizaje de alto valor social en los conocimientos desde una perspectiva interdisciplinaria y de investigaci&oacute;n basada en el contexto de su aplicaci&oacute;n, sin dejar de mantener su visi&oacute;n cr&iacute;tica hacia la sociedad y su compromiso con el desarrollo humano y la sustentabilidad. </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Plantearse la posibilidad de construir redes acad&eacute;micas regionales, programas muy amplios de movilidad estudiantil, sobre todo en el doctorado; programas conjuntos de posgrado y de nuevas carreras en las &aacute;reas de frontera del conocimiento relacionados con los problemas m&aacute;s ingentes de la regi&oacute;n; aprovechamiento conjunto de la infraestructura de ciencia y tecnolog&iacute;a instalada; promover la movilidad de acad&eacute;micos a nivel regional en cursos cortos, estancias de investigaci&oacute;n y en redes de cooperaci&oacute;n cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica en proyectos definidos; y la creaci&oacute;n de una macro&#150;universidad de car&aacute;cter continental, que se sustente en programas acad&eacute;micos universalmente intercambiables.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Sustentar un sistema de evaluaci&oacute;n de la calidad de la educaci&oacute;n superior y de la investigaci&oacute;n para proyectar su funci&oacute;n social y p&uacute;blica, garantizar nuevos est&aacute;ndares de referencia hacia la sociedad y crear mecanismos en todos los pa&iacute;ses para hacerlo efectivo, con la contribuci&oacute;n de todos los sectores de la sociedad interesados.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. Sin ninguna duda, habr&aacute; que seguir insistiendo en el aumento considerable de la inversi&oacute;n en educaci&oacute;n superior, en ciencia y tecnolog&iacute;a, y en favorecer que el sector privado intensifique sus esfuerzos en investigaci&oacute;n y desarrollo, sin dem&eacute;rito de la acci&oacute;n positiva e incrementada del Estado.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REFERENCIAS</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Arnove, Robert (2006), "La educaci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina: dependencia, subdesarrollo y desigualdad", en Xavier Bonal (ed.), <i>Globalizaci&oacute;n, educaci&oacute;n y pobreza en Am&eacute;rica Latina. &iquest;Hacia una nueva agenda pol&iacute;tica?, </i>Barcelona, Fundaci&oacute;n CIDOB, pp. 47&#150;68.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5883625&pid=S0185-2698201200040001200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bonal, Xavier (2006), "Educaci&oacute;n y pobreza en Am&eacute;rica Latina: reflexiones y orientaciones para nuevas agendas pol&iacute;ticas", en Xavier Bonal (ed.), <i>Globalizaci&oacute;n, educaci&oacute;n y pobreza en Am&eacute;rica Latina. &iquest;Hacia una nueva agenda pol&iacute;tica?, </i>Barcelona, Fundaci&oacute;n CIDOB, pp. 11&#150;26.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5883627&pid=S0185-2698201200040001200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Breton, Gilles y Michael Lambert (2003), <i>Universities and Globalization, </i>Par&iacute;s, UNESCO.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5883629&pid=S0185-2698201200040001200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Didriksson, Axel y Leoncio Lara (2012), "Estudio comparado de la legislaci&oacute;n sobre educaci&oacute;n superior en Am&eacute;rica Latina", Quito, Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n Superior, Ciencia y Tecnolog&iacute;a (SENESCYT) (mimeo).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: 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Power and Dissent: Critical perspectives on Higher Education and research in knowledge society, </i>Par&iacute;s, UNESCO Publishing, pp. 181&#150;202.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5883635&pid=S0185-2698201200040001200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gazzola, Ana Luc&iacute;a y Axel Didriksson (2008), <i>Tendencias de la educaci&oacute;n superior en Am&eacute;rica Latina y el Caribe, </i>Caracas, UNESCO&#150;IESALC.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5883637&pid=S0185-2698201200040001200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Michael Gibbons, Camille Limoges, Helga Nowotny, Simon Schwartzman, Peter Scott y Martin Trow (1997), <i>La nueva producci&oacute;n del conocimiento, la din&aacute;mica de la ciencia y la investigaci&oacute;n en las sociedades contempor&aacute;neas, </i>Barcelona, Ediciones Pomares&#150;Corredor.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5883639&pid=S0185-2698201200040001200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Petrella, Ricardo (2003), "The Global Knowledge Wall", en Giles Breton y Michael Lambert (eds.), <i>Universities and Globalization: Private linkages, public trust, </i>Par&iacute;s, UNESCO Publishing, pp. 127&#150;136.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5883641&pid=S0185-2698201200040001200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ram&iacute;rez, Ren&eacute; (2010), <i>Transformar la universidad para transformar la sociedad, </i>Quito, Secretar&iacute;a Nacional de Planificaci&oacute;n y Desarrollo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5883643&pid=S0185-2698201200040001200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sagasti, Francisco (2011), <i>Ciencia, tecnolog&iacute;a, innovaci&oacute;n, </i>M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5883645&pid=S0185-2698201200040001200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>NOTAS</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> "En efecto, tras el fracaso de los Programas de Ajuste Estructural impulsados por el FMI y el Banco Mundial en la regi&oacute;n en la d&eacute;cada de 1980, los a&ntilde;os noventa fueron escenario de cierta recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica que sin embargo no consigui&oacute; modificar la tendencia al alza de la pobreza en t&eacute;rminos absolutos, mientras que la pobreza relativa s&oacute;lo se redujo en 5 puntos en el periodo 1990&#150;1997, situ&aacute;ndose al final de esta etapa en torno al 43 por ciento de la poblaci&oacute;n. Al mismo tiempo, Am&eacute;rica Latina contin&uacute;a siendo la regi&oacute;n m&aacute;s desigual del mundo, con participaciones del quintil superior de ingresos en la riqueza que excede entre 10 y 16 veces a la del quintil inferior" (Bonal, 2006: 11).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Entre otras muchas referencias al respecto, la siguiente: "En vez de contribuir al progreso, la escolarizaci&oacute;n est&aacute; reforzando la pobreza, perpetuando la desigualdad y frenando el crecimiento econ&oacute;mico. El problema no es el acceso sino los &iacute;ndices de permanencia..." (Arnove, 2006: 50).</font></p>      ]]></body><back>
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