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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Niceto de Zamacois, Vindicación de México, selección, introducción y notas de José Enrique Covarrubias]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Niceto de Zamacois, <i>Vindicaci&oacute;n de M&eacute;xico, </i>selecci&oacute;n, introducci&oacute;n y notas de Jos&eacute; Enrique Covarrubias</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Leonor Ludlow*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Coordinaci&oacute;n de Humanidades, 2007, 238 p. (Biblioteca del Estudiante Universitario, 144)</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el prop&oacute;sito de difundir las ideas de importantes escritos, algunos de ellos reconocidos como cl&aacute;sicos, fue creada hace varias d&eacute;cadas la Biblioteca del Estudiante Universitario, colecci&oacute;n destinada al gran p&uacute;blico y que entre sus &uacute;ltimos textos publicados destaca el de Niceto de Zamacois titulado <i>Vindicaci&oacute;n de M&eacute;xico. </i>Se trata de una selecci&oacute;n que ha sido elaborada por el doctor Jos&eacute; Enrique Covarrubias, investigador del Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas de la UNAM, autor que ya hab&iacute;a sido motivo de su atenci&oacute;n en otro trabajo de este autor,<sup><a href="#notas">1</a></sup> en el cual revisa la concepci&oacute;n que los extranjeros tuvieron de M&eacute;xico a mediados del siglo XIX, entre los cuales incluy&oacute; a este autor.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La lectura de un libro de esta naturaleza invita a reconocer, en primer t&eacute;rmino que tal ejercicio no fue f&aacute;cil, dado la vastedad de la obra de aquel novelista e historiador bilba&iacute;no, Niceto de Zamacois (1820&#150;1855), quien ha sido reconocido &#151;por numerosos historiadores que le han sucedido&#151; por su autor&iacute;a de m&aacute;s de una decena de ensayos sobre costumbres mexicanas, publicados en Madrid en <i>El Museo Universal </i>(1847). Tambi&eacute;n colabor&oacute; en revistas al lado de connotados liberales mexicanos en influyentes peri&oacute;dicos como <i>El </i><i>Renacimiento </i>y en otros como <i>La Colonia Espa&ntilde;ola, </i>publicaci&oacute;n que particip&oacute; en la pol&eacute;mica sobre "El origen del plagio en M&eacute;xico", obra reeditada hace algunos a&ntilde;os. Adem&aacute;s, Zamacois escribi&oacute; varias novelas hist&oacute;ricas, como es el caso de <i>El capit&aacute;n Rossi, El jarabe, y El mendigo de San &Aacute;ngel, </i>en la cual se&ntilde;al&oacute; que buscaba, "dar a conocer a mis compatriotas los grandiosos monumentos, la riqueza territorial, el benigno clima, la vigorosa vegetaci&oacute;n y las grandes bellezas" (p. XIII).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero sobre este autor ha sido reconocido todo por tratarse de quien public&oacute; la primera historia monumental de M&eacute;xico, intitulada <i>Historia de M&eacute;jico desde sus tiempos m&aacute;s remotos hasta el gobierno de D. Benito Ju&aacute;rez, escrita en vista de lo que de irrecusable han dado a luz los m&aacute;s caracterizados historiadores, y en virtud de documentos aut&eacute;nticos no </i><i>publicados todav&iacute;a, </i>que vio la luz en Barcelona y en M&eacute;xico entre 1876 y 1882. Se compone de veinte vol&uacute;menes y en varios estudios historiogr&aacute;ficos se ha reconocido el esfuerzo de Zamacois al elaborar este impresionante trabajo al que se dedic&oacute; en cuerpo y alma durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida. En diversos foros se ha reconocido tambi&eacute;n el car&aacute;cter pionero de esta obra, que tuvo gran importancia y val&iacute;a para trabajos posteriores como el de la reconocida obra colectiva de <i>M&eacute;xico a trav&eacute;s de los siglos, </i>que fue impulsada por Vicente Riva Palacio unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La labor historiogr&aacute;fica y literaria de Zamacois se tradujo en una abundante y amplia obra, de la que parece dif&iacute;cil preparar una selecci&oacute;n que ofrezca al lector de esta colecci&oacute;n una visi&oacute;n cabal y completa del autor y de su obra. Con este prop&oacute;sito Jos&eacute; Enrique Covarrubias opt&oacute; por presentar en esta selecci&oacute;n aquellos escritos que expresen mejor el sentimiento de apego e identidad que el residente bilba&iacute;no construy&oacute; con el pa&iacute;s en el que residi&oacute; desde su juventud. Este afecto lo explicaba por ser M&eacute;xico el pa&iacute;s de sus hijos, por lo que no dud&oacute; en afirmar que "el suelo que m&aacute;s amo, despu&eacute;s de Espa&ntilde;a, es pues M&eacute;xico" (p. 234).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Precisamente de ese cari&ntilde;o se desprende el t&iacute;tulo de esta antolog&iacute;a, a trav&eacute;s de la cual se ha buscado destacar los escritos que defendieron a M&eacute;xico, y en particular a la ciudad de M&eacute;xico, redactados en medio de un largo periodo donde la imagen del pa&iacute;s se mantuvo en el descr&eacute;dito, dada la prolongada inestabilidad pol&iacute;tica, pero tambi&eacute;n como resultado de la opini&oacute;n de otros residentes extranjeros que, por medio de la correspondencia diplom&aacute;tica o de algunos impresos, difundieron una visi&oacute;n negativa sobre el presente y el futuro del pa&iacute;s.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En contraste con estas opiniones de desprecio, Zamacois se relacion&oacute; con los liberales moderados de su &eacute;poca, adem&aacute;s de optar por crear una visi&oacute;n amable sobre las condiciones naturales, culturales y sociales que M&eacute;xico ofrec&iacute;a al mundo, exculp&aacute;ndole as&iacute; de la idea negativa que compart&iacute;an propios y extra&ntilde;os. En otras palabras, se aprecia en la obra de Zamacois su prop&oacute;sito de compartir su sentimiento individual de identidad y afecto por lo mexicano entre el gran p&uacute;blico lector de aquellos a&ntilde;os. Esa percepci&oacute;n y ese deseo gui&oacute; con cuidado y esmero la labor de selecci&oacute;n del doctor Covarrubias, al elegir m&aacute;s de una veintena de los escritos que mejor representen el esp&iacute;ritu y &aacute;nimo del bilba&iacute;no, el de lograr la vindicaci&oacute;n de M&eacute;xico, porque afirmaba que, a trav&eacute;s de su obra, hab&iacute;a expresado "Mi empe&ntilde;o &#91;en ...&#93; dar a conocer a mis compatriotas los grandiosos monumentos, la riqueza territorial, el benigno clima, la vigorosa vegetaci&oacute;n y las grandes bellezas de M&eacute;xico &#91;...&#93;; trat&eacute; entonces de pintar las costumbres, la &iacute;ndole y el car&aacute;cter de los hijos de este privilegiado pa&iacute;s, del que en Europa no se tiene ni la m&aacute;s remota idea".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La presente recopilaci&oacute;n se organiz&oacute; en torno a tres importantes ejes. El primero se intitula <i>Los mexicanos en su suelo y su clima. Car&aacute;cter y costumbres, </i>y en &eacute;l se incluy&oacute; m&aacute;s de una decena de textos, en su mayor&iacute;a relativos a la ciudad de M&eacute;xico, ya que &eacute;sta fue reconocida por Zamacois como parte de las grandes capitales del mundo &#151;como era el caso de Venecia, Madrid, Par&iacute;s o Londres&#151;. &Eacute;stas, consider&oacute; el autor, "son el recept&aacute;culo a donde van a parar con sus trajes peculiares los hombres de sus distintas provincias, y el punto, por lo mismo, en que el escritor puede de un solo golpe de vista descubrir los diferentes matices que marcan al pa&iacute;s en general y a cada provincia en particular" (p. 69).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esa apreciaci&oacute;n se corrobora con otros textos que complementan este apartado describiendo, adem&aacute;s de la estructura y la funci&oacute;n de construcciones de gran valor arquitect&oacute;nico e hist&oacute;rico &#151;como son la catedral, el Palacio Nacional y los hoy inexistentes Teatro Nacional y Teatro de Iturbide&#151;. En otras p&aacute;ginas destacan las observaciones escritas por Zamacois sobre la belleza del paisaje y la luminosidad del valle de M&eacute;xico, sobre la valiosa obra arquitect&oacute;nica de varios edificios, as&iacute; como la naturaleza y la cultura que, en conjunto, fueron motivo de la admiraci&oacute;n de propios y extra&ntilde;os, adem&aacute;s de ser expresi&oacute;n del valor urbano que en otros tiempos se concedi&oacute; a la ciudad de M&eacute;xico; por ello, la consider&oacute; "la ciudad m&aacute;s hermosa de todas las Am&eacute;ricas, tanto por ese cielo azul que constantemente goza como por la riqueza y la solidez de sus edificios y templos" (p. 12&#150;13).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este apartado se incluyen tambi&eacute;n varios escritos de Zamacois relativos a los ritos religiosos y a los espect&aacute;culos p&uacute;blicos &#151;como son los toros y las festividades de Semana Santa, ambas de tradici&oacute;n espa&ntilde;ola&#151;, gracias a los cuales el lector del volumen logra tener una visi&oacute;n m&aacute;s completa de lo que fue la ciudad de M&eacute;xico en el siglo XIX y no quedarse con la imagen de una ciudad vac&iacute;a compuesta tan s&oacute;lo del paisaje material, puesto que &#151;afirmaba Zamacois&#151; las "costumbres reflejan la &iacute;ndole de los pueblos, sus sentimientos y su grado de cultura" (p. 96).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El doctor Covarrubias titul&oacute; el segundo apartado del volumen "Una sociedad en la encrucijada"; en &eacute;l se incluyen varios textos que pueden ser con facilidad comprendidos y visualizados por los lectores ilustrados de M&eacute;xico y del extranjero. La selecci&oacute;n se organiza en dos apartados, uno dedicado a la situaci&oacute;n social del pa&iacute;s y el otro a la fr&aacute;gil e inestable situaci&oacute;n pol&iacute;tica de su tiempo. En el primero, hay tres textos cortos sobre prototipos de personajes de las ciudades de Antiguo R&eacute;gimen, donde los mayores conglomerados estaban compuestos por los funcionarios o los empleados (oficinistas) con o sin ocupaci&oacute;n y los criados, y en medio de &eacute;stos la figura de la casera mexicana (en contraste con &iquest;la espa&ntilde;ola?), aquella mujer que </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">despu&eacute;s de haber brillado cual su educaci&oacute;n requer&iacute;a, a lado de un bizarro oficial o de un digno empleado, pasa muerto, retirado o jubilado su querido consorte a una vida m&aacute;s precaria &#91;...&#93; hasta que, acosada por la escasez &#91;...&#93;, acude al &uacute;ltimo recurso y, gracias a sus muchas relaciones, consigue al fin que la nombre alg&uacute;n antiguo conocido, casera de alguna casa de vecindad donde le se&ntilde;ala para su habitaci&oacute;n un cuarto reducido y h&uacute;medo (p. 112).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cap&iacute;tulo aparte con el fin de destacar la particularidad de M&eacute;xico frente a las numerosas referencias e identidades que Zamacois busca y establece entre Espa&ntilde;a y M&eacute;xico, es el texto sobre los indios, cuya figura e imagen difundi&oacute; en el peri&oacute;dico madrile&ntilde;o, <i>El Museo Universal, </i>en el cual comparte el sentimiento negativo de los criollos y peninsulares frente al mundo ind&iacute;gena, construido desde el periodo colonial. El autor acusa a los indios lo mismo por su atraso, vicios y flojera que por su fanatismo religioso, concluyendo que esto es resultado de su marginaci&oacute;n del resto de la sociedad, al mantenerse "separados completamente de la clase pensadora e instruida" (p. 173).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las referencias de Zamacois a la vida pol&iacute;tica del pa&iacute;s lo identifican abiertamente con los grupos de liberales moderados del periodo que precedi&oacute; a la Reforma. Los trabajos incluidos hacen referencia tanto al presente como al futuro del pa&iacute;s. En la segunda parte del segundo cap&iacute;tulo y en el tercero y &uacute;ltimo del volumen, Covarrubias reproduce diversos aspectos de los conflictos de poder de los a&ntilde;os que antecedieron al periodo de la "anarqu&iacute;a", aquel donde se sucedieron dos guerras internacionales: contra los Estados Unidos y la que hubo con motivo de la intervenci&oacute;n francesa, en medio de las cuales se sucedi&oacute; la guerra de Reforma y en la cual particip&oacute; el "partido conservador". Zamacois justifica a este &uacute;ltimo en dos textos relativos al nulo impacto ben&eacute;fico de las leyes de desamortizaci&oacute;n y al aspecto nocivo que se alcanz&oacute;, al romperse la unidad religiosa provocada por err&oacute;neas posturas de los liberales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Optimista es finalmente el legado pol&iacute;tico de Zamacois, como se expresa en la &uacute;ltima parte de esta antolog&iacute;a, en la que son esbozadas las que deber&aacute;n ser las principales directrices para el futuro. Estos textos escritos en los inicios del Porfiriato, anuncian la pol&iacute;tica de conciliaci&oacute;n puesta en pr&aacute;ctica por este r&eacute;gimen, vista como resultado de un largo y doloroso aprendizaje de guerras y desavenencias pol&iacute;ticas, y en este sentido comparte con muchos de sus contempor&aacute;neos la idea de que la "historia &#91;es&#93; la maestra de la pol&iacute;tica", y por tanto era necesario alcanzar la uni&oacute;n, por medio de la tolerancia y la honradez.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Amena y provechosa es la lectura de este nuevo t&iacute;tulo de la Biblioteca del Estudiante Universitario, en el cual el doctor Covarrubias no s&oacute;lo cumple con los prop&oacute;sitos y las reglas de esta tradicional colecci&oacute;n universitaria sino que &eacute;l tambi&eacute;n vindica a Zamacois al rescatar los sentimientos y las ideas que guiaron el conjunto de su obra y de su vida, present&aacute;ndolo cabalmente como un hombre de su tiempo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b><a name="notas"></a>Notas</b></i></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Jos&eacute; Enrique Covarrubias, <i>Visi&oacute;n extranjera de M&eacute;xico, 1840&#150;1867. El estudio de las costum</i><i>bres y de la situaci&oacute;n social, </i>M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas/Instituto de Investigaciones Dr. Jos&eacute; Maria Luis Mora, 1998.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3462033&pid=S0185-2620200800010000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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