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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Raffaella De Rosa, <i>Descartes and the Puzzle of Sensory Representation</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Carmen Silva</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Oxford University Press, Oxford, 2010, 190 pp.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Facultad de Filosof&iacute;a y Letras, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico</i> <a href="mailto:carmensilva55@gmail.com">carmensilva55@gmail.com</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al abrir este libro lo primero que encontr&eacute; fueron los agradecimientos. En esta rese&ntilde;a har&eacute; un breve comentario, antes de entrar en materia, sobre lo que nos aportan los agradecimientos de los autores de lengua inglesa y sus implicaciones, para luego pasar a analizar el tema principal del libro, es decir, la representaci&oacute;n sensorial en Descartes. En esto &uacute;ltimo seguiremos a la autora, y abordaremos tanto el impacto, el alcance y la relevancia de la discusi&oacute;n propia de la historia de la filosof&iacute;a, como los debates y las reflexiones filos&oacute;ficas contempor&aacute;neas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto del primer punto he de decir que cuando leo una obra en ingl&eacute;s aparece un elemento que me encanta y me llama mucho la atenci&oacute;n. Antes de iniciar, el autor o autora agradece a quienes han ayudado, de una manera u otra, a la producci&oacute;n de su libro. Esta caracter&iacute;stica la comparten tanto ingleses como norteamericanos. Los agradecimientos pueden ser cortos o muy extensos y descriptivos, y a trav&eacute;s de ellos nos damos cuenta de que, por ejemplo, en el caso del libro que nos ocupa, es resultado de un conjunto de cursos y conferencias impartidas por la autora en diferentes universidades, congresos y seminarios de posgrado, y que, adem&aacute;s, tales presentaciones previas enriquecieron y mejoraron el trabajo al atender los comentarios de los estudiantes y colegas que participaron en ellas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay un inter&eacute;s manifiesto en los agradecimientos largos en incluir por igual tanto a un reconocido especialista como a la persona de las fotocopias y a los bibliotecarios, lo cual me parece muy justo, pues en realidad todos ellos contribuyeron en la elaboraci&oacute;n de la obra. Me llama la atenci&oacute;n que, en contraste con nuestra cultura, nuestros colegas anglohablantes adscritos a universidades inglesas o norteamericanas dedican varias p&aacute;ginas a nombrar a todas las personas que los apoyaron. En muchos casos, adem&aacute;s del gran n&uacute;mero de nombres enlistados, tambi&eacute;n agradecen a las diferentes instituciones que les proporcionaron alguna beca o un a&ntilde;o sab&aacute;tico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Creo que esta actitud de gratitud y reconocimiento a las personas e instituciones que est&aacute;n detr&aacute;s de un libro expresa la verdadera gestaci&oacute;n del mismo, pues si bien concluir una tarea de esta magnitud s&oacute;lo es posible gracias a la perseverancia y dedicaci&oacute;n del autor, tambi&eacute;n sabemos que esto sucede en gran medida por la colaboraci&oacute;n de muchas personas que aportan individualmente algo en todo este proceso, hasta llegar finalmente al objeto denominado libro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se&ntilde;alo esto porque creo que a nuestros libros les falta esa parte de agradecimiento y que es algo que deber&iacute;amos practicar con m&aacute;s frecuencia. No es mi intenci&oacute;n afirmar que la mayor&iacute;a de los vol&uacute;menes publicados en nuestra lengua y pa&iacute;s carezcan de agradecimientos. Lo que quiero decir es que, en nuestro medio, los agradecimientos responden m&aacute;s bien a un formalismo social, ya que generalmente se agradece del mismo modo a los colegas que a las instituciones a las cuales estamos obligados a dar los cr&eacute;ditos, y esto sucede incluso entre las mismas instituciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto al estilo anglosaj&oacute;n y el hispano, advierto que nosotros agradecemos de manera mec&aacute;nica y formal; pareciera que en nuestra cultura hay un temor a que nuestra autor&iacute;a se diluya si citamos muchos nombres en los agradecimientos. Adem&aacute;s, es m&aacute;s com&uacute;n que un libro lo dediquemos a una persona en particular, absteni&eacute;ndonos de reconocer la deuda que tenemos con otros, aunque a veces se mencionan a algunos colegas muy escogidos y muy rara vez a alumnos. Y, para colmo, nuestra gratitud a las instituciones cumple m&aacute;s con una cuesti&oacute;n legal que moral.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En nuestro medio, rara vez queda claro que un libro es el logro de un largo proceso en el cual participan varias personas en sus diferentes momentos. La alternativa que ofrecen los anglosajones es muy positiva, pues refleja muy bien la gestaci&oacute;n de la obra y, a pesar de que un libro puede ser de uno o m&aacute;s autores, los agradecimientos nos permiten conocer tambi&eacute;n sus vicisitudes, sobre todo cuando se ha puesto a prueba el trabajo con lecturas de los colegas y ha habido intercambio de ideas a partir de sus comentarios o en los debates de diversos congresos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo esto apunta hacia un aspecto medular de la transmisi&oacute;n del conocimiento, pues esta formalidad nuestra nos priva de ejercer el poder de desarrollar y mejorar nuestra comunidad acad&eacute;mica. Existe una diferencia palpable, excepto algunas honrosas excepciones, entre los estudiosos anglosajones y nosotros, y es que ellos trabajan m&aacute;s en conjunto, en equipo; entre los acad&eacute;micos se acostumbra leer las versiones previas de los trabajos de otros o se escuchan en congresos o seminarios; tienen inter&eacute;s en aprender y compartir el conocimiento con sus colegas y, en este sentido, est&aacute;n comprometidos de manera respetuosa y responsable consigo mismos y con los dem&aacute;s. Nosotros, en cambio, hacemos todo eso poco y mal, y esto es muy grave pues no tenemos interlocutores, y sin ese di&aacute;logo o discusi&oacute;n el saber se empobrece y la vocaci&oacute;n de aprender y ense&ntilde;ar pierde sentido, pues se trabaja en vano ya que no hay un receptor beneficiado ni un productor de conocimiento escuchado o comprendido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pienso que el trasfondo de la diferencia entre una y otra actitud es la forma de trabajar. La mayor&iacute;a de nuestros libros son en general producto de un trabajo individual, solitario e incluso obsesivo. Es decir, <i>no son</i> generados por un proceso largo, laborioso y contagioso entre varios colegas y estudiantes interesados en el mismo tema o temas afines. En pocas palabras, los libros escritos en ingl&eacute;s provienen de una fermentaci&oacute;n intelectual que es colectiva, de un <i>contagio</i> (en el sentido positivo del t&eacute;rmino) y de un entusiasmo compartido.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y hasta aqu&iacute; esta consideraci&oacute;n. Quise aprovechar este asunto de los agradecimientos de los autores anglohablantes con el af&aacute;n de meditar y reconsiderar nuestra forma de trabajar, pues siempre se pueden adoptar nuevos caminos para ejercer nuestra facultad de pensamiento de manera que cumpla con la finalidad de difundir el conocimiento y beneficiar a todos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La representaci&oacute;n sensorial en Descartes</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como la propia autora se&ntilde;ala, este libro no es un libro m&aacute;s sobre Descartes, pues si bien el tema que aborda es un cl&aacute;sico cartesiano, la forma como lo desarrolla no lo es. Raffaella De Rosa pretende en este trabajo dar una respuesta o soluci&oacute;n definitiva al problema de la representaci&oacute;n sensorial, a pesar de ser consciente de lo ambicioso de su empresa. Una ventaja de la autora es que es capaz de moverse de forma muy fluida entre la historia de la filosof&iacute;a y la filosof&iacute;a de la mente, al grado de hacer una lectura de Descartes utilizando conceptos contempor&aacute;neos. Su argumento es que el uso de herramientas actuales puede iluminar los asuntos que discute el fil&oacute;sofo franc&eacute;s y, adem&aacute;s, le permite redireccionar la cuesti&oacute;n de la representaci&oacute;n sensorial dentro de los debates contempor&aacute;neos; es de tal forma como consigue que se reconsideren las ideas de Descartes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De Rosa analiza la representaci&oacute;n sensorial haciendo referencia tanto a la teor&iacute;a cartesiana de las ideas como a la teor&iacute;a contempor&aacute;nea de la mente, y mostrando un incuestionable dominio de ambas disciplinas filos&oacute;ficas. Sostiene en la introducci&oacute;n que su lectura de Descartes es una lectura m&aacute;s completa y justa que la que se puede encontrar en otros estudios, pues en ella encontraremos una soluci&oacute;n al rompecabezas cartesiano de la representaci&oacute;n sensorial al conjuntar varias teor&iacute;as y proponer en su lugar una teor&iacute;a o interpretaci&oacute;n h&iacute;brida (en palabras de la autora) en la que convergen por lo menos una versi&oacute;n del internismo racionalista y una concepci&oacute;n causal de la percepci&oacute;n, entre otras cuestiones. Una de las cualidades de esta teor&iacute;a es que dentro de la arquitectura cognitiva de la mente cartesiana se atribuye un papel positivo a los sentidos, desde luego como parte del engranaje de la filosof&iacute;a racionalista en su totalidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aqu&iacute; valdr&iacute;a la pena detenernos a explicar el asunto epistemol&oacute;gico que De Rosa se propone dilucidar. El problema de la representaci&oacute;n sensorial planteado por Descartes consiste en el descubrimiento (por parte del fil&oacute;sofo franc&eacute;s) de que algunas de nuestras ideas de sensaci&oacute;n no representan las cosas que se supone que representan. Esta cuesti&oacute;n tiene relaci&oacute;n con un conjunto de distinciones. La primera estriba en diferenciar las ideas y las cosas conforme al dualismo sustancial, ya que las ideas pertenecen a la sustancia mental y las cosas u objetos f&iacute;sicos a la sustancia material. En este punto de partida encontramos ya el primer dilema, a saber: &iquest;c&oacute;mo algo mental (una idea) puede representar algo f&iacute;sico (un objeto)? La segunda distinci&oacute;n se refiere a la que existe entre cualidades primarias y secundarias. Las primarias son las que corresponden a la figura (geom&eacute;trica), el movimiento, el reposo y el peso; en una palabra, a caracter&iacute;sticas cuantificables. Las secundarias, en cambio, conciernen a los olores, sabores, colores, etc., y pueden cambiar de sujeto a sujeto. Por ejemplo, a un sujeto A le puede parecer dulce un alimento B, pero a un sujeto C, no; adem&aacute;s, las cualidades secundarias pueden variar respecto del mismo sujeto en diferentes momentos o circunstancias. La tercera distinci&oacute;n trata de resolver la duda de saber cu&aacute;ndo son o no confiables los sentidos, y la cuarta distinci&oacute;n acarrea el problema de distinguir entre verdad material y verdad objetiva. La suma de todas estas distinciones son el caldo de cultivo del problema de la representaci&oacute;n sensorial expuesto en el libro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La estrategia argumental de De Rosa consiste en estudiar en primer lugar las diferentes interpretaciones relevantes que se han elaborado sobre el tema. Ella considera que son principalmente dos: 1) la internista, relacionada con una <i>no</i> representaci&oacute;n entre las ideas sensoriales y los objetos, y 2) la externista, que supone lo contrario. Ninguna de las dos resulta satisfactoria (en su forma original) para la autora, por lo que termina proponiendo la suya propia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Veamos en forma sucinta el contenido de los cap&iacute;tulos de esta obra. En el primero, la autora hace una exposici&oacute;n descriptivista de Descartes con cierto detalle y explica por qu&eacute; el punto de vista del autor de las <i>Meditaciones</i> constituye un rompecabezas en relaci&oacute;n con la representaci&oacute;n sensorial. En el segundo refuta la lectura muy extendida que de la filosof&iacute;a cartesiana se hace sobre las sensaciones, pues mina y debilita la posibilidad de resolver el rompecabezas cartesiano. Este cap&iacute;tulo es esencial para comprender la postura de la autora, pues all&iacute; afirma que Descartes sostiene que las sensaciones <i>son representativas.</i> Los cap&iacute;tulos 3 y 4 se abocan a la tarea de criticar los intentos de la perspectiva externista para lidiar con el problema de la <i>no</i> representaci&oacute;n de las sensaciones. En el cuarto cap&iacute;tulo, De Rosa critica la perspectiva telefuncionalista de las sensaciones cartesianas. En el quinto, discute &uacute;nicamente el punto de vista internista y hace una defensa de su explicaci&oacute;n descriptivista&#45;causal de las sensaciones cartesianas junto con la soluci&oacute;n del rompecabezas relacionado con la <i>no</i> representaci&oacute;n sensorial. En el sexto y &uacute;ltimo, polemiza con algunas objeciones a su propuesta descriptivista&#45;causal y termina con una peque&ntilde;a conclusi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Invito al lector a juzgar por s&iacute; mismo, despu&eacute;s de la lectura del libro, si la propuesta de De Rosa cumple con su cometido (el cual plantea desde el inicio) y que reflexione si la teor&iacute;a h&iacute;brida resuelve de manera definitiva el problema de la representaci&oacute;n sensorial de Descartes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mi conclusi&oacute;n es que este libro es realmente una aportaci&oacute;n importante para los estudios contempor&aacute;neos sobre Descartes y representa un apoyo para las investigaciones historiogr&aacute;ficas, a la vez que revive el papel del fil&oacute;sofo franc&eacute;s en las discusiones y debates contempor&aacute;neos relacionados con la filosof&iacute;a de la mente.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra de Raffaella de Rosa es una propuesta novedosa sobre la representaci&oacute;n sensorial cartesiana que ofrece una visi&oacute;n panor&aacute;mica y una cr&iacute;tica a la literatura acad&eacute;mica sobre el tema; la autora logra colocar este aspecto en el lugar central que le corresponde en el campo de las investigaciones filos&oacute;ficas y cient&iacute;ficas sobre la mente humana, con lo cual satisface uno de los objetivos primordiales de su trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debido a los atributos antes mencionados, la lectura de este libro es muy recomendable para los estudiosos de la filosof&iacute;a cartesiana, tanto especialistas como legos, pues est&aacute; muy bien escrito, es muy claro y, gracias a ello, puede ser una buena introducci&oacute;n a la filosof&iacute;a de Descartes. Adem&aacute;s, la representaci&oacute;n sensorial es muy importante para comprender su pensamiento y, por ello, puede fungir como un estudio preliminar a su teor&iacute;a filos&oacute;fica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, tambi&eacute;n es un libro que puede resultar de inter&eacute;s para el conocimiento de la filosof&iacute;a del siglo XVII o del pensamiento moderno, pues este tema, y muchos otros que Descartes plante&oacute;, se convirtieron en materia de reflexi&oacute;n de su &eacute;poca. Su contenido es vigente tanto para los especialistas en la filosof&iacute;a de Descartes como para aquellos que se dedican a una rama espec&iacute;fica de la filosof&iacute;a contempor&aacute;nea, que es la filosof&iacute;a de la mente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como afirma Stephen Toulmin en <i>Cosm&oacute;polis:</i> "Descartes estableci&oacute; la agenda de la modernidad", y en este sentido esta lectura implica ser fieles a tal esp&iacute;ritu en correspondencia con nuestro momento actual.</font></p>      ]]></body>
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