<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-2450</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Diánoia]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Diánoia]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-2450</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Filosóficas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-24502012000100011</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Pluralidad de realidades, diversidad de culturas]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[de Hoyos Bermea]]></surname>
<given-names><![CDATA[Adalberto]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Nacional Autónoma de México Facultad de Estudios Superiores Acatlán ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>05</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>05</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<volume>57</volume>
<numero>68</numero>
<fpage>191</fpage>
<lpage>196</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-24502012000100011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-24502012000100011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-24502012000100011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>M&oacute;nica G&oacute;mez Salazar, <i>Pluralidad de realidades, diversidad de culturas</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Adalberto de Hoyos Bermea</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, M&eacute;xico, 2009, 118 pp.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Facultad de Estudios Superiores Acatl&aacute;n, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico</i> <a href="mailto:ad_hoyos@yahoo.com">ad_hoyos@yahoo.com</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los desaf&iacute;os pol&iacute;ticos que surgen en torno al tema de la diversidad cultural y el aporte de la filosof&iacute;a a esta discusi&oacute;n se han mantenido vigentes en a&ntilde;os recientes. Algunas de las objeciones m&aacute;s fuertes que se plantean al liberalismo pol&iacute;tico se hacen desde la &oacute;ptica de las teor&iacute;as de la justicia que apuntan a los problemas que aparecen cuando el asunto de la diversidad cultural no es atendido adecuadamente. Por otra parte, varios de los conflictos m&aacute;s r&iacute;spidos que hoy podemos atestiguar en el mundo tienen a menudo un trasfondo &eacute;tnico, cultural o religioso. Por lo tanto, el libro <i>Pluralidad de realidades, diversidad de culturas</i> de M&oacute;nica G&oacute;mez Salazar hace una aportaci&oacute;n pertinente, bien documentada sobre estos temas, principalmente en el &aacute;mbito del Estado mexicano, que nutre la discusi&oacute;n acerca de las concepciones actuales del liberalismo y desarrolla una sugestiva cr&iacute;tica de ellas, al apuntar hacia los problemas que enfrenta el liberalismo para proteger los derechos humanos de los pueblos ind&iacute;genas, y al se&ntilde;alar el abuso al que &eacute;stos se ven sometidos por la dominaci&oacute;n econ&oacute;mica y cultural.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las tesis pol&iacute;ticas de este libro tienen un interesante sustento epistemol&oacute;gico, pues se parte del hecho de que una cultura "se articula en el lenguaje, en la historia, las creencias, los valores, las normas y las pr&aacute;cticas sociales que sus miembros han compartido a trav&eacute;s del tiempo" (p. 17). Los primeros dos cap&iacute;tulos del libro establecen una epistemolog&iacute;a que explica la posibilidad de un mundo habitado por una <i>pluralidad de realidades</i> que se establecen a partir de las interacciones de cada cultura con su medio a trav&eacute;s de su lengua, sus creencias y sus pr&aacute;cticas. Desde esta perspectiva se rechaza un realismo metaf&iacute;sico, aunque al mismo tiempo se busca evitar el extremo de un relativismo en el campo epistemol&oacute;gico, que posteriormente se pudiera volver moral. La autora sostiene un realismo interno cercano al de Hilary Putnam, en el que la realidad no est&aacute; compuesta de hechos independientes de toda conceptualizaci&oacute;n, sino que los hechos existen y son conocidos en relaci&oacute;n con alguno de los marcos conceptuales que las diversas culturas sostienen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero el planteamiento de diversos marcos conceptuales y las realidades que &eacute;stos estructuran suele dificultar el di&aacute;logo entre culturas, pues al partir de marcos conceptuales distintos no habr&iacute;a criterios de verdad o de justificaci&oacute;n compartidos. Estas dificultades en t&eacute;rminos epistemol&oacute;gicos podr&iacute;an conducir a problemas pol&iacute;ticos cuando aparezcan conflictos entre los valores y las pr&aacute;cticas que desarrollen diversas culturas. Sin embargo, seg&uacute;n G&oacute;mez, las culturas han partido de una Realidad<sup><a href="#notas">1</a></sup> independiente y &eacute;sta impone ciertos l&iacute;mites al tipo de conceptualizaci&oacute;n que se puede desarrollar; esta misma realidad puede servir como una base conmensurable a partir de la cual es posible llegar a comparaciones y comprensiones que permitan un di&aacute;logo intercultural.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al hablar de esta Realidad independiente y de la restricci&oacute;n que impone a la construcci&oacute;n social de los mundos, la postura de G&oacute;mez busca desmarcarse de un relativismo <i>&aacute; la</i> Rorty. En el libro se hace una exposici&oacute;n clara de la postura de Rorty en torno a la verdad y la justificaci&oacute;n racional, poniendo de manifiesto los problemas que surgen al abandonar una noci&oacute;n como la verdad en la discusi&oacute;n pol&iacute;tica, pues quedarse simplemente en los criterios de justificaci&oacute;n resultar&iacute;a insuficiente para alcanzar el nivel de la realidad que se hab&iacute;a planteado anteriormente, ya que esta justificaci&oacute;n s&oacute;lo funciona de forma local para los diversos marcos conceptuales, y si &eacute;ste fuera el caso, nuevamente se bloquear&iacute;a el di&aacute;logo intercultural.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">G&oacute;mez afirma que "la noci&oacute;n de verdad, pues, es una construcci&oacute;n conceptual de los sujetos correlativa a la noci&oacute;n de Realidad" (p. 44). Esta concepci&oacute;n de verdad pretende superar la mera justificaci&oacute;n racional intersubjetiva que est&aacute; hist&oacute;ricamente condicionada. Sin embargo, considerar de esta forma la verdad podr&iacute;a llevarnos de regreso al realismo ontol&oacute;gico que hab&iacute;a rechazado la autora, simplemente por permitir una pluralidad conceptual. Y si no se acepta este regreso al realismo ontol&oacute;gico, Rorty volver&aacute; para cobrar venganza, pues, seg&uacute;n este &uacute;ltimo, una noci&oacute;n de verdad correlativa a una Realidad independiente ser&iacute;a irrelevante si mantenemos un pluralismo conceptual, en cuanto que muy pocas cosas podr&iacute;an ser verdaderas en este sentido o tendr&iacute;amos dificultades para distinguirlas de aquellas que est&aacute;n simplemente justificadas. Sin embargo, se vincula la noci&oacute;n de verdad con esta Realidad para evitar que, al quedarse en el nivel de la justificaci&oacute;n racional de las acciones, se derive en consensos arbitrarios. Se afirma que la verdad es importante para la justificaci&oacute;n racional de las pr&aacute;cticas y las acciones pol&iacute;ticas. Es decir, en contra de Rorty, la autora sostiene que no es posible que las buenas razones que justifican una acci&oacute;n en el &aacute;mbito pol&iacute;tico dependan simplemente de la aceptaci&oacute;n de un auditorio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de la diversidad de culturas que existen, se establece la posibilidad y la legitimidad de una pluralidad de formas de vida y de las realidades que las conforman. En el tercer cap&iacute;tulo del libro se aborda la manera en que las teor&iacute;as de la justicia en la tradici&oacute;n liberal han afrontado los retos que plantea la multiculturalidad como un fen&oacute;meno de alcance global. La Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos parte de una concepci&oacute;n esencialmente liberal que propone principios de justicia que abarcan a todos los seres humanos al establecer las necesidades, capacidades y valores que forman parte de la condici&oacute;n humana. El respeto a los derechos que contiene esta declaraci&oacute;n se ha traducido en un constante avance hacia el bienestar de los miembros de diversos grupos humanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, G&oacute;mez nota un par de incompatibilidades interesantes entre el texto de la declaraci&oacute;n y la forma en que se protegen los derechos que consagra. Primeramente, en la configuraci&oacute;n actual de los Estados del mundo y de las instituciones internacionales, los derechos humanos no pueden exigirse sino como derechos del ciudadano que pertenece a un Estado. Pero si estos derechos en efecto son universales y humanos, deben ser ejercidos por los seres humanos independientemente de su pertenencia a un Estado. Una segunda incompatibilidad la encuentra G&oacute;mez en que "&#91;e&#93;l derecho que tienen los sujetos a ejercer su libertad para elegir un plan de vida est&aacute; estrechamente relacionado con el derecho que tienen a ejercer su libertad como miembros de la comunidad de la que deciden formar parte" (p. 53). Pero al no poder elegir la comunidad pol&iacute;tica (Estado) a la que se quiere pertenecer, se restringe esta libertad. Ambas contrariedades est&aacute;n relacionadas y se hacen notar ante los problemas que tienen las democracias liberales para evitar la violaci&oacute;n de los derechos humanos de la poblaci&oacute;n refugiada o migrante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Habr&aacute; que considerar que estas incompatibilidades aparecen en un liberalismo igualitario como el que propone Rawls. Ante la necesidad de garantizar a sus miembros cierto grado de bienestar, no puede permitir una inmigraci&oacute;n sin control de todo aquel que desee pertenecer a un Estado. Sin embargo, &eacute;ste no es un problema que se le presente a un liberalismo de corte libertario como el de Nozick, pues en ese modelo pol&iacute;tico se cumplen las exigencias de G&oacute;mez para que haya una libertad de pertenencia a una comunidad pol&iacute;tica. La autora estudia a Locke en <i>El segundo tratado sobre el gobierno civil</i> como una fuente liberal en la que aparece este conflicto interno del liberalismo. No obstante, Locke afirma esta libertad de pertenencia a una comunidad pol&iacute;tica al relacionarla con la propiedad, lo cual ofrece una respuesta especialmente cercana a los libertarios, para quienes el individuo prima sobre cualquier derecho colectivo. Seg&uacute;n esta versi&oacute;n del liberalismo, si un individuo desea comprar la fuerza de trabajo de otros o vender la propia fuera de su lugar de nacimiento, deber&iacute;a ser libre de hacerlo, pues no habr&iacute;a pertenencia preestablecida a una comunidad. Sin embargo, sospecho que la soluci&oacute;n libertaria al problema que se plantea no convence a la profesora G&oacute;mez, quien en este punto hace notar la crisis del Estado para afrontar estos problemas y opta entonces por explorar las v&iacute;as de los organismos y del derecho internacional para tratar de hacer valer los derechos humanos m&aacute;s all&aacute; de las fronteras de un Estado. Al hacer esta exploraci&oacute;n vuelven a aparecer las concepciones pol&iacute;ticas de Rawls y Habermas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dadas las instituciones existentes y las condiciones en las que operan, hay, en efecto, un grado serio de injusticia que se refleja en la imposibilidad de que una parte importante de la humanidad ejerza los derechos que establece la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos. Lo que especialmente preocupa a G&oacute;mez, en el cap&iacute;tulo cuarto, es la exclusi&oacute;n a la que est&aacute;n sujetos los miembros de las comunidades ind&iacute;genas en M&eacute;xico. La configuraci&oacute;n del Estado mexicano hace que dichas comunidades se encuentren en minor&iacute;a frente a una cultura dominante que controla las instituciones pol&iacute;ticas del Estado y no les permite participar en ellas. Esta falta de participaci&oacute;n se debe a que el espacio c&iacute;vico p&uacute;blico se ha concebido como la expresi&oacute;n de un inter&eacute;s general, imparcial y universal que fuerza a la homogeneidad y elimina la posibilidad de que los pueblos indios desarrollen sus propias formas de vida (p. 76).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta exclusi&oacute;n del espacio p&uacute;blico favorece que estos grupos minoritarios se encuentren en relaciones de opresi&oacute;n y dominaci&oacute;n. La discusi&oacute;n de las condiciones de justicia para una sociedad multicultural como la mexicana constituye el n&uacute;cleo de esta obra y se presentan sugerencias en torno a c&oacute;mo la autonom&iacute;a pol&iacute;tica de los pueblos ind&iacute;genas pudiera romper con esta exclusi&oacute;n. Incluso se exponen las consecuencias indeseables de mantener el esquema actual de Estado y de una comunidad pol&iacute;tica que ignora sistem&aacute;ticamente su composici&oacute;n multicultural.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hacia el final de esta obra se incursiona en el tema de la propiedad intelectual, las patentes y el tipo de comercio que alientan, un tema sobre el cual se ha hecho poca investigaci&oacute;n, al menos en el campo de la filosof&iacute;a, y que, no obstante, cada vez va creciendo m&aacute;s el inter&eacute;s y la relevancia de la discusi&oacute;n en torno a &eacute;l. Las relaciones comerciales que se configuran a trav&eacute;s de la propiedad intelectual han sido, a menudo, abusivas y excluyentes de los pueblos ind&iacute;genas al apropiarse de sus conocimientos tradicionales. En ellas se manifiesta claramente la dominaci&oacute;n cultural que se ha ejercido sobre ellos, una de las consecuencias m&aacute;s lacerantes de la falta de respeto a la diversidad cultural y sus valores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dice G&oacute;mez: "Aunque los conocimientos tradicionales son bienes sociales, los intereses comerciales predominan sobre ellos convirti&eacute;ndolos f&aacute;cilmente en mercanc&iacute;a" (p. 85). La autora muestra c&oacute;mo las condiciones actuales bajo las cuales la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio (OMC) regula la apropiaci&oacute;n y la protecci&oacute;n del conocimiento tradicional, lejos de ayudar a obtener condiciones justas, obvia los fines y valores que una comunidad asigna a estos conocimientos y, en cambio, establece la preeminencia de los fines mercantiles. Siguiendo a la autora, podemos decir que no se puede hablar de un &uacute;nico conjunto b&aacute;sico de bienes primarios que pueda establecerse como tal en todas las culturas. Es interesante el an&aacute;lisis en que muestra que incluso bienes como los vegetales, cuyo valor habitual es servir de alimento, pueden tener un sentido diferente, como el ma&iacute;z entre los diversos pueblos mayas, al que le han a&ntilde;adido un valor sagrado, ya que el hombre y el ma&iacute;z se otorgan vida en una relaci&oacute;n de reciprocidad. Los diversos significados que puede encarnar un bien hacen que var&iacute;e la lista de bienes b&aacute;sicos y esto impide establecer una que sea v&aacute;lida universalmente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando las plantas son sagradas, establecer la protecci&oacute;n de su comercializaci&oacute;n es resguardar el aspecto menos relevante de la planta y, por el contrario, significa imponer los valores de la cultura dominante a los pueblos ind&iacute;genas. La protecci&oacute;n que se brinda a trav&eacute;s de la legislaci&oacute;n de la OMC busca que no se patenten productos que tengan como base este conocimiento tradicional, sin ninguna retribuci&oacute;n para los pueblos indios y sin que se los haga part&iacute;cipes de las ganancias obtenidas. La autora critica esta legislaci&oacute;n, pues lo que hace es retribuir a estos pueblos seg&uacute;n el criterio dominante, que es el econ&oacute;mico, y deja de lado la posibilidad de alcanzar una justicia que reconozca la diversidad de las culturas y los bienes que estas culturas persiguen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La medicina, la herbolaria y el resto de los conocimientos tradicionales son parte del patrimonio social de las culturas ind&iacute;genas y conforman de manera importante su identidad. Por lo tanto, quien se apropia de estos conocimientos tradicionales agrede a esas comunidades. De ah&iacute; que, para mantener las condiciones de justicia en estas relaciones, se plantee que se deben respetar y preservar los significados sociales y culturales de los bienes, ya sean de la medicina tradicional, ya sean recursos gen&eacute;ticos o cualquier otra parte del patrimonio de estos pueblos (p. 103). Para tales fines tiene mejores perspectivas, seg&uacute;n G&oacute;mez, la Convenci&oacute;n para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La justicia social no se puede alcanzar en un Estado que no respete las decisiones de los miembros de las diversas culturas que lo integran, pues los obliga a perder sus significados culturales propios, los valores relacionados con ellos y las formas de vida que desarrollan. La igualdad de los ciudadanos ante el Estado habr&aacute; de entenderse en relaci&oacute;n con la comunidad cultural a la que pertenecen (p. 107), y ninguna de las formas de vida de las diferentes comunidades debe tener preeminencia sobre las dem&aacute;s, porque ser&iacute;an puestas en peligro. Lo anterior apunta a un verdadero reto a la forma en que los Estados lidian con su diversidad cultural.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde una perspectiva general, el libro <i>Pluralidad de realidades, diversidad de culturas</i> presenta una cr&iacute;tica a las posturas tradicionales del liberalismo por su incapacidad para acomodar de manera efectiva la diversidad cultural en el contexto de un Estado democr&aacute;tico. Esta discusi&oacute;n sienta bases s&oacute;lidas para llevar a cabo futuras reflexiones sobre temas que surgen espec&iacute;ficamente de la configuraci&oacute;n pol&iacute;tica de M&eacute;xico, que excluye sistem&aacute;ticamente a muchos de sus ciudadanos de la posibilidad de desarrollar de forma satisfactoria sus planes de vida. Los criterios de justicia que propone para solventar tales deficiencias son sugestivos y apropiados para el momento pol&iacute;tico que hoy atravesamos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>NOTA</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> La autora utiliza 'Realidad' con may&uacute;scula en referencia a una realidad preconceptual a partir de la cual las culturas generan una pluralidad de realidades.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body>
</article>
