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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Octavio Rodr&iacute;guez Araujo (con la colaboraci&oacute;n de Gibr&aacute;n Ram&iacute;rez Reyes), <i>Poder y elecciones en M&eacute;xico</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Martha Singer Sochet*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Orfila, 2012, 208 pp.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* <i>Maestra en Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociales por la UNAM. Profesora de Tiempo Completo en la Facultad de Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociales, UNAM. Coordinadora del Centro de Estudios Pol&iacute;ticos, Facultad de Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociales, UNAM.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su m&aacute;s reciente libro &#151;publicado apenas unos d&iacute;as despu&eacute;s de calificada la elecci&oacute;n presidencial&#151;, Octavio Rodr&iacute;guez Araujo, con la colaboraci&oacute;n de Gibr&aacute;n Ram&iacute;rez Reyes, revisa el tema del poder y las elecciones en M&eacute;xico, lo que le sirve para contextualizar el escenario de la disputa por el poder presidencial durante el proceso electoral 20112012. Tenemos en este libro una obra sencilla que plantea problemas complejos. Como bien dice en la contraportada, "es un libro oportuno en la coyuntura, pero no coyuntural, es pol&eacute;mico pero no sentencioso".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es un libro que me parece muy &uacute;til por muchas razones: da testimonio de la trayectoria del sistema de partidos en M&eacute;xico y del sistema electoral vigente; va de la caracterizaci&oacute;n de los partidos en las democracias actuales al desenvolvimiento de los partidos mexicanos, deteni&eacute;ndose especialmente en su caracterizaci&oacute;n durante el sexenio de Felipe Calder&oacute;n. Pasa tambi&eacute;n por la cr&iacute;tica a la reforma electoral de 2007&#45;2008 en lo que toca a la injerencia del Instituto Federal Electoral en los procesos internos de selecci&oacute;n de candidatos en los partidos, la regulaci&oacute;n de las precampa&ntilde;as, los recursos inequitativos que se otorgan a los partidos y otros aspectos no menos importantes que le sirven al responsable de la obra para analizar con profundidad y seriedad la m&aacute;s reciente competencia por la presidencia de la Rep&uacute;blica. De este proceso recoge sus m&aacute;s importantes momentos, hasta llegar al an&aacute;lisis de la calificaci&oacute;n final por parte de la autoridad en la materia, la impugnaci&oacute;n de la elecci&oacute;n y el resultado de &eacute;sta. Ofrece una mirada cr&iacute;tica lo mismo hacia las instituciones electorales, que hacia los actores del proceso, incluida la izquierda, el emergente Movimiento #Yo soy 132, Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador (AMLO) y su Movimiento de Regeneraci&oacute;n Nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ciertamente, una preocupaci&oacute;n central que se observa a lo largo del libro es explicar los desequilibrios de la competencia electoral y mostrar los retos que deben atender las izquierdas para acceder al ejercicio del poder y desde ah&iacute; reorientar el proyecto de naci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es un libro de f&aacute;cil acceso, escrito como se dice en la contraportada, para todo p&uacute;blico. Con la experiencia de Octavio Rodr&iacute;guez Araujo en el an&aacute;lisis pol&iacute;tico y en la escritura, es un texto muy ameno, a pesar de la aridez de muchos de los temas que aborda, y con la colaboraci&oacute;n de Gibr&aacute;n Ram&iacute;rez, resulta muy bien documentado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro abre discutiendo la inevitable presencia de los partidos y criticando la apuesta a las candidaturas independientes o "ciudadanas", que no pueden evadir tener una estructura de apoyo, que quieran o no, implica la organizaci&oacute;n y log&iacute;stica para el proceso electoral y que es la que les brindan las asociaciones que las sustentan, a las que se les llama o identifica como partidos. Coincido plenamente con los argumentos de Rodr&iacute;guez Araujo, que como responsable de la obra enuncia. Los partidos son inevitables y la democracia es imperfecta. Pese a ello, las elecciones son<i>&nbsp;</i>la forma ineludible en que los ciudadanos delegan su soberan&iacute;a; premian o castigan a sus gobernantes y a los partidos que los postularon a los cargos de representaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n en el primer cap&iacute;tulo discute el mito muy difundido de que la democracia ha sido suplantada por la partidocracia, y de que el corrimiento de los partidos al centro pol&iacute;tico expone su situaci&oacute;n de crisis o en el mejor de los casos su incongruencia ideol&oacute;gica. Respecto a la partidocracia, argumenta que quienes emplean este t&eacute;rmino olvidan que los partidos son organizaciones de la sociedad, son parte de ella; por tal motivo, no es correcto distinguir entre ciudadan&iacute;a y partidos y hasta oponer estos t&eacute;rminos. Aqu&iacute;, sin embargo, cabe se&ntilde;alar que muchas veces al hacerlo, de lo que se trata es de distinguir qui&eacute;n es el que toma las decisiones, o de otro modo, a las c&uacute;pulas de los partidos frente al resto de los ciudadanos a los que se excluye de su participaci&oacute;n en esos procesos, suponiendo o justificando que efectivamente los ciudadanos est&aacute;n representados por tales grupos. Respecto a lo segundo, expone sencillamente que el corrimiento al centro tiene como explicaci&oacute;n la necesidad de los partidos de ser competitivos, m&aacute;s incluyentes y alcanzar un mayor n&uacute;mero de electores. Aprovecha ah&iacute; para desarrollar en su argumentaci&oacute;n, que el elector es m&aacute;s sensible a los sentimientos que a la raz&oacute;n, por lo cual &#151;explica&#151; s&iacute; es posible considerar que los mensajes que apelan a esos sentimientos, especialmente la propaganda electoral, son efectivos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A continuaci&oacute;n expone c&oacute;mo el viraje al centro, m&aacute;s la obligaci&oacute;n de atender los preceptos legales y la propia historia pol&iacute;tica, han desideologizado a los partidos que hoy existen. As&iacute;, la competencia depende m&aacute;s del liderazgo de cada uno de los candidatos y dirigentes que de la ideolog&iacute;a de sus partidos. La competencia pol&iacute;tica se muestra entonces como una en que se contraponen el liderazgo aut&eacute;ntico contra el liderazgo creado artificialmente. Aqu&iacute; vale la pena regresar al multicitado texto de Panebianco en el que apela a definir a los partidos como lo que son y no como lo que quisi&eacute;ramos que fueran.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Luego muestra la tendencia que ha seguido la abstenci&oacute;n electoral desde 1964 en M&eacute;xico. Cuando no hubo competencia para el PRI, explica, la abstenci&oacute;n oper&oacute; como deslegitimaci&oacute;n, o castigo para ese partido. Desde que el sistema electoral y partidario es competitivo, esto ya no funciona de la misma manera, se&ntilde;ala, y ha dejado de servir como cr&iacute;tica o descalificaci&oacute;n de los procesos electorales. Tambi&eacute;n en este apartado discute por qu&eacute; el voto nulo no ha permitido expresar el descontento con el sistema de partidos ni con el sistema pol&iacute;tico. En este sentido concluye, entre otras cosas, que el abstencionismo y el voto nulo benefician a quienes ya tienen el poder o tienen m&aacute;s posibilidades de obtenerlo y termina por afectar sobre todo a los partidos peque&ntilde;os, poniendo en juego su registro. Con esos argumentos apunta la importancia de contar con partidos fuertes y votantes libres que ejerzan su deber.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pasa luego a explicar y defender por qu&eacute; sirve el voto &uacute;til; tema por dem&aacute;s pol&eacute;mico. Pero, de otra parte, en el segundo cap&iacute;tulo y en otros momentos del libro, Rodr&iacute;guez Araujo critica duramente las ins&oacute;litas alianzas que se formaron entre el PRD y el PAN para competir por algunas gubernaturas durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Pareciera, sin embargo, que el razonamiento que se publicit&oacute; para justificar esas alianzas es semejante al que el autor refiere para argumentar a favor del voto &uacute;til. Efectivamente han servido para sacar del gobierno a los pri&iacute;stas, por ejemplo en Oaxaca, donde se logr&oacute; la alternancia por primera vez despu&eacute;s de 80 a&ntilde;os. Pero en los mismos t&eacute;rminos de la cr&iacute;tica que hace Rodr&iacute;guez Araujo a las alianzas del PRD con el PAN durante el gobierno de Calder&oacute;n, podemos preguntarnos &iquest;Cu&aacute;nto pudo haber pesado el voto &uacute;til en la elecci&oacute;n que gan&oacute; Vicente Fox?, &iquest;qu&eacute; gan&oacute; la izquierda o las izquierdas con el voto &uacute;til a favor de Fox en 2000, cuando se trataba de m&aacute;s de lo mismo?</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En otro orden de ideas, el autor recorre algunos aspectos de la vida partidista entre 2006 y 2012, no sin antes presentar una pincelada de los partidos que han existido en M&eacute;xico entre los a&ntilde;os 1991 y 2012, as&iacute; como de los juegos de alianzas en que han entrado. Se detiene en el sexenio de Calder&oacute;n para explicar c&oacute;mo fue en este periodo el reacomodo de los partidos y poner los antecedentes de quienes resultaran candidatos a la presidencia en las recientes elecciones, cuesti&oacute;n a la que dedica tambi&eacute;n especial atenci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En extenso responde a la pregunta: &iquest;y por qu&eacute; Enrique Pe&ntilde;a Nieto? Respecto a la influencia de Pe&ntilde;a Nieto en los triunfos del PRI durante la gesti&oacute;n de Beatriz Paredes (2007&#45;2011), argumenta que fue muy reducida y que no fue decisiva; no obstante, reconoce la importancia que Fuerza Mexiquense tuvo desde 2007 como mecanismo de apoyo log&iacute;stico y de recursos a distintos procesos electorales. Considero que este instrumento s&iacute; funcion&oacute; para apuntalar el liderazgo o el peso de Pe&ntilde;a Nieto sobre los nuevos gobernadores que resultaron triunfadores en sus procesos electorales, brind&aacute;ndole ventaja sobre otros grupos poderosos dentro del pri&iacute;smo, como es el caso del que encabeza Manlio Fabio Beltrones. De la misma manera sirvi&oacute; como instrumento de la tan criticada compra y coacci&oacute;n del voto. Adem&aacute;s, los compromisos adquiridos por Pe&ntilde;a Nieto con los gobernadores le permitieron contar con una fuerte base de apoyo a su campa&ntilde;a presidencial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un episodio en el que apenas se detiene es el de la separaci&oacute;n de Nueva Alianza de la coalici&oacute;n encabezada por el PRI para apoyar la candidatura de Pe&ntilde;a. A la luz del triunfo pri&iacute;sta, este acontecimiento cobra inter&eacute;s. Considero que lejos de una ruptura con el PRI, la separaci&oacute;n de Nueva Alianza (o de Elba Ester Gordillo) obedeci&oacute; m&aacute;s al rechazo de los t&eacute;rminos de la negociaci&oacute;n en el reparto de candidaturas de diputados y senadores, y al inter&eacute;s de mantenerse como partido o negocio independiente, que a desavenencias de fondo, como se ha visto recientemente en su desempe&ntilde;o legislativo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de revisar el proceso de la selecci&oacute;n de Josefina V&aacute;zquez Mota como candidata panista, su perfil, su relaci&oacute;n con el PAN, con Calder&oacute;n y con grupos empresariales, pasa a examinar la tensa, conflictiva y compleja relaci&oacute;n que AMLO ha tenido desde la elecci&oacute;n de 2006 y aun desde antes, con el PRD y luego su relaci&oacute;n con los otros partidos del Movimiento Progresista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando entra al an&aacute;lisis de las izquierdas, dedica en extenso su exposici&oacute;n a las corrientes o fracciones del PRD, la recomposici&oacute;n de fuerzas al interior de &eacute;ste, as&iacute; como a las tensiones de la convivencia y alejamiento de Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador con la fracci&oacute;n dominante, Nueva Izquierda. Este apartado deja un detallado testimonio del recorrido de las izquierdas en el periodo. Aqu&iacute; tambi&eacute;n se ocupa de exponer su posici&oacute;n cr&iacute;tica respecto a Marcelo Ebrard, destacando la presencia de los dos liderazgos irreconciliables, con bases de apoyo claramente distintas, que habr&aacute;n de marcar el futuro inmediato de las izquierdas mexicanas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tercer cap&iacute;tulo est&aacute; dedicado a discutir la reforma electoral de 20072008 en t&eacute;rminos de la desatinada regulaci&oacute;n de las precampa&ntilde;as, el financiamiento de los partidos y el costo de los procesos electorales. Destaca en la argumentaci&oacute;n, entre otros, dos problemas fundamentales: el primero se refiere a la inequidad en los recursos. El segundo, a los obst&aacute;culos legales para la actividad proselitista de precandidatos incluyendo el periodo de intercampa&ntilde;as, especialmente para precandidatos &uacute;nicos frente a precandidatos que se encuentran en medio del proceso de selecci&oacute;n interna de los partidos y que muchas veces pueden incluir a la ciudadan&iacute;a, lo que en particular, en la elecci&oacute;n de 2012, benefici&oacute; al PAN y sac&oacute; temporalmente a AMLO y a Pe&ntilde;a de la escena. Especialmente lesivo para AMLO, dice el autor, porque a diferencia de Pe&ntilde;a, deb&iacute;a remontar el tercer lugar en que lo colocaban las encuestas y remontar el discurso negativo usado durante a&ntilde;os en su contra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre las encuestas, que son tratadas en el cuarto cap&iacute;tulo, expone su papel como inductoras del voto, e instrumentos de propaganda. Al respecto, se podr&iacute;a plantear como hip&oacute;tesis que en este proceso electoral fueron el gran negocio que sustituy&oacute; la compra &#151;ahora prohibida&#151; de espacio en medios por los partidos; en este sentido, convendr&iacute;a que se fiscalizara el dinero que gastaron los partidos en ellas, especialmente el PRI.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El quinto cap&iacute;tulo es un minucioso relato de las campa&ntilde;as que se movieron fundamentalmente en dos ejes, el primero caracterizado por la confrontaci&oacute;n y descalificaciones entre el PAN y el PRI, y el segundo, marcado por la estrategia antilopezobradorista del PRI y del PAN ante el crecimiento que las propias encuestas observaban y que ubicaron al candidato del Movimiento Progresista en segundo lugar en las preferencias electorales. Tambi&eacute;n dedica una secci&oacute;n al an&aacute;lisis de las propuestas de campa&ntilde;a y otra a la reflexi&oacute;n cr&iacute;tica de la acci&oacute;n del Movimiento de Regeneraci&oacute;n Nacional liderado por AMLO.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este recuento del proceso electoral, Rodr&iacute;guez Araujo tambi&eacute;n destaca la ausencia de incertidumbre &#151;como ser&iacute;a de esperarse en condiciones democr&aacute;ticas&#151;, as&iacute; como la emergencia del diverso Movimiento #Yo soy 132 como uno que teniendo un car&aacute;cter declarado no partidista, mostrar&iacute;a la decisi&oacute;n de los estudiantes a participar activamente, bajo la bandera aglutinante de democratizar a los medios masivos de comunicaci&oacute;n y con una segunda demanda, objeto de divisiones internas, referente a la negativa de aceptar el triunfo de Pe&ntilde;a Nieto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considero un tanto forzado el argumento presentado que ve coincidencias entre este movimiento y la campa&ntilde;a de AMLO, si acaso estas coincidencias se han mostrado en las manifestaciones antipe&ntilde;istas o contra el fallo del Tribunal Electoral, pero dif&iacute;cilmente puede asumirse que fueran para sumarse a la causa lopezobradorista.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo sexto, aborda los resultados electorales. Recuerda la larga historia de fraude electoral y vuelve a poner sobre la mesa del debate la existencia de lo que llama el fraude cibern&eacute;tico usado en 2006. A diferencia de &eacute;ste se&ntilde;ala: en 2012 lo que se emple&oacute; fue el fraude a la antig&uuml;ita. Pero mas all&aacute; de discutir la existencia de fraude cibern&eacute;tico, me pregunto si el fraude a la antig&uuml;ita alguna vez ha dejado de usarse y sobre todo, c&oacute;mo es que se puede evitar, probar su existencia y sobre todo castigar oportunamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De las impugnaciones y la certeza de que no hubo elecciones conforme lo marca el texto constitucional, con libertad de sufragio, autenticidad del voto, as&iacute; como condiciones democr&aacute;ticas y equitativas del proceso y la competencia, se ocupa en el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo. En sus observaciones finales, no deja de apuntar que el Tribunal Electoral no cumpli&oacute; con su funci&oacute;n y nuevamente dej&oacute; sembrada la duda sobre la calidad de las elecciones. Igualmente concluye lo que muchos compartimos: m&aacute;s que una elecci&oacute;n, lo que ocurri&oacute; nuevamente fue una imposici&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; hace falta, se pregunta? Y responde: un gran y s&oacute;lido partido de las izquierdas. Sin embargo, es m&aacute;s que evidente, esta tarea no parece sencilla.</font></p>      ]]></body>
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