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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Soledad Loaeza, <i>Acci&oacute;n Nacional, el apetito y las responsabilidades del triunfo</i></b><i></i></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jos&eacute; Woldenberg*</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, El Colegio de M&eacute;xico, 2010.</b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Maestro en Estudios Latinoamericanos por la UNAM. Profesor de Tiempo Completo en la Facultad de Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociales, UNAM.</i></font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No se puede entender la pol&iacute;tica de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en el pa&iacute;s sin la actuaci&oacute;n del Partido Acci&oacute;n Nacional. Y esa afirmaci&oacute;n es buena no s&oacute;lo del a&ntilde;o 2000 en adelante, cuando por la v&iacute;a electoral alcanz&oacute; la presidencia de la Rep&uacute;blica, sino para la etapa de la transici&oacute;n democr&aacute;tica y aun antes, cuando en M&eacute;xico aparecieron los g&eacute;rmenes de lo que en el futuro ser&iacute;a un aut&eacute;ntico sistema de partidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Soledad Loaeza presenta una serie de ensayos que abarcan el &uacute;ltimo medio siglo de la existencia del blanquiazul y que rastrean temas varios: desde el declive del r&eacute;gimen autoritario hasta la formaci&oacute;n de los nuevos liderazgos de la derecha mexicana; desde el papel que jug&oacute; el PAN durante el largo per&iacute;odo de la hegemon&iacute;a pri&iacute;sta hasta los intentos frustrados (primero) y exitosos (despu&eacute;s) por incorporarse y reconocerse como parte de la Democracia Cristiana; desde su comportamiento luego de las cr&iacute;ticas elecciones de 1988 y su secuela, hasta los elementos y condicionantes que explican su victoria en el a&ntilde;o 2000; desde las tensiones en las que vivieron involucrados el presidente Fox y el PAN hasta el nuevo marco en el que se tiene que desplegar el poder del Ejecutivo. Aproximaciones diversas, siempre sugerentes, (casi) siempre pol&eacute;micas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro puede verse como un complemento de su muy documentada historia del PAN (El <i>Partido Acci&oacute;n Nacional: la larga marcha, 1939&#45;1994,</i> M&eacute;xico, FCE, 1999), y como un caleidoscopio para acercarse a un fen&oacute;meno multifac&eacute;tico: un partido que pasa de la oposici&oacute;n al gobierno, del testimonialismo al ejercicio del poder; que conjuga diversas pulsiones en sus filas, al que se le presentan distintas encrucijadas a lo largo de su existencia, y que como toda organizaci&oacute;n humana est&aacute; cruzada por intereses, concepciones y propuestas no solamente divergentes, sino en ocasiones enfrentadas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer art&iacute;culo intenta dar respuesta a c&oacute;mo el PAN se convirti&oacute; a fines del siglo XX en el abanderado del cambio y c&oacute;mo pudo captar el descontento hacia el PRI. Y en efecto, Acci&oacute;n Nacional se volvi&oacute; un conducto eficiente para la difusi&oacute;n y construcci&oacute;n de un sistema pluralista. Un contexto internacional propicio, cambios profundos en eso que llamamos cultura pol&iacute;tica, el enojo de los empresarios con la nacionalizaci&oacute;n de la banca en 1982 y el surgimiento de nuevos liderazgos pol&iacute;ticos, parecen haber contribuido a hacer del PAN el instrumento de la alternancia. Se trata de nutrientes diversos que se combinaron a lo largo de dos d&eacute;cadas (aproximadamente), pero que contiene una omisi&oacute;n significativa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Creo que en ese cap&iacute;tulo no se recoge con fidelidad el aporte de la izquierda al cambio democr&aacute;tico. Se citan y con raz&oacute;n las contribuciones de Paz, Zaid y Krauze: la cr&iacute;tica a los excesos del presidencialismo y a la necesidad de un cambio democratizador, o las relecturas del pasado de Luis Gonz&aacute;lez y Gonz&aacute;lez y Jean Meyer. Pero se dejan de lado las mutaciones que vivi&oacute; el Partido Comunista Mexicano, que lo llevaron a establecer un fuerte compromiso con la democracia o las colaboraciones de Carlos Pereyra que desde la izquierda realiz&oacute; la m&aacute;s completa revaloraci&oacute;n de esa forma de gobierno. Lo que quiero se&ntilde;alar es que en la etapa del tr&aacute;nsito democratizador, derechas e izquierdas coincidieron en la necesidad de desmontar una estructura autoritaria y abrirle paso al pluralismo implantado en la sociedad. Se trataba, en lo fundamental, de poner en sinton&iacute;a el mundo de la representaci&oacute;n con una sociedad que no cab&iacute;a ni quer&iacute;a hacerlo bajo el manto de un solo partido. En ese marco, sin embargo, tiene raz&oacute;n SL, el mayor usufructuario &#151;no el &uacute;nico&#151; fue el PAN.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ese cap&iacute;tulo adem&aacute;s ser&iacute;a necesario distinguir las esferas de la econom&iacute;a y la pol&iacute;tica para apreciar con claridad que si bien en la segunda se multiplicaron las coincidencias entre izquierdas y derecha, en lo que se refiere a las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas las divergencias fueron profundas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No me gusta la idea de presentar al PAN a lo largo de una etapa dilatada de la historia como una "oposici&oacute;n leal", como "legitimadora del sistema", s&oacute;lo como "un factor de estabilizaci&oacute;n" del <i>statu quo.</i> Cierto, como afirma Soledad Loaeza, el r&eacute;gimen autoritario mexicano manten&iacute;a una estructura formal de competencia donde ganadores y perdedores estaban predeterminados, cierto que eso contribu&iacute;a a la preservaci&oacute;n del sistema. Y desde la l&oacute;gica del poder, abrir los cauces para una oposici&oacute;n sin posibilidades reales de poner en jaque su dominaci&oacute;n, resultaba bueno para la reproducci&oacute;n de las f&oacute;rmulas autoritarias de hacer pol&iacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero &iquest;es necesario reiterar que en la historia no existe una sola l&oacute;gica y que su modulaci&oacute;n suele ser el resultado del enfrentamiento de diversas l&oacute;gicas? Porque desde ese mirador lo que el PAN hizo fue aprovechar los </font><font face="verdana" size="2">estrechos m&aacute;rgenes de acci&oacute;n independiente que dejaba la estructura real del poder, para primero implantarse y luego crecer, para manifestar que en M&eacute;xico exist&iacute;an otros idearios distintos a los oficiales, para desde el Legislativo mostrar las posibilidades de la convivencia de la diversidad; en fin, para hacer pol&iacute;tica &#151;p&uacute;blica y pac&iacute;fica&#151; en un marco que de inicio le era m&aacute;s que adverso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Loaeza no niega lo anterior. Al contrario, los elementos enunciados los retomo de su propio ensayo. No obstante, desde el t&iacute;tulo hasta las conclusiones pone el acento en la dimensi&oacute;n el PAN como partido legitimador, dando la impresi&oacute;n &#151;por momentos&#151; que la &uacute;nica l&oacute;gica en el escenario es la del "sistema". Se ilumina una cara pero (creo) queda en la penumbra otra.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autora recrea un episodio significativo en la historia del PAN. Cuando un grupo de j&oacute;venes encabezados por Hugo Guti&eacute;rrez Vega quisieron transformarlo en un partido dem&oacute;crata&#45;cristiano hace m&aacute;s de 50 a&ntilde;os y c&oacute;mo la iniciativa no prosper&oacute;. Hoy que el PAN forma parte de las organizaciones regionales e internacionales de esa corriente, el ensayo no solamente arroja luz sobre los debates que han marcado la historia de ese partido, sino que en &eacute;pocas de profunda desmemoria nos introduce en un mundo lejano y ajeno: los a&ntilde;os de la tercera v&iacute;a entre capitalismo y comunismo, de las relaciones del PAN y el mundo cat&oacute;lico, de la introducci&oacute;n de los diputados de partido, de las tensiones entre el blanquiazul y la Uni&oacute;n Nacional Sinarquista, de la campa&ntilde;a de Luis H. &Aacute;lvarez, del impacto del Concilio Vaticano II, y las marcas de la gesti&oacute;n de Adolfo Christlieb Ibarrola en la modernizaci&oacute;n del Partido Acci&oacute;n Nacional. Es entrar al t&uacute;nel del tiempo y refrendar la certeza de que "Roma no se construy&oacute; en un d&iacute;a". Se trata de un ensayo imprescindible para comprender las tensiones a las que se encuentra sujeto un organismo vivo que por serlo no puede sino portar agudas contradicciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, comparto con SL su noci&oacute;n de transici&oacute;n prolongada, porque en efecto en M&eacute;xico vivimos un proceso gradual, cuyos cambios "han ocurrido en el &aacute;mbito electoral, pero han tenido consecuencias muy importantes sobre el conjunto de la estructura del poder", los que "han contribuido a transformar el poder de la Presidencia... (hoy) obligada a negociar sus iniciativas legislativas con partidos de oposici&oacute;n fortalecidos...". De hecho, lo que faltaba en nuestro pa&iacute;s para que el dise&ntilde;o democr&aacute;tico contenido en la Constituci&oacute;n se hiciera realidad, era un sistema de partidos digno de ese nombre y un sistema electoral capaz de ofrecer garant&iacute;as de imparcialidad y equidad a los competidores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y en ese proceso que supuso la transformaci&oacute;n de normas e instituciones de manera progresiva (desde 1977 hasta 1996), el PAN jug&oacute; un papel </font><font face="verdana" size="2">fundamental. SL recrea la tensa coyuntura que gener&oacute; el conflicto post electoral de 1988 y explica la posici&oacute;n del PAN por su "aversi&oacute;n al riesgo". Se tratar&iacute;a de un partido que "rehuye la incertidumbre" y que "evita resultados inciertos". No lo dudo. El resorte conservador del PAN se encuentra muy bien aceitado y acreditado. Pero (creo) que otra vez no se observa la otra cara de la moneda. Las elecciones de 1988 trajeron al pa&iacute;s dos noticias. Una buena y otra mala. La buena: la competitividad electoral no solamente iba a la alza, sino que incluso la elecci&oacute;n presidencial era disputada de verdad. La mala: ni las normas ni las instituciones ni los operadores estaban preparados para asimilar los resultados de las urnas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Era entonces necesario modificar las reglas y crear nuevas instituciones si se quer&iacute;a ofrecer un cauce para la aut&eacute;ntica competencia electoral en el pa&iacute;s. Y debido a que el PRI segu&iacute;a siendo mayor&iacute;a en la C&aacute;mara de Diputados e h&iacute;per mayor&iacute;a en la de Senadores, y dado la enorme polarizaci&oacute;n que se viv&iacute;a entre el gobierno y el PRI, por un lado, y el PRD, por el otro, la mejor opci&oacute;n para alcanzar dichas reformas era a trav&eacute;s de un pacto con el gobierno. SL reconoce que la reforma de 1989&#45;1990 en buena medida estuvo inspirada en los planteamientos y documentos de Acci&oacute;n Nacional, &iquest;por qu&eacute; no registrar entonces que las pulsiones prudentes y transformadoras que porta el PAN se conjugaron venturosamente en esa ocasi&oacute;n? Se trata de la reforma que pone en pie al IFE, dejando como un cap&iacute;tulo del pasado a la a&ntilde;eja Comisi&oacute;n Federal Electoral, y que crea el Tribunal Federal Electoral sin el cual no es posible explicar al actual TEPJF. Es decir, de la forja de dos de los eslabones fundamentales que hicieron posible en nuestro pa&iacute;s contiendas electorales abiertas, limpias y legales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para decirlo de otra manera: creo que sigue siendo dif&iacute;cil reconocer los momentos "constructivos" de la transici&oacute;n y que tienen una mayor visibilidad y aprecio los momentos del conflicto. Por supuesto que los primeros no pueden explicarse sin los segundos, ya que fue la conflictividad creciente la que reclam&oacute; operaciones reformadoras. Pero para decirlo de manera coloquial, esas operaciones siguen teniendo &#151;al parecer&#151; "mala prensa".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ensayo que explica la ruta final que llev&oacute; al PAN y a Vicente Fox a la presidencia de la Rep&uacute;blica me parece fundamental para comprender ese suceso que para muchos resultaba imposible. Aunque trat&aacute;ndose de un texto que aborda el per&iacute;odo de 1994 a 2000, me resulta incomprensible que no haya alusiones a la m&aacute;s que importante reforma pol&iacute;tico&#45;electoral del a&ntilde;o 1996, debido a que fue la que gener&oacute; las nuevas condiciones de la competencia comicial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre la historia reciente, la que arranca con la llegada a la presidencia de Vicente Fox, SL explora las peculiaridades de esa gesti&oacute;n, sus relaciones conflictivas con el partido que lo llev&oacute; a ser titular del Ejecutivo, </font><font face="verdana" size="2">la forma peculiar en que transit&oacute; en medio del oleaje de un gobierno dividido, sus mediocres resultados electorales en el a&ntilde;o 2003 hasta llegar a la batalla por la nueva candidatura presidencial, de la que sali&oacute; victorioso Felipe Calder&oacute;n. Adem&aacute;s, explora las encuestas para fundamentar la emergencia y &iquest;consolidaci&oacute;n? de un electorado de derecha y las causas de un nuevo descalabro en las elecciones intermedias de 2009.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo cierto, sin embargo, es que los presidentes del PAN han tenido que gobernar en condiciones pol&iacute;ticas antes desconocidas. La implantaci&oacute;n del pluralismo en el Congreso ha creado la necesidad inescapable de negociar con alguna o algunas de las fuerzas ah&iacute; presentes, lo que ha acotado el a&ntilde;ejo poder presidencial. Hemos pasado de una presidencia (casi) omnipotente a una presidencia acotada y &eacute;se es el tel&oacute;n de fondo que hace in&eacute;ditos los tiempos en materia pol&iacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estamos pues ante un libro ilustrado, sugerente, pol&eacute;mico, y necesario para intentar descifrar la ruta y la actualidad de un partido sin el cual la pol&iacute;tica mexicana ser&iacute;a otra (disculpen que termine con una perogrullada).</font></p>      ]]></body>
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