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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Entre colegas</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Marcela Bravo Ahuja*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Doctora en Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociales por la UNAM. Profesora de Tiempo Completo en la Facultad de Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociales, UNAM.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Carmen Sol&oacute;rzano y Karla Valverde (coords.), <i>Estrategias de ense&ntilde;anza en Ciencias Sociales. Una aproximaci&oacute;n desde la experiencia docente,</i> M&eacute;xico, UNAM/FCPyS/Gernika, 2009</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El a&ntilde;o pasado varios colegas me invitaron a presentar y comentar sus libros, lo cual les agradezco. La productividad del Centro de Estudios Pol&iacute;ticos de la Facultad ha venido en ascenso. Hoy en d&iacute;a publicamos textos que se ubican en importantes temas de la disciplina, por lo que resulta natural que entre en debate con mis amigos. A continuaci&oacute;n transcribo mis comentarios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace tres a&ntilde;os y medio, cuando supe del inicio del Seminario de formaci&oacute;n docente sobre estrategias did&aacute;cticas, debo confesar que &#151;con<i>&nbsp;</i>escepticismo&#151; dud&eacute; sobre su utilidad; sin embargo, heme aqu&iacute; ahora comentando este libro producto del mismo. Tambi&eacute;n debo reconocer que en este lapso de tiempo asist&iacute; a un curso que organiz&oacute; el PAPIME, del que el Seminario en cuesti&oacute;n era parte tambi&eacute;n, as&iacute; como a un Coloquio en el que expuse un trabajo. &iquest;Qu&eacute; pensaba en un principio y c&oacute;mo ha cambiado mi opini&oacute;n, a ra&iacute;z de estas experiencias y sobre todo a ra&iacute;z de la lectura de los art&iacute;culos aqu&iacute; recopilados?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un principio recordaba yo que si bien es cierto que algunos profesores eminentes duermen a sus alumnos y que no por eminentes son buenos profesores, los profesores que saben menos pero manejan buenas t&eacute;cnicas did&aacute;cticas tampoco son mejores. Yo personalmente prefer&iacute;a a los primeros y mantenerme alerta, que los segundos a los que los sent&iacute;a adecuados para el nivel preuniversitario. Por eso cre&iacute;a yo que val&iacute;a m&aacute;s la pena que dedic&aacute;ramos nuestro esfuerzo en mantenernos al d&iacute;a en nuestras especialidades que en mejorar nuestras t&eacute;cnicas de ense&ntilde;anza. Que los pedagogos hablen de pedagog&iacute;a y nosotros de ciencia pol&iacute;tica, dec&iacute;a yo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente hab&iacute;a dado clases por cerca de veinticinco a&ntilde;os a mi buen entender, transmitiendo mis reflexiones sobre ciertas lecturas que fui acumulando y contrastando a lo largo del tiempo. Nunca trat&eacute; de establecer v&iacute;nculos emocionales con mis alumnos. &iexcl;Ni sus nombres alcanzaba yo a retener!</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; llegu&eacute; al curso del PAPIME. S&iacute; era cierto que yo no me hab&iacute;a aprendido el nombre de mis alumnos, pero nuestro v&iacute;nculo hab&iacute;a rebasado la ciencia pol&iacute;tica. Por a&ntilde;os les hab&iacute;a entregado mucho m&aacute;s que mis tristes conocimientos, les hab&iacute;a entregado &#151;creo&#151; mi alegre persona a trav&eacute;s de la cual inconscientemente les hab&iacute;a querido indicar para qu&eacute; sirven los conocimientos y c&oacute;mo integrarlos a uno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Luego vino el Coloquio y el art&iacute;culo que escrib&iacute; a ra&iacute;z de mi intervenci&oacute;n en &eacute;l. Part&iacute;, como los autores que hoy comento, de mi experiencia. La manera en que hab&iacute;a yo venido planeando mis cursos, los hab&iacute;a dado y la forma en la que hab&iacute;a venido evaluando. Encontr&eacute; que lo hab&iacute;a hecho de forma diversa, en principio no conservadora, pero que tambi&eacute;n me gustaban las clases magistrales y los alumnos oy&eacute;ndome, que era yo flexible pero con l&iacute;mites. Yo sin saber pedagog&iacute;a pod&iacute;a defender la clase magistral que tantos reniegan, a afirmar &#151;horror para muchos&#151; que los alumnos aprenden a trav&eacute;s de su experiencia pero que tienen que esperar el contar con conocimientos b&aacute;sicos para hacerlo, y que antes de que los tuvieran &#151;anatema&#151; yo no quer&iacute;a que pensaran por su cuenta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si eso descubr&iacute; de mi experiencia personal, c&oacute;mo no me iba a interesar ahora en la de mis colegas y leer este libro del que hoy hablo. De entrada me daba curiosidad c&oacute;mo le hab&iacute;an hecho ellos para sobrevivir su vocaci&oacute;n, su imponente deseo de mantenerse en contacto con j&oacute;venes porque ellos representan lo moderno y est&aacute;n al d&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con este libro aprend&iacute; de mis colegas y hoy vengo a comentarlos. Los invito a mi di&aacute;logo con ellos, el cual espero promueva la lectura de esta singular obra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son cuatro los apartados: Ense&ntilde;anza y procesos sociales, Recursos y estrategias a trav&eacute;s de actividades en el aula, Metodolog&iacute;a y formaci&oacute;n profesional y El individuo y su futuro. Lo primero que quiero decir es que no entiendo cuales fueron los criterios que guiaron esta divisi&oacute;n, ni aquellos a trav&eacute;s de los cu&aacute;les se clasificaron las distintas colaboraciones. Los busco en la introducci&oacute;n y no los encuentro. A m&iacute; se me hubiera ocurrido, es s&oacute;lo un ensayo, empezar primero con las reflexiones sobre la educaci&oacute;n y el individuo, pasar luego a los trabajos sobre las particularidades de la ense&ntilde;anza en ciencias sociales y el perfil profesional, juntar todos los trabajos sobre formaci&oacute;n metodol&oacute;gica y dejar al final los art&iacute;culos sobre actividades muy concretas en clase.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me hago varias preguntas. Por ejemplo: &iquest;por qu&eacute; no se ubican las reflexiones en torno a la formaci&oacute;n profesional de Luis Alberto de la Garza en el tercer apartado sobre formaci&oacute;n precisamente? &iquest;Por qu&eacute; la experiencia de Enrique Su&aacute;rez&#45;I&ntilde;iguez sobre el arte y el cine como complemento de la ense&ntilde;anza de las ciencias sociales, o los comentarios de Elvia M&eacute;ndez Aguilera sobre el cine como un recurso para el aprendizaje, no est&aacute;n en el segundo apartado de recursos y actividades en el aula? Dir&iacute;a lo mismo del art&iacute;culo de Manuel Villa que por su t&iacute;tulo, <i>Las entra&ntilde;as del m&eacute;todo,</i> parecer&iacute;a pertenecer m&aacute;s al tercer apartado, pero que en tanto se refiere al an&aacute;lisis de prensa desarrolla el tema de otro recurso y tipo de actividad did&aacute;ctica.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me imagino que las coordinadoras del libro pensaron que una pieza musical, como una obra de teatro, una novela, un editorial o una pel&iacute;cula ofrecen discursos sobre objetos de estudio, sobre procesos sociales &#151;de aqu&iacute; que los englobaran&#151;, que el cient&iacute;fico social tambi&eacute;n aborda. En este sentido su presentaci&oacute;n a los estudiantes de nuestras especialidades es ciertamente &uacute;til; son otras visiones que pueden enriquecer su mirada. Sin embargo: &iexcl;Cuidado! La nuestra es o debe ser otra mirada. Nuestras disciplinas contactan con otras disciplinas, pero no se funden en ellas. Existen desde luego tem&aacute;ticas propias de estudios interdisciplinarios, los cuales son muy deseables pero en los que las disciplinas; sin embargo, no se funden. A m&iacute;, en especial, me preocupa que el uso del arte o del cine para reflexionar problemas sociales con nuestros estudiantes, al cual no me opongo &#151;enti&eacute;ndalo&#151; sino que tambi&eacute;n promuevo, relaje nuestras reflexiones y se convierta en una manera laxa de dar clase. Estas actividades siempre deben ser complementarias y s&oacute;lo eso; no debe abusarse de ellas. En este sentido estoy totalmente de acuerdo con Luis Alberto de la Garza cuando dice, y yo creo que entra en contradicci&oacute;n con otros autores aqu&iacute; reunidos, que es importante que nuestros estudiantes aprendan a reflexionar como soci&oacute;logos, comunicadores, polit&oacute;logos, administradores p&uacute;blicos o internacionalistas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay tantas y tantas ideas interesantes en estos art&iacute;culos. Son las experiencias de muchos a&ntilde;os de profesores que han venido haciendo su trabajo a trav&eacute;s de ensayos y errores, por lo que saben que no hay mejor manera de aprender que haciendo. &Eacute;ste es uno de los ejes de este trabajo colectivo, como lo es el reconocimiento que adem&aacute;s de saber y saber hacer, hay que saber ser y saber convivir.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este libro se encuentran reunidas ciertamente experiencias &uacute;tiles para otros profesores; son experiencias que no nos hab&iacute;amos siempre contado entre nosotros, y hoy lo hacemos porque hemos perdido miedo y acumulado seguridad. Pero no es un libro dirigido s&oacute;lo a esta generaci&oacute;n de profesores que somos, o a profesores m&aacute;s j&oacute;venes. Yo lo considero tambi&eacute;n dirigido a los alumnos, para que ellos tambi&eacute;n promuevan actividades en sus clases que les ampl&iacute;en el panorama, que hagan los cursos m&aacute;s divertidos y &uacute;tiles, que los mantengan a ellos activos, m&aacute;s part&iacute;cipes de su propio aprendizaje.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por esta raz&oacute;n me gustaron en particular los art&iacute;culos de Francisco Reveles sobre el trabajo en equipo, el de Karla Valverde y compa&ntilde;&iacute;a sobre el aprendizaje participativo precisamente, o el de Cristina Medina sobre formas de evaluaci&oacute;n. Imag&iacute;nense que yo, ignorante en temas pedag&oacute;gicos, me encontr&eacute; en este &uacute;ltimo que Piaget conceb&iacute;a el aprendizaje en espiral, en donde el individuo adquiere estructuras cada vez m&aacute;s complejas. Con los a&ntilde;os de dar clases yo he sentido eso. De hecho, mis programas han tenido cada vez m&aacute;s, intuitivamente, esa forma espiral. As&iacute; he llevado a los alumnos a volver y volver sobre lo mismo, cada vez con m&aacute;s lecturas, con m&aacute;s informaci&oacute;n. Confieso que muchas veces me he sentido repetitiva, como que confundo a los alumnos con tantas opiniones encontradas (un alumno me dijo recientemente que era yo esquizofr&eacute;nica, que dec&iacute;a, me auto&#45;criticaba, me desdec&iacute;a en largos mon&oacute;logos), pero he cre&iacute;do que si al final de mis cursos terminan mis alumnos confundidos pero interesados en seguir aprendiendo sobre los temas que les he presentado, ha valido la pena.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Claro, el aprendizaje es en espiral; claro, el aprendizaje puede ser divertido, incluso las evaluaciones. Tambi&eacute;n eso &uacute;ltimo lo he sabido yo, eso s&iacute; de siempre: que dar clases y tomar clases debe ser divertido. Me encuentro a mis exalumnos y dicen recordarme no por lo que aprendieron conmigo, sino por divertida. Y yo vengo a reconfirmar, ahora todav&iacute;a m&aacute;s leyendo a mis compa&ntilde;eros, que yo que justo con racionalidad acabo de sostener que debemos alentar en nosotros y en nuestros alumnos una visi&oacute;n especializada, m&aacute;s que conocimientos he entregado a lo largo del tiempo una manera de ser, una experiencia de vida. Sin aprenderme los nombres de mis estudiantes he establecido con ellos una relaci&oacute;n afectiva, una relaci&oacute;n &iacute;ntima muy particular pese a que curiosamente no aborda detalles personales, y si bien tiene car&aacute;cter profundo y deja huella es ef&iacute;mera por lo que constantemente se renueva en caras nuevas. Mis alumnos al principio casi ten&iacute;an mi edad, luego &#151;y c&oacute;mo luch&eacute; in&uacute;tilmente contra eso&#151; me empezaron a hablar de usted y yo termin&eacute; acept&aacute;ndolo como mis canas, luego tuvieron la edad de mis hijos y ahora son menores que ellos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sigamos. El art&iacute;culo de Cristina Medina, el cual detalla la t&eacute;cnica de una particular actividad de evaluaci&oacute;n, por su referencia te&oacute;rica a lo que implica aprender, a lo que significa aprender que en &uacute;ltima instancia implica el desarrollo integral de cada persona, se encuentra m&aacute;s cercano a&uacute;n al art&iacute;culo de &Aacute;ngeles S&aacute;nchez sobre las emociones y las creencias en todo proceso did&aacute;ctico, que a los trabajos sobre estrategias did&aacute;cticas a los que se agrega.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, en su trabajo &Aacute;ngeles S&aacute;nchez nos explica c&oacute;mo en la medida en la que el conocimiento es una obra individual y subjetiva, lo que los estudiantes sienten y creen de s&iacute; mismos afecta el alcance de los objetivos que nosotros profesores nos proponemos. En especial habla del miedo que le tienen los alumnos a la investigaci&oacute;n y c&oacute;mo los limita, haci&eacute;ndoles pensar que entienden menos de lo que entienden, saben menos de los que saben y pueden hacer menos de lo que pueden hacer. Frente a su angustia e inseguridad se saturan de informaci&oacute;n, con la cual no saben qu&eacute; hacer ni hacia a d&oacute;nde dirigirse.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A este &uacute;ltimo art&iacute;culo se suma y aqu&iacute; s&iacute; estoy de acuerdo con que aparezcan juntos el de Guillermina Baena, sobre los retos de la educaci&oacute;n en la sociedad contempor&aacute;nea. Sin embargo, yo creo que deber&iacute;a ir antes y quiz&aacute; ser el primero del libro, en la l&oacute;gica que ya hab&iacute;a mencionado. De hecho, es la reflexi&oacute;n de mayor envergadura al abordar el contexto de la educaci&oacute;n en la actualidad y tratar de entender su sentido &uacute;ltimo. Hoy la humanidad no debe quedar inmovilizada en la era de la informaci&oacute;n, debe construir la era del conocimiento, de donde la importancia del desarrollo no s&oacute;lo de mentes sint&eacute;ticas sino tambi&eacute;n de mentes creativas con sentido &eacute;tico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s hay en este libro que hoy les recomiendo? Est&aacute;n un conjunto de art&iacute;culos sobre experiencias para ense&ntilde;arles a los alumnos a investigar: desde c&oacute;mo iniciarlos en metodolog&iacute;a, que es lo que trata el de Silvia Cabrera; c&oacute;mo ense&ntilde;arlos a hacerse preguntas, como el de Manuel Villa que ya mencion&eacute;; c&oacute;mo construir objetos de investigaci&oacute;n, tema tan importante que aborda en lo general Enrique Guti&eacute;rrez y particularmente a trav&eacute;s de la construcci&oacute;n de escenarios Carlos Gallegos y Eduardo Alfonso Reyes. S&iacute;, desde mi punto de vista, estos dos &uacute;ltimos art&iacute;culos mencionados m&aacute;s que complementarios &#151;como dice la introducci&oacute;n que lo son&#151; , abordan el problema global del an&aacute;lisis pol&iacute;tico uno, y una t&eacute;cnica particular otro. Otra reflexi&oacute;n global como la de Enrique Guti&eacute;rrez pero expuesta como propuesta y espec&iacute;fica sobre la ense&ntilde;anza&#45;aprendizaje de metodolog&iacute;a en ciencia pol&iacute;tica, es la de Rosa Mar&iacute;a Lince. Finalmente el trabajo de Carmen Sol&oacute;rzano ese s&iacute; es un art&iacute;culo complementario y m&aacute;s t&eacute;cnico, sin ser menos relevante, pues se refiere a la manejo de bases de datos; en efecto, debemos seriamente reflexionar sobre la necesidad que tienen nuestros estudiantes de que la formaci&oacute;n que adquieran en esta Facultad no los ponga en desventaja con otros estudiantes; es nuestro deber que tengan conocimientos y que sean cr&iacute;ticos, pero tambi&eacute;n que adquieran las habilidades necesarias para todo cient&iacute;fico social de nuestros tiempos, de suerte que se puedan integrar al mercado de trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me he querido centrar en presentarles los textos que contiene esta obra cuestionando el orden en el que se presentan, a la vez que abordando su contenido, porque estoy convencida que estos art&iacute;culos suman experiencias que contactan entre s&iacute;, porque son, ya lo dije antes, las experiencias de una generaci&oacute;n de profesores que nos hemos tenido que adaptar a los nuevos tiempos, a las nuevas tecnolog&iacute;as. Profesores que tuvimos en un principio alumnos generalmente radicales, hoy alumnos m&aacute;s esc&eacute;pticos y desencantados a la espera de interpretaciones de su realidad y de modelos &uacute;tiles para explicarla. Profesores con alumnos que antes necesitaban que les sugiri&eacute;ramos nosotros lecturas y hoy nos las sugieren, porque todo pueden ellos encontrar en Internet y lo que necesitan es saber qu&eacute; buscar y para qu&eacute;. Profesores con alumnos para los cuales siempre hemos seguido aprendiendo y de los que siempre hemos aprendido. Con alumnos para los que hoy tenemos que aprender con mayor intensidad y que hoy nos ense&ntilde;an m&aacute;s que nunca. Con alumnos que necesitamos m&aacute;s que nunca, porque m&aacute;s que nunca los necesitamos para retardar nuestro envejecimiento e irremediablemente darle sentido.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo menos eso digo yo, que tanto aprend&iacute; al leer el libro el cual recomiendo, con cuyos autores sent&iacute; identificarme.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>H&eacute;ctor Zamitiz Gamboa, <i>Transici&oacute;n pol&iacute;tica, alternancia y procesos de gobierno 2001&#45;2006,</i> M&eacute;xico, UNAM/FCPyS/Gernika, 2008</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este trabajo se inscribe dentro de la tradici&oacute;n de aquellos libros que llevan a cabo el an&aacute;lisis de los distintos gobiernos presidenciales, en el supuesto que el corte sexenal es todav&iacute;a b&aacute;sico para entender la vida pol&iacute;tica en M&eacute;xico. Esta tradici&oacute;n se remonta a Don Daniel Cos&iacute;o Villegas, quien durante el r&eacute;gimen de partido hegem&oacute;nico en el pa&iacute;s sosten&iacute;a la existencia de verdaderas monarqu&iacute;as sexenales. Hoy no tenemos por lo menos monarqu&iacute;as, pero todav&iacute;a s&iacute; estilos de gobernar que marcan su momento y explican la coyuntura pol&iacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, llevar a cabo este tipo de trabajos es una garant&iacute;a, porque sin duda se est&aacute; tocando un tema clave, m&aacute;s en el caso de este libro que aborda el estudio del primer gobierno de la alternancia a nivel federal. El tema es una garant&iacute;a pero tocarlo no es f&aacute;cil y por tanto es encomiable que el resultado sea, como lo es, de buena calidad, por lo que se recomienda su lectura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay que considerar lo importante que resulta para el &eacute;xito de una obra de este g&eacute;nero la decisi&oacute;n sobre los aspectos del sexenio que se van a tratar. En este caso fueron aspectos variados; igual se analizan aspectos administrativos del gobierno foxista, de agenda pol&iacute;tica, de eficiencia pol&iacute;tica, de pol&iacute;ticas sociales, que asuntos relativos a partidos pol&iacute;ticos y evoluci&oacute;n electoral. Quiz&aacute;s, a mi parecer, hubiera sido conveniente incluir un art&iacute;culo sobre el Congreso y otro sobre pol&iacute;tica econ&oacute;mica, pero la selecci&oacute;n es bastante completa y buena.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> &iquest;Qu&eacute; descubrimos?</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Que fueron m&aacute;s los desaciertos que los aciertos, que hubo m&aacute;s decepci&oacute;n que buen gobierno, m&aacute;s ingobernalidad y continuismo que cambio y evoluci&oacute;n pol&iacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A Fox no le fue tan bien como se esperaba. Acertadamente, dice H&eacute;ctor Zamitiz, el coordinador del libro, que gobern&oacute; sin el PAN o en conflicto con el PAN. Al respecto destaca la falta de sincron&iacute;a con su partido y la no incorporaci&oacute;n de los panistas a los puestos de gobierno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un momento dado, en la contienda federal intermedia de 2003, pareciera incluso que el PAN es perjudicado por el presidente. En general, los resultados electorales fueron pobres durante el sexenio, una vez que se dej&oacute; atr&aacute;s el beneficio que represent&oacute; en este rengl&oacute;n el efecto Fox, como lo marca Francisco Reveles en su art&iacute;culo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bueno, a Fox le fue tan mal que ni siquiera pudo poner a su favorito, Santiago Creel, de candidato presidencial de su partido. Aqu&iacute; discrepo con Zamitiz cuando compara esta situaci&oacute;n con lo que le sucedi&oacute; a Zedillo. Zedillo s&iacute; quer&iacute;a a Labastida de candidato del PRI, cabe sin embargo preguntarse si lo apoy&oacute;. M&aacute;s bien la comparaci&oacute;n se debe hacer con Salinas, a quien le mataron a su candidato Colosio y tuvo que contentarse con Zedillo, quien no era su primera opci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aciertos del gobierno ciertamente los hay: la pol&iacute;tica de vivienda, la conformaci&oacute;n del IFAI luego de la aprobaci&oacute;n de la Ley de transparencia y acceso a la informaci&oacute;n. Pero son m&aacute;s los resultados mixtos como en educaci&oacute;n y salud, pobres como en materia de servicio profesional de carrera, o nulos como en materia de erradicaci&oacute;n de la corrupci&oacute;n y de reforma del Estado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, mi cr&iacute;tica a este libro proviene del hecho que se inserta en el paradigma de la transici&oacute;n. Con base en este paradigma se entiende que con el arribo del PAN al gobierno federal, M&eacute;xico daba un paso m&aacute;s en su transici&oacute;n a la democracia y se sostiene que esta transici&oacute;n fue inconclusa. Por una parte, se menciona la falta de un gran acuerdo para romper las inercias del viejo r&eacute;gimen, y por otro lado tambi&eacute;n se afirma que no hubo incentivo suficiente para una transformaci&oacute;n constitucional de fondo del pa&iacute;s. Sin una arquitectura legal renovada, se dice, no se avanz&oacute; en la transici&oacute;n a la gobernalidad democr&aacute;tica que M&eacute;xico requiere.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yo discrepo de esta interpretaci&oacute;n y la considero un abuso del paradigma de la transici&oacute;n. La alternancia a nivel federal no fue ni la culminaci&oacute;n ni el inicio de una transici&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien es cierto que durante el sexenio de Fox el pa&iacute;s cambi&oacute; poco, lo cierto tambi&eacute;n es y esto rompe totalmente con el esquema del libro, que cambi&oacute; mucho menos que durante los tres sexenios anteriores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando el PAN llega al poder, del viejo r&eacute;gimen ya no quedaba nada. Ni el presidencialismo exacerbado que lo caracteriz&oacute;, ni el partido hegem&oacute;nico que fue su eje, ni su clase pol&iacute;tica, ni su modelo de desarrollo. El Estado hab&iacute;a perdido la esencia del Estado posrevolucionario que funcion&oacute; por d&eacute;cadas, hab&iacute;a perdido sus clientelas con la decadencia del Estado benefactor. Gracias a una serie de reformas electorales, el pa&iacute;s se hab&iacute;a liberalizado pol&iacute;ticamente y con ello emergi&oacute; una nueva realidad tras elecciones cr&iacute;ticas en las que el voto se movi&oacute; masivamente, dando luz a un sistema pol&iacute;tico competitivo y plural, esencialmente tripartidista. M&eacute;xico viv&iacute;a ya una nueva era.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&iacute;, los sexenios panistas y aqu&iacute; incluyo el del actual Presidente Calder&oacute;n, se parecen mucho m&aacute;s a los &uacute;ltimos sexenios pri&iacute;stas, que &eacute;stos a los anteriores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;M&aacute;s all&aacute; de esta cr&iacute;tica, qu&eacute; hay de cierto en las tesis de este libro? Mucho, creo yo. El libro contiene informaci&oacute;n valiosa y fundamentalmente un an&aacute;lisis pertinente en torno a la ineficiencia e ingobernalidad producidas por un gobierno inexperto que expuso al PAN a perder el poder en 2006. Lo salv&oacute; el que Calder&oacute;n supo entender que ten&iacute;a que manejar su campa&ntilde;a m&aacute;s all&aacute; de su propio partido y de Fox, quien adem&aacute;s foment&oacute; la inequidad que caracteriz&oacute; la contienda abriendo paso a un grav&iacute;simo conflicto poselectoral por lo cerrado de los resultados y a un problema de legitimidad que debilit&oacute; de entrada al siguiente gobierno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero eso es entrar demasiado al an&aacute;lisis del sexenio presente, que seguramente ser&aacute; tema de otros libros de este corte, cuya lectura siempre se aprecia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Gustavo L&oacute;pez Montiel, Rosa Mar&iacute;a Mir&oacute;n Lince y Francisco Reveles V&aacute;zquez, <i>Los estados en el 2009: lucha pol&iacute;tica y competencia electoral,</i> M&eacute;xico, UNAM/AMCEE/IEEM, 2009</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Comentar un libro en el que uno participa es un reto, en la medida que uno puede tener la tendencia y el inter&eacute;s de analizarlo con benevolencia, exagerar sus alcances y no hablar de sus limitaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Coordinado por investigadores que han dado m&uacute;ltiples pruebas de gran empuje y capacidad de trabajo, el texto es producto de reflexiones que se dieron inmediatamente despu&eacute;s de las elecciones de este a&ntilde;o, al calor de los datos que apenas empezaban a aflorar. Yo, por ejemplo, present&eacute; mi primera versi&oacute;n sin informaci&oacute;n oficial, con impugnaciones a&uacute;n en curso. El resultado es m&aacute;s que bueno y tiene la gran ventaja de salir de la imprenta el mismo a&ntilde;o de las elecciones. No es un logro menor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos pidieron que estudi&aacute;ramos los comicios de julio pasado a partir de una perspectiva regional. El enfoque tiene y no tiene de novedoso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Empiezo por lo segundo, el por qu&eacute; lo que hicimos no es exactamente original, a partir de un recuento de lo que ha sido la investigaci&oacute;n sobre el voto y las elecciones en M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los estudios sobre el voto y las elecciones son relativamente nuevos en M&eacute;xico; su desarrollo se encuentra asociado a las transformaciones pol&iacute;ticas de los &uacute;ltimos decenios, particularmente a la mayor apertura y confiabilidad en las cifras electorales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la d&eacute;cada de los a&ntilde;os setenta, los escasos trabajos de investigaci&oacute;n sobre el tema buscan explicar el comportamiento electoral a partir de indicadores socioecon&oacute;micos y de la distribuci&oacute;n de la poblaci&oacute;n en regiones urbanas y rurales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una d&eacute;cada despu&eacute;s viene el auge de ensayos que interpretan la participaci&oacute;n electoral como una variable dependiente de la cultura pol&iacute;tica, a la luz del trabajo seminal de Almond y Verba acerca del ciudadano&#45;s&uacute;bdito. Entonces es cuando, frente a la falta de apertura pol&iacute;tica del sistema, se llega a hablar del "reclamo democr&aacute;tico" de la sociedad mexicana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No va a ser sino hasta la d&eacute;cada de los a&ntilde;os noventa que los estudios electorales van a dar un giro que lleva, por un lado, a los enfoques sobre coyuntura electoral que pretenden interpretar el voto mediante el an&aacute;lisis de campa&ntilde;as electorales, candidatos y encuestas de opini&oacute;n, y por otro lado, a los trabajos de recopilaci&oacute;n e interpretaci&oacute;n de series de resultados electorales para entender la estabilidad y el cambio en las preferencias pol&iacute;ticas y en la distribuci&oacute;n del voto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ni duda cabe que el primer tipo de trabajos es el que ha tenido mayor desarrollo, debido probablemente al inter&eacute;s de los partidos pol&iacute;ticos por entender la lucha electoral y tomar decisiones de las que cosechen beneficios. En cambio, los estudios que asocian las preferencias ciudadanas a variables estructurales han experimentado menor auge, a&uacute;n cuando su capacidad explicativa sobre el voto es en realidad mayor que aquella que se queda deliberando sobre la coyuntura.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, el texto que nos ocupa, pese a sus bondades, es un texto que cae precisamente en el tipo de trabajos que elecci&oacute;n tras elecci&oacute;n han venido presentando diversos estudiosos interesados en la materia, pero sus coordinadores afortunadamente cuidaron de incluir textos con miradas m&aacute;s longitudinales y miradas a futuro sobre electores, partidos, as&iacute; como instituciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Voy a lo primero. El libro es sin duda original no s&oacute;lo porque a pesar de enfocar las coyunturas las rebasa, sino adem&aacute;s porque mantiene en todos los autores, en tanto no muchos libros colectivos lo consiguen, una misma perspectiva y dir&iacute;a yo una misma metodolog&iacute;a a pesar de que por lo menos hasta donde s&eacute; no nos reunimos todos los que participamos en &eacute;l. En este sentido su estructura es s&oacute;lida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A qu&eacute; me refiero. Por una parte todos los art&iacute;culos tienen en com&uacute;n el privilegiar afirmaciones sustentadas en datos duros, la mayor&iacute;a sobre la selecci&oacute;n de los candidatos, las plataformas propuestas, el desarrollo de las campa&ntilde;as y las cifras electorales. De hecho, es un esquema de trabajo que coincide en todos los estudios de caso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero adem&aacute;s se eligi&oacute; reflexionar sobre las elecciones desde la perspectiva estatal y esto &#151;los que tenemos esta l&iacute;nea de investigaci&oacute;n&#151; sabemos que se ha hecho bien poco por desgracia, si bien sabemos que el resultado de una elecci&oacute;n a nivel nacional no puede verse como el agregado de las opiniones de los ciudadanos en cada localidad. Las elecciones &nbsp;nacionales y las elecciones locales obedecen a l&oacute;gicas distintas. Los temas en ambos tipos de elecci&oacute;n son distintos, as&iacute; como la personalidad y el mensaje de los candidatos, la eficacia de los partidos pol&iacute;ticos, y los sistemas de elecci&oacute;n. Esto, por ende, produce resultados que deben explicarse atendiendo a los contextos de cada caso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con ello se supone que la pol&iacute;tica local no es una copia al carb&oacute;n de la pol&iacute;tica nacional. Las elecciones locales reflejan las preferencias de los votantes con respecto a las variables que interact&uacute;an sobre todo a nivel local. As&iacute;, cada entidad mantiene una autonom&iacute;a en cuanto al desarrollo de su sistema pol&iacute;tico local, con respecto al sistema pol&iacute;tico nacional. Consecuentemente se puede mantener una pol&iacute;tica estatal distinta del desarrollo de la pol&iacute;tica a nivel nacional, o del resto de las entidades del pa&iacute;s, como lo demuestran varios acontecimientos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, su enfoque estatal es lo mejor de la obra. Sus apartados son muy acertados, primero una perspectiva de mayor alcance, luego el estudio de las elecciones en las entidades en donde se renovaba gobernador, m&aacute;s adelante el an&aacute;lisis de los comicios en aquellas entidades en donde hubo elecciones locales, y al &uacute;ltimo algunos art&iacute;culos que, como dije, van m&aacute;s all&aacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiero se&ntilde;alar lo siguiente. El haber elegido para los trabajos de los estados un mismo esquema, tiene sin duda la ventaja de la coherencia y tambi&eacute;n la de poder hacer comparaciones. Sin embargo, creo que hasta cierto punto impidi&oacute; una mayor interpretaci&oacute;n de la informaci&oacute;n. Este esquema no permit&iacute;a ir mucho m&aacute;s all&aacute; de una primera lectura de lo que sucedi&oacute;. Me digo que quiz&aacute;s es esto nuestro libro: una primera lectura que debe ir m&aacute;s all&aacute; incluso dentro de la perspectiva regional y no s&oacute;lo al final en art&iacute;culos a&ntilde;adidos.<sup><a href="#nota">1</a></sup> Espero que me est&eacute; explicando.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estoy de acuerdo que en el estudio de los resultados de estas elecciones estatales se debe hacer referencia a las campa&ntilde;as pol&iacute;ticas que les precedieron, y que incluso se requiere considerar los procesos internos de los partidos para llevar a cabo sus postulaciones, en la medida en la que tanto estos procesos como las campa&ntilde;as influyeron decisivamente en las cifras finales. En efecto, estas elecciones se definieron, y algunos parecen olvidarlo, por un porcentaje peque&ntilde;o de los votantes (en ninguna de ellas la diferencia entre el primer y el segundo lugar fue mayor a 7%; por eso hay que entender, seg&uacute;n yo, que pese haber llegado a tres alternancias no cambi&oacute; en ninguna entidad dr&aacute;sticamente la correlaci&oacute;n de fuerzas, en contra de lo que sugiere el art&iacute;culo sobre Quer&eacute;taro). En este sentido considero que los candidatos y las campa&ntilde;as, m&aacute;s que la identidad partidista, fueron determinantes. En efecto, la identidad partidaria, entendida como el grado de vinculaci&oacute;n de un individuo con un partido espec&iacute;fico, ha sido la variable m&aacute;s abordada por los estudiosos del voto y por mucho tiempo se consider&oacute; que determinaba la evaluaci&oacute;n de los candidatos. Sin embargo, se ha llegado a cuestionar su estabilidad y por tanto su alcance. Asimismo, se entendi&oacute; que cada vez son m&aacute;s los electores que han dejado de compartir la identidad partidaria de sus padres y se consideran independientes (Carmines, McIver y Stimson, 1987). Por otra parte, tambi&eacute;n qued&oacute; claro que la identidad no es sin&oacute;nimo de intenci&oacute;n de voto. De esta manera se entendi&oacute; que m&aacute;s all&aacute; de esta variable, el voto estaba siendo impactado de manera relevante por los candidatos y el debate pol&iacute;tico (Page y Jones, 1979; Fiorina, 1981).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Reconociendo esto: &iquest;qu&eacute; es lo que hay que estudiar para entender las pasadas elecciones? &Eacute;ste es el punto. A mi parecer debe analizarse la lucha interpartidista para obtener las candidaturas, cierto, y tambi&eacute;n el contenido de las campa&ntilde;as y en especial el efecto de los esc&aacute;ndalos pol&iacute;ticos, y desde luego el contexto pol&iacute;tico nacional y local, pero tambi&eacute;n deben considerarse los liderazgos que influyeron en las candidaturas y en la manera en que se plante&oacute; la lucha electoral (en este sentido, m&aacute;s que el contenido de las campa&ntilde;as, sus formas), la fortaleza o debilidad de los distintos partidos y la manera en que se vieron afectados por la lucha pol&iacute;tica, en particular las posibles escisiones que precipitaron en ellos y el efecto de los buenos o malos gobiernos para los partidos en el poder. Hay mucho de coyuntural s&iacute;, pero hay mucho de estructural tambi&eacute;n. La cuesti&oacute;n es que aceptarlo permite ver nuevos elementos para explicar lo sucedido en las elecciones de este a&ntilde;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Les avanzo mi lectura de las elecciones para gobernador que contempla este enfoque que mezcla lo coyuntural y lo estructural, contrariamente a lo que hacen la mayor&iacute;a de los autores aqu&iacute; reunidos y justifica expl&iacute;citamente Juan Poom Medina en su art&iacute;culo sobre Sonora para estas elecciones.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tomando en cuenta &uacute;nicamente el PAN y el PRI, en estas elecciones hubo igual n&uacute;mero de candidatos de unidad que candidatos surgidos de elecciones internas, aunque el PRI opt&oacute; m&aacute;s por candidaturas de unidad quiz&aacute;s a sabiendas que las elecciones internas debilitan a los candidatos que de ellas resultan. Sobre este punto cabe mencionar a Colomer (2002) quien llega a la quiz&aacute; parad&oacute;jica conclusi&oacute;n de que los candidatos presidenciales seleccionados sobre la base de elecciones primarias tienden a ser relativamente poco populares o perdedores en las elecciones a las que compiten.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>&nbsp;</i></b>Sin embargo, los candidatos por elecciones internas no siempre salieron de ellas debilitados, aunque s&iacute; fue lo que sucedi&oacute; con los candidatos panistas de las dos entidades en que perdi&oacute; el PAN estando en el gobierno estatal. As&iacute;, en Quer&eacute;taro y San Luis Potos&iacute;, las postulaciones de Manuel Gonz&aacute;lez Valle y Alejandro Zapata Perogordo respectivamente terminaron en escisiones que le beneficiaron al PRI: Armando Rivera Castillejos, un precandidato panista derrotado, se convirti&oacute; en el candidato del PRI a presidente municipal de Quer&eacute;taro y con &eacute;l se llev&oacute; a sus seguidores y de la misma manera varios panistas se adhirieron en San Luis Potos&iacute; a la candidatura de Fernando Toranzo Fern&aacute;ndez, candidato del PRI y exfuncionario del actual gobierno estatal del PAN.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, cabe se&ntilde;alar que en Sonora el PAN tambi&eacute;n eligi&oacute; a su candidato, Guillermo Padr&eacute;s El&iacute;as, en un proceso interno que lo golpe&oacute;, si bien a la postre gan&oacute;. Pero este caso se explica, sin duda, por el manejo equivocado del gobernador Eduardo Bours del esc&aacute;ndalo producido por el incendio de la guarder&iacute;a ABC, un mes antes de la jornada electoral, aunado a su aislamiento pol&iacute;tico, que por cierto no aparece en el modelo explicativo del estudio del caso y no puede ser entendido como un asunto coyuntural. El gobernador Bours ten&iacute;a a&ntilde;os tejiendo lo que le sucedi&oacute;. En este sentido no acudieron a defenderlo ni los dirigentes nacionales pri&iacute;stas por su problema con Manlio Fabio Beltrones, ni su aliada en la elecci&oacute;n de 2006, Elba Esther Gordillo, con quien la un&iacute;a su enemistad con Roberto Madrazo, ni el Presidente Calder&oacute;n, con quien hab&iacute;a mantenido una estrecha relaci&oacute;n como la que tuvo con Fox. El incendio fue un evento coyuntural, no el aislamiento de Bours tras &eacute;l, ni la caracter&iacute;stica de alta competitividad y de resultados re&ntilde;idos en las elecciones de la entidad desde a&ntilde;os atr&aacute;s, la cual curiosamente s&iacute; se menciona si bien se niega la importancia de la explicaci&oacute;n estructural de esta elecci&oacute;n y se dice contradictoriamente que ahora inicia la disputa real por el poder en Sonora.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, haber elegido bien a su candidato no asegur&oacute; siempre &eacute;xito electoral a los partidos. En esto no hay reglas como parecen creer algunos. No es que cuando las cosas se hacen bien salen bien, como parece entenderse en el art&iacute;culo de Nuevo Le&oacute;n, no siempre es as&iacute; de f&aacute;cil. Tal es el caso de Nuevo Le&oacute;n o de Colima para el PAN. En Nuevo Le&oacute;n, con un candidato como Rodrigo Medina del Cruz, fuertemente apoyado por el gobierno estatal y los medios de comunicaci&oacute;n, como acertadamente se&ntilde;ala el art&iacute;culo sobre este estado, el PRI remont&oacute; la votaci&oacute;n que inicialmente se esperaba a su favor y le gan&oacute; al candidato del PAN, Fernando Elizondo, nada menos que un exgobernador de la entidad. En Colima, el PRI le gan&oacute; a la candidata del PAN, la senadora Martha Leticia Sosa Govea, expresidenta municipal de Manzanillo, mujer de prestigio, incluso con un candidato como Mario Anguiano Moreno, al que se le asociaba al narcotr&aacute;fico por un hermano y al que en principio la dirigencia nacional no quer&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al este &uacute;ltimo respecto, cabe decir que los triunfos del PRI<sup><a href="#nota">2</a></sup> en buena medida se debieron a que la dirigencia nacional supo respetar las fuerzas estatales y se apoy&oacute; en su poder territorial. &iexcl;Qu&eacute; mayor explicaci&oacute;n estructural de los resultados electorales que &eacute;sta! As&iacute;, en los estados en manos del PRI, los gobernadores tuvieron un peso decisivo en la nominaci&oacute;n de los candidatos. Por ejemplo, en Nuevo Le&oacute;n, Jos&eacute; Natividad Gonz&aacute;lez Par&aacute;s impuso a su secretario de gobernaci&oacute;n. En Sonora, Alfonso El&iacute;as Serrano, abanderado de este partido, se dec&iacute;a el delf&iacute;n de Bours y pese a su poca experiencia (la cual ciertamente no ayud&oacute; en el momento en la que el gobierno federal aprovech&oacute; una desgracia para arremeter contra ellos) result&oacute; nominado. En donde s&iacute; intervino Beatriz Paredes, presidenta del PRI, para la selecci&oacute;n del candidato fue en San Luis Potos&iacute;, incluso contra el favorito del senador Manlio Fabio Beltrones, Jes&uacute;s Ram&iacute;rez Stabros, y claro que el candidato seleccionado no era un extra&ntilde;o en pol&iacute;tica, como se sostiene.<sup><a href="#nota">3</a></sup> En Quer&eacute;taro, la selecci&oacute;n del candidato, Jes&uacute;s Rodr&iacute;guez Hern&aacute;ndez, la determin&oacute; m&aacute;s bien el gobernador del Estado de M&eacute;xico, Enrique Pe&ntilde;a Nieto. Sobre este caso hay que precisar que adem&aacute;s de este importante apoyo, el triunfo de Rodr&iacute;guez Hern&aacute;ndez, quien remont&oacute; casi 20 puntos las preferencias iniciales, se debi&oacute; al desprestigio del gobernador panista en turno, Francisco Garrido Patr&oacute;n, cuesti&oacute;n que parece ignorar el art&iacute;culo que se ocupa del caso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, los resultados electorales tambi&eacute;n son claramente producto de los contextos pol&iacute;ticos locales y nacionales. En Campeche, el candidato del PAN, Mario &Aacute;vila Liz&aacute;rraga, empresario ligado a la familia Mouri&ntilde;o, cont&oacute; tras una re&ntilde;ida contienda interna con un gran apoyo federal que incluso lleg&oacute; a desatar una protesta contra la compra de propaganda a su favor por parte de la Loter&iacute;a Nacional, apoyo que le vali&oacute; remontar las preferencias alrededor de 10 puntos,<sup><a href="#nota">4</a></sup> los cuales no le bastaron &#151;sin embargo&#151; para vencer al candidato del PRI, Fernando Ortega Bern&eacute;s, pese a que incluso en los &uacute;ltimos d&iacute;as se le uni&oacute; el candidato del PRD, Francisco Brown Gant&uacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En suma, en las campa&ntilde;as para gobernador que se llevaron a cabo este a&ntilde;o cont&oacute; mucho el poder de los gobernadores pri&iacute;stas,<sup><a href="#nota">5</a></sup> a la cabeza de un partido con gran maquinaria y capacidad de penetraci&oacute;n, y que adem&aacute;s ten&iacute;a la crisis econ&oacute;mica por la que atraviesa el pa&iacute;s y el manejo que &nbsp;se ha hecho de ella a su favor. En los estados que no gobernaba cont&oacute; mucho, asimismo, la estructura de un PRI que en la oposici&oacute;n no se hab&iacute;a desfondado. A este partido no lo supo contraatacar ni el PAN por su falta de experiencia, ni el gobierno federal que opt&oacute; por una estrategia equivocada y hoy paga las consecuencias de sus errores de 2009, a&ntilde;o del cual con raz&oacute;n Calder&oacute;n se congratul&oacute; que felizmente terminara.</font>	</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a></font><font face="verdana" size="2"><b>Notas</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Cuyo gran inter&eacute;s y aporte no desconozco, como el art&iacute;culo de Luisa B&eacute;jar sobre los componentes del nuevo sistema pol&iacute;tico o el de Irma M&eacute;ndez sobre competitividad, que introduce un &iacute;ndice que le permite ver una tendencia en la que yo insisto como ella y contra corriente: la disminuci&oacute;n de la misma.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Disiento con Francisco cuando dice que su ventaja fue ligera. Ligera en tanto se gan&oacute; por poco, pero contundente en triunfos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Esta elecci&oacute;n, la de San Luis Potos&iacute;, por cierto no fue de restituci&oacute;n como se dice en el trabajo que la analiza. No hay que confundir alternancia con movimiento del voto. En el estado hubo alternancia sin tanto movimiento del voto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> No es cierto, como sostiene el art&iacute;culo sobre Campeche, que el electorado de ese estado sea cautivo del PRI y con fuerte identificaci&oacute;n partidista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Incluso en Campeche, contrariamente a lo que se dice. La fuerza de los gobiernos locales en general fue un factor realmente importante en la contienda electoral, se dice en la introducci&oacute;n. Estoy de acuerdo. Los gobernadores cuyos partidos perdieron la elecci&oacute;n se hab&iacute;an debilitado por mal gobierno como el de Quer&eacute;taro y tambi&eacute;n por escisiones, como sucedi&oacute; con el de San Luis Potos&iacute;, o por aislamiento pol&iacute;tico, como el de Sonora.</font></p>      ]]></body>
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