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</front><body><![CDATA[ 
	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Semblanza</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>In memoriam</i> Mariana Frenk&#45;Westheim (1898&#45;2004)</b></font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Peter Krieguer</b></font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">Ein Bleistift schreibt seine Lebensgeschichte,    <br>
	sie ist nicht sehr interessant.    <br>
	Wenn sp&auml;ter sie niemand lesen will,    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>
	wird er sagen: "Ich bin verkannt."<sup><a name="n1b"></a><a href="#n1a">1</a></sup></font></p>

    <p align="right"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autoiron&iacute;a es una contradicci&oacute;n productiva que mantuvo viva la mente de Mariana Frenk&#45;Westheim. Ella se burl&oacute; de todos aquellos que quieren ser famosos y conmemorados para la eternidad en el pante&oacute;n de las biograf&iacute;as ilustres. Por eso, su testamento intelectual no es una magna obra autobiogr&aacute;fica, sino un libro delgado, escrito en alem&aacute;n, su idioma materno, que contiene rimas para los "peque&ntilde;os y los grandes", y entre ellos la sentencia arriba citada. La risa que el lector de ese libro puede compartir con Mariana &#151;aun despu&eacute;s de su muerte&#151; sirve como medicina en contra de la soberbia, enfermedad colectiva de casi todos los tiempos y culturas del mundo.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, durante su &uacute;ltima d&eacute;cada de vida, Mariana tambi&eacute;n disfrut&oacute; los innumerables homenajes que le organizaron varios institutos culturales, editoriales y universidades. De hecho, la presencia p&uacute;blica de su vida polifac&eacute;tica en peri&oacute;dicos y programas televisivos, nacionales e internacionales, retroaliment&oacute; su lucha contra la decadencia incontenible del cuerpo. Afortunadamente, aquellos homenajes no fueron obituarios anticipados, sino eventos vivos, donde los amigos y colegas celebraron a una mujer l&uacute;cida y excepcional, testigo del siglo XX en todas sus contradicciones, con fases alegres y tambi&eacute;n muy tristes.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cada homenaje y entrevista nutri&oacute; la vitalidad mental de Mariana, su af&aacute;n de contar las historias de su larga vida de 106 a&ntilde;os como un retrato de &eacute;pocas y culturas, europeas y americanas. Naci&oacute; con el nombre Marianne Freund en la Ciudad Libre y Hanse&aacute;tica de Hamburgo (en el norte de Alemania) en el pen&uacute;ltimo a&ntilde;o del siglo XIX. Creci&oacute; en las condiciones pol&iacute;ticas de la &uacute;ltima monarqu&iacute;a de Alemania, determinadas por el emperador inmaduro e inestable Guillermo II, quien gui&oacute; a su pa&iacute;s a la cat&aacute;strofe de la Primera Guerra Mundial. Mariana ten&iacute;a i6 a&ntilde;os cuando en 1914 estall&oacute; esa guerra, como consecuencia de una irracionalidad destructiva. Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, con la instauraci&oacute;n de la Rep&uacute;blica de Weimar, Mariana, en los veintes de su vida, presenci&oacute; la cultura efervescente de los presuntos dorados a&ntilde;os veinte <i>&#151;golden twenties</i>&#151; en los grandes centros urbanos de Alemania.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, en medio de innovaciones trascendentales como el expresionismo y las ense&ntilde;anzas revolucionarias de la Bauhaus, surgi&oacute; tambi&eacute;n el germen del fascismo alem&aacute;n que en las siguientes d&eacute;cadas condujo al holocausto y a la Segunda Guerra Mundial. Con mucha sabidur&iacute;a, ya en 1930, es decir, tres a&ntilde;os antes del inicio de la dictadura de Hitler, Mariana, su esposo Ernst Frenk y sus dos hijos, Margit y Sylvester, dejaron atr&aacute;s su pa&iacute;s y ciudad de origen para empezar una nueva etapa de su vida en M&eacute;xico. Escaparon de un antisemitismo creciente en Alemania con el auge del partido nazi, cuya ideolog&iacute;a brutal prepar&oacute; la base para la muerte industrializada de millones de jud&iacute;os, gitanos, homosexuales y adversarios pol&iacute;ticos en los campos de concentraci&oacute;n.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De hecho, como lo explic&oacute; en una ocasi&oacute;n Ernst Gombrich, tambi&eacute;n refugiado del terror nazi, la ideolog&iacute;a de Hitler hizo que muchos jud&iacute;os asimilados, ciudadanos alemanes o austriacos, que crecieron con la literatura de Goethe y la m&uacute;sica de Beethoven, pero que nunca en la vida, como Mariana misma, entraron a una sinagoga ni leyeron hebreo, adquirieron conciencia de que eran jud&iacute;os. Sin embargo, debajo de esta posici&oacute;n distante frente a cualquier creencia religiosa, se encontr&oacute; un estrato doloroso de la cultura jud&iacute;a a la cual perteneci&oacute; la familia de Mariana: el de la expulsi&oacute;n. Seg&uacute;n sus indagaciones geneal&oacute;gicas, los antepasados de la familia Freund fueron sefard&iacute;es expulsados en 1492 de una Espa&ntilde;a "recatolizada"; es decir, la experiencia de la represi&oacute;n por un sistema totalitario y racista en el siglo XX reactiv&oacute; la memoria sedimentada de un exilio forzado de sus antepasados.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&eacute;xico generosamente ofreci&oacute; un exilio<sup><a name="n2b"></a><a href="#n2a">2</a></sup> seguro a Mariana y ella trajo en su bagaje mental una formaci&oacute;n cultural apta para integrarse a los c&iacute;rculos intelectuales de su nuevo hogar. Una buena base, sin duda, fueron sus estudio de lenguas romances, lo que permiti&oacute; una r&aacute;pida integraci&oacute;n a este pa&iacute;s. Pero tambi&eacute;n trajo consigo profundos conocimientos de literatura, &#91;de&#93; m&uacute;sica, artes pl&aacute;sticas e incluso arquitectura.<a name="n3b"></a><sup><a href="#n3a">3</a></sup> Su inter&eacute;s est&eacute;tico se perfil&oacute; con nombres ilustres como Thomas Mann, Franz Kafka o Franz Schubert &#151;creadores arraigados en la cultura alemana, bohemia y austriaca, pero con una proyecci&oacute;n hacia la comunidad internacional de intelectuales; es decir, una cultura que no niega su origen, pero no cae en la trampa de un nacionalismo unidimensional.</font></p>

    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es un fondo human&iacute;stico que tambi&eacute;n incluye el inter&eacute;s en las contradicciones humanas y su an&aacute;lisis ir&oacute;nico. Mariana admir&oacute; a Heinrich Heine, quien vivi&oacute; parte de su vida en Hamburgo, ciudad cuyo esp&iacute;ritu mercantil &eacute;l ridiculiz&oacute; con gran elegancia po&eacute;tica. O Christian Morgenstern, cuya poes&iacute;a vanguardista inspir&oacute; la &uacute;ltima obra de Mariana, las rimas para los "peque&ntilde;os y los grandes". Ese libro, producto de innumerables reflexiones nocturnas y dictados diurnos &#151;cuando Mariana ya no pudo leer ni escribir por una enfermedad de los ojos&#151;, sali&oacute; a la luz despu&eacute;s de largas negociaciones con editoriales alemanas. Desafortunadamente, no se edit&oacute; en su patria, Hamburgo,<sup><a name="n4b"></a><a href="#n4a">4</a></sup> sino en la ciudad renana de D&uuml;sseldorf; pero, de cualquier modo, es un libro cuyos versos indican que Mariana, aun en su exilio, nunca perdi&oacute; la conexi&oacute;n sensible con su idioma materno.</font></p>

    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Junto con su libro ... <i>Y mil aventuras,</i> los versos para "los peque&ntilde;os y los grandes" revelan su gran capacidad de manejar aun los acontecimientos m&aacute;s dolorosos con una buena dosis de iron&iacute;a y otra de esperanza, para no permanecer en el nudo infinito del trauma que mata la fantas&iacute;a productiva. Surge el "principio esperanza" en muchos de sus textos: "Cuando la vida te trata con crueldad, acu&eacute;rdate de que no es eterna. Olv&iacute;dalo cuando te invaden sus dulzuras."<sup><a name="n5b"></a><a href="#n5a">5</a></sup></font></p>

    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de estas dulzuras de la vida cotidiana lleg&oacute; el 4 de junio de 1997, cuando el jefe del Gobierno de la Ciudad Libre y Hanse&aacute;tica de Hamburgo (Erster B&uuml;rgermeister der Freien und Hansestadt Hamburg) le envi&oacute; una carta de felicitaci&oacute;n por su 99 aniversario, constatando que "s&oacute;lo existen pocas personas que pueden mirar atr&aacute;s tantos a&ntilde;os de vida. Su largo, a veces fatigoso camino merece mi reconocimiento y respeto".<sup><a name="n6b"></a><a href="#n6a">6</a></sup> Mariana, emocionada por haber recibido una se&ntilde;al de su ciudad natal despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de exilio, respondi&oacute;: "Su carta fue &#151;y es&#151; para m&iacute; un honor y una gran alegr&iacute;a, y le doy profundamente las gracias a usted y a los miembros del Senado de la Ciudad Libre y Hanse&aacute;tica de Hamburgo, mi querida ciudad natal. Es casi como si se hubiera recompuesto algo roto.<a name="n7b"></a><a href="#n7a"><sup>7</sup></a></font></p>

    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mariana nunca olvid&oacute; la bella ciudad portuaria de Hamburgo, pero tampoco quer&iacute;a regresar a Alemania cuando terminaron la Segunda Guerra Mundial y la dictadura nazi. Su emigraci&oacute;n a M&eacute;xico fue definitiva, se naturaliz&oacute; y se instal&oacute; en este pa&iacute;s como traductora &#151;en el sentido original del lat&iacute;n (recuperado por Ortega y Gasset): <i>traducere navem,</i> pasar (con el barco) a la otra orilla (del oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico). Traducir, en la vida de Mariana, fue met&aacute;fora y realidad profesional al mismo tiempo. Transbord&oacute; el mar desde el puerto de Hamburgo rumbo a M&eacute;xico. En este viaje cruz&oacute; culturas, lenguas e identidades diferentes.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para ganarse la vida, tradujo, durante su primera fase en M&eacute;xico, libros de ciencia en el Instituto Polit&eacute;cnico Nacional; tambi&eacute;n como profesora en la Preparatoria 1 (San Ildefonso), la Universidad Iberoamericana y la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras de la m&aacute;xima casa de estudios, tradujo sus conocimientos de la literatura alemana a los alumnos interesados. Paso por paso convirti&oacute; sus pasiones intelectuales en trabajos profesionales. Tradujo los textos de Eduard Seler sobre el <i>C&oacute;dice Borgia;</i> dio a conocer en espa&ntilde;ol el texto cl&aacute;sico del arte expresionista <i>Abstraktion und Einf&uuml;hlung,</i> escrito en alem&aacute;n por Wilhelm Worringer, y se dedic&oacute; con devoci&oacute;n y precisi&oacute;n filol&oacute;gica a la traducci&oacute;n de los libros, art&iacute;culos y ponencias de su segundo esposo, el famoso cr&iacute;tico de arte, tambi&eacute;n emigrado desde Alemania a M&eacute;xico, Paul Westheim.<sup><a name="n8b"></a><a href="#n8a">8</a></sup> Cabe mencionar que Mariana incluso realiz&oacute; la notable tarea de traducir obras literarias &#151;gracias a ella, Juan Rulfo atrajo tambi&eacute;n a un c&iacute;rculo considerable de lectores en Alemania.</font></p>

    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conociendo esta trayectoria, no sorprende que Mariana misma tambi&eacute;n escribiera textos literarios y cr&iacute;tica de arte.<sup><a name="n9b"></a><a href="#n9a">9</a></sup> De manera creativa y comprometida, retom&oacute; la herencia intelectual de Paul Westheim, cuando, a la avanzada edad de 76 a&ntilde;os, acept&oacute; una invitaci&oacute;n de Fernando Gamboa para colaborar con &eacute;l en el Museo de Arte Moderno. Sin estudios universitarios de la historia del arte, pero con sabidur&iacute;a y sensibilidad para detectar calidad art&iacute;stica, Mariana redact&oacute; docenas de textos sobre artistas y exposiciones, los cuales, seg&uacute;n la evaluaci&oacute;n de Jorge Alberto Manrique, son contribuciones valiosas a los discursos del arte: "en su obra escrita est&aacute;n sus virtudes: su conocimiento del arte, su amor a &eacute;ste est&aacute; por todas partes y m&aacute;s todav&iacute;a el amor a la vida".<a name="n10b"></a><sup><a href="#n10a">10</a></sup></font></p>

    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aquel amor a la vida dur&oacute; i06 a&ntilde;os, de los cuales los &uacute;ltimos fueron una lucha persistente en contra de la triste pero inevitable caducidad del cuerpo humano. La fuerza mental de Mariana &#151;y por supuesto un buen tratamiento m&eacute;dico, incluido el arte oriental de la acupuntura del doctor Kadowaki&#151; le permiti&oacute; vivir m&aacute;s tiempo que la mayor&iacute;a de sus contempor&aacute;neos. Y esta lucha, en cierta manera, seg&uacute;n una reciente interpretaci&oacute;n del fil&oacute;sofo R&uuml;diger Safranski, reanima una tradici&oacute;n viva del idealismo alem&aacute;n, encarnado en la figura del poeta Friedrich Schiller, cuya vitalidad mental por muchos a&ntilde;os super&oacute; las enfermedades graves de su cuerpo. "Al final", constata Safranski, "uno pierde de cualquier modo &#151;sin embargo, cuanto uno aprovecha es cuesti&oacute;n de los m&aacute;rgenes, y Schiller fue un virtuoso en la expansi&oacute;n de esos m&aacute;rgenes".<sup><a name="n11b"></a><a href="#n11a">11</a></sup></font></p>

    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No s&oacute;lo la lucha entre el poder de la mente y las restricciones corporales permite esbozar paralelos entre el idealismo alem&aacute;n y la biograf&iacute;a particular de Mariana, sino tambi&eacute;n la lucha por la libertad del pensamiento que rebasa cualquier limitaci&oacute;n pol&iacute;tica o religiosa. Si existe una lectura central de la vida y obra de Schiller &#151;cuya muerte hace 200 a&ntilde;os se conmemora en 2005&#151;, es la autonomizaci&oacute;n del ser humano frente al Estado y a la religi&oacute;n por medio de la educaci&oacute;n. <i>Bildung,</i> la cultura intelectual, es la clave del ser humano ilustrado para crear el sentido de su propio mundo y vida. La educaci&oacute;n "crea", para citar otra vez a R&uuml;diger Safranski, "sentido en un mundo en que la religi&oacute;n se agot&oacute; considerablemente como recurso espiritual",<sup><a name="n12b"></a><a href="#n12a">12</a></sup> y esto precisamente perfila la mente l&uacute;cida de Mariana: <i>Bildung</i> no como represi&oacute;n educativa, sino formaci&oacute;n de un potencial para constituir una personalidad completa y aut&oacute;noma en un mundo controvertido. O, dicho en las palabras propias de Mariana: "Entre tantas verdades que hay, debes encontrar la &uacute;nica tuya."<a name="n13b"></a><a href="#n13a"><sup>13</sup></a></font></p>

    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fue una verdadera maravilla percibir c&oacute;mo Mariana, todav&iacute;a en sus &uacute;ltimos a&ntilde;os, mantuvo hiperactivo su cerebro. Aunque discapacitada por ceguera e inmovilidad, ella disfrut&oacute; las artes en su memoria, describ&iacute;a cuadros, recitaba poemas y escuchaba con mucha atenci&oacute;n la m&uacute;sica cl&aacute;sica. Sus invitados &#151;para tomar el t&eacute; ingl&eacute;s en la tarde&#151; no s&oacute;lo le proveyeron de cari&ntilde;o y distracci&oacute;n, pues tambi&eacute;n fueron fuente de informaci&oacute;n sobre las nuevas tendencias culturales, sociales y pol&iacute;ticas. En sus horas solitarias, explor&oacute; los espacios de la fantas&iacute;a, esta enorme capacidad humana de construir mundos ingeniosos, m&aacute;s all&aacute; de los datos sensoriales: "&iexcl;Ay de los imaginativos! Ninguna realidad, por muy bella que sea, puede competir con la felicidad que vive en tu fantas&iacute;a."<sup><a name="n14b"></a><a href="#n14a">14</a></sup></font></p>

    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Poco antes de su muerte, la editorial Porr&uacute;a reedit&oacute; un peque&ntilde;o poemario que Mariana escribi&oacute; en 1982 titulado <i>Mariposa. Eternidad de lo ef&iacute;mero.</i> Su presentaci&oacute;n en el Palacio de Bellas Artes, junto con la ilustradora Carmen Parra y los comentaristas Vicente Quirarte y su hija Margit Frenk, entre otros, fue la celebraci&oacute;n de una despedida, triste para todo el p&uacute;blico, pero leve a la vez, por las palabras mismas de Mariana:</font></p>

	    <blockquote>
	      <blockquote>
	        ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>
	          <blockquote>
	            <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Amigo, si a veces,    <br>
            en horas negras,    <br>
            te sientes gusano,    <br>
            piensa que a lo mejor    <br>
            eres oruga    <br>
            y alg&uacute;n d&iacute;a    <br>
            vas a volverte mariposa    <br>
            y gozar,    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>
            feliz,    <br>
            la hermosa fiesta    <br>
            de tu breve vida.<sup><a name="n15b"></a><a href="#n15a">15</a></sup></font></p>
          </blockquote>
        </blockquote>
      </blockquote>
</blockquote>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Notas</b></font></p>

	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n1a"></a><a href="#n1b">1</a>. Mariana Frenk&#45;Westheim, <i>Tausend Reime f&uuml;r Grosse und Kleine. Die Tier&#45;und Dingwelt alphabetisch vorgestellt,</i> edici&oacute;n a cargo de Michael Serrer, con un ep&iacute;logo de Werner Schmalenbach, D&uuml;sseldorf, XIM Virgenes, 2002, p. 22;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=767215&pid=S0185-1276200500010000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> traducci&oacute;n literal del autor al espa&ntilde;ol: "Un l&aacute;piz escribe su historia de la vida, / ella no es muy interesante. / Cuando posteriormente nadie quiera leerla, / dir&aacute;: 'No soy apreciado en mi justo valor'." Tambi&eacute;n v&eacute;ase el aforismo en su libro <i>...Y mil aventuras</i> (1&ordf; ed., M&eacute;xico, Joaqu&iacute;n Mortiz, 1992), M&eacute;xico, Siglo XXI, 2003, p. 103: "Medida de higiene mental: siempre atribuye la falta de &eacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=767216&pid=S0185-1276200500010000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->xito de tu obra a la incomprensi&oacute;n de los lectores."</font></p>

    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n2a"></a><a href="#n2b">2</a>. Fritz Pohle, <i>Das mexikanische Exil. Ein Beitrag zur Geschichte derpolitisch&#45;kulturellen Emigration aus Deutschland (1937&#45;1946),</i> Stuttgart, Metzler, 1986.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=767218&pid=S0185-1276200500010000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>

    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n3a"></a><a href="#n3b">3</a>. Como adolescente trabaj&oacute; como dibujante en el despacho de los famosos arquitectos de Hamburgo Hans y Oskar Gerson, que posteriormente emigraron, por su origen jud&iacute;o, a Estados Unidos.</font></p>

    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n4a"></a><a href="#n4b">4</a>. El entonces subsecretario de Cultura del Gobierno de Hamburgo, doctor Volker Plagemann, se mostr&oacute; emocionado por la biograf&iacute;a de Mariana, pero no liber&oacute; un presupuesto para imprimir el libro. Y Peter D&ouml;lling, codirector de la editorial de Hamburgo D&ouml;lling und Galitz, mostr&oacute; inter&eacute;s en la producci&oacute;n del libro pero no cumpli&oacute; su palabra. No fue hasta que el editor Michael Serrer se enter&oacute; del manuscrito, por medio de un art&iacute;culo sobre Mariana en la <i>Frankfurter Allgemeine Zeitung,</i> cuando se realiz&oacute; la edici&oacute;n en 2002, en D&uuml;sseldorf.</font></p>

    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n5a"></a><a href="#n5b">5</a>. Frenk&#45;Westheim, <i>...Y mil aventuras, op. cit.,</i> p. 81.</font></p>

    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n6a"></a><a href="#n6b">6</a>. Carta del doctor Henning Voscherau, del 4 de junio de 1999, citada en alem&aacute;n (traducida al espa&ntilde;ol por Peter Krieger): "Es gibt nur wenige Menschen, die auf entsprechend viele Lebensjahre zur&uuml;ckblicken k&ouml;nnen. Ihrem langen, oft auch beschwerlichen Lebensweg gilt meine Anerkennung und Achtung."</font></p>

    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n7a"></a><a href="#n7b">7</a>. Carta de Mariana Frenk&#45;Westheim, 6 de junio de 1997, citada en alem&aacute;n (traducci&oacute;n del autor): "Ihr Brief war &#151;und ist&#151; f&uuml;r mich eine Ehre und eine ganz grosse Freude, und ich spreche Ihnen und den Herren des Senats der Freien und Hansestadt Hamburg, meiner geliebten Heimatstadt, meinen tiefgef&uuml;hlten Dank aus. Es ist fast, als ware Zerbrochenes wie&#45;der heil geworden."</font></p>

    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n8a"></a><a href="#n8b">8</a>. Sobre su importancia para la historiograf&iacute;a del arte en M&eacute;xico, v&eacute;ase D&uacute;rdica S&eacute;gota, "Paul Westheim (1866&#45;1963). Expresionismo, un potencial universal", en Rita Eder, coord., <i>El arte en M&eacute;xico: autores, temas, problemas,</i> M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 2002 (Biblioteca Mexicana), pp. 321&#45;340.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=767225&pid=S0185-1276200500010000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>

    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n9a"></a><a href="#n9b">9</a>. Mariana Frenk&#45;Westheim, <i>Arte entre dos continentes. Art&iacute;culos y ensayos,</i> compilaci&oacute;n, edici&oacute;n, presentaci&oacute;n y notas de Roberto Garc&iacute;a Bonilla, M&eacute;xico, Siglo XXI/Conaculta, 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=767227&pid=S0185-1276200500010000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>

    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n10a"></a><a href="#n10b">10</a>. <i>Ibidem,</i> "Presentaci&oacute;n", de Jorge Alberto Manrique.</font></p>

    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n11a"></a><a href="#n11b">11</a>. "'Ein Genie der Klarheit'. Schiller&#45;Biograf R&uuml;diger Safranski, 59, &uuml;ber die unterschatzte Bedeutung des Dichters als Philosoph", <i>Der Spiegel</i> 41/2004, p. 178; cita en alem&aacute;n (traducida al espa&ntilde;ol por Peter Krieger): "Am Ende unterliegt man auf jeden Fall &#151;aber wie viel man noch rausholt, da gibt es Spielraume, und Schiller war ein Virtuose in der Nutzung dieser Spielraume."</font></p>

    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n12a"></a><a href="#n12b">12</a>. <i>Idem,</i> cita en alem&aacute;n (traducida al espa&ntilde;ol por Peter Krieger): "Das schafft Sinn in einer Welt, in der die Religion als Sinnressource sich weitgehend erledigt hat."</font></p>

    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n13a"></a><a href="#n13b">13</a>. Frenk&#45;Westheim, <i>...Y mil aventuras, op. cit.,</i> p. 98.</font></p>

    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n14a"></a><a href="#n14b">14</a>. <i>Ibidem,</i> p. 103.</font></p>

	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n15a"></a><a href="#n15b">15</a>. Frenk&#45;Westheim, <i>Mariposa. Eternidad de lo ef&iacute;mero,</i> con dibujos de Carmen Parra (1&ordf; ed., 1982), M&eacute;xico, Miguel &Aacute;ngel Porr&uacute;a, 2004 p. 44.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=767234&pid=S0185-1276200500010000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>
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