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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Obras, documentos, noticias</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La reciente demolici&oacute;n de la f&aacute;brica Chrysler de M&eacute;xico</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mar&iacute;a Bustamante Harfush</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estamos siendo testigos de la demolici&oacute;n cotidiana de algunas de las f&aacute;bricas construidas durante lo que podr&iacute;amos calificar como la &eacute;poca de oro de la industrializaci&oacute;n del valle de M&eacute;xico, es decir, entre 1920 y 1960, que, lejos de ser tan s&oacute;lo chatarra torcida y concreto bruto, son en realidad ejemplo de una filosof&iacute;a y una est&eacute;tica arquitect&oacute;nica que debe valorarse.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existen diversas razones por las que varias f&aacute;bricas est&aacute;n siendo demolidas. Por una parte, se han reubicado en varios estados debido a los &iacute;ndices contaminantes que tiene ya la ciudad de M&eacute;xico; otras se han cerrado debido a la fuerza cambiante del mercado y a las nuevas tecnolog&iacute;as que hacen obsoletos los antiguos procesos de producci&oacute;n; finalmente, existen las que, debido a su ubicaci&oacute;n, han sido reemplazadas por intereses inmobiliarios impulsados por las recientes tendencias urbanas de regeneraci&oacute;n y densificaci&oacute;n de las zonas c&eacute;ntricas de la ciudad de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las causas anteriores han sentenciado a muerte estas m&aacute;quinas colosales, ejemplos de la arquitectura y la ingenier&iacute;a funcionalista m&aacute;s pura y utilitaria de la cual nos habla ya Reyner Banham en <i>La Atl&aacute;ntida de hormig&oacute;n.</i> En ese sentido, se ha iniciado &#151;y cada vez toma mayor fuerza&#151; el inter&eacute;s sobre las f&aacute;bricas de la ciudad de M&eacute;xico, como en el caso del libro <i>La arqueolog&iacute;a industrial</i> de la arquitecta Gigliola Carozzi, publicado en 1991 por la Universidad Iberoamericana, y de unas cuantas obras monogr&aacute;ficas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, es urgente hacer un inventario completo de las f&aacute;bricas dentro de la ciudad de M&eacute;xico, aun de las que ya no operan, pues no existe ning&uacute;n registro de f&aacute;bricas dentro de los cat&aacute;logos de monumentos arquitect&oacute;nicos e hist&oacute;ricos de nuestra ciudad. Este inventario ser&iacute;a de gran utilidad para fomentar una conciencia de rescate y regeneraci&oacute;n de esta tipolog&iacute;a arquitect&oacute;nica, como lo hicieron las im&aacute;genes captadas por Bernd y Hilla Becher de silos y tanques de agua, de los cuales &#151;de no ser por ese registro gr&aacute;fico&#151; no conocer&iacute;amos ya muchos de ellos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para algunos, la obsolescencia funcional que les ven a los espacios que fueron dise&ntilde;ados espec&iacute;ficamente para otro uso y los extensos metros cuadrados sin uso espec&iacute;fico dar&iacute;an la impresi&oacute;n de una ausencia de rentabilidad econ&oacute;mica. Aunado a lo anterior, y pese al n&uacute;mero cada vez mayor de intervenciones exitosas en zonas fabriles del mundo, en M&eacute;xico hay una gran carencia de sensibilizaci&oacute;n hacia el tratamiento del patrimonio y m&aacute;s a&uacute;n del industrial, el cual ha sido considerado m&aacute;s por su valor utilitario y productivo que por su valor "est&eacute;tico e hist&oacute;rico", tanto por parte de sus due&ntilde;os como de la misma sociedad. La carencia y la diversidad de criterios a la hora de plantear su conservaci&oacute;n o derribo han dejado mucho que desear en la realizaci&oacute;n de verdaderos proyectos de reciclaje capaces de regenerar zonas enteras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, pocos han sido los casos de regeneraci&oacute;n de f&aacute;bricas por cuestiones de memoria e identidad o por un af&aacute;n conservador de mantener las construcciones y los elementos hist&oacute;ricos; m&aacute;s bien, ha sido posible gracias al gran potencial del mismo predio al aprovechar el gran capital edificado. Tal es el caso de la regeneraci&oacute;n integral del edificio OXO<a name="n1b"></a><sup><a href="#n1a">1</a></sup> en Londres, reestructurado y rehabilitado para usos mixtos, en donde se alojaron viviendas de inter&eacute;s social combinadas con talleres artesanales y tiendas, as&iacute; como restaurantes, logrando un proyecto integral y autosustentable.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Haciendo una muy breve historia, las primeras f&aacute;bricas en M&eacute;xico se establecieron en la segunda mitad del siglo XIX, tales como La Hormiga, Loreto y Buen Tono. Sin embargo, en 1920, cuando todav&iacute;a la ciudad era predominantemente agr&iacute;cola, se inicia la industrializaci&oacute;n masiva del Distrito Federal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya en los a&ntilde;os treinta, la ciudad de M&eacute;xico se encontraba en una efervescencia constructiva de f&aacute;bricas monumentales para la producci&oacute;n de jabones, telas, aceites y ensamble de autom&oacute;viles, las cuales se establecieron en las zonas industriales todav&iacute;a alejadas de la ciudad, como Vallejo, Legaria y Cuautitl&aacute;n, &aacute;reas que pronto se vieron invadidas por una urbanizaci&oacute;n invencible. La Palmolive, Aceitera Mexicana, Bacard&iacute;,<a name="n2b"></a><sup><a href="#n2a">2</a></sup> Aceros de M&eacute;xico y Ford son tan s&oacute;lo algunos ejemplos de las primeras f&aacute;bricas establecidas entre 1920 y 1960.</font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v26n85/a9f1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para la d&eacute;cada de los cuarenta, "los requerimientos del desarrollo industrial de la &eacute;poca, propiciaron la construcci&oacute;n de nuevas f&aacute;bricas sobre amplias extensiones de tierra sin urbanizar, y en virtud de que las normas de planeaci&oacute;n entonces reci&eacute;n aprobadas se&ntilde;alaban las zonas convenientes para la localizaci&oacute;n de la industria, se form&oacute; un arco en torno al casco antiguo de la ciudad que coincid&iacute;a con el trazo del sistema ferroviario".<sup><a name="n3b"></a><a href="#n3a">3</a></sup> En esa forma, la vocaci&oacute;n industrial de las delegaciones Azcapotzalco, Gustavo A. Madero, &Aacute;lvaro Obreg&oacute;n, y de la actual Miguel Hidalgo, se intensific&oacute; gracias a la disponibilidad de suelo y sobre todo a las v&iacute;as de ferrocarril existentes.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La refiner&iacute;a de petr&oacute;leo "18 de marzo" en Azcapotzalco, la planta Ford Motor Company &#151;la ensambladora de autom&oacute;viles m&aacute;s antigua de la rep&uacute;blica mexicana&#151; en la Delegaci&oacute;n Gustavo A. Madero, hoy convertida en un centro comercial en donde se aprovech&oacute; su estructura; la Cervecer&iacute;a Modelo en la delegaci&oacute;n Miguel Hidalgo y la Tolteca en la &Aacute;lvaro Obreg&oacute;n son tan s&oacute;lo ejemplos representativos de esa etapa de desarrollo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, la Calzada de Tlalpan se convirti&oacute; en una de las avenidas de la ciudad con el mayor establecimiento de diversas f&aacute;bricas y laboratorios, dise&ntilde;ados en su mayor&iacute;a por importantes arquitectos de la &eacute;poca y artistas, los cuales desarrollaron pr&aacute;cticos, funcionales y hermosos espacios espec&iacute;ficamente destinados para la industria. Tal es el caso de Upjohn de M&eacute;xico, la Uni&oacute;n Qu&iacute;mica Belga en Am&eacute;rica Latina y CIBA de M&eacute;xico &#151;hoy Novartis, en la salida del Metro General Anaya.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso espec&iacute;fico de la actual delegaci&oacute;n Miguel Hidalgo, se permiti&oacute; el establecimiento de diversas empresas a los costados de las v&iacute;as del ferrocarril a Cuernavaca, entre las que destacan la f&aacute;brica de Bayer, Harinas Elizondo y dos plantas armadoras de autom&oacute;viles: la General Motors y la Chrysler.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De estas dos &uacute;ltimas plantas, la General Motors de M&eacute;xico &#151;ubicada entre la Av. Ej&eacute;rcito Nacional y Cervantes Saavedra&#151; fue durante a&ntilde;os la planta automotriz m&aacute;s grande del pa&iacute;s. Para los a&ntilde;os sesenta ocupaba ya un &aacute;rea total de 160 000 metros cuadrados. Su capacidad de producci&oacute;n en esa &eacute;poca era "de m&aacute;s de 100 veh&iacute;culos diarios en turnos de ocho horas. Fabricando el Opel, Vauxhall, Chevrolet, Pontiac, Oldsmobile y Buick y los camiones Chevrolet y GMC".<sup><a name="n4b"></a><a href="#n4a">4</a></sup> Adem&aacute;s de eso, fabricaba diversos productos, tales como acumuladores Delco, buj&iacute;as AC, muelles GM y refrigeradores Frigidaire. Se dice que en su Casa de Fuerza se generaban 2 500 kilovatios, suficientes para abastecer a una ciudad de 20 000 habitantes. En los a&ntilde;os noventa fue completamente demolida para construir en parte de su terreno su nuevo corporativo y lo dem&aacute;s est&aacute; a la espera de alg&uacute;n desarrollo inmobiliario.</font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v26n85/a9f2.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, la f&aacute;brica Auto&#45;Mex, mejor conocida como la Chrysler, fue fundada en 1939 por un grupo de hombres de negocios, encabezados por don Gast&oacute;n Sagarraga Vidaurreta, con la intenci&oacute;n de armar los productos de dicha marca provenientes de Estados Unidos. "La planta inaugurada en aquel entonces ocup&oacute; un &aacute;rea total construida de 8 169 metros cuadrados, y ten&iacute;a capacidad para 120 unidades mensuales. Para 1960 ocupaba ya una superficie construida de 64183 metros cuadrados y produc&iacute;a 1200 unidades al mes, teniendo capacidad para armar hasta 1870."<sup><a name="n5b"></a><a href="#n5a">5</a></sup></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La producci&oacute;n y la demanda hab&iacute;an crecido tanto, que para 1953 se encarga a los arquitectos Guillermo Rosell y Lorenzo Carrasco el proyecto de la nueva planta en el n&uacute;mero 320 de Lago Alberto, en donde, seg&uacute;n describen, "se halla esta modern&iacute;sima planta, que es modelo entre las de su g&eacute;nero". En su fachada exterior se coloc&oacute; un altorrelieve, obra del pintor David Alfaro Siqueiros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A principios del a&ntilde;o 2004, se comenz&oacute; la acelerada demolici&oacute;n de la f&aacute;brica Chrysler, al parecer, para dar lugar a un gran complejo mixto de vivienda de inter&eacute;s medio alto y servicios desarrollados en diversas torres de 30 niveles, que aparentemente es un proyecto del arquitecto Teodoro Gonz&aacute;lez de Le&oacute;n. Lo anterior es resultado de los recientes Programas Parciales de Desarrollo Urbano realizados para la ciudad y que refuerzan la idea de densificar el centro, al permitir una alta densidad en predios junto a importantes vialidades, como la de Marina Nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La demolici&oacute;n total de esta importante f&aacute;brica es muestra fehaciente de la transformaci&oacute;n que sufrir&aacute; toda esta inmensa zona de predios dentro de la ciudad de M&eacute;xico. Asimismo, colonias proletarias como la An&aacute;huac, en donde se encontraban casas de obreros, bodegas y almacenes, se est&aacute;n transformando r&aacute;pidamente en bloques de inter&eacute;s medio, disfrazados de inter&eacute;s social. Es decir, los extensos predios, pr&aacute;cticamente abandonados dentro de zonas netamente industriales, los han ido comprando empresas constructoras de vivienda "social" como Baita y SHF &#151;algunos apoyados por cr&eacute;ditos de Infonavit&#151;, aprovechando los bajos costos que implica comprar viejos almacenes cuando todav&iacute;a el equipamiento y la infraestructura no est&aacute;n preparados para el cambio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, desde hace m&aacute;s de siete a&ntilde;os me he interesado en las construcciones fabriles, debido a su importancia arquitect&oacute;nica dentro del espacio urbano de la ciudad. De ese tiempo al actual, he visto c&oacute;mo en cuesti&oacute;n de d&iacute;as se desmantelan colosales edificaciones industriales, reduci&eacute;ndose a escombro de hierro vendido por kilo y metros cuadrados de tierra vendida en 10 mil o 15 mil pesos el metro cuadrado (mil o mil quinientos d&oacute;lares) dentro de la vor&aacute;gine inmobiliaria que existe por obtener suelo dentro de aquellas delegaciones inscritas en el bando dos,<a name="n6b"></a><sup><a href="#n6a">6</a></sup> amenazando con esto la permanencia de las f&aacute;bricas que se encuentran dentro de tales zonas.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La falta de territorio en d&oacute;nde construir y la limitante de densificar el centro ha provocado que los ojos de inversionistas se vuelquen hacia el interior, recayendo en ocasiones sobre extensas superficies de terrenos fabriles que han tenido la posibilidad de cambiar su uso industrial por habitacional. Lo anterior ha provocado que se demuelan completamente industrias en colonias como la Irrigaci&oacute;n o la An&aacute;huac; en varios casos se trataba de simples bodegones sin gran importancia constructiva, arquitect&oacute;nica o hist&oacute;rica, pero en otros casos se corre el riesgo de demoler joyas de la arquitectura industrial del siglo XX.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v26n85/a9f3.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todos estos desarrolladores comerciales en b&uacute;squeda de sitios industriales a buen precio de venta, una vez que obtienen un predio, generalmente no tienen la obligaci&oacute;n ni el deseo de asesorarse sobre el significado cultural e hist&oacute;rico de la zona cuando dise&ntilde;an nuevos esquemas. Si la ciudad y sus instituciones encargadas de la protecci&oacute;n del patrimonio cultural inmueble &#151;como lo son el Instituto Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia (INAH), el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y la Direcci&oacute;n de Sitios Patrimoniales y Monumentos&#151; no se dan abasto para brindar protecci&oacute;n cotidiana a gran cantidad de edificios de valor arquitect&oacute;nico, art&iacute;stico e hist&oacute;rico como las casas de la colonia Polanco &#151;las cuales se han estado demoliendo constantemente en lo que va del reciente siglo XXI&#151;, no habr&aacute; ojos vigilantes del patrimonio industrial. Por lo anterior, hay que instaurar nuevos mecanismos &#151;que tendr&aacute;n que ir m&aacute;s r&aacute;pido que las tendencias&#151; para la captura y la declaratoria de zonas hist&oacute;ricas y patrimoniales a fin de que no sea demasiado tarde cuando se tenga conciencia de lo que ten&iacute;amos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, al dar inicio a nuevos usos, y m&aacute;s a&uacute;n si se trata de la edificaci&oacute;n de viviendas en terrenos de f&aacute;bricas, deber&iacute;a considerarse la construcci&oacute;n de nuevos equipamientos para la zona, tales como parques, deportivos, colegios, institutos y centros de salud que den sustento a la zona reci&eacute;n transformada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con Oriol Bohigas, "En nuestras ciudades casi no ser&iacute;a necesario construir nada nuevo: hay en ellas arquitectura suficiente para incluir todas las necesidades posibles, si queremos conservar todo cuanto es testimonio utilizable de la historia. Hay arquitectura suficiente para la residencia, para los museos, para los servicios colectivos, para las escuelas &#91;...&#93; e incluso para regenerar los lugares de producci&oacute;n &#151;las f&aacute;bricas, &iquest;por qu&eacute; no?&#151; y, por tanto, para conseguir la homogeneizaci&oacute;n social y funcional de la ciudad."<a name="n7b"></a><sup><a href="#n7a">7</a></sup></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los procesos de transformaci&oacute;n de &aacute;reas industriales que han sufrido algunas ciudades como Londres y Los Angeles, que Frederic Jameson llam&oacute; "mutaciones urbanas",<a name="n8b"></a><sup><a href="#n8a">8</a></sup> han logrado no s&oacute;lo cambios en la morfolog&iacute;a urbana de &aacute;reas como Culver City o South Bank en nuevos desarrollos comerciales, culturales y de vivienda cambiando por completo su antigua situaci&oacute;n de abandono y deterioro social. Se reconstruye la ciudad sobre lo existente. Los edificios cambian sus usos. Las f&aacute;bricas se convierten en viviendas, los almacenes en nuevos corporativos. El paisaje urbano se adapta y reconoce la silueta industrial como un nuevo paisaje citadino.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de la ciudad de M&eacute;xico, el lanzamiento de megaproyectos, la promulgaci&oacute;n de leyes, planes y programas, los pol&iacute;gonos de actuaci&oacute;n en &aacute;reas factibles de renovaci&oacute;n urbana, la revisi&oacute;n de nuevos usos e intensidades al suelo urbano no parecen considerar hasta el momento la regeneraci&oacute;n de zonas fabriles, por lo que deber&aacute;n formularse planes de conservaci&oacute;n adecuados para las &aacute;reas industriales. La participaci&oacute;n del gobierno local debe tener mayor incidencia y direcci&oacute;n sobre el futuro crecimiento de la ciudad y de la regi&oacute;n, y ejercer la de los ciudadanos en la toma de decisiones y la capacidad que &eacute;stos pueden tener en la definici&oacute;n del futuro uso de los espacios. Inclusive, deber&iacute;a poner en marcha proyectos especulativos de ciudad en donde participen en conjunto la inversi&oacute;n p&uacute;blica y la privada, pero sin olvidar el gran valor arquitect&oacute;nico, social y urbano que han generado las f&aacute;bricas.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v26n85/a9f4.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, acerca de su catalogaci&oacute;n, me pregunto: si dentro de nuestra ciudad &#151;en materia de la preservaci&oacute;n del patrimonio cultural inmueble&#151; rigen b&aacute;sicamente tres instituciones: el INAH, el INBA y la Direcci&oacute;n de Sitios Patrimoniales y Monumentos de la Secretar&iacute;a de Desarrollo Urbano y Vivienda (SEDUVI), cada una al resguardo del patrimonio erigido dentro de su periodo, &iquest;ser&aacute;n capaces de reglamentar, proteger y sobre todo de declarar nuevos monumentos? Y mejor a&uacute;n, si nos enfocamos al caso espec&iacute;fico del INBA, el cual debe vigilar, proteger y declarar como parte del patrimonio edificado lo realizado durante el siglo XX y s&oacute;lo tiene declarados 5 monumentos y dentro de sus cat&aacute;logos de edificaciones no se cuenta con ninguna construcci&oacute;n de tipo industrial, entonces &iquest;d&oacute;nde qued&oacute; inscrito el patrimonio industrial? &iquest;Cu&aacute;ntas f&aacute;bricas edificadas dentro del siglo XX en la ciudad de M&eacute;xico y el resto del pa&iacute;s seguir&aacute;n demoli&eacute;ndose? &iquest;Cu&aacute;ntas podr&aacute;n continuar su vida &uacute;til a&uacute;n despu&eacute;s de terminado su periodo de producci&oacute;n?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, somos nosotros los que les ponemos valor a las cosas. Los que dotamos de significado y les damos su lugar en el tiempo, o bien las dejamos perderse sin considerar siquiera la opci&oacute;n de reutilizarlas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A diferencia de Gran Breta&ntilde;a, considerado uno de los pa&iacute;ses en donde el patrimonio industrial est&aacute; completamente ligado con la identidad nacional debido a la industrializaci&oacute;n &#151;siendo &eacute;ste un motivo de orgullo&#151;, en M&eacute;xico el patrimonio industrial a&uacute;n debe ser revalorado. El esfuerzo que debemos hacer como acad&eacute;micos, investigadores y profesionales &#151;interesados y preocupados en este tema&#151;, debiera estar encaminado a generar conciencia de la importancia de estos sitios que est&aacute;n en peligro de extinci&oacute;n y del gran poder de reutilizaci&oacute;n que tienen. Al respecto, el Instituto de Investigaciones Est&eacute;ticas de la UNAM organiz&oacute; en abril de 2004, el XII Coloquio del Seminario de Estudio y Conservaci&oacute;n del Patrimonio con el tema "La revoluci&oacute;n industrial y su patrimonio", en la ciudad de C&oacute;rdoba, Veracruz, y en &eacute;l se compartieron nuevos conocimientos en torno al tema de la arquitectura Industrial, a los que dar&aacute; forma de libro la arquitecta Louise Noelle para publicarlo pr&oacute;ximamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunos ejemplos presentados nos muestran todo lo que se ha perdido hasta ahora y nos incitan a sugerir cu&aacute;n importante es implementar estrategias para el futuro de las f&aacute;bricas del pasado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las grandes construcciones se convierten en hitos y los hitos en ciudades. Su identidad emerge buscando cobijo en buenos usos para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Bibliograf&iacute;a</b></i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bohigas, Oriol, <i>Los barrios viejos y la periferia en la reconstrucci&oacute;n de Barcelona,</i> Madrid, Mopu, 1986.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=764873&pid=S0185-1276200400020000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Capel, Horacio, <i>El turismo industrial y patrimonio hist&oacute;rico de la electricidad,</i> Sevilla, </font><font face="verdana" size="2">Instituto Andaluz del Patrimonio Hist&oacute;rico, 1996.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=764875&pid=S0185-1276200400020000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Colmenares Vargas, Octavio (dir.), <i>M&eacute;xico, ciudad majestuosa,</i> M&eacute;xico, Exc&eacute;lsior, 1961.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=764877&pid=S0185-1276200400020000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hudson, Kenneth, <i>Industrial Archaeology: An Introduction,</i> Londres, Cambridge University Press, 1963.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=764879&pid=S0185-1276200400020000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Jameson, Fredric, <i>Ensayos sobre posmodernismo,</i> Buenos Aires, Imago Mundi, 1992.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=764881&pid=S0185-1276200400020000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Powell, Kenneth, <i>Architecture Reborn: the Conversion and Reconstruction of Old Buildings,</i> Londres, Laurence King Publishing, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=764883&pid=S0185-1276200400020000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n1a"></a><a href="#n1b">1</a>. Kenneth Powell, <i>Architecture Reborn: The Conversion and Reconstruction of Old Buildings,</i> Londres, Laurence King Publishing, 1999, p. 124.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n2a"></a><a href="#n2b">2</a>. Uno de los ejemplos m&aacute;s significativos en Tultitl&aacute;n es la embotelladora Bacard&iacute;, localizada sobre la autopista M&eacute;xico&#45;Quer&eacute;taro, ya que el proyecto de las oficinas es del afamado arquitecto Ludwig Mies van der Rohe y el proyecto de la planta embotelladora estuvo a cargo de F&eacute;lix Candela. Ninguna de estas construcciones est&aacute; catalogada por las instituciones encargadas de hacerlo; sin embargo, s&iacute; est&aacute;n catalogadas dentro de algunas gu&iacute;as de arquitectura del siglo XX.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n3a"></a><a href="#n3b">3</a>. <a href="http://www.conapo.gob.mx" target="_blank">www.conapo.gob.mx</a></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n4a"></a><a href="#n4b">4</a>. Octavio Colmenares Vargas (dir.), <i>M&eacute;xico, ciudad majestuosa,</i> M&eacute;xico, Exc&eacute;lsior, 1961, p. 76.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n5a"></a><a href="#n5b">5</a>. <i>Ibid.,</i> p. 236.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n6a"></a><a href="#n6b">6</a>. Bando reci&eacute;n instaurado en el gobierno local de Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador, el cual limita a edificar vivienda dentro de las cuatro delegaciones centrales: Miguel Hidalgo, Gustavo A. Madero, Benito Ju&aacute;rez y Cuauht&eacute;moc.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n7a"></a><a href="#n7b">7</a>. Oriol Bohigas, <i>Los barrios viejos y la periferia en la reconstrucci&oacute;n de Barcelona,</i> Madrid, Mopu, 1986, pp. 25&#45;54.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n8a"></a><a href="#n8b">8</a>. Fredric Jameson, <i>Ensayos sobre posmodernismo,</i> Buenos Aires, Imago Mundi, 1992, p. 65.</font></p>      ]]></body><back>
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