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</front><body><![CDATA[ 
	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Libros</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>C&oacute;dices. Los antiguos libros del nuevo mundo</i>,</b> <b>de Miguel Le&oacute;n&#45;Portilla</b></font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>por Mar&iacute;a Elena Brise&ntilde;o</b></font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Aguilar, 2003, 335 pp., ilustraciones.</b></font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Miguel Le&oacute;n&#45;Portilla, en su m&aacute;s reciente publicaci&oacute;n, <i>C&oacute;dices. Los antiguos libros del nuevo mundo,</i> valora los c&oacute;dices mesoamericanos prehisp&aacute;nicos y coloniales como verdaderas enciclopedias, fuentes primarias imprescindibles para acercarse a nuestro pasado prehisp&aacute;nico y tambi&eacute;n como extraordinarias obras de arte, por lo que emprende su estudio a partir de la relaci&oacute;n entre la palabra y la pintura, relaci&oacute;n que explica con lo que &eacute;l llama el "binomio oralidad&#45;pintura".</font></p>

	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ejercicio historiogr&aacute;fico que realiza Le&oacute;n&#45;Portilla en la primera parte del libro lo lleva a plantearse "nuevas preguntas" que le permitan la cabal comprensi&oacute;n de su objeto de estudio para proponer nuevas lecturas. En la introducci&oacute;n y en los primeros cap&iacute;tulos, se pregunta: &iquest;qu&eacute; representaba el libro para el habitante de Mesoam&eacute;rica? &iquest;C&oacute;mo se efectuaba la lectura de sus contenidos? &iquest;Cu&aacute;les eran sus significados? &iquest;Cu&aacute;l fue el impacto de la Conquista en esos libros? Le&oacute;n&#45;Portilla basar&aacute; su estudio y propuesta en el binomio oralidad&#45;pintura, que en su opini&oacute;n permiti&oacute; preservar y comunicar los conocimientos que llegaron a tener los hombres y mujeres prehisp&aacute;nicos; "as&iacute; lo expres&oacute; un antiguo <i>tlahtolmatini,</i> 'el sabio de la palabra': 'en los libros de pinturas est&aacute;n vuestros cantos, los trazos multicolores y los cantos, las plegarias, los discursos y los relatos".</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Le&oacute;n&#45;Portilla introduce y sit&uacute;a la producci&oacute;n de estos libros, lleva a cabo una revisi&oacute;n de los diferentes tipos de acercamientos a los c&oacute;dices, desde el momento de la Conquista hasta nuestros d&iacute;as, y expone la relaci&oacute;n oralidad&#45;pintura en ellos para proponer la lectura de seis p&aacute;ginas de seis c&oacute;dices e invitarnos a desplegarlos y gozar del rico universo de la cultura del que son portadores. La tarea es muy ambiciosa, nos advierte, pero igual ser&aacute; la recompensa: acercarse con base firme a la historia y al saber que a trav&eacute;s de muchos siglos dio vida a los pueblos de Mesoam&eacute;rica. Tarea y recompensa muy gratas, agregar&iacute;amos, por la belleza de estos c&oacute;dices.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Mesoam&eacute;rica se desarrollaron complejos c&oacute;mputos calend&aacute;ricos y sistemas de escritura y se elaboraron libros. El libro, <i>amoxtli,</i> es el producto del arte del <i>tlahcuilo</i> &#151;el <i>ah ts'ib</i> para el &aacute;mbito maya&#151;, "el pintor&#45;escribano", y del <i>tlamatini,</i> "el sabio, el maestro", "el due&ntilde;o de la tinta negra, la tinta roja, el que tiene los libros, el que los guarda...", <i>tlileh, tlapaleh, amuxhuah, amoxeh<sup><a name="n1b"></a><a href="#n1a">1</a></sup></i> Para los antiguos mexicanos, leer y contemplar el libro era enterarse a trav&eacute;s de im&aacute;genes, textos gl&iacute;ficos y la palabra de quienes los le&iacute;an, que amplificaba de muchas maneras, con un lenguaje rico en met&aacute;foras, lo que se hab&iacute;a propuesto transmitir. Se le&iacute;a, nos dice Miguel Le&oacute;n&#45;Portilla, con o gracias a la palabra hablada y a la pintura que se ve, que se mira, en una relaci&oacute;n oral&#45;pict&oacute;rica indisoluble.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El <i>amoxtli</i> guardaba relaci&oacute;n con el palacio, la estera, el sitial, el linaje y el poder: era indispensable en la administraci&oacute;n y en la reafirmaci&oacute;n de la autoridad de los <i>tlahtoque</i>, e imprescindible era la consulta del <i>tonal&aacute;matl,</i> el libro de los destinos y de los d&iacute;as con el cual llevaban a cabo los registros calend&aacute;ricos y astron&oacute;micos, interpretaban sus destinos y segu&iacute;an sus complejos rituales; en sus libros se hablaba de los dioses y las formas de adorarlos y otras muchas cosas m&aacute;s. Tambi&eacute;n para los <i>macehualtin,</i> el pueblo, ten&iacute;an importancia porque en las fiestas, al son de los tambores, el <i>huehuetl</i> y el <i>teponaztli,</i> y las flautas, se cantaba lo que se le&iacute;a en los libros. Le&oacute;n&#45;Portilla nos dice que tambi&eacute;n exist&iacute;an el <i>cuic&aacute;matl,</i> "libro de los cantos", y el <i>temic&aacute;matl,</i> "libros de los sue&ntilde;os", y otros que evocaban "la antigua palabra", la <i>huehuehtlahtolli.</i></font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los primeros a&ntilde;os despu&eacute;s de la Conquista se quemaron y destruyeron los libros y las bibliotecas, como durante la quema que protagoniz&oacute; fray Diego de Landa en Yucat&aacute;n y la destrucci&oacute;n de la biblioteca de Tezcoco: s&oacute;lo 15 c&oacute;dices prehisp&aacute;nicos sobreviven. Pero el gran n&uacute;mero de libros coloniales existentes &#151;cerca de 500&#151; representa el intento de resarcir la p&eacute;rdida; as&iacute;, el antiguo <i>tlahcuiloyan,</i> "el lugar donde se escribe y se pinta", se transform&oacute; en el <i>scriptorium</i> donde los <i>tlahcuiloque,</i> pintores&#45;escribanos, pintan el <i>C&oacute;dice Mendoza</i> por encomienda del virrey Antonio de Mendoza, quien quer&iacute;a informar a Carlos V sobre la historia y la cultura de los mexicanos; donde se escriben textos en n&aacute;huatl, maya, quich&eacute; y otras lenguas, redactados con alfabeto &#151;el <i>Popol Vuh, Los anales de Tlatelolco&#151;;</i> donde se elaboran libros con pinturas y con textos en castellano y n&aacute;huatl como el <i>C&oacute;dice Florentino</i> de fray Bernardino de Sahag&uacute;n y sus informantes del Colegio Imperial de Santa Cruz de Tlatelolco, "extraordinario experimento en el encuentro de culturas". Ah&iacute; se formaron grupos triling&uuml;es porque hablaban n&aacute;huatl, castellano y lat&iacute;n y se emprendi&oacute; el rescate de la antigua tradici&oacute;n ind&iacute;gena, como la transcripci&oacute;n de cuarenta <i>huehuehtlahtolli,</i> testimonios de la antigua palabra.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para responder a sus preguntas sobre la significaci&oacute;n y empleo de los c&oacute;dices, Le&oacute;n&#45;Portilla propone acercarse a ellos tomando en cuenta el binomio oralidad&#45;pintura, en cada uno de los diferentes contextos espacio&#45;temporales, el &aacute;mbito nahua, mixteco y maya durante la &eacute;poca prehisp&aacute;nica y el siglo XVI. "Yo canto las pinturas del libro", canta un poeta n&aacute;huatl an&oacute;nimo para resaltar la potencialidad sem&aacute;ntica de la oralidad, las pinturas y los signos gl&iacute;ficos, que Le&oacute;n&#45;Portilla compara con la potencialidad de lectura de nuestros cd&#45;rom como soportes de almacenamiento, preservaci&oacute;n, transmisi&oacute;n, intercomunicaci&oacute;n y difusi&oacute;n de conocimientos, adem&aacute;s de permitir muchas posibles lecturas.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre los c&oacute;dices elaborados ya bajo el dominio espa&ntilde;ol, Le&oacute;n&#45;Portilla advierte, cr&iacute;ticamente, que son producto del trasvase de la oralidad, las pinturas y los signos gl&iacute;ficos a un soporte tan distinto como el de la escritura alfab&eacute;tica. "Luminosa prisi&oacute;n del alfabeto", llam&oacute; &Aacute;ngel Mar&iacute;a Garibay a ese sistema de im&aacute;genes y sonidos que tuvo que ser alterado por la escritura lineal alfab&eacute;tica, como en la <i>Historia tolteca&#45;chichimeca</i> y los c&oacute;dices <i>Tlotzin, Quinantzin</i> y <i>X&oacute;lotl,</i> por citar algunos de los ejemplos nombrados por Le&oacute;n&#45;Portilla y en los cuales aparecen pinturas y glifos acompa&ntilde;ados de textos escritos con el alfabeto, muchos de ellos en lengua ind&iacute;gena y representaciones gl&iacute;ficas de nombres de lugar y de persona acompa&ntilde;ados de "transliteraciones" alfab&eacute;ticas. Para Le&oacute;n&#45;Portilla estos c&oacute;dices son "documentos mestizos" en los cuales es patente el proceso del paso de la antigua tradici&oacute;n pictogl&iacute;fica a esa luminosa prisi&oacute;n del alfabeto.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Le&oacute;n&#45;Portilla aconseja no olvidar el binomio oralidad&#45;pintura para realizar modernas "lecturas" de los c&oacute;dices, sin dejar de relacionarlos con los textos ind&iacute;genas recogidos por tradici&oacute;n oral, y observar evidencias externas como el registro alfab&eacute;tico y la aparici&oacute;n de tradiciones paralelas en las diferentes lenguas y culturas mesoamericanas y sus nexos con objetos o monumentos arqueol&oacute;gicos. Tambi&eacute;n hay que atender las evidencias internas de la coherencia estructural, estil&iacute;stica y sem&aacute;ntica del texto en cuesti&oacute;n, en funci&oacute;n de la cual podr&aacute; valorarse su pertenencia o no al tejido cultural ind&iacute;gena. En este punto, Le&oacute;n&#45;Portilla se detiene para explicar los procesos de hermen&eacute;utica cr&iacute;tica y los problemas que se suscitan cuando se hacen lo que &eacute;l llama "lecturas l&iacute;ricas", de las cuales presenta ejemplos.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para responder a la pregunta &iquest;qui&eacute;nes son los investigadores cuyos enfoques y contribuciones han influido m&aacute;s en nuestras pesquisas contempor&aacute;neas?, Le&oacute;n&#45;Portilla revisa diversos acercamientos a los c&oacute;dices desde los primeros a&ntilde;os despu&eacute;s de la conquista hasta los estudios contempor&aacute;neos m&aacute;s recientes. Se detiene en "cuatro grandes momentos" en que se hicieron importantes aportaciones al conocimiento de los contenidos de libros con los investigadores Alfonso Caso, Karl Ant&oacute;n Nowotny, J. Eric S. Thompson y Yuri Valentinovich Knorosov. Nos ofrece una muy erudita relaci&oacute;n de estudios y estudiosos que se ve enriquecida por las fichas bibliogr&aacute;ficas presentadas en los pies de p&aacute;gina, por la rese&ntilde;a de las colecciones Kingsborough, Graz y Fondo de Cultura Econ&oacute;mica y por la de los cat&aacute;logos de c&oacute;dices existentes que incluye en un ap&eacute;ndice. Dice Le&oacute;n&#45;Portilla que no podr&iacute;a mencionar los nombres de todos los que han ingresado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en este campo de estudio "y es de esperarse que el n&uacute;mero habr&aacute; de acrecentarse".</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de presentado su objeto, esto es, los c&oacute;dices, y revisado lo que se ha dicho de ellos, Le&oacute;n&#45;Portilla llega a su prop&oacute;sito original: revelarnos las potencialidades sem&aacute;nticas de los c&oacute;dices a trav&eacute;s de la lectura de una p&aacute;gina de cada uno de los siguientes seis c&oacute;dices: la primera l&aacute;mina del <i>Tonal&aacute;matl de los Pochtecas (C&oacute;dice Fej&eacute;rv&aacute;ry&#45;Mayer),</i> el <i>tonalpohualli</i> de la l&aacute;mina 4 del <i>C&oacute;dice Borb&oacute;nico,</i> el <i>Xoconochco</i> de la l&aacute;mina 25 de la <i>Matr&iacute;cula de Tributos,</i> el folio 46r del <i>C&oacute;dice Telleriano&#45;Remense,</i> la l&aacute;mina 74 del <i>C&oacute;dice Maya de Dresde</i> y la 48 del c&oacute;dice mixteco conocido como <i>Vindobonensis Mexicanus I.</i> Hay que destacar la extraordinaria calidad de las ilustraciones con que Le&oacute;n&#45;Portilla apoya su propuesta.</font></p>

	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para la lectura de cada l&aacute;mina, Le&oacute;n&#45;Portilla da los datos generales del manuscrito (procedencia, lugar donde se encuentra, descripci&oacute;n f&iacute;sica, semejanzas con otros manuscritos, posible referencia con fuentes escritas, etc.). Para abordar los contenidos sem&aacute;nticos ofrece explicaciones sobre el tema o asunto del c&oacute;dice (el espacio y el calendario en el caso del <i>Tonal&aacute;matl,</i> aspectos econ&oacute;micos, administrativos y tributarios en cuanto a la <i>Matr&iacute;cula,</i> aspectos hist&oacute;ricos como la "Guerra del Mixt&oacute;n" respecto al <i>Telleriano&#45;Remense,</i> el registro calend&aacute;rico astrol&oacute;gico y metereol&oacute;gico del c&oacute;dice maya e informaci&oacute;n geneal&oacute;gica relativos al c&oacute;dice mixteco). Despu&eacute;s, procede a describir todas las figuras que se pueden observar en la p&aacute;gina, tratando de leer explicando, en lo posible, su significaci&oacute;n en el contexto de la p&aacute;gina de forma integral, lo que incluye asignar valores sem&aacute;nticos al color.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con una "invitaci&oacute;n m&aacute;s que conclusi&oacute;n", puesto que mucho queda a&uacute;n por investigar en torno a los c&oacute;dices, Le&oacute;n&#45;Portilla termina su libro. Para los que nos ha interesado el estudio de estos manuscritos, <i>C&oacute;dices. Los antiguos libros del nuevo mundo</i> &#151;adem&aacute;s de proponer una forma de acercamiento basada en el binomio oralidad&#45;pintura&#151; representa el punto medio entre los estudios generales de difusi&oacute;n y los estudios especializados. Para los interesados en el estudio de nuestro pasado prehisp&aacute;nico, se ratifica su importancia como fuentes insoslayables. Para el lector no especializado, es una lectura muy placentera, interesante e ilustrativa. Para todos, es un regalo, generoso, de la vida de estudio, an&aacute;lisis y reflexi&oacute;n de Miguel Le&oacute;n&#45;Portilla dedicada a la palabra en el M&eacute;xico antiguo.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con una alusi&oacute;n a estos libros en un poema n&aacute;huatl, Le&oacute;n&#45;Portilla cierra su obra. El poema que cita concibe al supremo Dador de la vida como un <i>tlahcuilo, </i> porque cuanto existe en la tierra, en realidad, dice, est&aacute; pintado e inscrito en un <i>amoxtli,</i> porque el mundo est&aacute; pintado y s&oacute;lo existe en su portentoso libro:</font></p>

	    <blockquote>
	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con flores, Dador de la vida     <br>
      Con cantos das color,    <br>
      Con canto sombreas    <br>
      A los que han de vivir en la tierra.</font></p>
	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s pondr&aacute;s fin a &aacute;guilas y tigres.    <br>
      S&oacute;lo en tu libro de pinturas vivimos    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>
      Aqu&iacute; sobre la tierra.<a name="n2b"></a><sup><a href="#n2a">2</a></sup></font></p>
</blockquote>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Notas</b></font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n1a"></a><a href="#n1b">1</a>. <i>C&oacute;dice Florentino,</i> vol. 1, libro III, f. 39r.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n2a"></a><a href="#n2b">2</a>. Del manuscrito de los <i>Romances de los se&ntilde;ores de Nueva Espa&ntilde;a,</i> f. 35r.</font></p>
     ]]></body>
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