<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0041-8633</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Boletín mexicano de derecho comparado]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Bol. Mex. Der. Comp.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0041-8633</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Jurídicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0041-86332010000200018</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Discurso del doctor Jorge Carpizo, presidente del Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional, en el acto inaugural del congreso internacional "El constitucionalismo, a dos siglos de su nacimiento en América Latina", efectuado en el auditorio de la Universidad Autónoma de Puebla el 2 de febrero de 2010]]></article-title>
</title-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<volume>43</volume>
<numero>128</numero>
<fpage>1005</fpage>
<lpage>1010</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0041-86332010000200018&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0041-86332010000200018&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0041-86332010000200018&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Informaci&oacute;n</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Discurso del doctor Jorge Carpizo, presidente del Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional, en el acto inaugural del congreso internacional "El constitucionalismo, a dos siglos de su nacimiento en Am&eacute;rica Latina", efectuado en el auditorio de la Universidad Aut&oacute;noma de Puebla el 2 de febrero de 2010</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se&ntilde;or gobernador constitucional del estado de Puebla;    <br> 	Se&ntilde;or rector de la Benem&eacute;rita Universidad Aut&oacute;noma de Puebla;    <br> 	Se&ntilde;or director del Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas de la UNAM;    <br> 	Se&ntilde;or director de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de dicha Benem&eacute;rita Universidad;    <br> 	Se&ntilde;or presidente honorario del Instituto Iberoamericano;    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Distinguidos miembros del <i>p</i><i>residium</i>;    <br> &ntilde;ores ponentes e invitados especiales;    <br> Se&ntilde;ores congresistas, participantes, autoridades del estado y municipio;    <br> Se&ntilde;ores profesores y estudiantes:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A nombre de nuestro Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional, del cual est&aacute;n presentes varios miembros de su Consejo Directivo y diversos presidentes de las secciones nacionales, agradezco especialmente la hospitalidad fraterna que nos brinda esta Benem&eacute;rita Universidad Aut&oacute;noma de Puebla para la celebraci&oacute;n de este congreso internacional. Hago &eacute;nfasis en que el apoyo de su rector y del director de su Facultad de Derecho y Ciencias Sociales facilit&oacute; la organizaci&oacute;n de este evento acad&eacute;mico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es un deber, que cumplo con satisfacci&oacute;n, reconocer que la organizaci&oacute;n del congreso fue responsabilidad de los doctores Rafael S&aacute;nchez V&aacute;zquez y C&eacute;sar Astudillo. Mil gracias a ambos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Constituye una antigua tradici&oacute;n en el Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas de la UNAM la celebraci&oacute;n acad&eacute;mica del aniversario de la promulgaci&oacute;n, el 5 de febrero, de la Constituci&oacute;n mexicana de 1917.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde hace varios a&ntilde;os, el Instituto Iberoamericano colabora con Investigaciones Jur&iacute;dicas en esta conmemoraci&oacute;n. Jur&iacute;dicas es el tronco y la ra&iacute;z del Iberoamericano, y as&iacute; lo reconocemos todos sus miembros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este a&ntilde;o, un nuevo aniversario de la ley fundamental de 1917 adquiere un significado especial. M&eacute;xico celebra el bicentenario del inicio de su independencia, el centenario de su Revoluci&oacute;n y del restablecimiento de su Universidad Nacional, la nuestra, y 70 a&ntilde;os de la creaci&oacute;n de Investigaciones Jur&iacute;dicas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conmemorar a nuestra Constituci&oacute;n en esta hermosa ciudad de Puebla adquiere un doble significado, en virtud de que aqu&iacute; se inici&oacute; la Revoluci&oacute;n mexicana el 18 de noviembre de 1910 &#151; cuando la polic&iacute;a asalt&oacute; la casa familiar de los heroicos Serd&aacute;n&#151; y porque nuestro evento lo efectuamos en esta Universidad, que tantos esfuerzos ha desarrollado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por la superaci&oacute;n acad&eacute;mica con proyecci&oacute;n social; es decir, la excelencia acad&eacute;mica al servicio de la sociedad.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este Congreso, y no pod&iacute;a ser de otra forma, tiene car&aacute;cter internacional. Su finalidad es revisar el constitucionalismo, a dos siglos de su nacimiento en la Am&eacute;rica Latina, y escuchar experiencias europeas actuales. Nuestros movimientos de independencia comenzaron poco antes o poco despu&eacute;s de 1810, debido a que en casi todos los pa&iacute;ses el detonador fue el mismo: la invasi&oacute;n napole&oacute;nica a la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica y los problemas jur&iacute;dicos y pol&iacute;ticos que se presentaron en las colonias de ultramar. Ante tal invasi&oacute;n, result&oacute; indispensable preguntarse &iquest;en qui&eacute;n recae ahora la soberan&iacute;a?, &iquest;cu&aacute;l es entonces el gobierno leg&iacute;timo?, &iquest;no poseen los latinoamericanos el mismo derecho de luchar por su independencia que los hermanos ib&eacute;ricos?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de entonces, la evoluci&oacute;n pol&iacute;tica de Am&eacute;rica Latina ha sido larga y muy accidentada, tan accidentada como lo ha sido en muchos de los pa&iacute;ses de Europa occidental, los cuales logran establecer democracias estables con desarrollo econ&oacute;mico y respeto a los derechos humanos, varios a&ntilde;os despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial y, en algunos casos, hasta finales de la d&eacute;cada de los setenta del siglo XX.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En contraste, a partir de la Segunda Guerra Mundial, Am&eacute;rica Latina no ha podido superar a&ntilde;ejos problemas que la agobian. La democracia en la regi&oacute;n se encuentra poblada de claroscuros que son preocupantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con todas las limitantes que contienen las generalizaciones, se puede afirmar que en Am&eacute;rica Latina, a partir de la Segunda Guerra Mundial, existi&oacute; una ola democratizadora como consecuencia del triunfo de las potencias aliadas. No obstante, a principios de los a&ntilde;os cincuenta, encontramos un ciclo autocr&aacute;tico que incluy&oacute; a muchos pa&iacute;ses.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de la segunda mitad de los a&ntilde;os cincuenta, algunos Estados regresaron a la democracia; se produjeron varios movimientos de masas con idearios de contenido social. Sin embargo, desde la revoluci&oacute;n cubana de 1959, en diversas naciones triunf&oacute; la doctrina de la seguridad nacional, lo cual implic&oacute; la intervenci&oacute;n del ej&eacute;rcito en la pol&iacute;tica. En los a&ntilde;os sesenta y setenta, reg&iacute;menes civiles no dictatoriales s&oacute;lo los encontramos en cuatro pa&iacute;ses del &aacute;rea.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el crep&uacute;sculo de los setenta y, sobre todo, en los ochenta, paulatinamente comenzaron a restaurarse sistemas constitucionales en la regi&oacute;n. Hoy, la casi totalidad de los Estados del &aacute;rea califican como democracias electorales, ya que los gobiernos son resultado de elecciones competidas, generalmente objetivas y limpias, aunque en algunos pa&iacute;ses se presentaron algunas irregularidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El r&aacute;pido repaso anterior persigue una finalidad: comprender que lo que acontece en un pa&iacute;s de Am&eacute;rica Latina no puede ser indiferente a los otros, no s&oacute;lo por razones de fraternidad, sino tambi&eacute;n pragm&aacute;ticas; los mencionados ciclos son un hecho hist&oacute;rico; es decir, por las influencias positivas o negativas, seg&uacute;n sea el caso, lo que acontece en un Estado, influye en los otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pues bien, contemplo que la mayor&iacute;a de las democracias actuales de Am&eacute;rica Latina son fr&aacute;giles en grados diversos, dependiendo del pa&iacute;s. En forma gen&eacute;rica, sin puntualizaci&oacute;n alguna, y sin pretender ser exhaustivo en un discurso, entre las principales causas encuentro las siguientes:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Primera</i>: Las democracias electorales, con sus excepciones, han sido incapaces de enfrentar con &eacute;xito la lucha contra dos grandes lacras sociales: pobreza e insultante desigualdad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este es un tema que constituye una preocupaci&oacute;n constante para nosotros. En tal virtud, los organizadores de este Congreso se&ntilde;alamos entre sus finalidades la evaluaci&oacute;n de los fines y valores del constitucionalismo social, con el prop&oacute;sito de generar alternativas que permitan aminorar las asimetr&iacute;as en la distribuci&oacute;n del ingreso y de la riqueza en Am&eacute;rica Latina.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Segunda</i>: La concepci&oacute;n democr&aacute;tica no se encuentra completamente arraigada. Las encuestas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con ligeras variaciones, muestran que m&aacute;s de la mayor&iacute;a de los habitantes consideran que es m&aacute;s importante el desarrollo econ&oacute;mico que un sistema democr&aacute;tico, lo cual es l&oacute;gico, en raz&oacute;n de que la mitad de los habitantes de la regi&oacute;n se encuentran en pobreza, y muchos en pobreza extrema.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, en Am&eacute;rica Latina, democracias estables y desarrollo econ&oacute;mico van de la mano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Tercera</i>: La corrupci&oacute;n y la impunidad, viejas lacras, aunadas al desprestigio de los partidos pol&iacute;ticos y de la clase pol&iacute;tica, han impulsado, en varios pa&iacute;ses, el regreso de gobiernos populistas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>C</i><i>uarta</i>: El desprecio al Estado de derecho. Todos quieren que se aplique la ley al vecino, pero no a &eacute;l ni a su familia ni amigos cercanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Q</i><i>uinta</i>: El hiperpresidencialismo como resultado de la excesiva personalizaci&oacute;n del poder y la fragilidad de los otros poderes. La sombra del autoritarismo nos amenaza de nueva cuenta, con la consecuente p&eacute;rdida de libertades, como la de expresi&oacute;n y reuni&oacute;n, lo cual ya est&aacute; aconteciendo en varios pa&iacute;ses.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>S</i><i>exta</i>: Si los a&ntilde;os de crecimiento econ&oacute;mico pujante no aminoraron, como regla general, las tensiones sociales, esta nueva etapa de problemas econ&oacute;micos o crecimiento econ&oacute;mico d&eacute;bil, de desempleo y aumento de la pobreza, puede, en algunas naciones, originar inestabilidad pol&iacute;tica e incluso grave descontento social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No cabe duda alguna de que los avances democr&aacute;ticos en muchos de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, durante las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas, son formidables pero no definitivos, en virtud de que el desarrollo econ&oacute;mico y los derechos sociales no avanzaron a igual ritmo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>S</i><i>&eacute;ptima</i>: El Estado se ha debilitado, y los espacios que ha perdido han sido suplidos por poderes de hecho o grandes corporaciones transnacionales que &uacute;nicamente act&uacute;an en beneficio de sus intereses.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>O</i><i>ctava</i>: La despolitizaci&oacute;n militar no es completa, hace poco se tuvo un ejemplo evidente; muchos ej&eacute;rcitos consideran que su misi&oacute;n fundamental es preservar valores y bienes que revisten car&aacute;cter permanente y esencial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo parece indicar que la mayor&iacute;a de los ej&eacute;rcitos aceptan su subordinaci&oacute;n al poder civil, pero, al mismo tiempo, acontece un incremento de su intervenci&oacute;n en &aacute;mbitos que no les son propios como la seguridad y los servicios p&uacute;blicos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Novena</i>: La nueva corriente reeleccionista del presidente de la Rep&uacute;blica, que comenz&oacute; en 1993 con Fujimori, y que desde entonces otros ocho pa&iacute;ses han seguido con diversos procedimientos y matices, desde la reelecci&oacute;n indefinida en Venezuela hasta la posibilidad de dos reelecciones sucesivas, como se plantea actualmente en Colombia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, se ha quebrado uno de los principios constitucionales m&aacute;s importantes de Am&eacute;rica Latina: la no&#45;reelecci&oacute;n presidencial para el periodo inmediato.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>D&eacute;cima</i>: El embate, en varios pa&iacute;ses, del crimen organizado contra las instituciones p&uacute;blicas, con la consecuencia de grados diversos de inseguridad que eran inimaginables hace unos cuantos a&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A su vez, la infiltraci&oacute;n del crimen organizado en gobiernos, elementos de seguridad, partidos pol&iacute;ticos y elecciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>D&eacute;</i><i>cima</i> <i>primera</i>: Fuerte deterioro de la moral p&uacute;blica, con el consecuente desprecio a los valores morales laicos y constitucionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Am&eacute;rica Latina, entonces, se enfrenta a retos gigantescos, pero no mayores a los que exist&iacute;an en las d&eacute;cadas de los <i>sesenta</i> y <i>setenta</i>, y, en algunos aspectos, se alcanzaron logros importantes. Hoy debemos luchar para que no existan retrocesos, sino avances, para ir resolviendo los problemas que tenemos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Am&eacute;rica Latina, los cient&iacute;ficos sociales no podemos darnos el lujo del juego de abalorios. Al contrario, con nuestros instrumentos, que son los acad&eacute;micos, debemos denunciar y realizar propuestas, y hasta servir para lograr consensos que fortalezcan nuestros sistemas democr&aacute;ticos, la defensa y la protecci&oacute;n de los derechos humanos, el reforzamiento del patriotismo, y que la justicia social sea una realidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los congresos acad&eacute;micos, entre los que se encuentra el que hoy comienza, constituyen foros estupendos para escuchar, ponderar y analizar ideas y pensamientos que sean estrellas polares en el largo, dif&iacute;cil y azaroso camino de cuidar y proteger nuestras democracias, porque &uacute;nicamente en ellas, al ser garantes de los derechos humanos, la persona se proyecta en toda su dignidad.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se&ntilde;oras y se&ntilde;ores ponentes y congresistas:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muchas gracias por su presencia. Sus participaciones tambi&eacute;n se proyectar&aacute;n hacia el futuro a trav&eacute;s de la publicaci&oacute;n de la Memoria de este acto, a lo cual nos comprometemos los organizadores del Congreso, y &eacute;ste tiene asegurado el &eacute;xito por el excelente nivel acad&eacute;mico y cient&iacute;fico de ustedes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dos siglos de independencia latinoamericana, de los cuales, tal vez, seg&uacute;n sea el pa&iacute;s, se han vivido cincuenta, cuarenta, treinta o menos a&ntilde;os de Estado democr&aacute;tico&#45;constitucional. Los habitantes de esta regi&oacute;n latina debemos tener claro que hay que esforzarnos, unirnos, tolerarnos, tener fe en los ideales para crear proyectos nacionales que construyan verdaderos Estados democr&aacute;ticos y sociales en el porvenir inmediato.</font></p>      ]]></body>
</article>
