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Cultura y representaciones sociales

versión On-line ISSN 2007-8110

Cultura representaciones soc vol.6 no.11 México sep. 2011

 

Artículos

 

Percepciones de cuatro adultos y auto-percepciones de jóvenes originarios del Valle del Mezquital: Contrastes y paradojas

 

Ma. de los Ángeles Gómez Gallegos*

 

* Estudiante del programa de Doctorado en Ciencias con Especialidad en Investigaciones Educativas del DIE-CINVESTAV. La realización de este trabajo fue posible gracias al apoyo de una beca del CONACYT, al apoyo académico del DIE-CINVESTAV y a la asesoría de la Dra. Ruth Paradise Loring.

 

Resumen

Existe un fuerte contraste entre lo que expresan de sí mismos, algunos jóvenes originarios de diversas comunidades Hñähñü, ubicadas entre los municipios de Ixmiquilpan y El Cardonal en el Valle del Mezquital, Hidalgo y las percepciones que explicitan sobre ellos cuatro personas, tres directores de instituciones educativas y un sacerdote. Las percepciones de los adultos, inducen a la idea de que existe fuerte desintegración familiar y desarraigo comunitario en los jóvenes, además de que poseen atributos en su persona y en su actuar frente a otros, que se presentan como debilidad para la resolución de problemas cotidianos, en el sentido de deficiencia y/o carencia de atributos necesarios para alcanzar logros significativos. Los jóvenes por su parte, exponen rasgos de auto-imagen que han elaborado a partir de sus experiencias de vida, en los cuales dejan ver sus aspiraciones de superación personal y académica, que han identificado formas de cambiar las condiciones adversas con las que han convivido durante sus trayectorias vitales. Exponen referentes familiares que conciben como valores y se identifican como integrantes de una familia y una comunidad a la que pertenecen y con los que entablan relaciones significativas y duraderas.

Palabras clave: Jóvenes Hñähñü, percepciones, auto-percepciones, relaciones familiares, migración, desintegración familiar, estigmatización cultural.

 

Abstract

This article describes the sharp contrast in the self image that Hñähñü youths from the Valle del Mezquital, Hidalgo express about themselves, when compared to the perceptions of four adults with whom they have had long-standing contact: three school principals and a local priest. The adults speak of the youths as suffering from serious problems of family disintegration and deserted communities. They point to negative personal attributes displayed in their interactions with others, and consider them to be weak, as evidenced by their inability to solve everyday problems because of their deficiencies. These adults perceive the youths as simply lacking the necessary personal characteristics to be able to make any significant achievements. The youths, for their part, present a very different self image that they have built from their life experience, a self image characterized by strongly held aspirations of personal betterment and academic success. They have identified ways in which they can change the adverse conditions which they have had to confront in their lives. They make reference to family values and identify themselves as members of their families and as belonging to communities with which they have established enduring and significant relations.

Keywords: hñahñü youths, perceptions, self image, families relationships, migration, family desintegration, cultural stigmatization.

 

Introducción

La auto-percepción que cada persona tiene de sí misma es producto de un proceso constituido por su propia historia la cual está conformada a su vez por cada una de las acciones realizadas y aspiraciones elaboradas que pueden o no dar lugar a logros específicos. En las acciones y aspiraciones influyen de modo determinante las relaciones interpersonales y grupales que también condicionan las reelaboraciones sociales y culturales que cada sujeto lleva a cabo a lo largo de su vida.

De acuerdo con María Heise, et al, (1994: 3) "el núcleo de una cultura está constituido por la forma y el grado de autoestima grupal. La autoestima está estrechamente relacionada con la auto-imagen o auto-representación que el grupo tiene de sí mismo " Sin embargo, la imagen que otros sujetos tienen de personas cuyo origen es un grupo minoritario, puede no ser concordante con su auto-percepción y más aún puede ser contraria a ella. Una de las razones de esta discordancia se debe a una continuidad histórica de diferenciación entre pueblos sometidos y sociedad dominante cuyo orden descansa ideológicamente en la afirmación de la superioridad en ésta última (Bonfil Batalla, 1994). La percepción del otro surge a partir de una estigmatización cultural, de las apreciaciones que históricamente se tienen acerca de una persona o de un grupo por su origen, situación que persiste aún en la convivencia de dos grupos en un mismo espacio geográfico.

De hecho existe una aprehensión mestiza acerca de los grupos denominados indígenas en el sentido de que por ser grupos en desventaja social y económica, lo son también en capacidad para aspirar y satisfacer esas aspiraciones y, en la resolución de problemas de la vida diaria. Los ideales de aspiraciones y comportamiento cotidianos son una forma de discriminación y racismo (Bonfil Batalla, 1994); pero puede no ser tan generalizado el hecho de que estas esquematizaciones son también exteriorizadas por personas mestizas en un medio mayoritariamente indígena.

Estos aspectos se perciben en las afirmaciones que tres directores de primaria, telesecundaria y bachillerato, y un sacerdote, hacen acerca de las características personales y familiares de los jóvenes con los que conviven, en términos de su presentación como personas y sus interacciones con otros. Tres de los mencionados adultos son mestizos, viven en la cabecera municipal de Ixmiquilpan, desarrollan su actividad laboral en las comunidades indígenas y otra parte de la cotidianidad la realizan en una población mestiza. El director de la Telesecundaria es de origen hñähñü, es bilingüe, vive en una comunidad hñähñü, con los jóvenes comparte también el arraigo a su comunidad y manifiesta deseos de mejorarla a través del trabajo educativo que realiza.

A partir de estas similitudes y diferencias, las afirmaciones son explicitadas por adultos que ocupan un espacio de superioridad jerárquica (dado que ejercen algún tipo de guía o mando), en tanto interactúan de manera cotidiana con grupos de niños y jóvenes estudiantes de distintos grados educativos (primaria, secundaria y bachillerato), originarios de comunidades localizadas entre los municipios de Ixmiquilpan y El Cardonal, en el Valle del Mezquital, Hidalgo, consideradas indígenas por estar pobladas por un alto número de hablantes de la lengua hñähñü, rasgo que se concentra en personas mayores de 20 años.

Las trayectorias escolares de algunos de los estudiantes se ubican en un momento que implica la toma de fuertes decisiones por haber egresado del nivel bachillerato y tener aspiraciones de ingresar a una institución de educación superior. La transición en la que se encuentran no solamente puede ubicarse de una etapa escolar a otra: del bachillerato a la universidad, sino también de una etapa personal y familiar a otra: de la sede familiar a una sede habitacional alterna. De un espacio vital a otro: de la comunidad rural al medio urbano. De una situación de certidumbre limitada, permanecer en sus comunidades con sus familias; al azar ilimitado, salir de sus comunidades para pretender dar continuidad a su preparación académica y/o laboral. En estos dobles juegos de la transición hay reposicionamientos vitales de los estudiantes, el hecho de que imaginen un futuro en otro orden de cosas, constituye un indicio de que se encuentran en una fuerte etapa de reelaboración social y cultural.

En las descripciones que hacen los cuatro adultos de los jóvenes, se identifican elementos que pueden ser configurativos de estigmas por defectos de carácter (Goffman, 2006) tales como falta de voluntad para alcanzar logros significativos, baja motivación para realizar actos relacionados con el éxito, incapacidad para interactuar de forma notoria con otros jóvenes, así como para comprometerse y llevar a cabo esos compromisos. Además describen a los jóvenes como tímidos, poco sociables, introvertidos y retraídos. Los ligan a la idea de ser poseedores de atributos de personalidad, implícitamente ligados a su origen étnico (vivir en una comunidad considerada indígena, aún cuando el grado de mestizaje es alto y no existe una clara auto-adscripción a un grupo indígena, sobre todo por parte de jóvenes en tránsito de bachillerato a universidad). "...La pluralidad de las culturas está doblada por una profunda desigualdad entre las mismas, debido a la estructura de clases y a su obligada inscripción en el orden de la cultura" (Giménez, 2005: 24).

Las características que los cuatro adultos atribuyen a los jóvenes, la forma en que los definen y cómo los identifican y posicionan en su contexto social, parecen ser percepciones disímbolas de lo que dicen éstos últimos que son y lo que quieren ser. Se contrastan notoriamente con elementos de auto-descripción que los jóvenes expresan de sí mismos, quienes al hacer referencia a sus planes de vida a corto y largo plazo, mencionan alcances específicos como el hecho de aspirar a ser profesionistas. Al manifestar sus deseos, argumentan en torno a la búsqueda por alcanzarlos. Al auto-describirse, citan características definitorias de figuras que están moldeándose a la par de sus aspiraciones, al mismo tiempo que intentan atenuar las situaciones adversas que obstruyen su tránsito hacia el cumplimiento de sus metas.

Los elementos contrastados en este trabajo están relacionados con aspectos que describen y caracterizan a los jóvenes en su persona y familia, en sus deseos, aspiraciones, sueños y metas. Se definen dos ejes principales de análisis: lo que los adultos dicen de ellos y lo que los jóvenes afirman de sí mismos. Los resultados del análisis permiten identificar tres grandes rubros de percepciones que se refieren a:

• Valores y salud de las relaciones familiares

• Referencias descriptivas de los jóvenes en su persona

• Aspiraciones, retos, metas, deseos y sueños de los jóvenes

Con la finalidad inicial de identificar física y geográficamente a los jóvenes recién egresados de bachillerato, se aplicó en primera instancia una encuesta a 103 estudiantes de un plantel de educación media superior en El Cardonal, la cual representó a la mitad de esta población.1 Estos datos que se refieren a aspectos personales, familiares, aspiraciones profesionales de dichos estudiantes y a las razones que tuvieron para conformarlas, complementaron la información obtenida de un grupo de ocho jóvenes, quienes pudieron ser localizados durante los meses de junio, julio y agosto de 2007, para ser entrevistados en sus casas o centros de trabajo. Además de un profesionista que concluyó una carrera como Técnico Superior Universitario en una universidad tecnológica y una licenciatura en un instituto tecnológico estatal. Los entrevistados al igual que las instituciones educativas, tienen sus domicilios en diversas comunidades asentadas en la zona limítrofe entre los municipios de Ixmiquilpan y El Cardonal, en el estado de Hidalgo.

Los jóvenes poseen los elementos culturales distintivos en los que es pertinente ahondar tomando en cuenta los tres grandes apartados de este trabajo.

 

Valores y salud de las relaciones familiares: ¿Problemas familiares o familias problema?

Desintegración, disfuncionalidad, alcoholismo, "baja identidad" y baja autoestima, problemas psicológicos, son algunos rasgos descriptivos con los que los directores y el sacerdote caracterizan a las familias de los niños y de los jóvenes de Ixmiquilpan y El Cardonal.

Es un hecho común que uno o más integrantes de las familias del lugar, estén geográficamente distantes debido a la emigración a zonas urbanas o a Estados Unidos, lo que modifica sus formas de interacción. Algunas de las familias que permanecen, pueden estar compuestas por madres e hijos jóvenes y/o niños. Otras por los abuelos, la hija y los nietos. En ocasiones hay varias hermanas con sus hijos viviendo con la madre. También hay hogares de abuela y nietos, en los casos en los cuales han emigrado madre y padre, o las mujeres son madres solteras que han tenido que ir a trabajar a Estados Unidos para ser el sostén familiar.

Por ello, en estos hogares, hablar de ausencias y permanencias es hablar de una reelaboración de las relaciones familiares, en el sentido de que las interacciones entre sus integrantes se adaptan a nuevas formas y frecuencias. Si la migración ocurre hacia zonas urbanas, es posible mantener algún grado de contacto personal con quienes permanecen en las comunidades, mediante visitas periódicas. Cuando las distancias son mayores, la interacción muchas veces se mantiene con el uso de la tecnología como es el teléfono, el correo electrónico y la comunicación radiofónica a través de la estación local, la cual representa un importante medio de evocación de las relaciones familiares y el lugar de origen. Estas elaboraciones dejan ver una forma de contacto familiar flexible, que puede adaptarse a las condiciones económicas y sociales de sus integrantes.

Los que emigran no necesariamente se ausentan de forma definitiva, ni los que se quedan, lo hacen de manera permanente. El hecho de dejar la casa familiar, para un joven de las comunidades de estudio es casi fatal;2 si bien no cruzan la frontera con Estados Unidos, sí se van a las zonas urbanas para buscar fuentes de empleo o continuar sus estudios. Los jóvenes mencionan que no hay posibilidades de desarrollarse ni profesional ni laboralmente en sus comunidades, en este sentido salir de ellas es parte de un proceso natural adherente a una necesidad de trabajar y una aspiración por estudiar una carrera. A través de sus propios referentes, algunos jóvenes mencionan puntos de conexión entre ellos y sus comunidades, pero también fundamentan la decisión de salir de éstas:

Lo que más me gusta [de mi comunidad] pues, la gente de cómo es, este, que la gente es muy sensible, se apoya en todo, y lo que menos me gusta pues es que mi comunidad está lejos, está aislado y me gustaría que en un futuro el pueblo creciera (Egresada de Bachillerato).

Es cierto que cuando los padres han dejado hijos muy jóvenes, niños o recién nacidos, éstos crecen sin la figura paterna a quien han visto en pocas ocasiones. En las fiestas familiares o comunitarias, es común percibir la ausencia de hombres jóvenes en el lugar, básicamente están concurridas por ancianos, mujeres y niños. No obstante lo anterior, es necesario matizar afirmaciones como la que hace el director de una primaria, que atribuye a la migración la desintegración familiar total, y define a ésta como causa de problemas psicológicos, de ausencia de valores básicos, de identidad y de auto-estima en los pequeños estudiantes.

En contraste, un joven recién egresado de bachillerato propone que son algunos valores aprendidos en casa, atributos que no quiere cambiar aun cuando está preparando su ingreso a una institución de educación superior en una zona urbana. Incluso al parecer practica la solidaridad que evoca cuando dice cuidar a su madre durante la enfermedad de ésta y su referente identitario sigue siendo su familia aún cuando su padre es migrante.

Por su parte un sacerdote de Ixmiquilpan, describe a las familias del lugar diciendo que "eran una familia tradicional, papá, mamá, los hijos", pero ahora...

... la emigración ha golpeado mucho, mucho, mucho la situación de las familias, ahora hay muchas familias disfuncionales, los papás ausentes, y ahora también ya las mamás. A veces los hijos con las abuelitas o las tías, hay muchas familias así disfuncionales, donde solamente está la mamá y es un crecimiento muy, muy grande de madres solteras, muchas mujeres se enfrentan a la maternidad solitas...

El director de un bachillerato menciona que en las familias hay:

...muchísima problemática en el ambiente familiar, le comentaba también hace un rato que por ejemplo se da un fenómeno muy fuerte, hemos tratado de contrarrestarlo trayendo a personas especialistas por ejemplo en el tema de la emigración, porque la figura paterna se va, a los jovencitos saliendo de la secundaria los meten aquí al colegio de bachilleres y si, esperando, haciendo tiempo a que llegue el mes de diciembre para podérselos llevar. Diciembre, enero, es cuando el papá pide que el niño ya los alcance allá, pero sí afecta el ámbito familiar de aquí de los jovencitos.

Observando lo cotidiano de las comunidades, desde una perspectiva menos normativa, es posible percibir, no obstante, que uno o varios integrantes de la familia están en EU, quienes permanecen en su lugar de origen muestran integración familiar en el sentido de que los hijos viven con la mamá y la apoyan en la actividad económica que realiza. Si salen de su comunidad para continuar sus estudios o buscar una actividad remunerada, regresan en sus días libres a convivir con sus familias, lo que ayuda a fortalecer el lazo familiar. La ausencia de un miembro de la familia puede no ser regular o permanente dado que regresan o son devueltos a sus lugares de origen.

Estos ejemplos y otros, indican que la desintegración familiar en los hogares de algunas comunidades indígenas del Valle del Mezquital no refiere a un proceso regular ni definitivo. Tomando en consideración lo anterior y el hecho de que tanto la permanencia como la ausencia de los espacios familiares varían en tiempo y duración, no se puede hablar del fenómeno de la migración desde sólo una perspectiva en virtud de que conlleva varias facetas. Una de ellas es precisamente que puede representar un factor de protección que sirve para enfrentar el bajo nivel de desarrollo de estas comunidades, lo que a su vez ayuda a proteger la integración familiar. También puede implicar un desarrollo personal que termina apoyando la cohesión familiar y el enlace comunitario. Una estudiante radicada en El Cardonal, originaria del municipio de Nicolás Flores, refiere que para ella ha sido un avance lo que ha logrado en su actual lugar de residencia, en tanto mantiene aspiraciones de regresar a su comunidad, pero la adaptación para ella ha sido positiva: "Sí, he tomado actitudes pues de aquí y pues eso demuestra así como que un avance de lo que yo era antes, porque pues antes llegué aquí con la Secundaria y ahora ya tengo Prepa y es un avance más".

Habría que tomar en cuenta que la desintegración familiar, la migración, el alcoholismo, la ausencia temporal o permanente de padres de familia, no son males sociales propios y exclusivos de las comunidades indígenas, tampoco son rasgos diferenciadores al resto de la sociedad. No necesariamente son prácticas duraderas o determinantes en lo que se refiere a las trayectorias de los jóvenes. También importa el grado de auto-valoración y la capacidad de aspirar a construir proyectos de quienes forman parte de estas comunidades, en especial los jóvenes, como un factor que constituye una herramienta y un fuerte apoyo para hacer frente a situaciones adversas que confrontan en el presente y a las que tendrán que confrontar en el futuro. Como actores sociales,

... El proyecto (personal o colectivo) está muy ligado con la percepción de nuestra identidad, porque deriva de la imagen que tenemos de nosotros mismos y, por ende, de nuestras aspiraciones (Giménez, 2005: 8).

Es claro que las situaciones adversas pueden derivar en situaciones de desventaja para este tipo de jóvenes, y tienen repercusiones que muchas veces les impiden la obtención de logros significativos, lo que a su vez puede repercutir en su auto-imagen, la cual...

... posee un origen: se configura desde los acontecimientos pasados que han dejado una huella en el presente. Estos pueden ser sucesos traumáticos o de honda gratificación colectiva (Heise, 1994: 3).

En este sentido, aunque los jóvenes exponen una clara definición en sus objetivos como personas, en sus ideas y metas acerca de su preparación como profesionistas y de que se definen como personas sociables que les gusta relacionarse con otros jóvenes, no es posible afirmar que sus perfiles no estén también delimitados por rasgos que derivan de situaciones de fracaso escolar o personal, pero en este momento de sus trayectorias tienen aspiraciones personales que aparentemente han sostenido, aún desde sus posiciones de desventaja.

Otro de los problemas reales es la precaria situación económica de las comunidades de origen de los jóvenes, las cuales están ubicadas en la zona semidesértica del Valle en donde la tierra es arcillosa, las llanuras áridas por la escasez de lluvias y en las que hay una elevada práctica de economía de subsistencia. La agricultura, el comercio y la artesanía son las fuentes de intercambio más importantes en ciudades como Ixmiquilpan y el Cardonal, y las remesas enviadas por los migrantes la vía más importante de ingreso monetario. En estas ciudades, especialmente en las comunidades más alejadas de ellas, el ser indígena y el bajo nivel de desarrollo económico se conjuntan para dar paso a la migración.

Este fenómeno provoca que en las comunidades se haya adquirido una nueva arquitectura traída de Estados Unidos, que puede dar, a quienes pasan por las calles principales de ellas, la idea de fortaleza económica en sus habitantes; sin embargo dirigiendo la mirada más allá de estas construcciones es posible ver otras casas. Las que pueden tener alguna pared de tabicón o un cuarto de tabique, pero que están mayormente construidas de láminas, en las que los órganos, cactus y hojas de maguey representan a la propiedad en su zona limítrofe. Como parte de esta realidad es posible percibir que si bien las construcciones nuevas representan un valor muy apreciado, también se presentan como un medio que puede o no apoyar un desarrollo más permanente al que aspiran los jóvenes.

Estas condiciones son precisamente la raíz de otros males sociales como la desintegración familiar, que no necesariamente implica ausencia definitiva. Los geográficamente más cercanos han encontrado formas de contacto a través de visitas en días no laborables. "Siempre volvemos", comentó un profesionista originario de El Espíritu al hacer referencia a uno de sus amigos que trabaja en la Ciudad de México y los fines de semana viaja a su comunidad de origen. Incluso a través de la preservación de un patrimonio que sostiene el "estar y no estar" (Remedi, 2009), como algo a la vez contrapuesto y a la vez necesario.

Dejar algo puede ser una forma de enlace con el lugar de origen a manera de negación del no estar definitivo. Al pasar por estas comunidades se pueden observar casas en construcción aparentemente abandonadas a la mitad de su construcción; sin embargo, los comentarios de algunas personas del lugar, dejan ver que estas construcciones pueden ser una manifestación del deseo de permanecer en la comunidad. De que existe una especie de tensión entre el querer estar en la comunidad o cerca de ella y a la vez el querer salir de ella, porque en un momento de desarrollo personal al parecer, los jóvenes colocan a la preparación académica como un bien superior al de la permanencia en la comunidad de origen, con una mínima posibilidad de preparación académica.

Estas casas que están ahí, todas son de personas que están en Estados Unidos. Las construyen los que están allá y ni las habitan porque pues están en Estados Unidos (Director de Telesecundaria).

Este algo representa un bien o un conjunto de bienes que pueden o no ser susceptibles de estimación económica; desde varias perspectivas se percibe que los jóvenes también tienen referentes no valorables monetariamente. Una estudiante que aspira a estudiar Gastronomía, dice que lo que más le gusta de su comunidad es que todo está tranquilo. Otro joven que intenta estudiar Arquitectura, refiere la posición geográfica como el elemento que más le gusta de su lugar de origen. No obstante que las comunidades están ubicadas en la zona semidesértica del Valle, las personas han entablado una relación de complementariedad con los escasos elementos de la naturaleza aprovechables como alimento, tales como frutos y flores de algunas cactáceas y algunas especies de fauna silvestre, los cuales representan para ellos una parte vital del lugar con el que los jóvenes se sienten identificados.

Aunado a lo anterior, por su parte, el director de primaria observa que las conexiones con la comunidad no se pierden por la distancia y aunque los muchachos sí crean condiciones de adaptabilidad en otros medios, el desarrollo de esta capacidad no siempre es fácil:

La influencia mayor es la de Estados Unidos: el lenguaje, el juego, los bienes; son lo que sí influyen muy fuertemente y la televisión, la televisión influye muy fuertemente; sin embargo, yo creo que la lejanía de la ciudad permite conservar ese hilo hacia su identidad.

La incierta situación económica derivada de la falta de fuentes de empleo, obliga a los habitantes de las comunidades de la región a emigrar hacia espacios urbanos o a Estados Unidos. Pero al parecer prevalece el hecho de la paradójica "desintegración", que se da en muchas ocasiones precisamente porque uno de los integrantes de las familias emigra con la finalidad de mantener la integración familiar (aunque es en apariencia contrapuesto). Los migrantes apoyan económicamente para que otros integrantes de la familia, den continuidad a sus estudios o para que inicien un negocio que les sirva de sostén económico en sus comunidades de origen. Un joven profesionista originario de El Espíritu fue apoyado económicamente por una de sus hermanas migrante a una ciudad fronteriza. Por ser el hermano menor, permaneció en su comunidad y aunque paradójicamente tuvo que migrar para poder ingresar a una institución de educación superior en primer lugar y para insertarse en el medio laboral en segundo, mantiene una relación cercana con su familia.

Las consecuencias (la migración y aparente desintegración familiar) son más visibles que las causas (la imposibilidad de dar un sostén económico a la familia) de diversos problemas sociales y la consecuencia se convierte en marca bastante explotable para el pensamiento hegemónico que pretende seguir siendo modelo social para los grupos minoritarios, en los que hay diversos ejemplos de la paradoja de tener que migrar con la finalidad de mantener algún grado de integración familiar y comunitaria. La fuerza de la relación con la familia se muestra cuando ésta no se pierde con la migración, muchas veces, se renueva cada vez que es posible con el ir y venir de las personas (Bonfil Batalla, 1994). Para muchos jóvenes, la migración es casi inevitable, no así la desintegración familiar que no necesariamente la acompaña.

Tres jóvenes tienen como referente a sus parientes más cercanos, en su proceso de reposicionarse socialmente de alguna manera en sus comunidades de origen —conservando y aún elevando socialmente las relaciones familiares—, y de otra fuera de ellas —colocándose académica y laboralmente para lograr lo primero— , lo que parece ser un signo de integración ya que no obstante la necesidad de ausentarse, esta ausencia al mismo tiempo de estar determinada por aspectos de subsistencia, está motivada por la idea de superación no sólo a nivel personal, sino también familiar: "[Quiero seguir estudiando] porque quisiera superarme y ayudarle a mi familia, que mi mamá ya no trabaje, para poder ayudarla".

A partir de lo anterior, se puede establecer que convergen múltiples tensiones cuando la migración impacta la cohesión familiar, cada espacio geográfico muestra las propias con las características relacionadas con su contexto social, pero sobre todo vale nuevamente reflexionar en los dos extremos de cada cuerda que se tensa. Por un lado, encontramos referentes como los que señala el director de un Colegio de Bachilleres, el cual puede verse desde una doble perspectiva: una que aparentemente favorece la educación formal de los hijos al ampliarse las posibilidades de que estudien cuando los padres emigran: "Sí, sí, la gran mayoría, la gran mayoría [tiene hermanos estudiando]...". Pero por el otro, la asunción de responsabilidades tanto propias como de hermanos menores por parte de jóvenes de bachillerato, con la aparente finalidad de lograr cierto grado de cohesión y desarrollo escolar:

... nuestros mismos alumnos por ejemplo, toman las veces de padres de familia, porque en ocasiones no sólo emigra el padre de familia, sino también se va la mamá y se queda el niño de aquí de nuestro plantel, se queda a cargo de los hermanitos más pequeños y ellos les tienen que guisar, les tienen que lavar, todo. De verdad que nos enteramos de estos casos y nos da una tristeza enorme de verdad.

Desde la perspectiva mestiza, este último referente, parece ser un hecho anticipado al tiempo y desarrollo de los jóvenes, que no debiera ocurrir, dado que se percibe de forma lastimera, más que como posibilidades de dar continuidad a una preparación ya de por sí bastante acotada por la precariedad económica.

En algunas familias, dichas posibilidades ya se perciben como hechos, los estudiantes, los directores y el sacerdote fueron uniformes al mencionar que la mayoría de los jóvenes tienen hermanos o padres migrantes; pero también la mayoría tiene hermanos estudiando o ya con una carrera concluida. Aunado a lo anterior, 20 de 103 egresados de bachillerato por ejemplo, tienen hermanos con una carrera concluida, lo que representa aproximadamente el 20 por ciento3 de la muestra, una cifra importante tomando en cuenta las estadísticas nacionales de acceso a la educación superior. Esta posibilidad de inserción a la educación formal, puede convertirse en un valor social considerable, no obstante lleve consigo un reposicionamiento social y cultural no sólo no reconocido, sino también muy cuestionado, a partir de la idea de que el desplazamiento provoca pérdida de costumbres y tradiciones y cambio de identidades, sobre todo en lo que se refiere a la solidez y salud familiar.

 

"Los muchachos son de esa naturaleza", referencias descriptivas de los jóvenes en su persona

Las asimetrías intraculturales (Tubino, Comunicación personal), la mirada distintiva entre quienes comparten una cultura puede ser también una forma de hegemonía; es decir, las relaciones desiguales pueden darse también entre iguales. Una cara de esta perspectiva es la forma en que los jóvenes de Ixmiquilpan y El Cardonal son descritos, con características similares entre ellos, pero a la distancia de quien los describe, tres directores de escuelas y un sacerdote, no obstante que éstos comparten con los jóvenes aspectos de cultura y entorno social.

Las descripciones que se conceden a los jóvenes dejan ver que son descritos a través del medio que los rodea, más que a partir de la forma en que se relacionan con ese medio, lo que hacen, a lo que aspiran y la forma en que enfrentan y resuelven los problemas cotidianos.

Los cuatro adultos, conceden elementos descriptivos muy puntuales de los jóvenes, "... tienen una auto-estima muy baja, una autoestima muy baja, debido a muchas situaciones, es algo que se percibe inmediatamente" (Director de bachillerato); aunque éstos tienen su propia auto-definición que difiere en gran medida de lo que dicen los primeros. Una joven originaria de El Espíritu quien está intentando ingresar a la carrera de Antropología Física o Psicología, dice que sus compañeros la consideran como una persona que le gusta conocer cosas nuevas o ser mejor.

En algunas manifestaciones los adultos posicionan a los jóvenes frente a los que viven en zonas urbanas, pero los observan a través del actuar de éstos últimos. Acercan físicamente a los estudiantes de distinto origen étnico, cuando motivan interacciones entre unos y otros durante la realización de actividades y competencias escolares, pero los distancian en su actuar y en sus expresiones. En este caso, el director del Colegio de Bachilleres hizo alusión a que "en Cuautepec los muchachos son muy abiertos, llegamos a un evento y vemos que empiezan a echar el desborde el ambiente, escuchan la música y se ponen a bailar y este vemos que no les impregna [a los estudiantes que él dirige], no les contagia eso". Y lo reitera en un segundo momento:

... Lo vemos en las porras. A ver y ahora la porra para el plantel fulanito, y cuando es la porra para los de aquí, se apagan, los muchachos se apagan, sí, sí, sí, y bueno no solamente los de aquí, hay otros planteles también que sus muchachos son de esa naturaleza.

Con esta puntualización se manifiestan esquemas de generalización en cuanto a la expresión de emociones. Los jóvenes de la comunidad debieran ser más como los de ciudad; y también, esquemas comparativos jerarquizantes, los de la comunidad deben actuar como los de ciudad. Al parecer los adultos dirigen su interacción con ellos desde estos esquemas porque les solicitan que sean más abiertos.

Por otra parte dos de los estudiantes, se describen con claridad: "Sí, soy sociable me gusta relacionarme con personas y tener amigos". "Yo digo que soy sociable me gusta platicar con las personas". Las diferencias de percepción pueden deberse a diferencias por origen en las cuales no siempre son percibidos los valores que regulan las relaciones en una de las culturas, es más generalizado el hecho de ver esas diferencias a través de los valores del grupo mayoritario aún cuando...

... en toda cultura hallamos formas o modos de comportamiento, desde la manera de saludarse y despedirse, es decir la gesticulación cotidiana y los hábitos sociales, hasta los rituales extraordinarios. Las actividades y sus consecuentes comportamientos que podemos observar al interior de un grupo social llevan implícitos los códigos normativos o valorativos con los que sus miembros regulan sus relaciones. estos valores constituyen el marco referencial a partir del cual se forman los juicios axiológicos y la distinción que el grupo realiza entre lo socialmente aprobado, permitido o prohibido (Heise, 1994:2).

Por "naturaleza" podemos entender el origen y elementos característicos de algo o alguien con la finalidad de comprender su unicidad, tiene que ver con la esencia propia y única de determinada persona, concepto o institución. La Real Academia de la Lengua Española, la define como "la esencia y propiedad de cada ser" y también como "complexión y temperamento de cada individuo"; es decir, con naturaleza se hace referencia a los elementos que distinguen a cada persona como un ser único, pero no se puede dejar a un lado que también hay elementos distintivos de grupo.

Lo anterior nos lleva a ubicar a los jóvenes en su contexto social, dilucidando entre los elementos que los une a ese contexto y los elementos que los distinguen dentro del mismo, pero también teniendo presente que unos y otros están inmersos en distintos procesos de reelaboración social, guiados por las necesidades económicas y sociales y las aspiraciones que los mueven. Estos estudiantes han construido la idea de desarrollarse fuera de sus comunidades, sin haber salido todavía de ellas, por lo tanto ambos tipos de elementos se perciben lo suficientemente temporales y transitivos.

La cultura está en movimiento. Lo que desde el exterior percibimos como una desestructuración de los valores identitarios hñähñü, es en realidad, la refuncionalización de una cultura que ha sobrevivido y lucha por hacerlo de manera más digna (Oliver Vega, 2005: 220-221).

Al referirse el director de la preparatoria a que "los muchachos son de esa naturaleza", se refiere a que "se apagan" a que son tímidos porque son así y no de otra forma. Se implica que así son de nacimiento, ignorando su potencial capacidad para crear condiciones de adaptación a distintos medios, determinada por sus necesidades y aspiraciones. En realidad, los rasgos distintivos de los jóvenes de la región geográfica en referencia no son estáticos ni permanentes, sino más bien están siendo reelaborados y proyectados hacia el cumplimiento de las expectativas que tienen de sí mismos.

Sigo siendo la misma, así hablando de mi persona psicológicamente, a lo mejor sí he adoptado otras formas de vivir aquí, pero este, dicen que siempre hay que cambiar para mejorar y pues a veces nos dicen no pues nunca cambies, pero tenemos que cambiar aunque uno no quiera, la misma sociedad lo demanda (Egresada de Bachillerato.

No logró ingresar al Colegio Militar como primera opción, está actualmente intentando estudiar Educación o Mercadotecnia).

Otro de los rasgos que atribuyeron reiterativamente los adultos a los jóvenes estudiantes es que son más introvertidos que extrovertidos, que no acceden fácilmente a hablar, que se apagan cuando se enfrentan a jóvenes provenientes de lugares geográficos más amplios, que son poco sociables y tímidos: "Hay más introvertidos que extrovertidos, sí es una característica y reitero se denota, se denota en las actividades" (Director de Bachillerato). De acuerdo con el sacerdote son extrovertidos: "Con quienes tienen confianza sí, con quienes no, son sumamente cerrados, no sueltan".

También se les percibe como poco sociables y esta característica se atribuye nuevamente a una cuestión natural en ellos; es decir, basándose en un aparente defecto original a través del cual se atribuyen a los jóvenes otras imperfecciones y atributos deseables pero no deseados por ellos (Goffman, 2006). Se enfatiza que no poseen la sociabilidad como una característica distintiva:

... por naturaleza no son muy sociables, no es una características que los distinga, pero se les ha hecho ver la importancia de que lo empiecen a manejar, que eso va a abrir puertas;

Sin embargo y a pesar de que no son sociables, de acuerdo al director de preparatoria,

... la gran mayoría están en ciudades, de los que han podido terminar una carrera, la gran mayoría, y algunos otros reitero dispersos en alguna comunidad, pero uno que otro.

Al parecer, aún con estos rasgos que se les han atribuido (el ser introvertidos y poco sociables) han elaborado su proyecto de vida fuera de sus comunidades, más aún han creado condiciones de adaptabilidad a las ciudades: "...Yo considero que sí [para los jóvenes es fácil adaptarse a otros medios] porque todos los que van tardan años". Esta deducción del director de telesecundaria tiene puntos de encuentro con las autopercepciones de algunos jóvenes:

Me considero sociable, me gusta tener una relación con los demás, este pues amigable, comprenderlos, este ayudarlos, apoyarlos en lo que ellos quieran y sin esperar nada a cambio, por ejemplo decir lo ayudé, ahora que me ayude también. Soy una persona así, me considero sociable (Egresada de bachillerato. Radica en El Cardonal)

El director de la telesecundaria, en contraposición con lo que expresan los directores de primaria, bachillerato y el sacerdote, incluso expresa cierto orgullo por el trabajo que realiza con los estudiantes y lo que algunos de ellos han logrado fuera de sus comunidades. Más allá de ver como un problema la interacción de sus estudiantes con los jóvenes de la ciudad por su timidez, se coloca como parte del éxito que refiere de sus alumnos, con lo que muestra una identidad mayor con ellos, incluso a diferencia de los otros adultos, los identifica como sociables:

En estos años estamos trabajando con la estrategia de cómo mejorar la calidad educativa en las aulas; y paréceme que nos ha funcionado, tenemos un exalumno que se ha destacado a nivel bachillerato, tiene el primer lugar a nivel nacional de física y entonces nos honra.

La variedad de estas configuraciones sobre la apertura, sociabilidad o naturaleza cerrada mencionados por tres de los adultos, denota cierto localismo y refuerza la idea de hegemonía, en el sentido de que las personas que son de ciudad perciben como inferiores a quienes son de las comunidades; no obstante que comparten rasgos de distinta índole como la actividad de subsistencia, la arquitectura de sus viviendas, el tipo de alimentación, entre otros. Esto también se percibe en la convivencia entre estudiantes quienes "hacen menos" a los que proceden de comunidades más pequeñas no obstante que pertenecen al mismo municipio. Una joven radicada en la cabecera municipal de El Cardonal hace referencia a que sus compañeros de bachillerato la han discriminado: "A veces unos nos hacen sentir menos porque pues somos de pueblo, somos este... como que menos importantes". Además reflexiona en las causas y las consecuencias de la discriminación; en su reflexión es posible inferir el racismo introyectado (Schemelkes, 2003) que reflejan algunos jóvenes cuando se insertan en un medio urbano: "En el bachillerato, los que venían de la ciudad de Ixmiquilpan nos decían, no es que ellos vienen de Nicolás Flores, ellos vienen de pueblo". Esta inferiorización cultural ha dado lugar a la "transfiguración cultural" referida por Bartolomé (2004: 73); sin embargo no siempre los reposicionamientos culturales implican abandono de la cultura o renuncia de la identidad.

En la matrícula estudiantil en un Colegio de Bachilleres del lugar, convergen jóvenes originarios de distintas poblaciones del municipio, lo que puede también motivar un entrecruzamiento de miradas desde una perspectiva de subalternidad, de prestigio y desprestigio y de compasión hacia quienes provienen de las culturas más débiles: "Por lo menos le estaría yo hablando de unas 25 comunidades de donde vienen nuestros jovencitos" (Director de Bachillerato).

Es importante destacar el aspecto que se refiere a la diversidad cultural al interior de un Colegio de Bachilleres ubicado en una zona rural, el cual también se muestra como un contexto que exhibe a una convergencia de culturas pero estratificantes. Los estudiantes de los grupos menos representativos que convergen en este contexto, al interactuar con personas de la cultura más representativa, también se enfrentan a situaciones de tensión cuando un señalamiento negativo se convierte en estigma por defecto, falla o desventaja, en este caso de carácter (Goffman, 2006). También en estos espacios la cultura mayoritaria es la que marca la pauta de las interacciones cuando se presta notoriedad a diferencias negativas por origen.

Estos jóvenes, cuando ingresan a una institución de educación superior, lo hacen con estas marcas, las cuales son susceptibles de rehacerse y atenuarse a través de un abordaje de la diversidad cultural más inclusivo, que solamente describirla como una multiplicidad de culturas, con lo que se corre el riesgo de únicamente dar notoriedad a la diferencia al "identificar el origen de la desigualdad en carencias y handicaps respecto a la población dominante" (Dietz, 2007:13)

La migración local de los jóvenes bachilleres, el hecho de que en la institución de educación media superior haya...

... alumnos de comunidades muy distantes, muy distantes, incluso hay jovencitos, muchos jovencitos que, que por seguir estudiando, la lejanía con su comunidad no les permite estar viajando, muchos jovencitos rentan aquí algún cuartito. (Director Bachillerato),

... muestra algunos de los procesos que, los que logren el acceso a una universidad, deberán rehacer. El nuevo desplazamiento del núcleo familiar, implica nuevos procesos de adaptación, de independencia, de asimilación de nuevas responsabilidades y de interacción social entre otros. En este sentido, la experiencia previa puede resultar una fortaleza más que una debilidad como aparentemente es percibida por el director del bachillerato:

Nosotros tenemos al año 17 eventos donde se concentran nuestros alumnos este, deportivos, de oratoria, declamaciones, de conocimientos, escoltas. En ocasiones somos sede aquí, en ocasiones son sede Tula, Huichapan no sé, y ahí se ve la dificultad que les cuesta a nuestros muchachos el poderse compenetrar. Cuando vemos que por ejemplo un alumno de Tula y de Tulancingo, pues se compenetran y desbordan, por las características precisamente en que está ubicado su entorno de ellos no.

Estos desplazamientos de ida y vuelta hacia zonas urbanas que los estudiantes realizan motivados por actividades escolares, aunados a las ideas comparativas que se realizan entre los mismos estudiantes y a las referencias descriptivas negativas que algunos adultos exteriorizan, son probablemente elementos a través de los cuales los jóvenes proyectan sus aspiraciones hacia contextos donde se puedan desarrollar como personas con más atributos positivos.

En este sentido, se percibe que el tránsito de bachillerato a universidad es un tiempo decisivo para los jóvenes del Valle del Mezquital. De acuerdo al director del Colegio de Bachilleres, casi la mitad de los estudiantes son hombres, por lo que probablemente es la etapa en la cual deciden dar continuidad a su preparación académica o migrar con fines laborales. Las respuestas de los adultos dejan ver que es más probable que ocurra la migración; no obstante que 102 de 103 jóvenes dijeron que les gustaría seguir estudiando. Ante esta perspectiva tiene sentido conocer cuáles son las aspiraciones de los estudiantes y comprender también que uno de sus principales retos es terminar una carrera universitaria en su propio país, aunque lo que quieren ser pasa a un segundo plano frente a lo que pueden ser, dadas sus posibilidades reales de alcanzar lo primero.

 

"Tienen aspiraciones de superarse, creo que por lo menos vislumbro ese deseo", aspiraciones, retos, metas, deseos y sueños de los jóvenes

El mayor reto para los jóvenes es

... encontrarse consigo mismos, porque los pobres muchachos ante un bombardeo mercantilista y también un bombardeo consumista, viven en un mundo ajeno, se enajenan, están muy sacados de sí mismos, no y entonces un reto muy grande es el encuentro consigo mismos de los jóvenes, vivir dueños de sí, encontrarse consigo mismos y abrirse por eso mismo a lo trascendente, tanto a trascender en la tierra como a trascender en la vida espiritual, creo que eso es un reto muy sublime y muy grande que los jóvenes tienen (Sacerdote Ixmiquilpan).

"Esta aspiración a la trascendencia ofrece un terreno común para el diálogo intracultural..." (Panikkar, 2006: 28) e intercultural porque para los jóvenes superarse significa estudiar, terminar una carrera, trabajar, ayudar a la familia o a la comunidad. Algunos estudiantes egresados de bachillerato dicho en sus propias palabras, quieren "tener una buena carrera", "lograr una carrera que pueda ejercer", "ingresar a una universidad para estudiar", "terminar una carrera", "estudiar gastronomía", aunque ello significa cambio, migración, reelaboración de hábitos personales, sociales y culturales, y significa también que tienen visualizado lo que pueden hacer en un futuro inmediato. Tener esta visualización de lo que quieren y lo que pueden, —varios estudiantes han hecho uno o dos intentos de ingreso a una o más universidades y han sido rechazados y la mayoría de ellos ingresan a una institución que no era su primera opción como ellos lo refieren— los coloca frente a un nuevo reto, la adaptación y permanencia en una institución educativa y los lleva a enfrentar una situación de tensión que puede ser equivocadamente percibida como defecto de carácter por incapacidad para obtener logros significativos y ausencia de motivación para encontrar una opción de desarrollo personal y de trascendencia.

Es importante hacer notar que cuando los jóvenes desean algo (un bien tangible o intangible), este deseo no deriva de una aspiración espontánea y momentánea, sino como resultado de sus propias historias, de sus experiencias y las de otros. Ya han construido una historia en sus comunidades. Es en sus comunidades que sientan bases educativas, (preescolar, primaria, secundaria, bachillerato) y es en las que diseñan la siguiente estrategia que desean aplicar fuera de ellas: ingresar a una Universidad.

En esta anticipada asimilación de cambio, se confirma la idea de que "no hay conservación de una realidad viviente sin cambio y transformación" (Heise, 1994: 4), sobre todo cuando "tropezamos invariablemente con las fronteras horizontales, con la cultura del otro" (Panikkar, 2006: 28). De acuerdo con un joven originario de El Espíritu, quien recientemente concluyó una licenciatura, "en estos últimos años se ha visto más jóvenes con una carrera terminada, digamos como que en estos últimos cinco años porque antes terminaban a duras penas con el bachillerato". La predisposición al cambio está propuesta, la mayoría aspira a dar continuidad a un proceso educativo escolar a través del cual perciben un crecimiento personal y mencionan que quieren continuar sus estudios por superación personal.

En diversas comunidades de Ixmiquilpan y El Cardonal, aún cuando las historias de éxito no son todas, las expectativas de vida de los jóvenes, lo que desean en lo que sueñan,

... para algunos es terminar una carrera y para otros a más veo que sí se desesperan un poquito al ver a otros jóvenes que sí terminan una carrera y no logran ubicarse en el mercado laboral y eso sí los desanima y mejor toman como opción emigrar a Estados Unidos (Lic. en Contaduría. El Espíritu).

Las aspiraciones están colocadas a la par de una preparación académica, la cual aparece como un primer paso hacia la trascendencia en el sentido de estar construyendo las condiciones necesarias para cruzar fronteras internas (de una comunidad a otra, de una ciudad a otra, de un estado a otro) con la finalidad de alcanzar condiciones de vida diferentes más allá de lo que les es conocido, de lo que hasta ahora han poseído.

[Decidí estudiar una carrera]: Porque quiero cambiar el panorama de la familia quiero un poco de desarrollo, crecimiento tanto en mi persona como en mi familia o en la comunidad participar, ser activo en la solución de problemas de la comunidad (Egresado de bachillerato).

Las aspiraciones de los jóvenes no son respuestas momentáneas que se refieren a "sueños", son más bien fruto de historias y experiencias más arraigadas, de lo que es posible percatarse cuando algunos niños de los distintos grados de una escuela primaria, dejaron ver que tienen aspiraciones profesionales. Mencionan universidades en las que les gustaría estudiar, las conocen porque asisten a ellas sus hermanos o un vecino. Un niño mencionó que quiere ser doctor, una niña dijo que quiere ser enfermera, otra ginecóloga, una más artista, otra dentista. Al parecer los pequeños sí tienen configuraciones acerca de lo que significa estudiar una profesión, lo que parece deberse a que han tenido experiencias que los acercan a esas configuraciones, cuando el padre, un hermano o un vecino de la localidad en donde viven son profesionistas. Los jóvenes de bachillerato parecen conservar esas aspiraciones, 103 de ellos mencionaron 37 carreras y 14 universidades distintas, a las que desean ingresar.

Como se puede esperar, ninguno parece desear permanecer en situaciones adversas que prolonguen su estado de bajo desarrollo. Lo que desean está cimentado en alguna posibilidad de éxito, pero sus deseos no son percibidos como una aspiración real, un sacerdote de Ixmiquilpan reconoce que los jóvenes "tienen aspiraciones de superarse y de poder hacer una carrera, una carrera universitaria y tienen como deseos de superación, creo que por lo menos vislumbro ese deseo", pero concibe las aspiraciones laborales como sueños en los jóvenes, como algo que está fuera de su alcance: "Sueñan, sueñan con buenos trabajos, con tener un buen trabajo y con servir, servir, quieren superarse, quieren tener un buen trabajo y quieren prestar un servicio a la comunidad y a la familia".

La imagen que el sacerdote tiene de los jóvenes va más allá de percibirlos como soñadores:

A veces los pobres muchachos, como que hay una como resignación, como no tener muchas aspiraciones a luchar, un conformismo. Creo que el gran problema es que no tienen quién les ayude a ver las cosas de otra manera. Entonces en general creo que, que como que no se plantean mucho el esfuerzo, no quieren aquello que implique esfuerzo, que implique luchar, que implique exigencia.

Complementa esta idea cuando dice que las profesiones que les atraen es "la que cueste más barata y menos tiempo y la que les dé más dinero"; sin embargo, hay ejemplos que muestran un sentido opuesto. Una joven originaria de la cabecera municipal de El Cardonal pretende ingresar a la carrera de Gastronomía en la universidad estatal, pero ha pospuesto sus planes debido a los costos de la misma y aunque su padre no ha podido sostener económicamente esta aspiración, ella ha obtenido un empleo que no obstante ser demandante y poco remunerado, lo acepta porque cree que a través de él, en algún tiempo podrá tener la cantidad de dinero que le permita inscribirse a la profesión que desea.

Los cuatro adultos ubican como aspiraciones de los jóvenes, tener una buena casa, un auto y otros bienes materiales, de acuerdo a lo que éstos mencionaron su mayor deseo es terminar una carrera, ser profesionistas. Y es interesante notar que aunque no son deseos opuestos entre sí, la idea de desear un bien material se percibe desde el otro como algo negativo, aspecto muy discutible ya que la conformación de un patrimonio tangible, es parte reconocida y legítima de su proyecto de vida.

El director de la primaria hace una afirmación más categórica aún en relación con los aspectos que los niños están dispuestos a no cambiar y a cambiar:

... yo creo que el de la comodidad familiar. Pretenden ellos estar en una mejor casa; tener una mejor cocina, un mejor automóvil, tener un automóvil. Ésas son. Donde no se ve mucho interés en poder cambiar, la relación familiar, o sea ser una buena familia por encima de los bienes materiales. Llevar una buena relación familiar por encima de los bienes materiales, no se ve muy claro. Están los bienes materiales por encima de los valores.

Cuando dice que en los niños los bienes materiales están por encima de los valores, da la idea de que lo material no constituye un valor ni por su utilidad ni por su origen y destino. El patrimonio de las personas está constituido por bienes tangibles e intangibles, aunque en muchas ocasiones se reducen a lo mínimo, no es posible optar por unos u otros, son necesarios ambos. Al parecer esto se entiende para algunos estratos de la sociedad, pero no para otros.

La posición social está relacionada con la habilitación hacia recursos materiales y sociales y además con una alta deferencia, respeto y legitimidad acordada con aquellos géneros, razas, grupos étnicos, castas y sexualidades que privilegian las sociedades (Holland, 2003).

Por otra parte, resulta interesante confrontar y discutir las afirmaciones de los cuatro adultos con las de los jóvenes estudiantes en el sentido de que los primeros sostienen que los jóvenes sueñan, desean y esperan una oportunidad para irse a Estados Unidos:

Las expectativas profesionales han bajado, han disminuido. Su expectativa más que profesional es de empleo. Y la influencia de la gente que asiste a Estados Unidos al empleo, influye directamente en esas expectativas, el niño ya no piensa en ser un profesional, sino en ser un migrante más (Director de Primaria).

Los jóvenes sin embargo, han trazado un plan de vida en su país de origen, aunque tengan que desarrollarse fuera de sus comunidades porque legítimamente pretenden cambiar aspectos de vida cotidiana que no encuentran en ellas.

En este sentido además de percibir el fenómeno de la migración como un bien a través del cual se pueden alcanzar otros bienes, puede percibirse como indicio de inconformidad. Reforzado con la idea de que los jóvenes, han trazado un plan de vida en su país de origen, en sus comunidades o fuera de ellas, y sólo el hecho de no poder cumplir con este plan educativo les hace poner su mira en otro país y no viceversa como aparentemente se percibe por los adultos.

En contraste, de acuerdo con sus auto-descripciones, el punto que mejor ubica a los jóvenes son sus aspiraciones, ya que las han conformado con el tiempo, influidas por su propio medio en el cual han construido sus historias personales. En este sentido, sus aspiraciones son parte de su propia experiencia la cual representa el andamiaje de la proyección que de ellas hacen hacia un nuevo medio que más allá de significar un cambio en sus identidades, se vislumbra como un posicionamiento de ellas (Holland, 2003)

Las aspiraciones son en este sentido la conexión entre la certidumbre de la historia de cada uno de ellos y la incertidumbre de lo que podrán realizar. Constituyen en el presente, parte de lo que ya son, están estudiando y quieren seguir haciéndolo porque al parecer la idea de superación va unida al de preparación académica. Algunas de sus razones para continuar con esta preparación son: superación, progreso, salir adelante, aprender, tener conocimiento, tener trabajo digno, ser una persona importante, crecer personal y profesionalmente, entre otras.

Las aspiraciones de los jóvenes, están relacionadas con referentes de éxito; es decir, cualquier tipo de mejora que perciben en otros y conlleva la posibilidad de ser alcanzada por ellos. Una de las líneas de éxito en este momento de sus trayectorias, puede quedar cruzada por estrategias emergentes que ellos denominan segundas y terceras opciones, las que indican una flexibilidad, adaptabilidad y resiliencia frente a sus situaciones de bajo desarrollo.

Sus aspiraciones de trabajar en la iniciativa privada, en empresas de prestigio como ellos mismos lo expresan o en grandes organismos descentralizados o paraestatales, puede estar también alimentada por la ubicación geográfica de la región, ya que está rodeada de importantes zonas industriales y comerciales como las ciudades de San Juan del Río y Querétaro, Pachuca y la zona de Tula-Tepeji en el mismo estado de Hidalgo, que sirven de referente profesional y laboral a este tipo de jóvenes.

 

Discusión

Para los jóvenes que habitan en diversas comunidades del Valle del Mezquital, la migración es una forma de renovación de las relaciones familiares, las cuales muchas veces deben rehacerse dado el reacomodo geográfico de los integrantes. La reelaboración de la composición familiar implica más que una desintegración, como lo afirman los cuatro adultos, una nueva integración conformada a partir de las necesidades y aspiraciones de cada sujeto, las cuales están dirigidas hacia la búsqueda de opciones de preparación académica, laboral o de ambas.

Al transitar por una etapa de múltiples reposicionamientos, de bachillerato a universidad, los jóvenes están concibiendo sus aspiraciones las cuales están sentadas en dos fuertes andamiajes: sus posibilidades y su situación familiar. En este sentido, establecen y movilizan sus estrategias con referentes familiares, como ayudar a la familia, lograr que la madre ya no trabaje, estar cerca de la casa familiar. El entorno familiar parece ser más fuerte que mantener rasgos que conceden un estatus étnico. En las proyecciones de los jóvenes no se percibe la necesidad o la intención de dar continuidad a este estatus, pero sí se percibe la necesidad de mantener el nexo familiar como parte de su futuro inmediato.

Con esta base, las percepciones que los jóvenes tienen de sí mismos, parten de la idea de integración familiar, lo cual no significa necesariamente la cohabitación de sus integrantes, sino el fortalecimiento de las relaciones a través de una mejora personal y un logro profesional, que es contrapuesto a la cohabitación dado el bajo nivel de desarrollo de las comunidades y la imposibilidad muchas veces de estudiar una profesión y otras de tener un empleo dentro de ellas.

Los jóvenes perciben a la preparación académica como un medio de mejora social, económica y cultural e identifican las mejores opciones a partir de su alcance económico. No obstante la UNAM, el IPN o las universidades estatales son sus prioridades, muestran flexibilidad en su proyecto de continuidad académica porque estas opciones no son las únicas, tienen identificadas segundas y terceras opciones en otras instituciones educativas como son las universidades tecnológicas o los institutos tecnológicos que siguen siendo un medio de ascenso hacia un bien superior: la estabilidad económica y por consiguiente personal y familiar.

Como fuerte contraste, en las concepciones que los cuatro adultos tienen de los jóvenes, en cambio, no es posible identificar los rasgos que éstos últimos parecen tener de sí mismos; más bien, al parecer se siguen patrones de configuraciones que son tradicionalmente conformadas y exteriorizadas en medios mestizos, en el sentido de que los jóvenes de origen indígena poseen diferencias desventajosas frente a otros cuyo origen no es un grupo minoritario, las cuales les afectan en su desarrollo personal y profesional y tienden a reafirmarse en y desde un medio mayoritariamente "indígena", por los adultos de origen mestizo.

Estos adultos presentan una mirada de victimización y empobrecimiento hacia los jóvenes, tanto por el contexto social y económico en el que se encuentran, como por los rasgos que se adjudican a los muchachos en su persona y en su actuar. Desde el discurso se limita a los jóvenes en sus aspiraciones cuando se alude a que no son como otros, que para los adultos son referentes de jóvenes abiertos, sociables, decididos y casualmente originarios de medios urbanos.

Las esquematizaciones que presentan a los jóvenes que viven en comunidades indígenas como tímidos, introvertidos, poco sociables y con baja auto-estima, parecen más bien ser una reafirmación de una percepción discriminatoria. El origen influye en la ubicación de una sociedad dispuesta en estratos, lo cual significa que tiene una repercusión significativa en comunidades en las cuales convergen personas de distinto origen étnico, en este caso hñähñü y mestizo, lo que puede dar lugar a la falta de interés por renovar rasgos relacionados con un origen indígena, que algunos jóvenes manifiestan al insertarse en un medio mayoritariamente mestizo como son las instituciones de educación superior. La explicitación de la diferencia por origen, se muestra más arraigada en los adultos mestizos, quienes con frecuencia comparan a los jóvenes de origen hñähñü con los de las zonas urbanas. Dicha explicitación, parece más bien ser una reelaboración de la diferencia, dado que no se destacan rasgos diferenciadores de la cultura, sino múltiples rasgos individuales de jóvenes que forman parte del grupo mayoritario, los cuales al contrastarse con las formas de expresión y de interacción de muchachos provenientes de grupos étnicos, conforman nuevas diferencias negativas hacia éstos últimos.

Para los cuatro adultos, no siempre es perceptible el hecho de que los jóvenes están movilizando múltiples valores, —la estancia con la familia, la permanencia en sus comunidades, la decisión de estudiar o trabajar— como parte de sus historias y de sus experiencias. De acuerdo con el director de bachillerato, la gran mayoría están en ciudades, los que han podido terminar una carrera, algunos otros están dispersos en sus comunidades, pero son mínimos; es decir han tendido puentes que les permiten paradójicamente migrar y permanecer, transitar hacia nuevos medios en los cuales están en constante proceso de transformación, cambio y reinvención como una prueba de que tienen una parte del control de sus aspiraciones, aún cuando estos cambios, muchas veces se interpretan como desarraigos, como lo mencionó el sacerdote "no tienen arraigo en los pueblos".

Sin embargo, la realidad muestra que el apego y el arraigo a un lugar, sobre todo tratándose de jóvenes en formación, van unidos a las posibilidades de desarrollo de un proyecto profesional en particular y un proyecto de vida en general.

 

Referencias

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Referencia electrónica: www.rae.es

 

Notas

** Se autoriza la copia, distribución y comunicación pública de la obra, reconociendo la autoría, sin fines comerciales y sin autorización para alterar, transformar o generar una obra derivada. Bajo licencia creative commons 2.5 México http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/mx/

1 Estas encuestas corresponden al número de estudiantes que se presentaron a realizar trámites académicos en el Colegio de Bachilleres durante el periodo comprendido entre los meses de julio y agosto de 2007.

2 Lo fatal entendido como lo inevitable, como algo que necesariamente tienen que ocurrir.

3 Dato obtenido en las encuestas aplicadas a estudiantes recién egresados de un bachillerato ubicado en El Cardonal, Hgo.

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