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Dilemas contemporáneos: educación, política y valores

versión On-line ISSN 2007-7890

Dilemas contemp. educ. política valores vol.9 no.1 Toluca de Lerdo sep./dic. 2021  Epub 03-Nov-2021

https://doi.org/10.46377/dilemas.v9i1.2839 

Artículos

Caracterización epistemológica de la formación de pregrado de la carrera Licenciatura en Educación, Logopedia, en la Universidad de Granma, Cuba

Epistemological characterization of the undergraduate training of the Bachelor of Education career. Speech therapy at the University of Granma, Cuba

Clara María Rodríguez Vázquez1 

Elba Rosa Figueredo Vila2 

1Licenciada en Educación Especial y Máster en Promoción de Salud. Profesora Auxiliar de la Universidad de Granma, Cuba. E-mail: crodriguezv@udg.co.cu

2Licenciada en Defectología y Máster en Investigación Educativa. Profesora Auxiliar de la Universidad de Granma, Cuba. E-mail: efigueredov@udg.co.cu


Resumen

La formación de pregrado del estudiante de la carrera Licenciatura en Educación, Logopedia, demanda del desarrollo de competencias comunicativas, dentro de las cuales ocupa un lugar destacado la comunicación asertiva, como condición para conformar el sentido y significado de la profesión a partir de la influencia que sobre él ejercen los diversos factores, el conjunto de actividades curriculares en las que se involucra y su incidencia desde la práctica laboral, donde asume roles que connotan su formación profesional. En tal sentido, el objetivo del presente artículo radica en congregar los principales fundamentos epistémicos que sustentan el proceso de formación de pregrado del licenciado en Educación, Logopedia, con énfasis en la comunicación asertiva, en la Universidad de Granma, Cuba.

Palabras claves: formación de pregrado; comunicación; comunicación asertiva; proceso de atención logopédica

Abstract

The undergraduate training of the student of the Bachelor of Education, Speech therapy, demands the development of communicative skills, within which assertive communication occupies a prominent place, as a condition for shaping the meaning and meaning of the profession from the influence that various factors exert on him, the set of curricular activities in which he is involved and their incidence from the work practice, where he assumes roles that connote his professional training. In this sense, the objective of this article is to bring together the main epistemic foundations that support the undergraduate training process of the Bachelor of Education, Speech Therapy, with an emphasis on assertive communication, at the University of Granma, Cuba.

Key words: undergraduate training; communication; assertive communication; speech therapy process

Introducción

La educación es una trascendental vía para garantizar el futuro de la humanidad y le corresponde la formación de un hombre capaz de llevar adelante el desarrollo social de manera sostenible para enfrentar los grandes desafíos que amenazan a la humanidad; en tal sentido, es preciso comenzar los cambios necesarios para lograrlo; ello implica, que debe ser, además de meta, instrumento para su propia consecución.

En correspondencia con lo anterior, la calidad de la educación superior constituye una herramienta indispensable para lograr la formación de profesionales competentes que sean capaces de contribuir a que la humanidad pueda progresar hacia los ideales de paz, libertad plena y justicia social. En este sentido, se aprecia un desarrollo extraordinario de la calidad de la educación superior en países desarrollados y en los que se encuentran en vías de desarrollo. La formación de profesionales competentes constituye la meta de las universidades y se comprende cada vez mejor su vital importancia para la economía y el mantenimiento y desarrollo de la vida.

Cuba, en la última década, se ha caracterizado por transformaciones en los ámbitos socioeconómico, político, tecnológico y científico, imponiendo nuevos desafíos a las universidades. De ahí que constituye una exigencia actual para estas instituciones estar plenamente identificadas con su misión social de formar profesionales competentes, y a la vez, comprometidos con el futuro de la humanidad.

La actuación profesional ética, comprometida y responsable, no es el resultado del desarrollo de conocimientos y habilidades sino de valores profesionales que se construyen y reconstruyen en el proceso de formación del profesional como persona en el ejercicio de la profesión. De lo que se trata, es de desplazar el centro de atención en las universidades de una formación academicista, centrada en el conocimiento como criterio de eficiencia profesional, hacia una formación humanista centrada en el desarrollo del profesional como ser humano que se construye en el ejercicio de una profesión y como tal se desempeña en ella (González, M. V, 2007 p.113-138).

El proceso de formación de profesionales en la carrera de Licenciatura en Educación, Logopedia exige de una educación que considere como requisito esencial su carácter contextualizado, un enfoque sistémico y dinámico, y que asuma, como componente curricular los problemas profesionales que debe resolver el futuro egresado. Esta realidad impone un reto a la dirección del proceso de comunicación educativa y, por tanto, a sus actores principales que son los profesores y los estudiantes.

Desarrollo

El término formación es tratado por diferentes investigadores, entre ellos, Álvarez, C.M. (2002) ; Chávez, J.A, Suárez, A y Permuy, L.D (2005). Algunos de los cuales lo definen como categoría pedagógica, lo interpretan como proceso, actividad o evolución, cuya máxima pretensión es el desarrollo de las potencialidades del individuo a partir de las relaciones de lo externo y lo interno. Otros reconocen la formación como finalidad de la educación y dirección del desarrollo, expresado en la posibilidad o no, de una implicación activa del sujeto no solo en el conocimiento de sí mismo y su entorno, sino además en la transformación de ambos, con lo cual las autoras concuerdan plenamente. De manera general, consideran que tanto la formación como el desarrollo tienen sus propias regularidades. Indican que el desarrollo responde esencialmente a las condiciones internas (psíquicas) del sujeto que aprende, sin que implique la no consideración de la influencia socioeducativa; mientras que la formación está más ligada a las regularidades del proceso educativo que se encuentra en su base.

En correspondencia con lo anterior, el profesional de la Logopedia debe estar preparado para brindar las ayudas en el proceso preventivo, correctivo y desarrollador en los diferentes escenarios de actuación y en las actividades tales como la exploración logopédica, la clase, el tratamiento logopédico individual y grupal, lograr identificar en los educandos sus preferencias, motivaciones, estrategias de aprendizajes, estilos de comunicación, la manera en que expresa sus emociones, uso del lenguaje y la calidad de este.

De ahí, la importancia de desarrollar un proceso de formación del profesional de la Logopedia que responda, de la manera más fiel posible, a las exigencias sociales que su tiempo demanda; que cada vez tenga mayor calidad, apreciable esencialmente en los propios resultados.

En este particular, se asumen las posiciones de Fuentes, G.H. (2008), el que considera “la formación como un proceso social y cultural que obedece al carácter de la integridad del desarrollo de la capacidad transformadora humana que se da en la dinámica de las relaciones entre los sujetos en la sociedad, en constante y sistemática relación, capaz de potenciar y transformar su comportamiento en el saber, hacer, ser y convivir de estos sujetos” (p. 195).

Los criterios en relación con la formación permiten una comprensión de este proceso con atención a los aspectos que dan cuenta de su carácter multidimensional, como expresión de las relaciones formación-cultura-educación y aprendizaje-desarrollo humano.

En el abordaje de este proceso, en el ámbito mundial y latinoamericano, desde una concepción general de la formación de pregrado del docente, los investigadores declaran la existencia de diferentes modelos y paradigmas que manifiestan divergencias y puntos de encuentro al concebir el proceso a partir de una representación del profesional que se necesita; así, por ejemplo, en los estudios realizados por González, M V. (2007), se destaca la existencia de cinco paradigmas: culturalista, psicologicista o personalista centrado en el proceso, sociologista, técnico centrado en el producto y el técnico-crítico centrado en el análisis; por su parte, García, J. S. (2011) precisa cuatro de ellos, el tradicional-artesanal, el comportamental, el orientado a la indagación, y el personalista o humanista.

Estos paradigmas se sustentan en las tendencias pedagógicas contemporáneas y las corrientes psicológicas de las que asumen las principales posiciones teóricas para fundamentar el proceso de formación de pregrado, desde enfoques fragmentados particularmente en los aspectos externos de la preparación del profesional para el ejercicio de su labor docente.

En esta dirección resulta atinado asumir que la formación de pregrado es el proceso enseñanza-aprendizaje que permite la aproximación gradual del estudiante al objeto, contenido y métodos de la profesión a partir de la interacción con la teoría, con los sujetos del contexto de actuación pedagógica y en especial con la práctica que desarrolla desde el primer año de la carrera.

De continuidad con las posiciones que declaran los autores anteriores, se considera que en ese proceso se alcanza un nivel inicial en la configuración profesional, que emerge de la integración y la sistematización de los saberes de las ciencias de la profesión, de las habilidades y capacidades configuradas en las competencias que garantizan el desempeño responsable en los diversos contextos educativos, al potenciar el dominio del modo de actuación.

Desde estas consideraciones se revela la formación de pregrado como el proceso eminentemente formativo orientado al desarrollo integral del estudiante en y desde los procesos profesionales en los diferentes contextos, según las relaciones dialécticas entre lo teórico y lo metodológico para garantizar un egresado, educador social competente, comprometido con su profesión.

Estas conceptualizaciones sustentan la formación de pregrado del estudiante de la carrera Licenciatura en Educación, Logopedia, desde la visión de la formación integral del estudiante universitario que constituye idea rectora principal de la Universidad Cubana.

A partir de los presupuestos antes referidos, la formación integral se concibe como un proceso que se sustenta en un enfoque dialéctico humanista; constituye un proceso personalizado que descansa en la relación de lo cognitivo y lo afectivo, que tiene como rasgo distintivo la reflexión y el desarrollo de capacidades.

En dicho proceso subyace la contradicción dialéctica que se establece entre la cultura, la educación y el desarrollo, y que tiene como proceso mediador el aprendizaje. Esta contradicción explica la dinámica de la formación del estudiante universitario y representa un proceso de socialización mediante el cual el sujeto deviene ser profesional.

Desde este enfoque, la formación integral significa la preparación de los estudiantes para la producción de conocimientos, la innovación, la creación y la anticipación, capacidades que están en correspondencia con las demandas del desarrollo científico y social actual; todo ello sobre bases éticas. Consecuentemente con lo apuntado, se considera que la dinámica social del proceso de formación de pregrado se configura por los procesos externos, relacionados con la situación social que enmarca la formación.

Los anteriores presupuestos develan la esencia educativa del proceso de formación de pregrado de la educación y de la carrera Licenciatura en Educación, Logopedia en particular, y en esa dirección se connota la educación como categoría esencial de la Pedagogía, estudiada además desde otras ciencias sociales.

Entre los modelos educativos se asume la concepción humanista, conocida también como desarrolladora, la que tiene como premisas el énfasis en los componentes personales, flexibilidad, métodos no directivos, dinámicos y participativos, papel activo, creador, investigador y experimentador, estímulo a la individualidad, espontáneo, orientador, sujeto activo, creador del conocimiento, reflexión, intereses cognoscitivos propios, implicación y compromiso. Esta concepción asume el sujeto como protagonista de todo el fenómeno educativo y el proceso pedagógico.

Una mirada desde la Psicología a la formación de pregrado permite situar sus fundamentos en los postulados del enfoque histórico-cultural, referentes teóricos integradores que sustentan la complejidad del desarrollo humano, en el que se destaca el papel de las mediaciones en la caracterización de esos procesos. Desde esa perspectiva teórica, se reconoce el papel de la actividad y su carácter transformador en la formación del profesional en la medida en que este interactúa con la realidad educativa a partir de las acciones desarrolladas en el contexto de la práctica pre profesional, mediatizada por las condiciones particulares de las esferas de actuación, por las relaciones sociales que en ellas establece y por las exigencias de la profesión.

En principio, desde la teoría vigotskiana, se explica que todo proceso de formación tiene como objetivo preparar al sujeto como ser social, en el que la formación y la educación se expresan en una unidad, que se condicionan y presuponen mutuamente y supone la asimilación, la internalización y la exteriorización de los diferentes contenidos de la cultura, que tiene como mecanismo el aprendizaje y reafirma el necesario vínculo entre los procesos de educación y desarrollo. En ese orden de análisis se logra imbricar dialécticamente las categorías enseñanza, aprendizaje y desarrollo en el contexto del proceso formativo.

En consecuencia con la idea anterior, es indispensable precisar conceptos psicológicos como es la actividad, definida por autores como Leontiev, (1975); Rubinstein, (1980); Petrovski, (1981), entre otros, los cuales han realizado valiosos aportes al respecto.

En las aportaciones de estos autores se aprecia como sustento la relación sujeto-objeto. Al respecto resultan interesantes los aportes de Leontiev, (1975), acerca de la relación entre la categoría actividad y comunicación, en la variante presentada de la Teoría de la comunicación este autor se revela otra faceta no menos esencial, la relación sujeto-sujeto.

Vista en este plano, la comunicación actúa como una forma peculiar e independiente de la actividad del sujeto, su resultado no es un objeto transformado sino la relación con otras personas. Las formas y el contenido de la comunicación se determinan por las funciones sociales de las personas que entran en ella, por el sistema de relaciones sociales, por lo que existe una unidad dialéctica entre actividad y comunicación, donde se manifiesta la relación sujeto-objeto-sujeto.

Este punto de vista eleva la comunicación como una de las categorías más importantes para la psicología, dimana del análisis de la interrelación entre la comunicación y las relaciones sociales, realizado en obras desde el marxismo-leninismo, pues no se trata de la actividad solamente sino de la actividad y su relación con la comunicación, lo que resulta de vital importancia en esta investigación por tratarse del desarrollo de la comunicación asertiva para la atención logopédica integral en la formación de pregrado del estudiante de la carrera licenciatura en Educación. Logopedia.

En esta dirección, se asume el principio de la activación postulado por Vigotsky (1983) y desarrollado posteriormente por Leontiev, A. N. (1975), al considerarlo como la posibilidad del sujeto de movilizar todo el conjunto de recursos potenciales y reales para responder a una determinada situación concreta.

Este principio posee valor teórico y metodológico, toda vez que permite comprender e interpretar el carácter de la actuación del profesional en formación con atención a los recursos comunicativos, afectivos y motivacionales que le posibilitan cumplir con su rol profesional. Conforme a ello, se reconoce el carácter complejo de la actividad y su significación en la formación inicial del profesional tanto por las exigencias de la actividad de estudio como las que realiza en la práctica pre profesional a partir del sistema de acciones y operaciones que desarrolla y que exigen desarrollar la comunicación asertiva del sujeto en función del alcance de sus objetivos.

Cada actividad que realiza el profesional en formación implica tomar en cuenta las condiciones y requerimientos de los contextos en los cuales interactúa tanto con el objeto de la profesión como con los sujetos con los cuales se relaciona en la diversidad de acciones que desarrolla y en correspondencia con las esferas de actuación de su actividad, así como con la comunicación que se establece sobre su base.

De ese modo, a través de la actividad conjunta durante la atención logopédica integral, en la interacción con los niños, adolescentes y jóvenes con trastornos del lenguaje y la comunicación establece comunicación con los otros, lo que le permite estimular las potencialidades subjetivas de su personalidad de ahí la importancia de lograr el desarrollo de una comunicación asertiva.

En estrecho vínculo con la idea anterior se incorpora el papel de la categoría psicológica vivencia que fundamenta la relación afectiva del sujeto con el medio, lo que explicita el curso del desarrollo de las configuraciones psicológicas de los componentes afectivo-motivacionales y cognitivos que orientan y regulan al sujeto en la esfera profesional.

La vivencia, según Vigotsky (1983), es la unidad de análisis que permite explicar el desarrollo psíquico pues en ella están representados, en un todo indivisible, por un lado, el medio; es decir, lo experimentado por el sujeto; por otro, lo que el propio sujeto aporta a esta vivencia, y que a su vez, se determina según el nivel ya alcanzado por él anteriormente.

El autor considera la vivencia como el nexo en el que están relacionadas diversas influencias y circunstancias tanto internas como externas. Desde aquí se fundamenta la significatividad que adquieren los contextos de actuación para el profesional en formación, de manera que contribuya a la comprensión e interpretación de la realidad educativa. Esta categoría psicológica alcanza un valor innegable, desde ella se explica la unidad de lo afectivo y lo cognitivo como el principio que permite la construcción de significados y sentidos de la profesión.

Merecen atención, además, las aportaciones de Vigotsky (1983), en relación con el método de identificación de unidades de análisis. En este sentido, explica que una unidad se refiere a un producto del análisis que contrariamente al de los elementos, conserva todas las propiedades básicas del total y no puede ser dividida sin perderlas. La unidad de análisis se constituye en una parte en la que está presente el todo, lo que posibilita analizar desde esta unidad al proceso en su totalidad. Desde esta perspectiva, la delimitación de unidades de análisis en el estudio del proceso de formación de pregrado resulta esencial, en tanto permite precisar la esencia en el objeto que se investiga, y con ello, explicar el proceso y sus regularidades a partir de las unidades que lo constituyen.

Los procesos profesionales son intrínsecos de la profesión y connotan su perfil; se orientan a direccionar la formación del futuro egresado para desempeñar sus funciones y tareas en respuesta a las necesidades sociales. Son los que definen en su integración la actuación del profesional.

Al respecto, en la caracterización de la carrera Licenciatura en Educación, Logopedia, se refrenda, a su vez, que estos profesionales egresarán con una formación integral que los prepara para ejercer el proceso de atención logopédica integral a niños, adolescentes y jóvenes en las instituciones educativas, la familia y la comunidad.

Estas precisiones respecto a la concreción del objeto de trabajo de la profesión ofrecen las bases para delimitar como habilidades profesionales en la formación del Licenciado en Educación, Logopedia, los siguientes: Investigar problemas profesionales relacionados con la atención logopédica integral, mediante la aplicación de las herramientas de la investigación educativa; diagnosticar los trastornos lenguaje y la comunicación a los niños, adolescentes y jóvenes, su grupo, el entorno familiar y comunitario; comunicar empáticamente los contenidos socioculturales en los diferentes contextos de actuación; dirigir la atención logopédica integral en las instituciones educativas, según su esfera de actuación.

En este sentido, se reconoce que uno de los procesos profesionales más significativos en la formación de pregrado de estos profesionales de la educación es la dirección del proceso de atención logopédica integral con prácticas cada vez más inclusivas, de modo que se formen conocimientos, habilidades, actitudes, sentimientos y valores en los educandos que los prepare para la vida adulta independiente, la orientación vocacional e integración social laboral a partir de su función docente-metodológica.

Lo anterior se revela en el proceso de evolución histórica de la atención a los trastornos de la comunicación y el lenguaje y en su carácter desde el punto de vista socio-cultural; se concreta además objetivamente, desde lo teórico, sobre la base de los estudios e investigaciones científicas y en la práctica, mediante el sistema metodológico que se concibe de acuerdo con los diversos trastornos del lenguaje y la comunicación.

De esta manera, la formación del profesional en licenciatura en Educación, Logopedia, evoluciona a lo largo de los períodos históricos por los que transita la humanidad, en correspondencia con los avances de la ciencia y la técnica, y su concepción está permeada por las características de los sistemas económicos predominantes. De esta manera, se consolida la formación profesional, al tiempo que se combinan diferentes métodos y técnicas, tanto en el campo pedagógico como en el contexto médico, lo que no impide que ambas converjan en el objetivo de prevenir, corregir y/o compensar los trastornos del lenguaje y la comunicación.

En este sentido, se necesita atender las posiciones teóricas existentes en relación con los postulados y principios de la escuela histórico-cultural pues constituyen la plataforma de la teoría psicológica, con valiosas implicaciones a la teoría pedagógica. Es válido destacar que Vigotski, L. S. fue el padre de la Defectología como ciencia con una base marxista de la naturaleza, la sociedad y el hombre. Como se corrobora en el prólogo de su obra cumbre para la Pedagogía Especial: el tomo V de las Obras Completas Fundamentos de Defectología.

Actualmente, la Logopedia ha confirmado que los procedimientos propios de la pedagogía y la psicología, entre otras ciencias afines, son válidos para estimular, desarrollar y educar el lenguaje en correspondencia con las etapas de desarrollo en los niños y corregir, compensar o prevenir las alteraciones del lenguaje. En el caso de los trastornos del lenguaje y la comunicación, es necesario corregirlos en el ambiente más normalizado y facilitador para el establecimiento de relaciones interpersonales y de interacción lingüística: el círculo infantil, la escuela primaria, la familia, la comunidad, como los ambientes que posibilitan al hombre la expresión de necesidades, afectos y favorecen el proceso de socialización.

La concepción histórico-cultural sobre la formación de lenguaje, constituye un basamento esencial en la formación de pregrado del futuro profesional de la logopedia para comprender el cambio de perspectiva que requiere la labor educativa en los diferentes contextos: familia, instituciones educacionales y la comunidad. Los postulados de esta escuela clarifican que el desarrollo, no dependen exclusivamente de las particularidades biológicas del niño, sino de todo el sistema de influencias educativas y sociales de su entorno. Esta concepción ofrece una perspectiva más positiva del proceso de estimulación y atención logopédica a los trastornos del lenguaje y de la comunicación.

Los enfoques de la logopedia actual en nuestras instituciones educacionales y que el futuro profesional de la logopedia debe dominar son: ontogenético, preventivo, correctivo-compensatorio, comunicativo, de actividad y de integración e inclusión social.

En este sentido, en el diseño curricular se determina la concepción del profesional al que se aspira, expresada en el modelo del profesional, el plan de estudio y la estructura de los componentes de la formación, lo que se concreta en la estrategia de la carrera, con un carácter didáctico. El modelo del profesional contenido en el actual diseño curricular de la carrera Licenciatura en Educación, Logopedia, establece que la dirección del proceso de atención logopédica integral a niños, adolescentes y jóvenes en las instituciones educativas, la familia y la comunidad; es decir, en la que se concreta la labor que desarrolla el logopeda en sus contextos de actuación.

En consecuencia, se precisa profundizar en este concepto en función de esclarecer las posiciones teóricas y discernir los aspectos esenciales para potenciar su formación. En este sentido, Fuentes, G. H. (2008) lo define como las formas y procedimientos más generales de la actuación de un profesional que se manifiesta en cualquiera de sus perfiles ocupacionales y que le permiten interactuar y transformar su objeto de trabajo; es la generalización de los métodos empleados en la profesión.

En el análisis realizado por la autora queda explícito que el dominio del modo de actuación implica la comprensión e interpretación del método de trabajo para la actuación profesional, criterio que se sistematiza por Addine, F. F. (2002), cuando plantea que el modo de actuación del profesional de la educación se caracteriza por ser el sistema de acciones de una actividad generalizadora que modela una ejecución competente, indicadora del nivel alcanzado en el desarrollo de habilidades y capacidades que conforman la identidad profesional.

Las posiciones anteriores permiten clarificar aspectos comunes entre los autores consultados quienes comparten que el modo de actuación implica:

  • El dominio de conocimientos, habilidades, valores y capacidades más generales del objeto de la profesión, que le permiten la aprehensión del método para la actuación profesional.

  • El sistema de acciones de una actividad generalizadora modelada por la ejecución competente que conforma la identidad profesional.

  • El sistema de interrelaciones dialécticas que se establecen entre los problemas profesionales y los objetivos para actuar sobre el objeto de la profesión de forma estable y personalizada.

  • Es la generalización del método de trabajo de la profesión.

Diversos autores han investigado y aportado sobre la formación inicial en la universidad. Chirino, R V. (2002) lo define como: “Proceso de apropiación de conocimientos, habilidades, valores y métodos de trabajo pedagógico que prepara al estudiante para el ejercicio de las funciones profesionales pedagógicas y se expresa mediante el modo de actuación profesional que va desarrollando a lo largo de la carrera” (p. 59-69).

Esta definición es asumida por las autoras, por su aplicabilidad general, al poseer un carácter multiaspectual que incluye tanto lo cognitivo como lo afectivo, tanto el conocimiento como el valor y el aspecto dinámico aportado por el método y sus procedimientos; al no perder de vista el carácter social de todo proceso formativo, donde lo social es medio y fin, lo que facilita que la definición se contextualice al proceso de formación inicial de maestros logopedas.

La formación deberá incluir el desarrollo de habilidades en torno a saber - saber, saber - hacer, saber - ser y saber - convivir, lo cual garantiza la integralidad formativa y exige del claustro una actuación multiaspectual que prepare al estudiante para asumir responsable y creadoramente su accionar pedagógico. El encargo social del maestro logopeda responde al desarrollo integral de niños, adolescentes y jóvenes con diagnóstico de trastornos en el lenguaje y la comunicación; y ello debe realizarse desde una exitosa formación científica, metodológica, investigativa e ideo política.

Conclusiones

El estudio realizado permite orientar la búsqueda de los vínculos entre el proceso de formación inicial del profesional de la carrera Licenciatura en Educación, Logopedia, y el desarrollo de la comunicación asertiva para la atención logopédica integral.

El análisis realizado permita establecer los fundamentos epistemológicos del proceso de formación de pregrado del profesional de la Logopedia, entre ellos se destaca el Enfoque Histórico-Cultural de Vigotski, L.S, referente integrador que sustenta la complejidad del desarrollo humano, en particular la formación del lenguaje, basamento esencial para comprender el cambio de perspectiva que se requiere en la labor del futuro profesional.

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Recibido: 19 de Mayo de 2021; Aprobado: 21 de Julio de 2021

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