SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.4 número11PresentaciónLa Alianza del Pacífico: el regreso del regionalismo abierto a América Latina índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • No hay artículos similaresSimilares en SciELO

Compartir


México y la cuenca del pacífico

versión On-line ISSN 2007-5308

Méx.cuenca pac vol.4 no.11 Guadalajara may./ago. 2015

 

Opinión Invitada

México y Tailandia: cuarenta años de amistad creciente

Jorge Luis Hidalgo Castellanos1 

1 Miembro del Servicio Exterior Mexicano con rango de Consejero. Entre otros cargos diplomáticos en diversos continentes, fue Jefe de Cancillería en la Embajada de México en Tailandia hasta agosto de 2013. Actualmente labora en la Secretaría de Relaciones Exteriores.

En agosto de 2015 las relaciones diplomáticas entre México y Tailandia cumplen su 40° aniversario. Un breve balance de la relación bilateral de estos dos países, muy alejados geográficamente pero a la vez con similitudes en varios ámbitos, arroja resultados para celebrarlo. Ello también brinda la oportunidad de plantear un programa estratégico para fomentar la relación y hacerla crecer en beneficio mutuo, subrayando que la tarea no corresponde solamente a los diplomáticos o a los gobiernos; los empresarios, los académicos y el público en general también están incluidos en esta labor.

Formalmente, las relaciones diplomáticas entre México y Tailandia iniciaron en la década de los años setenta. Coincidentemente, en esa época México organizó dos eventos de resonancia global: su primer Campeonato Mundial de Futbol en 1970 y dos años antes la ciudad de México había alojado los Juegos de la XIX Olimpiada -primeros realizados por un país hispanohablante y ubicado en Latinoamérica-, en la que participó el Comité Olímpico de Tailandia. Sin embargo, México apenas si tenía presencia en el continente asiático y hasta entonces no contaba con un embajador en Bangkok. De hecho, en Asia sólo había embajadas mexicanas permanentes en Japón, China e Indonesia.

Por su parte, el otrora reino de Siam representaba para la mayoría de los mexicanos una tierra desconocida y muy lejana, por no decir exótica, entre otras causas debido a algunas producciones de Hollywood, pese a la antigua, profunda y vasta cultura tailandesa. En esa época el comercio entre los dos países era incipiente, al igual que el turismo y el intercambio educativo y cultural, entre otras razones por la lejanía física y el transporte aéreo aún poco desarrollado. En 1975 Tailandia tenía un poco más de 42 millones de habitantes y México apenas rebasaba los 61 millones.

Se puede decir que, en lato sensu, la relación de México con Tailandia se dio desde el siglo XVI, durante el virreinato de la Nueva España, a través del Acuerdo de Amistad y Comercio entre los reinos de Siam y de España (1598). Pero en strictu sensu, fue el 28 de agosto de 1975 cuando formalmente el Gobierno de México estableció relaciones diplomáticas con el Reino de Tailandia, cuyo monarca -Su Majestad Pumipón Adulyadei (Bhumibol Adulyadej), el actual rey Rama IX-, envió tres años después al señor Sukho Suwansirisu, su primer representante extraordinario y plenipotenciario a la capital mexicana, en 1978. Al primer embajador tailandés residente en la ciudad de México siguieron 19 más que a la fecha han entregado cartas credenciales a los presidentes mexicanos, incluyendo el embajador Surasak Chuasukonthip, quien lo hizo el 13 de febrero de 2015 en Palacio Nacional, un día después de haber arribado a México para sustituir al embajador Chirachai Punkrasin. Un signo más de la excelente relación bilateral. Adicionalmente, Tailandia cuenta con un consulado honorario en Monterrey y pretende abrir otro en Guadalajara.

Por su parte, México tiene desde 1983 un cónsul honorario en Bangkok y decidió en esa década establecer una embajada en Tailandia, como parte de un paquete de varias representaciones diplomáticas que abrió en el continente asiático en ese tiempo, con lo que aumentó su presencia hasta tener actualmente nueve, más tres consulados y una oficina de enlace. Así fue como en septiembre de 1989 comenzó a funcionar la Embajada de México en Bangkok, teniendo como su titular al embajador Enrique Michel Santibáñez. Desde entonces ha tenido ocho titulares más, incluyendo al actual embajador Jorge Chen Charpentier.

La relación política y coincidencia multilateral

En el ámbito político-diplomático, las cuatro décadas que han transcurrido desde 1975 arrojan un resultado positivo con varios asuntos en los que ambos gobiernos han tomado posturas coincidentes, particularmente en el ámbito multilateral. Destaca el Mecanismo de Consultas Bilaterales establecido en 2011 por los cancilleres de México y Tailandia para facilitar el diálogo de una manera flexible y que tuvo su primer ejercicio en octubre de 2014, en la sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, con resultados alentadores.

Las visitas de alto nivel a ambos países, incluyendo las de los jefes de Gobierno en diferentes ocasiones y la del príncipe heredero de Tailandia a México en 1996, se cuentan en la relación bilateral, si bien no ha habido visitas de Estado todavía.

Los contactos parlamentarios también han permitido que la relación bilateral se amplíe. Varias visitas de diputados y senadores de ambos países, a partir de 2001, son muestra de una voluntad de cooperación e intercambio entre los poderes legislativos que refuerzan el interés político. En el Congreso mexicano incluso se conformó en 2013 el Grupo de Amistad México-Tailandia.

En la esfera multilateral, México y Tailandia comparten posiciones en varios temas, como la reforma de la ONU a través del Movimiento Unidos por el Consenso, donde México ha desempeñado un papel relevante como impulsor de dicha iniciativa reformista del máximo organismo internacional. Tailandia, a su vez, en el marco de esta reforma es parte de la Iniciativa de Cuatro Naciones (Four Nations Initiative, 4NI). Temas como la promoción y respeto de los derechos humanos, el combate al terrorismo, las drogas y el delito, el desarme y el cambio climático son algunos de los que promueven de manera permanente ambos países. Sobre el último tópico, Tailandia, por conducto de la Comisión Económica y Social para Asia-Pacífico (UN-ESCAP, por sus siglas en inglés), órgano de las Naciones Unidas que tiene su sede en Bangkok, acoge todos los años reuniones de temática diversa, en particular del medio ambiente, en las que México tiene particular interés.

A nivel regional, Tailandia ejerce un papel relevante en el seno de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ANSEA), desde que se conformó en 1967, precisamente en su capital, y con cuyos miembros México tiene relaciones, por lo que la mancuerna con el reino tailandés resulta fundamental en diferentes asuntos, tales como la cooperación. Desde julio de 2012 Tailandia preside el Grupo de Relaciones ANSEA-China, esta última, potencia asiática con la que el organismo regional lidia cotidianamente y con la que sus 10 miembros mantienen una fuerte relación económica, político-diplomática y cultural. A finales de 2015 comenzará a operar la Comunidad Económica de la ANSEA (AEC, por sus siglas en inglés) con más de 600 millones de consumidores, lo que abre una gran oportunidad para México tanto para su sector exportador como para el de inversiones en el área de la AEC, donde podría producir y vender. Ello requiere de visión de su sector empresarial y arrojo para competir con productos y países de esa región. Asimismo, México, con su pertenencia -latinoamericana y norteamericana- a diversos grupos, alianzas, mecanismos y organizaciones regionales también presenta oportunidades político-diplomáticas y económicas para Tailandia y la AEC.

La participación de México y Tailandia en el Foro Económico de Asia-Pacífico (APEC) y en el Foro de Cooperación América Latina-Asia del Este (FOCALAE), por ejemplo, ofrece sin duda oportunidades de diálogo en temas de interés común.

Relaciones económicas crecientes

En el terreno económico, a lo largo de los 40 años de relación ambos países han aumentado el intercambio comercial, el turístico y las inversiones. De un comercio bilateral con menos de 20 millones de dólares a principios de los años ochenta, éste se duplicó en los noventa y para finales de la primera década del siglo XXI el intercambio de bienes y servicios bilateral superó los 3,000 millones de dólares. Es decir, en 30 años el comercio bilateral se incrementó en casi 15,000% y sigue creciendo, ya que en 2013 llegó a 4,700 millones de dólares y se espera que en 2015 éste alcance los 5,000 millones de dólares. Ése es el valor económico de la relación económica México-Tailandia y por ello debe importar y atenderse mejor todavía. Con esas cifras Tailandia se ubica como el sexto socio comercial de México en Asia-Pacífico, mientras que México es el segundo socio comercial de Tailandia en Latinoamérica.

Como parte de su estrategia de acercamiento comercial ambos países han impulsado encuentros recíprocos de sus sectores empresariales, en el caso de Tailandia con visitas a las ciudades de México y Monterrey y con grupos de hombres de negocios mexicanos que han viajado a Bangkok y Chiang Mai. Pero es imperante una presencia más activa de Proméxico en ese reino de Asia.

México está presente en Tailandia a través de Cementos Mexicanos (CEMEX Thailand), Metalsa (productor de chasises y partes para camiones y autobuses) y una filial en Bangkok de Kidzania, centro de entretenimiento educativo para niños. Asimismo, marcas mexicanas como Comparc del Grupo Infra, con la venta de equipo de soldadura y de seguridad laboral; Corona -la cerveza extranjera más vendida en Tailandia- y de los puros Santa Clara, Te Amo e Irene, que fueron introducidas en 2011, se conocen y consumen en el mercado tailandés, además de varias marcas de tequila. En junio de 2012 se logró el registro de la Denominación de Origen del Tequila (DOT) ante las autoridades tailandesas, lo que ha facilitado no solamente la venta de la bebida nacional mexicana sino combatir los productos comercializados en el mercado tailandés que incumplen con la DOT y la Norma Oficial Mexicana.

Por su parte, Tailandia es ejemplo de buenas prácticas de promoción turística que México puede aprovechar para atraer más visitantes, pues con menos de la mitad de la extensión de playa, una población de 65 millones de habitantes y el equivalente a la cuarta parte del territorio mexicano, Tailandia recibió en 2014 más de 20 millones de turistas extranjeros. Por su parte, México puede proveer su amplia experiencia en visados de turista para ingresar más rápido y fácil a su territorio. Suscribir un acuerdo bilateral en materia turística es prioritario y benéfico para ambas partes.

En ese mismo terreno, no obstante la distancia y la ausencia de vuelos directos, en los años recientes en promedio más de 10,000 turistas mexicanos visitaron Tailandia. Hacia México es menor el turismo tailandés, pero puede aprovecharse el interés en Norteamérica para ofrecer circuitos turísticos que lo incluyan -los tailandeses no requerirían visa mexicana si cuentan con la de Estados Unidos-, por lo que representa una ventana de oportunidad.

El marco jurídico bilateral

No obstante la positiva relación bilateral, el marco jurídico entre México y Tailandia es insuficiente si se considera el tiempo de la relación diplomática. Sólo tres instrumentos están en vigor: el Acuerdo de Cooperación de Aviación y Transporte firmado en 1992, el Acuerdo de Supresión de Visas a Pasaportes Diplomáticos y Oficiales de 1999 y el Acuerdo de Cultura y Educación suscrito en 2003. Adicionalmente, en noviembre de 2011 se suscribió en Honolulu el Memorándum de Entendimiento para establecer un Mecanismo de Consultas Políticas y otros Temas de Interés Común, ya referido. Es necesario fortalecer este marco bilateral y avanzar en los proyectos de acuerdos sobre asistencia administrativa e intercambio de información en asuntos aduaneros, así como los de asistencia jurídica penal, aduanera, narcotráfico, doble tributación y turismo, para concretar una mayor cooperación, dentro de un marco que brinde certidumbre.

En cuanto a los instrumentos interinstitucionales, existe el Acuerdo de Cooperación entre la Confederación de Cámaras de Comercio de Tailandia y el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior para la Inversión y la Tecnología (COMCE) de 1990, además del Acuerdo de Cooperación entre la Federación Industrial de Tailandia y el COMCE, firmado en 2003. La Oficina del Representante Comercial de Tailandia (TTR, por sus siglas en inglés) puede aprovechar más el Centro de Comercio del Sureste Asiático-América Latina y el Caribe (SEA-LAC), institución de la Universidad de la Cámara de Comercio de Tailandia que en colaboración con la TTR y las embajadas latinoamericanas en Bangkok se estableció en 2008.

La relación cultural

En lo que respecta a la promoción cultural y educativa entre ambos países, si bien ha habido programas de difusión e intercambio bilateral, esto aún no se corresponde con el peso y valor de las antiguas y grandiosas manifestaciones artísticas que Tailandia y México tienen y deben compartir: danza, música -incluyendo la erudita-, arquitectura, literatura, gastronomía, tradiciones y artesanías. En todas existe un amplio potencial a explorar para desarrollar y concretar acciones.

En los recientes años se han presentado muestras mexicanas de artes y tradiciones en The Jim Thompson Art Centre de Bangkok, en el Museo de Arte de la Universidad de Khon Kaen, en la Universidad de Chiang Mai, en el Centro de Arte y Cultura de Bangkok (BACC) y en otros prestigiados recintos de Tailandia. Los festivales gastronómicos mexicanos en restaurantes y hoteles de diversas ciudades del reino han demostrado el valor que se le da a la cultura mexicana en el reino asiático, dado que otras manifestaciones artísticas nacionales complementan dichos festivales.

Un ejemplo a destacar es la presencia de la mezzosoprano jalisciense Grace Echauri, asidua invitada de la Ópera de Siam, que resaltó en 2012 con su participación en la histórica premier del "Requiem for the Mother of Songs" con casi 500 artistas en escena, compuesto por el prestigiado maestro tailandés Somtow Sucharitkul en honor de la princesa Galyani Vadhana. Esta obra llevó tres años de trabajo al compositor tailandés, quien también dirige la Filarmónica de Siam. Es la primera composición de su tipo en el reino, lo que realza la participación de la cantante mexicana en la difusión de la música erudita en Tailandia. La mezzosoprano mexicana también fue una de las protagonistas de la premier de "El príncipe silencioso", ópera compuesta por el maestro Somtow en honor de Buda y que se presentó el mismo año en Bangkok.

En el ámbito cinematográfico México ha estado presente tanto en la Filmoteca Tailandesa de Salayá (National Film Archive and Cinematheque of Thailand) como en el principal evento tailandés en la materia, el Festival Mundial de Cine de Bangkok (BWFF) que se realiza anualmente en el mes de noviembre con la participación de filmes mexicanos en la sección Cinema Latino. En contrapartida, el director del festival tailandés asistió a la 27a edición del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG), en marzo de 2013, contribuyendo con ello a fomentar la relación cinematográfica de Tailandia y México.

Además del acuerdo bilateral de cooperación en la materia de 2003, se han suscrito convenios de cooperación interuniversitarios, entre los que destacan el de las universidades Chulalongkorn y Thammasat con la Universidad de Colima, y el de colaboración académica firmado en 2013 entre la Universidad de Guadalajara con la de Thammasat, así como del Departamento de Estudios del Pacífico y el Centro APEC de ambas universidades, respectivamente, que incluyen becas.

Así, la relación de México con Tailandia es digna de celebrarse, pues en 40 años ha sido productiva y sin roces. El futuro se antoja prometedor y puede rendir muchos frutos en diversos ámbitos, fortaleciendo el insuficiente marco jurídico bilateral actual con la firma de los acuerdos en negociación. México puede aprovechar el AEC y tener mayor presencia comercial en Tailandia y en el sureste asiático. También puede fomentar su cultura a través de la enseñanza del idioma español y de sus escritores por medio de la traducción de sus obras. Asimismo, puede apoyar aspectos como el Muay Thai en su intento de convertirse en un deporte olímpico e introducir en México el Takró, estableciendo asociaciones de ambos deportes tailandeses en su territorio, por mencionar sólo algunos temas para estrechar los lazos de amistad bilateral y hacerla crecer. En ello deben involucrarse todos los sectores. ¡Felicidades por los primeros 40 años!

Creative Commons License This is an open-access article distributed under the terms of the Creative Commons Attribution License