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Revista Chapingo serie ciencias forestales y del ambiente

versión On-line ISSN 2007-4018versión impresa ISSN 2007-3828

Rev. Chapingo ser. cienc. for. ambient vol.17 no.spe Chapingo ene. 2011

http://dx.doi.org/10.5154/r.rchscfa.2010.08.058 

Evaluación participativa de la degradación del suelo en la Reserva de la Biosfera Mapimí

 

Participatory assessment of the soil degradation in the Mapimí Biosphere Reserve

 

Heberto Ramírez-Carballo1; Aurelio Pedroza-Sandoval; Juan Guillermo Martínez-Rodríguez3; Ricardo D. Valdez-Cepeda2.

 

1 Graduado de la Maestría en Recursos Naturales y Medio Ambiente en Zonas Áridas Bermejillo, Dgo. C. P. 35230. MÉXICO.

2 Programa de Posgrado en Recursos Naturales y Medio Ambiente en Zonas Áridas de la Unidad Regional Universitaria de Zonas Áridas, Universidad Autónoma Chapingo. Bermejillo, Dgo. C. P. 35230. MÉXICO. (Autor para correspondencia) Correo-e: apedroza@chapingo.uruza.edu.mx.

3 Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias. Matamoros, Coah. C. P. 27440. MÉXICO.

 

Recibido: 19 de agosto, 2010
Aceptado: 09 de febrero, 2011

 

RESUMEN

La evaluación de la degradación del suelo es importante en la implementación de acciones de restauración, ya que permite identificar áreas prioritarias para su atención. Sin embargo, los métodos comunes de evaluación excluyen la participación de los propietarios de tierras, a pesar de que son quienes realmente toman las decisiones de uso y manejo de este recurso. El objetivo de este estudio fue generar información que sustentara la toma de decisiones para la implementación de acciones de restauración de suelo. Se aplicó una metodología participativa para la caracterización de áreas degradadas en cinco predios ganaderos de la Reserva de la Biosfera Mapimí. Los resultados indican que el 52 % de los 275 sitios evaluados, muestran una condición de regular a prioritaria para su restauración. El principal indicador físico de susceptibilidad a la erosión del suelo fue la cobertura vegetal, la cual está siendo afectada por la elevada carga animal concentrada en áreas de sacrificio por abrevadero (2,802 hectáreas por abrevadero). En el uso de metodologías de investigación-acción para las condiciones sociales, físicas y económicas del área natural protegida, es factible la planeación participativa en la restauración de suelos por erosión.

Palabras clave: Investigación participativa, erosión del suelo, impacto ambiental.

 

ABSTRACT

Soil degradation assessment is important to perform restoration actions, helping to identify priority areas for its attention. However, common assessment methods exclude the participation of landowners, even though they are decision makers on land use and management. The aim of the current study was to generate information that supports decision making for the implementation of soil restoration actions. A participatory methodology was applied for the characterization of degraded areas in five livestock farms of the Mapimí Biosphere Reserve. Results show that 52 % of the 275 evaluated places have regular to priority condition. The main physical indicator of susceptibility to erosion was vegetation cover, which is being affected because of the high number of livestock located in watering places (2,802 hectares per watering place). When action research methodologies are used for social, physical and economic conditions of the protected natural area, participatory planning is workable in soil restoration affected by erosion.

Keywords: Participatory research, soil erosion, environmental impact.

 

INTRODUCCIÓN

La desertificación es un proceso de degradación de la tierra que afecta al 40 % de la superficie terrestre (Holtz, 2003). Las actividades antropogénicas sin ordenamiento ecológico y el cambio climático global son las causas principales de este proceso, las cuales provocan, entre otros efectos, la pérdida de la cubierta vegetal, erosión hídrica y eólica, ensalitramiento, compactación, disminución de la materia orgánica y pérdida de nutrientes del suelo, así como la acumulación de sustancias tóxicas y sequía (Anaya, 2003).

En 1999 se estimó que en México, 30.5 millones de hectáreas (15 % del territorio) estaban degradadas, mientras que 95 millones (49 %) podían considerarse dentro del área de influencia de los procesos de degradación. La erosión hídrica constituye la forma más frecuente de degradación (37 %), seguida por la erosión eólica (14.9 %) y la degradación química (6.8 %). De la superficie total afectada, el 70 % presenta degradación de moderada a extrema. Las principales causas de la degradación de los suelos en el país son la deforestación (24 %), el cambio de uso del suelo (25 %), el sobrepastoreo (25 %) y las prácticas agrícolas ineficientes (16 %) (SEMARNAT, 2005). Desde esta perspectiva, la evaluación de la degradación del suelo es importante para la toma de decisiones, debido a que el objetivo principal es la identificación de áreas de alto riesgo de degradación en una superficie determinada (Castro et al., 2001; FAO, 2002). Sin embargo, la mayoría de los estudios sobre degradación de los suelos no incluyen la participación de los usuarios, quienes son importantes en el seguimiento a los programas para prevenir y revertir los procesos de degradación de los recursos naturales (Anaya, 2003).

Los principios establecidos por la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación adoptados por México mediante la creación del Sistema Nacional de Lucha contra la Desertificación, incluidos en la Ley de Desarrollo Rural Sustentable, establecen que se debe garantizar la adopción de los procesos de planeación y ejecución de programas de lucha contra la desertificación a nivel comunitario, para que se generen las condiciones de una planeación a escala regional (UNESCO, 1994 y PACD, 1994). Lo anterior, justificado en que las acciones hasta ahora implementadas se han venido ejecutando en un contexto de una escasa cultura y conocimiento en el uso y manejo de los recursos naturales (Anaya, 2003). De esta manera, la investigación participativa adquiere importancia, ya que como propuesta metodológica ofrece, por un lado, generar los conocimientos técnicos necesarios a través de la acción social participativa con el fin de proveer de soluciones a un problema determinado, y por el otro implementar procesos de enseñanza-aprendizaje no formales en un proceso constante de retroalimentación entre el investigador y el beneficiario, de tal manera que en un futuro resulte en cambios de actitud hacia el uso y manejo de los recursos naturales dentro de los sistemas productivos (De Shutter, 1983). El presente estudio tuvo como objetivo caracterizar la degradación del suelo e involucrar a productores ganaderos en la planeación de acciones de restauración.

 

MATERIALES Y MÉTODOS

Ubicación geográfica y caracterización climática del área de estudio.

El área de estudio se encuentra ubicada en la región conocida como la Reserva de la Biosfera Mapimí, que se localiza entre los paralelos 26° 00' y 26° 10' de latitud norte y entre los meridianos 104° 10' y 103° 20' de longitud oeste y a una altura de 1,000 a 12,000 m (CONANP, 2006). Presenta un clima BWhw(e), que corresponde a un clima muy árido, semicálido con lluvias en verano y de amplitud térmica extremosa. La precipitación promedio anual es de 199.60 mm. La evaporación oscila entre 114.5 y 324.2 mm. El promedio de temperatura máxima mensual es de 36.3 °C y la temperatura mínima mensual media es de 2.8 °C (CNA, 2007).

Acción social participativa para la restauración de suelos

El trabajo de campo se realizó mediante los principios de la investigación participativa como una opción metodológica para la educación de los adultos (Bellon, 2002; De Shutter, 1983 y; Budd, 1983). Para su implementación, se realizaron diagnósticos participativos para identificar los recursos y las necesidades existentes en los predios de la Reserva. El diagnóstico se hizo con base en las herramientas propuestas por Geilfus (2001) para el desarrollo participativo. La información generada fue recabada para la definición de criterios de selección de los predios para la implementación de actividades de investigación-acción relacionada con la degradación de los suelos (Bellon, 2002).

El universo de trabajo para la implementación de acciones de restauración en la Reserva es amplio, por lo que no fue posible aplicar la evaluación de la degradación al total de la superficie. Por ello, de acuerdo a los criterios de evaluación sugeridos por De Shutter (1983) para la selección de comunidades ideales para la implementación de estrategias de investigación participativa, se seleccionaron los siguientes predios: Pequeña Propiedad Guadalupe, Mapimí, Durango; La Soledad, Jiménez, Chihuahua; Vicente Guerrero, Sierra Mojada, Coahuila; Mohovano de las Lilas, Sierra Mojada, Coahuila, y Nuevo Huitrón, Sierra Mojada, Coahuila.

Criterios y factores de evaluación ( De Shutter, 1983)

I. Identificación del sitio y respuesta social. Factores: Ubicación genérica del sitio; nombre local del sitio; distancia del sitio a la comunidad; número de jornaleros potenciales; identificación del transecto.

II. Susceptibilidad a la erosión. Factores: Ubicación del sitio con respecto a la cuenca; pendiente del terreno; calidad de la cobertura vegetal; relación cobertura vegetal/suelo desnudo.

III. Presión ganadera. Factores: Número de veredas de ganado; distancia del sitio a los abrevaderos; carga animal; estado general de la infraestructura.

IV. Potencial de recuperación. Factores: Forma de erosión hídrica; tipo y número de sistemas erosivos; oportunidad de riego; capacidad de vegetación.

V. Capacidad de manejo. Factores: Dimensiones de los sistemas erosivos; tipo de obra recomendada para la captación de agua y suelo; necesidades de exclusión de áreas a la ganadería; necesidades de vegetación.

De acuerdo a De Schuter (1983), para la evaluación de los criterios y factores, se elaboraron encuestas descriptivas con valores de escala (formatos de encuesta no mostrados en el presente artículo), de tal manera que la información pudo ser recopilada por los productores y usuarios, previa capacitación.

La caracterización o evaluación de los sitios, se realizó con el fin de obtener un expediente y una categoría para cada sitio. La categoría fue definida con base en un resultado final de puntuación, es decir, para cada variable se realizó una medición, la cual fue categorizada y calificada; la calificación de cada factor fue acumulada para cada criterio, y la suma de los valores obtenidos para cada criterio generó como resultado la puntuación final correspondiente al sitio. De esta manera se utilizaron cinco categorías con base en el puntaje acumulado (Cuadro 1).

Para su aplicación se siguieron dos tipos de muestreo: sobre los caminos con mediciones cada kilómetro por el método de intercepción de línea, y sobre una cuadrícula geográfica cada dos kilómetros sobre el predio evaluado con mediciones por el método de intercepción de línea de 50 m cada rumbo Norte franco (Canfield, 1941).

La base de datos fue diseñada en formato de hoja de cálculo Microsoft® Office Excel 2003, lo que permitió su clasificación inmediata por criterio y por orden descendente en el resultado final de la puntuación.

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

La información recolectada en campo, producto de la caracterización de áreas degradadas, integra una base de datos que incluye 275 sitios evaluados sobre 21 variables en un total de cinco predios dentro de la Reserva de la Biosfera Mapimí, identificándose la distribución de la degradación en superficie de los predios evaluados (Cuadro 2).

Los predios con mejor estado de conservación de suelo fueron la propiedad privada Guadalupe y el ejido La Soledad, Jiménez, Chihuahua, lo cual es atribuido a que cuentan con más infraestructura que el resto de los predios. Sin embargo, la presión de pastoreo está muy localizada en una área donde se mantiene concentrado el ganado mediante prácticas de manejo tales como la provisión de agua para abrevadero. Por otro lado, los ejidos Nuevo Huitrón y Mohovano de las Lilas, en Sierra Mojada, Coahuila, son los predios que resultaron en una peor condición de suelo, ya que más del 50 % de los sitios evaluados se clasificaron en las más bajas categorías. Esto se atribuye al bajo desarrollo en infraestructura y a la elevada carga animal que pastorea en el predio.

Identificación del sitio y respuesta social

Distancia del sitio a la comunidad. Los sitios evaluados se ubican en rangos de distancia que van desde un kilómetro hasta más de 10 kilómetros. Lo anterior implica diferencias importantes en la disposición de productores para participar en la restauración bajo el criterio de distancia del sitio, lo cual provoca que sitios alejados tengan menor oportunidad de ser restaurados.

Número de jornaleros potenciales. En cuanto a la disponibilidad de mano de obra para ejecutar obras de restauración de suelo, se tiene que potencialmente de uno a 10 jornaleros están disponibles en los predios evaluados. Esto indica que en caso de la construcción de obras que requieran un mayor número de jornaleros, será necesaria la contratación de personas ajenas a los predios evaluados.

Susceptibilidad a la erosión

Características del terreno o ubicación del sitio con respecto a la cuenca. La evaluación de la degradación de áreas fue aplicada en las cuatro partes de la cuenca (pie de monte, bajada, superior, inferior y playa), predominando, en dicha evaluación, la parte de bajada superior, lo cual permite obras más dirigidas de restauración de suelos.

Pendiente del terreno. El rango de pendiente de los sitios evaluados es de 0 a 25 grados, con una muy fuerte concentración en valores de 0 a 1 % de pendiente. Lo cual indica que el terreno en el área de estudio es predominantemente plano con pendientes muy suaves, mostrando que el factor pendiente, como indicador físico, no es problema para la construcción de obras de restauración de suelos, ni un factor que incida en los incrementos de erosión de suelo.

Calidad de la cobertura vegetal. Se localizaron sitios con presencia nula de vegetación (muy mala calidad) hasta sitios con presencia abundante de pastos, hierbas y arbustos (muy buena calidad); sin embargo, predomina la categoría de calidad de vegetación caracterizada por la ausencia de horizonte orgánico con evidencia de raíces de plantas expuestas, afloramientos rocosos y sin estrato herbáceo (mala calidad). La escasa presencia de pastos es un indicador de alta susceptibilidad a la erosión debido a que este tipo de plantas, por su tipo de enraizamiento, permite una mayor retención y estabilidad de suelo evitando el desarrollo de procesos erosivos.

Relación cobertura vegetal/suelo desnudo. La cantidad de cobertura vegetal expresada en porcentaje, muestra un rango de 0 a 100 %, donde el rango de 10 a 25 % de cobertura vegetal ocupa el mayor número de observaciones. Esta información, complementada con la información del indicador anterior, muestra una escasa protección del suelo contra los efectos erosivos de la lluvia y el viento. En una intención por mejorar la calidad de los pastizales en el área de estudio, habrá que considerar esencialmente la promoción del establecimiento de vegetación nativa para incrementos tanto en calidad como en cantidad de la misma.

Presión ganadera

Número y caracterización de veredas de ganado doméstico. La presencia de veredas en sitios del área de estudio muestra un rango amplio que va de cero a más de seis veredas que cruzan en una línea de 50 metros; sin embargo, las veredas no se distribuyen ampliamente en el terreno. Esto es un indicador de que el ganado no transita de manera uniforme sobre el terreno, ya que la categoría que presentó mayor número de observaciones fue de cero a dos veredas.

Distancia del sitio a los abrevaderos. La distancia en kilómetros del sitio evaluado al aguaje más próximo, ocurre en rangos que van de cero a más de 10 km. El valor de la moda estadística le corresponde a la categoría 1 y el valor de la mediana estadística le corresponde a la categoría 2, lo cual indica que los sitios evaluados en su mayoría se localizaron en un rango de 0 a 4 km de distancia al aguaje más próximo. La presencia de veredas se relaciona significativamente (P≤0.05) de manera negativa con la distancia al abrevadero más próximo (r=-0.4). Esto significa que el mayor número de veredas se localiza a menor distancia de los aguajes, de lo cual se deduce que las áreas de mayor presión ganadera se encuentran alrededor de los aguajes. El modelo de regresión para el número de veredas con respecto a la distancia al abrevadero más próximo y viceversa se representa como:

Número de veredas =3.6005 - 0.0387*Distancia al aguaje más próximo.

A partir del número de veredas, se deduce que después de 3 km de distancia de los abrevaderos, comienza a disminuir el número de veredas a partir de seis en una línea de 50 metros. Con base en lo anterior, es posible estimar que el área de mayor impacto por el pisoteo de ganado representa una superficie de 2,802-74-40 hectáreas por abrevadero con el manejo y cargas de ganado actuales. Asimismo, el número de veredas es el mínimo (dos veredas que cruzan una línea de 50 m) a partir de los 8 km de distancia al abrevadero, de lo que se estima que el área efectiva de uso actual de los agostaderos por aguaje representa un total de 20,106-24-00 hectáreas. Lo anteriormente expuesto, indica que los animales que pastorean en el terreno no tienen un amplio rango de uso por animal, sino que más bien es el reflejo de la elevada carga animal que existe en los predios evaluados, ya que, de acuerdo a la información que proporcionaron los dueños de los predios, sin excepción, el total de éstos sobrepasa la capacidad de carga establecida por COTECOCA (1979).

Potencial de recuperación

Forma de erosión hídrica presente. El tipo de erosión hídrica presente fue clasificada en seis categorías: 1) sin erosión presente, 2) por salpicamiento, 3) por canales, 4) por cárcavas, 5) por pedestales y 6) por pináculos (Colegio de postgraduados, 1977). La forma que más predomina en el área es la erosión hídrica por pedestales, lo cual es evidente en los montículos de tierra que se observan al pie de las plantas, que realmente indica la presencia de un tipo de erosión hídrica laminar asociada con erosión eólica.

Tipo y número de sistemas erosivos presentes. Los sistemas erosivos comúnmente conocidos como cárcavas o arroyos, fueron cuantificados por sitio sobre la línea de muestreo. Los resultados muestran que se encontraron sitios sin cárcavas hasta sitios donde se encontraron más de seis. Entre cero y dos cárcavas presentes fue la categoría que más se presentó durante la evaluación. Esto indica que son bajas las densidades de cárcavas en terrenos del área de estudio, lo cual significa que el tipo de erosión hídrica es laminar más que lineal.

Oportunidad de riego. En prácticas de revegetación futuras, es importante identificar las formas alternativas para proveer humedad por lo menos en los primeros años de establecimiento de la plantación o resiembra. Para esto, las formas alternativas en el área son: la captación de agua de lluvia in situ, la derivación de escurrimientos y el riego artificial. La forma más viable de proveer humedad en prácticas de revegetación es la captación de agua de lluvia in situ, por lo que se deben incluir estructuras de captación hídrica y con ello propiciar la restauración de los suelos.

Capacidad de revegetación. Retomando la experiencia de los productores en el conocimiento de sus terrenos, les fueron consultados datos sobre la respuesta natural que tiene cada sitio a eventos de precipitación, lo cual fue clasificado en dos categorías: a) buena capacidad natural de revegetación y b) mala capacidad de revegetación. Como resultado, se obtuvo que la mayoría de los sitios evaluados tienen una mala capacidad de revegetación natural y por lo tanto se requiere de la implementación de este tipo de práctica inducida.

Capacidad de manejo

Tipo de obra recomendada para la captación de agua y suelo. Los bordos semicirculares de tierra y de piedra al contorno fueron las obras de conservación de suelo y agua, las cuales fueron evaluadas respecto a la factibilidad de implementación en los sitios. La práctica más recomendable para la captación de agua de lluvia y suelo fue la construcción de bordos semicirculares de tierra. Esto indica que la disponibilidad de piedra para la construcción de obras de restauración del suelo es muy baja, por lo que se recomienda la construcción de obras con base en remociones de suelo considerando las curvas de nivel en el terreno.

Tipo de obra recomendada para el control de cárcavas. La mayoría de los sitios evaluados no requieren de construcción de estructuras para el control de azolves, debido a que es baja la incidencia de cárcavas en el sitio. En los casos en que se identificaron cárcavas, la estructura más viable para su restauración son las presas de ramas primeramente y luego las presas de piedra acomodada, aunque estas últimas dependen de la disponibilidad de piedra en el sitio.

Necesidades de exclusión de áreas a la ganadería. En cada sitio fue analizada la situación de la presión ganadera, lo cual fue traducido en términos de la necesidad de excluir el sitio por lo menos mientras se establecen las especies empleadas en prácticas de revegetación inducida.

 

CONCLUSIONES

La investigación participativa es una alternativa viable para la inclusión y educación de propietarios de tierras en la evaluación de la degradación de los suelos, para la elaboración de programas comunitarios de restauración de los mismos.

La baja cobertura vegetal tanto en calidad como en cantidad, son los factores físicos que indican una mayor susceptibilidad a la erosión de los terrenos del área de estudio, donde su pérdida es atribuida a la elevada carga animal concentrada en la periferia de fuentes de abastecimiento de agua para el ganado.

El área de mayor impacto por abrevadero es de aproximadamente 2,800 hectáreas, y el área efectiva de pastoreo por abrevadero es de aproximadamente 20,100 hectáreas, debido a las condiciones actuales de manejo.

 

LITERATURA CITADA

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