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Valenciana

versión impresa ISSN 2007-2538

Valenciana vol.12 no.24 Valenciana jul./dic. 2019  Epub 30-Dic-2019

 

RESEÑAS

Paradigmas de Filosofía Primera

Mauricio Iván Vargas Mendoza* 

*Gobierno del Estado de Aguascalientes Universidad Británica, México

Karl-Otto, Apel. Paradigmas de Filosofía Primera. Crelier, Andrés; Mailluquet, Miguel. (trads.), Buenos Aires: , Prometeo, 2013.

Karl Otto Apel Nació en 1922 en Düsseldorf y falleció en Niedernhausen año 2017. Fue un filósofo alemán y uno de los teóricos de la escuela de Frankfurt considerado un representante crítico de la hermenéutica a partir del lenguaje y la comunicación. Sus principales libros son: Transformación de la filosofía (Apel, 2007) y Teoría de la verdad y ética del discurso (Apel, 1995); el primero, pertenece a su primer etapa de pensamiento, la primer edición es del año 1973, el segundo, constituye la segunda etapa de pensamiento, pero existe una tercer etapa no descrita por autores que lo han estudiado. Esta tercer etapa se encuentra en el libro Paradigmas sobre filosofía primera (Apel, 2013), uno de los últimos libros que publicó en vida, el cual apareció por vez primera en idioma Alemán en el año 2011 y, después, fue traducido al español. Esta obra compila varios artículos y conferencias ubicadas en orden, con la finalidad de defender la filosofía dialógica del autor como paradigma actual de filosofía. Llama la atención la frase de Andrés Crelier en la introducción al libro que lo ha dejado completamente solo (12), refiriéndose a Karl-Otto Apel: “¿Qué aisló la filosofía del autor alemán, de la filosofía europea?” Éste es un tema central del libro.

El libro Paradigmas de Filosofía Primera se divide en dos apartados, el primero enfocado en describir los paradigmas de la filosofía primera en la modernidad y posmodernidad europeas, esta última en defensa de paradigmas que promueven posibilidades de validez, es decir, de la modernidad rescata y describe los paradigmas nacidos desde Rene Descartes hasta Edmund Husserl, donde se planteó criterios de verdad universal mediante la razón; de la posmodernidad, frente al relativismo generalizado, rescató los paradigmas de respuesta ante ese relativismo, donde se presentan posibilidades de validez intersubjetiva, esto desde Edmund Husserl hasta Hans-Georg Gadamer. Todo lo anterior, es realizado con un análisis profundo de las teorías y autores, mencionando las críticas, desmarcándose en algunos casos, en otros describiendo las aportaciones que retoma en la segunda parte para sostener su postura.

Por otro lado, Karl-Otto Apel presentó mediante los filósofos modernos y pos-modernos (que buscan posibilidades de validez) tres paradigmas de filosofía dialógica:

1. Rene Descartes hasta Edmund Husserl: ese cambio que da origen a la modernidad (planteado como origen filosófico en cuanto a la idea), nació con Rene Descartes y su duda metódica, la cual, desde los seguidores Cartesianos y la critica a Descartes, construye una nueva formulación de la duda metódica (aunque en la primer parte sólo desarrolló Bosquejos que se complementarían en la segunda parte del libro) como duda indefinida que toma en cuenta certezas propias de principios aprendidos mediante el lenguaje intersubjetivo (y no desde la conciencia personal cartesiana).

Con lo anterior pasa a la descripción de Immanuel Kant, del cual rescató la trascendentalidad, la cual, nuevamente con los neo-kantianos y los críticos de Immanuel Kant (como Georg Wilhelm Friedrich Hegel, del cual critica lo ideológico-divino), re-construye el concepto. Dice que Kant mencionó este tema en uno de sus libros, pero que no desarrolló la idea, como sí lo hará él. Además, éste es el punto que según Andrés Crelier lo dejó solo (que aquí se afirma como el tercer Karl-Otto Apel), porque la validez de la trascendentalidad en la actualidad es negada por los autores. Karl-Otto Apel mencionó que cualquier filosofía tendiente a intentar creer en el acceso a lo real, o a criterios de verdad como tal, es inconsciente de la interpretación presentada, por ello, la trascendentalidad debe ser rescatada y perfeccionada mediante el lenguaje intersubjetivo en una comunidad ideal de investigadores, sobre todo porque es ilimitada, es decir, la realidad trasciende al sujeto, pero ésta debe ser interpretada con la argumentación lógica, producto de signos y de forma intersubjetiva (volveremos al punto, que es tratado a profundidad y como finalidad de la segunda parte del libro). Edmund Husserl es el último de la modernidad y el primer pos-moderno que busca posibilidades de validez.

2. Desde Edmund Husserl hasta Hans-Georg Gadamer y de forma paralela la filosofía analítica: aplica el mismo método, seguidores y críticos, explica como Husserl es el último moderno, porque con la fenomenología mantiene una individualidad pero abrió, sin darse cuenta, la posibilidad de una interpretación del mundo real de forma intersubjetiva; mientras Heidegger se presentó como posibilidades de esta segunda etapa de la filosofía dialógica para Habermas y Gadamer (posmodernos que pretenden posibilidades de validez en la relatividad). Esta segunda etapa es acompañada por seguidores de Peirce, pero que confundieron la parte semiótica y optaron por una pragmática argumentativa, dejando a un lado la posibilidad de una comunidad de investigadores siempre abierta, pero que busca criterios de validez de verdad. Éste sería el segundo paradigma dialógico.

3. La etapa propia, desde Charles Sanders Peirce hasta Karl-Otto Apel, rescatando lo mejor de la filosofía europea y Norteamericana (modernidad-posmodernidad): en esta etapa realiza el bosquejo de la filosofía de Peirce y cómo éste constituye la base, no sólo para la pragmática norteamericana, sino para la filosofía dialógica propia.

La primer parte sirvió para plantear los paradigmas existentes dialógicos con un análisis de estas tres etapas. La segunda parte del libro de Karl-Otto Apel presenta su paradigma propio.

Segunda parte del libro Paradigmas de filosofía primera

Esta segunda parte presenta el análisis del tercer paradigma. Inició el recorrido de la primer parte a manera de resumen, tomó bosquejos y rescató cada parte del pensamiento que, para él, resulta importante reconstruir; el primero es de Rene Descartes, del cual toma, la Duda Cartesiana, dudar de todo, ir mediante el lenguaje argumentativo intersubjetivo, consiguiendo posibilidades de validez de verdad, donde ya esa duda de todo va completándose en una comunidad de investigadores intersubjetiva abierta (esto mediante Vico, con su ciencia nueva, y Peirce, con su semiótica). Después de Kant rescató la transcedentalidad, pero una intersubjetiva, pues éste da los inicios para la interpretación mediante el argumento lógico, pero se olvidó después por el desarrollo de esa argumentación. El rescate según Karl-Otto Apel es el primer paso hacia el nuevo paradigma de la filosofía dialógica mediante la intersubjetividad, el lenguaje y la reflexión. Aunado a lo anterior, con Husserl, Tarski y Peirce, se inicia el paradigma dialógico de lo semiótico-transcedental. Lo anterior se puede ilustrar así:

Es decir, dentro del paradigma dialógico argumentativo, estaría la semiótica (desde Peirce) trascendental (Kant) propia de Karl-Otto Apel. El paradigma que lo deja apartado de la filosofía europea sería: la verdad es mediada por la realidad científica (la cual puede tener verdades a partir de una comunidad ilimitada de investigadores y abierta) o por la realidad humana (la cual depende de la cultura, pero se forma intersubjetivamente por un conceso también de investigadores ilimitado y abierto), produce signos (parecido a las notas en Xavier Zubiri) que son interpretados por un sujeto entre otros sujetos, los cuales de forma intersubjetiva y en busca de la verdad dialogan de forma lógica y argumentativa, pero además, están mediados por una cultura. Así surgió un juego de lenguaje (Tarski) que es producto de la cultura, su transmisión y las reglas intersubjetivas puestas. Esa búsqueda de la verdad es imposible, pero existe la posibilidad de indagar mediante la razón intersubjetiva ilimitada de investigadores siempre abierta, que además tienen como intención resolver los problemas sociales, pues esa comunidad otorga posibilidad de validez.

El ultimo Karl-Otto Apel acepta la realidad humana como un producto de la verdad, pero dice que es imposible acceder a ella, por ello resulta necesaria la comunidad de comunicación ilimitada de investigadores y abierta; es decir, in-terminada (Descartes). Así usó la duda Cartesiana, la trancedentalidad Kantiana, pero sobre todo la semiótica de Peirce y un juego de lenguaje argumentativo de Tarski. La diferencia entre el segundo y el ultimo Karl-Otto Apel radicó en que la argumentación es abierta y con intención de realidad, a diferencia de Habermas -y sobre todo de Gadamer- Karl-Otto Apel acepta la semiótica desde lo real, pero afirma que sigue siendo más importante que la propia realidad el discurso argumentativo de la comunidad ilimitada de investigadores abierta, porque otorga elementos de validez a la filosofía actual, elementos que radican en la razón argumentativa y la voluntad de la comunidad de acceder a la verdad mediante el diálogo abierto y constructor de posibilidades para que todos los puntos participen.

El primer Karl-Otto Apel es creador de la comunidad ideal de comunicación argumentativa, junto con el segundo Habermas (que cambio su postura en cuanto a su comunidad ideal, por una argumentativa y pragmática norteamericana), basado en Peirce, con el reconocimiento de la semiótica y la argumentación, dice que la pragmática consistiría que en comunidad y mediante la razón kantiana se puede dar validez a la filosofía.

El segundo Karl-Otto Apel sostiene la comunidad argumentativa, pero incluye la parte B de esa comunidad, es decir, los argumentos con la razón Kantiana dan origen a la validez filosófica, porque la comunidad dialoga con esos argumentos y crea instituciones políticas, económicas (a partir de John Rawls) y jurídicas donde incluye a esa parte B, que son los argumentos que crean instituciones para anexar las pretensiones de los oprimidos del mundo (75 % de la población en 1989). Así, quien puede participar en la comunidad de comunicación argumentativa, incluye por una racionalidad lógica a los excluidos.

El Tercer Karl-Otto Apel se quedó solo en el desarrollo de su filosofía. Habermas lo siguió en su comunidad argumentativa, pero no en la semiótica transcendental desde la realidad. Se defiende el diálogo argumentativo como validez de la filosofía (quizá Adela Cortina tampoco lo siguió), es decir, el libro Paradigmas de filosofía primera constituye el tercer y último Karl-Otto Apel, que expuso una realidad transcendental hacia el ser interprete, que interpreta semióticamente (símbolos según su cultura, reglas de argumentación y conocimiento) y luego dialoga con una comunidad llena de inconmensurables investigadores que argumentan lógicamente, que además es abierta, porque existe una duda, que no es metódica como la cartesiana sino que se establece como criterio de verdad, siempre y cuando no se expresen-demuestren con nuevos argumentos desde los signos de la realidad. Este tercer Karl-Otto Apel que no renunció a la filosofía dialógica como criterio de verdad, pero admitió la transcendentalidad Kantiana de lo real, construyó una pragmática-transcendental que incluyó dentro de la filosofía primera y que además tiene como rama del conocer hermenéutico la semiótica-transcendental (los investigadores buscan resolver los problemas con argumentos). El rescate de la transcendentalidad Kantiana desde lo real, en palabras de Andrés Crelier, lo ha dejado prácticamente solo, acercándose a la Metafísica Madura de Xavier Zubiri y la filosofía iberoamericana. Sin renunciar a su postura se configuró una tercera etapa de pensamiento en el autor alemán, exponiendo así los límites de la filosofía moderna-posmoderna europea.

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