SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.6 número especial 12Respuesta de la nochebuena (Euphorbia pulcherrima Willd. ex Klotzsch) a la relación nitrato:calcio en tres etapas fenológicasEfecto de las alcamidas como inductores de tolerancia al estrés biótico en tomate índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • No hay artículos similaresSimilares en SciELO

Compartir


Revista mexicana de ciencias agrícolas

versión impresa ISSN 2007-0934

Rev. Mex. Cienc. Agríc vol.6 spe 12 Texcoco nov./dic. 2015

 

Artículos

Lodo industrial textil en la producción de hortensias (Hydrangea macrophylla L.) en maceta

Emilio Bautista-Vargas1 

Adalberto Benavides-Mendoza1 

Maria de las Nieves Rodríguez Mendoza2 

José Antonio González-Fuentes1 

Valentín Robledo-Torres1 

Alberto Sandoval-Rangel1  § 

1Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro-Departamento de Horticultura. Calzada Antonio Narro 1923, Buenavista, Saltillo Coahuila, México. C. P. 25315. Tel: 844 411-0303.

2Colegio de Postgraduados-Programa de Edafología. Montecillo, Texcoco Estado de México.

Resumen

Los lodos industriales constituyen un serio problema ambiental. Su uso como abono orgánico es la práctica más aceptada desde el punto de vista ecológico y económico. El uso agrícola de lodos mejora ciertas propiedades físicas del suelo, a la vez de servir como complemento de la fertilización, pero el manejo inadecuado presenta algunos riesgos por la acumulación de elementos potencialmente tóxicos en los suelos, los cuales pueden ser absorbidos por los cultivos y pasar así a la cadena trófica. El presente estudio tuvo como objetivo, buscar alternativas para el uso de los lodos industriales textiles y darle un valor agregado como sustrato en la producción de hortensia (Hydrangea macrophylla L.). Se evaluaron cuatro concentraciones de lodo: 0, 10, 20 y 30%, usándose turba ácida como sustrato base, en un diseño experimental completamente al azar con 15 repeticiones siendo la unidad experimental una planta. Los resultados de este estudio mostraron que es factible utilizar el lodo industrial textil en concentraciones de 10%, sin efectos negativos sobre el crecimiento y composición química de las plantas, elevando la concentración de potasio en las inflorescencias y los tallos. Concentraciones superiores a 10%, disminuyeron el crecimiento de la planta, presumiblemente debido al aumento en la CE en el sustrato.

Palabras clave: fertilización orgánica; minerales

Introducción

Como consecuencia de las actividades industriales se generan algunos subproductos como aguas residuales y lodos o sólidos, que tienen la posibilidad de ser utilizados en la práctica agrícola como mejoradores de suelo o fuente de nutrimentos minerales (Castro et al., 2007; Barbarick et al., 2012). Un lodo residual es una materia orgánica húmeda con cierta cantidad de aditivos, entre los cuales hay algunos componentes de interés y otros cuya presencia es indeseable por su posibilidad de contaminación (Ortiz-Hernández et al., 1995; Datta y Yung, 2005). Las características físicas y químicas de los lodos varían en función de su origen: urbano o industrial y del tipo de procesos al que son sometidos (Cooper, 2005).

Un manejo adecuado de los lodos industriales o municipales puede beneficiar la calidad del suelo debido a la incorporación de elementos nutritivos y materia orgánica (Castro et al., 2007). Sin embargo, el manejo inadecuado de los residuos constituye una fuente de problemas ambientales, como la contaminación de suelos, aguas subterráneas, la emisión de gases perjudiciales, humos y malos olores (Esteller, 2002), además los lodos pueden contener metales pesados, materia fecal y contaminantes orgánicos (Datta y Young, 2005).

La posibilidad de contaminar suelos y aguas subterráneas constituye su principal limitante, de ahí que su uso deba acompañarse de una adecuada planeación y supervisión (Otero et al., 1996). Por razones prácticas y económicas la aplicación de lodos residuales es una práctica habitual en países desarrollados (Ottaviani et al., 1991; Mendoza et al., 2010). Entre los efectos positivos que proporciona la incorporación de lodos industriales a los suelos, se citan, mayor estabilidad de los agregados, elevación de la capacidad del intercambio catiónico, y del nivel de fertilidad y del contenido de materia orgánica, además de la mejora de la retención hídrica (Alloway y Jackson, 1990).

Los lodos se han utilizado en la silvicultura para incrementar la productividad forestal, reforestar y estabilizar áreas deforestadas o perturbadas por la minería, la construcción, los incendios, el sobrepastoreo, erosión u otros factores (Brown et al., 2003). Asimismo, la aplicación de lodos en cultivos, ha mostrado efectos positivos en Pinus douglasiana y maíz (Salcedo et al., 2007) y tomate rojo Narváez et al. (2013). Con base en los resultados positivos obtenidos en los estudios anteriormente citados, el uso de los lodos industriales textiles se podría ampliar a especies ornamentales y en particular ornamentales de maceta.

En el norte de México, se reportan 62 plantas de tratamiento de agua residual, que produjeron alrededor de 475 000 t de lodo residual (95 000 t en base seca), las cuales pudieran utilizarse como fertilizante en cultivos industriales y forrajeros en alrededor de 10 000 ha (Uribe, 2001). Sin embargo, antes de aplicar los lodos, ya sea que provengan de descargas municipales o industriales, deben probarse en cuanto a su efecto en las plantas, ya que pueden ser fuente de transferencia de metales pesados, productos químicos diversos y microorganismos patógenos a los productos cosechados (Otero et al., 1996; Paré et al., 1999; Dubka y Miller, 1999). Por lo anterior el objetivo del presente trabajo fue, verificar la factibilidad del uso de lodos industriales en el proceso de producción de hortensias (Hydrangea macrophylla L.), documentando la concentración de los lodos en el sustrato para obtener un adecuado crecimiento, morfología y concentración de minerales en las plantas.

Materiales y métodos

Obtención y análisis de los lodos industriales

Los lodos utilizados fueron de la empresa fabricante de mezclilla: Fábrica la Estrella S. A de C. V de Parras de la Fuente, Coahuila, México. Se obtuvieron del filtrado y prensado de los sólidos acarreados en el agua de desecho del proceso industrial. Los lodos o sólidos cuentan con certificado de no peligrosidad en base al análisis de CRETIB (corrosividad, reactividad, explosidad, toxicidad, inflamabilidad y biológico-infeccioso) de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente de la SEMARNAT (SEMARNAT, 2014).

Para verificar y documentar la presencia y concentración de coliformes fecales, Salmonella spp., huevos de helmintos y elementos: arsénico, cadmio, cromo, cobre, plomo, mercurio, níquel y zinc, el lodo fue analizado en el laboratorio Intertek Testing Services de México, S. A de C. V., acreditado para la Norma Oficial Mexicana NOM-004SEMARNAT-2002 (SEMARNAT, 2003). Adicionalmente, se determinaron las características físicas, la salinidad, sodicidad y fertilidad según la Norma Oficial Mexicana NOM-021-RECNAT-2000. (SEMARNAT, 2002).

Material vegetal

Se utilizaron estacas enraizadas la planta ornamental hortensia (Hydrangea macrophylla L.) var. Blue Fantasy.

Sitio de investigación

El estudio se realizó, en un invernadero semicircular con control de temperatura del Departamento de Horticultura, de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, en Buenavista, Saltillo, Coahuila, México ubicado a una latitud norte de 25º y 23’ y longitud oeste 101º 02’, con una altitud de 1 743 msnm.

Diseño de tratamientos y experimental

Usando turba ácida (Peatmoss®) como base, se establecieron cuatro tratamientos con diferentes concentraciones de lodo: 0%, 10%, 20%, 30% (v/v). Una vez que se obtuvieron las mezclas, se colocaron en contenedores o macetas de 2 L, con un esqueje de hortensia enraizado. Las macetas se colocaron al azar en el invernadero. Se utilizaron 15 repeticiones por tratamiento y cada repetición fue una maceta. Para el riego y nutrición se utilizó la solución de Steiner (Steiner, 1961) al 50% de la plantación hasta la aparición del botón floral y al 75% después del botón floral hasta la cosecha de la flor.

Variables evaluadas

Conductividad eléctrica y pH en el lixiviado. Para verificar el efecto de la inclusión de los lodos industriales sobre los lixiviados en cada tratamiento, se hicieron cinco muestreos a los 15, 30, 45, 60 y 75 días después del trasplante, para ello se colocó un recipiente plástico debajo de las macetas, tres por cada tratamiento, la muestra se colectó por la mañana, en la cual se le midió el pH y la conductividad eléctrica con un potenciómetro marca HANNA modelo Combo HI98120.

Altura de la planta y diámetro de inflorescencia. Las evaluaciones se hicieron a los 118 días después de instalado el experimento, cuando las plantas estaban en floración. La altura de la planta fue medida de la base de la planta hasta el ápice floral y el diámetro de la inflorescencia se midió mediante una proyección longitudinal-trasversal, es decir, se hicieron dos mediciones en forma de cruz con ejes norte-sur y este-oeste por cada inflorescencia y se obtuvo la media.

Concentración de nutrimentos en la planta. Una vez cosechadas las plantas se separaron hojas, tallos flores y raíz y se colocaron en una estufa de aire forzado 72 horas a 70 °C; posteriormente se realizó un análisis de la concentración de K, Mg, Ca, Fe, Mn, Cu, Zn y Na en cada uno de los órganos muestreados usando un espectrofotómetro de absorción atómica marca Varían modelo AA-1275 (Fick et al., 1976). El nitrógeno total fue medido con el método del micro Kjelhdal (AOAC, 1980a), y el fósforo por el método espectrofotométrico (AOAC, 1980b).

Concentración de clorofila en el tejido foliar. Se determinó por el método espectrofotométrico (Harborne, 1973), a 660 y 642 nm, en un espectrofotómetro de absorción marca Baush & Lomb, modelo Spectronic 21.

Resultados y discusión

Análisis del lodo industrial

Análisis microbiológico. El lodo utilizado para este estudio fue clasificado como tipo A, por su bajo contenido de coliformes fecales, ausencia de Salmonella y huevos de helminto (Cuadro 1). Siendo posible su uso con fines agrícolas. Asimismo, es posible su manipulación directa sin riesgo para hombre y las plantas, de acuerdo a la norma oficial mexicana NOM-004SEMARNAT-2002 (SEMARNAT, 2003).

NMP= Número más probable; ND= No detectado; HH= Huevos de helminto.

Cuadro 1 Análisis microbiológico del lodo industrial textil, de la fábrica La Estrella S. A. de C. V. de Parras de la Fuente, Coahuila, México. 

Análisis de metales pesados y metaloides. Los resultados del análisis (Cuadro 2), clasificaron a estos lodos como excelentes de acuerdo a la NOM-004-SEMARNAT-2002 (SEMARNAT, 2003), dado que su concentración está muy por debajo del límite máximo permisible. El manejo de estos lodos no implica ningún riesgo.

ND = No detectado.

Cuadro 2 Contenido de metales pesados en el lodo industrial textil, de la fábrica La Estrella S.A de C.V de Parras de la Fuente, Coahuila, México. 

Análisis físico, de salinidad y sodicidad de los lodos. Los resultados de los análisis indican que son de textura franco arcillosa, densidad aparente de 0.74 g cm-3, contenido de materia orgánica 2.16%, carbonatos 8.98% y una retención de humedad a capacidad de campo de 30.45%. Con relación a la salinidad, los lodos tienen una conductividad eléctrica extremadamente alta y pH alcalino de acuerdo a la NOM021-RECNAT-2000 (SEMARNAT, 2002). Valores altos de sulfatos, bicarbonatos y cloruros, sin presencia de carbonatos, medio en potasio, alto calcio, magnesio y sodio, (Richards, 1980) (Cuadro 3). Dado el alto contenido de sales en los lodos fue necesario utilizarlos en mezcla con turba ácida para diluir las sales presentes. Estudios anteriores indicaron que el máximo contenido de lodos textiles en base a volumen es de 25% (Benavides-Mendoza et al., 2007).

Cuadro 3 Análisis de salinidad y sodicidad en extracto de saturación del lodo industrial textil, de la Fábrica La Estrella S. A. de C. V. de Parras de la Fuente, Coahuila, México. 

Análisis de fertilidad. La concentración de elementos minerales en el lodo textil, se encontraron muy bajas y moderadamente bajas para el N, P y S. Mientras que para el Ca, Zn, Fe y Mg presentaron valores muy altos (SEMARNAT, 2002) (Cuadro 4). El contenido de minerales en los lodos no indica la posibilidad de restricción para el crecimiento de las plantas, por excesiva concentración de los elementos. Además, al mezclar los lodos al sustrato en concentraciones menores a 25% (Benavides-Mendoza et al., 2007), el contenido de minerales disminuye, quedando en rangos bajos o muy bajos.

ND = No determinado.

Cuadro 4 Análisis de fertilidad del lodo industrial textil, de la fábrica La Estrella S. A. de C. V. de Parras de la Fuente, Coahuila, México. 

pH y conductividad eléctrica (CE) del agua lixiviada

La inclusión de los lodos en el sustrato, aumentó el pH y CE del agua lixiviada o solución nutritiva (Cuadro 5). Al aplicar un análisis de correlación, se observó que existe una relación directamente proporcional entre el porcentaje de inclusión de lodos al sustrato y el incremento del pH (r= 0.74) y la CE (r= 0.76) en el lixiviado o solución nutritiva. El pH alcalino en el sustrato disminuye la disponibilidad de los nutrimentos y el aumento de CE está relacionada con el alto contenido de sales en el sustrato, que provienen de los productos usados para aplicar y fijar los colores en los productos textiles (Benavides-Mendoza et al., 2007).

Medias con distintas letras son diferentes estadísticamente (Tukey P ≤ 0.05).

Cuadro 5 Media y desviación estándar del pH y CE del agua lixiviada obtenida del sustrato de turba ácida y lodo industrial textil a diferentes concentraciones. 

Variables morfológicas

La inclusión de lodos en el sustrato, afectó la altura de la planta y el diámetro de la inflorescencia (Cuadro 6). La reducción en el crecimiento de la planta y la inflorescencia, pudo relacionarse al aumento en la CE, generada por la adición del lodo. Este efecto es tangible al verificarse que las concentraciones de 20% y 30% aumentaron la CE de los lixiviados a 4.52 y 4.36 dS m-1 respectivamente, mientras que el testigo fue de 2.16 dS m-1. Los valores de CE superiores a 4 mS cm-1 reducen el crecimiento y la producción de plantas sensibles (Maiti y Benavides, 2002) y en particular las ornamentales, ya sea leñosas (Valdez- Aguilar et al, 2011), o herbáceas como ranúnculos (Valdez- Aguilar et al., 2009b) , lisianthus (López-Pérez et al., 2014; Valdez- Aguilar et al, 2013) y cempazuchitl (Valdez- Aguilar et al, 2009a); además, las plantas ornamentales semileñosas como la hortensia, son más susceptibles a la salinidad que las herbáceas (Cabrera, 1999).

Medias con distintas letras son diferentes estadísticamente (Tukey p ≤ 0.05).

Cuadro 6 Media y desviación estándar de la altura de planta y diámetro de la inflorescencia de hortensia, cultivada en sustrato de turba ácida y lodo industrial textil a diferentes concentraciones. 

Sin embargo, en otros estudios se encontró que la adición de lodos al suelo o al sustrato, tuvieron un efecto positivo en el crecimiento de Lilium sp (Torres-González et al., 2011), lechuga (Vaca et al., 2004), alfalfa (Uribe et al., 2001) y maíz (Salcedo et al., 2007). Las diferentes respuestas de las plantas, están relacionadas las características físicas y químicas de los lodos y estas varían en función de su origen: urbano o industrial y del tipo de procesos al que son sometidos (Cooper, 2005).

Absorción de nutrimentos minerales

Macronutrimentos. El N, Mg y Ca, no mostraron diferencia entre los tratamientos para los diferentes órganos de la planta, lo mismo ocurrió para el K en las hojas, mientras que este último elevó su concentración en la inflorescencia y los tallos. En cuanto al P, este mostró tendencia negativa en los tallos y la raíz respecto a la concentración del lodo, mientras que el la inflorescencia y las hojas mostró un ligero incremento en 10% de lodo (Cuadro 7). Mills y Benton (1996), reportan que el contenido porcentual recomendado de macronutrimentos en hojas de H. macrophyla es: N 2.24 - 5.6, P 0.25 - 0.7, K 2.2 - 7.8, Ca 0.6 - 2 y Mg 0.22 - 0.6.

Medias con distintas letras son diferentes estadísticamente (Tukey p ≤ 0.05). CV = Coeficiente de variación. Para fósforo no hubo repeticiones por lo cual no se realizó análisis estadístico.

Cuadro 7 Concentración de macronutrimentos en los diferentes órganos de hortensia cultivada en turba ácida y lodo industrial textil a diferentes concentraciones. 

De acuerdo al contenido de nutrimentos recomendado por Mills y Benton (1996) y las concentraciones observadas en este estudio, las plantas estuvieron en el rango de suficiencia a excepción del potasio que presentó valores por debajo del nivel recomendado. Aún y cuando el potasio en general fue bajo, la mayor concentración se encontró en las inflorescencias, hojas y tallos, pero en la raíz no se observó efecto. En el tallo el contenido de potasio aumentó de forma proporcional a la concentración de lodos en el sustrato, lo cual, parece indicar que el lodo promueve la absorción de potasio, aun y cuando, en estudios anteriores se reportan contenidos bajos de potasio en este tipo de lodos (Narváez et al., 2013). Asimismo, los reportes en la literatura muestran que los lodos afectan de forma diferente a la absorción de nutrimentos por las plantas, por ejemplo, se reporta que la adición de lodos disminuyó la concentración de Ca en hojas de tabaco (Kabata y Pendias, 1992) y en frutos de tomate (Narvaéz-Ortiz et al., 2013).

Micronutrimentos. La respuesta en la concentración de los microelementos fue variable según el órgano analizado. En la raíz y el tallo, el Fe aumentó en la concentración de lodo al 20%, los otros nutrimentos fueron iguales al testigo. En las hojas e inflorescencias el Na y Zn no mostraron diferencias contra el testigo, mientras que el Cu se elevó en todos los tratamientos de lodo industrial. Mills y Benton (1996) reportan que el contenido adecuado de micronutrimentos en mg kg-1 para H. macrophyla es: Fe 50 - 300, Mn 38-300, Cu 1 - 25, Zn 20 - 200 y de acuerdo a los resultados de este estudio el contenido de micronutrimentos se encontró en el rango de suficiencia. Si bien se menciona que los lodos constituyen una fuente de nutrimentos minerales (Castro et al., 2007; Barbarick et al., 2012), al observar la concentración de micronutrimentos en el lodo textil, no parece haber relación entre estos y el obtenido en los diferentes tejidos de la planta. Por lo cual es posible que el requerimiento de micronutrientes haya sido aportado por la solución nutritiva Steiner (Steiner, 1961), evitando la expresión del aporte de nutrientes del sustrato (Cuadro 8).

Medias con distintas letras son diferentes estadísticamente (Tukey p ≤ 0.05). CV = Coeficiente de variación. Para fósforo no hubo repeticiones por lo cual no se realizó análisis estadístico.

Cuadro 8 Concentración de micronutrimentos en los diferentes órganos de hortensia cultivada en turba ácida y lodo industrial textil a diferentes concentraciones. 

Contenido de clorofila

La inclusión de lodo industrial textil en el sustrato no causó cambios en la concentración de clorofila (Cuadro 9). El contenido de clorofila es un indicador de la actividad fotosintética de las plantas (De Jong et al. 1984), y está relacionado al contenido de nutrimentos y las condiciones medio ambientales de luz y temperatura (Salisbury y Ross, 2000). El experimento se realizó en invernadero donde las condiciones de temperatura, radiación y humedad relativa fueron las mismas para todos los tratamientos y se pudo verificar que la concentración de nutrimentos en la planta estuvo en el rango de suficiencia. Lo anterior sugiere que el contenido de clorofila en las plantas, estuvo más relacionado a la concentración de nutrimentos y las condiciones ambientales, que a la CE y pH del sustrato. Adicionalmente, se encontró que el contenido de clorofila total en hojas de hortensia, fue similar al reportado en hojas de naranjo (Reyes-Santamarina et al., 2000) e inferior al evaluado en hojas de tomate (Rodríguez et al., 1998).

Medias con distintas letras son diferentes estadísticamente (Tukey P≤ 0.05).

Cuadro 9 Media y desviación estándar del contenido de clorofila en hojas de hortensia cultivada en turba ácida y lodo industrial textil a diferentes concentraciones. 

Conclusiones

La incorporación de lodos a más de 10% incrementa la conductividad eléctrica y pH de los efluentes y disminuye el desarrollo del cultivo. En la producción de hortensia en maceta la aplicación de 10% de lodo como complemento al sustrato favorece el desarrollo del cultivo y aumenta el contenido de K total.

Es factible el uso de los lodos en concentraciones bajas para sistemas de producción de esta ornamental.

Agradecimientos

El autor EBV agradece al CONACYT por el apoyo económico en forma de una beca para realizar sus estudios de posgrado.

Literatura citada

Alloway, B. J. and Jackson, A. P. 1990. The behavior of heavy metals in sludge amended soils. Sci. Total Environ. 100:151-176. [ Links ]

Association of Official Analytical Chemists (AOAC). 1980a. Official methods of analysis 13th edition. Association of Official Analytical Chemists. Washington, DC., USA. 547-562 pp. [ Links ]

Association of Official Analytical Chemists (AOAC). 1980b. Official methods of analysis of the association of official analytical chemists. 30th edition. Association of Official Analytical Chemist.Washington, D.C. USA. 39 p. [ Links ]

Barbarick, K. A.; Ippolito, J. A. and McDaniel, J. 2012. Biosolids application to no-till dryland agroecosystems Agriculture. Ecosyst. Environ. 15:72-81. [ Links ]

Benavides-Mendoza, A.; Ramírez, H.; Ruiz-Torres, N.; Perales-Huerta, A.; Cornejo-Oviedo, E.; Ortega-Ortiz, H. y Dávila-Salinas, R. V. 2007. Aplicación de subproductos industriales de la compañía industrial de Parras, S.A. de C.V. en sustratos para la siembra y crecimiento de plantas. In: tópicos selectos de botánica. González-Álvarez, M. y Salcedo- Martínez, S. M. (Eds.). Universidad Autónoma de Nuevo León, México. 147-162 pp. [ Links ]

Brown, S.; Chaney, H.; Compton, H. and De-Volder, P. 2003. Using municipal biosolids in combination with other residuals to restore metal-contaminated mining areas. Plant Soil. 249:203-215. [ Links ]

Cabrera, R. I. 1999. Propiedades, uso y manejo de sustratos de cultivo para la producción de plantas en maceta. Rev. Chapingo Serie Horticultura. 5(1):5-11. [ Links ]

Castro, C. P.; Henríquez, O. and Freres, R. 2007. Posibilidades de aplicación de lodos o biosólidos a los suelos del sector norte de la Región Metropolitana de Santiago. Rev. Geografía Norte Grande. 37:35-45. [ Links ]

Cooper, J. 2005. The effect of biosolids on cereals in central New South Wales, Australia. Crop growth and yield. Aust. J. Exp. Agric. 45:435-443. [ Links ]

Datta, S. P. and Young, S. D. 2005. Predicting metal uptake and risk to the human food chain from leaf vegetables grown on soils amended by long-term application of sewage sludge. Water, Air, and Soil Pollution. 16:119-136. [ Links ]

De Jong, T. M.; Tombesi, A. and Ryugo, K. 1984. Photosynthetic efficiency of kiwi (Actidinia chinensis, Planch.) in response to nitrogen eficiency. Photosynthetica 18:139-145. [ Links ]

Dubka, S. and Milller, K. 1999. Accumulation of potentially toxic elements in plants and their transfer to human food chain. J. Environ Sci Health. 34:681-708. [ Links ]

Esteller, M. V. 2002. Vulnerabilidad de acuíferos frente al uso de aguas residuales y lodos en agricultura. Rev. Latino-Americana de Hidrogeología. 2:103-113. [ Links ]

Fick, K. R.; Miller, S. M.; Funk, J. D.; McDowell, L. R. and Houser, R. H. 1976. Methods of mineral analysis for plant and animal tissues. University of Florida institute of food and agriculture. Department of Animal Sciences, Gainesville, F L. USA. 81 p. [ Links ]

Harborne, J. B. 1973.Chlorophyll extraction. In: Phytochemical Methods. Recommended Technique. J B Harbone (Ed.).Chapman and Hall. London, UK. 205-207 pp. [ Links ]

Kabata, P. A. and Pendias, H. 1992. Trace elements in soils and plants, 2nd edition. CRC Press. [ Links ]

López-Pérez, C. A.; Valdez-Aguilar, L. A.; Robledo-Torres, V.; MendozaVillarreal, R.; Castillo-González, A. M. 2014. El calcio imparte tolerancia a alta conductividad eléctrica en Lisianthus (Eustoma grandiflorum Raf. Shinn.). Rev. Mex. Cienc. Agríc. 5:1193-1204. [ Links ]

Maiti, R. y Benavides, M. A. 2002. Salinidad. In. Benavides- Mendoza A. 2002. Ecofisiología y bioquímica del estrés en plantas. Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro. Saltillo, Coahuila México. 54 p. [ Links ]

Mendoza, C.; Francisco, J.; Gallardo, A.; Robles, F. and Bovea, M. D. 2010. Opciones de valorización de lodos de distintas estaciones depuradoras de aguas residuales. Ingeniería. 13:177-190. [ Links ]

Mills, A. H. and Benton, J. 1996. Plant analysis handbook II. A practical sampling, preparation analysis and interpretation guide. Micromacro publishing. Inc. USA. 223 pp. [ Links ]

Narváez-Ortiz, W. A.; Benavides-Mendoza, A.; Robledo-Torres, V. y Mendoza-Villarreal, R. 2013. Efectividad del lodo textil en la producción y composición química del fruto de tomate. Rev. Mex. Cienc. Agríc. 4:129-141. [ Links ]

Ortiz-Hernández, M A.; Gutiérrez-Ruiz, M. E. y Sánchez-Salinas, E. 1995. Propuesta de manejo de los lodos residuales de la planta de tratamiento de la ciudad industrial del valle de Cuernavaca, estado de Morelos, México. Rev. Int. Contam. Ambient. 11:105-115. [ Links ]

Otero, J. L.; Andrade, M. L. y Marcet, P. B.; 1996. Caracterización química y evaluación agronómica de dos tipos de lodos residuales. Inv. Agric. Prod. Veg 11:117-131 [ Links ]

Ottaviani, M.; Santarsiero, A. and De-Fulvio, S. 1991. Hygienic, technical and legislative aspects of agricultural sewage sludge usage. Acta Chim. Hung. 128:535-543. [ Links ]

Paré, T.; Dinel, H. and Schnitzer, M. 1999. Extractability of trace metals during co-composting of biosolids and municipal wastes. Biol. Fertil. Soils. 29:31-37. [ Links ]

Reyes-Santamaría, M. I.; Villegas-Monter, Á.; Colinas-León, M. T. y Calderón-Zavala, G. 2000. Peso específico, contenido de proteína y de clorofila en hojas de naranjo y tangerino. Agrociencia 34:49-55. [ Links ]

Richards, L. A. 1980. Suelos salinos y sódicos. Editorial Limusa, México. 169 p. [ Links ]

Rodríguez-Mendoza, M. N.; Alcántar- González, G.; Aguilar- Santelises, A.; Etchevers- Barra, J. D. y Santizó- Rincón, J. A. 1998. Estimación de la concentración de nitrógeno y clorofila en tomate mediante un medidor portátil de clorofila. Terra. 16:135-141. [ Links ]

Salcedo, P. E.; Vázquez, A.; Laksmy, A.; K.; Zamora, N. F.; Hernández, A. E. and Rodríguez, M. R. 2007. Evaluación de lodos residuales como abono orgánico en suelos volcánicos de uso agrícola y forestal en Jalisco, México. Interciencia. 32:115-120. [ Links ]

Salisbury, F. B. y Roos, C. W. 2000. Fisiología vegetal. Grupo editorial Iberoamericana. [ Links ]

Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). 2014. Decreto de la ley general del equilibrio ecológico y la protección al ambiente. Diario Oficial de la Federación. Última reforma. 16 de enero de 2014. [ Links ]

Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). 2003. Norma Oficial Mexicana NOM-004-SEMARNAT-2002. Protección ambiental. Lodos y biosólidos. Especificaciones y límites máximos permisibles de contaminantes para su aprovechamiento y disposición final. Diario Oficial de la Federación. 15 de agosto de 2003. México, D. F. [ Links ]

Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). 2002. Norma Oficial Mexicana NOM-021-RECNAT-2000. Que establece las especificaciones de fertilidad, salinidad y clasificación de suelos. Estudios, muestreo y análisis. Diario Oficial de la Federación. 31 de diciembre de 2002. [ Links ]

Steiner, A. A. 1961. A universal method for preparing nutrient solutions of a certain desired composition. Plant Soil. 15:134-154. [ Links ]

Torres-González, J. A.; Benavides-Mendoza, A.; Ramírez, V.; Robledo-Torres, H.; González-Fuentes, J.A. and DíazNùñez, V. 2011. Aplicación de lodo industrial crudo en la producción de Lilium sp. en invernadero. Terra Latinoam. 29:467-476 [ Links ]

Uribe, M. H. 2001. Uso de biosólidos para incrementar la productividad en alfalfa. Folleto Técnico de Divulgación. Campo Experimental Delicias-INIFAP, México. 1-8 pp. [ Links ]

Vaca, M. M.; Beltrán, M.; Vázquez, A.; López, R. and Hachec, R. 2006. Fertilización dosificada con biosólidos acondicionados. Revista AIDIS de Ingeniería y Ciencias Ambientales, Investigación, desarrollo y práctica. 1(1). [ Links ]

Valdez-Aguilar, L. A.; Grieve, C. M. and Poss, J. 2009a. Salinity and alkaline pH of irrigation water affect growth of marigold plants: I growth and dry weight partitioning. Estados Unidos. HortScience 44(6):1719-1725. [ Links ]

Valdez-Aguilar, L. A.; Grieve, C. M.; Poss, J. and Mellano, M. A. 2009b. Hypersensitivity of Ranunculus asiaticus to salinity and alkalinity in irrigation water in sand cultures. Estados Unidos. HortScience. 44(1):138-144. [ Links ]

Valdez-Aguilar, L. A.; Grieve, C. M.; Mahar, A. R.; McGiffen, M. E. and Merhaut, D. J. 2011. Growth and ion distribution is affected by irrigation with saline water in selected landscape species grown in two consecutive growing seasons: spring-summer and fall-winter. HortScience 46:632-642. [ Links ]

Valdez-Aguilar, L.A.; Grieve, C. M. and Poss, J. 2013. Response of lisianthus to salinity: plant growth. Estados Unidos. J. Plant Nutrit. 36:1605-1614. [ Links ]

Recibido: Marzo de 2015; Aprobado: Junio de 2015

§Autor para correspondencia: alberto.sandoval@uaaan.mx

Creative Commons License Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons