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Migración y desarrollo

versión impresa ISSN 1870-7599

Migr. desarro vol.14 no.26 Zacatecas ene./jun. 2016

 

La voz de los actores

El bunker de la Europa "sin fronteras" (los seis muros de la vergüenza)

The European Bunker (without borders) (the six walls of shame)

Pascual García Macías* 

Sarahí Alejandra Sigala Vacio** 

*Profesor a tiempo completo en la Universidad Técnica Particular de Loja, en el Ecuador.

**Licenciada en Letras por la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), México.

En recientes noticias se han expuesto numerales sobre migrantes y datos de decesos olvidando que detrás de cada cifra hay una vida, una historia. Una familia huyendo de la guerra en Siria, una madre y su hija cruzando los bosques de Serbia rumbo a Hungría, un joven nigeriano cruzando el Magreb para arribar a Melilla, un joven padre senegalés saltando la valla en Ceuta, todos ellos en búsqueda de un sueño, de la Europa prometida donde los euros florecen y se multiplican al enviarlos a sus países de origen; buscan oportu nidades que no encuentran en su país.

Hace casi un lustro comenzó el conflicto bélico en Siria. La población civil ha sido la más afectada, muestra de ello son los niveles históricos de refugiados sirios que buscan en Europa cobijo y una oportunidad para rehacer sus vidas. Para mediados de 2013 se estimaba que más de 2 millones de sirios habían huido a otros Estados. Algunos datos muestran que 6,000 sirios lo hacen cada día; contrario al discurso oficial y televisivo, no mencionan que 50 por ciento de éstos son niños menores de 18 años (ACNUR, 2013). El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) data que 2 millones de niños viven ahora como refugiados en Líbano, Jordania, Irak, Turquía, Egipto y otros países del norte de África. En Irak 2.8 millones de niños iraquíes son obligados a abandonar sus hogares, encontrándose atrapados en las zonas controladas por los grupos armados (Unicef, 2014).

Desde hace cuatro años el flujo de solicitantes de asilo proveniente de Medio Oriente con destino a Alemania, Suecia, Noruega y, en menor medida, Reino Unido, se han convertido en mareas de personas que desbordan las fronteras hacia el "Norte". La crisis alimentaria sigue atizando el sueño europeo para que miles de africanos subsaharianos apostados en Ceuta y Melilla busquen saltar hacia la Europa de ensueño; otros tantos intentan ingresar vía las costas italianas, como la isla de Lampedusa. Desafortunadamente, la gran mayoría desconoce que esa Europa "de las oportunidades" comenzó a desmoronarse como resultado de la vorágine neoliberal que desembocó en la crisis de 2008.

Según datos del Frontex casi 57,300 inmigrantes irregulares1 arribaron en los primeros meses de 2015; en 2014 las entradas de inmigrantes oscilaron los 20,000, lo que rompe con toda expectativa por parte de los dirigentes de una disminución de los ingresos debido a la crisis europea.

Alrededor de 60 millones de personas en el mundo se vieron obligadas a dejar su hogar en 2014; podemos decir que cada minuto 30 personas huyen de su país (ACNUR, 2015), para explicar de forma resumida, sin caer en reduccionismos, la riada de solicitantes de asilo y migrantes; sin embargo, de forma sucinta podemos decir que esto se debe a cinco puntos: 1) la presión demográfica existente en África subsahariana y las constantes crisis alimentarias; 2) el aumento de la industria de tráfico humano; 3) la oleada de conflictos en Oriente Medio (especialmente Siria); 4) la migración proveniente de los Balcanes hacia la zona Schengen, y 5) la incapacidad, carencia de interés y dificultades por parte de la Unión Europea para diseñar verdaderas políticas públicas con perspectiva con derechos humanos como columna vertebral, que propicie una migración homogénea y respetando la integridad físico-mental de los migrantes.

En 2015 entraron a la Unión Europea aproximadamente 340,000 personas (en 2014 el registro fue de 280,000); mientras que por el Mediterráneo las imágenes de pateras y africanos subsaharianos se han hecho más recurrentes en los diarios, el registro oscila los 267,121 (esto sin contar los 9,464 que llegaron a Grecia entre el 14 y 19 de agosto). Sólo en julio el registro de llegadas por Frontex fue de 107,500 personas. Desafortunadamente, en estos siete meses de 2015 el número de decesos ha sido de 2,267 personas (OIM, 2015).

Ante las estridentes cifras, el escenario es gris debido a que los flujos migratorios no cesarán. La solución no es cerrar las fronteras, ni menos continuar con la construcción de muros y vallas, que lejos de proteger a la Unión Europea, muestran el fracaso de sus políticas migratorias y dejan al descubierto las falacias de las ayudas al desarrollo y de sus programas de cooperación que con bombo y platillo pregonaron durante los años anteriores. Aunado al fracaso de la Unión Europea debemos ser conscientes de las pésimas condiciones en las que viven en sus países de origen, desde Siria, Afganistán, Irak, África subsahariana, hasta la Europa oriental y los países ex yugoslavos.

La Unión Europea, lejos de unir fuerzas y ampliar el debate de incluir propuestas para una política exterior y de seguridad robusta, ha optado por la construcción de alambrados, y gastar millones de euros en erigir un "impenetrable bunker". En el este de Europa, para frenar la migración proveniente de medio oriente, han levantado en la frontera entre Grecia y Turquía una valla de 12.5 kilómetros de longitud, con un costo de 3 millones de euros; un poco más al este, entre Turquía y Bulgaria han construido 30 kilómetros de malla entre Lesovo-Krajnovo y aún se planea cimentar 82 kilómetros más. El tercer cerco (finalizado ayer) se encuentra entre Hungría y Serbia con 175 kilómetros de longitud.

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, ha afirmado la implementación de un alambrado para frenar los ingresos de kosovares y sirios en territorio magyar, medidas en el marco de una política de externalización de las fronteras orquestadas por la Unión Europea. La cuarta y quinta barrera metálica es quizá la más fotografiada durante los últimos años, ubicada en las ciudades española de Ceuta y Melilla. La sexta y de momento última protección, denominada por los franceses le mur de la honte (el muro de la vergüenza) que planea alzar el primer ministro inglés David Cameron en la ciudad francesa de Calais, ya que considera "la plaga" de migrantes como una amenaza a la seguridad de su país, donde en el último año y, hasta marzo del 2015, han ingresado 330 mil migrantes.

Los socios miembros de la Unión Europea plantean de forma escueta dos soluciones, ninguna de las dos muestra una viabilidad y protección por los derechos de los migrantes. La primera se ve reflejada en el aumento de detenciones y construcción de nuevos muros, es decir, su medida es incrementar el control de fronteras. Cada que se encuentran pateras a la deriva con migrantes sedientos y desnutridos, todos los países culpabilizan a Frontex y al Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE), reclamando ahonden sus esfuerzos para frenar las llegadas e invisibilizar a los medios el problema. Mientras que la realidad es que Frontex trabaja con las donaciones de los países miembros de la Unión Europea y los líderes europeos en su raciocinio argumentan que la existencia de navíos salvavidas provoca un efecto llamada para los traficantes de migrantes y para los propios migrantes, garantizándoles a éstos "pisar suelo europeo" pese al abandono de éstos a su suerte. Dentro de esta vertiente están los países nórdicos, Alemania e Italia, que consideran que ya tienen suficiente presión al recibir miles de solicitantes de asilo.

La segunda opción es un cambio en las políticas migratorias, proponen ampliar los canales legales para que los migrantes entren al continente, pero este hecho encubre las condiciones que les permitirá el acceso, con el hecho de divulgar una ampliación en las formas de obtención de visados. La comisión europea cree que tal medida conducirá a una disuasión masiva de los migrantes y éstos optarán por formas legales de ingresar a Europa. Bajo este esquema la Unión Europea seguramente preferirá migrantes cualificados que sirvan para ampliar las filas de gente preparada pero dispuesta a tomar trabajos precarios. Importante señalar que el bono demográfico de Europa desde hace décadas está disminuyendo y en consecuencia la pirámide poblacional tiende a invertirse, necesitando en un futuro de trabajadores que coticen a la seguridad social; las políticas de ajuste estructural no están creando empleos que aseguren el ingreso constante en los pagos a la seguridad social; además muchos de los países aún no logran sortear completamente la crisis económica, a lo cual prefieren evadir el tema.

Son preocupantes las reacciones de los diferentes miembros de la Unión Europea respecto a la crisis migratoria, por ejemplo, el gobierno español en su boletín oficial del Estado ha publicado recientemente la Ley de Seguridad Ciudadana (conocida popularmente como "ley mordaza") cuya Disposición Final Primera enmienda la ley de extranjería para amparar la devolución sumaria a Marruecos de los migrantes interceptados en las vallas fronterizas bajo la nueva figura jurídica del "rechazo en frontera", o lo que se conoce como "devoluciones en caliente", con el fin de impedir su entrada "ilegal" a España (Público, 2015). De esta manera, el gobierno español desafía de manera directa la normativa internacional de los derechos humanos, realizando la expulsión sin procedimientos legales a todo migrante que trate de cruzar las vallas ubicadas en Melilla o Ceuta.

El gobierno del socialista François Hollande y del conservador David Cameron también han tomado medidas anunciando el aumento de controles y la construcción de una nueva valla. El día 20 de agosto ambos mandatarios anunciaron la creación de un centro conjunto de control de la migración irregular, instalado en el puerto de Calais en Francia, con el fin de combatir el ingreso de migración irregular con destino al Reino Unido.

Otro ejemplo son las medidas tomadas por el conservador húngaro Vicktor Orban, que movilizó al ejército en junio de este año con el fin de construir una alambrada fronteriza (ya terminada ayer). Debemos preguntarnos, ¿qué sucedió primero, la retórica de criminalizar al migrante o la oleada de solicitantes de asilo? Bajo slogans xenófobos como "si vienes a Hungría, no debes quitar el trabajo a los húngaros" y con discursos como el realizado por Orban el 25 de julio en Balyánvaros, donde aseguró que si de él dependiera, le gustaría "preservar una Europa para los europeos" pero, a lo que nunca renunciará es a defender "Hungría para los húngaros" (País, 2015).

Ante tales medidas, discursos y políticas implementadas a lo largo y ancho de la zona Schengen, se percibe un incremento que sólo busca incentivar la xenofobia en la población europea, incluso en algunos sitios intentando criminalizar a los migrantes por el hecho de intentar ingresar a sus territorios de manera irregular.

Este es el mayor éxodo humano desde la Segunda Guerra Mundial, deberían sonar las alarmas y repensar el modelo económico imperante (las hambrunas en África, los conflictos bélicos en Medio Oriente, los salarios precarios y desempleo, la ausencia de políticas públicas por parte de los Estados que garanticen el bienestar social), todos estos problemas dejan entrever que de continuar con la explotación de recursos como ha sido desde finales de los años setenta, estamos no sólo ante una crisis migratoria, alimentaria, o económica, sino una crisis civilizatoria mundial; las migraciones son sólo una parte de este gran problema que es el modelo de desarrollo al cual se nos ha sometido. Los países desarrollados deberían actuar como tal y demostrar que alcanzar el estatus utópico de desarrollo no sólo implica el aumento en el intercambio de bienes y mercancías a escala global, ni parte de ese desarrollo se traduce en estabilidad macroeconómica, mucho menos es el consumismo de sus ciudadanos, debemos proponer alternativas a los programas de desarrollo, donde se garanticen los derechos inalienables del hombre; es tiempo de cambiar de paradigma económico y revalorizar la vida por encima de la mercantilización y consumismo.

Bibliografía

ACNUR (2013), " Cifra de refugiados sirios alcanza los dos millones por guerra civil", 9 de septiembre de 2013. [ Links ]

______ (2015), 2014 Anual Repport, Ginebra, ACNUR. [ Links ]

OIM (21 de agosto de 2015), Organizacion Internacional para las Migraciones, en OIM (21 de agosto de 2015), Organizacion Internacional para las Migraciones, en https://www.iom.int/es/news/esta-semana-llegaron-10000-migrantes-la-isla-griega-de-lesbos (consultado el 27 de agosto de 2015). [ Links ]

El País (2 de julio de 2015), "Hungría para los húngaros". [ Links ]

Público (31 de marzo de 2015), "Las "devoluciones en caliente" ya son legales". [ Links ]

Unicef (2014), Siria the Risk of a Lost Generation, Unicef. [ Links ]

1Utilizamos el estatus de "irregular", ya que el no tener papeles adecuados para entrar a determinado Estado, no convierte a una persona en ilegal. Simplemente es una falta buro crática.

Pascual G. García Macías, actualmente es profesor a tiempo completo en la Universidad Técnica Particular de Loja, en el Ecuador, tiene un doctorado con mención internacional en Movilidad Humana por la Universitat de Valencia, realizó su maestría en el Máster Internacional en Migraciones por la Universitat de Valencia, España; en colaboración con: Universite Catholique de Lille, Francia; University of Canterbury, Kent, Reino Unido; University of Applied Sciences of Western, Ginebra, Suiza; y Universidad Surcolombiana, Colombia. Dentro de sus publicaciones esta: "Incidencia del uso del internet en el desarrollo de la comunidad Andina" publicado en CISTI 2016. Ha impartido conferencias en la Universidad de la Haya en Holanda, Las Palmas Gran Canaria y Vigo en España, Quito en Ecuador entre otros. Actualmente dirige un proyecto en colaboración con la Red internacional en Migración y Desarrollo y el ESOMI sobre migración de retorno en el sur del Ecuador, durante el perio do 2006-2016.

Sarahí Alejandra Sigala Vacio. Licenciada en Letras por la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ). Fue responsable de la línea editorial e informativa del periódico impreso El Heraldo de Zacatecas. Ha desempeñado trabajos en edición, redacción y colaboración en revistas culturales. Reseña crítica de libros en la revista Periódico de poesía expedida por la Dirección de Literatura en Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como la publicación en revista Consideraciones.

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