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EconoQuantum

versión impresa ISSN 1870-6622

EconoQuantum vol.10 no.2 Zapopan jul./dic. 2013

 

Artículos

 

Los determinantes de la satisfacción con la democracia, desde el enfoque de un modelo multinivel

 

Delfino Vargas Chanes1, José Carlos González Núñez2

 

1 Profesor-investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México. E-mail: dvchanes@unam.mx.

2 Profesor-investigador de la Universidad Anahuac México Sur. E-mail: josecarlos.gonzalez@anahuac.mx.

 

Recepción: 08/08/2011 
Aceptación: 04/12/2012

 

Resumen

En el presente artículo se propone el modelo multinivel para explicar la satisfacción con la democracia, que incorpora dos niveles de análisis tanto a nivel individual como a nivel país. Para ello se utiliza una encuesta representativa con 19,232 individuos de las principales 17 economías de América Latina y variables macro medidas a nivel país. Con el modelo multinivel se explica la satisfacción con la democracia, usando variables macro (a nivel país), como el ingreso promedio de las personas, y a nivel micro (a nivel individual) por las percepciones que tiene cada persona de su bienestar, de la situación de la economía en general, entre otras variables. En segundo lugar se obtiene un ordenamiento de los países en cuanto a la satisfacción con la democracia, ajustado por el modelo propuesto. Como resultado se observa que las variables más relevantes a nivel individual son satisfacción con la vida, evaluación de la economía, respeto de los derechos y libertades, nivel de educación, tendencia ideológica (izquierda-derecha) y la percepción por género. La variable macro más significativa es el producto interno per cápita real en términos de poder de compra. En cuanto al ordenamiento obtenido se encuentra que Bolivia, Venezuela y Uruguay obtienen los puntajes más altos en la satisfacción con la democracia y de esta manera se ordena el resto de los países.

Palabras clave: Democracia, gobernanza, modelo multinivel, análisis factorial confirmatorio.

Clasificación JEL: C9.

 

Abstract

In this article, we propose a multilevel model to explain satisfaction with democracy, which incorporates two levels of analysis at both: the individual- and at country-level. For this purpose, we chose a representative survey of 19,232 individuals from 17 major economies in Latin America. The multilevel model explains satisfaction with democracy, using macro-level variables (country-level) as the average income of individuals, and the micro-level (individual-level) by perceptions that each person has their welfare, situation of the economy, among other variables. Second, we obtained a ranking of countries in terms of satisfaction with democracy using the proposed model. As a result, it appears that the most important variables at the individual level are life satisfaction, assessment of the economy, respect for rights and freedoms, education, ideological (left - right) trend and gender perception. The most significant macro variable is the real per capita domestic product in terms of purchasing power. The ranking suggests that Bolivia, Venezuela and Uruguay are the countries that obtained the highest scores in satisfaction with democracy, and thus the rest of the countries are ordered.

 

Introducción

Existe una creciente preocupación por estudiar y analizar la satisfacción a nivel individual con la democracia en América Latina, con la finalidad de promover y consolidar la estructura institucional y adoptar políticas económicas a favor del desarrollo. En los últimos años se ha observado que en países como Venezuela, Ecuador y Bolivia han surgido partidos políticos caracterizados por su poco compromiso con la democracia, que han tomado el poder debido a la insatisfacción de grandes sectores de la población que reclaman cambios de carácter político y económico. Por otro lado, en países como Chile y Costa Rica, las fuerzas políticas reflejan la continuación de las mismas políticas económicas, producto de la satisfacción que sienten en su situación económica y, por ende, reconocen los logros de la democracia.

En esta investigación se analizan los determinantes de la satisfacción con la democracia, con base en variables macroeconómicas y microeconómicas, usando la encuesta representativa a nivel nacional de los diecisiete países de América Latina que levanta la Corporación Latinobarómetro (2006) e información proveniente del Banco Mundial (2006).

El trabajo se inicia con el desarrollo de un marco teórico que analiza la satisfacción con la democracia con base en ciertas variables de carácter macro y micro. El siguiente apartado incluye la presentación de los datos y las variables de estudio. En el tercer apartado se elabora el constructo que mide la satisfacción con la democracia (la variable dependiente) y enseguida se ajusta el modelo que incorpora la estructura jerárquica de los datos con la finalidad de explicar los determinantes de la satisfacción con la democracia. En el cuarto apartado se muestran los resultados donde se expone el ordenamiento de los países latinoamericanos y finalmente se presentan las conclusiones.

 

Marco teórico

Para analizar los determinantes de la democracia y el grado de satisfacción con su funcionamiento, típicamente se utilizan explicaciones basadas en tres tipos de variables que son de carácter económico, cultural e institucional que, en el presente trabajo, se denominan variables macroeconómicas (Chasquetti, 2011). Adicionalmente se incluyen variables que se refieren a aspectos individuales relacionados con la satisfacción y características sociales, que se denominan variables micro o individuales.

• Desde el punto de vista económico se afirma que, a mayor crecimiento económico de un país, la probabilidad de mantener un régimen democrático es mayor y aumenta el grado de satisfacción de las personas. Una forma de medir el nivel económico de un país puede ser a través del incremento del ingreso per cápita, el incremento de los niveles de educación y la reducción de la pobreza (Chasquetti, 2011).

Uno de los primeros estudios, que relaciona la democracia con el desarrollo económico, es el de Lipset (1959), el cual señala que cuanto más próspera es una nación, mayores son sus posibilidades de mantener la democracia, dando origen a diversos estudios en los que se asocia a la democracia con diversos indicadores; por ejemplo, cuando se asocia el ingreso por habitante con la satisfacción con la democracia (Przeworski, Alvarez, Cheibub y Limongi, 2000). Otro de los estudios asocia al desarrollo económico con el mejoramiento de los estándares de vida, medido a través del ingreso per cápita, lo que permite una mayor consolidación de los regímenes democráticos y por ende su satisfacción (Barro, 1999; Muller, 1995).

Otros autores argumentan que el desarrollo económico acelerado podría provocar un incremento fuerte de las expectativas de ascenso social de sectores importantes de la población. Si el Estado no puede satisfacer estas demandas, pueden generarse tensiones que generen inestabilidad e ingobernabilidad, lo que en cierta forma afecta el grado de satisfacción con la democracia (Huntington, 1968).

Przeworski, Alvarez, Cheibub y Limongi (2000) estudian la relación entre desarrollo económico y democracia en varios países durante el período de 1950 a 2000 y demuestran que existe una fuerte asociación entre ambas variables, midiendo el desarrollo económico a través del PIB per cápita.

• Desde el punto de vista cultural, Almond y Vera (1963) argumentan que no hay que esperar a que se consolide la democracia si no existe una cultura política participativa en la sociedad. En el mencionado estudio encuentran que el establecimiento de la democracia exige como condición necesaria el desarrollo de una cultura que promueva valores de entendimiento y tolerancia. Se espera que el ciudadano democrático sea parte activa de la democracia y se sienta implicado en ella. Se supone que obra racionalmente, no por emociones, que está bien informado y que tomará sus decisiones favoreciendo los intereses que considera conveniente. En el mismo estudio se afirma que la cultura cívica es una cultura política de participación y se define que los individuos participan en el proceso de las decisiones políticas, dado que se sienten parte del gobierno, lo cual significa la existencia de un Estado democrático. Es decir, la democracia no sólo requiere de instituciones formales (como el sufragio universal, los partidos políticos, la legislatura), sino que además se requiere de una cultura política coherente con la democracia.

• Desde el punto de vista institucional. Los institucionalistas señalan que la causa de quiebre de la democracia y la poca satisfacción se debe a la fragilidad de las instituciones o a su diseño inadecuado (Ayala Espino, 2002).

Una expansión de la libertad política tiene efectos positivos y negativos sobre el crecimiento económico. En el lado positivo, las instituciones democráticas proporcionan un control del poder del gobierno y limitan el potencial de que funcionarios públicos acumulen riqueza personal y que apliquen políticas impopulares; en el lado negativo, una mayor democracia puede generar redistribución de ingreso y aumentar el poder de grupos de interés (Ayala Espino, 2002).

Lo anterior permite afirmar que el desarrollo de instituciones democráticas pueden originar una satisfacción mayor, a pesar de que nos encontremos en una sociedad de bajos ingresos en contraposición a la hipótesis de Lipset (1959), quien señala que sólo en una sociedad rica, en la que pocos ciudadanos vivan en la pobreza, podría la mayoría de la población participar inteligentemente en la política y desarrollar el autocontrol necesario, para evitar sucumbir a los llamamientos de demagogos irresponsables.

En tal sentido ha cobrado importancia la llamada gobernanza, que es el arte o manera de gobernar que se propone como objetivo el logro de un desarrollo económico social e institucional duradero, promoviendo un sano equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado de la economía, a diferencia de la gobernabilidad que se refiere a la cualidad de lo gobernable (Kaufmann, 2008).

La gobernanza no significa gobernabilidad, sino instituciones de gobierno; se refiere a normas o reglas del juego que definen los actores, los procedimientos y los medios legítimos de la acción colectiva. Gobernanza equivale a institucionalidad y presenta varias dimensiones: una horizontal que incluye institucionalidad política, económica y social; y otra, sectorial, que abarca la institucionalidad educativa, sanitaria y ambiental, entre otras (Prats, 2001).

La Gobernanza a la que nos referimos es la democrática, como aquélla en la que existe no sólo la posibilidad de cambiar gobernantes políticos, sino el respeto a la propiedad privada, la libertad de opinión y expresión, un sistema judicial independiente que promueve el respeto a las leyes y al derecho, así como el control de la corrupción de funcionarios públicos (Kaufman, Kraay y Mastruzzi, 2005).

En un artículo escrito por Przeworski (2001), desarrolla la idea de que para mejorar la economía debe mejorarse la democracia, garantizándose que los ciudadanos puedan exigir responsabilidades al gobierno por sus actividades económicas; por lo que, a diferencia de los neoliberales, quienes proponen que para mejorar los resultados económicos se exige una reforma política que implica la reducción de la función económica del gobierno, Przeworski propone lo contrario; es decir, que para que funcione mejor la economía hace falta una mayor supervisión del ciudadano, por lo que hay que dar prioridad a la consolidación de la democracia (Przeworski, 2001).

Przeworski menciona además que la democracia depende de las instituciones que organizan las relaciones que la caracterizan; es decir, las instituciones económicas organizan las relaciones entre empleadores y empleados; las instituciones políticas organizan las relaciones entre los ciudadanos y el gobierno; y las instituciones políticas económicas, incluidas las agencias reguladoras, establecen el marco regulatorio en que actúan los agentes económicos (Przeworski, 2001).

Para mejorar la acción de los mercados y estimular el crecimiento, los gobiernos de régimen democrático tienen que saber cuándo sus intervenciones incrementan las tasas de rentabilidad no sólo económica, sino también social. Pero los ciudadanos han de poder discernir el bueno del mal gobierno.

La idea es que en un régimen democrático, los ciudadanos eligen las políticas que les interesan y a los candidatos que los representan, cosa que no es posible en un régimen autoritario. Con ello se aseguran que los políticos traten de ser receptivos a sus problemas y a tratar de obtener un mejor desempeño, lo que se traduce generalmente en mayor crecimiento económico y social (Przeworski, 2001).

En tal sentido, desde 1996, el Instituto del Banco Mundial, a través del Programa Global y Gobernanza, desarrolla indicadores de medición de la gobernanza en más de 200 países, así como la publicación de una serie de artículos donde muestra que existe una relación entre gobernanza y el desarrollo económico (Kauffman, 2003). Además se ha demostrado que existe una relación positiva entre la percepción a nivel individual del bienestar económico con la satisfacción con la democracia; es decir, si los individuos no logran mejorar sus expectativas de mejora económica, la democracia permite la posibilidad de castigar al gobierno que no satisface dichas expectativas (Kinder y Kiewiet, 1979).

En conclusión, siguiendo los trabajos realizados por diversos autores (Kinder y Kiewiet, 1979; Kinder y Mebane, 1983; Nohlen, 2002), en nuestro trabajo se mide la satisfacción con la democracia, que es un constructo subjetivo basado en tres variables observadas: (a) uno de ellos vinculado con el bienestar económico, a nivel general de los ciudadanos (medido a través del producto bruto interno per cápita); (b) otra variable se relaciona con variables que miden la institucionalidad de la denominada gobernanza democrática y (c) por último, un conjunto de indicadores que miden la percepción de bienestar del individuo. Este constructo no necesariamente implica medir la democracia en sí, más bien si el ciudadano está satisfecho con la democracia.

Por lo tanto, el modelo que se propone en el presente trabajo mide la satisfacción con la democracia y considera además la estructura de anidamiento de los datos,3 eliminando los problemas tradicionales de la multicolinealidad y falta de independencia entre individuos; además, dicho modelo permite obtener un ordenamiento (ranking) de los países en cuanto a la satisfacción con la democracia, que es la variable dependiente, ajustado por las variables macro y micro en el mismo modelo, el cual se presenta en la siguiente sección: el modelo.

 

Datos y variables

La encuesta

Los datos provienen de la encuesta de Latinobarómetro, que se levantó en el 2006, que representa a 17 países de la región de América Latina, que son: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela, excluyendo solamente a República Dominicana. La muestra se levanta entre el 2 de octubre y el 11 de noviembre de 2006 y es representativa de la población de cada país (Corporación Latinobarómetro, 2010).

 

Especificación de variables

La variable dependiente del modelo es el constructo llamado satisfacción con la democracia, que se construye con un índice unidimensional4 con base en cuatro preguntas de la encuesta de Latinobarómetro, que son:

• P18st. Con una escala de 1 a 10 se pide evaluar cuán democrático es el país. El 1 quiere decir que no es democrático y el 10 totalmente democrático.

• P20stm. En términos generales, ¿diría usted que el país está gobernado por unos cuantos grupos poderosos en su propio beneficio o que está gobernado para el bien de todo el pueblo? Que es una variable dicotómica, donde 1 representa que está gobernado por grupos poderosos y el 2 que se gobierna para el bien de todos.

• P21st. En general, diría usted que está muy satisfecho, más bien satisfecho, no muy satisfecho o nada satisfecho con el funcionamiento de la democracia, donde se recodifica y el valor 4 indica muy satisfecho y el valor 1 nada satisfecho.

• P22stA Está usted muy de acuerdo, de acuerdo, en desacuerdo o muy en desacuerdo con la afirmación: "La democracia puede tener problemas, pero es el mejor sistema de gobierno", con una escala de 1 a 4, donde 4 representa muy de acuerdo y el 1 muy en desacuerdo.

Las variables explicativas o independientes fueron clasificadas en dos niveles: macro (también llamado nivel -2) y micro (llamado nivel-1).

Las variables a nivel macro son de carácter económico e institucional y son las siguientes:

La variable de carácter económico, que es el producto interno per cápita real del poder de compra (PPP), que mide la producción del país por habitante a precios de un año base, considerando el poder de compra con la finalidad de poder realizar comparaciones entre los países a dólares del año 2005. La información cuantitativa para todos los países se obtiene de la misma base de datos pública del Banco Mundial, que está en los indicadores de desarrollo, disponible en internet (Banco Mundial, 2011).

Las variables que miden el carácter institucional son los indicadores de gobernanza de los países democráticos de América Latina, la que se define ampliamente como las tradiciones e instituciones por la cual se ejerce la autoridad de un país. Esto incluye el proceso por el cual los gobiernos son seleccionados, monitoreados y reemplazados; la capacidad del gobierno de efectivamente formular e implementar sus políticas firmemente y el respeto de los ciudadanos y del Estado para las instituciones que rigen las interacciones sociales y económicas.

Se utilizan seis variables institucionales, que son las siguientes:

Voz y rendición de cuentas captura las percepciones de los ciudadanos de un país, con respecto a la libertad de expresión, libertad de asociación y una libertad media.

Estabilidad política y ausencia de violencia captura la probabilidad de que el gobierno sea desestabilizado por medios violentos o inconstitucionales, incluyendo la violencia política y el terrorismo.

Efectividad gubernamental captura la percepción de la calidad de los servicios públicos, la calidad del servicio civil y el grado de su independencia de las presiones políticas, la calidad de la formulación política e implementación y la credibilidad de los compromisos del gobierno.

Calidad regulatoria captura la percepción de la habilidad del gobierno para formular e implementar políticas y regulaciones que permitan y promuevan el desarrollo del sector privado.

Estado de derecho captura la percepción de la extensión de la confianza de los agentes en las reglas de la sociedad, mide la calidad del cumplimiento de contratos, la policía y las cortes, incluyendo la independencia judicial y la incidencia del crimen.

Control de la corrupción captura las percepciones acerca de si el poder público es ejercido para obtener beneficios privados, incluyendo la corrupción menor y en gran escala y la captura del estado por las élites e intereses privados.

La información de gobernanza se presenta en forma pública desde el año 1996 a la fecha, para los países de América Latina seleccionados, elaborado por Global Programs and Governance del Instituto del Banco Mundial (Banco Mundial, 2010), que se construye basada en diversos estudios de investigación a nivel individual y de empresas, así como de agencias de evaluación del riesgo país y de organizaciones de sector público. Las variables miden un amplio rango de temas, tomados de diferentes instituciones en todo el mundo (Kaufmann et al., 2009).

Las variables a nivel micro son percepciones individuales que se levantan del estudio de la Corporación Latinobarómetro del 2006 y se describen enseguida:

• P1st. A. En términos generales, ¿diría usted que está satisfecho con su vida? Diría usted que está muy satisfecho (4), bastante satisfecho (3), no muy satisfecho (2), para nada satisfecho (1).

• P2st. ¿Cómo calificaría en general la situación económica actual del país? Diría que es muy buena (5), buena (4), regular (3), mala (2), muy mala (1).

• P30st. ¿Cree usted que es mejor vivir en una sociedad ordenada aunque se limiten algunas libertades? (0) ¿O cree Ud., que es mejor vivir en una sociedad donde se respeten todos los derechos y libertades, aunque haya algún desorden? (1).

• P47st. En política se habla normalmente de "izquierda" y "derecha". En una escala donde "0" es la izquierda y "10" la derecha, ¿Dónde se ubicaría Ud.?5

• S11. ¿Qué estudios ha realizado? ¿Cuál es el último año cursado? Indicando años de estudio.

• S6. Sexo del entrevistado. (1 = masculino; 0 = femenino).

Todas las variables individuales anteriores fueron recodificadas de manera que el mayor valor representa un mayor grado de satisfacción o bienestar, excepto para las variables P47st y S11.

 

El modelo

Especificación del modelo

En el pasado se han aplicado diversos modelos en estudios sobre la democracia; uno es el que utiliza modelos de regresión lineal para establecer los determinantes de la democracia en función de variables económicas -como es el ingreso per cápita- y otras sociales -como es la desigualdad del ingreso- (Muller, 1995); y el otro modelo usa panel de datos, donde la variable dependiente es la democracia, medida como un indicador subjetivo de derechos electorales contra las independientes que son crecimiento económico, años de escolaridad, entre otros (Barro, 1999).

En nuestro caso, la variable dependiente es la satisfacción con la democracia y se usa el modelo multinivel (por sus siglas en inglés, MLM), el cual utiliza la estructura de anidamiento natural de los datos y combina dos niveles de análisis (macro y micro) en un solo modelo; además, con este modelo es posible obtener un ordenamiento de la satisfacción con la democracia de los 17 países latinoamericanos, el cual se especifica más abajo.

Dada la heterogeneidad de los datos de la encuesta de Latinobarómetro (Corporación Latinobarómetro, 2010), al incluir varios países y teniendo en cuenta el interés de ligar aspectos macro estructurales con aspectos micro a nivel individual, el modelo multinivel es una opción que se adapta a estas necesidades, para evitar el problema de la falta de independencia entre las observaciones (Raudenbusch y Bryk, 2002). El modelo incluye dos unidades de análisis: individual y país; las percepciones de la satisfacción con democracia que ocurren a nivel individual, mientras que las características macroeconómicas ocurren a nivel país. Por lo tanto, los datos en cuestión tienen una estructura multinivel debido a que los ciudadanos están anidados dentro de países. Las herramientas estadísticas tradicionales (e.g., regresión de mínimos cuadrados ordinarios) ignoran la estructura de anidamiento de los datos y por tanto se puede llegar a conclusiones incorrectas (Snijders y Bosker, 2012).

Por el contrario, el modelo multinivel, también llamado modelo lineal jerárquico, permite la estimación de los efectos macro y micro, así como la interacción de éstos (i.e, permiten estudiar la interacción entre ambos niveles). Esto es posible porque los coeficientes del nivel individual se pueden especificar como aleatorios y parcialmente explican los efectos a nivel país.

Uno de los objetivos del presente estudio consiste en obtener un ordenamiento de las precepciones de la satisfacción con la democracia para los 17 países estudiados. De esta manera, el ordenamiento nos indica cuáles países obtienen los mejores puntajes en cuanto a satisfacción con la democracia,6 ajustado por el modelo multinivel. Una posible forma de obtener dicho ordenamiento puede ser usando los promedios directos de los puntajes de democracia por país. Sin embargo, esta forma directa no considera el hecho de que los datos están anidados y de que existen variables tanto a nivel individual como a nivel macro que pueden ajustar dichos promedios.

Con base en lo anterior, se debe ajustar por el tamaño de las economías para obtener una comparación más adecuada. El modelo multinivel considera estos ajustes y por tanto el ordenamiento obtenido toma en cuenta a las variables del Nivel-1 (micro) y Nivel-2 (macro) en la estimación del promedio ajustado, también llamado Promedio Empírico de Bayes (Rabe-Hesketh y Skrondal, 2008).

Como se ha afirmado, el modelo incorpora dos niveles de análisis. El nivel-2 contiene 17 países y siete variables independientes (institucionales y económicas); mientras que en el nivel-1 hay 19,932 individuos y seis variables independientes (véase Cuadro 1). La variable dependiente es satisfacción con la democracia, la cual es un constructo que se obtiene a partir de cuatro indicadores mediante el análisis factorial confirmatorio y se explica a continuación.

 

Construcción de la variable dependiente

El primer paso consiste en elaborar la variable dependiente que es un constructo denominado satisfacción con la democracia, mediante el análisis factorial confirmatorio (Brown, 2006). Una opción para construir dicha variable es usar un solo indicador (e.g., "Con una escala de 1 a 10 evalúe cuán democrático es el país. El 1 quiere decir que no es democrático y el 10 totalmente democrático"). Una segunda opción propone elaborar un constructo que se basa en una combinación lineal de variables manifiestas7 que se relacionan con esta dimensión y se construye mediante el análisis factorial confirmatorio. Para el caso de esta investigación se elige la segunda opción, asumiendo que el concepto de satisfacción con la democracia es una variable latente8 (percepción subjetiva sujeta a error) que se puede medir a través de variables manifiestas (directamente observables). El enfoque factorial confirmatorio ayuda a obtener el constructo denominado satisfacción con la democracia, especialmente cuando se trata de medir percepciones.

Las variables manifiestas que se relacionan con el constructo satisfacción con la democracia se muestran en el Cuadro 2 y sus cargas estandarizadas indican la combinación lineal con el constructo, que se estiman usando el método Máxima Verosimilitud. El Índice de Ajuste Comparativo (CFI, por sus siglas en inglés) es de 0.99 y la Aproximación de la Raíz del Error Cuadrático Medio (RMSEA, por sus siglas en inglés) es de 0.041, que indican un ajuste satisfactorio (Ridgon, 1996).9

La ventaja de usar el modelo factorial confirmatorio es que se pueden obtener los puntajes factoriales usando la combinación lineal de las variables manifiestas previamente especificadas y sus correspondientes cargas factoriales. La media de los puntajes factoriales es 0 con una desviación estándar de 3, de manera que los puntajes bajos de democracia son negativos con un rango entre -3 y 3.

El modelo multinivel. La especificación del modelo multinivel usado en la presente investigación se muestra a continuación:

donde Yij es la variable dependiente, que es la satisfacción con la democracia medida en el i-ésimo individuo del país j-ésimo, el puntaje factorial que se obtiene al usar el análisis factorial confirmatorio. Las variables independientes del Nivel-1 son: satisfacción con la vida (P1st), evaluación de la economía de su país (P2st), vivir en una sociedad donde los derechos y libertades se respetan (P30st), clasificación del individuo entre derecha-izquierda (P47), nivel de educación (S11) y género (S6). Las variables del nivel-2 incluyen: paridad de poder adquisitivo (PPP), Voz y Rendición de Cuentas (voz), Estabilidad política y Ausencia de Violencia (estabilidad), Efectividad Gubernamental (efectividad), Calidad Regulatoria (calidad), Estado de Derecho (ley) y Control de la Corrupción (corrupción).

Modelo multinivel con interacción. Este modelo incluye interacciones con las variables del nivel-1 y -2 y se describe a continuación:

El modelo (2) es similar al (1) pero aumenta los términos de interacción entre el nivel individual y el país, al incorporar los términos β0j y β1j en el nivel-1; es decir, que en la ecuación 1 se incorporan los términos del nivel 2 y se simplifica el modelo, obteniendo así el modelo mixto con efectos de interacción.

En la presente investigación se ajustan los modelos (1) y (2), los cuales se usan para dos fines: a) para evaluar el efecto de las variables micro y macro en la satisfacción con la democracia y b) para obtener el ordenamiento de los países en cuanto a satisfacción con la democracia ajustadas por el modelo multinivel.10

 

Resultados

Primeramente se ajusta un modelo que denominamos completo, el cual incluye todas las variables del Nivel-1 y -2, como se indica en el modelo (1) arriba especificado. Los resultados del modelo multinivel ajustado se muestran en el Cuadro 3 en la columna llamada "modelo completo". Como se observa en este cuadro, las variables que son significativas al nivel-2 (país) son Voz y Estado de derecho; el coeficiente de paridad de poder adquisitivo (PPP) no es significativo; el coeficiente de Voz es positivo y marginalmente significativo (b = 0.025; p = 0.09) y sugiere que a mayor transparencia y libertad de expresión, entre otros, los ciudadanos tienen una mayor satisfacción con la democracia, ya que el régimen en cuestión está estrechamente relacionado con dichas libertades. Sin embargo, el coeficiente de Estado derecho es negativo y significativo (b = -0.023; p = 0.04), lo cual es contra intuitivo, ya que implica que puntajes elevados para Estado de Derecho11 están asociados con puntajes bajos en satisfacción con la democracia, lo cual no es correcto con la teoría que sugiere una relación positiva de los seis indicadores de gobernanza con la democracia. En cuanto a las variables del nivel-1, los coeficientes ajustados se encuentran en la dirección esperada (se explican en el siguiente modelo).12 Enseguida se procede a ajustar un modelo con menos variables, el cual se denomina modelo reducido (ver Cuadro 3) y muestra como única variable macro relevante al ingreso per cápita.

A priori se espera que los seis indicadores de gobernanza fueran relevantes y estuvieran relacionados positivamente para explicar la satisfacción con la democracia; sin embargo, el único indicador macro relevante es el ingreso per cápita. ¿Qué nos dicen los datos? Las variables relevantes que explican la satisfacción con la democracia en los países de América Latina, al margen del ingreso per cápita, son las variables a nivel individual o micro (a excepción de la variable "derechos y libertades se respetan"). Lo anterior supone que la gobernanza no determina la satisfacción con la democracia y que existe en dichos países la percepción de que el Estado está capturado por élites que obtienen beneficios privados en forma indebida que se dan a través de sobornos que se pagan a los legisladores, a personas con influencia o del gobierno para conseguir cambios en la legislación, en el marco regulatorio o económico, entre otras acciones.

Lo anterior señala la debilidad institucional existente en América Latina para fortalecer la democracia y que la persona no asocia la variable dependiente, denominada satisfacción con la democracia, con el desarrollo institucional, sino con variables individuales vinculadas con su sensación de bienestar principalmente.

Lo relevante de los resultados del modelo completo es que, al margen de la poca significancia de la estructura institucional de la denominada gobernanza, se recomienda que para futuros estudios, las variables de carácter cultural deben ser consideradas y que contengan valores como tolerancia, respeto y participación ciudadana.

La estrategia de análisis consiste en ajustar un modelo completo con todas las variables de gobernanza, el cual se muestra en el Cuadro 3, llamado modelo completo; adicionalmente se ajustaron otros modelos (no todos se muestran) eliminando algunas variables de la institucionalidad de la gobernanza porque muestran una correlación alta, dando como resultado que ninguna de estas variables es relevante para explicar la satisfacción con la democracia. Como consecuencia de esta estrategia se propone un nuevo modelo reducido, en el cual sólo se considera una variable macro, la paridad de poder adquisitivo (PPP) y, como variables micro, las mismas variables del modelo completo (ver columna modelo reducido en el Cuadro 3).

Comparamos el modelo completo con el reducido, usando la prueba de razón de verosimilitudes (LRT, por sus siglas en inglés); el valor de p es significativo (p < 0.001), lo que sugiere que el modelo reducido es mejor.13

La interpretación del modelo reducido es consistente con la teoría, el coeficiente de la variable PPP (ingreso per cápita) está fuertemente relacionado con la satisfacción con la democracia de manera positiva y significativa (b = 0.005; p = 0.028). Por otro lado, en el nivel individual, la variable género es significativa y negativa (b = -0.04; p = 0.004), lo que sugiere que los hombres están menos satisfechos con la democracia en comparación con las mujeres. Como se espera, aquellas personas que reportan puntajes altos en satisfacción con la vida también reportan altos puntajes en satisfacción con la democracia (b = 0.09; p < 0.001). Adicionalmente, cuando los individuos perciben que la economía del país es favorable, los puntajes de satisfacción con la democracia son altos y hay una relación positiva y significativa (b = 0.39; p < 0.001). En relación con la posición ideológica, los resultados muestran que personas con inclinación hacia la derecha obtienen mayor puntaje con la satisfacción con la democracia (b = 0.03; p < 0.001); es decir, la percepción de que su posición económica es más estable y está relacionada con su posición ideológica, por tanto están satisfechos con el régimen político. Otra variable relevante es la educación y muestra un coeficiente negativo y significativo (b= -0.017; p < 0.001), lo cual sugiere que las personas con un bajo nivel educativo están más satisfechas con la democracia, en comparación con aquéllas con más años de estudio. Finalmente, la variable "derechos y libertades se respetan" tiene un coeficiente positivo (b = 0.02) que está en la dirección correcta, pero no es significativo.

Otro de los objetivos del presente trabajo es elaborar un ordenamiento de satisfacción con la democracia de países, ajustado por un modelo MLM que incorpora variables macro y micro, el cual se considera superior comparado con la práctica común de reportar promedios nacionales (sin ser ajustados por modelo alguno). Dicho ordenamiento se reporta en la Figura 1 y en el Cuadro 4, donde muestra los puntajes promedio por país con su correspondiente intervalo al 95% de confianza para la variable dependiente.

Cabe notar que el ordenamiento de países obtenido está en función principalmente de las variables micro, como se muestra en el modelo reducido, donde la variable de respuesta es el reporte subjetivo de los ciudadanos de cada país resumido en un puntaje. No se puede interpretar como el ordenamiento de países más democráticos a menos democráticos. En el Cuadro 4 se muestra el ordenamiento ajustado por las variables micro y macro; en la columna del extremo izquierdo se muestran los promedios directos a nivel nacional de satisfacción con la democracia (sin usar modelo alguno); dichos promedios difieren de los promedios ajustados por el modelo MLM. Por ejemplo, los países con los puntajes más bajos (los menos satisfechos usando el modelo MLM) son: Paraguay, Ecuador, México y Chile, los cuales no coinciden plenamente con el ordenamiento del promedio directo; similarmente, los países como Nicaragua, Honduras y otros con mayor puntaje (los más satisfechos usando el modelo MLM) difieren con el promedio directo.

Se puede apreciar que el ordenamiento basado en el modelo MLM es mejor que usar simplemente promedios directos, porque las medias se ajustan considerando variables a nivel macro y micro, de acuerdo al modelo reducido. En particular en esta investigación, las variables individuales son más relevantes para el ordenamiento y por tanto ejercen una mayor influencia.

Modelo con Interacciones. Para probar la robustez de los hallazgos se corrió un nuevo modelo que incluye los efectos de interacción de la variable PPP a nivel país con las variables individuales del nivel-1, basado en el modelo reducido. El resultado de este modelo es que no aporta nada nuevo, ni en los coeficientes ya reportados, ni en los ordenamientos obtenidos (los resultados no se muestran). Para el modelo con interacciones, sólo Ecuador y México intercambian posiciones y El Salvador obtiene un ordenamiento menor en el modelo con interacciones que en el modelo reducido sin interacciones.

En general resulta que no hay cambios en el orden que llamen la atención. Luego se concluye que el ordenamiento de los países usando el modelo reducido constituye una adecuada representación.

Finalmente se afirma que las medias sin ajustar de cada país, obtenidas sin modelo alguno (ver primera columna de el Cuadro 4), son diferentes de las medias obtenidas usando un modelo multinivel y las diferencias son relevantes.

Los Factores Aleatorios. En la parte inferior de el Cuadro 3 se muestran los términos aleatorios denominados componentes de varianza, cuyos resultados analizamos enseguida. El modelo con efectos aleatorios descompone la varianza del intercepto y las variables independientes en dos fuentes de variación, esto es σe2, para el nivel individual y σu2 al nivel país. Por tanto, el Coeficiente de Correlación Intraclase (ICC, por sus siglas en inglés) indica la proporción de la varianza individual atribuida a la satisfacción con la democracia que ocurre a nivel país (Snijders y Bosker, 2012) y se representa así:

En nuestro caso, el ICC es igual a 0.043 para el modelo reducido, lo cual se interpreta como que la proporción de la varianza compartida entre dos ciudadanos seleccionados al azar de un mismo país es 4.3%. Esta proporción se considera moderada, pero importante, teniendo en cuenta que el único punto en común entre dos individuos de un país determinado es el país al que pertenecen. Bajo este supuesto se puede concluir que hay cierta evidencia de un fenómeno contextual que conforma el constructo de satisfacción con la democracia; por lo tanto, el modelo MLM toma en cuenta la falta de independencia de los individuos que pertenecen al mismo país, lo cual es una ventaja con relación al modelo de regresión lineal de mínimos cuadrados.

El valor de ICC nos informa que el efecto de país es muy importante para entender la percepción individual de la satisfacción con la democracia. El poder explicativo se puede calcular como la diferencia de los componentes de varianza individual a partir de los modelos nulo (primera columna de el Cuadro 3) y reducido; dicha diferencia es 0.1378 (i.e., 1.0213 - 0.8835) y, comparada ésta con la varianza del nivel individual de modelo nulo, es igual a 0.1349 (i.e., 0.1378/1.0213); es decir, que la varianza del nivel individual del modelo reducido explica un 13.5% más de la varianza a nivel país comparada con el modelo nulo. En suma se concluye que el uso de modelos multiniveles mejora el ordenamiento comparado con la media aritmética entre los países.

 

Conclusiones

El modelo multinivel ajustado explica que la satisfacción con la democracia está influenciada a nivel macro con el ingreso de las personas y a nivel micro con las percepciones que tiene cada individuo en su bienestar personal, de la situación de la economía en general, género y educación.

Las variables que reflejan la estructura de las instituciones de la gobernanza de los países, medidas a nivel agregado, como la voz y rendición de cuentas, el estado de derecho o imperio de la ley, el control de la corrupción, entre otras, no son significativas para explicar la satisfacción con la democracia. Las implicaciones de esto es que existe una debilidad institucional o un diseño institucional inadecuado en los países de América Latina estudiados, por lo que existe la necesidad de elaborar una agenda política orientada al mejoramiento y fortalecimiento de las instituciones democráticas.

Conforme a los resultados del modelo multinivel, se aprecia que los ciudadanos que asignan un mayor puntaje en satisfacción con la democracia, para el año 2006, corresponde a los siguientes países: Uruguay, Venezuela y Bolivia; lo cual se explica porque, en dicho año, se consolidan en el poder partidos políticos caracterizados por una ideología de fuerte intervención del Estado en la Economía. En el caso particular de Venezuela, el gasto del gobierno se elevó considerablemente como consecuencia de los precios del petróleo; en el caso de Bolivia, el acceso al poder de un presidente de ascendencia indígena generó grandes expectativas para la mayoría de la población que se identifica con él y que se sentía marginada por su etnicidad, lo que implicó satisfacción con el régimen democrático; y en el caso de Uruguay, es un país que se caracteriza por su homogeneidad y población reducida, donde los procesos democráticos permiten acceder a partidos que para la población representan una opción social más amplia.

Los ciudadanos de los países con menores puntajes de satisfacción con la democracia son: Paraguay, Ecuador y México, que se sustenta en las expectativas que han tenido los ciudadanos con sus gobernantes electos. En el caso particular de México, la poca satisfacción de los ciudadanos se explica por los conflictos electorales que se vivieron en julio del 2006, como consecuencia de un resultado electoral que generó polarización por la poca diferencia en votos del candidato ganador; asimismo, por la gran expectativa de crecimiento como consecuencia del cambio del partido en el poder por más de 70 años que ocurrió en el año 2000 y que no se cumplió. En el caso de Ecuador se explica por la existencia de un periodo de inestabilidad política ante cambios súbitos en el puesto de la presidencia. Finalmente, en el caso de Paraguay, la insatisfacción se genera por la falta de alternancia y de mejoras en la situación económica y social del país.

Un caso interesante es el de Brasil y Colombia, cuyos ciudadanos otorgan puntajes de satisfacción que se ubican en el promedio general, lo cual permite afirmar que, si bien es cierto que a pesar de que sus presidentes fueron reelectos al otorgarles los ciudadanos un voto de confianza, éstos mismos no estaban satisfechos con sus expectativas de crecimiento económico.

Como resultado de esta investigación encontramos que el modelo de satisfacción con la democracia está fuertemente explicado con cinco variables micro y una macro; en particular llama la atención que la variable independiente educación, en el presente estudio, tiene una relación inversa.14 Asimismo, con relación al género se observa un resultado inesperado, ya que los hombres muestran mayor insatisfacción con la democracia; esperaríamos que esta variable fuera no significativa.

Por otro lado, una de las fortalezas de la presente investigación consiste en la aplicación del modelo multinivel, ya que se incluyen dos unidades de análisis en forma simultánea (micro y macro) que nos permiten estudiar sus efectos en forma individual y agregada, de manera que elimina problemas de multicolinealidad y falta de independencia.

Además, con el modelo MLM se obtiene un ordenamiento de los países con relación al constructo de satisfacción con la democracia, que es superior a un ordenamiento obtenido por promedio directo, ya que el modelo MLM ajusta los promedios por el tamaño de las economías.

 

Apéndice

 

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Notas

Los autores agradecen las valiosas sugerencias realizadas por los dictaminadores.

3 El anidamiento de los datos surge por la forma natural de colección de datos en cada país. La encuesta de Latinobarómetro se levanta en países seleccionados y todos los ciudadanos de un país dado comparten el mismo efecto de pertenecer al país en cuestión.

4 La construcción del índice se sustenta en el análisis factorial confirmatorio y se explica en la sección "El modelo".

5 Esta variable identifica la posición ideológica o partidista del entrevistado, lo cual es importante para medir la satisfacción con la democracia; se considera que esta variable es un proxy de la votación a favor o en contra del gobierno actual.

6 Es necesario aclarar que el ordenamiento obtenido por el modelo se relaciona con la satisfacción con la democracia a juicio de sus ciudadanos. El modelo no se debe interpretar como el ordenamiento de los países más democráticos o menos democráticos.

7 Las variables manifiestas se miden a nivel individual y se obtienen directamente de los datos de la encuesta.

8 La variable latente es el resultado de una combinación lineal de variables manifiestas relacionadas con la democracia, las cargas factoriales asociadas a cada variable manifiesta se estiman usando el método de Máxima Verosimilitud, ver más detalles en (Bollen, 1989).

9 Típicamente, un índice CFI mayor que 0.90 se considera satisfactorio y un RMSEA menor que 0.05 indica un buen ajuste.

10 Un modelo alternativo podría haberse considerado el término de error en el segundo nivel especificando la ecuación β1j= α10 +α11Zj + u1j, cuyo modelo mixto correspondiente es Yij = α00+ α01Zj + α10Xj + α11ZjXi + (εij + u1jXi + u0j). Pero dicho modelo no corresponde al objetivo de la presente investigación, ya que el interés es obtener un ranking de países de la satisfacción con la democracia basado en una muestra de países latinoamericanos, usando datos transversales.

11 El Estado de Derecho implica confianza en las reglas de la sociedad, cumplimiento de los contratos, independencia del sistema judicial.

12 Se exploraron otros modelos alternativos para evaluar el efecto del resto de las variables macro, llegando a la conclusión que sólo la variable PPP es la relevante.

13 De manera similar se compara el modelo reducido contra el modelo nulo llegando a la misma conclusión, el modelo reducido tiene mejor ajuste que el modelo nulo, la prueba de razón de verosimilitudes es significativa (p < 0 .001).

14 Los resultados coinciden con investigaciones que confirman la misma relación al asociar educación y satisfacción con servicios públicos (Bryant y Cha, 1996).

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