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Agricultura, sociedad y desarrollo

versión impresa ISSN 1870-5472

agric. soc. desarro vol.16 no.1 Texcoco ene./mar. 2019

 

Artículos

Impacto de las importaciones de leche en polvo y derivados lácteos en el precio al productor de leche de bovino en México

José de J. Espinoza-Arellano1  * 

Adriana M. Fabela-Hernández1 

Sandra López-Chavarría1 

Francisco Martínez-Gómez1 

1 Universidad Autónoma de Coahuila (josedejesus.je@gmail.com, adriana_fabela@hotmail.com, sandylopez5@hotmail.com, martinezgomezfrancisco@gmail.com)


Resumen

En México la actividad lechera representa la segunda en importancia dentro del subsector ganadero, con 22.8 % del valor de la producción. En los últimos años se ha recurrido a la importación creciente de leche en polvo y derivados lácteos lo cual, según los ganaderos lecheros, ha ocasionado una disminución del precio nacional de la leche fluida producida en México provocando la quiebra y cierre de gran cantidad de unidades de producción. El objetivo de este trabajo fue analizar el impacto de las importaciones de leche en polvo y derivados lácteos en el precio real al productor de leche fluida de bovino en México. La metodología utilizada fue la Regresión Lineal Múltiple. Los resultados confirman las afirmaciones de los ganaderos lecheros e indican que las importaciones de leche en polvo, yogur, leche condensada y quesos “los otros” impactaron significativamente y de manera inversa al precio real de la leche fluida en México. Con base en lo anterior se recomienda implementar medidas para reducir las importaciones de leche en polvo y derivados lácteos o, en su caso, implementar medidas de política pública de apoyo a los productores nacionales.

Palabras clave: leche condensada; quesos; regresión lineal; yogur

Abstract

In Mexico, dairy activity represents the second most important within the livestock production sub-sector, with 22.8 % of the value of production. In recent years the country has resorted to imports of powdered milk and dairy byproducts which, according to dairy producers, have caused a decrease in the national price of fluid milk produced in Mexico, in turn provoking the bankruptcy and closing of many production units. The objective of this study was to analyze the impact of imports of powdered milk and dairy byproducts on the real producer price of fluid cow milk in Mexico. The methodology used was Multiple Linear Regression. The results confirm the statements by dairy livestock producers and indicate that the imports of powdered milk, yogurt, condensed milk, and “other” cheeses impacted significantly and inversely the real price of fluid milk in Mexico. Based on this, it is recommended to implement measures to reduce the imports of powdered milk and dairy byproducts or, in this case, implement public policy measures that support national producers.

Key words: condensed milk; cheeses; linear regression; yogurt

Introducción

La leche de vaca es un alimento de primera necesidad, de gran demanda por su alto valor nutricional. Es considerada un alimento básico en la dieta de niños, ancianos, enfermos y, en general, de toda la población. El hombre la ha aprovechado para su alimentación, empleándola directamente o transformándola para la obtención de productos como queso, yogur y mantequilla, entre otros (Agudelo y Bedoya, 2005).

La producción mundial de leche de bovino es de alrededor de 481.5 millones de toneladas. Los principales países productores de leche y su participación son: Estados Unidos (19.62 %), India (13.29 %), China (7.74 %), Rusia (6.24 %), Brasil (5.46 %), Nueva Zelanda (4.44 %) y México (2.44 %) (FAS-USDA, 2015).

La producción en el mundo se obtiene bajo diferentes sistemas de producción y con diferentes niveles de apoyos gubernamentales. Algunos países registran excedentes en su producción debido a la disponibilidad de recursos naturales, principalmente amplias superficies de agostadero propicias para la ganadería extensiva, lo cual les permite producir a bajo costo. En este grupo de países se encuentran Australia, Nueva Zelanda, Argentina y Uruguay (Santibáñez y Sánchez, 2009). Otros obtienen su producción con amplios apoyos gubernamentales, incluyendo subsidios a la producción y a la exportación. En este grupo se encuentran Estados Unidos, Japón y la Unión Europea (Ángeles et al., 2004).

La producción promedio anual de leche de bovino en México durante el período 2011-2015 fue de 11 019 millones de litros, con una tasa anual de crecimiento promedio de 1.32 %. Esta producción ha sido insuficiente para abastecer un consumo anual de 13 312 millones de litros, registrándose déficits anuales de aproximadamente 20 % cubiertos con importaciones (SIAP-SAGARPA, 2016).

La industria de productos lácteos es la tercera actividad más importante dentro de la rama de la industria de alimentos en México (Secretaría de Economía, 2012). Además, según Del Valle y Álvarez (1997), la actividad lechera en México representa la segunda en importancia dentro del subsector ganadero, con 22.8 % del valor de la producción, y es una de las principales fuentes de suministro de proteína de origen animal para el país.

La producción de leche se registra en todos los estados de la República Mexicana; sin embargo, destacan por su importancia los estados de Jalisco (18.93 %), Coahuila (12.11 %), Durango (10.02 %), Chihuahua (9.07 %), Guanajuato (6.99 %) y Veracruz (6.10 %) (SIAP-SAGARPA, 2016).

Las unidades de producción en México se pueden agrupar en tres niveles de acuerdo con su tecnificación: el estabulado, que se localiza en cuencas y zonas especializadas del norte y centro (como la Laguna y Tizayuca); el semiestabulado o familiar, que prevalece en las zonas templadas del centro occidental y norte (como los Altos de Jalisco); y el de ordeña estacional y libre pastoreo, preponderante en las regiones húmedas, semi cálidas y secas del trópico mexicano (Del Valle y Álvarez, 1997).

No obstante que México cuenta con abundantes recursos naturales y tecnología para producir la leche necesaria para abastecer su demanda, las políticas que ha seguido el gobierno para el sector han incrementado las importaciones de leche en polvo y derivados lácteos, las que lo ubican actualmente como el principal importador de leche descremada en polvo a nivel mundial con alrededor de 230 mil toneladas anuales (FAS-USDA, 2015).

A nivel mundial algunos países han optado por fortalecer la producción interna de leche como medio para abastecer la demanda nacional, mientras que otros han optado por las importaciones. Taher et al. (2013) estudiaron estos dos modelos al analizar los casos de Marruecos, Túnez y Argelia en el norte de África. Los dos primeros países optaron por apoyar su producción interna, logrando autosuficiencia, mientras que en el caso de Argelia se optó por el mercado internacional para abastecerse, y actualmente es uno de los mayores importadores mundiales de leche en polvo. Depender del extranjero para abastecerse genera sensibilidad a la disponibilidad del producto, así como a la volatilidad de los precios internacionales.

México ha seguido diferentes políticas a través del tiempo para mantener al abasto de este producto. Antes de la década de los noventa la estrategia se sustentaba en subsidios al consumo y control de precios e importaciones de leche en polvo a bajos precios. Esto limitó al desarrollo del sector lechero nacional y el costo fue desincentivar la inversión y la producción por problemas de baja rentabilidad; los hatos lecheros se empezaron a despoblar. Durante la década de los noventa la actividad lechera nacional se impulsó a través de nuevos mecanismos como la liberación del precio al consumidor y los apoyos gubernamentales; paralelamente se negoció un Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN) que abrió la puerta a las importaciones de leche en polvo y derivados lácteos (Del Valle y Álvarez, 1997). La negociación del TLCAN indicaba que para 2008 el mercado de leche en polvo y derivados lácteos de México quedaría totalmente desgravado y sin cupos para los productos de Estados Unidos, mientras que Canadá no incluyó su sector de lácteos en las negociaciones del TLCAN (Del Valle y Álvarez, 1997).

Al contemplar una reducción de las tarifas a las importaciones entre los países miembros y la eliminación de políticas proteccionistas, los acuerdos de libre comercio modifican los precios relativos de los bienes comerciados y afectan la competitividad de las empresas que transan sus productos en los mercados externos. La dirección que tome el comercio una vez que entre en vigencia el Tratado dependerá de las ventajas comparativas y competitivas de cada país (Díaz y Williamson, 1998).

El modelo de apertura comercial de México trajo consigo una crisis en su ganadería. En relación con el censo de 1991 de INEGI, para 2009 se perdieron 321 973 unidades de producción de ganadería bovina tanto de carne como de leche; esto representa 22 % de unidades de producción que dejaron de operar (Cavalloti, 2014).

Diversos estudios en un contexto de apertura comercial han analizado el impacto de las importaciones de lácteos en los mercados locales. En un estudio en los productores lecheros de Chile en el contexto del Mercado Común del Sur (Mercosur) se encontró que “del análisis de costos, la reducción de aranceles no debiera afectar a un vasto sector de productores que opera en condiciones relativamente eficientes. Sin embargo, dicha reducción sí impactaría a muchos productores, medianos y especialmente pequeños, con costos elevados que no estarían en condiciones de competir exitosamente frente a productores externos” (Díaz y Williamson, 1998, p. 61).

También en un análisis del sector lechero chileno, Díaz et al., (2007) concluyeron que hay un efecto del precio internacional en el precio de la leche al productor; sin embargo, este efecto es lento debido a que el mercado local es monopsónico donde hay muchos productores de leche y pocos compradores donde la industria le impone condiciones a sus proveedores.

Engler y Nahuelhual (2003) afirman que la leche importada y la nacional se comportan como sustitutas en el consumo y en la industria, de ahí que ambos mercados estén relacionados. Al igual que Díaz et al. (2007) coinciden en que en el mercado de leche la industria ejerce un poder monopsónico sobre los precios y que para evitar la caída de los precios nacionales se deben frenar las importaciones y ejercer controles sobre la industria.

En un estudio sobre el mercado de los productos lácteos en Perú, Aubron (2006) observa una fuerte caída de los precios de la leche al productor como consecuencia de las crecientes importaciones de leche subvencionada. Sin embargo, a partir de 1993 las importaciones de todos los productos lácteos fueron sometidas al pago de una tasa fija, igual a 25 % del precio CIF; estos aranceles pueden explicar la disminución de las importaciones de leche, sustituidas por producción nacional.

El objetivo de este trabajo fue evaluar el impacto de las importaciones de leche en polvo y derivados lácteos en el precio nacional de la leche fluida al productor en México. Se parte del trabajo de Engler y Nahuelhual (2003), donde afirman que la leche importada es sustituta de la nacional tanto en el consumo como en la industria; por tanto, a mayores importaciones (tanto de la industria como de la empresa pública Liconsa) se demanda menos leche nacional y con ello se presionan los precios locales hacia la baja. Asimismo, las importaciones de derivados lácteos elaborados, como quesos, yogur y leches industrializadas, generan menor demanda por leche fluida nacional presionando también los precios hacia la baja.

Metodología

Para el análisis del impacto de las importaciones en el precio de la leche se utilizó el análisis de regresión lineal, el cual “trata del estudio de la dependencia de la variable dependiente, respecto a una o más variables explicativas, con el objetivo de estimar y/o predecir la media o valor promedio poblacional de la primera en términos de las valores conocidos de las últimas” (Gujarati, 2004, p. 18).

Lind et al. (2004, p. 470) indican que “al análisis de regresión es una técnica para expresar, mediante una ecuación, la relación lineal entre variables donde se desea estimar el valor de la variable dependiente Y con base en valores de las variables independientes X”. Para este trabajo la variable dependiente es el precio real de la leche al productor y las independientes son las importaciones de la leche en polvo y derivados lácteos, como queso, yogur, leche condensada, entre otros.

En el modelo de regresión se asume que existe una relación lineal entre una variable Y, a la cual se le da el nombre de variable dependiente, y k variables independientes, X1, X2,…, XK. Algunos autores llaman a las independientes variables explicativas porque se utilizan para explicar la variación en Y; también se les conoce como variables de predicción, pues se usan para predecir a Y (Kazmier, 1998).

Al modelo Y=β0+β1X1+β2X2+...+βkXk+ε

se le conoce como modelo de Regresión Lineal Múltiple con k regresores. Los parámetros βj, j = 0, 1,…., k se llaman coeficientes de regresión. Este modelo describe a un hiperplano en el espacio de k dimensiones de las variables regresoras Xj. El parámetro βj representa el cambio esperado en la respuesta Y por cambio unitario en Xj cuando todas las demás variables regresoras Xj (i (≠j) se mantienen constantes. Por esta razón, a los parámetros βj, j = 1, 2,…., k se les llama coeficientes de regresión parcial. En la mayor parte de los problemas del mundo real no se conocen los valores de los coeficientes βj y se deben estimar a partir de datos muestrales (Montgomery et al., 2011). En este estudio la muestra incluye información de series de tiempo, cubriendo el período 1991-2014. Las variables dependiente e independientes con sus unidades de medida fueron las siguientes:

  • Y: Precio Real al Productor de leche fluida de bovino (pesos por litro). Base junio 2012 = 100 (Variable dependiente).

  • X1: Leche descremada en polvo o en pastillas (miles de toneladas) Fracción Arancelaria 0402.10.01

  • X2: Leche entera en polvo o en pastillas. Las demás (miles de toneladas) Fracción Arancelaria 0402.10.99

  • X3: Leche de bovino en envases herméticos (Litros) Fracción Arancelaria 0401.20.01

  • X4: Leche condensada (miles de toneladas) Fracción Arancelaria 0402.99.01

  • X5: Yogur (miles de toneladas) Fracción Arancelaria 0403.10.01

  • X6: Queso fresco (miles de toneladas) Fracción Arancelaria 0406.10.01

  • X7: Queso grana o parmegiano, duros o semiduros (miles de toneladas) Fracción Arancelaria 0406.90.04

  • X8: Quesos los demás (miles de toneladas) Fracción Arancelaria 0406.90.99

  • X9: Caseína (miles de toneladas) Fracción Arancelaria 3501.10.01

  • X10: Producción nacional de leche fluida de bovino (miles de litros)

Los datos de precio al productor y producción nacional de leche se obtuvieron del Sistema de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) de SAGARPA (2016). El precio al productor que se utilizó fue el Precio Medio Rural deflactado con el Índice Nacional de Precios al Productor (2012 = 100). Los datos de las importaciones de leche en polvo y derivados lácteos de 2003 a 2014 se obtuvieron a través de consulta por Fracción Arancelaria en el portal del Sistema de Información Arancelaria Vía Internet (SIAVI, 2015) de la Secretaría de Economía (http://www.economia-snci.gob.mx), mientras que los de 1991 a 2002 se obtuvieron directamente de la “Dirección de Información y Estadísticas de Comercio Internacional” de la Secretaría de Economía en la ciudad de México.

La estimación del modelo se realizó con el método de Mínimos Cuadrados Ordinarios (MCO), el cual consiste en minimizar la suma de los cuadrados de los residuos, de tal manera que la recta de regresión que se defina sea la que más se acerque a la nube de los puntos observados y, en consecuencia, la que mejor los representa (Levin y Rubin 2010).

La hipótesis nula que se probó fue H0: β1 = β2 = β3 = … = βk = 0 y la alternativa es que al menos una de las independientes es diferente de cero; esto es, que al menos una de las variables independientes incluidas en el modelo influye en el precio real de la leche.

El procedimiento de estimación fue el de Regresión “backward”, iniciando el análisis con todas las variables explicativas, eliminando una a una las que no fueron significativas hasta quedarse con aquellas que tuvieron efecto significativo en la variable dependiente.

Uno de los problemas más comunes en la Regresión es la presencia de Autocorrelación. El efecto de la autocorrelación es que los valores del error estándar asociados con cada coeficiente de regresión parcial y el error estándar del estimador se subestiman. El resultado es que las hipótesis nulas referentes a la ausencia de relaciones se rechazan muy a menudo, y que los intervalos de predicción y confianza sean más estrechos (más precisos) de lo que deberían (Kazmier, 1998; Rodríguez y Morar, 2001). Para probar la hipótesis de no-autocorrelación en el modelo aquí estimado se utilizó el estadístico Durbin Watson (DW). El análisis se realizó en el Paquete Estadístico para Ciencias Sociales (SPSS) versión 18.

Resultados

En esta sección se presentan los resultados del estudio donde se incluye en primer lugar un análisis del comportamiento del precio real al productor, así como las tendencias de las importaciones de mayor volumen de derivados lácteos; posteriormente se presenta el análisis de regresión para identificar las variables que han influido sobre el precio de la leche al productor.

Precio real al productor

En la Figura 1 se presenta el comportamiento del precio real al productor de leche de bovino. El precio que se utilizó fue el medio rural deflactado con el Índice Nacional de Precios al Productor (Junio de 2012 = 100).

Figura 1 Precio real de la leche fluida de bovino al productor (Pesos), México. 1990-2014. 

El precio real muestra una tasa media de crecimiento anual de -1.59 %. Durante el período 1990-2014, el precio real bajó de $7.43/litro a $4.81/litro; esto es una disminución de 35 %. Sin embargo, la mayor disminución se dio durante el período 1990-92 cuando el precio de la leche, por política gubernamental, estaba sujeto a precio controlado; a partir de ahí se libera y muestra una recuperación, la cual se mantuvo hasta principios de 2000; después de esto ahí nuevamente ha tendido a disminuir presionado por las crecientes importaciones de leche en polvo y derivados lácteos. Este comportamiento hacia la baja en el precio real ya había sido identificado por otros autores, como Ángeles et al. (2004), quienes analizaron esta variable para el período 1975-2000. Esta baja en el precio real no significa necesariamente que la rentabilidad de la actividad lechera haya bajado en esa proporción, debido a que el incremento en la productividad del ganado lechero ha compensado parcialmente esa disminución.

Leche descremada en polvo (Fracción Arancelaria 04021001)

Las importaciones de leche descremada en polvo (Fracción Arancelaria 04021001) se mantuvieron hasta 2005, con altibajos en un promedio de 121 mil toneladas; sin embargo, durante 2006 y 2007 las importaciones se redujeron, quizás debido a que su precio internacional se incrementó sustancialmente. De 2006 a 2014 las importaciones se incrementaron significativamente al pasar en solamente ocho años, de 97 mil a 203.2 miles de toneladas, es decir, un aumento cercano a 110 %. Si comparamos todo el período, de 1991 a 2014 las importaciones de leche descremada en polvo se incrementaron 429 % (Figura 2).

Figura 2 México: Importaciones de leche descremada en polvo (Fracción Arancelaria 04021001). Periodo 1991-2014. (miles de toneladas). 

En los últimos años, del total de las importaciones, 95 % provino de los Estados Unidos con importaciones menores de otros países como Canadá y Francia. Las importaciones se realizaron durante todos los meses del año con valores que fluctuaron entre 6 y 11 % (SIAVI). En el estudio de Ángeles et al. (2004), que analiza un período anterior a este trabajo, se encontró que el principal proveedor era la Unión Europea, la cual ha sido desplazada por Estados Unidos como principal proveedor de México. Esto es explicable en el marco del TLCAN, donde se dieron preferencias arancelarias a los Estados Unidos (Del Valle y Álvarez, 1997), mientras que en el Tratado comercial con la Unión Europea (TLCUE) los lácteos quedaron excluidos de una posible desgravación. El incremento en las importaciones de México es también explicado porque países desarrollados como Estados Unidos y los de la Unión Europea producen un gran volumen de leche, por lo cual sus excedentes terminan vendiéndolos en el mercado internacional con grandes subsidios (dumping), distorsionando fuertemente los precios del producto en los mercados mundiales (Secretaría de Economía, 2012).

Leche condensada de vaca (Fracción Arancelaria 04029901)

Las importaciones de leche condensada de vaca (Fracción Arancelaria 04029901) muestran tres períodos muy marcados: 1991-1998, 1999-2004, y 2005-2013 (Figura 3). Durante el primer período las importaciones se mantuvieron prácticamente estancadas; durante el segundo la tendencia de las de leche condensada fue prácticamente exponencial: pasaron de 2998 toneladas en 1999 a 37 800 en 2004, es decir, prácticamente 1000 % de incremento. Sin embargo, a partir de 2005 la tendencia se revierte y las importaciones tienden a disminuir hasta llegar, en 2014, a 11 200 toneladas.

Figura 3 México: Importaciones de leche condensada de vaca (Fracción Arancelaria 04029901). Periodo 1991- 2014. (Miles de toneladas). 

Cabe mencionar que las importaciones de leche condensada provinieron predominantemente de Chile (94.47 %), y, en menor medida, de Estados Unidos. Se realizaron durante todo el año; sin embargo, destacaron los meses de febrero y mayo con valores de 15 % del total anual (SIAVI).

Yogur (Fracción Arancelaria 04031001)

Las importaciones de yogur (Fracción Arancelaria 04031001) muestran cuatro períodos diferenciados: 1991-1995, 1996-2002, 2003-2010 y 2011-2014. En el primero las importaciones tuvieron una baja altamente significativa al pasar de 5,500 toneladas en 1991 a 1450 en 1995, lo que es una baja de 73 %; en el segundo período las importaciones crecieron 130 %; después de ello se registró una tendencia decreciente, disminuyendo 59 % al pasar de 1,338 a 837 toneladas. No se tiene conocimiento si esta reducción se debió al incremento de la producción nacional o a la baja de la demanda local (Espinoza et al., 2014). A partir de 2011 se incrementan las importaciones hasta llegar a 1830 toneladas (Figura 4).

Figura 4 México: Importaciones de yogur (Fracción Arancelaria 04031001). Periodo 1991-2014. (Miles de toneladas). 

Las importaciones de yogur provienen en 98.6 % de los Estados Unidos. Las importaciones se realizan durante todo el año con valores mensuales que repuntan en los meses de abril, junio, agosto y octubre con valores entre 13 y 21 % (SIAVI). En el marco del TLCAN la desgravación del yogur se negoció a 10 años (Del Valle y Álvarez, 1997), por lo que este producto quedó desgravado a partir de 2004, siendo probable que el aumento en las importaciones de los últimos años haya sido resultado de su desgravación arancelaria.

Quesos (los demás) (Fracción Arancelaria 04069099)

Las importaciones de quesos agrupados en la fracción “los demás” (Fracción Arancelaria 04069099) muestran una tendencia creciente, casi lineal, en todo el período (Figura 5). En 1991 se importaban 2,140 toneladas y para 2014 el volumen se incrementó a 36 380 toneladas, es decir, un incremento de casi 1600 % en tan solo 24 años. Dentro de los derivados lácteos analizados en este estudio el queso es uno de los que ha registrado mayor crecimiento en el volumen importado.

Figura 5 México: Importaciones de quesos (los demás) (Fracción Arancelaria 04069099). Periodo 1991-2014. (Miles de toneladas). 

El origen de las importaciones de quesos “los demás” estuvo concentrado en 97 % en los Estados Unidos. Las importaciones se realizaron durante todo el año, con volúmenes mensuales de entre 6 y 9 %; no se aprecia alguna estacionalidad (SIAVI).

De continuar estas tendencias en las importaciones los efectos para México podrían ser graves porque atrofian el desarrollo de esta actividad productiva (Del Valle y Álvarez, 1997).

El modelo estimado

Después de analizar las tendencias de las variables se procedió al análisis empírico. El análisis de regresión se realizó en etapas; primero se corrió la variable dependiente contra todas las independientes y posteriormente se fueron eliminando las no significativas (backward) hasta quedar con el modelo final.

El modelo final quedó como sigue de acuerdo con el análisis en el programa SPSS (Cuadros 1, 2 y 3):

Cuadro 1 Resumen del modelo. 

Modelo R R2 R2 corregido Error tip. de la estimación Durbin-Watson
1 0.902a 0.813 0.773 0.21759 1.368

aVariables predictoras: (Constante X8, X5, X4, X; bVariable dependiente: Y.

Cuadro 2 Análisis de Varianza (ANOVA). 

Modelo Suma de cuadrados gl Media cuadrática F Sig.
1 Regresión 3.907 4 0.977 20.631 0.000a
Residual 0.900 19 0.047
Total 4.807 23

aVariables predictoras: (Constante), X8, X5, X4, X1; bVariable dependiente: Y.

Cuadro 3 Coeficientes de regresión y su significancia. 

Modelo Coeficientes no estandarizados Coeficientes tipificados t Sig.
B Error típ. Beta
1 (Constante) 6.955 0.193 36.000 0.000
X1 -0.005 0.002 -0.445 -3.147 0.005
X4 -0.014 0.005 -0.349 -2.941 0.008
X5 -0.125 0.024 -0.586 -5.182 0.000
X8 -0.017 0.006 -0.433 -2.682 0.015

aVariable dependiente: Y.

El Coeficiente de determinación R2 ajustado por grados de libertad de 0.773 (Cuadro 1) indica un muy buen nivel de ajuste: 77.3 % de los cambios en el precio real de la leche se encuentran explicados por las cuatro variables independientes del modelo final. La hipótesis nula H0: β1 = β2 = β3 =… = βk = 0 fue rechazada (p<0.05), lo que indicó que al menos una de las independientes fue diferente de 0 (Cuadro 2); esto es, que al menos una de las variables independientes incluidas en el modelo influyó en el precio real de la leche al productor. Una vez rechazada la hipótesis nula global se procedió a la prueba individual de las variables independientes (H0: βi = 0), encontrándose que en cuatro variables se rechazó la hipótesis nula, encontrando significancia (p<0.05) en las variables X1, X4, X5 y X8 (Cuadro 3).

De lo anterior. el modelo final fue el siguiente.

Modelo final

Y^=6.955-0.005X1-0.014X4-0.125X5-0.017X8+ε

donde Y^: Precio Real al Productor de leche fluida de bovino (pesos por litro). Base Junio 2012 = 100; X1: Leche descremada en polvo o en pastillas (miles de toneladas). Fracción Arancelaria 0402.10.01; X4: Leche condensada (miles de toneladas). Fracción Arancelaria 0402.99.01; X5: Yogur (miles de toneladas). Fracción Arancelaria 0403.10.01; X8: Quesos los demás (miles de toneladas). Fracción Arancelaria 0406.90.99

Los signos negativos de los coeficientes, su magnitud y significancia proveen evidencia empírica de lo que por muchos años han argumentado los ganaderos lecheros mexicanos: que las importaciones de leche en polvo y derivados lácteos han provocado la baja del precio de la leche y quiebra de muchas unidades de producción lechera.

Para validar el modelo. en la Figura 6 se presentan las observaciones de la base de datos con las que el modelo genera (valores observados vs valores predichos por el modelo).

Figura 6 México: Precios reales de la leche fluida de vaca observados VS Precios reales predichos por el modelo. 

El modelo replica con bastante aproximación los valores reales observados implicando que las variables independientes del modelo explican, en un alto porcentaje, los cambios que se han registrado en el precio real de la leche de vaca al productor en México.

También se procedió a probar la hipótesis de no-autocorrelación. En el Cuadro 1 se observa que el valor del estadístico Durbin Watson (DW) es de 1.368. Este valor se contrastó con los valores críticos (valor de las tablas de probabilidad), los cuales se obtuvieron con base en K = 4 (variables independientes) y una muestra de 24 observaciones. Los valores obtenidos fueron dL = 1.013 y dU = 1.775, lo que indicó ausencia de evidencia de autocorrelación. Al no rechazarse la hipótesis de no autocorrelación fue válido aplicar las pruebas estadísticas paramétricas t de Student y F de Fisher para evaluar la significancia de sus parámetros.

Los resultados de este trabajo coinciden en general con los obtenidos en otros estudios. Basados en un análisis sobre los impactos en las lecherías chilenas, Díaz y Williamson (1998) concluyeron que al abrir su mercado a las importaciones lácteas de países del Mercosur, como Argentina y Uruguay, que cuentan con ventajas comparativas, afectaron fuertemente sobre todo a los pequeños productores, quienes salieron del mercado por no poder competir con los bajos precios de la leche derivados del aumento de las importaciones.

Engler y Nahuelhual (2003), basados en un análisis de cointegración, y Díaz y Modrego (2007), con base en una ecuación de transmisión de precios, concluyeron que las importaciones de lácteos en Chile han provocado un deterioro de los precios nacionales. Aunque con una metodología diferente, sus resultados coinciden con el presente y además hacen referencia a que los productores proponen apelar al gobierno para que otorgue medidas de protección contra las importaciones lácteas.

En un análisis del impacto de las importaciones de leche en México para el período 1975-2000, con el uso de un modelo econométrico de regresión lineal, Ángeles et al. (2004) encontraron que el gran flujo de importaciones propició que el precio nacional de la leche bajara, lo que ocasionó un decremento en los ingresos de los productores. Aunque el período de análisis es diferente al del presente estudio, confirma lo que el modelo aquí estimado refleja que es la presión de las importaciones sobre el precio nacional de la leche al productor. Una diferencia entre ambos estudios es que en este trabajo se utilizó en INPP para deflactar el precio al productor, mientras que Ángeles et al. (2004) usaron el INPC. En este estudio se consideró más apropiado el INPP porque el precio de la leche se compara contra lo que el productor compra de insumos para el ganado y no contra los bienes y servicios que él y su familia consumen. De cualquier manera, los efectos no deben ser muy diferentes, ya que ambas series van muy correlacionadas a lo largo del tiempo.

En un análisis sobre el mercado de lácteos en Perú, Aubron (2006) encontró una respuesta inmediata en la producción nacional a la aplicación de aranceles a la importación. “Desde 1993 las importaciones de todos los productos lácteos están sometidas al pago de una tasa fija igual a 25 % del precio CIF y de una tasa variable aplicada en cuanto que el precio FOB sea inferior a un precio meta determinado dos veces al año; este sistema de franja de precios asegura a la producción nacional una relativa protección frente a las importaciones” (Aubron, 2006, p. 127). La aplicación de esta medida incrementó la producción nacional entre 800 mil y un millón 200 mil toneladas, es decir, 50 %. Esta experiencia en el país andino refleja la relación de las importaciones con la producción nacional.

El Banco Interamericano de Desarrollo (2000), en un estudio que cubrió la década de los ochenta y los noventa sobre los sectores lácteo y textil en la Comunidad Andina de Naciones (CAN), que incluye a Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia y Ecuador, encontraron un incremento importante en las importaciones de lácteos a la región, destacando la leche en polvo, evaporada, y los quesos y sueros. Al igual que en este estudio encontraron como factor determinante de las importaciones la disminución de la protección comercial, pero además mencionaron otros factores importantes, como el aumento del ingreso per cápita de la población de la región y la sobrevaluación del tipo de cambio.

En otros países como China, el significativo incremento en las importaciones de leche en polvo y derivados lácteos se explica por un efecto combinado de la apertura comercial bajo la reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y un incremento en el ingreso per cápita (Wang et al., 2010). Un caso similar es el de Argelia en el Norte de África, donde la urbanización y la apertura comercial explican los incrementos en las importaciones de lácteos (Taher et al., 2013). En el caso de México las importaciones se explican más por la apertura comercial, dado que el ingreso real de la población ha disminuido en las últimas décadas. Sin embargo, en un estudio sobre el comercio de leche en polvo entre México y Estados Unidos, algunos autores como Jaramillo y Sarker (2010) indican que “el tipo de cambio y su volatilidad tienen efectos estadísticamente significativos en los flujos comerciales de leche en polvo entre los dos países” (p. 242). En China se han explorado otros factores con posible impacto en las importaciones de lácteos, como la aplicación de estándares de calidad a la leche en polvo y yogur, no habiendo encontrado efecto (Sun et al., 2014).

Los resultados del presente estudio proveen evidencia empírica del impacto de las importaciones de leche en polvo y derivados lácteos en el mercado nacional. La literatura de estudios en otros países, sobre todo de América Latina, reporta hallazgos similares. Esto confirma las demandas de los productores mexicanos de leche, quienes desde hace varias décadas han estado solicitando a los ministerios de Agricultura y de Economía frenar las importaciones de leche en polvo y derivados lácteos.

Conclusiones

En este trabajo se hizo un análisis de las tendencias en las importaciones de leche en polvo y derivados lácteos, y su impacto en el precio al productor de leche fluida de bovino en México para el periodo de 1991-2014. Se observó un incremento significativo en las importaciones de casi todas las fracciones arancelarias.

El análisis de Regresión Lineal indicó que las variables que mayor presión han ejercido hacia la baja en el precio de la leche fluida en México han sido la leche descremada en polvo, la leche condensada, el yogur y quesos “los demás”.

De continuar con la importación de grandes cantidades de leche en polvo y derivados lácteos se seguirá afectando el precio de la leche fresca de bovino en el territorio nacional, ocasionando la quiebra de más productores. Por ello se sugiere tomar algunas medidas arancelarias y no arancelarias que limiten tales importaciones, generando mayor demanda por el producto nacional. Al menos la empresa nacional de abasto social Liconsa debería sustituir las compras de leche en polvo al extranjero por compras a productores nacionales. Por otro lado, se sugiere ampliar los programas gubernamentales de apoyo a los productores que conviertan a la ganadería lechera en una actividad competitiva, rentable, que genere empleos y que sea capaz de abastecer la demanda de este alimento en nuestro país.

Se requieren estudios adicionales para analizar hasta qué punto el aumento en la productividad de la ganadería lechera (litros/vaca) ha compensado la baja en el precio real de la leche.

La política pública de apertura comercial a las importaciones de leche en polvo ha beneficiado a la industria que la utiliza como materia prima, así como también al sector comercial que distribuye derivados lácteos en detrimento de los proveedores de leche nacionales.

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Recibido: Septiembre de 2016; Aprobado: Septiembre de 2017

* Autor responsable: josedejesus.je@gmail.com

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