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Región y sociedad

versión impresa ISSN 1870-3925

Región y sociedad vol.25 no.57 Hermosillo may./ago. 2013

 

Reseñas

 

Tomas Mazón, Raquel Huete, Alejandro Mantecón (editores) (2011), Construir una nueva vida. Los espacios del turismo y la migración residencial

 

Mario Alberto Velázquez García*

 

Madrid, Editorial Milrazones, 272 pp.

 

* Centro de Estudios de América del Norte, de El Colegio de Sonora. Correo electrónico: mvelazquez@colson.edu.mx

 

Construir una nueva vida. Los espacios de turismo y la migración residencial es un conjunto de capítulos sobre los flujos migratorios que se dirigen hacia los "lugares" de mayor crecimiento en las sociedades contemporáneas: las zonas turísticas. El objetivo primario de este movimiento de personas no es encontrar mejores oportunidades económicas o huir de alguna forma de discriminación o amenaza, sino lograr una mejora en la calidad de vida. Esta razón para emigrar no es nueva, ya que en distintas culturas ha habido individuos que han emprendido lo denominado por Mazón, Huete y Mantecón como migración residencial, es decir, el desplazamiento hacia sitios con algún atractivo cultural, ambiental o simbólico. Sin embargo, la novedad actual está en la cantidad de gente involucrada, al grado que la masividad del fenómeno ha comenzado a transformar drásticamente la actividad económica y el paisaje, pero también las relaciones sociales de los sitios hacia donde se dirige. Las implicaciones culturales, económicas, políticas y urbanas de la migración residencial son el tema general de este libro.

El texto de Nik Luka, "Del espacio al lugar y al paisaje cultural: segundas residencias a orillas de ríos y lagos en Canadá central", presenta un análisis histórico y sociológico de las casas de verano (cottage country) en Ontario, una de las dos ciudades más pobladas del país. El estudio nos muestra la importancia cultural que han cobrado estos lugares en el imaginario social, convirtiéndose en un símbolo de identidad, de estatus, de relaciones entre el hombre y la naturaleza, pero también de la idealización de la vida en "comunidad", fuera de la "sociedad" de las ciudades. La vida en el campo, las actividades al aire libre, las tareas de reparación y jardinería son algunas de las que la gente mencionó como las que confieren un sentido distinto al tiempo que pasan en sus segundas residencias. La importancia que tienen estas viviendas ha generado un constante crecimiento en su demanda, convirtiendo a Canadá en uno de los cinco países con mayor número de ellas, junto a Suecia, Noruega, Finlandia y Francia. Aquí también se expone que la creciente expansión en la cantidad de estas casas de verano comienza a provocar problemas relacionados con la explotación de zonas boscosas y cuerpos de agua como ríos y lagos, así como la convivencia entre sus ocupantes.

Rémy Tremblay, en "La efímera Floribec", analiza el desarrollo y la decadencia de la comunidad de canadienses de Quebec en Florida, que él denomina Floribec, al combinar los nombres de las ciudades de destino y de origen. Este grupo creció en Miami en la década de 1960, relacionado con la construcción y expansión de la ciudad, y después estos inmigrantes comenzaron a participar e invertir en la construcción de una zona turística, dirigida en especial a las personas de habla francesa. Esta "isla" étnica de migrantes construyó una serie de servicios especializados, que permitieron un flujo continuo de canadienses de Quebec a Miami. Sin embargo, el arribo, en los años noventa, de otros grupos étnicos y la transformación de los modelos turísticos en Florida, que pasó de pequeños hoteles a grandes condominios y espacios comerciales, desplazó los negocios y las comunidades del Floribec de Miami hacia otras regiones. Lo que terminó por fragmentar la Floribec fue el aumento de ofertas turísticas de playa y sol, similares a las de Florida, pero a precios menores en el Caribe y las Antillas.

El trabajo de Helene Balslev Clausen y Mario Alberto Velázquez García, "En búsqueda del México auténtico. Las comunidades norteamericanas en ciudades turísticas de México", explora el crecimiento de las comunidades de norteamericanos en ciudades medias y pequeñas de México, fenómeno que lo ha convertido en el país con más estadounidenses fuera de su lugar de origen. El estudio se enfoca en Álamos, Sonora, donde la presencia de los estadounidenses ha sido determinante para la construcción de una economía local fuerte de servicios relacionados con el turismo. Los autores proponen el término de "economía de la experiencia íntima", para mostrar que el turismo puede ser entendido como una fábrica de espacios sociales idealizados, donde se consumen vivencias, idealizaciones y recuerdos. En Álamos, la presencia de turistas extranjeros, lejos de significar una amenaza a la identidad "mexicana" del pueblo, contribuyó a rescatar su zona histórica respetando el trazado y las fachadas originales. Esto permite presentar la hipótesis de que el incremento de norteamericanos en este país latinoamericano responde a una búsqueda por encontrar, lo que ellos mismos definieron como "el México auténtico"; una combinación de paisajes, idealización de las pequeñas comunidades y la tradición estadounidense de la conquista de zonas "salvajes", en este caso extranjeras.

Este trabajo presenta un contraste significativo frente al capítulo siguiente, pues ilustra dos formas de percibir al turismo. Una primera mirada muestra la existencia de "externalidades positivas" relacionadas con el turismo: la recuperación de la actividad económica en una ciudad prácticamente abandonada, como era Álamos, y el rescate de una parte de su patrimonio cultural, por la reconstrucción de una zona urbana histórica, posible sólo por el arribo de la inmigración residencial de estadounidenses. Una segunda visión es la que enfatiza los efectos negativos y excluyentes de este flujo de personas, los cuales, sin duda, existen.

Michael Janoschka, en "Imaginarios del turismo residencial en Costa Rica. Negociaciones de pertenencia y apropiación simbólica de espacios y lugares: una relación conflictiva", busca mostrar los efectos negativos del crecimiento de la inmigración residencial en la población local. El mercado inmobiliario turístico es uno de los frentes más representativos del modelo neoliberal, donde el acceso a los recursos financieros se concentra en ciertos grupos y grandes capitales. En Costa Rica esto ha significado el aumento de complejos residenciales en zonas con atractivo turístico, lo que produce una expulsión de los grupos que no pueden financiar la entrada a estos desarrollos exclusivos. Además, existe la tendencia a generar políticas generales que buscan proteger y beneficiar las condiciones que permitan el mejor funcionamiento de la industria turística e inmobiliaria, lo que puede constituir una forma de exclusión para diversos grupos sociales ajenos a dichos sectores. En este sentido, el artículo de Michael Janoschka, sin duda, ilustra algunos de los problemas centrales que puede provocar el turismo y la migración residencial. Sin embargo, no deja de existir una contradicción que el autor prefiere obviar para sostener su argumento, aunque él mismo es el que lo menciona: Costa Rica ocupó el tercer lugar en la medición del Environmental Performance Index de 2010. Esto, sin duda, constituye no sólo, como lo señala Janoschka, parte del "imaginario exterior del país" sino un elemento importante de la identidad nacional, lo que, entre otras cosas, significa que los costarricenses pueden sentirse en mejores condiciones que sus vecinos centro y suramericanos. Es necesario reconocer también que el cuidado por el ambiente es resultado, en parte, de esta inmigración residencial. El involucramiento en la protección de las áreas verdes no es un acto caritativo, por el contrario, es parte del propio interés de los turistas residenciales por preservar ese imaginario exterior sobre lo que es Costa Rica. Entonces, si la presencia de estos grupos externos ha propiciado que el país se convierta en uno de los que han logrado generar un mayor cuidado sobre su ambiente ¿no es necesario reconocer que existen posibles beneficios para la población por la presencia de este tipo de industria y de inmigrantes? Parece conveniente que se tomen en cuenta ideas ya reconocidas por los estudios de migración, como el hecho de que los grupos nuevos en una localidad provocan efectos diversos, que no pueden calificarse como positivos o negativos, sino que forman parte de interacciones complejas y de larga historia.

"Migración residencial y transformación social en las costas australianas", de Nicole Gurran, muestra una versión equilibrada de los efectos que ha tenido la llegada de residentes a poblaciones pequeñas y medianas en las costas de Australia. El texto hace un recorrido por las regiones donde se han expandido los inmigrantes, que buscan una "satisfacción no material" más bien se interesan por los "servicios y recursos" relacionados con atractivos naturales y actividades de ocio. Los lugares donde es posible localizar estas condiciones se caracterizan por ser frágiles y sensibles a los cambios, por lo que la llegada masiva de pobladores genera una serie de transformaciones que tienen que ser atendidas. Para Gurran, los efectos principales son los sociales y los de infraestructura. En cuanto a los primeros, los nuevos habitantes pueden presionar o transformar las dinámicas económicas, pues la inmigración residencial generalmente se caracteriza porque sus protagonistas cuentan con recursos monetarios superiores a los del promedio de los residentes del destino. Los pobladores nuevos también constituyen un reto importante para las formas tradicionales de cohesión social, pues traen maneras distintas de comportamiento y costumbres, que pueden ser consideradas disruptivas. Un tercer elemento es que la llegada de estos pobladores origina un proceso de "gentrificación" y eleva el precio inmobiliario, lo que puede resultar negativo para los habitantes locales que no cuentan con recursos para adquirir viviendas más caras. En lo relativo a la infraestructura, los servicios urbanos se pueden ver presionados por el número cada vez mayor de personas, que generan puntos críticos durante las épocas de vacaciones. En la construcción de condominios residenciales, esto puede provocar problemas para el abasto de bienes como el agua, y con ello conflictos entre los residentes habituales y los recién llegados. No obstante, para Gurran el caso de Australia no ilustra un dilema irresoluble, todo lo contrario, es una experiencia que demuestra la existencia de soluciones sobre la base de la planeación local y estatal en tres principios: a) desarrollo económico, que busque sinergias entre los nuevos y viejos pobladores por ejemplo impulsando actividades agrícolas especializadas como los cultivos orgánicos); b) equidad social, mediante la creación de estrategias habitacionales y de otro tipo, que compensen las desigualdades económicas y c) planificación de las estructuras clave, se debe construir en las áreas que buscan ser desarrolladas, y proteger las ambientalmente frágiles.

John Koch Schulte, en "La migración residencial en Udon Thani, Tailandia", y F. Özlem Nudrali y Nilgün Görer Tamer, en "La búsqueda de la buena vida en un entorno cambiante: el caso de Didim, Turquía", exponen la especialización que existe en los lugares nuevos donde se desarrolla el turismo residencial; en Tailandia, éste se concentra en los hombres retirados y mayores. El incremento del turismo sexual ha sido desorbitado en diferentes partes de Tailandia y de Asia. John Koch Schulte muestra la aceptación relativa que han logrado los inmigrantes residenciales en Udon Thani, al punto que en esta ciudad se celebra el "día del yerno", donde los extranjeros desfilan y los locales les agradecen su presencia. La razón parece estar en que quienes llegan están buscando "amor" o una pareja nueva, por lo que es un turismo menos "salvaje" que el de otras ciudades de Tailandia. En Didim, en Turquía, el turismo residencial se especializó en la construcción y promoción de complejos residenciales cerrados para alemanes e ingleses, que buscaban un lugar para su retiro. Esto ha causado la aparición de barrios exclusivos rodeados de todo tipo de servicios para estos residentes. La comparación de ambos textos resulta interesante, pues mientras en el caso de Tailandia parece ser que la desaparición imaginada de cierto tipo de valores es lo que sostiene este intercambio sexual (hombres mayores con mujeres considerablemente más jóvenes), en Turquía la conservación de valores tradicionales, como el respeto a los mayores y el sentido de comunidad, está entre las razones que la vuelven atractiva para el retiro.

Los últimos artículos exploran los cambios o continuidades arquitectónicas y de paisaje en las ciudades que reciben a inmigrantes residenciales. El de Alesya Krit, "El análisis del entorno construido como un medio para entender la interpretación que los migrantes residenciales hacen de sus nuevas vidas: los británicos en España", es una propuesta analítica respecto a las maneras en que los nuevos habitantes asumen su estancia en un país y en una cultura distinta. Las viviendas se utilizan como punto de partida. Una primera dimensión es considerar los sentidos de habitar un lugar, desde la mera satisfacción de una necesidad (vivir en una población-dormitorio en Inglaterra, por causas del trabajo) hasta la casa como la concreción de ideales personales, medio de realización y de estatus. Una segunda dimensión es el tipo de construcciones que pueden satisfacer los intereses de los inmigrantes residenciales británicos, que deciden vivir en España. En este punto, Alesya Krit introduce la importancia de la arquitectura "vernácula" que, por una parte, cumple con ciertas expectativas imaginarias sobre el lugar escogido como segunda residencia y, por otro lado, puede constituir un medio para "suavizar" la inclusión de miembros nuevos a una comunidad; si los británicos viven en casas con estilo vernáculo, su inclusión pude considerarse menos intrusiva que si alteraran el entorno con otras muy distintas al resto. Por su parte, Carmen Gil de Arriba, en "El turista de las mil y una noches. Turismo residencial en Marruecos: transformación funcional y simbólica del patrimonio arquitectónico y del territorio", documenta el crecimiento turístico en Marraquech y Agadir de la mano de la reconstrucción de viejos núcleos urbanos, restaurados y apreciados por los visitantes por ser considerados "exóticos". El aumento del interés por este lugar del mundo ha comenzado a generar presión sobre áreas ecológicas frágiles, como los desarrollos en zonas de palmeral.

Sin duda, Construir una nueva vida. Los espacios del turismo y la migración residencial constituye una mirada general a la forma en que varias regiones del mundo están enfrentando o padeciendo la expansión del turismo residencial. Los textos muestran la existencia de efectos positivos y negativos, por lo que una de sus primeras conclusiones es que no resulta conveniente hacer apreciaciones fáciles sobre el crecimiento de este tipo de turismo. Una segunda conclusión es que la llegada de turistas no tiene necesariamente que provocar un choque cultural y económico, la elaboración de planes y programas puede generar sinergias, que permitan que todos los habitantes de un lugar, que experimenta este incremento en la actividad turística, se vean beneficiados.

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