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Región y sociedad

versión impresa ISSN 1870-3925

Región y sociedad vol.22 no.49 Hermosillo sep./dic. 2010

 

Artículos

 

Industria manufacturera y crecimiento económico en la frontera norte de México

 

Isaac Leobardo Sánchez Juárez* y Edgar Campos Benítez**

 

* Candidato a doctor en ciencias sociales con especialidad en reestructuración productiva por El Colegio de la Frontera Norte (COLEF). Teléfono (664) 172 6789. Correo electrónico: isaac@colef.mx

** Candidato a doctor en ciencias sociales con especialidad en políticas públicas por el COLEF. Teléfono (664) 609 9173. Correo electrónico: edgarc@colef.mx

 

Recibido en septiembre de 2008
Revisado en abril de 2009

 

Resumen:

La frontera norte de México es una región que desde hace varias décadas se caracteriza por su dinamismo, en especial con el cambio de modelo económico orientado a los mercados externos. El desempeño económico de las entidades que la componen ha sido, en términos relativos, mejor que en el resto del país. Con los datos de 1993 a 2008, es posible afirmar que es una zona ganadora en función del comportamiento de la tasa de crecimiento del producto per cápita. En este documento, mediante un marco teórico alternativo al neoclásico de crecimiento, se demuestra que el incremento en las industrias manufactureras ubicadas en ella es la causa principal detrás del círculo virtuoso de causación acumulativa experimentado.

Palabras clave: crecimiento económico regional, manufacturas y rendimientos crecientes.

 

Abstract:

The northern Mexican border is a region which has been characterized by its dynamism for several decades, especially since the economic model shifted towards foreign markets. In relative terms, the economic performance of the northern border states has been better than in other Mexican states. Data for 1993–2008 confirm that it is a successful region based on the increase of gross domestic product per capita. Using a theoretical framework alternative to the neoclassical economic growth framework, it is demonstrated that the increase in the region's manufacturing industries is the leading cause of its significant economic success.

Key words: regional economic growth, manufacture and increasing returns.

 

Introducción1

La frontera norte de México es una de las regiones económicamente destacadas. Su cercanía con Estados Unidos, uno de los mercados más grandes del mundo, la coloca en una posición envidiable para fortalecer la industrialización y el avance del país. Desde el impulso a las actividades industriales, a mediados de la década de 1970, ha acumulado una gran capacidad productiva. Incluso desde antes, en el decenio de los años treinta, se fomentó su desarrollo a través de los perímetros libres, estrategia que continuó con la Segunda Guerra Mundial, la cual permitió abastecer por una temporada a los sectores agrícola e industrial de Estados Unidos.

Más adelante, en los años cincuenta, se continuaron los esfuerzos para promover a las industrias de la región, de acuerdo con el modelo de sustitución de importaciones, que era el gran programa de desarrollo nacional. El siguiente decenio marcaría un cambio trascendental en el panorama actual de las entidades norte–fronterizas (ENOF) de México. En 1961 se puso en marcha el Programa Nacional Fronterizo, entre cuyos objetivos principales estaba elevar el nivel de vida de todas las poblaciones fronterizas, a través de la creación de empresas nacionales, pero esto no sucedió, y en 1965 entró en operación el Programa de Industrialización de la Frontera, que convirtió a la región en una maquiladora importante de exportación de manufacturas ensambladas con materias primas y componentes importados libres de impuestos, de propiedad extranjera (López 2004).

Para autores como Hanson (1997), a pesar de las contradicciones generadas por una fuerte base maquiladora, existen pruebas de la presencia de economías de aglomeración en las manufacturas de las entidades del norte del país, lo que ha llevado a fortalecer su primacía económica en la medida en que lo ha hecho también la apertura comercial.

Al respecto, Dávila (2004) asevera que los estados del norte han resultado ampliamente ganadores con respecto a otras zonas, como resultado de las condiciones favorables en términos de su participación en el empleo del ramo manufacturero y la evidencia de altos coeficientes de localización del sector de 1980 a 1998. La aglomeración de actividades productivas de este tipo en la frontera norte y su relación con el progreso económico son aspectos que generan interés, y por ello se examinan en el contexto reciente.

En este trabajo se analiza el crecimiento económico de los últimos 16 años, con un marco teórico alternativo al modelo neoclásico que por tradición se ha empleado en estudios de este tipo. La investigación se vale de un modelo de causación circular acumulativa y las leyes de Kaldor (en especial la Verdoorn–Kaldor), las cuales permiten suponer que en México son más los factores de demanda que los de oferta los que explican la naturaleza del crecimiento regional. El argumento central es que la vocación productiva de un lugar define sus posibilidades de desarrollo económico; así como la existencia o no de actividades con rendimientos crecientes a escala, por lo general asociados a los giros industriales manufactureros.

Por tanto, los objetivos son: a) analizar la importancia del sector industrial manufacturero en el aumento del producto global de las entidades de la frontera norte de México, por medio de la estimación de la primera ley de Kaldor; b) determinar la existencia o no de rendimientos crecientes en las manufacturas de dichos estados, a través de la relación Verdoorn–Kaldor (o segunda ley, condicionada y sin condicionar), que también ayuda a determinar el comportamiento del empleo y de la productividad por trabajador en el sector y c) analizar el crecimiento económico de la región respecto a otras del país y las características sectoriales de las ENOF, en especial la manufactura, lo que permite determinar su dinámica.

La hipótesis sostenida es que las manufacturas contribuyen de forma significativa al crecimiento económico de la frontera norte de México, ya que las firmasindustriales establecidas en esa zona cuentan con rendimientos crecientes estáticos y dinámicos, que multiplican la producción en mayor cantidad a la de los insumos que se suministran, lo que ocasiona también incrementos en el empleo, con lo que se establece un proceso virtuoso de causación circular acumulativa. La franja fronteriza se ha convertido, en términos relativos, en ganadora de desarrollo fortaleciendo con ello la divergencia económica interregional.

El trabajo se divide en cuatro secciones. En la primera se expone el marco teórico para analizar y entender la información estadística correspondiente a la región, así como los estudios empíricos recientes sobre el tema. En la segunda se presentan los hechos del crecimiento económico por entidad federativa, y se destaca el de las ENOF, su avance sectorial y su grado de especialización sobre todo en las nueve divisiones de la industria manufacturera. Para la franja fronteriza se analizan las particularidades de los establecimientos de dicha rama, así como su tasa de crecimiento y comportamiento del empleo, productividad y salarios. En la tercera se indica el origen y características de los datos, se presentan los modelos que sirven como base para contrastar la hipótesis y se indican los resultados principales. En la última parte se sintetizan los hallazgos primordiales, y se hacen recomendaciones breves de política en el marco de la crisis actual de la economía.

 

Crecimiento económico, industria manufacturera y rendimientos crecientes

Aunque existen diversos paradigmas para explicar el crecimiento económico, de manera un tanto esquemática se puede decir que a partir del modelo Harrod (1939) y Domar (1946) se generaron dos tradiciones teóricas que exponen las disparidades en las tasas de crecimiento. La primera remite al enfoque orientado por la oferta, el cual enfatiza el rol del incremento de los insumos factoriales sobre el del producto, entre cuyos exponentes principales están Solow (1956), Swan (1956), Romer (1986; 1987), Lucas (1988), Rebelo (1991) y Grossman y Helpman (1991).2

En los primeros modelos orientados por la oferta, la economía se caracteriza por los rendimientos constantes a escala en la función de producción (homogeneidad de grado uno) y por los decrecientes en el capital y el trabajo. Las empresas actúan en un entorno competitivo, por ello se dice que toman los precios y no tienen influencia alguna sobre el mercado. El cambio tecnológico (elevación de la productividad) es exógeno, además de estar disponible sin costo. Los supuestos, en extremo irrealistas, de estos primeros modelos llevaron a afirmar que en el largo plazo el ingreso per cápita entre las naciones o regiones tendería a converger, ya que la tasa de crecimiento se relaciona en forma inversa al nivel inicial de producto per cápita.3

Existe una segunda generación de modelos endógenos o "nueva" teoría del crecimiento, orientados por la oferta, donde se supone que el progreso tecnológico es endógeno (lo que explica las fuentes de la productividad). La acumulación del conocimiento, la investigación y el desarrollo son sus fuentes principales de evolución, la introducción del supuesto de competencia imperfecta y rendimientos crecientes conduce a suponer, en el terreno empírico, patrones de divergencia entre las naciones y dentro de sus regiones, lo que favorece la implementación de políticas activas para promover el desarrollo en ellas.4

La segunda tradición teórica (enfoque de la demanda) es conocida por reconocer el papel que juegan los factores de demanda junto a la balanza de pagos, como elementos cruciales del crecimiento económico. En esta corriente, cuyos autores principales son Kaldor, Joan Robinson y Luigi Passineti, entre otros, la acumulación de capital se da como resultado del incremento del producto, lo que ocurre de manera acumulativa debido a la existencia de economías de escala en la manufactura. En específico Kaldor, con base en las ideas de Smith, Marshall, Young, Verdoorn y Myrdal, construyó los fundamentos del modelo de causación circular acumulativa del crecimiento, cuya principal predicción es la divergencia económica regional o crecimiento no convergente. Aunque fueron originalmente Perroux (1955), Myrdal (1957) y Hirschman (1958) quienes crearon la idea de que el crecimiento entre regiones no es convergente y de que la brecha entre sus tasas tiende a ampliarse.

Kaldor hizo dos grandes aportaciones para entender el proceso de crecimiento; la primera, no aceptada por la ortodoxia, es que en el largo plazo éste no está determinado sólo por el lado de la oferta, en especial en los países y regiones en desarrollo, los factores de demanda parecen actuar mucho antes que los de oferta. Es la demanda, proveniente en una etapa inicial de la agricultura, la que sostiene el ritmo de avance industrial y por ende determina el aumento del producto global, en una etapa posterior es complementado por el incremento de las exportaciones. Este último enfoque fue elaborado por Thirlwall (1979) en el contexto de un modelo de crecimiento restringido por la balanza de pagos. La segunda fue sintetizar la importancia de los rendimientos crecientes en el proceso de desenvolvimiento económico.

Queda claro que la "nueva" teoría del crecimiento endógeno y los modelos de la senda de la dependencia del crecimiento deben mucho a las ideas de Kaldor. Para él la existencia de rendimientos crecientes a escala hacía posible el uso de más y más capital, con un incremento en la producción, sin encontrar rendimientos decrecientes (McCombie 2002, 64–65). Kaldor (1966), con base en un trabajo de Verdoorn (1949), propuso, sobre una serie de hechos5 estilizados, un modelo basado en tres leyes fundamentales, el cual aclara las causas del progreso económico, que sustenta a los modelos actuales con causación circular acumulativa.6

La primera ley de Kaldor afirma que un incremento rápido de la manufactura causará también uno igual del producto global, y que ésta es el motor del crecimiento económico.7 La ley se puede especificar como:

donde qi es el aumento del producto, el subíndice i denota el producto interno bruto (PIB) global, no manufacturero, o cualquier otro sector individual diferente y MAN es el producto de las manufacturas.8

La explicación de este vínculo se asocia con el gran efecto multiplicador de las manufacturas, debido a sus altas elasticidades ingreso de la demanda, a los fuertes encadenamientos productivos hacia atrás y hacia delante de las actividades industriales y a las economías de aprendizaje, que pueden obtenerse a medida que crece la división del trabajo, con los aumentos consecuentes de la especialización resultado de la expansión de las manufacturas. La división del trabajo está determinada por la extensión del mercado, que a su vez está limitada por la primera (Thirlwall 1983, 347–349).9

La segunda ley de Kaldor (o interpretación kaldoriana de la relación de Verdoorn) establece que un rápido crecimiento del producto industrial manufacturero, a través de los rendimientos crecientes a escala, conducirá a uno igual de la productividad laboral. La especificación más simple es:

donde p es el alza de la productividad y λ es el coeficiente de Verdoorn. Una forma alternativa de presentar esta ley es:

puesto que donde e es la tasa de crecimiento del empleo en las manufacturas. En consecuencia, un coeficiente de Verdoorn significativamente mayor a cero provee evidencia de rendimientos crecientes a escala.10

La tercera ley de Kaldor afirma que el incremento del PIB por trabajador está relacionado de forma positiva con el del producto manufacturero, y de manera negativa con el del empleo no manufacturero:11

donde pPIB es el producto por trabajador y eNM representa el aumento del empleo no manufacturero. La lógica de la relación es que un alza rápida de las manufacturas elevaría su productividad (y por ende el PIB por trabajador), a través de la ley Verdoorn. Sin embargo, con un excedente laboral en la agricultura y en los servicios, un incremento rápido de la manufactura provocaría un acrecentamiento en su productividad, debido al aumento de las trasferencias sectoriales de trabajo que recibiría del resto de los sectores. Como el trabajo se mueve de la agricultura, cuya producción marginal es reducida, hacia la manufactura donde es alta, ésta termina por elevarse. Por tanto, una tasa rápida de declive del empleo diferente al manufacturero subirá el rendimiento de otras ramas (McCombie 2002, 86–88).

 

Modelo de crecimiento con causación circular acumulativa12

Las tres leyes de Kaldor, en especial la segunda, permiten formular modelos de causación circular acumulativa. Una versión simple de ellos puede ser expresada en términos lineales, donde la tasa de crecimiento de la productividad laboral en la industria, p, es una función de la del producto regional manufacturero, qREG, debido a las economías de aglomeración y los rendimientos crecientes a escala:

donde λ es el coeficiente de Verdoorn. Por su importancia para entender la dinámica en el progreso regional, impulsado por la demanda, se incluyen los salarios de eficiencia obtenidos al dividir un índice de salarios monetarios entre uno de productividad. Por lo general, los salarios de eficiencia son más reducidos en las zonas industriales, donde la producción crece más rápido que el promedio, y se inclina a crear una ventaja acumulativa sobre el resto, ya que cuando una economía avanza los salarios de eficiencia tienden a bajar debido a los mayores niveles de productividad, así los recursos y las actividades económicas tienden a concentrarse (Calderón y Martínez 2005, 107–113). En el modelo, la tasa de crecimiento de los salarios de eficiencia en el sector manufacturero, w, estará, por tanto, inversamente relacionada con la de progreso técnico:

A una baja tasa de crecimiento de los salarios de eficiencia corresponde una mayor de crecimiento del producto:

Al sustituir (5) en (6) y (7) e introducir un término para el tiempo, se obtienen las ecuaciones en diferencias:

o

donde g = λdf y h=l + f (ad–c). Dado que λdf es el múltiplo de un coeficiente positivo o dos negativos, g > 0. La tasa de crecimiento de equilibrio qe puede obtenerse suponiendo que qe=qREGt=qREGt+1 en (9), y resolviendo para qe, con lo que resulta:

La ecuación lineal de primer orden (9) tiene la solución general siguiente:

donde q0 es la tasa de crecimiento inicial. Las condiciones para el crecimiento acumulativo son g > 1 y q0 > qe. Para qe > 0, entonces g > 1, h < 0 o g < 1, h > 0. Sin embargo, si q0 > qe y g < 1, el proceso no será acumulativo, pero convergerá hacia el equilibrio. Por supuesto, incluso en este caso los diferenciales en las tasas interregionales crecerán. Por último, si g < 1 el proceso será convergente hacia arriba si q0 < qe.

El análisis se muestra en la figura 1. Los valores de las tasas de crecimiento de equilibrio se representan a lo largo de la línea de 45°, donde qt+1=qt=qe. La función GG' es la ecuación (9) para el caso g > 1, h < 0. En la figura 1, q0 > qe. En consecuencia, los aumentos en la tasa de crecimiento se acumulan en el tiempo sobre la ruta q0, q1, q2, q3... qn. Las rutas de crecimiento divergente incremental son poco realistas, por supuesto, pero es fácil permitir tendencias suavizantes las cuales se restringen cuan rápido se pueden elevar las tasas de crecimiento. Si la inicial está debajo de la de equilibrio (q0 < qe), el desarrollo regional declinará de forma acumulativa. La figura 1 indica que si g > 1, la línea G de la ecuación (9) tiene pendiente positiva con q0 > qe. El valor de equilibrio qe está situado en la intersección de la línea de 45° y G, ahí qREGt=qREGt + 1. Se muestra un punto de equilibrio inestable con trayectoria temporal divergente.

 

 

El modelo demuestra que las regiones con más demanda manufacturera exhibirán un alza mayor de sus mercancías, lo que contribuye al aumento del producto total y al de la productividad laboral, como consecuencia de los rendimientos crecientes estáticos (economías de escala) y dinámicos (aprendizaje por la práctica, economías de aglomeración) a su vez, un rendimiento mayor implica un cambio positivo de los productos, que perpetúa el ciclo de progreso regional. Además, cuando hay más producción, los salarios de eficiencia se reducen, y así la región se vuelve más competitiva respecto a las demás, e incentiva la instalación de empresas de vocación exportadora, lo que consolida la especialización industrial, y la convierte en una economía con una senda de crecimiento acumulativo virtuoso. Es evidente que el desarrollo de una zona es consecuencia del subdesarrollo de otra(s), la ley Verdoorn permite capturar los aspectos centrales de estos procesos acumulativos, y demostrar la existencia de rendimientos crecientes en la manufactura.13

Calderón y Martínez (2005) usan esta versión del modelo para analizar los efectos de la apertura y liberalización comercial sobre la industria manufacturera regional en México, después de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), encuentran evidencia de rendimientos crecientes para 1965–1998 y la existencia de un proceso acumulativo virtuoso en las entidades fronterizas; Campos (2006) también halla tales rendimientos en las actividades industriales de dichos estados, indicados por coeficientes de Verdoorn significativos al menos en tres periodos (1970–1975, 1993–1998 y 1998–2003). Calderón (2008), al usar cinco mesoregiones y datos para 1999–2004, reporta evidencia escasa de rendimientos crecientes, por tanto de un proceso acumulativo virtuoso en las mesoregiones del norte del país, y concluye que la industria manufacturera en las del centro y centro–oeste sigue siendo dominante a pesar de la apertura económica.

En general, el enfoque de crecimiento económico orientado por la demanda explica mejor el progreso regional en México, más aún en las ENOF donde se han establecido firmasmanufactureras importantes. Según esta perspectiva analítica, la especialización productiva determina el éxito económico a largo plazo. De acuerdo con estos planteamientos, la industrialización inducida es una causa y estrategia para lograr el desarrollo.

 

Hechos del crecimiento económico regional en México

De acuerdo con los argumentos teóricos presentados, se reporta la evolución del nivel y la tasa de crecimiento de los productos per cápita (PIB pc) de los estados, con seguimiento especial al comportamiento de las ENOF objeto de estudio. Además, se expone una regionalización de la economía mexicana, con base en los valores de estas dos variables en el periodo de referencia.

En la figura 2 se indican los valores del PIB pc para los años seleccionados. Se observa que los estados fronterizos sup