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Andamios

Print version ISSN 1870-0063

Andamios vol.15 n.38 México Sep./Dec. 2018

http://dx.doi.org/10.29092/uacm.v15i38.665 

Reseñas

Giro -¿y fin del giro? - a la izquierda en América Latina

Enrique Carpio Cervantes

Torrico, M.. 2017. ¿Fin del giro a la izquierda en América Latina? Gobiernos y políticas públicas. México: Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales

Quizá la tendencia política regional más importante en el nuevo siglo ha sido el triunfo de partidos de izquierda y sus candidatos en elecciones presidenciales en (seguramente)1 la mayoría de los países de América Latina. Entre las formas de interpretar la tendencia es muy conocida la propuesta de un giro tras dos décadas (años ochenta y noventa del siglo veinte) de predominio de gobiernos de derecha y centroderecha. El giro en el Cono Sur fue inaugurado con la elección de Hugo Chávez en Venezuela en 1998 y se extendió hacia América Central con el triunfo de Martín Torrijos en Panamá en 2004.

El libro editado por Mario Torrico circula en momentos inciertos y, en más de un caso, tormentosos para algunas de las izquierdas protagonistas del giro. Quienes aspiraban a heredar el kirchnerismo en Argentina y renovar la Concertación en Chile perdieron en las urnas ante opciones de derecha en 2015 y 2017,2 respectivamente. En los casos de Guatemala y Perú, Álvaro Colom y Ollanta Humala han estado presos y recién podrán enfrentar en libertad preventiva los cargos por corrupción en su contra. En Argentina, a la ex presidenta (ahora senadora) Cristina Fernández la persiguen viejos y nuevos problemas políticos y legales, escándalos de corrupción incluidos y frecuentes amagos judiciales. En Brasil, Lula Da Silva ha sido condenado por el conocido caso Javo Lato en tanto que su sucesora Dilma Rousseff fue destituida por el Congreso acusada de ejercicio indebido de funciones.

En Ecuador, Rafael Correa logró al menos entregar el gobierno al candidato de su partido (Lenín Moreno) en 2017, al fallar en sus pretensiones de ser reelecto una vez más. Pero una ofensiva encabezada por su sucesor (quien hace unos meses mediante un plebiscito podría haber cancelado la posibilidad de un retorno futuro de Correa a la presidencia) lo ha involucrado en escándalos de corrupción, de manejo inadecuado de las finanzas públicas, de comportamiento autoritario y violaciones a los derechos humanos; al momento de escribir esta reseña, existe orden de captura en su contra por un caso de secuestro. En Bolivia, Evo Morales apenas se aferra. Después de que en 2016 perdiera el referéndum para poder ser (otra vez) reelecto, recurrió al Tribunal Constitucional que hace unas semanas falló en su favor tras alegar que se trataba de un derecho humano fundamental reelegirse sin restricciones.

Los casos de Nicaragua y Venezuela son de sobra conocidos. La presidencia de Daniel Ortega podrá ser narrada con justicia en términos de abuso, corrupción y represión, así como las reformas constitucionales para que el exguerrillero sandinista pueda reelegirse sin límites. En medio de la crisis más grave del continente en Venezuela, los herederos del chavismo han liquidado lo que quedaba de democracia y recién en mayo pasado han realizado sus elecciones presidenciales con autoridades electorales, tribunales e incluso contendientes a modo para reelegir a Nicolás Maduro.

En el estudio y los debates del giro ya son referencias la clasificación bipartita de Jorge Castañeda sobre tipos opuestos de izquierda y la adjetivación negativa de Enrique Krauze sobre Hugo Chávez y su gobierno. No se debe olvidar las también enérgicas argumentaciones en sentido opuesto. Por ejemplo, la defensa de Roberto Follari del neopopulismo como reto (democrático y distinto a la democracia parlamentaria) no sólo pertinente sino necesario frente al republicanismo liberal, así como la compilación de ensayos que el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales presentó en El eterno retorno del populismo en América Latina y el Caribe. También contamos con obras (digamos que menos parroquialistas) sobre el tema. Por ejemplo, el populismo latinoamericano revisitado críticamente en la obra colectiva coordinada por Julio Aibar, Vox Populi, así como los debates sobre el carácter democrático o autoritario de los gobiernos de Hugo Chávez en Venezuela y de Evo Morales en Bolivia coordinados por Julio Aibar y Daniel Vázquez.

¿Fin del giro a la izquierda en América Latina? Gobiernos y políticas públicas analiza la trayectoria (ascenso, auge y declive son expresiones frecuentes) de seis casos: Venezuela, Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador y Paraguay (más un capítulo referido a la oposición ilegalizada por el régimen cubano3). El punto de partida del libro es conocido: el éxito electoral de los protagonistas del giro fue construido sobre un discurso crítico frente a las políticas de apertura comercial, liberalización económica y restricción del Estado características del neoliberalismo, al cual han acusado de ser origen y reproductor de la exclusión social, las desigualdades y la pobreza. Es frecuente, así mismo, que presenten a partidos, líderes y élites económicos y políticos tradicionales como interesados operadores y beneficiarios del tándem neoliberalismo-desigualdad que oferta el cambio (en realidad, cambios dependiendo del sentido y profundidad).

Los capítulos aportan información muy relevante para evaluar hasta qué punto las ofertas de cambio han sido cumplidas, de qué manera y cuáles son las consecuencias. Por ejemplo, el libro propone que en términos generales ha existido coherencia (en los casos abordados) entre la oferta de reducir las desigualdades y el aumento de las políticas sociales y del gasto social. Confirma, sin embargo, la dependencia del contexto mundial favorable (durante la primera década del siglo) a los precios de las materias primas y la renuencia o incapacidad de algunos gobiernos izquierdistas a reformar los sistemas fiscales a fin de proveer a futuro los recursos necesarios para que las políticas redistributivas continúen siendo viables.

Como es sabido, el gasto social e incluso clientelar financiado con ahorros y excedentes a corto plazo, apuntala la popularidad y puede favorecer las probabilidades de conservar el poder; a largo plazo, opera en contra de las declaradas intenciones transformadoras y puede más bien contribuir a estabilizar las desigualdades e incluso a profundizarlas así como a debilitar la capacidad de intervención estatal, entre otros efectos.

Los capítulos del libro igualmente proveen valiosos datos para evaluar cómo algunos de los gobiernos latinoamericanos de izquierda se han alejado e incluso roto con el neoliberalismo, en tanto otros se han adaptado o el neoliberalismo los ha asimilado. La lectura de la obra contribuye a la reflexión de cuáles son las consecuencias de atrincherarse ideológicamente o bien de acomodarse pragmáticamente a los vientos del capitalismo globalizado una vez en el poder.

Igualmente relevantes resultan las indagaciones acerca de qué tan radicales o conservadores (e incluso reaccionarios) han sido algunos gobiernos latinoamericanos de izquierda. ¿Han favorecido o no a reducir otros tipos de desigualdades en la región, como étnicas o de género? ¿Amplían, regatean o niegan derechos y libertades? ¿Es más directa y participativa la democracia con gobiernos de izquierda? Y a fin de cuentas, ¿las izquierdas latinoamericanas aceptan o no las reglas de la democracia que les ha permitido gobernar? ¿Por qué algunas sí y otras no?

Aún más: la reiteración de que los gobiernos latinoamericanos de izquierda también suelen ser corruptos es a estas alturas (como se dice coloquialmente) un elefante en la habitación. El profesor Torrico propone como hipótesis que la concentración del poder en el presidente y su gobierno como vía para cumplir las promesas puede hacer más alta la probabilidad de corrupción. Hay que señalar que desde hace mucho tiempo se sabe que el poder concentrado produce eso inevitablemente.

El libro pretende inscribirse en una tercera tendencia académica en el estudio del giro; declara perseguir objetivos menos ideológicos y más científicos, tarea adecuada y accesible tras dos décadas de experiencias con gobiernos izquierdistas en la región. En la relación entre sus objetivos y el producto editado, sin duda la obra cumple muy bien en el debate de si hace o no diferencia tener gobiernos de izquierda en América Latina y lo más importante de todo, cuál diferencia.

1 El carácter izquierdista de varios de esos gobiernos ha sido disputado dependiendo de los raseros utilizados en la literatura sobre el tema (véase como ejemplo el capítulo sobre Paraguay incluido en el libro aquí reseñado).

2Sebastián Piñera ya había sido presidente de Chile durante el periodo 2010-2014.

3El régimen cubano no pertenece al giro. La expresión se refiere al acceso al gobierno mediante competencia democrática, condición no cumplida en el mencionado caso.

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