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Migraciones internacionales

Print version ISSN 1665-8906

Migr. Inter vol.5 n.2 Tijuana Jul./Dec. 2009

 

Nota crítica

 

Inmigrantes marroquíes en Andalucía y "Pluralismo metodológico". Notas sobre una investigación colectiva en curso, 2008–20091

 

Mokhtar Mohatar Marzok*

 

* Ecole de Hautes Étudesen Sciences Sociales, París Centre d´Études des Mouvements Sociaux

 

Dispositivo colectivo de investigación

En diciembre de 2007 pusimos en marcha un dispositivo colectivo de investigación, con un equipo de 20 investigadores —provenientes de España, Francia, México y Marruecos—, que tiene por objeto principal describir la evolución y las condiciones de instalación de la población extranjera de nacionalidad marroquí residente en el sur de España, Andalucía. Es la pluralidad el elemento central de nuestra propuesta metodológica, un pluralismo metodológico que abarca tanto lo cuantitativo — cuestionarios, cartografía, contabilidad empresarial y estadísticas— como lo cualitativo — entrevistas, documentos personales e historias de vida— y que nos posibilita obtener diferentes perspectivas y dimensiones de un mismo objeto de estudio.

Antes de ofrecer los resultados más destacados de nuestro trabajo, presentamos a continuación, para aquellos lectores no familiarizados con el fenómeno y la región, un breve retrato de la actual población marroquí asentada en Andalucía.

 

Marroquíes en Andalucía. Un breve retrato

Si bien desde los años ochenta se puede observar un continuo crecimiento de la población marroquí, no es hasta los noventa cuando España pasa a consolidarse como lugar de destino de los flujos migratorios provenientes de Marruecos, y las ciudades de Barcelona y Madrid se convierten en los puntos de destino más sobresalientes. En el caso de Andalucía, sectores como la construcción o la agricultura no constituían, en los comienzos, una fuente de empleo importante que no pudiese ser absorbida por la población autóctona. Tan sólo es alrededor del sector turístico desarrollado en la Costa del Sol (Málaga) donde comenzamos a identificar las primeras aglomeraciones de marroquíes, una población proveniente principalmente del norte de Marruecos, dedicada al comercio y al sector turístico.

Un punto de inflexión dentro de la reciente historia de la inmigración aquí tratada se produce con el primer proceso de regularización puesto en marcha en España a mediados de los años ochenta. La disposición transitoria segunda de la Ley orgánica 7/1985, de 1 de julio, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España establecía las bases para la regularización de los extranjeros que a la fecha de entrada en vigor de la ley se encontrasen residiendo o trabajando en territorio español.

El total de solicitudes presentadas en España fue de 48 815, de las cuales 18 por ciento (7 868) eran de personas de nacionalidad marroquí. En lo que a su distribución geográfica se refiere, cabe destacar que este proceso apunta hacia aquellas Regiones destinadas a convertirse, en los años venideros, en polo de atracción de los sucesivos flujos migratorios provenientes de Marruecos, sobresaliendo especialmente Cataluña con 50 por ciento del total de solicitudes presentadas, y Andalucía, con 1 337 (17 %).

La regularización de 1985–1986 fue muy limitada y apenas llegó a 15 por ciento de las solicitudes presentadas. A lo largo de la segunda mitad de los años ochenta se iría acumulando, en España, una bolsa importante de extranjeros en situación irregular. Si bien esta población se asentaba principalmente en Cataluña y Madrid, Andalucía comienza a perfilarse como un nuevo lugar de destino.

A finales de 1990 eran 3 096 los marroquíes que se encontraban registrados legalmente en Andalucía. Se trataba de una cifra que se distanciaba mucho de la población real, debido a que la regularización de 1985 tuvo poco alcance. La regularización de 1991 se destinó exclusivamente al trabajador extranjero y, sólo de forma accesoria y por la vía de la reagrupación familiar, a aquellos familiares que se encontraban entonces en territorio nacional. De nuevo, la comunidad de marroquíes se presentó como el colectivo nacional más importante, pues acaparó 44 por ciento de los 128 068 expedientes resueltos en España. De esta cifra, 48 644 expedientes fueron aceptados, y 7 756, denegados. Esta regularización permitió hacer visible geográficamente a la población marroquí irregular que había llegado a España en los últimos años. Las solicitudes se concentraban en torno a Cataluña (37 %), Madrid (22.5 %) y Andalucía (17 %).

En el caso concreto de Andalucía, entre el 10 de junio y el 12 de diciembre de 1991, fueron 7 150 los marroquíes que presentaron su demanda de regularización. Parte importante de ellos (86 %) obtendrían una respuesta positiva. Al final de ese año, las estadísticas de extranjeros residentes recogen, de modo aproximado (no hay que olvidar que se denegaron alrededor de 1 000 solicitudes), el stock de población existente por aquel entonces en Andalucía.

El último proceso de regularización extraordinario, en 2004, confirma a Andalucía Como un punto de referencia dentro de los flujos migratorios provenientes de Marruecos. Los datos arrojados por el padrón al 1 de enero de 2008 revelan que, en esos momentos, el número de marroquíes asciende a 92 712. De manera que constituyen, junto a británicos y rumanos, uno de los colectivos más numerosos asentados en Andalucía.

 

"¿De dónde vienes?". Cartografía de origen e itinerarios de movilidad 2

Abordar la instalación de los marroquíes en España, y concretamente en Andalucía, implica integrar conocimientos que, en numerosas ocasiones, se encuentran disociados. Principalmente, nos referimos a la historia social tanto de las regiones de partida como de las de acogida. Con este proceder integramos, como elemento central de nuestro proyecto "Marroquíes en Andalucía", un postulado muy sencillo: la emigración y la inmigración —es decir, la sociedad de partida y la de acogida—, dos caras inseparables —a nuestro juicio— de una misma moneda.

Es este un postulado cuyos antecedentes ya encontramos fundamentados en algunos estudios empíricos de hace un siglo. Efectivamente, los trabajos de la llamada escuela de Chicago ya señalaban, en los inicios del siglo XX, la necesidad de conectar el lugar de partida y el de llegada. Sólo así estaremos en disposición de comprender el fenómeno migratorio en su integridad.3

Pero, ¿cómo conectarlo? ¿Con qué información contamos para ello? Uno de los primeros obstáculos que tuvimos que solventar fue la ausencia de información sobre el origen regional en los registros estadísticos públicos. Por ello, ante la carencia de estudios sobre el tema, decidimos construir nuestra propia encuesta a fin de arrojar algo de luz al respecto y dotarnos de unas mínimas coordenadas de referencia.

De modo que son dos los ejes centrales de esta encuesta: por un lado, hacernos una idea de las regiones de referencia más sobresalientes; por otro, describir las dinámicas de circulación e instalación de la población marroquí en nuestra comunidad autónoma.

En este sentido, a lo largo de 2008 desplegamos, en Andalucía, una investigación cuantitativa. Para ello se aplicaron 1 514 cuestionarios, redactados en árabe, en un total de 42 municipios andaluces. Otra particularidad fue el equipo de trabajo empleado para realizar las entrevistas: un grupo de 18 marroquíes, reclutados en los propios municipios objeto de estudio –alguno de los entrevistadores se encontraba, incluso, en condición ilegal— formaron parte de este selecto grupo de investigación.4

Así en lo que a los primeros resultados respecta, debemos destacar cómo la relevancia de determinadas zonas geográficas de Marruecos es constante al estudiar el origen regional de la inmigración marroquí. De este modo, al tenor de los datos provenientes de nuestra encuesta, destacan tres grandes áreas geográficas como puntos de origen de la actual inmigración marroquí asentada en Andalucía.

 

Provincias marroquíes más representativas de nuestra encuesta

Como se ve, en lo que se refiere a la procedencia de la inmigración marroquí en Andalucía, el vasto territorio que se despliega a lo largo del norte de Marruecos y que corresponde al antiguo protectorado español (1912–1956), ocupa un lugar destacado. Este dato nos lleva a recordar que la articulación de flujos migratorios entre ambas orillas, Andalucía y norte de Marruecos, se contextualiza en el marco de ciertas particularidades históricas y políticas que no encontramos en el resto de la migración/emigración marroquí. 5 Así, en lo que a nuestra encuesta se refiere, más de una tercera parte de los entrevistados (39 %) indicaban como lugar de origen algunas de las regiones que se despliegan a lo largo del norte del país. De esta manera, en la región de la península Tingitana registramos 17 por ciento, mientras que el Rif central y el Rif oriental suponen cuatro y nueve por ciento, respectivamente. Por último cabe mencionar, como otro lugar de procedencia destacado, la región del Gharb y Lukus, con nueve por ciento de los encuestados.

En segundo lugar, otro punto de origen importante de los inmigrantes marroquíes en Andalucía lo constituye el denominado corredor o pasillo urbano del litoral Atlántico, que hace referencia a un conjunto de ciudades (El Jadida, Mohammedia, Rabat, Salé y Kenitra) que se despliegan a lo largo de la costa Atlántica en torno al dinamismo que, desde mediados de los años cincuenta, produce la gran metrópoli de Casablanca. Es precisamente Casablanca el lugar de destino de una fuerte emigración rural proveniente Desde casi todos los puntos del país.

Y en tercer lugar, como región de procedencia de la inmigración marroquí, destacan, en el Marruecos central, las llanuras del fosfato y de Dadla, que se extienden por las provincias de Khouribga y Beni Mellal, respectivamente.

 

Relatos de vida, horizontes biográficos6

Tal como era de imaginar, el perfil de los sujetos obtenido del análisis de la encuesta acabó abarcando un abanico amplio de situaciones sociológicas posibles: solteros; prometidos; casados; divorciados; viudos; jóvenes; adultos; retirados; profesionales liberales; comerciantes; precarios; desvinculados de sus lugares de origen; implicados activamente en sus pueblos o barrios de procedencia; instalados definitivamente, o bien, de paso; aquellos que vinieron buscando libertad, un salario regular, un amor o simplemente dejarse llevar... 1 514 cuestionarios que nos ayudaron a trazar, sobre el papel, grandes perfiles sociodemográficos e itinerarios de movilidad.

La necesidad de poner en marcha un segundo grupo concentrado sobre las experiencias del proceso migratorio de los sujetos procede de las restricciones propias de una metodología como la del cuestionario cerrado. Si bien es un método operativo y práctico para producir y procesar grandes cantidades de información, resulta insuficiente cuando se pretende restituir las experiencias y los procesos continuos de redefinición del proyecto migratorio a los que se ven expuestos los propios sujetos. Fue desde esta perspectiva como a lo largo de dos años —y paralelamente al trabajo cuantitativo— nos lanzamos a reconstruir —bajo muestreo teórico— diferentes relatos de vida con la pretensión de cartografiar aquellas propiedades sociológicas y experiencias más sobresalientes de un proyecto migratorio. Así, las historias que al día de hoy se encuentran en fase de elaboración son las siguientes:

a) Hassan, un campesino originario de una provincia del sur de Marruecos e instalado en el litoral granadino como jornalero, será el caso mediante el cual nos adentremos en muchos aspectos ligados a la emigración laboral. Si bien en un primer momento nos encontramos ante un proyecto clásico, con el paso de los años se verá sometido a nuevas pruebas, como una historia de amor con una chica europea, que acaba en matrimonio e hijos, situación que obliga a Hassan a reelaborar su proyecto migratorio y su estancia en España.

b) Khaled, un joven homosexual originario de Marruecos central, en cuya emigración sobresale su lucha por desarrollar una identidad sexual normalizada. La historia de Khaled tiene la virtud de mostrarnos componentes o propiedades del proyecto migratorio no relacionados exclusivamente con la cuestión laboral.

c) Yamila, proveniente de una familia de artesanos de Marrakech, nos permitirá asomarnos a ciertos aspectos ligados a la emigración femenina. Una boda concertada por intermediación de su familia y el proyecto de reagrupar a su nuevo marido será para nosotros la excusa para abordar aquellos procesos en donde las relaciones de género se exponen, en relación con la sociedad de origen, a cambios importantes.

d) Ahmed, un menor no acompañado, nos introduce en un fenómeno de reciente consolidación en España, y que ha supuesto —en el marco de la protección a la infancia— el desarrollo de dispositivos institucionales que se hacen cargo de estos menores. Los recursos y competencias con que los chicos tienen que hacer frente a su instalación será el hilo conductor de esta historia.

e) Mohammed, originario de la región del Rif, tiene que hacer frente a la reagrupación de su mujer e hijos. Este hecho, muy frecuente, en el caso de Mohammed constituye un cambio sustancial de su proyecto migratorio al exponerse, sobre todo con sus hijos, a nuevas situaciones materiales y morales.

El muestro teórico permite integrar nuevos casos a medida que se desarrolla la investigación;7 casos que tienen la virtud de abrir nuevas propiedades de un mismo fenómeno. Por ello, en estos momentos, la dirección de la investigación se encuentra inmersa en la búsqueda de nuevos perfiles. Fundamentalmente podemos señalar la necesidad de abrir un retrato de algún proyecto migratorio marcado por aspiraciones distintas de las abordadas hasta ahora. En este sentido, hemos comenzado a trabajar en dos historias diferentes —la de un artista y la de un imam o jefe religioso—, cuyas propiedades nos abren nuevas perspectivas.

 

Etnocontabilidad. "Una familia andaluza" 8

Este estudio de caso se apoya en una investigación de antropología económica en el interior de una familia de inmigrantes rifeños (norte de Marruecos) instalados en la provincia andaluza de Málaga. El original artefacto metodológico puesto en escena en esta monografía, se apoya sobre el reciente redescubrimiento, en Francia, del trabajo realizado durante la segunda mitad del siglo XIX por un colectivo internacional de investigadores integrado por 110 firmas y bajo la coordinación de Frédéric Le Play.9 En el marco de este dispositivo, se "inventa" una antropología cultural comparativa a partir de investigaciones sobre economía que se fundamentan en exhaustivos trabajos de campo en el interior de las familias estudiadas. Estos trabajos, que en un primer momento se realizan en Europa y luego se extienden por todo el mundo, se orientan principalmente en torno al propósito de mesurar el bienestar como alternativa a las limitaciones de intercambio propuestas por la economía política inglesa: bienestar de las poblaciones contra la riqueza de las naciones.

El trabajo de terreno que llevamos a cabo fue realizado, desde su comienzo hasta el final, bajo una aproximación analítica: examinar las evaluaciones de las situaciones en tiempo real de los diferentes miembros de la familia implicados, y a continuación relacionarlas con sus trayectorias biográficas. En definitiva, la trama de la investigación es una observación de todos los actos posibles de evaluación a lo largo del día. Hemos retomado el espíritu con que procedieron los antiguos investigadores del collectif des ouvriers européens: llevar a cabo una especie de balances de interacción lo más exhaustivos que sea posible. Si bien cabe advertir que el concepto de presupuesto (budget) que ellos utilizan y que nosotros hemos retomado en nuestro trabajo no tiene actualmente el mismo sentido. Con la noción de presupuesto se hace mención a un método de exploración y exposición obtenido de las ciencias exactas, al mismo tiempo, por expertos en ciencias naturales y economía (químicos, ingenieros y agrónomos con un núcleo duro de sansimonianos). Sus cálculos sobre las situaciones y el bienestar acaban por reformular los marcos de la contabilidad capitalista y por subvertirla al trasladarla a la actividad de los obreros —es decir, de todos aquellos que se ganan la vida como productores directos y no como capitalistas—. El empleo del tiempo de los agentes estudiados sirve, en un primer momento, de guía exhaustiva de los balances de interacción, y después entra en la composición de los cálculos, tanto desde el punto de vista de la economía del deseo como de la productividad. De este modo, la concepción mantenida por esta metodología a propósito de la contabilidad nacional, rechaza separar las familias y las empresas. Contrariamente a la estadística del Estado y del razonamiento de la economía clásica, las unidades domésticas son también productoras. Así, de modo general, aplican a todo fenómeno económico su regla de oro, que es la de nunca separar las cuentas de sus contextos de evaluaciones. En definitiva, su concepción del fenómeno económico ha dado lugar a una tecnología de contabilidad original, cuya arquitectura compleja aún está por redescubrirse.

La investigación se desarrolló en tres fases: una primera, de observación intensiva y continuada en el seno familiar, que duró aproximadamente un mes; una segunda fase, de una semana, en la que los investigadores sometieron ajuicio de la familia diferentes aspectos de la contabilidad y sus respectivas evaluaciones; una última fase, en la que los investigadores realizaron trabajo de campo en la sociedad de origen de la familia, en este caso, una pequeña aldea en el norte de Marruecos.

A lo largo de estas páginas intentamos mostrar cómo las diferentes metodologías utilizadas, tanto cuantitativas como cualitativas, tienen la virtud de reflejar diferentes dimensiones y perspectivas del fenómeno migratorio. Y, por tanto, procuramos establecer las bases de una definición más compleja de la inmigración marroquí, o bien — en el marco de un debate general— de la figura del inmigrante y de su proyecto migratorio. Es en este debate donde se inserta nuestra propuesta de investigación acerca de la población marroquí instalada en Andalucía.

 

Bibliografía

Baciocchi, Stéphane y David Jérôme, Frédéric Le Play, Anthologie et Correspondance, París, Les Etudes Sociales, 2006.        [ Links ]

Cottereau, Alain, "Providence ou Prévoyance? Les Prises en Charge de la Santé des Ouvriers, au Tours des XIXe Siécles Britannique et Français", Prevenir, XIX, 1989, pp. 21–51.        [ Links ]

Cottereau, Alain y Maurizio Gribaudi, Précarités, Cheminements et Formes de Coherence Sociale du XIXe Siècle, París, Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales (EHESS), julio de 1999.        [ Links ]

Cottereau, Alain y Mokhtar Mohatar Marzok, Une Famille Andalouse. Ethnocompabilité d'une Economie Souterraine, París, Editions Bouchène, 2009.        [ Links ]

Mohatar Marzok, Mokhtar (dir.), "Marroquíes en Andalucía. Dinámicas migratorias y condiciones de vida de los marroquíes asentados en Andalucía", Actualidad, núm. 40, 2009.        [ Links ]

Thomas, W. I. y F. Znaniecki, The Polish Peasant in Europe and America, Nueva York, Dover Press, 1918–1920.        [ Links ]

Thomas, W. I. y F. Znaniecki, El campesinopolaco en Europdy en América, Madrid, Centro de Investigaciones Sociológicas y Boletín Oficial del Estado, 2004.        [ Links ]

 

Notas

1 Este trabajo se deriva del proyecto "Marroquíes en Andalucía", dirigido por el autor. Este programa, de 28 meses de duración, es coordinado por el Centro de Estudios Andaluces, de la Consejería de Presidencia, Junta de Andalucía, y cuenta con la cofinanciación de la Fundación Tres Culturas, la Coordinación de Políticas Migratorias De la Consejería de Gobernación, y la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.

2 lnvestigadores: Ángel Cazorla Martín y Fouad Boulifa, Universidad de Granada (UGR); Virginia Santofimia Calero, Centro de Análisis y Documentación Política y Electoral de Andalucía (cadpea); Jean Claude Raynal y Mokhtar Mohatar, Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales (ehess) (véase Mohatar, 2009).

3 Véase Thomas y Znaniecki, 1918–1920. En castellano contamos con una versión resumida en El campesino polaco en Europa y en América (Thomas y Znaniecki, 2004).

4 En lo que al cuestionario respecta, cabe señalar que estaba dividido en tres bloques. El primero se centraba en conocer datos de la familia del propio encuestado, pues pensamos que los flujos migratorios de los marroquíes hacia Europa se encuentran entrelazados con la movilidad que se opera en el interior del país. Por ello recabamos datos como el lugar de nacimiento y las diferentes residencias de los propios padres, así como su experiencia migratoria fuera del país. También nos interesamos en cada uno de los hermanos, si éstos habían emigrado y en dónde se encontraban instalados en esos momentos, etcétera. En el segundo bloque nos centramos en la experiencia personal del propio inmigrante. Por un lado, su itinerario realizado en su emigración individual, así como las condiciones de partida e instalación. Por otro lado, sus condiciones de vida en Andalucía y la red social con la que cuenta para instalarse, buscar trabajo, vivienda o, incluso, pareja. Por último, preparamos el tercer bloque, destinado a estudiar las modalidades de relación que los inmigrantes mantienen con la sociedad de origen. Estos tres bloques constituyen la base sobre la cual se articula nuestra primera aproximación a la emigración/inmigración de los marroquíes asentados actualmente en Andalucía.

5 Llegados a este punto, no nos gustaría pasar por alto un obstáculo frecuente que surge cuando se trabaja con este tipo de poblaciones. En este sentido, es destacable la dificultad que supone llevar a cabo largas entrevistas, con preguntas abiertas en castellano, a una población con una escasa escolaridad en su propio país y con un bajo nivel lingüístico en castellano. Estimamos que 63 por ciento de nuestros encuestados hubieran tenido bastantes dificultades para llevar a cabo de forma satisfactoria nuestra encuesta en otra lengua que no fuera la propia. En este sentido, para nosotros suponía mucho riesgo e irresponsabilidad cargar, sobre las espaldas de un encuestador, una labor que corresponde al trabajo de dirección; es decir, elegir para todas las preguntas y todos los encuestadores las palabras exactas que se deberían manejar. De manera que la utilización de encuestadores marroquíes que hiciesen, al mismo tiempo, de traductores –un arreglo tan habitual como poco reflexionado– fue sustituida por la elaboración de un cuestionario redactado en árabe dialectal marroquí.

6 Participaron en esta etapa: José Francisco Fernández Díaz, Estibaliz González, Ainoa Rodríguez, Sandra Flores Rojo, Natalie Naj y Mokhtar Mohatar Marzok.

7 Construir una muestra desde una aproximación inductivo–analítica implica no delimitarla sin antes comenzar el trabajo de campo. En este sentido, para responder a la pregunta cuáles/cuántas son las diferentes modalidades de partida e instalación de los emigrantes/inmigrantes marroquíes instalados en Andalucía no procederemos, como suele ser muy frecuente, a establecer a priori una tipología de carreras de inmigrantes. En este sentido, con cierto aire de familia a la grounded theory, tomaremos la idea de muestreo teórico, que posibilita encontrar categorías –ya sea de personas o sucesos– que nos faciliten profundizar en el estudio.

8 Alain Cottereau y Mokhtar Mohatar Marzok, "Une famille andalouse. Ethnocomptabilité d'une économie souterraine" (en curso).

9 EI punto de partida de esta monografía de antropología económica se encuentra en el marco del redescubrimiento del trabajo realizado entre 1848 y 1864 por el colectivo de investigación internacional animado por Frédéric Le Play, y cuyo fruto se refleja en las obras Ouvriers européens y Ouvriers des deux mondes. En el marco de la edición de estos trabajos, este colectivo presenta, por primera vez en la historia de las ciencias sociales, un artefacto metodológico –basado en una contabilidad original– destinado a producir una antropología cultural comparativa.

El redescubrimiento comenzó por la reutilización del corpus histórico "Providence ou prévoyance? Les prises en charge de la santé des ouvriers, au tours des xixe siécles britannique et francais" (Cottereau, 1989:21–51); posteriormente, por un programa de investigación realizado por Alain Cotterau y Maurizio Gribaudi entre 1994 y 1999 –cuyo resultado se puede observar en Précarités, cheminements, etformes de coherences sociales au xixe siécles (Cotterau y Gribaudi, 1999)–, y finalmente por el programa de colaboración abierto entre Alain Cottereau y Stéphane Baciocchi, que dio lugar a la recolección crítica recientemente publicada por Stéphane Baciocchi y Jéróme David, Frédéric Le Play, Anthologie et correspondance (2006). El aspecto económico es presentado en la quinta parte por Alain Cottereau, "Le Play économistes" (pp. 89–151). Los resultados de nuestra monografía sobre esta familia se encuadran en el marco de este redescubrimiento.

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