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Latinoamérica. Revista de estudios Latinoamericanos

versión On-line ISSN 2448-6914versión impresa ISSN 1665-8574

Latinoamérica  no.53 Ciudad de México jul./dic. 2011

 

Letras e ideas

 

Abordaje metodológico de prensa escrita: el semanario Cuba Libre

 

Methodological approach of the printing press: the weekly Cuba Libre

 

Claudio Gallegos*

 

* Universidad Nacional del Sur, CONICET, Argentina (cgallegos@uns.edu.ar).

 

Recibido: 30 de noviembre, 2010.
Aceptado: 14 de junio, 2011.

 

Resumen

El presente análisis pretende dar a conocer una modalidad de abordaje metodológico sobre prensa escrita de finales del siglo XIX. Para ello tomamos como caso testigo los sucesos desatados en Cuba hacia 1898, fecha clave no sólo para la historia cubana sino también para el resto de Nuestra América. A su vez, el semanario seleccionado para el estudio se denomina Cuba Libre, editado en la ciudad de Buenos Aires.

Así, nos ocuparemos de realizar una crítica externa y de dar a conocer las lógicas de análisis, junto con el conjunto de prácticas concretas vinculadas a la construcción de conocimiento sistemático/metódico. Para elo intentaremos proponer una alternativa a la hora de construir o reconstruir terminologías claras y opuestas a las expresadas a lo largo del tiempo por la historiografía liberal y hegemónica. Desde aquí nos paramos para repensar la historia desde categorías contrahegemónicas que le den un nuevo rumbo a nuestro análisis.

Palabras clave: Cuba Libre, Independencia cubana, Estados Unidos, España.

 

Abstract

This work tries to introduce a specific methodological approach to work on written nineteenth century press. For that purpose, our test case wil be built on the events that took place in Cuba around 1898, a key date not just for cuban history but for al Latin American one. The selected newspaper is caled Cuba Libre (Free Cuba), was edited in Buenos Aires.

We wil attempt to perform an external critic of the newspaper and to reveal the underlying logic of its analysis, as long as the set of practices that were used to construct methodological and systemathical knowledge. From this point, we propose a diferent, alternate or even opposite use of the categories and concepts used in liberal hegemonic historiography. The construction and reconstruction of those concepts will allow us to rethink history counterhegemonicaly, in the search for new directions of analysis.

Key words: Cuba Libre, Cuban Independence, USA, Spain.

 

INTRODUCCIÓN*

Todo trabajo de investigación de tipo histórico se vincula con una multiplicidad de fuentes que conforman un eje desde el cual el historiador trae hacia el presente los hechos que se analizan. La labor del investigador radica en la selección de las metodologías adecuadas y la recopilación de bibliografía que dé cuenta, por un lado, del estado de la cuestión, y por otro del contexto de estudio. Todo elo ligado a la rigurosidad científica desprendida de las metodologías y al posicionamiento del investigador en cuanto al tema en cuestión.

En general, nuestra investigación se orienta a la construcción sistemática y metódica de conocimiento de un hecho en cuestión: el '98 cubano.1 El mismo se constituye como hecho histórico complejo que se instala en la prensa como una fuerza dinámica que se diasporiza en múltiples problemáticas de reflejo continental; asimismo engloba tópicos referenciales como la independencia, el imperialismo, la construcción identitaria, vertebraciones económicas y concepciones de estado, transitando desde alí por un gran número de aristas que aún no se han agotado.

Así, la lucha revolucionaria levada a cabo en Cuba desde mediados del siglo XIX ha sido estudiada desde una variedad considerable de matices, puntos de vista, paradigmas, etc. Un hecho tan complejo, por las particularidades mismas que le dan sentido, permite múltiples acercamientos con el objetivo de comprender lo que realmente representa la búsqueda de la libertad del pueblo cubano.

Pero en un plano particular, y como bien lo expresa el título de nuestro trabajo, el abordaje de prensa escrita será el tema central a desarrolar en este artículo, teniendo como caso testigo el semanario Cuba Libre, editado en la ciudad de Buenos Aires a finales del siglo XIX.

El papel de la prensa en cuanto a la formación de opinión y seguimiento de un conflicto armado tuvo eclosión, justamente, en torno al '98 cubano con el auge de la prensa amarila en Estados Unidos, ocupando el papel de protagonista no sólo en lo concerniente al seguimiento de la guerra, sino también en cuanto a la colaboración en la conformación de un imaginario social del conflicto.

En el caso de Argentina, la prensa local dio a conocer la lucha de Cuba por su libertad desde posturas antagónicas y casi irreconciliables, estableciendo un escenario claro de posicionamientos, donde cada una de elas buscaba el apoyo de la gente para su causa.

Debido a que la información escrita en textos permanece en el tiempo de manera física pero separada de su autor, es necesario que a la hora de realizar su lectura, para posterior interpretación, la misma sea ética. Con elo queremos dejar claro que el trabajo con fuentes propone responsabilidades que todo investigador debe aceptar, dejando de lado las manipulaciones tendenciosas que se alejan de un examen serio y comprometido.

Nuestro análisis propone, entonces, una alternativa al intentar construir o reconstruir terminologías claras y opuestas a las expresadas a lo largo del tiempo por la historiografía liberal y hegemónica. Desde aquí nos paramos para repensar la historia desde categorías contrahegemónicas que le den un nuevo rumbo a nuestro trabajo.

 

MACROANÁLISIS

El análisis crítico del discurso se ha convertido en una opción cada vez más utilizada por los diversos científicos sociales. Para Van Dijk representa un:

[...] planteamiento especial dedicado a estudiar los textos y el habla y que emerge de la crítica lingüística, de la crítica semiótica y, en general, del modo sociopolítico consciente y oposicionista en que se investigan el lenguaje, el discurso y la comunicación [...]2

Pero el trabajo con discursos de tipo periodístico nos lleva a tomar contacto con una pluralidad de aspectos de la sociedad cruzados transversalmente por las subjetividades y los contextos.

Primero debemos considerar que en el análisis de prensa, consideramos a los periódicos en su rol de agentes no sólo sociales sino también, y sobre todo, políticos, ya que los mismos se desempeñan como grupos de interés y de presión, cualidades suficientes para afectar el proceso de toma de decisiones a través del ejercicio de influencias sobre otros agentes: el gobierno argentino, los partidos políticos, los movimientos sociales, las instituciones formales e informales.3

En segundo lugar, una de las características esenciales del discurso de la prensa escrita es su carácter de mercancía. La información con la que nos encontraremos en los periódicos forma parte de un entramado discursivo, puesta a la venta para ser obtenida por medio del dinero por un amplio espectro de lectores.

Queremos dejar clara la idea de concebir a la prensa escrita como una industria donde las opiniones, el mundo de referencia, se erigen como las mercancías prefabricadas. Es decir que los editores de periódicos transitan por un camino donde los aspectos económico y político ocupan un protagonismo in-discutido. Es difícil concebir la idea de que un periódico no remita en algún momento a cuestiones netamente económicas. Si no considera la idea de obtener ganancias con sus ediciones al menos deberá plantearse cómo subsistir para el siguiente número.

Conocemos la existencia de una diversidad de estructuras respecto a la prensa escrita, por lo cual al ver la nómina de las mismas (diarios, semanarios, revistas, etc.) es aconsejable su clasificación. Podemos iniciar este recorrido teniendo como parámetro ordenador la frecuencia de su aparición: diaria, semanal, quincenal, mensual y hasta semestral o anual. El contenido también es un eje vertebrador, se puede diferenciar entre información de tipo general, política, económica, deportiva, etc. Por último destacamos que existen horas del día en las cuales ven luz la prensa escrita: matutinos y vespertinos.

En esta primera escalada podemos afirmar que el semanario porteño Cuba Libre es un matutino —en ciertas ocasiones vespertino— que se editó en la ciudad de Buenos Aires entre los años 1895 y 1898. Su propia denominación plantea una idea clara, pero para finales del siglo XIX pensar una Cuba libre, se entrecruza con una diversidad de factores que no examinaremos por el momento.

Nuestra fuente de análisis, que sólo nosotros trabajamos, ha sido localizada recientemente en Ámsterdam y recopilada por Horacio Tarcus en el Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas en la Argentina (CEDINCI).4 Dicha publicación se erigía como una alternativa a la oferta de prensa en Argentina, alejándose de los grandes periódicos del momento que en su mayoría se caracterizaban por tener una posición pro hispana en cuanto al proceso independentista cubano.5

El semanario circulaba por la capital de la nación, entre personalidades caracterizadas como profesionales que se suscribían para poder acceder al mismo. Esto indica que buscaba la generación y debate de opiniones dentro de un ámbito específico, de tinte intelectual o letrado.

Si bien el círculo de sus lectores representaba un pequeño porcentaje (en consideración con los diarios de mayor tiraje), los grandes periódicos recurrían a sus páginas en reiteradas ocasiones dándole a nuestro semanario una resonancia considerable. Destaquemos que levó a cabo un encarnizado enfrentamiento por varios días con el periódico La Nación, uno de los más influyentes de la época.

Cuba Libre representó el organismo político, económico y literario destinado a erigirse como bastión argentino de la gesta cubana. Sus páginas estaban colmadas de mensajes a favor de la libertad y de la independencia de Cuba sin exponer noticias de Argentina, a no ser que las mismas tuvieran un vínculo estrecho con la Isla, establecieron la legitimación de su trayectoria a través de los sucesos independentistas cubanos sin hacer aclaraciones respecto a la política, economía o sociedad argentina. Cartas de lectores, notas de corresponsales en Cuba, información de periódicos internacionales, poesía revolucionaria, relatos de soldados, pocos anuncios publicitarios, etc., se encuentran en las cuatro páginas del semanario a manera de una gran editorial.

Todo lo desarrolado hasta el momento nos leva a estructurar variables que pueden vislumbrarse gracias a simples cuestionamientos: ¿por qué buscamos en los periódicos?, ¿qué buscamos en elos?, ¿para qué servirá la lectura de notas, artículos o columnas e intentar su análisis? Y haciendo un recorte aún mayor: ¿qué parte de la realidad pretendemos comprender?, ¿por qué sostenemos que el examen del discurso de la prensa escrita puede contribuir a esa comprensión?, ¿nuestra fuente es reconocida como histórica?

A medida que encontremos las respuestas a estas preguntas podremos ir delimitando de una manera ordenada nuestro corpus. Pero cuando ya tengamos nuestro corpus aparecerán nuevas cuestiones: ¿qué buscamos en el medio particular que seleccionamos?, ¿existen ciertos momentos especiales en su historia que convenga retomar?, ¿quién es el propietario del medio?, ¿ha sufrido cambios en su línea editorial?, ¿qué se sabe o se presupone sobre el universo de sus lectores?, y la lista podría ampliarse considerablemente.

El contador Juan Bautista Govín, asiduo representante de los movimientos pro cubanos en Buenos Aires, aparece como director y también administrador del Cuba Libre, instalando en su dirección particular, San Martín 367, la sede del semanario junto con la imprenta.

Como dato aclaratorio es necesario destacar que no se encuentran registros certeros de cuándo culmina la aparición del semanario, pero sí podemos decir que para 1898 pasa a denominarse La República de Cuba y se edita desde Montevideo.6

Sus lectores, reiteramos, pertenecen en general al mundo de los profesionales. Las listas de suscriptores nos dejan afirmar que comúnmente eran asiduos lectores de sus páginas algunos médicos, abogados, etcétera.

La subsistencia del mismo depende de estos suscriptores que deben abonar una módica suma junto con unas cuantas publicidades de distinguidos profesionales de la ciudad, más bares, agencia de vapores, yerba paraguaya, etc. Más alá de esto era frecuente la falta de pago por varias personas, las cuales eran publicadas como morosas. Sumado a elo, el circuito de distribución se reducía a la venta calejera por medio de los conocidos canillitas, que tenían que lidiar con los sabotajes por parte de representantes de la comunidad hispana, o adeptos a ela, centrados en la quita y destrucción de los semanarios.

Otra característica a tener en cuenta es la relación del armazón lingüístico con otros elementos, tales como los encabezados, la tipografía, el emplazamiento, etc., para lo cual la semiología sirve de ayuda a la lingüística. Al saber que la prensa se nos presenta con una gran cantidad de noticias es necesario confeccionar una hoja de ruta que nos dé la pauta de cómo clasificar, sistematizar, interpretar y contextualizar los materiales discursivos.

Nuestro semanario consta de cuatro carilas por publicación y se edita, como ya comentamos, generalmente los días sábados. En su portada se puede divisar el título resaltado (margen superior) más el escudo de la República en Armas de Cuba (hacia la izquierda). El subtítulo (debajo del título) en general cambia pero entre dos opciones: "el producto del periódico se destina exclusivamente al tesoro del Partido Revolucionario Cubano" o "el producto de este periódico se destina exclusivamente a los heridos, enfermos e inválidos del Ejército Libertador de Cuba". También aparecieron juntos.

Desde el número 1 nos encontramos con una frase de Mariano Moreno7 que nos libera de muchas explicaciones, así como también no es necesario desa rrolar una fundamentación del por qué tal personalidad: "Más vale una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila". La posición que ocupa Cuba Libre en el espectro periodístico nacional queda más que clara: a favor de la libertad, de la independencia, en apoyo a la revolución.

La estructura del Cuba Libre responde a la de los periódicos de la época con sus particularidades: aspecto plagado de las informaciones pero sin secciones establecidas, pocas publicidades, presencia de dibujos en algunas tapas (en general de representantes del Ejército Libertador), reproducción de fragmentos de obras consideradas imprescindibles para todo pro cubano, lista de los mandatarios en Cuba y, a veces (sin una regularidad establecida) los responsables de la publicación.

Esto nos deja ver que el tema del espacio reviste importancia. Él mismo se erige como organizador y ordenador de diversas unidades comunicacionales que interactúan con elementos lingüísticos. Nos referimos a los elementos pa-ralingüísticos e icónicos.

El texto, su tamaño, el encabezado, el ir o no acompañado de subencabe-zados, balazos, lamadas, sumarios y, en general, todos los elementos diseñados para interesar al lector y para guiar su lectura. Como elementos icónicos consideramos las fotografías, caricaturas, mapas, gráficos, etc. Como comentamos anteriormente, Cuba Libre posee su encabezado y es un semanario donde los dibujos de líderes cubanos están presentes en reiteradas oportunidades. Esas imágenes se significan desde el contexto de aparición en conjunción con el resto de los elementos lingüísticos y paralingüísticos.

El número de páginas, la cantidad de columnas, el espacio donde aparece la noticia que nos importa, la frecuencia de la misma, las adjetivaciones utilizadas, la letra, el tamaño de la letra, si usa negrita, cursiva o entrecomilados, la firma de quien escribe, etc., no representan una casualidad y deben tenerse en cuenta a la hora de revelar y analizar la información.

Y aquí se plantea un dilema. La mayoría de las noticias no están firmadas o en su defecto aparecen seudónimos. Siglas tales como B.M.R., son frecuentes, o nombres como Clodomiro Benguría, Rosa Gab Telo, Enrique Basail, C. M. Rodríguez, etc., aparecen como escritores. La mayoría de elos representan a integrantes de movimientos pro cubanos en Argentina tales como el Comité Ejecutivo Pro Cuba, la Junta Central de Propaganda de Cuba o el Club Pro Cuba "San Martín".

El hecho a destacar es que estas asociaciones estaban conformadas también por personalidades representativas de la actualidad argentina tales como Bartolomé Mitre y Vedia,8 Carlos María Urién,9 Adolfo Decoud,10 más respaldos honorarios de la tala de Carlos Guido y Spano y Arístides Agüero, quienes en algunas oportunidades colaboraron en el semanario.11

A partir de los planteamientos anteriores, podemos esbozar una estrategia de análisis para contar con una visión panorámica de los materiales discursivos y que se centra en la intención de cada discurso.

Esta breve caracterización nos da la pauta inicial para considerar la construcción de nuestro corpus documental. Realizar los recortes pertinentes dentro de la generalidad del semanario constituiría la segunda instancia de selección. La primera estaría representada por la elección de la o las fuentes de estudio.

En nuestro caso, luego de haber trabajado durante cuatro años con los periódicos de mayor tiraje en Argentina, con su particular corpus,12 hemos decidido seleccionar únicamente al Cuba Libre por erigirse como una supuesta alternativa dentro del manejo de redacción de la época. Representa una mirada sobre el conflicto cubano que difiere de la del resto de los periódicos no sólo por las vertebraciones discursivas que utiliza a la hora de presentar las noticias, sino también por dejar manifiesta su adhesión a la causa cubana, actitud diferenciadora de la época.

Si bien el siguiente apartado es el destinado a considerar las cuestiones de contenido de nuestra fuente, es necesario aquí hacer una excepción y establecer claramente el perfil editorial por medio de la presentación del contenido central de sus ediciones. El rescate que el semanario realiza de la acción revolucionaria en Cuba colma todas y cada una de las páginas de los números que se publicaron. El tema lo expresa desde dos perspectivas: por un lado recordando a los patriotas cubanos en general y por otro, otorgando grandes secciones a los reconocidos militares de la gesta cubana, tales como Antonio Maceo y Máximo Gómez entre otros. Con relación al primero de los casos mencionados el semanario dice:

[...] después de dos años de combates legendarios sostenidos con el enemigo poderoso, con una constancia y tenacidad admirables, bien tienen merecido los patriotas que el mundo los recuerde en su gloria y los cubra con sus simpatías, alentándolos a la lucha por los ideales que los han lanzado al campo, y exhortándolos a no abandonarla hasta que el último de los valientes caiga en aras de la patria o el último de los soldados de la España sea traspasado con la espada vengadora y justiciera [...]13

De esta manera se refleja un pueblo cubano íntimamente comprometido con los ideales revolucionarios, a punto tal de defenderlos con su propia vida. Y el semanario alienta esta actitud a través de una innumerable cantidad de notas en sus páginas.

Estos patriotas que distingue Cuba Libre, en general, fueron reproducidos por distintos medios como una masa inorgánica y rebelde, de esclavos y negros que no hacen más que recordar los trágicos sucesos de Haití. Sin embargo, en su acción de reivindicar las acciones cubanas por la libertad, deslindando a la lucha de cualquier análisis peyorativo, nuestro semanario comenta:

[...] el mundo entero va comprendiendo ya que la revolución cubana no está sostenida por turbas inorgánicas que hayan tomado las armas inspiradas por abominables pasiones, que a los crímenes del asesinato y del saqueo unan los horrores del incendio y la devastación, como lo ha propalado a los cuatro vientos la insidia de los voceros de España, sino que ha visto en sus campeones, esclavos que quieren cambiar su destino y asumir la representación de ciudadanos libres [...].14

Y esta última cita nos posibilita vincular el tema de la revolución con la justa causa de la libertad y la independencia. El semanario plantea en todo momento la claridad de los objetivos de los cubanos, y lo hace desde una mirada que pone de manifiesto lo incomprensible de la situación, no entiende cómo el resto de las naciones de América no coopera con una causa tan válida como la cubana, que no es más que la misma por la que la mayoría de los estados había atravesado no muchos años atrás. Romper los lazos con la metrópoli, continuar el proceso revolucionario iniciado en los albores del siglo XIX, ni más ni menos:

[...] la metrópoli, esa madre-patria tan mentada por los historiadores y por los que de ela tienen necesidad para alimentar sus estómagos de rumiantes, ha apurado hasta las heces la copa repleta de la sangre de los inocentes cubanos; sus generales y soldados enviados para hacer imperar su dominación funesta en una tierra que los traga con la fuerza vengadora de un Atahualpa o de un Hatuey, han sido el manto funerario de sus hijos cuya sangre se complacían derramar, haciendo ludibrio de sus derechos sagrados de pueblo consciente. Y en presencia de este espectáculo inaudito, de esta violación de los principios morales y de humanidad más indubitables, que España nos presenta a diario, haciendo de ello ostentación, pregúntese: ¿qué consideración le merece a los Estados civilizados de Europa y América aquela nación que no tiene escrúpulos? [...].15

No sólo los patriotas en general se relacionan con la gesta cubana, también las renombradas personalidades provenientes de las milicias y las letras poseen un espacio preferencial en las distintas ediciones de nuestra fuente. El caso más lamativo de todos es el de Antonio Maceo, líder indiscutido de la gesta libertaria que muere en combate luego de una hazaña militar pocas veces vista en la historia mundial.

Justamente el tema de la muerte de Maceo es el que el semanario toma para rendir culto al compromiso libertario, a la lucha por la patria, al anhelo de independencia. Se eleva a Maceo a la categoría de héroe, como ejemplo a seguir, como ícono de la revolución:

[...] Antonio, muriste cuando tu patria más necesitaba de los esfuerzos de tu brazo; cuando con tu espada, ibas a herir el corazón del poder opresor; cuando ibas a dar cima al ímprobo trabajo de la libertad de tu patria; cuando en efecto, íbamos a ver la República de Cuba independiente. ¡A Cuba libre! Muriste, es falso, no has muerto, renaciste en la inmortalidad, tu nombre en alas de la fama asombraba ya al mundo que estupefacto miraba tus hazañas y ahora al caer envuelto en una aureola luminosa de gloria, cruzó los espacios levando la admiración a todos los pueblos libres [...].16

Para darle un sentido más personal, el semanario publica un fragmento de las cartas enviadas por la viuda de Maceo al periódico Patria de Nueva York. En elas se puede ver la intención marcada de resaltar al combatiente, el que dejó su vida por la patria cubana:

[...] lo que loro principalmente en estos momentos angustiosos es más que la pérdida del esposo bien amado, la ausencia del campo de la lucha del guerrero indomable que aterrorizaba al enemigo y del patriota austero en quien siempre tuvieron un representante de la disciplina más estricta y el amor más desinteresado a la tierra cubana [...]17

Todo lo antedicho representa sólo un esbozo de lo que el semanario aporta en cuanto a la revolución independentista cubana. Intentamos, de alguna manera, establecer en líneas generales el espíritu del Cuba Libre, pero somos conscientes de que el tema no se agota aquí. Por elo, y teniendo en cuenta que el tema será ampliado en el próximo apartado, consideramos necesario reproducir algunos de los títulos de las noticias que el semanario da a conocer, y que evidentemente plantean una problemática constante de análisis, donde lo que queda totalmente claro es que la revolución tuvo como propósito la independencia: "Guerra redentora", "La causa cubana", "Cuba Libre", "No hay autonomía posible", "La revolución cubana", "Revolución e independencia o autonomía y esclavitud", y un extenso etcétera.

 

MICROANÁLISIS

La investigación cualitativa puede definirse como un proceso interpretativo de indagación desde diferentes enfoques y orientaciones relacionados con tradiciones metodológicas, acerca de cuestiones humanas y sociales. Halamos así distintas corrientes intelectuales, enfoques filosóficos, métodos y prácticas acerca de la realidad y su abordaje. Para elo es pertinente tener en cuenta el estudio, uso y recolección de una variedad de materiales empíricos que describan los hechos que se pretenden estudiar. Dentro de la variedad de perspectivas que radican en la esencia de la investigación cualitativa podemos encontrar la relacionada con el análisis del discurso.

Cuando hablamos de discursos estamos haciendo alusión a una práctica social articulada por medio del uso lingüístico contextualizado. Nos referimos a la construcción de piezas textuales, orientadas a diversos fines gracias a la interdependencia con el contexto. En nuestro caso sólo nos ocuparemos de los discursos escritos, y dentro de elos los relacionados con los de la prensa.

Todo discurso relacionado con la prensa se vincula íntimamente con lo informativo, y tiene como característica central el hecho de erigirse en argumentativo. Los discursos argumentativos que eslabona la prensa se encuentran en íntima relación con preceptos políticos. De esta manera, sostenemos que los textos de nuestro semanario Cuba Libre deben analizarse partiendo de la idea de la politicidad de lo que dice y lo que cala.

El discurso político supone al menos dos destinatarios dirigiéndose a ambos al mismo tiempo. Uno negativo (contradestinatario), distanciado de lo que propone el enunciador no reflejado en su discurso, y otro positivo (prodestinatario), que se entrega, que comulga con lo que propone, plausible de ser seducido (colectivo de identificación). Lo interesante entonces es descubrir qué estrategias discursivas son utilizadas para la construcción del otro negativo y el otro positivo. En nuestra fuente de estudio, los residentes españoles junto con los "hispanistas" conforman el primer grupo, mientras que los independentistas y anglómanos el segundo. Quizá podamos nombrar un tercer grupo, aquelos que representan los actores a conquistar, ni positivos ni negativos, para los cuales se pondrán en juego estrategias argumentativas tendientes a seducir, atraer y adoptar la posición del semanario.

Para analizar los discursos periodísticos es necesario considerar las cinco características que le atribuye Mar de Fontcuberta, en su libro La Noticia, pistas para percibir el mundo: a) actualidad: el objeto de la noticia es lo que se acaba de producir, anunciar o descubrir; b) novedad: el hecho noticiable se sale de la rutina cotidiana, es excepcional y se transmite en el menor espacio de tiempo posible; c) veracidad: las noticias deben ser verídicas, responder lo más fielmente posible a la realidad; d) periodicidad: los hechos noticiables se presentan al público con un intervalo fijo de tiempo, y e) interés público: los hechos periodísticos tienen como característica fundamental la de ser un punto de referencia o la de servir a las expectativas y necesidades de información de un público masivo.18

Pero lo antedicho se ve incompleto si no consideramos que un periódico, o en nuestro caso un semanario, representa un actor dinámico gracias a su condición de medio de comunicación. Es un actor que emite, omite, incluye, excluye, elogia, difama, etc., dentro de una pluralidad de mensajes que se exhiben a través de las diversas notas periodísticas, editoriales, entrevistas, avisos publicitarios y demás. El hecho es que el producto final que lega a la sociedad genera una interacción entre actores sociales que decodifican según sus capacidades el/los mensaje/s que se pretende/n transmitir. Sin olvidarnos del campo de la política podremos abordar desde una perspectiva diferente su perfil a partir del análisis del discurso, en sus relatos y comentarios sobre la actualidad que describe. Por todo lo presentado en el apartado anterior queda claro que Cuba Libre es un actor político y colectivo.

De esta manera, el semanario en cuestión se constituye en agente activo en cuanto a la conservación o transformación de una determinada configuración de fuerzas. Para elo, son muy útiles las estrategias discursivas, al poner de manifiesto cómo funciona lo ideológico19 y el poder en el entramado social en el que se encuentran.

Para establecer la primera base crítica del método que se pretende levar adelante es necesario acercarnos a la actitud empírica con el texto periodístico: la lectura por sentido común. Si bien no podemos considerar como válido al sentido común si es lo único que hacemos para producir conocimiento, sí es lo más próximo a la intuición que de la realidad hace el investigador en función de lo que lee.

La intuición es una herramienta fundamental para el progreso del conocimiento. Como ha dicho en reiteradas oportunidades Noam Chomsky, el científico debe utilizar la intuición como punto de partida sin olvidarnos que lo relevante será la forma que le daremos a la misma, el trabajo a la que la someteremos, hasta que en determinado momento no necesitemos de ela. No es necesario aclarar que las variables que invalidan el mismo método son obvias.

Los primeros contactos con nuestra fuente serán de vital importancia para poder clarificar y clasificar los estilos y géneros que subyacen a fin de definir el camino a seguir. En el caso del Cuba Libre su clasificación es particular, ya que el semanario entero podría ser considerado como una editorial. Como comentamos anteriormente, muy pocas son las noticias que tienen firma de quien las escribe y en todas también encontramos eslabonamientos discursivos cargados de intencionalidad en las palabras que se utilizan. Queda claro que Cuba Libre pretende no pasar desapercibido y expone de manera rutilante su visión de los hechos.

Como paso siguiente decidimos levar a cabo un estudio, en un principio, descriptivo, caracterizado no sólo por la descripción de conceptos o fenómenos, sino que también considere la necesidad de responder a las causas de los eventos sociales.20 Es menester destacar, que el arribo a nuestra fuente también se vinculará con preceptos correlativos (en cuanto al grado de relación de las variables seleccionadas) y exploratorios (el tema seleccionado conforma un nicho de estudio poco explorado).

Esto nos leva a realizar un trabajo de análisis de contenido. Según Bardin, el análisis de contenido es:

[...] un conjunto de instrumentos metodológicos, cada vez más perfectos y en constante mejora aplicados a los discursos (contenidos y continentes) extremadamente diversificados. El factor común de estas técnicas múltiples y multiplicadas —desde el cálculo de frecuencias suministradoras de datos cifrados hasta la extracción de estructuras que se traducen en modelos— es una hermenéutica controlada, basada en la deducción: la inferencia. En tanto que esfuerzo de interpretación, el análisis de contenido se mueve entre dos polos: el del rigor de la objetividad y el de la fecundidad de la subjetividad [...].21

Ahora bien, en su origen los textos del semanario no fueron pensados para un análisis de este tipo, por lo cual serán necesarios procesos de manipulación por medio de prácticas un tanto complejas. Por elo el objetivo será entender y tratar al Cuba Libre como un "escenario de observaciones" o como el "interlocutor de una entrevista", de donde se extrae información para luego analizarla e interpretarla. Así, nuestra fuente es como un "campo" del que obtendremos información a través de la lectura múltiple y crítica.22

Una vez realizado este trabajo, se podrán efectuar sistematizaciones y cate-gorizaciones de nuestra fuente, acompañado de las primeras interpretaciones, comparaciones, correcciones, precisiones, matices, etcétera.

De esta manera queda claro que el análisis cualitativo de contenido se lleva a cabo de manera cíclica y circular y no de manera secuencial lineal. Se van atravesando etapas desde las cuales frecuentemente se retorna al inicio para recomponer aspectos con mayor información. Para ello se pasa por distintas instancias entre las cuales se encuentran: la organización del análisis, la codificación, la categorización, la inferencia, análisis de la enunciación, de la expresión, de las relaciones, etcétera.

Para poder comprender aún más la teoría expuesta anteriormente hemos decidido ampliar las ejemplificaciones estableciendo la metodología planteada con base en una serie de tópicos que dan a conocer las opiniones de Cuba Libre y su continuación La República de Cuba. Cabe aclarar que en el apartado anterior se expuso el tema central del semanario y su manera de tratarlo: la lucha revolucionaria por la independencia en Cuba.

Al seguir el esquema de argumentaciones reflexivas dentro del análisis de contenido de los discursos sumaremos a nuestro estudio las representaciones que Cuba Libre realiza en torno a los protagonistas del mentado '98 cubano. Así, tomaremos las opiniones vertidas en cuanto a Estados Unidos, España y Cuba para visualizar la construcción de estereotipos antagónicos por medio de diversas representaciones semánticas, que se condicen con los contra y prodestinatarios desarrolados ya mencionados.

Respecto a Estados Unidos, de alguna manera ese otro positivo, las páginas del semanario están colmadas de adjetivaciones tales como nación moderna, civilizada y humanitaria. Incluso lega a ser postulada como la encargada de comandar la revolución liberal sobre territorio americano a fin de consolidar el sistema democrático, diversificando y desarrolando la cultura, el comercio, la ciencia y las milicias, siempre relacionada al republicanismo.

En este sentido, exaltar las virtudes y los valores de Estados Unidos confluye en la búsqueda de captar a ese destinatario que aún no ha tomado posición, dentro de un contexto caracterizado por una postura pro hispana y antinorteamericana.

Estados Unidos representa no sólo el acceso a la independencia, sino también el ingreso al concierto de naciones, a la bonanza y sobre todo a la libertad. Pero el resultado fue inverso, escasez, imposición y sobre todo dependencia fue lo que trajo la intervención de Estados Unidos en Cuba:

[...] podemos, desde luego, afirmar que Cuba, consultando sus intereses nacionales, y hojeando las páginas de su historia revolucionaria referentes a la actitud observada para con ela por los demás pueblos del continente americano, sin vacilaciones deberá dirigir sus ojos hacia el Norte, hacia la grande y poderosa República que en los momentos de su infortunio, en los instantes de su suprema desesperación, le tendió la mano cariñosa y caritativa, levantándola de la postración colonial á los esplendores del Estado independiente con las inspiraciones de una generosa y humanitaria política y el esfuerzo de sus armas invencibles [...].23

Se adscribe a la postura de intervención por preceptos humanitarios que evidencia una comunión con las doctrinas de justificación del expansionismo de la etapa. De ahí el apelativo de misión civilizadora de Estados Unidos como nación republicana por excelencia:

[...] la política americana jamás ha tenido miras anexionistas respecto a la isla, pudiendo presentar como hecho demostrativo de su falta de interés en territorios extraños, el caso de Hawai cuya anexión, solicitada por sus habitantes no ha sido hasta ahora confirmada por el Parlamento [...].24

Esta toma de posición enfrenta al semanario con el arco periodístico nacional claramente hispanista que leva a cabo, también, una construcción de arquetipos buscando adhesiones a su propia causa:

[...] supongamos, no obstante, que fuera verdad el argumento que oponen. ¿Qué mal habría en elo? ¿Acaso se prefiere sobre Cuba la dominación de la salvaje España que el gobierno civilizador de la culta Norte América? ¿Por qué haríamos por esto, cargo a los yankees? Cuba formando un estado de la Unión, sería una nacionalidad tan progresista como cualquiera de las secciones políticas de la colosal república. En poder de España, continuaría siendo una miserable y explotada colonia de burócratas rapaces [...].25

La divinización de Estados Unidos es contrarrestada con la demonización de España, o el otro negativo. Y ese recurso aparece absolutamente en todas las ediciones de Cuba Libre y La República de Cuba. El mismo es utilizado siempre para resaltar las supuestas desinteresadas intenciones de Estados Unidos en la zona del Caribe y para potenciar la idea de acercamiento del pueblo argentino a la hazañayankee, tan boicoteada por el resto de la prensa:26

[...] ese culto á España que hacemos gala en guardar no obstante decirnos á gritos nuestro himno patrio que las cadenas con que ela nos atormentaba han sido ya rotas; la honra que tenemos en ser descendientes de España á pesar de haber sido víctimas de las humilaciones de esa madre desnaturalizada que se complacía en esquilmarnos y envilecernos, ¿qué beneficios nos reporta á nosotros, constituyentes de una nación americana con títulos para ser los yankees de la América del Sud? ¿Qué nos da España en cambio de un verdadero servilismo que demostrarnos en su obsequio, en el pensamiento y la conciencia de la nación?27

Ahora bien, para nuestro semanario la independencia cubana es presentada como una causa noble y justa, imprescindible de todo pueblo. Pero este ideal es mostrado en un marco que manifiesta que la guerra por la causa es una empresa libertaria, en pos de la clausura de matrices de dominio quizá permitidas en los albores del siglo XX.

En este sentido, la Doctrina Monroe desempeña un papel preponderante, ya que se erige como bandera en defensa de los intereses de los pueblos americanos, pero obstaculizando la libertad de los mismos ya que la tutela del país del Norte es la única vía posible para la independencia de Cuba según nuestro semanario. Para elo repite constantemente el derecho de Cuba a ser independiente quitándose de encima el yugo colonialista español, que graves inconvenientes había producido en la Isla.

Por elo podemos afirmar que Cuba Libre y La República de Cuba se adscriben a la corriente liberal que sostiene el derecho a la libertad que poseen los pueblos sometidos al coloniaje español. De elo se desprende el sentido de manifestar una guerra justa, definiendo el accionar yankee como nación auxiliadora en pos del Principio de Intervención genuino:

[...] esta alianza natural, de hecho, entre Cuba y Estados Unidos, determinada por las causas puestas de manifiesto y afirmada hoy con la política interventora de América, que salva a esa isla del oprobio de España, de por sí escluye [sic] cualquier otra idea ya sea de anexión o protectorado que pudiera mantenerse respecto al porvenir deparado a la pequeña República auspiciada por Martí y regada con la sangre de cuatro generaciones de mártires. Estados Unidos sabe que sin las obligaciones de un protector ni los deberes impuestos a un gobierno central en cuyo pabellón ha surgido una nueva estrella, á la cual habrá que prestar atención indispensable, puede con Cuba contar en toda emergencia como aliado moral, y de carácter defensivo. La naturaleza lo tiene así dispuesto en la conformación geográfica de los continentes [...].28

Es necesario destacar que los eslabonamientos discursivos marcados anteriormente, si bien justifican la presencia estadounidense en la Isla, conjugan dicha intervención con el acto genuino que representa la independencia cubana como acontecimiento liberador.

Recapitulando, luego de esta somera introducción al campo del análisis discursivo en relación al abordaje metodológico de prensa escrita, más su aplicación en la fuente seleccionada, consideramos que el estudio que se realiza se denomina metodológicamente explicativo, ya que está dirigido a explicar por qué ocurre un fenómeno y en qué condiciones se da el mismo, teniendo en cuenta también la posibilidad de correlacionar diversas variables.

 

CONCLUSIONES

Todos los campos de producción cultural están sometidos a la coerción estructural de los órganos de prensa, podríamos decir entonces, que el campo periodístico actúa sobre los demás campos. En este marco, el discurso de los medios es un recurso de poder de gran peso y capacidad transformadora creciente.29

Por medio del periodismo interpretamos de manera sucesiva y regular a la sociedad. Nos enfrentamos a una interpretación descriptiva, en un primer plano, donde nuestra fuente nos comenta lo que ha pasado, en relación con lo que en general damos en llamar información, y luego en un segundo plano aparece la interpretación, la opinión.

Esa interpretación periódica es difundida por nuestra fuente ya que conforma un medio de comunicación, propicia de esta manera una unión y hasta un control. Queda claro entonces que la influencia que genera todo medio de comunicación es un elemento considerable de análisis. La misma funciona a través de la persuasión, que busca la generación por parte del persuadido de la adopción de los preceptos de quien ejerce persuasión: ambos poseen un interés común. Como bien lo dijo Perelman "el lenguaje no es sólo un medio de comunicación, también es un medio para influir en los hombres, un medio de persuasión".30

La influencia31 de la opinión pública en el seno de la vida política tiene sus orígenes en la aceptación de la soberanía popular. A medida que los hombres se fueron igualando en relación a los derechos, la opinión de los mismos fue considerada de manera correlativa. Así, la opinión de la mayoría es tomada como legítima y guía la acción común.

La construcción de la realidad levada a cabo por medio del lenguaje periodístico se expresa por medio de la representación de un determinado "mundo posible" o de unos determinados hechos, en franca relación con el "mundo de referencia", con miras de que sean compartidos por unos destinatarios de manera neutra. Junto a elo, habrá de expresarse por medio de actos que sean juzgados convenientemente por los receptores como "adecuados", y, de otra parte, por medio de opiniones relativas al "mundo" o a los "hechos" que sean consideradas, a su vez, como verosímiles.

Lo que debemos lograr, entonces, es detectar los elementos y las estructuras que configuran el "mundo de referencia" y "el mundo posible", que dan cuenta del "mundo real" a través de la matriz de un medio gráfico.

Queremos retomar la idea planteada anteriormente en relación a la politicidad que genera la construcción de discursos. El mayor poder en la construcción y definición de los discursos pertenece, perse, al polo de la producción discursiva. En tanto, el polo de la recepción, es decir, aquel donde nos situamos nosotros como audiencia, participa sólo en menor medida en la determinación de los contenidos y de la difusión de los mensajes. En otras palabras, el flujo de la comunicación es preponderantemente unidireccional.

Recordemos también que la prensa no es para todos, es para unos cuantos. Y no sólo es para unos cuantos, sino que a su vez cada periódico articula la realidad de manera diferente dependiendo de a quién va dirigido.

Queda claro que el '98 cubano, así como cualquier conflicto histórico-ideo-lógico moviliza la intelectualidad, la prensa, la política, etc. En el caso argentino, estructurado como "país observador" de un hecho que se desarrola por fuera de su geografía, y particularmente en la prensa, se erigen posturas antagónicas e irreconciliables de legitimación del accionar de la Madre Patria, frente a otras posturas, las menos, de adhesión a la intervención de Estados Unidos. Cuba Libre es el único que pone de manifiesto al sujeto genuino en cuestión: el cubano luchando por su libertad.

Las ideas eslabonadas por la prensa se encuentran asociadas a posturas positivistas, propias de la época, que buscan, de alguna manera, el reconocimiento de las potencias en pugna con relación al progreso y a la civilización, más alá de que les importe en sí la causa cubana.

Especialmente en el caso de esta fuente se evidencia que el '98 cubano logra instalarse en el campo periodístico y erigirse como noticia, estructurando un temario informativo que signará un perfil al periódico. En este sentido, las noticias se presentan en forma de crónica que rescata, principalmente, el desarrolo de la guerra en la Isla y las acciones de los cubanos. La crónica sigue una secuencia cronológica, pero no es éste el único objetivo del diario, ya que el mismo se complementa con información de carácter evaluativa, que va componiendo un marco de situación variable en torno a los hechos que exceden parámetros temporales.

De lo expuesto, podemos inferir que Cuba Libre intenta construir un universo basado en la descripción de hechos concretos acontecidos en la Isla, y que es a través de las mismas formas de comunicabilidad utilizadas para el tratamiento del conflicto cubano, que se edifica un cuerpo informativo y forma-tivo, que contiene diversas aristas de análisis que se vinculan a clarificar el contexto de producción, la reconstrucción ideológica del semanario, la identificación y profundización de los editorialistas, la caracterización de la red de actores que publican, entre otras preguntas que quedan abiertas.

La causa que defendieran héroes y patriotas en la Isla, y que el semanario se encarga de dar a conocer, es la misma por la que combatieron los próceres de la emancipación americana, San Martín, Bolívar, Washington, Sucre, Moreno y Bel-grano; es la causa de la justicia, de quitarse el yugo opresor de la Madre Patria. Revolución e independencia se entrecruzan para dar sentido a un hecho redentor.

En función de lo antedicho, y considerando lo expuesto en el cuerpo del trabajo, es necesario precisar que las metodologías desarroladas tienden a afirmar que el '98 cubano constituye un hecho que plantea modificaciones estructurales para América Latina. A partir de este momento nos encontramos frente a un imperialismo de carácter moderno, en suelo americano, que desaloja a la matriz de dominio formal tradicional o vieja metrópoli. El '98 cubano se instala como un hecho complejo de penetración múltiple, principalmente en la historia americana, a manera de fuerza dinámica que precipita en diversas problemáticas de reflejo continental.

Los primeros resultados de nuestra investigación nos dejan ver que los discursos esgrimidos por Cuba Libre se caracterizan por la construcción de estereotipos antagónicos, donde entran en juegos símbolos, tradiciones, convicciones morales, identidades e incluso lenguajes. Así, estas representaciones semánticas reflejan una cosmovisión con el objetivo de crear una ficción de verdad objetiva basada en la opinión común.

Como diría Adorno, ante la presencia de hechos de difícil comprensión, reaccionamos haciendo uso de dos recursos utilizados hábilmente por los medios masivos de comunicación, la personalización y la estereotipación. Por medio de elos es posible aislar la realidad ubicándola en dos categorías esencialmente antagónicas, lo bueno y lo malo, lo deseable y lo indeseable. La estereotipación permite a los individuos, que han caído en el juego ideológico de los medios de comunicación, lograr un poco de más coherencia respecto a un mundo que se les aparece como caótico.32

 

HEMEROGRAFÍA

Números utilizados del semanario Cuba Libre

02/01/1896

16/01/1896

13/03/1897

04/11/1897

20 y 21/11/1897

15 y 16/01/1898

28/01/1898

14 y 15/02/1898

7 y 8/03/1898

29/03/1898

04/04/1898

 

Números utilizados del semanario La República de Cuba

23 y 24/04/1898

02/05/1898

15/05/1898

2 y 3/07/1898

31/07/1898

 

Los números seleccionados son los más relevantes para este trabajo, más alá de contar con el análisis de la totalidad de las ediciones del semanario en cuestión.

 

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NOTAS

* Este artículo es una versión corregida y ampliada del presentado en el XVI Congreso de la FIEALC llevado a cabo del 14 al 16 de octubre de 2009 en Atenas, Grecia.

1 Cuando hablamos del '98 cubano hacemos referencia a hechos que tuvieron lugar en Cuba en un proceso que excede el año signado. Nos referimos al conflicto hispano-cubano-estadounidense de finales del siglo XIX en territorio caribeño. Utilizamos dicha conceptualización como referente de identidad, partiendo de un nosotros y como alternativa a lo establecido. Creemos que es indispensable considerar las particularidades propias, desde la ética y el derecho hasta la educación y la economía como un lugar central dentro de nuestro complejo espacio regional. No olvidemos que las conceptualizaciones "heredadas desde el centro" representan un tipo de violencia epistémica propia de la(s) globalización (es).

2 Teun A. Van Dijk, Racismo y análisis crítico de los medios, Barcelona, Paidós, 1997, p. 82.

3 Cfr. Héctor Borrat, El periódico, actor político, Barcelona, Gili, 1989, p. 150.

4 La fuente también fue adquirida recientemente por la Biblioteca Nacional, pero se encuentra en etapa de restauración por lo cual no está disponible para su consulta.

5 La Nación, La Prensa, El Diario y La Tribuna son los periódicos con mayor tiraje y, por lo tanto, los de superior alcance nacional.

6 El 24 de abril de 1898 el semanario cambia su denominación. Recordemos que ese día se levó a cabo la declaración de guerra de Estados Unidos a España.

7 Abogado, periodista y político de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Nacido el 23 de septiembre de 1778 y muerto en alta mar el 4 de marzo de 1811. Fue secretario de la Primera Junta de la Revolución de Mayo y considerado uno de los mayores referentes revolucionarios de Argentina.

8 Diplomático y escritor uruguayo, director del diario La Nación en Argentina. Nació en 1845 y murió en 1900. Fue el hijo del general Bartolomé Mitre, presidente argentino entre 1862 y 1868.

9 Reconocido militar argentino.

10 Escritor. Creador de la obra La Independencia de Cuba en sus relaciones con la democracia americana (1898).

11 La mayoría de elos aparecen como suscriptores y además publican su actividad en la serie "Indicador Profesional".

12 Véase Adriana Rodríguez y Claudio Galegos, "El '98 cubano: los vectores de construcción de la visión hegemónica", en Hilar Ideas. Travesías del pensamiento en América Latina, Guay-malén, Quelqasqa, 2007; Claudio Gallegos, "Cultura política en torno al '98 cubano: contribuciones desde la prensa bahiense", en Actas del XII Congreso de Historia de los Pueblos de la Provincia de Buenos Aires, Olavarría, 2009.

13 Cuba Libre, 2 de enero, 1896, p. 1.

14 Ibid., 16 de enero, 1897, p. 3.

15 Ibid., 20 y 21 de noviembre, 1897, p. 1.

16 Ibid., 2 de enero, 1897, p. 3.

17 Ibid., 13 de marzo, 1897, p. 1.

18 Mar de Fontcuberta, La Noticia, pistas para percibir el mundo, Barcelona, Paidós, 1995, p. 16.

19 De acuerdo con Eliseo Verón, partimos de la concepción de lo ideológico como el sistema de relaciones de un discurso, con sus condiciones de producción y del poder, como la conexión entre aquel y sus efectos. Hugo Amable, Discursos políticos en escena, Misiones, Universitaria, 1993, p. 21.

20 Cfr. Roberto Hernández Sampieri, Metodología de la investigación, México, Mc Graw Gil, 2003,p. 66.

21 Laurence Bardin, Análisis de contenido, Madrid, Akal, 1996, p. 7.

22 José Ignacio Ruiz Olabuénaga, Metodología de la investigación cualitativa, Bilbao, Universidad de Deusto, 1996, p. 197.

23 La República de Cuba, 15 de mayo, 1898, p. 1.

24 Ibid., 2 de mayo, 1898, p. 2.

25 Loc. cit.

26 Cfr. Claudio Antonio Galegos, "El Cuba Libre y el accionar de los Estados Unidos en el proceso independentista cubano. Implicaciones imperialistas", en Actas del XI Simposio de la Asociación Iberoamericana de Filosofía Política. Iberoamérica doscientos años. Democracia, comunidad e instituciones, Bahía Blanca, Argentina, 23 al 26 de septiembre, 2009.

27 Cuba Libre, 29 de marzo, 1898, p. 1.

28 La República de Cuba, 31 de julio, 1898, p. 1.

29 Pierre Bourdieu, Intelectuales, política y poder, Buenos Aires, EUDEBA, 2000.

30 Ch. Perelman y Olbrechts-Tyteca L, Tratado de la argumentación. La nueva retórica, Madrid, Gredos, 1989, p. 216.

31 Según Parsons, la influencia es un medio simbólico generalizado de interacción social que circula entre las unidades sociales en el contexto de la persuasión, distinguiéndola de otros medios generalizados como el poder o el dinero: sólo opera sobre las intenciones de quien es objeto de persuasión.

32 Theodore Adorno, The Authoritarian Personality, Nueva York, Harper and Row Publishers, 1995, pp. 664 y 665

 

INFORMACIÓN SOBRE EL AUTOR

CLAUDIO GALLEGOS: Doctorante en Historia y magíster en Sociología, docente universitario en diversas universidades de carácter nacional y provincial. En la actualidad es jefe de trabajos prácticos de la cátedra de Sociología del Departamento de Economía de la Universidad Nacional del Sur. Como investigador ha impartido conferencias en universidades e institutos de investigación en el país y en el exterior. Es autor de capítulos de libros, monografías y artículos de investigación publicados en revistas internacionales. En la actualidad es becario doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Sus líneas de investigación: una tríada multidisciplinaria que engloba la Historia Política, la Historia de las Ideas y el Campo Comunicacional, su trabajo de investigación refiere la recepción del proceso de independencia de Cuba en la prensa argentina. Participa en el proyecto: Independencia cubana: las aristas de un proceso complejo visto desde la Argentina.

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