SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
 número49Juan Rafael Reynaga Mejía, La Revolución cubana a través de la revista Política en México: construcción imaginaria de un discurso para América Latina índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Artículo

Indicadores

Links relacionados

  • No hay artículos similaresSimilares en SciELO

Compartir


Latinoamérica. Revista de estudios Latinoamericanos

versión impresa ISSN 1665-8574

Latinoamérica  n.49 México jul./dic. 2009

 

Reseñas

 

Mario Magallón Anaya, Discurso filosófico y conflicto social en Latinoamérica

 

Roberto Mora Martínez *

 

México, CIALC–UNAM, 2007 (Col. Filosofía e Historia de las Ideas en América Latina y el Caribe, 3), 225 pp.

 

* CIALC–UNAM

 

El libro que se reseña, en esta ocasión, es la obra más reciente del doctor Mario Magallón Anaya, se compone de once capítulos en los que desarrolla desde una perspectiva crítica los problemas históricos y actuales de América Latina, empleando como herramientas de análisis, reflexiones surgidas de la filosofía latinoamericana.

En nuestra opinión, la obra se puede dividir en tres secciones:

a) La primera se compone del primer y segundo capítulos, en los que examina la manera en cómo surge la preocupación por los problemas sociales en la tradición del pensamiento filosófico latinoamericano.

b) La segunda abarca del tercero al séptimo capítulos, en los que desarrolla una historia de la filosofía mexicana y latinoamericana, donde puntualiza la manera en como esta última ha respondido a los problemas sociales, así como a las críticas que se le han formulado a este tipo de filosofía, signándola como un pensamiento sociológico e ideológico.

c) La tercera se compone del octavo al onceavo capítulos, donde analiza los temas de actualidad, por ejemplo la modernidad, la posmodernidad y la manera como las experimentamos los latinoamericanos, además de los problemas acuciantes de la falta de democracia en Latinoamérica.

Éstas son las ideas eje que a continuación presentamos.

En la primera parte, Mario Magallón señala atinadamente cómo en el transcurso del siglo XIX, en América Latina, se pueden encontrar "los antecedentes de las ideas socialistas mezclados con concepciones, muchas veces, anarquistas con un marcado carácter utópico" (p. 21). De tal modo que las ideas del socialismo, aunque todavía no marxistas, fueron utilizadas para estudiar los problemas de la población, con el objetivo de conocer sus condiciones concretas a fin de señalar vías específicas para su transformación. Posteriormente, se asentaría la presencia de las ideas marxistas–leninistas, que sirvieron para la interlocución de filósofos pertenecientes a las más diversas corrientes. En este sentido, el autor nos revela un marco de estudio, en el que los análisis sobre las situaciones de marginación y dependencia forman una parte importante del pensamiento latinoamericano.

Para explicar cómo la filosofía brinda herramientas teóricas útiles para pensar la realidad, el autor nos indica que ésta "es una forma hermenéutica, analógica de explicación e interpretación del conocimiento" (p. 46), pero que no debe reducirse a una simple interpretación y explicación, sino que debe de constituirse como una herramienta dialógica que posibilite el avance del conocimiento. Para que ello sea posible, la filosofía y el filosofar deben evitar caer en lo que José Gaos llamó el "imperialismo de las categorías", esto es cuando las categorías (conceptos fundamentales que posibilitan conocer y ordenar la realidad fenoménica), desarrolladas en Europa, son utilizadas para explicar el pensamiento, la historia y cultura de otras regiones, con lo que se destaca una pretensión universalizadora. Por ello se ha constituido una supuesta unidad, de lo que en realidad es una pluralidad de realidades materiales, por lo que hoy en día se continúa con la pretensión de que existe una única vía de progreso, el neoliberal, al que todos nos debemos ajustar. Tendencia que es rechazada por el pensamiento crítico latinoamericano.

En la segunda parte temática en la que he dividido el libro de Mario Magallón, el autor desarrolla una historia de la filosofía latinoamericana, de la cual se ofrece un rico contenido de nombres e ideas que respecto a nuestra América se han expuesto, por lo que invitamos a la lectura del texto, ya que exponer ese enorme caudal nos llevaría más de cinco cuartillas, por lo que sólo aquí se presentan algunas de las ideas más interesantes.

Respecto a la filosofía latinoamericana, la obra de Magallón tiene como eje de desarrollo el problema de la identidad y su relación con la propia realidad, por lo cual señala que "la filosofía analiza críticamente las condiciones de existencia de los latinoamericanos y caribeños, como la pobreza, la marginación, la explotación, la miseria, la marginalidad y la exclusión, todo lo cual permite descubrir nuestras limitaciones y la expresión clara que reduce la libertad y la autonomía de la razón" (p. 60).

Así, la respuesta a la pregunta sobre la posibilidad de una filosofía latinoamericana, el autor responde citando a Leopoldo Zea, quien apuntó que no sólo era posible sino que, de hecho, ésta ya se ha realizado. Filosofar maduro, auténtico y original. Así, para explicar estas ideas menciona el caso del grupo de filósofos mexicanos, quienes se denominaron como Hiperión y propusieron crear una filosofía mexicana y original que no se logró del todo por diversas circunstancias, las cuales no son convenientes analizar en esta reseña, pero es necesario señalar que ello no afectó el desarrollo de la filosofía latinoamericana. La importancia de esta propuesta radica en la idea de que estaban a la par de los filósofos europeos, tanto en sus capacidades como en su circunstancia.

El filosofar latinoamericanista, al reconocerse como la producción de seres humanos en el mundo, trata de ofrecer horizontes de reflexión para avanzar sobre los problemas humanos, pero siempre desde lo propio, de nuestra circunstancia. Por lo que lo nuestro y el nosotros adquieren una dimensión central en el propio pensamiento, entendidos "como la 'no–sotridad ontológica y óntica' considerada en el sentido de identidad como comunidad dialógica discursiva de comunicación horizontal desde la alteridad y la diferencia" (p. 84). Así, el sentido de nuestro filosofar consiste en sustentarse en la liberación, entendida ésta como un proceso histórico dialéctico en la construcción de un horizonte libre y humano.

De ahí que la filosofía de la liberación que se ha desarrollado en Latinoamérica, al enfocarse en los problemas humanos, debe considerarse como una praxis que se está realizando, gracias a una interpretación del mundo real. Así lo expresa el autor "la filosofía para la liberación como praxis es 'autognosis', un saber o conocimiento sobre el ente y el mundo en la práctica política y la dialéctica filosófica" (p. 125). Por lo que la lucha de la filosofía latinoamericana es por la liberación total de los individuos, que deben ser considerados éticamente como sujetos sociales.

La filosofía latinoamericana es una apuesta por comprender el mundo que nos ha tocado en turno, por lo que el siguiente grupo de temas que hemos propuesto consiste en abordar los problemas de la actualidad desde la modernidad, la posmodernidad y la necesidad de continuar reflexionando sobre la posibilidad de construir un mundo abierto a la pluriculturalidad y los problemas de la democracia.

El tercer grupo de temas, se inicia con una introducción sobre la modernidad, en la que de acuerdo con el autor debe entenderse como una forma expresiva y práctica de la razón, a partir de la cual se han construido teorías sobre el sujeto, el humanismo, la epistemología y su racionalidad, etc. Propuestas que contienen determinadas características y atributos específicos, en relación a contextos sociohistóricos en los que son elaboradas. De ahí que Mario Magallón pueda afirmar que "la modernidad no es una sino diversa y compleja" (p. 148).

Dentro de esa complejidad, en América Latina se ha elegido principalmente el ensayo, entre otros discursos, para abordar el ámbito de la realidad, ya que al formar parte de la modernidad permite al individuo desarrollar su visión del mundo sin sujetarse a falsos esquemas que, supuestamente, aseguran la objetividad del discurso.

Al desplegar la fuerza epistémica del ensayo, los pensadores latinoamericanos han avanzado sobre los problemas de la democracia en América Latina, pues como señala el autor, es urgente la reconstrucción de la ciudadanía y del sujeto social, donde la democracia, las libertades y la justicia deberán ser los factores regulativos de las relaciones políticas.

Finalmente, sólo queda invitar a los lectores a que revisen esta interesante obra del doctor Mario Magallón Anaya, ya que en ella encontrarán más datos sobre las características de la filosofía latinoamericana, nuestra cultura y los problemas de la democracia.