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Latinoamérica. Revista de estudios Latinoamericanos

versión impresa ISSN 1665-8574

Latinoamérica  n.48 México  2009

 

Reseñas

 

Marisa Belausteguigoitia y Lucía Melgar [coords.], Fronteras, violencia, justicia: nuevos discursos

 

Mónica Toussaint*

 

México, Programa Universitario de Estudios de Género, UNAM/Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), 2007, 212 pp.

 

* Instituto Mora

 

Este libro es resultado del seminario intitulado "Frontera, violencia y justicia" que fue realizado en el Programa Universitario de Estudios de Género de la UNAM entre 2005 y 2006, cuyo punto de partida fue el problema del feminicidio en Ciudad Juárez. En los nueve ensayos reunidos en él se aborda también el tema de la violencia y la justicia como fenómenos propios de ambas fronteras de nuestro país: la norte y la sur.

Para Marisa Belausteguigoitia y Lucía Melgar, "las fronteras separan, unen, delimitan, marcan la diferencia y la similitud". Pero lo que más les interesa es analizar a las fronteras como lugares de cruce que inauguran nuevas relaciones, como espacios de transformación, como zonas de tensión. Por ello, en este texto son convocados autores y autoras que, desde las distintas disciplinas, no sólo analizan el problema del feminicidio en el norte de México, sino también otros asuntos como la migración que avanza desde el sur e intenta llegar a Estados Unidos cruzando dos fronteras, el tráfico ilegal de personas, la violencia a la que están expuestas las mujeres, el trabajo sexual, las muertes en el desierto, la expansión de las maquiladoras, las comunidades indígenas desplazadas, la construcción de muros.

Desde la antropología, el derecho, la filosofía, la literatura, el periodismo y los estudios culturales, se intenta dar cuenta de la violencia y los abusos en contra de tres grupos residuales de la sociedad, los que se ven menos, los más vulnerables, los que muchas veces a nadie interesan: las mujeres, los indígenas y los migrantes. Son las voces de Rita Laura Segato, Diana Washington, Cathy Fourez, Andrés Acosta, Karin L. Badt, Carlos Castresana, Isabel Vericat, Mara Girardi y Marisa Belausteguigoitia las que nos permiten examinar la complejidad y la conflictividad de los espacios fronterizos de nuestro país.

A partir de sus ensayos se reafirma el concepto de que las fronteras son un escenario cambiante y que, por lo mismo, deben ser concebidas como un fenómeno en continua construcción, como un proceso de dos caras que demanda un esfuerzo de visión transfronteriza de los procesos que tienen lugar en ambos lados del lindero. Deben ser entendidas no sólo como fronteras entre países, México–Estados Unidos o México–Guatemala, por ejemplo, sino como el vínculo de un país con toda una región o área específica, como lo es el caso de México y Centroamérica. Tienen que mirarse como el espacio en el que transcurren múltiples historias, en las cuales el carácter fronterizo lo determina su doble función de puente y lindero. Es por eso que la frontera une y separa al mismo tiempo.1

Pero además, los autores y autoras de los distintos ensayos ven a las fronteras como lugar de tránsito y encuentro, como territorio vulnerable en el que se pone en cuestión la impartición de la justicia, como espacio en donde la violencia se acentúa y lesiona los derechos de sus habitantes. Es entonces cuando las fronteras y los muros "parten al mundo en dos"2 y es entonces, también, cuando las formas de resistencia a los límites impuestos se expresan con toda su intensidad.

Haciendo un paralelismo, este libro constituye precisamente un espacio de encuentro de distintos saberes, un territorio donde transitan múltiples ideas y visiones críticas de nuestras fronteras, un lugar de cruce e intercambio de diversas disciplinas sobre la violencia contra las mujeres y la migración. Como señalé antes, el problema que detona esta serie de reflexiones es el rechazo al fenómeno de la violencia en Ciudad Juárez, la resistencia contra la impunidad en la violación a los derechos humanos, el apoyo a las demandas de las familias de las víctimas y la negativa a considerar el asunto de los feminicidios en el norte de nuestro país como "caso cerrado". Sin embargo, el libro nos da mucho más.

A lo largo del texto, los discursos pasan por la elaboración de propuestas teóricas y analíticas acerca de la violencia de género, el papel de la cultura como uno de los factores explicativos del feminicidio, el lenguaje y la literatura como expresión viva de los pensamientos e ilusiones de los actores de esta trama, el arte como forma de reflexionar en la realidad social, la existencia de espacios físicos, simbólicos y políticos, así como el encuentro de los migrantes con los muros, los trenes, los cuerpos mutilados, los focos rojos y, en el centro de todos estos elementos, las mujeres, las migrantes, las indígenas, su vulnerabilidad.

Históricamente, las fronteras han sido lugares de tensión. En las últimas décadas esto se acentuó, primero con la migración masiva de refugiados guatemaltecos hacia nuestro país en los años ochenta, consecuencia de la crisis política y la guerra en Centroamérica, y luego con el establecimiento de una corriente migratoria continua, derivada del alarmante incremento en los niveles de desempleo en los países al sur de nuestra frontera. Del sur al norte, incesantemente, grupos de personas buscan internarse en territorio mexicano para cruzar hacia Estados Unidos. En el camino, mexicanos y centroamericanos se unen, se confunden; comparten los mismos sueños y, muchas veces, el mismo destino.

Desde el poder, "la solución" ha consistido en reforzar la seguridad en las fronteras, incrementar la vigilancia, amenazar, perseguir, castigar y matar a quienes insisten en querer cruzar, construir muros. Se trata de impedirnos ver el horizonte: quiénes somos, qué queremos, qué necesitamos; se trata de coartar el derecho de quienes deciden dolorosamente abandonar su tierra, su familia, sus raíces, para ir a buscar una forma digna de vida.

En cambio, en los trabajos reunidos en este libro, surge la reivindicación de una nueva cultura, de un nuevo discurso que intenta explicar las raíces profundas del fenómeno de la violencia en las sociedades fronterizas, que a través de la narración literaria nos permite encontrarnos con la crudeza de esta realidad, que por medio del discurso visual nos atrapa en medio de la dolorosa experiencia de cruzar la frontera y que, por último, constituye una manera de dar voz a los reclamos en contra de la violencia y la impunidad.

A las voces de estos ensayos se unen muchas más, como la de Rocío Morfín, quien hace evidente su resistencia a la construcción del muro en el norte de nuestro país y que concentra el sentir de los habitantes de las regiones fronterizas, en el presente y en el pasado:

Entre México y Estados Unidos se construyó un muro tan alto y tan largo, que los que viven cerca dicen que les taparon el horizonte. Debería existir una ley universal, pensarían los mayas, que nos asegure el derecho a percibir el horizonte, pues ahí nos iniciamos en el conocimiento de nuestra naturaleza humana y celeste.3

 

NOTAS

1 Manuel Ángel Castillo, Mónica Toussaint y Mario Vázquez, Espacios diversos, historia en común. México, Guatemala y Belice: la construcción de una frontera, México, Archivo Histórico Diplomático, SRE, 2006.        [ Links ]

2 Rocío Morfín, "Lotería en la frontera norte", cuento inédito, México, 2008, p. 1.        [ Links ]

3 Ibid., p. 1.