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Boletín médico del Hospital Infantil de México

versão impressa ISSN 1665-1146

Bol. Med. Hosp. Infant. Mex. vol.69 no.1 México Jan./Fev. 2012

 

Artículo original

 

Peso al nacer de los niños y niñas derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social

 

Birth weight of male and female infants born in hospitals affiliated with the Instituto Mexicano del Seguro Social

 

Samuel Flores Huerta,1 Homero Martínez Salgado2

 

1 Departamento de Investigación en Salud Comunitaria; Hospital Infantil de México Federico Gómez, México D.F., México

2 Dirección de Investigación; Hospital Infantil de México Federico Gómez, México D.F., México

 

Autor de correspondencia:
Dr. Samuel Flores Huerta
Correo electrónico: floreshuertamd@gmail.com

 

Fecha de recepción: 14-10-11.
Fecha de aceptación: 27-01-12.

 

Resumen

Introducción. El peso al nacer es un indicador fundamental para evaluar la salud de los niños. Sin embargo, para decir si el peso alcanzado es o no apropiado, debe compararse con patrones de referencia de acuerdo con la edad gestacional y sexo. El objetivo de este trabajo fue conocer el peso al nacer en función de la edad gestacional de niños y niñas que nacieron en hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Métodos. De junio de 2000 a marzo de 2002, en 33 hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social de las regiones norte, centro, sur y Ciudad de México, se pesaron 24,627 recién nacidos (12,701 niños y 11,926 niñas) con una báscula electrónica; todos de gestación única, íntegros y sin complicaciones. Con SPSS para Windows 11.5 se analizó el peso de los niños y niñas de las semanas 28 a 42, obteniéndose el peso de los siguientes percentiles: 10, 25, 50, 75 y 90, así como el promedio y la desviación estándar. Estos mismos valores se obtuvieron para cada región solamente para las semanas 35 a 42.

Resultados. El peso de los recién nacidos se presenta por sexo, por semanas de gestación y por percentiles, además del peso promedio y desviación estándar. Los niños tienen un mayor peso que las niñas; asimismo, pesan más los recién nacidos de la región norte. En relación con reportes previos se observó que, después de la semana 37, el peso al nacer de los niños en el percentil 50 ha aumentado alrededor de 100 g por semana, en tanto que en el percentil 10 ha aumentado en promedio 139 g por semana.

Conclusiones. Se presentan los datos del peso de recién nacidos, obtenidos de una muestra poblacional, que se proponen como un referente para evaluar el peso al nacer de niños mexicanos.

Palabras clave: peso al nacer, percentiles de peso al nacer, edad gestacional.

 

Abstract

Background. Birth weight is a fundamental indicator for evaluating the health of children. In order to determine whether or not an infant's birth weight is appropriate, we compared the reference standards in accordance with gestational age and gender in newborns from hospitals affiliated with the Mexican Social Security Institute, using a population-based design.

Methods. From June 2000 to March 2002, from 33 hospitals affiliated with the Mexican Social Security Institute, the weight of 24,627 newborns (12,701 males and 11,926 females) was evaluated with an electronic scale. Infants were from the following regions of Mexico: northern, central, Mexico City and southern. Using SPSS v.11.5 for Windows, the weight of the total sample was analyzed from weeks 28 to 42 to build the following percentiles: 10th, 25th, 50th, 75th and 90th, as well as the average and standard deviation. The same values were obtained for each of the above-mentioned regions but only for those infants with 35-42 weeks of gestational age.

Results. Male newborns are heavier than females. The weight of newborns from northern Mexico is higher than the birth weight of newborns from other regions of Mexico. Newborns from southern Mexico have the lowest birth weight. Comparing these values with other Mexican studies, it is considered that the birth weight of newborns increased per week ~100 g after 37 weeks of gestation for the 50th percentile and ~139 g per week for the 10th percentile.

Conclusions. Growth data of infants from a sample population is proposed as a benchmark to evaluate the birth weight of Mexican newborns.

Key words: birth weight, percentiles, gestational age.

 

INTRODUCCIÓN

El peso al nacer es un indicador fundamental para evaluar la salud de los niños. Es el reflejo de la nutrición que tuvieron in útero, predice la supervivencia inmediata y, siendo el primer dato, es indispensable para evaluar el crecimiento subsiguiente. No obstante, sobre este indicador influyen diversos factores maternos y fetales que lo afectan, como el estado nutricional de la madre antes y durante el embarazo, su estatura, su paridad, así como el tamaño y funcionalidad de la unidad feto-placentaria. Sobre el peso al nacer también influyen la edad de gestación, el sexo, la integridad del homigénito, la condición nutricia intrauterina del feto y si el producto fue de gestación única o múltiple.1,2

Sin embargo, para decir si el peso alcanzado por el recién nacido es o no apropiado, se debe comparar con patrones de referencia de acuerdo con la edad gestacional y el sexo, estableciendo puntos de corte que indiquen normalidad o alteración de su crecimiento. El primer referente para comparar el peso de los recién nacidos lo elaboraron Lubchenco y colaboradores en 1963.3 Estos investigadores recolectaron información de 5,635 niños caucásicos de la ciudad de Denver, Colorado, en EUA, durante un periodo de 13 años. Posteriormente, en 1966, reportaron otros referentes para talla y perímetro cefálico.4 En México, en 1970, se publicaron dos trabajos sobre el crecimiento de los recién nacidos: uno de Jurado-García y colaboradores5 y otro de Arcovedo y colaboradores.6 Jurado-García y colaboradores recolectaron datos del peso, la longitud y el perímetro cefálico de 16,807 recién nacidos. Arcovedo y colaboradores recolectaron datos del peso de 3,456 niños y también midieron, en uno de cada seis, la longitud, el perímetro cefálico y el perímetro torácico. Los datos de estos trabajos todavía se utilizan en México como referentes para este grupo de edad. Sin embargo, con relación a estos reportes, es necesario considerar lo siguiente:

1) Los datos del peso de los recién nacidos de estos estudios provienen de hijos de madres derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), atendidas en hospitales de la Ciudad de México; sin embargo, la muestra no se obtuvo con un diseño poblacional.

2) Jurado y colaboradores tomaron el valor del peso de nacimiento de fuentes secundarias, es decir, no colectaron el dato del peso con el propósito de conocer el crecimiento de los niños; por lo tanto, no hubo control sobre los procedimientos de pesaje.

3) Las curvas de crecimiento reportadas por Jurado y colaboradores muestran un crecimiento acelerado en el segundo trimestre de la gestación y un crecimiento lento en las últimas cuatro semanas. Puesto que estas curvan datan de hace más de cuatro décadas, posiblemente ha cambiado la tendencia del comportamiento del peso de los recién nacidos.

Posteriormente, en México se publicaron varios reportes sobre el peso de los recién nacidos. Destacan los datos de Coria y colaboradores,7 Güemez-Sandoval y colaboradores,8 Jiménez-Balderas y colaboradores9 y Lara-Díaz y colaboradores.10 En Latinoamérica destacan los elaborados en Chile por Juez y colaboradores11,12 y en Brasil por Pedreira y colaboradores.13 En Norteamérica, además de Lubchenco y colaboradores,3,4 Overperck y colaboradores14 y Olsen y colaboradores15 han realizados estudios sobre el peso al nacer. Recientemente Mikolajczyk y colaboradores16 han propuesto un referente global para el peso del feto y del recién nacido, obteniendo los valores mediante procedimientos estadísticos validados contra un estudio realizado por la OMS 2004-08.17

Los parámetros que se toman para evaluar el crecimiento de los recién nacidos son: peso, longitud y perímetro cefálico; a partir de estos se obtienen otros, como el índice ponderal. La longitud tiene como inconveniente la dificultad para tomarla con precisión, porque el tono muscular del recién nacido está muy aumentado y, en el momento de la medición, persiste la posición fetal, lo que da como resultado una baja reproducibilidad.2 El perímetro cefálico tiene como limitación que puede modificarse por razones del moldeamiento de los huesos parietales durante el trabajo de parto o por edema, como ocurre en el caput succedaneum.18 En cambio, el peso al nacer referido a la edad gestacional es un parámetro que puede medirse con rapidez y gran precisión utilizando básculas electrónicas.2

A semejantes edades de gestación hay diferencias de los pesos de recién nacidos de países pobres o desarrollados. Aun, en un mismo país, existen diferencias entre las poblaciones con diferente grado de bienestar: los niños que nacen en las áreas con mejores condiciones socioeconómicas pesan más que los niños que nacen en áreas pobres. En este contexto, el presente trabajo tuvo como objetivo evaluar el peso de los recién nacidos que nacieron en hospitales del IMSS, institución donde la madre tiene garantía de atención médica durante su embarazo, parto y puerperio, ya sea en forma obligatoria o solidaria.

 

MÉTODOS

El presente reporte corresponde a un estudio transversal y descriptivo en el que se calculó, utilizando la prevalencia esperada de peso bajo al nacer (que se estimó en 8% con un error permitido de 10%), el número de recién nacidos que integraron la muestra. Incluyendo como marco de muestra a todos los hospitales del IMSS que atienden nacimientos, se realizó un muestreo de dos etapas en el que participaron hospitales del IMSS de las regiones: norte, centro, sur y la Ciudad de México con su área conurbada (AC). Al interior de cada una, se seleccionaron hospitales según el número de nacimientos que atendían por año: < 2,000, de 2,000 a 10,000 y > 10,000. Los hospitales participantes fueron 22 del Régimen Obligatorio (RO) y 12 del Programa IMSS Solidaridad (IS), actualmente Oportunidades. La metodología general del estudio, el nombre de los hospitales, así como el número de niños con los que contribuyó cada hospital han sido descritos en otra publicación.19 Los recién nacidos que integraron esta muestra nacieron en los hospitales del RO durante el periodo de junio de 2000 a febrero de 2001 y en los hospitales de IS entre julio de 2001 y marzo de 2002. De estos nacimientos, se seleccionaron los niños y las niñas que nacieron vivos, que fueron productos de gestación única, íntegros y sin patologías graves. No participaron en este análisis los niños de gestación múltiple, los que nacieron con malformaciones ni los que nacieron muertos. Tampoco participaron recién nacidos sin edad de gestación precisa o quienes presentaron alguna patología grave al nacimiento.

El peso se determinó dentro de la primera hora después del nacimiento con una báscula electrónica marca Health-o-Meter® (Boca Ratón, FL), con precisión de 10 g y facilidades de tara (para descontar el peso del campo de tela que se usó para pesar al niño).

La edad de gestación se obtuvo en semanas (SDG), desde la fecha de la última menstruación hasta la fecha de nacimiento.20,21 Para cada hospital, se capacitó a una enfermera en el conocimiento de los instrumentos, los procedimientos técnicos de pesaje, la medición de talla y perímetro cefálico y el registro de los datos en los formatos. La capacitación y estandarización del personal participante se realizó en curso diseñado ex profeso. Una vez que inició el pesaje de los niños, un coordinador operativo asesoró periódicamente las mediciones, así como el registro de los datos. Utilizando el paquete estadístico SPSS para Windows 11.5 (2002), se analizaron el peso de los niños según su sexo y la edad gestacional alcanzada al momento de nacimiento. Se obtuvieron el promedio y la desviación estándar de los pesos al nacer, así como los percentiles 10, 25, 50, 75 y 90. En los gráficos, las líneas se muestran suavizadas. Se realizó el mismo procedimiento con los datos de las regiones norte, centro, sur y la Ciudad de México con su AC. Para conocer si el peso al nacer entre las regiones era diferente, se utilizó el análisis de varianza de una vía. Finalmente, se compararon los pesos de los recién nacidos con los reportados en otros estudios realizados tanto en México como en otros países.

 

RESULTADOS

El peso de los recién nacidos

Al término del estudio se integró una muestra de 24,627 recién nacidos. Cada región contribuyó con los siguientes porcentajes: 25.8% la región norte, 25.5% la centro, 18.4% la sur y 30.3% la Ciudad de México y AC. De este total, fueron 12,701 niños (51.6%) y 11,926 niñas (48.4%). En todas las regiones predominó el sexo masculino. Los niños pretérmino (< 37 semanas) fueron 5.3 % y los de término 94.7% (Cuadro 1). Las edades analizadas comprendieron de la 28 a la 42 SDG. Los niños con edad gestacional < 28 o > 43 SDG no se incluyeron porque su escasez limitó su análisis por sexo, edad gestacional y percentiles. De la semana 28 a la 35, la contribución por semanas no alcanzó el 1%; no obstante, a partir de la semana 36 el porcentaje aumentó a 2.5% y a la semana 40 alcanzó 34.3%. Debido a que, a partir de la semana 34 de edad gestacional, la mediana del peso al nacer fue prácticamente igual entre los niños de los regímenes RO e IS (Figura 1), el análisis del crecimiento se hizo con el total de los niños de ambos regímenes.

El cuadro 2 muestra el peso al nacer de los niños y de las niñas (promedio y desviación estándar) de cada semana, desde la 28 hasta la 42, señalando los percentiles 10, 25, 50, 75 y 90. Puede observarse que el promedio y la mediana son muy similares y que el peso de los niños es mayor que el de las niñas, particularmente a partir de las 34 SDG.

 

Peso al nacer según las regiones

La desagregación del peso al nacer por regiones solamente permitió, según cada sexo, el análisis de las semanas 35 a 42.

Se muestran cuatro grupos de valores que corresponden a las regiones norte, centro, sur y la Ciudad de México y su AC para niños (Cuadro 3) y niñas (Cuadro 4). Dentro de cada grupo se anota la edad gestacional y el número de niños que se incluyeron por SDG. A continuación se muestra el peso al nacer de los percentiles 10, 25, 50, 75 y 90. En las últimas columnas se muestra el peso promedio con su desviación estándar. Se observa que, durante estas semanas, el peso (mediana y promedio) de los niños y las niñas de la región norte es mayor que el peso de los recién nacidos de las otras regiones, mientras que el peso (mediana y promedio) de los niños y las niñas de la región sur fue el de menor valor. El peso promedio de los recién nacidos de cada una de las regiones se muestra en la figura 2.

Comparación de los resultados con otros estudios

Para conocer la dimensión del peso de los recién nacidos del presente estudio con relación al que han reportado otros estudios se muestran las diferencias de las SDG 28 a la 41 (Cuadro 5). En el panel superior se compara el peso al nacer del percentil 50 y en el inferior el del percentil 10. Los números negativos indican que el peso de los recién nacidos del presente estudio es menor al peso de los otros estudios.

 

El percentil 50

Con relación a los datos de Jurado-García y colaboradores5 entre las SDG 28 y la 37, el peso al nacer de este estudio es menor; se observan diferencias hasta de 600 g en las SDG 34 y 35. Sin embargo, el peso de los niños de este estudio es mayor por alrededor de 100 g en cada una de las SDG de la 38 a la 42. Comparado con los datos reportados por Arcovedo y colaboradores,6 también se observa que los niños de este estudio tienen un peso menor en las SDG 28 a la 36, aunque las diferencias son menores; después de la semana 37, el peso de los niños de este estudio también es mayor, por alrededor de 100 g por semana. Al comparar ahora con el estudio de niños mexico-americanos, se observa que el peso de los niños del presente estudio es mucho menor a lo largo de todas las SDG, con una diferencia de hasta 400 g en las semanas 34 y 35; estas diferencias persisten, aunque en menor magnitud, después de la semana 37.14 En comparación con la mediana del peso reportada recientemente por Olsen y colaboradores en Norteamérica,15 el peso resulta menor, de entre 1-90 g entre las semanas 28 a 37, aunque las diferencias aumentan después de la semana 38. En cuanto al reporte reciente de Pedreira y colaboradores en Brasil13 se puede observar que, antes de la semana 37, los niños del presente estudio pesan entre 23-281 g menos que aquellos; sin embargo, aunque el peso al nacer de los niños de este estudio sigue siendo menor, se puede decir que no existen diferencias (de la semana 38 a la 42). Finalmente, cuando el peso al nacer de los niños de este estudio se compara con los valores para niños mexicanos reportados por Mikolajczyk y colaboradores, se observa que el peso al nacer es menor de la semana 28 a la 35, pero es mayor después de la semana 36.16

 

El percentil 10

También se compararon los resultados del percentil 10 con los trabajos antes mencionados (Cuadro 5). Comparados con los datos de Jurado-García y colaboradores,5 los valores son menores con diferencias de 310 g y hasta 578 g en las semanas 34 y 35, respectivamente, aunque después de la semana 36 los niños de este estudio tienen un peso mayor. Con una menor magnitud de diferencia, se observa el mismo fenómeno con los datos informados por Arcovedo y colaboradores6: el peso del percentil 10 de los niños de este estudio es menor hasta la semana 35 y mayor después de la semana 36. En comparación con el peso reportado en los estudios norteamericanos,14,15 se observa que el peso de los recién nacidos de estos estudios es mayor, especialmente el de los niños mexico-americanos.14 En cambio, los valores de este percentil en nuestro estudio son mayores que los reportados por Pedreira y colaboradores en las semanas 28 a 32 y muy similares en las semanas siguientes.13 Finalmente, el peso al nacer del percentil 10 de los niños de este estudio, comparado con el reportado por Mikolajczyk y colaboradores, es menor hasta la semana 36 y ligeramente mayor en las semanas posteriores.16

 

DISCUSIÓN

Hasta donde se conoce, actualmente en México no existen datos que informen del peso al nacer obtenido mediante estudios poblacionales. Este es el primer trabajo que muestra el peso al nacer de los niños para cada una de las regiones de México: norte, centro, sur y la Ciudad de México y su AC. El peso al nacer se midió durante la primera hora después del nacimiento, con gran precisión y estandarización entre los encuestadores. El principal enfoque de este trabajo es epidemiológico más que clínico, pero puede utilizarse para caracterizar el peso del recién nacido en función de su edad gestacional. Asimismo, hay que tener en mente que, a la fecha, no existe un estándar de crecimiento fetal. Las limitantes para obtenerlo son múltiples y las variables que intervienen son genéticas y ambientales, algunas que favorecen y otras que limitan la expresión plena del crecimiento intrauterino. En este sentido, ha resultado de gran interés la aparición de un referente global para evaluar el crecimiento fetal y el peso de los recién nacidos.16 Estos valores, generados a partir de procedimientos estadísticos, se obtuvieron de otro referente en el que participaron mujeres norteamericanas de origen europeo en quienes se estimó el peso del feto por ultrasonido durante la gestación. El análisis de estas mediciones mostró que, para cierta semana, el peso fetal fue una fracción constante de la media.22 En consecuencia, se puede obtener el peso fetal o de nacimiento mediante una ecuación, así como los percentiles, a lo largo de las semanas de gestación. Es interesante que los autores, además de ofrecer una herramienta global, al mismo tiempo ofrecen la posibilidad de generar referentes nacionales para evaluar el crecimiento fetal y el peso de los recién nacidos. Esto lo proponen porque, en su artículo, informan que el peso al nacer de los niños de India (2,790 g), de México (3,288 g), de Algeria (3,511 g) y de los hijos de mujeres norteamericanas de ascendencia europea (3,705 g) es diferente; estos últimos casi un kilogramo más que los niños de India. Esto da una idea de la complejidad, tanto para conocer el fenómeno como para implementar políticas de salud pública. Es decir, si bien un referente global es útil, se requieren referentes nacionales y, más aún, dentro de cada nación, algunos referentes regionales. En otro estudio en el que participó México,17 el peso a las 40 semanas fue de 3,288 ± 432 g; los datos generaron valores para nuestra población. Resulta interesante observar que, a las 40 semanas, el peso al nacer del estudio de la OMS y el reportado en el presente trabajo son iguales. Es decir, el referente nacional que se presenta aquí tiene validez y utilidad para evaluar el peso de los recién nacidos según la edad de gestacional alcanzada, por sexo y por regiones de México.

A pesar de lo anterior, es importante señalar que el estudio tiene varias limitaciones. En primer lugar, los valores de los pesos no están dirigidos a evaluar el crecimiento fetal ni como referentes y, mucho menos, como estándares de crecimiento. Por otra parte, el estudio incluyó sólo recién nacidos atendidos en el IMSS; no se incluyeron niños que nacieron en otras instituciones. No hubo control sobre algunos determinantes maternos que influyen en el peso al nacer como la estatura, el peso pregestacional, los hábitos de alimentación, el tabaquismo, la paridad ni las enfermedades durante el embarazo. Tampoco se midieron eventos relacionados con la morbilidad perinatal. En los criterios de inclusión no se consideraron factores raciales o étnicos y, en relación con las edades menores de 28 semanas, no hubo suficiente muestra para ampliar el margen de la edad gestacional ni para ampliar los percentiles, como lo reportan otros estudios.14-16 No obstante, los valores de los percentiles 10 y 50 incluidos son indispensables para la consideración de retardo o mayor crecimiento intrauterino.1,23 En cuanto al peso en las diferentes SDG, la comparación con otros estudios fue difícil debido a que la mayoría de estos estudios tampoco tuvieron control sobre las variables indicadas. En relación con otros estudios realizados en México, la información no es comparable por diferencias metodológicas, señalándose solamente que después de la semana 37 los valores del presente estudio son mejores que los publicados por Jurado-García y colaboradores y Arco-vedo y colaboradores.5,6 Sin embargo, cuando el peso de los recién nacidos de este estudio se compara con el obtenido en estudios recientes de Norteamérica y de Brasil, el peso de estos niños es sistemáticamente menor; por esto surge la expectativa de que si los servicios para cuidar el embarazo de las madres y la gestación de sus hijos fueran mejores, el peso de nuestros recién nacidos aumentaría. De estos servicios destacan la prevención y atención oportuna de enfermedades, el suministro de suplementos nutricionales y la vigilancia del crecimiento durante la gestación, tanto de la madre como del homigénito.

En relación con el peso al nacer según las regiones, el tamaño de la muestra sólo permitió el análisis de las semanas 35 a 42. A partir de la semana 35, el peso promedio de los niños de la región norte es 182 g mayor que el peso promedio de la región sur y 80 g mayor que el peso promedio nacional (Cuadros 3 y 4, Figura 2). Este hallazgo es consistente con algunos reportes que señalan que la población del norte del país tiene menores problemas nutricionales de rezago. Esto puede explicar el mayor peso de los recién nacidos de la región norte,24 independientemente de la posibilidad de las variaciones étnicas ya que, en la región sur, la población indígena tiene mayor presencia.25,26 Esta información puede utilizarse para caracterizar el crecimiento de los recién nacidos con un criterio regional, sin que signifique un estándar de crecimiento regional.

En conclusión, los valores del peso al nacer según el sexo, la edad de gestación y las diferentes regiones de México que se reportaron en el presente trabajo, no son un estándar de crecimiento intrauterino, pero sí un referente apropiado para evaluar el peso al nacimiento, porque permiten identificar a aquellos recién nacidos cuyo peso es menor al esperado para su edad gestacional. El conocimiento de la incidencia de estos datos puede ser útil para planear intervenciones alrededor del período perinatal en las regiones vulnerables y para realizar evaluaciones subsecuentes para disminuir este problema de salud de los recién nacidos en nuestro país.

 

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