SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
 número31En torno a los feminismos de la diversidadUn recuento del proceso autonómico en Nicaragua índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Artículo

Indicadores

Links relacionados

  • No hay artículos similaresSimilares en SciELO

Compartir


Desacatos

versión On-line ISSN 1607-050X

Desacatos  no.31 México sep./dic. 2009

 

Reseñas

 

La construcción de redes identitarias y de solidaridad en pueblos indígenas norteamericanos

 

The construction of Identity and Solidarity Networks by North American Indigenous People

 

Juan Herrera*

 

Renya K. Ramírez, 2007. Native Hubs: Culture, Community and Belonging in the Silicon Valley and Beyond. Duke University Press, Durham, North Carolina, 273 pp.

 

*University of California, Berkeley, Estados Unidos. jherrera@berkeley.edu

 

Native Hubs: Culture, Community and Belonging in the Silicon Valley and Beyond es un estudio etnográfico de las relaciones transnacionales utilizadas por indígenas estadounidenses para defender su cultura nativa. En este trabajo, Renya K. Ramírez, profesora de Native American Studies en la Universidad de California en Santa Cruz, introduce el concepto de hub para representar ciertos puntos de conexión, colaboraciones políticas, culturales y translocales que existen entre los nativos estadounidenses. El hub puede ser un espacio físico (como eventos u organizaciones), pero también puede asumir formas no físicas (como memorias, canciones y otros métodos escritos y espirituales). Como mecanismo para el mantenimiento de la cultura nativa y de transmisión de identidad, el hub también representa una visión política de cómo generar procesos organizativos a través de diferencias y distancias geográficas.

Ramírez utiliza el concepto de transnacionalismo desarrollado en los estudios de migración internacional para describir la forma en que los indígenas urbanos mantienen conexiones fuertes con sus respectivas tribus/naciones. Argumenta que, al igual que muchos de los migrantes que remiten dinero a sus países de origen y forman parte de un campo social transnacional, los nativos urbanos en Estados Unidos mantienen este tipo de redes con sus tribus. Con una metodología feminista, la autora toma distancia de la tendencia masculinista de la literatura de diásporas y transnacionalismo, enfocándose en las historias de mujeres indígenas. En su libro muestra cómo estas mujeres logran cierta forma de empoderamiento a pesar de confrontar diversas dificultades.

A partir de las experiencias urbanas y en el Silicon Valley del Norte de California, específicamente, Ramírez escribe en respuesta a la falta de investigación sobre la complejidad de las experiencias de los indígenas estadounidenses que viven fuera de las reservas. Narra cómo miles de nativos fueron reubicados por el gobierno federal (muchas veces a la fuerza) en centros urbanos, donde se esperaba que los indígenas se asimilarían. En el imaginario popular e inclusive en algunos trabajos académicos, estos nativos urbanos son caracterizados como gente sin cultura, abandonados en las ciudades, sin conexión con la cultura nativa que, auténticamente, sólo se ubica en las tribus. Ramírez demuestra cómo los nativos urbanos se mantienen conectados con sus reservas y, en vez de "perder" su cultura nativa, usan diversos hubs para reforzarla y participar en su transformación. Aunque el Estado intenta limitar la ciudadanía y los derechos de los nativos urbanos, ellos engendran nuevas formas de afirmar su ciudadanía por medio de los diversos hubs.

Ramírez aclara que el tema de la ciudadanía no se refiere solamente a la membresía a la nación estadounidense. También se refiere al hecho de ser parte de alguna nación indígena y a la manera en que el gobierno de Estados Unidos reconoce a estas tribus/naciones. En el cuarto capítulo, por ejemplo, describe la historia de una tribu no reconocida por el gobierno federal, los muwekma oholone, y su lucha para conseguir este reconocimiento oficial, que es fundamental para la construcción de la identidad nativa en Estados Unidos. Esta política gubernamental ha creado fuertes distinciones entre los pueblos reconocidos y los no reconocidos, lo cual tiene implicaciones en la distribución de los derechos a la tierra y otros servicios.

Además de ilustrar la vida urbana de miles de nativos–americanos, este trabajo se embarca en un proyecto hemisférico que busca crear un diálogo entre las poblaciones indígenas de las Américas. El concepto del hub, argumenta Ramírez, ayuda a explicar cómo activistas mixtecos y nativos estadounidenses han establecido importantes alianzas y redes de solidaridad que les permiten compartir experiencias mutuas y distintas de colonización y racismo, y enfrentar, al mismo tiempo, las políticas estatales que han tratado, en diversas formas, de asimilarlos en sus respectivos países. Es importante enfatizar que la literatura sobre nativo–americanos pocas veces introduce esta perspectiva hemisférica en el estudio de la identidad indígena. Para Ramírez, los diálogos transnacionales son importantes dada la fuerte migración de indígenas mexicanos hacia Estados Unidos, que ha hecho que los mixtecos sean el grupo indígena migrante más grande de California. Siguiendo a varios miembros del Frente Indígena de Organizaciones Binacionales (FIOB), Ramírez demuestra cómo estos mismos migrantes indígenas han creado fuertes hubs transnacionales.

Reyna K. Ramírez, quien forma parte de la tribu winnebago ojibwe de Nebraska, nos presenta una etnografía detallada y comprometida, fruto de más de diez años de investigación y activismo. A partir de una metodología descolonizante, muestra cómo los actores sociales forman parte de la producción del marco teórico y de los conceptos que dan forma y textura al texto. La idea del hub, por ejemplo, proviene de la activista piaute Laverne Roberts, cuya historia de migración y activismo anima el tercer capítulo. El trabajo de Ramírez logra cubrir varios marcos teóricos importantes, recorre distintos espacios y promueve el diálogo entre los diferentes grupos nativos de distintas generaciones y países. Como una colección de historias de empoderamiento político, de la creación de formas alternativas de reconocimiento y de ciudadanía, este libro ofrece valiosas contribuciones a la antropología y al estudio de las poblaciones indígenas y de los movimientos sociales.

 

Febrero de 2009