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Revista mexicana de investigación educativa

Print version ISSN 1405-6666

RMIE vol.16 no.49 México Apr./June 2011

 

Sección temática

 

Clarososcuros de los libros de texto gratuitos a medio siglo de su aparición1

 

Pros and Cons of Free Textbooks, Fifty Years Later

 

Rebeca Barriga Villanueva

 

Investigadora del Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colegio de México. Camino al Ajusco núm. 20, colonia Pedregal de Santa Teresa, 10740, México, DF. CE: rbarriga@colmex.mx.

 

Pronto dejaría de ser Secretario de Educación Pública. Pero ya no
habría en nuestro país en lo sucesivo, niño que careciese (si asistía a
un plantel primario) del material de lectura que todo estudio requiere.
Recordé un retrato conmovedor, el de una niña que sostenía entre sus
frágiles dedos, un libro de primer grado. Sus ojos vivaces y sonrientes,
parecían prometer a quienes los veía la realización de una hermosa
esperanza libre (Jaime Torres Bodet, 1981 [1968]).

 

La ineludible importancia de los libros de texto gratuitos

Tema álgido de la política educativa: los libros de texto gratuitos (en adelante LTG). En efecto, de estos libros depende en gran medida el éxito o fracaso en el itinerario vital hacia la construcción de un conocimiento sólido, significativo y permanente. Polifacéticos en su concepción: objetos culturales, pedagógicos, auxiliares didácticos, apoyos y guías curriculares, portadores innegables de ideología y de valores sociales y culturales que permean las actitudes y la mente de los estuantes.

En México han sido paradigmáticos, hilo conductor de un largo relato que se cristaliza en 1959 —hace más de 50 años—, con Jaime Torres Bodet como secretario de Educación Pública. Desde su primer reparto en 1960, el rasgo que los ha distinguido es su carácter polémico y controversial. Cincuenta años —en la tradición popular, bodas de oro— de claroscuros: éxitos, fracasos y cambios; críticas, debates, amenazas y cambios; propuestas, alabanzas, diatribas y cambios. No, las de los LTG no son unas bodas de oro ni apacibles, ni nostálgicas, ni aburridas. Las parejas que se forman en torno a ellos viven aún una gran pasión: los libros y la política, los libros y la iglesia, los libros y los partidos, los libros y el sindicato, los libros y la formación de una identidad nacional, los libros y la escuela, los libros y los maestros, los libros y los niños, los libros y la evaluación. Parejas beligerantes que mantienen vivo su amor primigenio, que siguen siendo, pese a todos los obstáculos, puerta innegable al conocimiento de millones y millones de niños mexicanos y en algunos casos —muchos aún, por desgracia— la única fuente de lectura al alcance de familias enteras. El mismo vínculo que han establecido con la política ha estrangulado el valor enorme de estos libros, apartándolos de una necesaria y natural investigación consistente, sistemática y continua.2

Precisamente, del afán de entender esta paradójica situación nació el motor que impulsó este proyecto temático. Ciñéndonos al significado de claroscuros: "efecto que resulta de la distribución y contraste de luces y sombras en un dibujo o pintura" (Moliner, 2000:300) y centrándonos esencialmente en los LTG, buscábamos responder a una inquietud concreta: ¿de dónde provienen las luces y las sombras que proyectan en las formas de construir el conocimiento? Se trataba de analizar, entonces, desde variadas perspectivas críticas y metodológicas y analíticas los principales logros y barreras que han tenido la enseñanza3 y el aprendizaje de las materias nucleares de la educación básica: español, matemáticas, historia, ciencias naturales, civismo, vertidas en los LTG.

La convocatoria se lanzó y la respuesta, aunque significativa, fue sintomática de la desafortunada y anómala situación que venimos destacando: 15 trabajos en total no corresponden a la importancia crucial del tema. Con todo, y luego de una rigurosa dictaminación, logramos siete artículos que le dan vida a este número. Salvo por la ausencia de un trabajo dedicado a la enseñanza de las matemáticas, en su conjunto, esta septena podría considerarse como una muestra representativa de los contenidos curriculares que se han venido enseñando en México. Enmarcados dentro de un trabajo destinado a hacer un balance y diagnóstico de los LTG a lo largo de su cincuentenaria historia, obtuvimos estudios de las materias más polémicas: español, ciencias naturales, historia y civismo. Algunos de ellos privilegian un tema muy concreto de aprendizaje; otros, se basan en el juego de peticiones y acciones que suponen las actividades que pueblan estos libros dirigidos a niños que cursan su educación básica; otros más denuncian la involución del conocimiento, parapetada en una visión reaccionaria de la ciencia; en tanto que otros se basan en la construcción del significado subyacente de un concepto que penetra profundamente la conciencia infantil. Unos se basan en los vigentes, producto de la reciente reforma educativa; otros, en los libros de generaciones pasadas, todos ellos autónomos entre sí, establecen vasos comunicantes que los llevan a conclusiones orientadas más hacia las sombras que hacia la luz, pues señalan las fehacientes carencias que prevalecen en ellos. Se encuentran en estos artículos, aquí y allá, frases del tipo: "el libro de texto gratuito es un instrumento de enseñanza a nivel nacional, cuya distribución es masiva. Por esta razón, es de suma importancia que sea un instrumento sólidamente diseñado y estructurado" o "Debemos seguir reflexionando sobre las repercusiones de un libro de texto único de aplicación a nivel nacional que exige un cuidado especial en su elaboración, que garantice una propuesta didáctica coherente y bien articulada". Frases que de tan repetidas a lo largo del tiempo, se han convertido en un negligente lugar común.

La organización de los artículos y su secuencia obedece a una lógica: ir de lo más intrínseco al estudiante, su lengua materna,4 en este caso el español, que permea además toda su vida afectiva e intelectual, vehículo natural para la enseñanza de todas las materias, vía de acceso a cualquier conocimiento escolarizado o espontáneo; a lo más extrínseco, pero que circunda su vida cotidiana, marcándole pautas de identidad y de convivencia social: la historia y el civismo. En medio de estas temáticas quedan las relativas al conocimiento de los cambios y fenómenos naturales que se dan, ya en el funcionamiento del medio ambiente, ya en el de su propio cuerpo, que se incorpora a los textos de ciencias naturales.

Una prueba evidente de la versatilidad de los LTG es el conjunto de autores que conforman esta sección, quienes detentan formas plurales de encarar los contenidos, metodologías y posturas analíticas y críticas que emanan o bien de su propia perspectiva y formación, o bien de las posturas teóricas sostenidas por sus instituciones, cuya trayectoria supondría, en principio, una agenda de acciones directas y decisivas en la política educativa de México: el Departamento de Investigaciones Educativas del Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (DIE–Cinvestav), el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) o la Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg).

En adelante, pergeño en este septeto de artículos, a partir de mi propio sentir, los puntos más sobresalientes que abordan sus autores con el único fin de estimular y despertar la curiosidad de los lectores y abrir un triálogo fructífero y propositivo a favor de una investigación más comprometida y eficiente en todos y cada uno de los terrenos de conocimientos que atañen a los LTG.

En el trabajo "El libro de texto gratuito en la actualidad: logros y retos de un programa cincuentenario", Tonatiuh Anzures nos ofrece una visión positiva y alentadora de los LTG, que a su parecer son parte de una exitosa y peculiar política pública —quizá la única que se mantenido transexenalmente, más allá de partidos políticos y luchas del poder. Toca aspectos medulares que han sido motivo de controversia y continúan pendientes en la propuesta de la Secretaría de Educación Pública: la unicidad de los LTG, que al paso del tiempo parecen irse abriendo hacia la perseguida participación de las editoriales privadas (como de hecho ya está sucediendo con los libros de secundaria). La urgente pero todavía fallida necesidad de abordar de manera más sólida y efectiva la diversidad étnica y lingüística de México que se contrapone a la ancestral idea de una nación unificada. En este sentido, el artículo de Natalia Vargas Escobar, como veremos más adelante, profundiza sobre el problema del concepto de nación, que se ha tejido con hilos de evidente ambigüedad en la historia mexicana.

Junto con los logros más relevantes de los LTG que Anzures destaca: hacer accesibles los servicios educativos, "contribuir a que los niños permanezcan en la escuela, y convertir la educación obligatoria en un derecho tangible", señala las rutas imprescindibles que hay que seguir para mantener su vitalidad: la producción de libros que atiendan con equidad y pertinencia a las poblaciones vulnerables y, muy especialmente, la necesidad imperiosa de propiciar estudios y análisis evaluativos que den cuenta del insoslayable impacto que estos libros tienen en la población estudiantil en particular, y en la sociedad , en general.

Al estudio de Anzures, le siguen dos artículos en torno a la eternamente fallida enseñanza del español.5 Glenda Lizárraga y Antonio Ray profundizan en dos temas permanentes y obligados en el debate: la enseñanza de la gramática y la promoción de la comprensión lectora. La gramática por su mal entendida pugna con la comunicación; la comprensión lectora, por el fracaso permanente en las evaluaciones nacionales e internacionales. En efecto, "Las clases de palabras en los libros de texto" es el tema que aborda Lizárraga del Colegio de Pedagogía de la UNAM. La autora explora en torno a la enseñanza de las clases de palabras —sustantivo, verbo, adjetivo, adverbio, preposición o conjunción, fundamentales en la organización sintáctica y semántica de la lengua— en los libros vigentes de primero, segundo, quinto y sexto grados de primaria. Tras una minuciosa descripción de la forma y funcionamiento de estas categorías lingüísticas, basada en la definición de gramáticas formales y funcionales, de corte tradicional o moderno, Lizárraga detecta la debilidad en el tratamiento de estos conceptos y por ende de la gramática; señalando además las deficiencias en su tratamiento —"se mezclan y confunden propiedades que no son privativas de uno solo"— y el notorio desequilibrio en la atención de estos aspectos gramaticales frente al espacio dedicado a la lectura y la escritura, las técnicas de estudio y la convivencia social, privilegiados, a todas luces, en las tendencias actuales marcadas por la reforma educativa que nos rige. Este desbalance "eleva la complejidad y no concreta el desarrollo completo de ninguno". El libro de español, por tanto, no constituye una herramienta idónea para su aprendizaje, y lo más peligroso aún, "puede conducir de manera más directa que otras materias, al fracaso escolar".

Con este estudio se pone de manifiesto que las cuatro reformas por las que han atravesado los LTG de español no han podido encontrar la forma de orquestar de manera armónica a la gramática, la lengua escrita y la comunicación, factores esenciales en un manejo exitoso y pleno del lenguaje humano, plasmado en cualesquiera lengua.

Pese a centrarse en la comprensión lectora, ámbito por excelencia del interés de los LTG,6 José Antonio Ray, del ITESO, no mejora la visión pesimista que ofrece Lizárraga. Los resultados que presenta en su artículo "Análisis de las demandas y mediaciones para la comprensión de textos expositivos en los libros de español y en los libros para el maestro de segundo, tercero y cuarto grados", de los LTG de español de 1993, no reportan avances sustantivos en su desarrollo.

Ray parte de dos ejes en su análisis: el de las funciones referencial e instrumental de los libros de texto analizados y del significado real de la comprensión lectora, que trasciende la alfabetización y el mero descifrado del código para insertarse, significativa y pertinentemente, en el contexto social que rodea al niño. Sobre estos ejes realiza un análisis pormenorizado de las actividades destinadas a la comprensión de textos expositivos dedicados a la información y a la explicación, cuyo fin último es que el niño logre establecer relaciones lógicas entre los conceptos y los fenómenos que aparecen en un texto. Los resultados arrojados en su estudio no son muy halagüeños, puesto que hay desfases evidentes en los objetivos de libros del maestro y del niño. Hay además una visible escasez y poca variedad en los tipos de ejercicios destinados a fortalecer la comprensión lectora; aunque el manejo de estrategias es correcto, no hay progresión adecuada en la dificultad de los textos. Todo ello se reduce a una única conclusión: las carencias encontradas exigen una mayor investigación que propicien una auténtica comprensión de los textos, de cualquier naturaleza que éstos sean, a los que están expuestos los niños en su formación básica; a riesgo de seguir repitiendo los vicios de la memorización y la falta de sentido hasta el momento insuperables.

María Teresa Guerra y Dulce María López, del Cinvestav (unidad Monterrey), desde una postura eminentemente constructivista en "Las actividades incluidas en el libro de texto para la enseñanza de las ciencias naturales en sexto grado de primaria: análisis de objetivos, procedimientos y potencial para promover el aprendizaje" siguen la misma línea de investigación que Antonio Ray, tomando las actividades —parte sustantiva de los LTG— como punto de partida de su análisis pues son reflejo fiel del programa y de las metas que les subyacen. Entre los hallazgos que realizan las autoras en su estudio está la evidencia de que la "detección de ideas, desarrollo de técnicas e indagación", marcados explícitamente como objetivos del libro, "tienen una presencia mínima, casi insignificante en las actividades de aprendizaje", debido a que la tendencia prioritaria sigue siendo la búsqueda de información en detrimento de la construcción de aprendizaje de conocimientos científicos sólidos. A partir de varias de las deficiencias encontradas, Guerra y López proponen con gran asertividad salidas posibles para lograr la construcción activa y significativa del conocimiento de los estudiantes, en concreto: modificación, adaptación y revisión de las actividades para incorporar el desarrollo sistemático de técnicas de indagación que propicien la observación, la elaboración de hipótesis, la predicción, la investigación sistemática y la derivación de conclusiones. Todas ellas como una puesta en juego del pensamiento científico de los estudiantes.

Daniel Hernández Rosete y Laura Echavarría, del DIE–Cinvestav, junto con Javier Flores Facultad de Medicina de la UNAM, continúan sobre la misma línea del libro de ciencias naturales de sexto de primaria, pero enfocando su atención en tres temas fundamentales para ese delicado momento de transición a la adolescencia por el que atraviesan los estudiantes: sida, sexualidad y embarazo. Con base en un fuerte sustento teórico, estos autores, en "Sin pecado concebido: sida y embarazo en el libro de sexto de ciencias naturales", hacen un severo y meticuloso análisis de la versión de 2009 de este libro. Se centran en las serias consecuencias que el manejo inexacto de la información acerca de esta temática trae consigo. Su argumentación gira alrededor de dos puntos trasgredidos de distinta naturaleza pero igualmente peligrosos y amenazantes para la libertad de expresión, en general, y para el conocimiento preciso y científico de fenómenos naturales relacionados con la sexualidad. Se atenta, por un lado, contra el carácter laico de la educación pues hay una explícita violación constitucional, al tratar la sexualidad a partir de puntos de vista teológicos; por el otro, se crea un problema de carácter ético pues al ocultar o tergiversar la información objetiva se crea un pernicioso aumento en la proporción de los embarazos adolescentes y las nuevas infecciones de tipo viral incurables. Es un hecho que la información así tratada representa una nociva involución en el conocimiento objetivo y científico de los estudiantes, que atañe directamente a su bienestar emocional y físico. Un enorme reto para la política educativa será remontar lo más pronto posible la forma de encarar estas temáticas sin sesgos ideológicos ni moralistas.

Los últimos dos trabajos que cierran esta sección incursionan en dos temas de gran impacto en la sociedad mexicana: la formación de una conciencia nacional escindida y la visión ambigua sobre los pueblos indios en los libros de historia y de civismo de varias generaciones. Así, Natalia Vargas Escobar, de FLACSO, en "La historia de México en los libros de texto gratuitos como evidencia de las transformaciones en los modelos de integración nacional" trabaja en torno al concepto de nación en tres libros de texto gratuitos de historia pertenecientes a momentos distintos en las que la construcción de la identidad mexicana se da entre los parámetros del nacionalismo y la modernización. Por su parte, Lourdes C. Pacheco, María del Refugio Navarro y Laura Cayeros, de la UAN, ponen el dedo en la llaga sobre el problema del sui generis indigenismo mexicano en "Los pueblos indios en los libros de texto gratuitos" al comprobar cómo se enmascaran sutil pero efectivamente la discriminación y el relego de los indígenas en los LTG de historia y de formación cívica y ética de 2002 y de 2009. La paradoja se hace evidente: ¿Pueblos de indios en una nación unificada?

Natalia Vargas teje su argumentación con la categoría nación, asociada con los sistemas de representaciones, símbolos y valores políticos del Estado que emergen de la versión oficial que detentan los libros de historia analizados. Versión moldeable según el momento histórico, político y social que se narra. Su objetivo primordial es detectar las semejanzas y diferencias que se han dado alrededor de la idea de nación en estos libros. Buscan pues, descubrir los caminos "contenciosos" que ha seguido el Estado para dirigir solapada o abiertamente "la construcción de lo nacional, la producción ciudadanos, el territorio compartido" y del pasado y la memoria histórica: "qué es importante recordar y qué no lo es"; así como la conformación de modelos para el futuro. Peligrosos vericuetos por donde transitan las moldeables mentes infantiles que forjan sus ideas a partir de una información manipulada y tendenciosa. Sobre esta delgada cuerda de paradojas y contradicciones caminan Pacheco, Navarro y Cayeros, centrando el foco de su atención en el conflicto subyacente entre la noción de "patria homogénea" en contraposición al de "patria diversa" que se ofrece en los libros de historia y de civismo al hacer alusión a los pueblos indios y a sus habitantes.

Mostrar una patria homogénea es el móvil al crear "una historia común para los mexicanos, un sentimiento cívico y un deber hacia la patria": todo ello encaminado a lograr la unidad nacional de ahí que sólo haya dos salidas en estos libros para los indígenas, o se folclorizan o se tratan como parte de un pasado tan ideal como lejano, pero la realidad es que están totalmente ausentes de los procesos sociales que configuraron al México contemporáneo. Así las cosas, la diversidad de la sociedad mexicana sigue siendo un discurso mistificador reproducido en la misma Constitución. La verdad es que la imagen de México que se plasma en los contenidos de libros de texto es la de una sociedad mestiza en donde los indígenas terminan siendo invisibles y excluidos, ya que se les considera como recipientes pasivos de la cultura dominante. A todas luces, esta concepción entraña un peligro inminente en la conformación infantil del concepto de identidad nacional, que no sólo no es falso sino erróneo al favorecer la construcción de relaciones asimétricas unidireccionales y la invisibilidad de la alteridad. Estos libros, por tanto, no contribuyen en absoluto a la formación de una conciencia veraz de la realidad pluricultural del país; por el contrario, favorecen un confuso artilugio de binomios cuyo resultado final es la legitimación de múltiples paradojas: paternalismo, lástima frente a aversión o rechazo, nación una y diversa, pasado indígena glorioso, presente miserable.

Hasta aquí mis reflexiones. Espero haber alcanzado mi objetivo, y espero también que, al igual que en el septiminio musical, los siete artículos aquí presentados resuenen —suave o estruendosamente— en la conciencia y en el interés de los investigadores relacionados con la educación, sea cual fuere su campo de especialidad, su postura teórica y el método seguido. Es un hecho: mientras los LTG sean los encargados de llevar el conocimiento a nivel nacional y mientras estén dentro de las altas expectativas de mejoría social que generan, requieren, necesitan, deben ser estudiados, analizados, criticados con rigor y con seriedad, a riesgo de seguir oyendo con escepticismo, indiferencia o enorme indignación que los niños de México salen en los lugares más bajos de las evaluaciones internacionales y nacionales.

¿Dónde queda, entonces, el conocimiento esperanzador, liberador, que presagiaba hace cincuenta años Torres Bodet?

 

Referencias

Barriga Villanueva, Rebeca (2010). "Una hidra de siete cabezas y más. La enseñanza del Español en el siglo XX mexicano", en R. Barriga Villanueva y Pedro Martín Butragueño (dirs.), Historia sociolinguística de México, vol. 2, Ciudad de México: El Colegio de México, pp. 1095–1194.         [ Links ]

Carrasco Altamirano, Alma; López Bonilla, Guadalupe y Peredo Merlo, Alicia (2008). La lectura desde el currículo de educación básica y media superior en México. Comparición curricular en Colombia, California y Finlandia, Guadalajara, Jalisco: Editorial Universitaria.         [ Links ]

Ferreiro, Emilia y Margarita Gómez Palacios (comps.) (1972). Nuevas perspectivas sobre los procesos de lectura y escritura, Ciudad de México: Siglo XXI Editores.         [ Links ]

Moliner, María (2000). Diccionario de uso del español, Madrid: Gredos.         [ Links ]

Moreno de Alba, José G. (coord.) (2009). Pasado y presente de la enseñanza del español en México, Ciudad de México: Universidad Nacional Autónoma de México.         [ Links ]

Torres Bodet, Jaime (1981). "La tierra prometida", en Memorias, Ciudad de México: Porrúa, pp. 253–501 [1a ed. 1968]         [ Links ].

Villa Lever, Lorenza (2009). Cincuenta años de la Comisión Nacional de Libros de texto Gratuitos: cambios y permanencias en la educación, Ciudad de México: Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos.         [ Links ]

 

Notas

1 Agradezco profundamente la paciente, serena y sabia presencia, a lo largo de la preparación de este número temático, de Elsa Naccarella, editora de la Revista Mexicana de Investigación Educativa. A los colaboradores de este número —todos—, mi reconocimiento por su entusiasta respuesta; sus trabajos no sólo me nutrieron sino que avivaron en mí el interés por un tema inagotable, fascinante, urgente de atender. Reconscientizarme sobre la principal asignatura pendiente entre las muchas del currículum escolar: investigar con profundidad científica y metodológica los LTG, en toda su compleja dimensión: contenidos, aprendizaje, enseñanza, maestros, niños, padres. Para los dictaminadores, mi respeto por su trabajo; dictaminar no es una tarea fácil, pero cuando se hace con compromiso y seriedad, queda una incuestionable sensación de justicia. A todos ustedes mis reiteradas gracias por el diálogo directo o silencioso que establecieron conmigo. Fue, en verdad, para mí una valiosa experiencia humana e intelectual.

2 Lo más notable es que esta insistencia en la "incapacidad para impulsar y formar grupos de investigación sobre los libros de texto" (Villa Lever, 2009:20) se queda varada en la mera denuncia, los pasos que se han dado hasta ahora para superarla son absurdamente insuficientes en un país con las ingentes necesidades educativas de México.

3 El foco de todos estos trabajos se dirige sólo a una parte del binomio por definición inseparable que se constituye en el proceso de construcción del conocimiento: aprendizaje–enseñanza. Quede, pues, como compromiso, analizar a fondo esa otra parte imprescindible para entender en su totalidad el fenómeno el aprendizaje en los niños: ¿Cómo ven, trabajan, interpretan y manipulan los contenidos de sus LTG?

4 Por desgracia, en este número no contamos con ningún artículo que analice la problemática de los libros de texto gratuitos en lenguas indígenas que, en principio, llenaría el lesivo vacío de la enseñanza de las otras lenguas maternas con las que convive el español en México.

5 Sobre esta historia sin fin remito a las lecturas de Barriga Villanueva (2010) y de Moreno de Alba (2009), en ambos textos se sigue la pista diacrónica y sincrónica de la indiscutiblemente tortuosa y fallida enseñanza del español en México.

6 Sin la menor duda, la lengua escrita desdoblada en sus dos facetas, escritura y la lectura, ha ocupado el centro toral en la enseñanza del español a lo largo de la historia de la educación en México. Sugiero la lectura del clásico libro de Ferreiro y Gómez Palacio (1972), y del más reciente de Carrasco, López Bonilla y Peredo (2008), como punto de partida indispensable para comprender este aspecto primordial de la enseñanza del español.