SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.47 número187Cuba, desarrollo, dependencia y heterogeneidad estructuralDesigualdad salarial y cambio tecnológico en la Frontera Norte de México índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • No hay artículos similaresSimilares en SciELO

Compartir


Problemas del desarrollo

versión impresa ISSN 0301-7036

Prob. Des vol.47 no.187 México oct./dic. 2016

 

Artículos

Refinación de petróleo en México y perspectiva de la Reforma Energética

Raffinage de pétrole au Mexique et perspective de la Réforme Énergétique

Refinamento de petróleo no México e perspectiva da Reforma Enegética

墨西哥炼油及能源改革前景

Daniel Romo1 

1Instituto Politécnico Nacional, México. Correo electrónico: dromor@ipn.mx

Resumen:

El presente trabajo analiza las condiciones de la industria de la refinación en México y los factores que enmarcan su relanzamiento en el contexto de la Reforma Energética de 2013. Para ello, se identificaran los principales retos que las empresas de refinación en el mundo deben atender para permanecer en el mercado, evaluando el caso particular de Estados Unidos y Canadá. De igual manera, se realizará un diagnóstico sobre la refinación en México, para identificar sus principales determinantes, para finalmente, llevar a cabo un análisis de sus perspectivas, considerando el rol de la iniciativa privada en el mercado abierto y de Petróleos Mexicanos (Pemex), como comodín en las áreas en donde las compañías privadas no participen.

Palabras clave: petróleo; refinación; Reforma Energética; mercado mundial; consumo energético; inversiones

Résumé:

Ce travail analyse les conditions de l’industrie du raffinage au Mexique et les facteurs qui encadrent sa relance dans le contexte de la Réforme énergétique de 2013. A cette fin, y sont identifiés les principaux défis auxquels les entreprises de raffinage dans le monde doivent répondre pour rester sur le marché, évaluant le cas particulier des États-Unis et du Canada. De la même manière, il est établi un diagnostic sur le raffinage au Mexique, pour identifier ses principaux déterminants, et pour finalement mener à bien une analyse de ses perspectives, en prenant en compte le rôle de l’initiative privée dans le marché ouvert et de Petróleos Mexicanos (Pemex) comme joker dans les domaines où les compagnies privées ne participent pas.

Mots clés: pétrole; raffinage; Réforme Énergétique; marché mondial; consommation énergétique; investissements

Resumo:

O presente trabalho analisa as condições da indústria de refinamento no México e os fatores que emolduram seu relançamento no contexto da Reforma Energética de 2013. Para isso, se identificam os principais desafios que as empresas de refinamento no mundo devem atender para permanecer no mercado, avaliando o caso particular dos Estados Unidos e do Canadá. Da mesma forma, se realiza um disgnotico sobre o refinamento no Mexico, para identificar seus principais determinantes, para, finalmente, se levar a cabo uma análise das suas perspectivas, considerando o papel da iniciativa privada no mercado aberto de Petróleos Mexicanos (Pemex), como coringa nas áreas onde as companhias privadas não participem.

Palavras-chave: petróleo; refinamento; Reforma Energética; mercado mundial; consumo energético; inversões

摘要:

本文分析墨西哥炼油行业的条件以及在2013年能源改革背景下该行业重新起航的因素.本文以美国和加拿大为例, 指出了国际炼油企业想要在市场上站稳脚跟应该注意的主要挑战.此外, 本文将对墨西哥炼油业进行剖析, 探求其决定因素, 并分析其未来前景.在分析中我们将考虑私营企业在开放市场中的角色以及在私企没有涉足的领域中墨西哥国家石油公司的角色.

关键词: 石油; 炼油; 能源改革; 世界市场; 能源消费; 投资

Clasificación JEL: O13, Q41, Q43, Q48.

Introducción

Al cierre de 2013, el mercado de los refinados mostraba contrastes. Por un lado, existía un adecuado abasto al mercado interno de productos pesados y excesivos volúmenes de combustóleo. Por el otro, el mercado de las gasolinas y diésel no era satisfecho con producción de Petróleos Mexicanos (Pemex). La posibilidad de realizar ampliaciones de infraestructura se había limitado, pues el proyecto de la nueva refinería en Tula, Hidalgo, estaba en duda y lo que se planeaba era la reconfiguración de las unidades de Tula, Salamanca y Salina Cruz. Esta situación limitaba la capacidad de oferta de Pemex en los siguientes años y ponía en manos de las importaciones la posibilidad de abastecer el mercado interno.

En ese contexto, se da paso a la apertura de la industria de la refinación, que tiene como objeto su relanzamiento. Sin embargo, ello está sujeto a un conjunto de retos que son tema de análisis en este trabajo, y que serán fundamentales en el comportamiento de esa industria en los años por venir. El documento aquí elaborado parte de un primer apartado de consideraciones generales sobre la industria de la refinación mundial, para después en un segundo, estudiar su desempeño en el mercado de Estados Unidos y Canadá, tomando en cuenta que más de las empresas que tienen o pueden tener relación de negocios en México, realizan operaciones también en esas naciones. En un tercer apartado, se presenta el diagnóstico realizado sobre la refinación en el país, con base en el uso de herramientas de análisis industrial a lo largo de su cadena de valor para, finalmente, identificar los principales retos por enfrentar en el nuevo escenario de un mercado abierto a la competencia.

La industria de la refinación en el mundo

La industria de la refinación es estratégica para la economía, ya que brinda la oportunidad de añadir valor al petróleo. Sus destilados son base de abastecimiento de un sinnúmero de actividades que realiza el ser humano, entre las que sobresale el transporte, la generación de electricidad y las actividades que demandan calor en sus procesos.

En general, la industria de la refinación es intensiva en capital, en donde el tamaño y complejidad tecnológica, junto con el costo salarial y las regulaciones ambientales, son relevantes para su viabilidad. Esta industria está constituida por un conjunto de grandes plantas de producción continua, en las que el petróleo crudo es separado en diferentes fracciones; por ejemplo, el aceite es procesado física y químicamente para elaborar productos terminados, que van desde los muy livianos –como el gas licuado del petróleo– hasta los más pesados –como los asfaltos o el coque de petróleo–. La industria de la refinación también comprende el transporte y almacenamiento de los productos elaborados, así como su entrega a los consumidores a través de sus puntos de distribución.

Ante las condiciones de mercado, la industria de la refinación ha enfrentado distintos momentos como un exceso de capacidad de producción a finales de los años ochenta y principios de los años noventa o el colapso de los márgenes de ganancia en los primeros años del decenio pasado.

En general, la industria de la refinación internacional continúa reinventándose, ya sea ampliando su capacidad, renovándola y/o actualizándola, a fin de elevar su vida útil y competitividad, con procesos más enfocados a productos de mayor valor agregado, como la gasolina y el diésel, y limitando la elaboración de derivados pesados; empleando tecnologías flexibles para el procesamiento del petróleo crudo ante los problemas de su disposición en las refinerías y la volatilidad en su precio.

Ha enfrentado también, márgenes de refinación estrechos y volátiles que han motivado una mayor eficiencia operativa, la instrumentación de acciones para la optimización de la energía empleada, la automatización de procesos y la contratación de personal calificado, entre otras medidas; se ha enfocado a ofertar el tipo de derivados de petróleo que demanda el mercado: más limpios, eficientes y con los estándares de calidad requeridos; a adaptarse a la tendencia de coexistir con los combustibles sustitutos,2 como el gas natural en Estados Unidos; a adoptar las normas ambientales en sus procesos, que en algunos casos representan inversiones poco rentables; a elaborar derivados de mejor calidad en su combustión, bien a través de la incorporación de mejoras tecnológicas como es el caso de gasolina con alta entalpia de evaporación que permite mejorar su eficiencia al enfriar la mezcla de combustible durante el proceso de inyección, o simplemente a través de la mezcla de sus productos con líquidos obtenidos de fuentes renovables, como el etanol.

Asimismo, ante los retornos de largo plazo, las compañías refinadoras han buscado esquemas de acceso a financiamiento acudiendo a los mercados de valores o préstamos bancarios, pero también capitalizando sus beneficios derivados del periodo de altos precios del petróleo, como ocurrió entre 2004 y finales de 2014.

En particular, se han instrumentado estrategias para mejorar la presencia de las compañías de refinación en el mercado. En este punto, destacan las petroleras internacionales, que además de obtener importantes beneficios del negocio de la refinación, poseen robustos sistemas de procesamiento, almacenamiento y transporte de petrolíferos e incluso, en algunos casos, cuentan con una integración en sus actividades de upstream o bien se enfocan solo en la refinación.

El negocio de la refinación es operado en el mundo desde criterios de libre mercado hasta en los que los gobiernos intervienen de manera fundamental. En este último caso, ocurre que algunas unidades operan con baja o nula rentabilidad.

Al cierre de 2014, la demanda total de derivados del petróleo llegó a 92 millones de barriles por día (mmbd) de los cuales 49% correspondió a naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), quienes mostraron una tendencia decreciente de casi 3 mbd desde el 2008 por efecto de la sacudida económica, siendo el consumo de combustóleo el que registró un mayor ajuste. En cambio en las naciones no OCDE, la demanda de productos petrolíferos se ha robustecido (véase cuadro 1).

Fuente: BP (2015).

Cuadro 1. Demanda de productos petrolíferos en el mundo 1980 y 2014. Millones de barriles por día 

Por otro lado, la capacidad de refinación en el mundo hacia el cierre de 2014 fue superior a la demanda de productos petrolíferos y se ubicó en 96.5 mbd,3 22% por arriba de la existente en 1980, siendo los países no OCDE los que mayor incremento registraron. Sobresale la región Asia-Pacífico y la tendencia de naciones del Medio Oriente por añadir valor a su crudo, y que mayor adición de capacidad instalada han logrado. Esto contrastó con Europa en donde dicha capacidad se redujo en 4.5 mmbd entre 2008 y mediados de 2014 (IEA, 2014).

Entre 1980 y 2014, la capacidad de refinación en Norteamérica se redujo al igual que su contribución al total mundial (véase cuadro 2). Al cierre de 2014, fue de 21.3 mmbd, de los cuales Estados Unidos contaba con 84%, Canadá 9.2% y México con el 6.8% restante. El volumen neto de petróleo importado en esa región acumuló un poco más de 4.6 mmbd, básicamente por las compras al exterior de Estados Unidos, que gracias a sus excedentes propició que la región sea una exportadora neta de petrolíferos.

Fuente: elaborado con datos de BP (2015).

Cuadro 2. Capacidad de destilación primaria mundial. Miles de barriles por día 

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) estima que más de 9 mmbd de capacidad de destilación primaria será incorporada entre 2014-2019, de los que más del 92% será de actualizaciones y ampliaciones de las plantas existentes y el restante 8% de nueva capacidad, siendo la región asiática la de mayor dinamismo. Las inversiones en la industria de la refinación en el mundo podrían llegar a 102.1 mmbd en el 2020 (IEA, 2015), para ello las empresas enfrentan el reto de evaluar el modelo de operación elegido y su nivel de integración, particularmente en Norteamérica y Europa Occidental (Atkearney, 2012).

En los próximos años, la industria de la refinación internacional continuará incorporando avances tecnológicos, en particular propiciando procesos más eficientes con flexibilidad para producir derivados y ahorradores de energía, un mayor acoplamiento con las plantas petroquímicas y evitando las emisiones gases de efecto invernadero; teniendo como marco de referencia una mejor eficiencia en el consumo energético, destacándose el sector automotriz que espera alcanzar un rendimiento de alrededor de 20 km/litro hacia el año 2025 (The White House, 2012).

Empero un factor crucial en el futuro de la refinación está asociada a los cambios en las decisiones de inversión derivadas del comportamiento en los precios internacionales del petróleo.

Estados Unidos

Durante 2014, Estados Unidos consumió un promedio de 19.0 mmbd, continuando con una tendencia decreciente desde inicios de la presente década, sobre todo en petrolíferos ligeros (gasolina y diésel). Los precios de esos productos se determinan por las condiciones de mercado que llevan a las empresas a operar bajo criterios de eficiencia.

Al cierre de 2014, Estados Unidos contaba con 142 refinerías, lo que representó una reducción de 53% con relación al año 1982, de las cuales 139 estaban operando y tres no. El número de refinerías se redujo, en virtud de su obsolescencia tecnológica y pérdida de rentabilidad, pero la capacidad de refinación operable se incrementó en 13.4%, lo que se reflejó en un alza en la productividad promedio por refinería en más del doble.4 En particular, se incrementó la capacidad de las plantas de coquización –al triple con relación a 1980–, la de desulfuración y la producción de diésel.5 Aunque no se han construido grandes refinerías desde la década de los setenta, se han incorporado algunas plantas nuevas de reducida capacidad.6

La capacidad instalada llegó a 17.8 mmbd, correspondiendo en su mayoría a refinerías que procesaron menos de 100 mil barriles diarios (mbd) y una cuarta a capacidades superiores a 250 mbd. La estructura de mercado de la refinación en Estados Unidos ha sido resultado de un proceso de fusiones y adquisiciones,7 lo que se perfila como un tipo de competencia monopolística. Tan sólo ExxonMobil controla el 10% de la capacidad total de refinación y las cinco empresas líderes acumulan el 43% de dicha capacidad (Chesnes, 2015).

La operación de las refinerías ha tendido a mejorar a través del tiempo, logrado optimizar sus tiempos de producción con los de paro por mantenimiento e incrementado su capacidad de utilización, la cual llegó a promediar casi 89% entre 2004 y 2014. A la estrategia de mejora operativa, se ha aunado el disponer de crudo ligero a menor precio,8 pero se preserva la necesidad de importar petróleo pesado para abastecer las refinerías de la costa del Golfo de México, en donde existe un mercado más articulado en crudo y petrolíferos.

Aunque Estados Unidos es un país comprador neto de petróleo que ya puede venderlo al exterior,9 la importación de productos derivados del petróleo al interior ha mostrado una tendencia a la baja, pasando de un máximo de 3.5 mmbd en 2005 a 1.9 mmbd en 2014, siendo sus principales países proveedores: Canadá (26.6%) y Rusia (16.4%). Por el contrario, las exportaciones de esos productos pasaron de 0.855 mmbd en 1995 a 3.8 mmbd en 2014, siendo el principal destino Centro y Sudamérica (34%), Europa (22%), México (16%), Canadá (8%), África (4%) y Medio Oriente (2%).

Una de las potencialidades del desarrollo de la refinación en Estados Unidos, y del intercambio con el exterior, ha sido la existencia de infraestructura para su transporte.10 Algunas refinerías estadounidenses capitalizan el acceder al crudo ligero extraído cerca de sus instalaciones como una ventaja competitiva, sobretodo en el mezclado del petróleo a procesar.

Canadá

En Canadá, la industria de la refinación es un importante contribuyente de la economía, pues aportó alrededor del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2013 y empleó más de 18 mil personas con salarios competitivos (Canadian Fuels Association, 2014). Desde 1970, el país ha enfrentado un proceso de reestructuración, que le ha llevado a cerrar más de 20 refinerías, ampliado y actualizado otras, pero no ha construido una nueva desde 1984. Al cierre de 2014, contaba con 15 refinerías con una capacidad instalada de 1.9 mmbd. Algunas plantas tienen una antigüedad de más tres décadas y producen un elevado porcentaje de combustóleo (20% del total de los productos elaborados), lo que les lleva a registrar baja eficiencia. Está en proceso de construcción una refinería en Sturgeon County en Edmonton,11 que se espera opere a partir de 2017, siendo una de sus características que capturará Bióxido de Carbono (CO2), que se inyectará en campos petroleros.

El grueso de la oferta de petrolíferos es realizado por tres compañías (Shell, PetroCanada, y Imperial Oil) y un puñado de empresas regionales (Irving Oil, Ultramar, Suncor Energy, Federated Co-op, Husky y Chevron), la mayoría de propiedad canadiense y estadounidense. Cuenta con plantas que usan petróleo como insumo para elaborar asfáltenos, plantas petroquímicas y las denominadas upgraders, que además de transformar crudo pesado en ligero, producen diésel. Con pequeñas excepciones, los productos terminados son distribuidos por las propias compañías.

Canadá es un país exportador neto de petróleo,12 y sus importaciones de petrolíferos representan alrededor del 12% de su consumo, en su mayoría de Estados Unidos (Natural Resources Canada, 2014), sobre todo por razones de logística, pues dispone de excedentes en el Este y faltantes en el Oeste del país.13

El petróleo procesado corresponde en buena parte a crudo ligero, empero también al sintético obtenido de las arenas bituminosas, el cual es vulnerable a la baja en los precios del petróleo, pues afronta costos de producción de al menos 40 dólares por barril. Al ser uno de los principales países productores de automóviles en el mundo, la industria de la refinación canadiense ha estado centrada en la calidad de los combustibles, en particular en la reducción en los niveles de azufre en la gasolina (90%) y en el diésel (97%). También se están empleando energías alternativas, pues las gasolinas contienen alrededor del 5% y el diésel el 2% de biocombustibles (Canadian Fuels Association, 2015).

El desempeño de la refinación en México

La industria de la refinación en México ha sido pieza fundamental en el crecimiento de la economía, pues ha suministrado de manera oportuna los combustibles e insumos, principalmente al sector transporte. Por su desarrollo alcanzado, Pemex se ubicó dentro de las primeras 15 compañías con capacidad de refinación en el mundo registradas en 2014. La subsidiaria de Pemex que llevaba la operación de la refinación era Pemex Refinación (PR), pero a partir de noviembre de 2015 se integró a Pemex Transformación.

Luego de su impulso hasta la época del boom petrolero, que la llevó a lograr avances tecnológicos a través del Instituto Mexicano del Petróleo transcendiendo fronteras con productos como el proceso DEMEX, la refinación en México enfrentó la falta de recursos de inversión para su actualización y crecimiento desde la década de los ochenta, sobre todo desde que la política petrolera se centró en el desarrollo del macro yacimiento Cantarell.

El promedio medio anual de inversión ascendió a 0.71 miles de millones de dólares (MMMD) entre 1991 y 1999. Ello derivó en insuficiente mantenimiento, limitación para incorporar tecnología, mejoras operativas y en no aumentar la capacidad instalada. Además, se cerraron las unidades de Azcapotzalco, Poza Rica y Reynosa a inicios de los años noventa.

El programa de reconfiguración del Sistema Nacional de Refinación (SNR) fue autorizado a fines de los años noventa y contempló construir nuevas plantas de proceso, su ampliación y modernización. Los montos de inversión se elevaron a cerca de 2 MMMD en promedio anual entre 2000 y 2001, para desarrollar trabajos en las refinerías de Cadereyta y Madero y luego reducirse a 0.66 MMMD entre 2002 y 2005. Fue a partir de 2006 cuando de nuevo se le inyectaron recursos, llegando a promediar 1.9 MMMD por año hasta el 2014, resaltando los proyectos de Calidad de Combustibles y la reconfiguración de Minatitlán (véase cuadro 3). Así, las refinerías de Cadereyta, Madero y Minatitlán culminaron su reconfiguración y aumentaron el volumen procesado de petróleo crudo pesado en 15.0, 11.0 y 122.9%, respectivamente, y la producción de combustóleo disminuyó en 48.6, 64.9 y 69.4% (ASF, 2014).

Nota: TAR. Terminal de Almacenamiento y Reparto.

Fuente: Pemex F-20.

Cuadro 3. Inversiones en refinación, 2006-2014. Millones de dólares 

Al cierre de 2014, Pemex contaba con seis unidades en el SNR con una capacidad instalada de procesamiento de 1.6 mmbd, sólo 2.8% por arriba de la que contaba en el año 2000, pero 5% debajo de la registrada en 1990.14 Además mantenía el 50% de la participación accionaria de Deer Park, que es operada por Royal Dutch Shell, y que controla la otra mitad de la propiedad.

La estrategia del manejo de la refinación, que ha implicado no construir una nueva unidad desde 1979, ha llevado a colocar el crudo extraído en el exterior, en lugar de procesarlo, siendo la costa del Golfo estadounidense uno de sus principales destinos y donde se adquiere una parte importante de los petrolíferos importados.

En general, el panorama mostrado de la refinación en el país denota una situación compleja, derivado de su dependencia de las finanzas públicas15 y de un conjunto de factores ligados a su desarrollo a lo largo de toda su cadena de valor a través del tiempo, siendo los más relevantes:

  • Los tipos de petróleo crudo suministrado por Pemex Exploración y Producción (PEP) no cumplen con las consideraciones técnicas requeridas por la configuración de las refinerías, que fueron diseñadas para procesar crudos ligeros, lo que deriva en dificultades para alimentarlas con la mezcla de crudo adecuada.16 A lo que se añade que los precios del crudo adquirido a Pemex PEP son a referencia internacional, lo que limita las ventajas relativas que puede tener una empresa integrada.

  • En la operación de las refinerías existen problemas que limitan su rentabilidad, tales como: bajo nivel de utilización de su capacidad instalada, debido a los paros no programados y problemas técnicos,17 que contrastó con el de los países vecinos de Norteamérica y con otras naciones asiáticas (véase gráfica 1). Esto ha llevado a disminuir el volumen de crudo procesado en el SNR, y por ende, el de los productos refinados; registran elevados índices de consumo de energía,18 que se reducirán parcialmente con la entrada de los proyectos de cogeneración en las refinería de Salina Cruz, Tula y Cadereyta;19 experimentan falta de actualización tecnológica de los equipos y procesos utilizados, que limita su capacidad para procesar calidades de crudo con alto contenido de azufre y metales, como el que se dispone en el país; registran limitados rendimientos de productos de alto valor de mercado y una producción excedente de combustóleo, que no puede ser colocado en el mercado nacional por problemas de calidad y por la tendencia a emplear gas natural en la generación de electricidad en vez de ese combustible.

Fuente: BP.

Gráfica 1. Utilización de la capacidad instalada en naciones seleccionadas 

  • A pesar del programa de combustibles limpios, pr no ha logrado cumplir con las metas determinadas en el NOM 086,20 debido a que no cuenta con los recursos financieros para disponer de la infraestructura para ello, lo cual redunda en una pérdida de competitividad de los combustibles elaborados en el mercado de Norteamérica. A lo anterior se le añaden retos que el gobierno ha comprometido en materia de cambio climático21y que afronta con el denominado Plan de Acción Climática.

  • A nivel gerencial, se presentan dificultades en la implementación de los programas y las estrategias instrumentadas que propicien una mejora operativa, tal como aconteció con el Programa de Mejoramiento del Desempeño Operativo (PMDO) después de la reforma energética de año 2008;