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Veterinaria México

versión impresa ISSN 0301-5092

Vet. Méx vol.41 no.4 México oct./dic. 2010

 

Notas de investigación

 

Tumor venéreo transmisible con metástasis a un hemangioma esplénico en una perra

 

Transmissible venereal tumor with metastasis to a spleen hemangioma in a bitch

 

Rafael Ramírez Romero* José Antonio García de Jalón Ciércoles** Alicia Magdalena Nevárez Garza* Luis Edgar Rodríguez Tovar*

 

* Departamento de Patología, Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, Campus de Ciencias Agropecuarias, Universidad Autónoma de Nuevo León, Av. Francisco Villa s/n, Ex–Hacienda El Canadá, General Escobedo, 66050, Nuevo León, Monterrey, México.

** Departamento de Patología Animal, Facultad de Veterinaria, Universidad de Zaragoza, C. Miguel Servet 177, 50013 Zaragoza, España.

 

Correspondencia:
Luis Edgar Rodríguez Tovar,
Teléfono: (81) 13 40 43 90, extensión 3612,
Correo electrónico: ledgart@hotmail.com

 

Recibido el 1 de marzo de 2010
Aceptado el 20 de septiembre de 2010.

 

Abstract

This report describes a case of transmissible venereal tumor (TVT) with metástasis to spleen in areas previously affected with a hemangioma in an adult mongrel stray bitch. In addition, the animal had seborrheic dermatitis associated with demodicosis, suggesting a deficient immune response. In Mexico, TVT is a common entity; however, metastases to internal organs are extremely rare. This is the first report of metastasis of TVT to an internal organ with a previous established tumour.

Key words: Transmissible venereal tumour, TVT, Metastasis, Hemangioma.

 

Resumen

Este informe describe un caso del tumor venéreo transmisible (TVT) con metástasis en bazo y en áreas previamente afectadas con hemangioma en una perra adulta mestiza. Además, el animal tenía dermatitis seborreica asociada con dermodicosis, la cual sugería una respuesta inmune deficiente. En México, el TVT canino es una entidad común; sin embargo, las metástasis a los órganos internos son extremadamente raras. Este es el primer informe de metástasis de TVT a un órgano interno con un tumor previamente establecido.

Palabras clave: Tumor venéreo transmisible, TVT, Metástasis, Hemangioma.

 

Introducción

El tumor venéreo transmisible canino (TVT) se considera inusual en varios aspectos; primero, porque las células neoplásicas son genéticamente distintas a las del huésped, ya que contienen 59 cromosomas en lugar de los 78 naturalmente presentes en las células somáticas del perro y, también porque es transmitido por la implantación de las células neoplásicas.1 El TVT es notable, ya que es el único tumor que puede ser trasplantado dentro de individuos de la misma especie e incluso a miembros de la familia canina, tales como zorros, coyotes y lobos.2 En investigaciones recientes donde se emplearon varios marcadores genéticos, se concluyó que el agente infeccioso del TVT canino es la misma célula cancerosa y que el tumor es clonal en su origen.3 De hecho, se considera que una célula somática se desarrolló como un parásito transmisible.3 Las células de TVT comparten un inmunofenotipo con los histiocitos, lo cual fue interpretado originalmente como un rastro de su probable origen celular; sin embargo, evidencias recientes indican que las células de TVT son leucocitos no maduros con linaje mieloide.1,4

El TVT canino tiene una distribución errática en todo el mundo. Se le considera una entidad endémica en Puerto Rico, mientras que en las islas británicas no se le ha reconocido. En Estados Unidos de América existen ambas distribuciones, es decir, hay áreas en las cuales TVT se observa con frecuencia mientras que en otros sitios se registran muy pocos casos. De manera similar, el TVT ocurre en algunas regiones de Europa, Asia, y África.1 En España se observa raramente,* y en México, es considerado endémico, pero con una baja prevalencia.5

En patología veterinaria, comprender la diferencia entre una neoplasia benigna y una maligna es crucial. Sin embargo, el TVT es un claro ejemplo de que los criterios convencionales para clasificarlo no se cumplen totalmente.6 El TVT canino ha sido considerado algunas veces como un tumor benigno, en otras ocasiones como un tumor potencialmente maligno, o como un tumor maligno con baja capacidad para provocar metástasis.7 El progreso del tumor es comúnmente predecible ya que, en casos naturales y experimentales, el patrón inicial coincide con un crecimiento progresivo, posteriormente sigue una fase estática, la cual termina con una fase de regresión, coincidente con el establecimiento de inmunidad en animales adultos. Aunque la metástasis puede ocurrir en cachorros y perros inmunodeprimidos.2

El TVT canino se localiza principalmente en los genitales y con menor frecuencia en la piel y la mucosa expuestas durante contacto sexual.1 Las metástasis de TVT a los órganos internos son extremadamente raras.1,8–10 Este trabajo describe la patología de un caso de TVT con metástasis al bazo, específicamente en las áreas esplénicas afectadas previamente con hemangioma.

El caso aquí expuesto corresponde a una perra adulta mestiza de tamaño mediano. Ésta se encontraba aparentemente extraviada y debilitada, por lo que fue remitida a la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Nuevo León. A la revisión, el animal presentaba caquexia extrema, depresión, seborrea generalizada y un tumor ulcerado que involucraba la vulva y la vagina. Durante los estudios clínicos se reconoció anemia, leucocitosis y una severa hipoproteinemia. Debido a lo anterior, el clínico responsable decidió la eutanasia del animal.

A la necropsia se reconocieron varias masas multinodulares con forma de coliflor, situadas en la vulva, que estaba deformada, y se extendían hasta el vestíbulo y vagina. Los tumores eran coalescentes y con dimensiones variables; algunos de ellos eran pequeños nódulos con un diámetro de dos a cuatro cm, mientras que el más grande tenía 12 cm de largo por seis cm de anchura. La mayoría de los tumores se encontraban ulcerados e infectados, con zonas de necrosis y hemorragias. La piel del animal estaba seborreica y mostraba eritema y alopecia. Los linfonódulos explorables se encontraban agrandados y edematosos. El bazo estaba agrandado y mostraba múltiples nódulos coalescentes de tamaño variable, sobre todo de cuatro a ocho cm de diámetro, con zonas pálidas alternándose o rodeados por áreas de hemorragia severa. Otros cambios observables fueron: moderada ascitis y dilatación del corazón del lado derecho. Se tomaron muestras de diversos tejidos y se fijaron en formalina amortiguada al 10% para procesarlos histológicamente de manera convencional y teñirlos con H&E para su observación microscópica.

En la histopatología del tumor en vulva y vagina se observó que algunas áreas estaban ulceradas y acompañadas de tejido de granulación. Las células tumorales estaban distribuidas a manera de racimos o cordones apretados, compuestos de grandes células homogéneas, redondas y entremezcladas por un delicado estroma. El citoplasma era eosinófilo, denso, algunas veces vacuolado y no siempre perceptible. Los núcleos eran de diferente tamaño con cromatina granular o condensada y nucléolos prominentes. Las figuras mitóticas eran abundantes, entre 6 y 8 en algunas áreas (Figura 1). Otros cambios observados incluyeron discretos grupos de linfocitos que infiltraban el tumor adyacente a zonas de necrosis y hemorragia.

La epidermis estaba engrosada y retenía aún los núcleos en las áreas queratinizadas. También se observó hipercelularidad del estrato espinoso, lo cual provocaba distorsión de la epidermis. Los folículos pilosos estaban dilatados debido a la presencia de tapones de queratina y de abundantes Demodex canis (Figura 2). Los folículos se encontraban infiltrados o rodeados por linfocitos y células plasmáticas. Además, el tejido conectivo adyacente estaba edematoso y con numerosas células plasmáticas y eosinófilos.

El bazo estaba totalmente distorsionado debido a la presencia de dos componentes neoplásicos. Uno de ellos estaba compuesto de abundante tejido conectivo fibroso acompañado de zonas de hemorragia y de necrosis. Además, había numerosos canales vasculares llenos de sangre o trombosados. Estas estructuras vasculares estaban delineadas por células endoteliales neoplásicas uniformes que no presentaban mitosis (Figura 3). El segundo componente neoplásico se reconoció claramente embolizando en los márgenes de los tumores vasculares. Estos tumores eran mucho más celulares y bien diferenciados en estas áreas (Figura 4). Su componente eran células redondas similares a las descritas previamente en la vulva. Además, dentro del propio tumor vascular se observaron estas células redondas infiltrando el estroma, pero su presencia fue menos obvia porque se encontraban dispersas y la infiltración de linfocitos era más pronunciada (Figuras 3 y 4).

En el diagnóstico morfológico, se observó en la vulva TVT altamente proliferativo con zonas de necrosis y hemorragias; en piel, dermodicosis con foliculitis linfoplasmocítica mural y perifoliculitis en la dermis, mientras que la epidermis mostró hiperqueratosis paraqueratótica con acantosis; en bazo, hemangioma cavernoso con áreas de extensa fibroplasia alternando con metástasis de TVT. No se registraron otros cambios significativos.

El TVT canino generalmente está considerado dentro del grupo de tumores de células redondas de la piel de perros, donde también se incluyen el linfoma, el melanoma, el plasmacitoma, el histiocitoma, y el tumor de células cebadas.11 Los linfomas, histiocitomas y el tumor de células cebadas son considerados como los diferenciales primarios; sin embargo, el TVT canino es el primer tumor que se sospecha cuando los órganos genitales están afectados,1,10 tal como el ocurrido en este caso. No existen anticuerpos específicos para el diagnóstico de TVT por inmunohistoquímica,por ello se requiere de un panel de anticuerpos para su identificación.1 Las células de TVT demuestran un inmunofenotipo compatible con los histiocitos.1 Por tanto, la diferenciación entre el histiocitoma y el TVT canino se debe basar principalmente en criterios clínicos e histopatológicos.2 Recientemente, la biología molecular ha demostrado su eficacia en el diagnóstico de TVT.8

La difusión del TVT canino hacia los órganos internos es una condición rara, pues está predispuesta por estados de inmunodepresión.1,8–10 En el caso aquí analizado, el estado inmune anormal fue obvio, la demodicosis en el perro adulto es siempre considerada como enfermedad concomitante con condición patológica que disminuye la respuesta inmune.12

Entre las condiciones patológicas que pueden inducir una demodicosis se incluyen el hipotiroidismo, hipoadrenocorticismo, la leishmaniasis y las neoplasias malignas.12 Se ha demostrado que las células neoplásicas de TVT disminuyen su expresión de las moléculas MHC I y II durante la fase de la progresión del tumor.2,3 Esta alteración se podría relacionar con una interacción anormal de componentes inmunes, dando por resultado la exacerbación de un parasitismo que de otra manera se hubiera controlado.

Este informe presenta los resultados patológicos encontrados en un caso de TVT canino con metástasis hacia un hemangioma establecido previamente en el bazo. La presencia de la demodicosis concomitante indicaba un estado de inmunodepresión.

 

Referencias

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Nota

*García de Jalón Ciércoles, comunicación personal, 2008.