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Veterinaria México

versión impresa ISSN 0301-5092

Vet. Méx vol.39 no.2 México ene./jun. 2008

 

Artículos científicos

 

Árboles y arbustos forrajeros de la región norte–tzotzil de Chiapas, México"

 

Fodder trees and shrubs of the north–tzotzil region of Chiapas, Mexico

 

Guillermo Jiménez–Ferrer* Miriam López–Carmona* José Nahed–Toral* Susana Ochoa–Gaona** Ben de Jong**

 

* El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), Ganadería y Ambiente, Carretera Panamericana s/n, 29200, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México, Tel.: (967) 6749000, ext. 1410, Fax: (967) 6782322, correo electrónico: gjimenez@ecosur.mx

** El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), Sistemas Silvícolas y Agroforestales, Carretera Villahermosa a Reforma, Km 15.5, Ranchería El Guineo, Segunda Sección, 86280, Telefax: (993) 3136110, Municipio Centro, Tabasco, México.

 

Recibido el 4 de abril de 2006
Aceptado el 18 de octubre de 2007.

 

Abstract

Trees and shrubs have been recognized as a strategic resource to improve cattle systems. The objective of the present study was to identify woody species with fodder potential for the cattle systems in the northern mountains region of Chiapas, Mexico, incorporating the farmers' perceptions, chemical–nutritional analysis, and in vitro and in situ digestibility assays of the foliage. Through participatory workshops, the farmers recognized 60 useful woody species within the grazing areas. Of these, 18 are consumed by the cattle and they have multiple uses. Based on the perception and qualification of the farmers, the most promising fodder trees with the potential to be incorporated in a silvopastoral system were identified: Pithecellobium dulce, Guazuma ulmifolia, Leucaena leucocephala, Leucaena esculenta, Gliricidia sepium, Saurauia scabrida, Chromolaena sp, Erythrina chiapasana, Acacia pennatula, Acacia angustissima, Eysenhardtia adenostylis, Calliandra houstoniana and Mimosa albida. Samples of tree foliage from two seasons of the year and from different grazing areas were collected, chemical composition and in vitro digestibility parameters of the foliage of these trees differed significantly between the wet and dry season. By means of a digestibility in situ assay with bovines, foliage of: Acacia angusstisima, Acacia pennatula, Eysenhardtia adenostylis, Chromolaena sp, and Saurauia scabrida was evaluated and it was shown that among them there is a high variation in the potential of degradation, rate of degradation and effective degradability of the dry matter. Four species are promising for the tropical part of the region (Pithecellobium dulce, Guazuma ulmifolia, Leucaena leucocephala and L. esculenta), two for the temperate zone (Saurauia scabrida and Chromolaena sp) and three that can be used in a large altitudinal range (Erythrina chiapasana, Acacia angustissima and Eysenhardtia adenostylis).

Key words: Mountain Livestock, Tzotzil, Chiapas, Local Knowledge.

 

Resumen

Los árboles y arbustos forrajeros han sido reconocidos como un recurso estratégico para mejorar los sistemas ganaderos. El objetivo del presente estudio fue identificar especies leñosas con potencial forrajero del sistema ganadero de montaña del norte de Chiapas, incorporando la percepción de los productores, análisis químico–nutrimental y ensayos de digestibilidad in vitro e in situ del follaje. Mediante talleres participativos, los productores reconocieron 60 especies leñosas útiles en las áreas de pastoreo, 18 de ellas son consumidas por el ganado bovino y tienen usos múltiples. Con base en la percepción y calificación de los productores se identificaron árboles con potencial silvopastoril: Pithecellobium dulce, Guazuma ulmifolia, Leucaena leucocephala, Leucaena esculenta, Gliricidia sepium, Saurauia scabrida, Chromolaena sp, Erythrina chiapasana, Acacia pennatula, Acacia angustissima, Eysenhardtia adenostylis, Calliandra houstoniana y Mimosa albida. Se recolectaron muestras de follaje de estos árboles en dos épocas del año y en diferentes áreas de pastoreo; se identificó una amplia variación en la composición química y parámetros de digestibilidad in vitro entre especies y entre las diferentes estaciones del año. Mediante un ensayo de digestibilidad in situ con bovinos, se evaluó el follaje de Acacia angusstisima, Acacia pennatula, Eysenhardtia adenostylis, Chromolaena sp, Saurauia scabrida, y se constató que entre ellas existe una amplia variación en el potencial de degradación, tasa de degradación y degradabilidad efectiva de la materia seca. Cuatro especies son promisorias para la zona cálida de la región (Pithecellobium dulce, Guazuma ulmifolia, Leucaena leucocephala y L. esculenta), dos para la zona fría (Saurauia scabrida y Chromolaena sp) y tres que pueden ser utilizadas en mayor amplitud altitudinal (Erythrina chiapasana, Acacia angustissima y Eysenhardtia adenostylis).

Palabras clave: Ganadería de Montaña, Tzotzil, Chiapas, Conocimiento Local.

 

Introducción

En los últimos años se ha reconocido la necesidad de incorporar el conocimiento y prácticas tradicionales locales en programas y proyectos de desarrollo de las comunidades rurales.1 Asimismo, la incorporación de conocimiento tradicional y la investigación participativa son relevantes para identificar necesidades de la población rural, priorizar temas relevantes de investigación y fortalecer las capacidades locales. En este contexto, la búsqueda de alternativas participativas viables para una ganadería sustentable ha tenido auge en los últimos años y se han generado experiencias exitosas en diversas regiones de Asia, América Latina y África.2

En muchas regiones campesinas de México, la ganadería bovina está integrada a las diversas actividades económicas y culturales de las familias. La mayor parte de las zonas indígenas del país se caracterizan por estar en tierras de ladera y en donde la ganadería está organizada en función de los ciclos y recursos agrícolas en pequeñas parcelas agrícolas y forestales.3 En las áreas de montaña (± 2 000 msnm) de la región maya–tzotzil del norte de Chiapas, la ganadería bovina se practica en estrecha relación con la agricultura y manejo del bosque. Este sistema agrosilvopastoril de montaña (SAM) se basa en el movimiento del ganado tanto temporal como espacialmente y consiste en un manejo secuencial del pastoreo de ganado bovino en áreas comunales de bosque de pino–encino, en acahuales (tierras agrícolas en descanso) y en áreas de maíz (Zea mays). En el invierno y en la estación seca, los animales se mantienen en los sitios agrícolas en descanso (± 1 000 msnm), alimentándose principalmente de residuos de cosecha de maíz. Sin embargo, el forraje es escaso debido a la presencia de heladas y sequía invernales. Durante la época de lluvias, el ganado es trasladado a las áreas forestales (1 500–2 000 msnm), donde pastorea y ramonea.4

Los árboles y arbustos forrajeros han sido reconocidos como un recurso estratégico para la ganadería, que puede contribuir, mediante su follaje y frutos, a resolver las restricciones de alimento en épocas críticas. De igual manera, este recurso contribuye a desarrollar sistemas ganaderos más fuertes, propiciando el uso de múltiples recursos ambientales.5 En otras regiones del mundo, diversos estudios han resaltado la alta diversidad de especies de árboles forrajeros en sistemas tradicionales ganaderos, y el profundo conocimiento local de los productores para manejar estos árboles de manera integrada a sus sistemas.6–8

El uso tradicional de árboles forrajeros en sistemas ganaderos es una práctica común en el sureste de México, especialmente en comunidades indígenas con actividad ganadera.9–10 La utilización de este recurso en la agricultura y alimentación animal permite a muchos productores de bajos recursos, mantener a sus hatos alternadamente en áreas agrícolas y forestales, en donde predominan pastos de baja calidad, fuerte estacionalidad y existe una presión social sobre el uso de la tierra. 4,11

El sureste de México, particularmente la región maya, es un área de interés debido a su alta biodiversidad.12 En esta región, algunos investigadores han prestado atención en áreas forestales fragmentadas y en las tierras agrícolas y pecuarias, en donde indican importante presencia de árboles de uso múltiple como recurso potencial para los productores.10,13

Diversos estudios conducidos en comunidades indígenas del Altiplano de Chiapas, México,14 así como en zonas bajas,15–17 han demostrado la presencia de árboles y arbustos forrajeros utilizados en sistemas ganaderos con diferentes usos y diversas prácticas de manejo. Algunos ejemplos de importantes géneros de árboles y arbustos forrajeros identificados en Chiapas son: Erythrina, Buddleia, Saurauia, Cordia, Alnus, Calliandra, Acacia, Gliricidia, Diphysa, Acacia, Leucaena, Guazuma, Pithecellobiun y Thitonia. Sin embargo, en otras áreas como en las zonas de transición y de montaña, la información obtenida sobre estos recursos es insuficiente. Asimismo, son escasos los estudios sobre árboles forrajeros que incluyan la percepción de los productores e incorporen el valor nutritivo del follaje.

El objetivo del presente trabajo fue identificar las principales especies leñosas con potencial forrajero del SAM, incorporando la percepción de los productores. Los objetivos específicos fueron: identificar las preferencias de árboles por parte de los productores y determinar el valor nutritivo del follaje mediante estudios de composición química y digestibilidad in situ.

 

Material y métodos

Área de estudio

La investigación se realizó en las comunidades de Rincón Chamula (17° 08' N y 92° 55' O), Rubén Jaramillo (17° 10' N y 92° 54' O) y Lázaro Cárdenas (17° 07' N y 92° 41' 98" O), ubicadas en la provincia fisiográfica de las montañas del norte de Chiapas.18 R. Chamula y R. Jaramillo están localizados en un gradiente entre 700 y 2 300 m. Su clima es templado– subhúmedo en la zona alta y semicálido–subhúmedo en la zona baja. La vegetación natural está compuesta por remanentes de bosque mesófilo de montaña y bosques de pino, de pino–encino y pino–encino–liquidámbar. Lázaro Cárdenas se localiza entre los 600 y 800 msnm; su clima es cálido subhúmedo. En la región la población es principalmente indígena de origen maya–tzotzil.

 

Conocimiento local, uso y valor forrajero

Se trabajó con dos grupos ganaderos de diez y 12 productores, respectivamente. En R. Chamula y R. Jaramillo, mediante un taller participativo en cada comunidad, se identificaron árboles y arbustos forrajeros para luego seleccionar las especies promisorias.19,20 Se realizaron entrevistas a productores sobre usos y condiciones ecológicas de los árboles y arbustos, y se recolectaron ejemplares botánicos de las especies leñosas forrajeras. Se realizaron transectos en los cuatro tipos de hábitat en que pastorea el ganado (acahual, bosque de pino, agrícola y pastizales). En un segundo taller de identificación de árboles, se mostró a los productores una muestra fresca de las especies forrajeras por ellos indicadas en el primer taller. Los productores asignaron una calificación a cada una de las variables por especie: palatabilidad, abundancia, cantidad de follaje, usos, crecimiento, reproducción, caducidad del follaje, función como mejorador de suelo y capacidad de rebrote. A cada especie por cada variable se le asignó una calificación: malo (0), regular (2) y bueno (3). Las especies se ordenaron por puntuación decreciente y las que obtuvieron mayor puntaje se seleccionaron para la evaluación bromatológica y estudio de digestibilidad in situ. La identificación taxonómica se realizó en el herbario de Ecosur, donde se encuentran depositados los ejemplares botánicos.

 

Análisis químico–nutrimental y digestibilidad in vitro del follaje de leñosas forrajeras

Se recolectaron 500 g de hojas y pecíolos frescos de árboles forrajeros en dos épocas del año: época seca (abril) y época húmeda (octubre). Los análisis incluyeron materia seca (MS), proteína cruda (PC), cenizas, fibra detergente neutra (FDN), fibra detergente ácida (FDA), hemicelulosa y digestibilidad in vitro de la materia seca (DIVMS).21,22

 

Ensayo de degradación in situ del follaje de especies promisorias en una comunidad ganadera

En Lázaro Cárdenas se llevó a cabo un ensayo con bovinos canulados en el rumen para evaluar la degradación in situ de la materia seca de seis principales especies identificadas en los talleres: Acacia angusstisima, Acacia pennatula, Eysenhardtia adenostylis, Chromolaena sp, Saurauia scabrida. Se utilizaron cuatro toros de raza Cebú x Suizo de ± 300 kg de peso vivo, con cánula* permanente en el rumen. Durante el ensayo, los toros permanecieron en pequeños apartados de 4 x 4 m. La alimentación base se realizó con pasto Taiwán (P. purpureum) picado y mezclado con follaje verde (hojas y pecíolo) de Gliricidia sepium (Shante) (75:25, en base seca) suministrada ad libitum una vez al día por la mañana (7:00 h).

Para medir la cinética de la digestión ruminal de la materia seca del follaje de los árboles seleccionados se empleó la técnica de la bolsa.12 Se pesaron cinco gramos de muestra de follaje de cada especie, las cuales se introdujeron en cada bolsa* de 10 x 20 cm y 53 micron de tamaño de poro. Los tiempos de incubación fueron: 3, 6, 12, 24, 48, 72 y 96 h. Las bolsas fueron incubadas por duplicado en cada animal. Después de la incubación, las bolsas se lavaron en una lavadora por cinco minutos, y posteriormente se pusieron a secar en un horno de aire forzado a 60°C por 72 h. El secado y pesado de las muestras se realizó en un laboratorio de campo instalado en la comunidad de estudio y posteriormente los análisis se realizaron en Ecosur. Los parámetros de degradación de la materia seca se estimaron mediante el modelo matemático de Orskov y McDonald:23

donde:

p = degradación de la materia seca (%) después de t horas

a = fracción soluble y rápidamente degradable (intercepto tiempo cero)

b = fracción lentamente degradable (asíntota de la exponencial)

c = tasa constante fraccional de degradación del componente degradable insoluble (% por hora) t = tiempo de incubación (h).

La degradabilidad efectiva (P) de la MS se calculó usando las tasas de flujo de 2%, 5% y 8% por hora:

donde:

P = degradabilidad efectiva

a, b, c = constantes descritas en la ecuación 1

k = tasa de flujo fraccional en el rumen.

Las constantes de degradación fueron calculadas por medio del software NAWAY24 y sometidas a análisis estadístico (GLM–Andeva).25 Para analizar las diferencias de las medias de las variables de degradación por época, en todas las especies se utilizó la prueba "t" de Student.

 

Resultados

Uso y conocimiento local de especies leñosas en áreas de pastoreo

Las principales prácticas agrosilvopastoriles identificadas en el SAM fueron árboles dispersos y cercos vivos, en pastizales, acahuales (tierras en descanso) y áreas agrícolas. Se identificó un total de 60 especies leñosas útiles dentro de las áreas de pastoreo (Cuadro 1). La mayoría son árboles nativos de uso múltiple y componentes importantes de la vegetación natural de la zona, con buena adaptación a las condiciones ambientales locales. Muchos de estos árboles son parte de la regeneración natural y algunos son sembrados por los productores. A juicio de los productores, la mayoría de las especies presentó más de un uso: 19 fueron registradas como forrajeras, 30 fueron mencionadas por su utilización como leña, ocho aportan madera, siete se usan en cercos vivos y 13 son utilizadas para obtener postes para cercas muertas. Los árboles que más usos presentaron son: Saurauia scabrida, Acacia angustissima, Eysenhardtia adenostylis, Guazuma ulmifolia, Quercus segoviensis y Quercus peduncularis. De las especies útiles como forraje, 14 fueron árboles y cinco arbustos, con presencia en pastizales y milpa como árboles dispersos.

El Cuadro 2 muestra la percepción que tuvieron los productores sobre la calidad de los árboles forrajeros. Los productores mencionaron que el follaje de las especies identificadas como forrajeras es aprovechado principalmente por ramoneo, y mencionaron que Guazuma ulmifolia, Pithecellobium dulce y Leucaena sp fueron las especies forrajeras más apreciadas en las zonas bajas (< 1 000 msnm.). En la zonas intermedias y altas (> 1 000 msnm) destacó el género Acacia, Saurauia scabrida, Chromolaena sp, Calliandra houstoniana y Erythrina chiapasana. Los productores reconocieron la importancia de los árboles forrajeros, especialmente aquellos que aportan frutos y follaje; sin embargo, no aprovechan de forma intensiva y sistemática algunas de las especies, ya que no se lleva a cabo ni corte ni acarreo de follaje para la complementación de alimento animal.

Respecto a la percepción de los productores sobre palatabilidad, ésta se asocia con la intensidad de ramoneo que tienen los animales sobre el follaje de las especies leñosas. Los productores indicaron que la mayoría de las especies forrajeras tienen regular y buena aceptación por el ganado, con excepción de Diphysa robinioides y Gliricidia sepium, que fueron considerados de mala palatabilidad. No obstante, ambas especies son apreciadas por sus diversos usos, como cercos vivos para delimitar potreros y proporcionar sombra, especialmente en zonas bajas (< 1 000 msnm). El taller mostró que las características: cantidad de follaje en la época de lluvia, crecimiento, reproducción, capacidad de rebrote y mejoradores de suelo se calificaron con valores aceptables. Sin embargo, la gran mayoría de las especies tienen limitaciones para producción de follaje en época seca, a excepción de Saurauia scabrida, Pithecellobium dulce y Chromolaena sp.

Los resultados observados mostraron que la mayoría de las especies señaladas por los productores como mejoradoras de suelo pertenecen a la familia de las leguminosas. Respecto de la floración, ésta se presenta principalmente en primavera y otoño, e indicaron que Gliricidia sepium y Erythrina sp son fáciles de propagar mediante estacas de marzo a mayo. De acuerdo con la percepción de los productores, se identificó un grupo de especies con puntaje alto: Saurauia scabrida, Chromolaena sp, Guazuma ulmifolia, Pithecellobium dulce, Erythrina chiapasana, Acacia pennatula y Eysenhardtia adenostylis; especies con puntaje intermedio: Leucaena esculenta, Acacia angustissima, Mimosa albida, Calliandra houstoniana y Leucaena leucocephala; y especies con puntaje bajo: Diphysa robinioides, Calliandra grandiflora, Gliricidia sepium, Verbena carolina, Desmodium tortuosum y Sageretia elegans (Cuadro 2)

 

Evaluación química y de digestibilidad in vitro de las leñosas forrajeras seleccionadas

En el Cuadro 3 se muestra la composición química y la digestibilidad in vitro del follaje de las especies calificadas por los productores con valores altos e intermedios. En general, se encontró variación en los valores nutrimentales de una época del año a otra. La especie más suculenta fue Erythrina chiapasana, mientras que la que tuvo mayor porcentaje de materia seca en las dos épocas del año fue Acacia pennatula. El 75% de las especies analizadas tiene más de 12% de PC en la época seca, y 83% alcanza los mismos niveles en la época de lluvias. Existe una variación entre los valores de digestibilidad in vitro de materia seca (DIVMS) de una época del año a otra. Los valores de DIVMS son superiores a 45% en más de la mitad de las especies para la época seca, para la época húmeda estos valores disminuyeron en casi todas las especies. Sobresalen los valores de DIVMS de Erythrina chiapasana (62.3% y 51%) y Chromolaena sp (73.2% y 46.2%). Los valores de fibra detergente ácida (FDA) y fibra detergente neutra (FDN) fueron mayores a 25% en todas las especies, con variación entre las dos épocas del año. El contenido de cenizas tuvo un rango entre 5.0% y 11.8%, y el de hemicelulosa presentó valores que van de 1.2% a 22.7%.

 

Evaluación in situ del follaje

En el Cuadro 4 se muestra la composición química del follaje de las especies utilizadas para la alimentación de los animales en el ensayo de degradabilidad in situ. El Cuadro 5 presenta las constantes de degradación y degradación efectiva (DE) de la MS. Los resultados permiten observar que la fracción potencialmente degradable (a + b) mostró diferencias (P < 0.01) entre especie, pero no por efecto de la variable época del año. Los valores promedio anuales más altos fueron para Chromolaena sp (90.2%), Saurauia scabrida (76.7%) y Eysenhardtia adenostylis (71.7%). Los valores más bajos fueron para Acacia angustissima (38.5%) y A. pennatula (42.07%).

Respecto a la fracción rápidamente degradable de la MS, hubo diferencia entre especies (P < 0.05) y entre épocas (P < 0.05); los promedios más altos fueron para las especies del género Acacia. La fracción lentamente degradable (b) de la MS mostró diferencias (P < 0.05) entre especies. En algunas especies como A. angustissima, S. scabrida y E. adenostylis ocurrió una variación (P < 0.05) por el efecto de la época del año. Se observaron valores altos en ambas épocas para Chromolaena sp (71.2%–85.9 %) y S. scabrida (61.2%–67.1%).

La tasa de degradación (c) para la MS mostró diferencias entre especies y épocas (P < 0.01), éstas, en promedio, fueron altas para A. angustissima (29%/h), E. adenostylis (18%/h) y C. lobuta (12%/h), en comparación con A. pennatula (8%/h) y S. scabrida (7%/h).

Respecto a la DE de la MS, se observaron diferencias (P < 0.01) entre especies. La DE no presentó diferencias (P > 0.05) por efecto de época de recolección, y los valores promedio anuales fueron altos para Chromolaena sp (79.7%), intermedios para E. adenostylis (66%) y S. scabrida (61%) y bajos para A. angustissima (39.1%) y A. pennatula (37.7%). En especies como A. angustissima y A. pennatula se presentó una ligera reducción de la DE cuando la tasa de pasaje se incrementó, no así en S. scabrida y E. adenostylis, que tuvieron una reducción de más del 25% cuando se incrementó la tasa de pasaje.

 

Discusión

En este estudio la participación y el conocimiento campesino jugaron un papel fundamental en la valoración y la selección de las especies leñosas promisorias para forraje. Los campesinos conocen las especies de importancia para el sistema ganadero, hacen un uso diverso de ellas y son parte de su estrategia de vida como productores. Reconocen que las especies arbóreas y arbustivas benefician a los animales y su entorno, evitando que éstos pierdan peso durante la época seca del año; sin embargo, se observa que tienen restricciones para hacer un uso más intensivo de este recurso, a pesar de que importantes especies de árboles forrajeros de los géneros Erythrina, Gliricidia, Leucaena, Acacia, Calliandra y Guazuma están presentes en áreas del SAM, se aprovechan marginalmente debido a que los productores desconocen su potencial para la alimentación animal, aporte de servicios ambientales y mejoramiento de la biodiversidad, como se ha demostrado en sistemas agroforestales de otras regiones tropicales del mundo.5

Los estudios de evaluación nutritiva del follaje de árboles forrajeros en zonas de montaña no son tan numerosos como los que se llevan a cabo en regiones tropicales bajas. Destacan los estudios de Le Houérou,6 en África, y Thapa et al.,7 en Nepal, cuyos resultados sobre el patrón de variación de la composición química del follaje entre especies, coinciden con los de este trabajo, lo cual puede estar asociado con uno o más de los siguientes factores: estación de cosecha o muestreo, sitio de muestreo (clima x suelo), técnicas de muestreo, especie o procedencia, parte vegetal muestreada y procedimiento analítico.26

La mayoría de las especies leñosas forrajeras seleccionadas en la región de estudio tienen buenos niveles de proteína cruda (PC), que superan al contenido de PC de los pastos nativos de la región. A pesar de que teóricamente puede existir una variación estacional entre los niveles de nutrimentos de cada especie, en este trabajo se aprecia que existen especies que presentaron valores similares entre épocas del año. Por lo menos diez de estas especies se mantuvieron con valores de más de 12% de proteína cruda, nivel recomendado por algunos autores para la elección de leñosas forrajeras.27

En general, se observó que el potencial de degradabilidad de la MS fue alto para Chromolaena sp, S. scabrida y E. adenostylis. La DI VMS de Chromolaena sp presentó valores diferentes en las dos épocas del año; sin embargo, el potencial de degradación ruminal en la época seca y de lluvias fue similar. Asimismo, la tasa de degradación ruminal de la MS de Chromolaena sp fue significativamente diferente (P < 0.05) y superior durante la seca (0.16/h), respecto de la de lluvia (0.09/h). A. angustissima presentó también una tasa de degradación superior (P < 0.05) en la época seca, ello indica que estas especies podrían tener mayor consumo en la época de estiaje y constituirse en un recurso importante para la complementación de la dieta del ganado en pastoreo en épocas críticas. Se destaca que la tasa y la magnitud de la degradación de la MS y la PC están influidas por diversos factores como la solubilidad, la que, a su vez, está determinada en gran medida por la relación entre la fracción soluble e insoluble del forraje.23

Asimismo, se observó que el potencial de degradación y DE de la MS del género Acacia fue baja, si se comparan con los parámetros encontrados para especies herbáceas tropicales que tienen entre 32% y 80%.28 Resultados similares registraron Ramírez y García29 al evaluar Acacia berlandieri en el norte de México. También los valores de degradación de la MS del género Acacia encontrados en este ensayo fueron inferiores a los hallados en especies como L. leucocephala, C. cajan, G. ulmifolia, T. longiradiata, G. sepium y B. alicastrum, en el sureste de México.30

Las especies como A. angustissima y A. pennatula mostraron baja digestibilidad ruminal debido quizá a la presencia de metabolitos secundarios como los taninos; sin embargo, este recurso requiere posteriores estudios, pues es ampliamente usado como un material de ramoneo en el SAM. Los bajos parámetros de degradabilidad ruminal encontrados en el follaje de árboles locales, sugiere realizar estudios de metabolitos secundarios en el follaje y manejo poscosecha de éste. Al respecto, diversos estudios en África han mostrado presencia de metabolitos secundarios en el follaje del género Acacia y la importancia de la henificación y el secado al Sol del follaje de Acacia angustissima para mejorar su digestibilidad.31,32 Las especies Chromolaena sp, S. scabrida y E. adenostylis merecen especial atención por sus aceptables niveles de degradación ruminal de la MS. Por ello es necesario realizar estudios subsecuentes tanto en el ámbito de la respuesta animal como en los aspectos agronómico y agroforestal.

El amplio rango altitudinal de la región implica la diferenciación de especies promisorias por zona ecológica. En la zona de mayor altitud, Saurauia scabrida y Chromolaena sp tienen amplia presencia; sin embargo, tienen bajos niveles de pro teína cruda, presentan niveles aceptables en los parámetros de degradabilidad ruminal y, además, cuentan con otras características importantes, como la persistencia de hojas durante la época seca, buena capacidad de rebrote y usos múltiples. Las especies de las zonas subtropicales de la región (Pithecellobium dulce, Guazuma ulmifolia, Leucaena leucocephala y L. esculenta) presentaron valores aceptables en el contenido de proteína cruda y digestibilidad in vitro de la MS; pero son recomendables sólo en las partes bajas (< 1 000 msnm). Existen otras especies que se adaptan a mayor rango altitudinal (de 1 200 a 2 000 msnm), con niveles nutrimentales bajos a medios, pero con buenas características fenológicas y usos múltiples, como Erythrina chiapasana, Acacia angustissima y Eysenhardtia adenostylis.

La importancia de realizar talleres y ensayos participativos, para analizar y encontrar las potencialidades y limitaciones de diversas alternativas productivas, ha sido confirmada ampliamente por diversos autores.33,34 Estudios como el de Roothaert y Franzel,8 en África, muestran la importancia de utilizar el enfoque participativo y el conocimiento tradicional indígena para la búsqueda de alternativas sustentables para la ganadería.

El conocimiento tradicional indígena sobre las cualidades y características de las plantas forrajeras fue determinante en la selección de especies promisorias, por lo que se puede afirmar que el conocimiento tradicional de los productores contribuye a la búsqueda de alternativas silvopastoriles para el desarrollo de la actividad ganadera en la región norte–tzotzil de Chiapas.

En este trabajo se encontraron cinco especies leñosas promisorias para la zona baja (Pithecellobium dulce, Guazuma ulmifolia, Leucaena leucocephala, L. esculenta y Gliricidia sepium), dos para la zona alta (Saurauia scabrida y Chromolaena sp) y tres que pueden ser usadas en rango altitudinal intermedio en las comunidades de estudio (Erythrina chiapasana, Acacia angustissima y Eysenhardtia adenostylis).

Por las características señaladas en este trabajo, las especies identificadas con mayor potencial constituyen un recurso útil para el diseño de fuertes sistemas ganaderos. Su aprovechamiento intensivo sugiere profundizar estudios participativos que determinen con precisión su potencial productivo, la respuesta animal y el manejo agroforestal.

 

Referencias

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NOTAS

* Bar Diamond Inc. Parma, Idaho, Estados Unidos de América regresar

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