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Investigaciones geográficas

versão On-line ISSN 2448-7279versão impressa ISSN 0188-4611

Invest. Geog  no.71 México Abr. 2010

 

Reseñas

 

Historias de la Cartografía de Iberoamérica. Nuevos caminos, viejos problemas

 

Maria–Aparecida Lopes

 

Mendoza Vargas, H. y C. Lois (coords.; 2009), (Colección: Geografía para el siglo XXI, Serie: Libros de Investigación, núm. 4), Instituto de Geografía, UNAM / Instituto Nacional de Estadística y Geografía, México. 494 p., ISBN 978–607–02–0419–7

 

California State University, Fresno.

 

La correlación entre historia y geografía puede no ser el foco central de la obra Historias de la Cartografía de Iberoamérica. Nuevos caminos, viejos problemas, pero en última instancia el libro provee una contribución invaluable a un tema que dice respecto al quehacer de historiadores y geógrafos: cómo entender a los artefactos del pasado en su contexto de confección. Héctor Mendoza Vargas y Carla Lois presentan una perspectiva renovada sobre la historia de la cartografía en copioso volumen que remite a dos puntos intrínsicamente vinculados al desarrollo del saber cartográfico. En el pasado, dicen los coordinadores, los mapas antiguos han servido como legitimadores de proyectos oficiales, o bien han sido desechados por los especialistas debido a sus "debilidades" técnicas, por lo que los artículos reunidos en este libro discuten ambas visiones a partir de un interés compartido por contextualizar históricamente representaciones cartográficas en diferentes momentos y espacios de Iberoamérica. A lo largo de la obra, la contextualización histórica se convierte en un recurso metodológico que permite no sólo una crítica al discurso oficial –que en muchas ocasiones ha utilizado y todavía lo hace, a los mapas, como verdad incuestionable–, sino también a aquellos que simplemente han ignorado o minimizado la importancia cognitiva de estas imágenes en razón de sus "imprecisiones". Presentar a los eventos del pasado con la máxima fidelidad posible a las fuentes es, en este sentido, preocupación compartida por historiadores y geógrafos, pero cualquier vestigio –como la documentación escrita o las imágenes– aislado de su coyuntura de producción dice muy poco acerca del fenómeno que se pretende desvelar. La selección de trabajos publicados en este libro remite directamente a esta cuestión y ensaya respuestas originales a este problema metodológico.

Desde hace algún tiempo el Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México viene introduciendo a los lectores a los nuevos senderos de la historia de la cartografía y a las correlaciones entre geografía e historia a partir de la organización de simposios y de la publicación de libros innovadores en esta materia.1 Además de la mirada renovada presente en estos foros, debe resaltarse la perspectiva comparada de sus organizadores, lo que sin duda representa un marco distintivo con respecto a la producción intelectual latinoamericana de décadas pasadas que insistía en una visión homogénea, en especial cuando el área de estudio era el subcontinente. En la obra en cuestión también se percibe esta vocación comparativa tanto en el aspecto geográfico como cronológico; los capítulos del libro recorren diversos espacios iberoamericanos desde el siglo XVI hasta el XX, teniendo como hilo conductor las sugerencias de John Brian Harley acerca de la relatividad histórica de los mapas (Harley, 2001). Lo que confiere al libro una coherencia interna que al mismo tiempo preserva las especificidades propias del área o época analizada. Cabe al lector, por tanto, dibujar las aproximaciones y distanciamientos entre los casos específicos examinados a lo largo de la publicación.

Los tres artículos de la primera sección "Las representaciones cartográficas" ponen énfasis en la importancia de entender los planos cartográficos según los paradigmas de la época en que fueron confeccionados. Este acercamiento metodológico permite a Francisco Javier Moreno Núñez en "Deconstruyendo un mapa, reconstruyendo un pasaje: la Pintura de Huaxtepec, 1580" explotar las simbologías de la Pintura de Huaxtepec, cuyo paisaje revela, poco años después de la conquista, trazos hispanos y mesoamericanos. Por medio del estudio de Francisco Roque de Oliveira "Uma cidade, duas simbologias. Cartografía européia e chinesa de Macau dos séculos XVI e XVII", se aprecia la combinación de patrones estéticos orientales y occidentales en los mapas antiguos de Macao; y en "Orden simbólico y orden práctico: operaciones gráficas sobre la ciudad (Buenos Aires, 1740–1820)". Graciela Favelukes discute la transición entre dos formas de ordenamiento de Buenos Aires a lo largo del siglo XVIII. Si al momento de la ocupación inicial de la ciudad la concepción del diseño reflejó una sociedad de tipo estamental, con el pasar de los años y también debido a la propia extensión poblacional, los requerimientos del orden urbano pasaron a responder a otras necesidades conformes con los parámetros de una nueva racionalidad que intentaba regularizar los "desaliños" sufridos por la traza fundacional.

"Las cartografías del territorio: estudios de caso" es el título de la segunda sección del libro cuyos artículos se refieren a la forma como los mapas han sido utilizados por los gobiernos y/o grupos de interés para justificar guerras, invasiones, posesiones de territorio, cobro de impuestos, entre otros. Ejemplo de este último es el Plan catastral del término de la Villa de Llívia de 1849 tal cual informa Francesc Nadal en su capítulo "El atlas parcelario del municipio de Llívia (Cataluña) de 1849". El autor muestra que debido a su ubicación en la frontera entre España y Francia, entre otros motivos, el municipio de Llívia cuenta con un conjunto importante de mapas catastrales, entre ellos el de 1849 elaborado por expertos franceses para medir tierras y para intentar poner término a las contiendas de tipo fiscal en esta región fluida, como lo es toda el área delimitada por líneas internacionales artificiales. Al igual que en el caso de la carta de Llívia de 1849, el Mapa de la parte norte de Marruecos de 1905, también fue producido para atender a un requerimiento específico de los poderes gubernamentales, en este caso dice Luis Urteaga en "El mapa del norte de Marruecos a escala 1:500 000 y la conferencia de Algeciras de 1906", se trata del interés del Estado español por justificar sus pretensiones coloniales en África, y más específicamente en el reparto de Marruecos entre los países de Europa occidental. Por lo apurado que se hizo, afirma Urteaga, el mapa posee imprecisiones, pero estas últimas ilustran los mecanismos a los cuales los cartógrafos tuvieron que recurrir, en la primavera de 1904, para comprobar el conocimiento que de la región tenían los españoles, antes de la conferencia de 1906 que decidiría el destino colonial de Marruecos.

En el capítulo "Construyendo el territorio. El desarrollo de la cartografía en Nueva España", José Omar Moncada Maya reitera algunos elementos mencionados en los artículos anteriores en lo que dice respecto al papel de la cartografía en el contexto de conquista y control de un territorio. Pero este control, como nos revela Moncada Maya no es absoluto, en la toponimia y en la simbología de las cartas novohispanas, por ejemplo, se denota el empleo de emblemas mesoamericanos e hispanos. Por lo que tales imágenes, dice el autor, trascienden sus imperfecciones técnicas, mejor aún, precisamente debido a ellas, se revelan como artefactos invaluables para historiadores y geógrafos, en la medida en que hablan de los paradigmas científicos de la época en que fueron elaborados. Control y defensa del territorio animaron la producción de mapas del Pacífico novohispano en el siglo XVIII, tal como describe Guadalupe Pinzón Ríos en su artículo "Los mapas del Pacífico novohispano: apropiación y defensa de los litorales durante el siglo XVIII". En su cuidadoso análisis, la autora muestra como los poderes imperiales españoles reconocieron la necesidad, ya no de conquistar, pero de asegurar la posesión de estos territorios en el Pacífico ante la presencia de enemigos de la corona española. Control en este caso representaba más que la fundación de asentamientos, implicaba el establecimiento de rutas comerciales, caminos e instituciones para conectar de forma definitiva y fluida a esta región (en este sentido, de frontera) con el centro de poder de la Nueva España. En el último artículo de esta sección "La exploración de la Patagonia Central y los mapas de Llwyd Ap Iwan" Fernando Williams examina el papel de los topónimos en la confección de piezas cartográficas de la Patagonia y su función simbólica en el proceso de apropiación galesa de la colonia en el extremo sur de América.

La dimensión técnica en el proceso de elaboración cartográfica es el tema que une a los artículos de la sección "La cartografía, la técnica y la planificación: aspectos técnicos de la producción o del uso de las cartografías", en la cual dos colaboraciones tratan de Brasil. En el artículo "A Comissão de Triangulação do Município da Corte, 1868–1878" Manoel Fernandes de Sousa Neto relata dos intentos fallidos de llevar a cabo el proyecto de triangulación de la capital del imperio brasileño, Río de Janeiro en el siglo XIX, uno iniciado en 1862 y el otro en 1870. A lo largo del texto el autor argumenta que los miembros de la segunda comisión hicieron críticas incisivas a la primera –ya fuera por sus elecciones técnicas, como por ejemplo en la utilización de instrumentos considerados imprecisos, u otras fallas–, pero estas críticas, dice, no estaban dirigidas a sus colegas ingenieros, sino al Estado monárquico. Sin embargo, Sousa Neto no documenta esta aseveración; hubiera sido interesante que se ensayaran respuestas a dos preguntas que derivan de la lectura del artículo: primera ¿cuáles fueron las condiciones o las razones que motivaron a los expertos de la comisión de 1870 a cuestionar el gobierno imperial? y ¿en qué aspectos específicamente?, segunda ¿a cuál elemento o elementos se podría atribuir la no concreción de los proyectos de triangulación de Río de Janeiro? Respuestas a estas interrogantes, aunque parciales, hubieran enriquecido las hipótesis del autor. En el otro artículo sobre Brasil intitulado "O mapa fabricado entre o campo e o gabinete: dimensões técnicas e discursivas da Comissão Geográfica e Geológica de Minas Gerais, Brasil (1891–1930)" Maria do Carmo Andrade Gomes presenta resultados parciales de su copiosa investigación sobre la comisión y su programa cartográfico para el estado de Minas Gerais. A partir de un análisis minucioso de los reportes técnicos de los topógrafos y trianguladores, la autora devela una serie de conflictos entre éstos y los vecinos de las áreas investigadas. Estos conflictos, que denotan una desconfianza de estos últimos con respecto al Estado, afirma Gomes, no pueden ser sintetizados en una disputa entre el saber científico y la ignorancia, revelan más bien choques entre diferentes prácticas y visiones de mundo presentes en el contexto en cuestión.

Marta Penhos en "En las fronteras del arte: topografía, cartografía y pintura en la Expedición de la América Meridional a fines del siglo XVIII" muestra las correlaciones entre la pintura panorámica moderna y la cartografía. En ambas formas de representación, afirma, la visión panorámica "describe" e ilustra a un territorio desde un punto alto y esta mirada, que devela un área dominada, está inspirada en un patrón estético utilizado en la cartografía por lo menos desde el siglo XVI. Lo notable de este artículo es que a partir de las conclusiones de la autora se entiende perfectamente uno de los puntos altos de este libro: la forma cómo diferentes sistemas de representación de una determinada época o varias –ya fuera la cartografía, la pintura, la literatura, entre otros– se relacionan.

En "De Palas a Minerva: panorama de la representación técnica en el Río de la Plata 1789–1866" Teresa Zweifel desglosa los procesos cognitivos técnicos presentes en la cartografía de la región del Río de la Plata entre fines del siglo XVIII y mediados del siguiente. Periodo en el cual se transita entre formas diferentes de medir y representar el espacio geográfico, uno bajo el impulso burocrático español de las últimas décadas coloniales, otro bajo la influencia de los proyectos nacionalistas del Estado independiente argentino. En este último periodo, en Argentina así como en otros lados de América, la cartografía ganó un papel destacado, entre otros motivos porque el avance sobre dichas zonas vacías requirió de la producción de conocimientos técnicos de la región que se pretendía conquistar o incorporar al Estado–Nación. Por esta razón dice Carla Lois en "Técnica, política y 'deseo territorial' en la cartografía oficial de la Argentina (1852–1941)", el Estado argentino se encargó de la tarea de la producción de estudios geográficos y cartográficos con el objeto de proyectar una visión global de un territorio que en realidad todavía estaba por construirse.

Los artículos de la última sección del libro intitulada "El Estado y la cartografía: mapas nacionales, profesionales e ingenieros militares", centran la mirada en los conflictos causados a raíz de la ejecución de proyectos estatales, que requerían de producción cartográfica, y la forma como los vecinos en los ámbitos local y regional respondieron a lo que consideraban ser una forma de intervención estatal en su modus vivendi. Reflexionar sobre los discursos que emergieron a partir de la revolución de 1910 en México es sin duda una tarea abierta, así lo demuestra Raymond B. Craib en "El archivo en el campo: espacio, conocimiento y deslindes en la reforma agraria mexicana". Dos importantes conclusiones derivan de su artículo. Primero, los burócratas encargados de implementar la reforma agraria en diferentes rincones del país no pueden ser encajados en un grupo monolítico, lo que el autor observa a partir de las interacciones de estos últimos con los campesinos de las áreas investigadas. Segundo, al contrario de lo que una visión global puede sugerir, los trabajos de deslinde llevados a cabo en México después de 1920 no fueron necesariamente resultado de una imposición del Estado sobre los actores locales, ya que los agentes de la reforma agraria tuvieron que "negociar" con los vecinos y sus concepciones sobre el espacio y la forma de aprovechamiento del mismo. No obstante, sobre este último punto el lector esperaría encontrar citas literales de los documentos analizados que pudieran ilustrar estos ámbitos de conflicto e interacción.

En "Cordillera, frontera e identidad: representaciones cartográficas de la gobernación de Chile en el siglo XVI" Alejandra Vega Palma presenta una hipótesis convincente sobre el proceso de formación de identidad territorial de la gobernación de Chile. La autora nota que el proceso de nombramiento de la cordillera de los Andes, punto estratégico para el imperio español en Sudamérica, fue relativamente tardío. El acto de nombrar, nos recuerda, significa tomar posesión y el hecho de que en los textos españoles, a lo largo del siglo XVI y en buena parte del siguiente, la cordillera siguiera sin nombrarse, dice, puede ser asociado con una falta de control por parte del gobierno metropolitano sobre esta región, o más aún de que este proceso, al igual que el de formación de una unidad territorial estaba en curso. En efecto, en este periodo, la gobernación de Chile pasó por una transición entre dos formas de representación cartográfica: una en la que la cordillera no representaba una barrera natural, y otra según la cual definitivamente la cadena montañosa, como frontera, pasó a dibujar los límites de Chile con el mar. "Paradigmas en la cartografía cubana del siglo XIX" de Jorge Macle Cruz es una invitación a reflexionar sobre otro problema que los Estados modernos enfrentaron: la falta de técnicos habilitados para realizar obras de medición e intervención en los territorios que los gobiernos pretendían controlar, motivo por lo cual vía de regla recurrieron a ingenieros militares para llevar a cabo tales tareas, como ocurrió en Cuba a lo largo del siglo XIX. Malena Mazzitelli Mastricchio en "Límites y cartografía en la frontera argentina durante el último tercio del siglo XIX", también destaca el papel de los ingenieros militares en las comisiones de límites argentinas en el proceso de delimitación de sus fronteras internacionales.

María del Carmen León García en "Cartografía de los ingenieros en Nueva España, segunda mitad del siglo XVIII", relata el copioso trabajo de los ingenieros militares en la producción cartográfica de la Nueva España durante las reformas borbónicas, periodo que de hecho coincide, en su segunda mitad, con el fortalecimiento de la estadística. Curiosamente estos mapas, organizados por el Estado español para proporcionar conocimientos más precisos sobre sus territorios ultramar, fueron utilizados como modelos de otros mapas elaborados a lo largo del siglo XIX, como por ejemplo en los de Manuel Orozco y Berra, para justificar proyectos nacionalistas mexicanos. En el último capítulo del libro "El mapa geológico de México y Brasil, 1850–1900", Héctor Mendoza Vargas y Silvia Fernanda de Mendonça Figueirôa discuten el papel de la geología en la elaboración de mapas temáticos que buscaban representar y divulgar información recopilada sobre los recursos naturales de ambos países, en la segunda mitad del siglo XIX, con vistas a un mejor aprovechamiento de los mismos.

La obra Historias de la Cartografía de Iberoamérica. Nuevos caminos, viejos problemas invita a una reflexión renovada acerca de las formas de representación del espacio a partir de estudios de caso centrados en Iberoamérica, pero que sin duda pueden ser extendidos a otras regiones. En sus páginas se discute el papel de la cartografía en los procesos de apropiación de un territorio y su relación con los poderes políticos –Estados, gobiernos, imperios, grupos de interés, entre otros actores– al igual que, y esto a mi modo de ver, constituye uno de los aspectos que debe ser destacado del libro, se desarrolla una exposición cuidadosa sobre la necesidad de entender a las cartas antiguas con respecto a la epistemología en que fueron confeccionadas. El libro también muestra el largo proceso de adopción de parámetros de conocimiento europeos en América, y la forma como éstos fueron fincándose como científicos, y por tanto "neutrales". Pero como señalan diversos artículos, este fue un proceso paulatino en el cual antiguas formas de ilustración, como las mesoamericanas, por ejemplo, pervivieron, al menos por un periodo. Como reflexión final queda la idea de que un mapa está muy lejos de ser un artefacto neutral o un dibujo fiel de un espacio, es antes que nada una representación fincada en una visión de mundo, como lo es toda actividad humana. Sin embargo, vale insistir, con base en estas cartas los gobiernos toman acciones, elaboran proyectos y diseñan estrategias que tienen consecuencias directas para los vecinos de una región o para el equilibrio, o no, en el escenario internacional.

 

REFERENCIAS

Harley, J. B. (2001), The new nature of maps: essays in the History of Cartography, in Laxton, P. (ed.), Andrews, J. H. (introd.), The Johns Hopkins University Press, Baltimore, London [hay una edición en castellano en el Fondo de Cultura Económica, México, 2005].        [ Links ]

Mendoza Vargas, H., E. Ribera Carbó y P. Sunyer Martín (eds.; 2002), La integración del territorio en una idea de Estado. México y España 1820–1940, Instituto de Geografía UNAM/Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora/Agencia Española de Cooperación Internacional, México.        [ Links ]

Oliveira, F. Roque de (2008), "II Simposio Iberoamericano de Historia de la Cartografía. La cartografía y el conocimiento del territorio en los países iberoamericanos. Ciudad de México, 21–25 de abril de 2008", en Investigaciones Geográficas, Boletín, núm. 66, Instituto de Geografía, UNAM, México, pp. 167–171.        [ Links ]

Ribera Carbó, E., H. Mendoza Vargas y P. Sunyer Martín (coords.; 2007), La integración del territorio en una idea de Estado. México y Brasil, 1821–1946, Instituto de Geografía UNAM/Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, México.        [ Links ]

Troncoso, C. A. (2006), "I Simposio Iberoamericano de Historia de la Cartografía. Imágenes y lenguajes cartográficos en las representaciones del espacio y del tiempo, Buenos Aires, 20, 21 y 22 de abril de 2006", en Investigaciones Geográficas, Boletín, núm. 60, Instituto de Geografía, UNAM, México, pp. 171–174.        [ Links ]

 

NOTA

1 Véanse: Mendoza et al. (2002); Ribera Carbó et al. (2007). Para una reseña de los eventos que antecedieron a la publicación del libro aquí presentado, véanse Troncoso (2006) y Oliveira (2008).

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