SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.27 issue50Consumption with Ecological Social Conscience in nine municipalities of the Metropolitan Area of Monterrey author indexsubject indexsearch form
Home Pagealphabetic serial listing  

Services on Demand

Journal

Article

Indicators

Related links

  • Have no similar articlesSimilars in SciELO

Share


Estudios sociales (Hermosillo, Son.)

Print version ISSN 0188-4557

Estud. soc vol.27 n.50 México Jul./Dec. 2017

http://dx.doi.org/10.24836es.v27i50.475 

Artículos

Capacidad de absorción y competitividad en el cultivo de camarón del municipio de Ahome, Sinaloa

Absorptive capacity and competitiveness in the cultivation of shrimp of the municipality of Ahome, Sinaloa

José Crisóforo Carrazco Escalante* 

Jorge Inés León Balderrama** 

*Estudiante del Doctorado en Ciencias. Especialidad en Desarrollo Regional. Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo. Carretera al ejido La Victoria, km 0.6 s/n, 83304. Tel. (662) 289 2400. Hermosillo, México.

**Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo.

Resumen

Objetivo. Evaluar la CapAb de las empresas dedicadas a la acuacultura de camarón en la región norte de Sinaloa y analizar la relación entre las distintas dimensiones de la CapAb y la competitividad de estas empresas. Metodología. Se diseñó un instrumento de medición que arrojara información sobre el perfil, la existencia y medición de las capacidades de adquisición, asimilación, transformación y explotación del conocimiento de cada empresa y la evaluación de su nivel de competitividad. Resultados. Éstos señalan que existe, estadísticamente, una relación positiva significativa entre las capacidades de adquisición, asimilación, transformación y explotación del conocimiento y la competitividad de las empresas estudiadas. Limitaciones. El tamaño limitado de la muestra de empresas, así como el estar enfocada en ámbitos geográfico y sectorial muy concretos. Por ello no es posible asumir algún alcance hacia la generalización de los hallazgos. Conclusiones. Se reporta la importancia empírica con un fuerte respaldo teórico que permite evidenciar el papel que juega la CapAb en relación al desempeño de las organizaciones, en un ámbito y con unidades de análisis poco estudiadas hasta el momento en la literatura existente sobre esta línea de investigación.

Palabras clave: Desarrollo regional; capacidad de absorción; conocimiento; competitividad; acuacultura; Sinaloa

Abstract

Objective. In order to analyze the importance of Absorption Capacity (CapAb) as a fundamental strategic variable on the competitiveness of companies belonging to the food production of the aquaculture subsector. Methodology. The CapAb, the relationships of its dimensions and the competitiveness of the shrimp aquaculture companies at northern region of Sinaloa were evaluated. For that we applied a questionnaire at 71 companies, designed to obtain information about: company profile, acquisition capacity, assimilation, transformation and exploitation of knowledge, and competitiveness. Results. Our findings indicate that there is a statistically significant positive relationship between the acquisition capacity, assimilation, transformation and exploitation of knowledge and the competitiveness of the companies studied. Limitations. The main limitation of this work was the limited size studied. Another problem related to this was the fact that research was carried out in a very specific geographical and sectorial context; it is not possible to assume any scope for the generalization of the results found here. Conclusions. We reported the empirical importance with a strong theoretical support that allows us to highlight the role played by the CapAb in relation to the performance of the studied organizations.

Keywords: Regional development; absorptive capacity; knowledge; competitiveness; aquaculture; Sinaloa

Introducción

Desde hace décadas, la acuacultura se encuentra en un constante dinamismo dentro de la industria agroalimentaria en nuestro país. Propicia notables impactos sociales y económicos por su capacidad de generar empleos e ingresos para amplios sectores de la población rural. En el noroeste de México, en particular, esta actividad productiva se ha convertido en una de las alternativas con mayor viabilidad económica para la producción de alimento. Sin embargo, al igual que en otros países, la actividad en la región ha enfrentado fuertes crisis epidemiológicas en los últimos años, derivadas éstas de enfermedades como el Virus del Síndrome de la Mancha Blanca (WSSV por sus siglas en inglés), así como del Síndrome de la Muerte Temprana (EMS por sus siglas en inglés), que han afectado drásticamente en pérdidas económicas sobre la producción del camarón y disminuyendo considerablemente las exportaciones locales en los últimos años.

Sinaloa, junto con Sonora, se ha destacado como una de las entidades federativas con mayor aporte en la producción acuícola a nivel nacional, especialmente en el cultivo de camarón blanco (Litopenaeus Vannamei). Ésta es la especie de mayor rendimiento en crecimiento y la que mejor se adapta a condiciones ambientales de cautiverio (Morales, 1990). En la última década, estas dos entidades han aportado alrededor del 90% de la producción nacional. El cultivo de camarón tiene impactos sociales y económicos muy importantes en la región noroeste, entre los que destacan: a) el ser fuente de empleos en las comunidades costeras y reducir la migración a las zonas urbanas y disminuye el esfuerzo pesquero; b) ofrecer empleos en regiones con pocas oportunidades de obtenerlo (alrededor de 15 mil empleos directos en ambas entidades) y c) es importante generadora de divisas.

A partir de la última década, sin embargo, se ha presentado una serie de debacles en la actividad relacionada con la aparición y propagación de enfermedades y las dificultades para incrementar la productividad de las granjas camaronícolas. La producción de la acuacultura de camarón sufrió un decremento de más del 50% en el periodo 2009-2013, al pasar de más de 132 mil toneladas a alrededor de 60 mil en el periodo señalado. En especial, algunas regiones de Sinaloa y Sonora, que son las principales productoras nacionales, han resentido también los impactos negativos de la crisis sectorial-regional. Ante la situación, los acuacultores han tenido que tomar difíciles decisiones como rehuir o postergar inversiones y adaptarse rápidamente en manejo de tecnología e innovación.

La acuacultura del camarón es una actividad que requiere de la constante actualización tecnológica. Básicamente, los acuicultores utilizan la tecnología para mejorar los rendimientos, combatir las enfermedades y reducir los costos. Entre las principales nuevas tecnologías que desde la última década están tratando de introducir los productores con diferentes niveles de éxito, destacan las vacunas y antibióticos, el uso de probióticos en el agua, la desinfección de aguas en estanque, los probióticos e inmunoestimulantes en alimentos, la manipulación de dinámicas de estanques, la reducción de intercambios de aguas, la filtración mejorada, la reducción de proteínas en alimentos, el uso de sustratos artificiales, el revestimiento de estanques, los policultivos con otras especies y la mitigación medioambiental. La información, las ideas y el conocimiento acerca de estas y otras tecnologías puede ser obtenida por los productores de múltiples fuentes externas. Diversos agentes e instituciones juegan un papel clave en el desarrollo científico y tecnológico de este sector como son las universidades y los tecnológicos, los centros de investigación, los comités de sanidad, proveedores, competidores, clientes, consultores privados, entre otros. La capacidad de “hacerse” y aprovechar con oportunidad esta información, ideas y conocimientos sobre las nuevas tecnologías emergentes en las áreas enumeradas en el párrafo anterior, es muy desigual entre las empresas acuícolas de la región. Esta capacidad está estrechamente relacionada con lo que en el argot de las ciencias administrativas se ha denominado recientemente “capacidad de absorción”. Los estudios de mayor impacto en esta línea de investigación afirman que la CapAb de las empresas en un factor clave en el éxito/ fracaso competitivo de las empresas en el actual contexto de la economía del conocimiento (Zahra y George 2002; Cohen y Levinthal 1990).

El objetivo general de la investigación es contribuir al estudio empírico del impacto que la CapAb tiene sobre competitividad de las empresas del sector acuícola, partiendo del estudio del caso particular del cultivo de camarón desarrollado en el municipio de Ahome, principal productor del estado de Sinaloa. Los objetivos específicos del estudio consisten en: a) evaluar y medir las capacidades de adquisición, asimilación, transformación y explotación del conocimiento de la empresa acuícolas de la región mencionada mediante el diseño de una escala y la obtención de la información de primera mano mediante la aplicación de una encuesta; b) evaluar estadísticamente la relación que presenta estas capacidades con el desempeño de las empresas en términos de su competitividad en el mercado.

Fundamentos teóricos y estudios previos

En su concepción original, la CapAb es un constructo que se refiere a las habilidades de las empresas para reconocer el valor del conocimiento externo, asimilarlo y explotarlo comercialmente (Cohen y Levinthal, 1989; 1990). Sin embargo, a 27 años de su aparición, se han realizado números trabajos de investigación a nivel mundial (teóricos y empíricos) con los cuales el concepto original ha experimentado una serie de transformaciones. En el Cuadro 1, se destaca la evolución de los modelos conceptuales en cuanto a las dimensiones incorporadas al constructo.

Cuadro 1 Dimensiones de la CapAb 

Autores Dimensiones de la CapAb
Cohen y Levinthal (1990); Lane y Lubatkin (1998) Adquisición
Asimilación
Explotación
Zahra y George (2002) Adquisición
Asimilación
Transformación
Explotación
Lane, Koka y Pathak (2006) Reconocimiento
Asimilación/Transformación
Explotación
Todorova y Durisin (2007) Reconocimiento/Adquisición
Asimilación/Transformación (opcional)
Aplicación

Fuente: elaboración propia.

De acuerdo con el modelo conceptual pionero de Cohen y Levinthal (1990) la CapAb se compone de tres dimensiones: 1) capacidad de adquisición, 2) capacidad de asimilación y 3) capacidad de aplicación/explotación. Para ellos, la CapAb es creada a partir de una base previa de conocimientos relevantes, luego desarrollada y mantenida mediante la capacitación técnica de alto nivel y como un derivado de la intensidad de actividades en I+D. Lane y Lubatkin (1998), posteriormente, incluyeron factores antecedentes cómo la similitud en las bases de conocimiento y la similitud entre las estructuras organizativas, políticas y la cultura organizacional. Zahra y George (2002) plantearon una reconceptualización de la CapAb que ha sido ampliamente aceptada y usada. Ellos definieron la CapAb como un conjunto de rutinas organizacionales y procesos, mediante los cuales, las organizaciones adquieren, asimilan, trasforman el conocimiento y lo explotan para desarrollar una capacidad organizacional dinámica. Desarrollaron también la idea de que la CapAb se desarrolla a través de esfuerzos sistemáticos y persistentes. Desde esta nueva perspectiva, se otorga una mayor importancia a las capacidades dinámicas orientadas a la consecución o sustento de una ventaja competitiva a través del desarrollo de otras capacidades organizativas (por ejemplo de marketing, de producción y de distribución), de la mejora de procesos, del cambio estratégico y de la flexibilidad para adaptarse a las nuevas condiciones del entorno. A partir de esta revisión, Lane, Koka y Pathak (2006) definen la CapAb como la habilidad de una organización para utilizar conocimiento externo a través de tres procesos secuenciales: 1) reconocer conocimiento potencialmente valioso externo a la organización, a través del aprendizaje exploratorio, 2) asimilación y transformación del conocimiento por medio del aprendizaje transformador, 3) usar el conocimiento asimilado para generar nuevo conocimiento y resultados comerciales mediante el aprendizaje explotador. Esta definición retoma las tres dimensiones propuestas por Cohen y Levinthal (1990). Otra importante aportación la hacen Todorova y Durisin (2007), ellos reintroducen el componente de reconocer el valor del conocimiento externo propuesto por Cohen y Levinthal. Aseveran, además, que la fase de transformación propuesta por Zahra y George es una alternativa y no un proceso secuencial, ya que no todo el conocimiento que se adquiere y se asimila necesariamente se debe transformar para incorporarlo y explotarlo.

En concordancia con autores que señalan la necesidad de analizar la CapAb desde una perspectiva dinámica (Zahra y George, 2002; Lane et al., 2006) y, acorde a la concepción del constructo sustentada por Zahra y George (2002), se adopta en este estudio la conceptualización basada en cuatro dimensiones de la CapAb: adquisición, asimilación, transformación y explotación.

Capacidad de adquisición. Es la capacidad de la empresa para identificar, valorar, seleccionar y adquirir conocimiento externo crítico para sus operaciones (Lane y Lubatkin, 1998; Zahra y George, 2002).

Capacidad de asimilación. Hace referencia a la capacidad de la empresa para analizar, procesar, interpretar, internalizar y clasificar el nuevo conocimiento externo adquirido (Szulanski, 1996; Zahra y George, 2002).

Capacidad de transformación. Es la capacidad de la empresa para desarrollar y mejorar los procesos y rutinas internas que facilitan la transferencia y combinación del conocimiento existente en la empresa con el nuevo conocimiento adquirido y asimilado. Su principal objetivo es establecer cómo adaptar el nuevo conocimiento a la realidad y necesidades de la organización (Zahra y George, 2002).

Capacidad de explotación. Hace referencia a la capacidad de la empresa para utilizar el nuevo conocimiento absorbido con fines comerciales (Lane y Lubatkin, 1998). Esta capacidad también puede ser definida como la capacidad organizativa que permite a las empresas incorporar el nuevo conocimiento adquirido, asimilado y transformado a sus operaciones y rutinas, con el fin tanto de mejorar, desarrollar y expandir las rutinas, procesos y conocimiento existente, como de crear nuevas capacidades y operaciones en la empresa (Zahra y George, 2002).

Sobre la medición de la CapAb

La CapAb ha sido medida, tanto como constructo unidimensional como multidimensional. El problema de consenso en la medición ha tenido lugar, como ya hemos comentado, como consecuencia directa de la falta de acuerdo a la hora de determinar las dimensiones que componen el constructo. Desde las primeras investigaciones hasta los estudios más recientes, muchos de los autores han optado por medir la CapAb directamente, considerándola un constructo unidimensional. La medida más popular del constructo ha sido el esfuerzo realizado por la organización en I+D, normalmente medido como el gasto en I+D dividido entre las ventas anuales (Cohen y Levinthal 1990; Zahra y Hayton, 2008).

Algunos otros investigadores han elegido un conjunto mayor de variables para medir el constructo. Así, Szulanski (1996) mide la CapAb a través de una escala de nueve ítems como un constructo global, sin diferenciar entre sus fases. Por último, otro grupo de investigadores ha medido la CapAb como un proceso, teniendo en cuenta un número variable de dimensiones donde, como ya hemos indicado, no parece existir consenso alguno a la hora de establecer cuántas fases componen el constructo objeto de nuestro estudio. De acuerdo con esta última línea de propuestas, en esta investigación hemos querido medir la CapAb diferenciando entre las dimensiones de adquisición, asimilación, transformación y explotación del conocimiento, siguiendo las propuestas de Jansen, Van Den Bosch y Volberda (2005) y Flatten et al. (2011) de emplear indicadores referidos a procesos organizacionales, más que datos “duros”, como el gasto en I+D.

Información, variables y procedimientos empleados en el estudio

Contexto de estudio e información empleada

El estudio se desarrolló mediante la aplicación de un enfoque de corte cuantitativo. Como se ha mencionado, el objetivo central consistió en evaluar el impacto que tiene la CapAb de las empresas sobre su competitividad. Esto es en el caso de las empresas dedicadas al cultivo de camarón ubicadas en la región norte de Sinaloa, específicamente, en las plantas productoras localizadas en el municipio de Ahome. No obstante, resulta evidente la imposibilidad de disponer de datos estadísticos que permitan medir o evaluar cuantitativamente la CapAb, cuestión que se dificulta, aún más, considerando que la CapAb es un constructo o variable intangible. Por ello, se tuvo que diseñar una encuesta que permitiera obtener datos de primera mano, ajustados a las necesidades particulares de este estudio.

Para el desarrollo de la investigación empírica se tomó como unidad de análisis a la población compuesta por las granjas dedicadas a la producción de camarón blanco, cultivado en ambientes controlados de la región mencionada. El estudio se limitó a las granjas camaronícolas situadas en el litoral del municipio de Ahome, reconocido por el Cesasin como Junta Local de Sanidad Acuícola de Ahome (JLSA Ahome) (Figura 1).

Fuente:<http://ager-net.org/EncuentrosINAPESCA2015/material/Mazatlan/8_CESASIN_2015.pdf>

Figura 1 Localización del área de estudio 

La JSL de Ahome es la región más relevante en cuanto a la aportación a la producción de camarón de cultivo del Estado de Sinaloa. Fue en el año de 1983 que la acuicultura trasciende gracias que, en el municipio de Ahome, Sinaloa, se logra obtener las primeras cosechas de camarón a nivel comercial. La región se posicionó así como la más destacada en cuanto a la aportación en producción de camarón de cultivo para el estado de Sinaloa. La región cuenta con aproximadamente 7,200 hectáreas de producción; es el municipio que más costas posee (alrededor de 120 km de litoral) y genera, en algunas microzonas de producción acuícolas alrededor de 2,689.04 empleos. Se benefician aproximadamente 20,849 habitantes, en zonas urbanas (ver Figura 1).

De acuerdo con el número de unidades de producción acuícola las doce JLSA componen la estructura productiva y económica para el estado de Sinaloa. Destaca en particular en la producción de camarón por acuacultura -camaronicultura- la cual representa una actividad preponderante para el municipio de Ahome. Parte de la producción generada es destinada a mercados internacionales como Estados Unidos de Norte América, Asia y Europa (ver Cuadro 2).

Cuadro 2 Reporte de producción de camarón en Sinaloa (2003-2015) (Toneladas) 

JLSA 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015
Ahome 8,816 4,439 6,927 11,743 9,507 9,658 11,423 8,531 12,738 11,855 4,627 7,009.4 11,779.9
Gve Norte 1,833 2,558 3,044 4,905 5,173 5,476 4,415 5,789 6,956 5,707 2,049 3,944.6 4,399.0
Gve Sur 1,742 1,949 2,304 2,272 2,658 3,218 2,739 3,843 4,651 3,540 1,212 3,515.1 8,089.3
Angostura 1,576 1,479 2,799 3,384 3,727 4,124 3,536 4,148 5,023 3,278 2,181 2,839.0 5,639.5
Navolato N 2,141 1,085 1,494 1,940 1,955 2,690 3,259 2,705 3,575 3,542 1,479 2,115.6 4,021.8
Navolato S 1,702 2,063 1,764 2,554 2,548 3,344 3,721 3,465 5,852 4,955 2,372 1,897.8 3,705.3
El dorado 1,862 1,583 1,740 2,372 2,372 3,036 2,709 2,781 3,951 3,516 1,344 1,136.8 2,892.4
Cospita 1,178 554 676 1,345 1,760 1,540 1,723 1,731 2,681 2,110 477 322.2 971.3
Elota 858 434 446 425 532 613 468 603 820 548 168 444.1 313.1
Maz./S.I. 557 1,025 1,371 909 977 1,013 1,244 1,172 1,803 1,909 837 1,110.4 940.7
Rosario 811 422 1,749 817 721 879 599 540 941 1,429 732 560.9 1,687.7
Escuinapa 744 492 852 1,627 1,612 1,573 1,261 1,112 1,742 1,946 717 607.0 564.6
Totales 24850 18,082 25,159 34,239 33,542 37,164 37,097 36,419 50,734 44,337 18,193 25,503.0 45,004.0
t.c -27.2 39.1 36.1 -2.0 10.8 -2.0 -1.8 39.3 -12.6 -59.0 40.2 76.5

Fuente: Comité Estatal de Sanidad Acuícola de Sinaloa, A. C.

La zona norte de Sinaloa posee ventajas comparativas respecto a las temperaturas, climas, lluvias, aspectos de edafología, etcétera; estos son parámetros que la región centro y sur de la zona tienen desfavorables o no le favorecen definitivamente. Dicho sector ha sido elegido por ser considerado altamente relevante en el impacto al desarrollo regional del estado.

Sin embargo, las crisis por enfermedades en la camaronicultura de acuerdo con la JSLA de Ahome reportan ciclos donde diversos grupos virales han dañado la producción. Eloo ha desencado pérdidas económicas y disminución de la competitividad y un desplome en la generación de empleos regionales. La camaronicultura de acuerdo con la JSLA de Ahome reporta tan sólo en 2003 un 8.83% en la producción; para el año 2004 se reporta una producción de tan sólo el 4.44%. Del 2006 al 2009 obtuvo tasas de crecimiento alrededor del 11%, para 2012 el municipio de Ahome reporta una importante recuperación en la producción del crustáceo. Se obtuvieron tasas del 12.74% y, consecutivamente, en 2012. Sin embargo, en el 2013 (4.63%) y 2014 (7.01%) se desploma la producción acuícola derivado de la mortandad temprana. Sin embargo, el acuicultor, conjuntamente con expertos en el área, investigadores, académicos, sector gobierno, enfrenta los retos de sanidad e inocuidad para fortalecer al sector acuícola ahomense. Por ello, en el 2015, se obtienen tasas de productividad del 11.78% (ver Grafica 1).

Fuente: Comité Estatal de Sanidad Acuícola de Sinaloa, A. C

Grafica 1 Ciclos críticos de producción de cultivo en el estado de Sinaloa por JLSA 

Teniendo en cuenta los elementos expuestos, se procedió a obtener un listado confiable de empresas que sirviera de referencia del total de unidades de análisis y para la obtención de la muestra. La relación de plantas que se tomó como referencia provino, finalmente, de la consulta de los anuarios de pesca, los cuales se pueden consultar vía electrónica en la página web de Conapesca1 o Inapesca,2 instituciones oficiales que ofrecen información estadística de la producción pesquera del país. Esta base de datos contiene información sobre las empresas (granjas acuícolas) en relación con su estructura, aspectos técnicos, datos internos, nombres de los administrativos, direcciones, teléfonos, sector de actividad, etcétera. De acuerdo con la información proporcionada por el Consejo Directivo del Comité Estatal de Sanidad Acuícola de Sinaloa (Cesasin), en 2014 se encontraban en operaciones alrededor de 71 granjas de cultivo del camarón en la JLSA Ahome. De este universo de empresas se seleccionó una muestra de 58 empresas para el desarrollo del estudio.3

La encuesta, mediante la cual se obtuvo la información, se aplicó a la muestra de empresas mencionada durante el periodo junio-agosto de 2015. El cuestionario se diseñó de forma que arrojara información sobre el perfil de la empresa, sobre la existencia y medición de las capacidades de adquisición, asimilación, transformación y explotación del conocimiento de cada empresa y la evaluación del nivel de competitividad de las mismas. En la sección siguiente se pueden ver los distintos ítems y escalas utilizados para la obtención de la información requerida en el estudio.

Las variables utilizadas en el estudio y su medición

Las variables empleadas en el estudio y los ítems utilizados en la escala de medición de dichas variables se presentan en el Cuadro 3. De igual forma, en el cuadro se hacen algunas referencias ilustrativas de las fuentes consultadas como estudios previos que han tratado cada uno de los ítems empleados.

Cuadro 3 Variables y su medición (CapAb) 

Variables ítems Autores
Capacidad de adquisición del conocimiento • La empresa recolecta información sobre el desarrollo del sector mediante diálogos con socios de negocios. Jansen et al. (2005), Flatten et al. (2011), Jiménez-Barrionuevo, García-Morales y Molina (2011), Tepic et al. (2012), Nieto y Quevedo (2005).
• La empresa participa en seminarios y conferencias para actualizar y enriquecer su conocimiento técnico.
• La empresa asigna tiempo suficiente para el establecimiento de contactos con agentes que provean conocimientos e información sobre innovaciones en el sector.
• La empresa cuenta con habilidades para establecer contactos con agentes que provean conocimientos e información sobre las innovaciones en el sector.
Capacidad de asimilación del conocimiento • La empresa está siempre entre las primeras en reconocer los cambios en las posibilidades técnicas. Tepic et al. (2012), Jansen et al. (2005), Camisón y Forés (2010), Flatten et al. (2011).
• La empresa está siempre entre las primeras en reconocer los cambios en las regulaciones sanitarias.
• La empresa está siempre entre las primeras en reconocer los cambios en la competencia del mercado.
• La empresa tiene habilidades suficientes para la detección de nuevas posibilidades de servicio al cliente.
• La empresa asigna tiempo suficiente para deliberar con asesores con el fin de reconocer, anticipadamente, los cambios en el mercado.
• La empresa tiene las habilidades suficientes para deliberar con los asesores, sobre cómo los cambios en el mercado se pueden utilizar para realizar cambios organización de la planta.
Capacidad de transformación del conocimiento • La empresa registra y almacena conocimientos recién adquiridos para futuras referencias. Jiménez-Barrionuevo, García-Morales y Molina (2011), Tepic et al. (2012), Jansen et al. (2005), Camisón y Forés (2010).
• La empresa reconoce oportunamente la utilidad del nuevo conocimiento externo para ampliar el propio conocimiento interno.
• En la empresa se discute con asesores externos cómo las tendencias en el mercado podrían ser utilizada para mejorar el negocio.
• La empresa asigna tiempo suficiente para la traducción de la información externa en adaptaciones al negocio propio.
• La empresa posee habilidades suficientes para traducir la información externa en adaptaciones a nuestro negocio.
Capacidad de explotación del conocimiento • La empresa puede traducir la información externa directamente en nuevas aplicaciones de negocios. Tepic et al. (2012); Camisón y Forés (2010)
• La empresa aplica la información externa a nuestro negocio para contribuir a nuestra productividad.
• La empresa tiene las habilidades suficientes para convertir la información externa en resultados productivos.
Competitividad • Rentabilidad comparada con la de sus competidores. Jansen et al. (2005), Tepic et al. (2012)
• Participación en el mercado comparada con sus más importantes competidores.
•Tasa de crecimiento medida por el número de empleados comparada con sus más importantes competidores.
• Calidad de los productos comparada con sus más importantes competidores.
• Nivel de exportaciones comparado con sus más importantes competidores.
• La eficiencia costo-beneficio comparada con sus más importantes competidores.

Fuente: elaboración propia basada en los autores enlistados en la última columna.

Para la escala Likert, empleada para los ítems correspondientes a las cuatro dimensiones de la CapAb (capacidad de adquisición, capacidad de asimilación, capacidad de transformación y capacidad de explotación), se emplearon cinco niveles de “grado de acuerdo” basado en la percepción de los informantes sobre la situación de la empresa en cada elemento, la valoración fue la siguiente:

Por ejemplo, en el caso del último ítem de la escala de medición de la capacidad de explotación del conocimiento, el informante debería responder con base en su percepción cuál sería su situación respecto al enunciado: “La empresa tiene las habilidades suficientes para convertir la información externa en resultados productivos”. La respuesta tendría que estar entre 1 y 5 según el grado de acuerdo con la aseveración empleada.

En el caso de la escala para la medición del nivel de desempeño competitivo, la escala Likert empleada, se basó en la siguiente valoración:

Por ejemplo, en el caso de la escala para medir el desempeño competitivo de cada empresa, el cuestionario plantea que los informantes respondan a la pregunta acerca de cómo consideran “la participación en el mercado de su empresa comparada con sus más importantes competidores”. La respuesta tendría que estar entre 1 y 5 de acuerdo con la comparación de la empresa con sus competidores.

Análisis de fiabilidad de la escala

Se realizó una evaluación de la consistencia interna de los ítems de un instrumento de medida a través de la prueba Alfa de Cronbach. El método de consistencia interna basado en el alfa de Cronbach permitió estimar la fiabilidad del instrumento de medida a través de un conjunto de ítems que se esperaba midieran el mismo constructo o dimensión teórica.

Análisis de correlación

Con el fin de tener una apreciación inicial del grado de relación entre el desempeño competitivo de las empresas y sus distintas aptitudes y habilidades que conforman la CapAb del conocimiento, se realizó un análisis de correlación entre las cinco grandes variables de este estudio: 1. capacidad de adquisición, 2. capacidad de asimilación, 3. capacidad de transformación y 4. capacidad de explotación del conocimiento, por un lado, y 5. la competitividad de las empresas, por el otro.

Se calculó el coeficiente de correlación de Pearson (véase https://es.wikipedia.org/wiki/Karl_Pearson), que es una medida de la relación lineal entre dos variables aleatorias (véase https://es.wikipedia.org/wiki/Variable_aleatoria) cuantitativas (véase https://es.wikipedia.org/wiki/Variable_estad%C3%ADstica#Seg.C3.BAn_la_medici.C3.B3n). A diferencia de la covarianza (véase https://es.wikipedia.org/wiki/Covarianza), la correlación de Pearson es independiente de la escala de medida de las variables. De manera menos formal, podemos definir el coeficiente de correlación de Pearson como un índice que puede utilizarse para medir el grado de relación de dos variables siempre y cuando ambas sean cuantitativas.

Prueba de hipótesis mediante el test U. de Mann-Whitney

La hipótesis nula del contraste es que las dos muestras, de tamaño n1 y n2, respectivamente, proceden de poblaciones continuas idénticas: H0: f 1(x) = f 2(x).. La hipótesis alternativa puede ser unilateral o bilateral y únicamente supone que la tendencia central de una población difiere de la otra, pero no una diferencia de forma o de dispersión. Por tal razón, esta prueba es el equivalente no paramétrico de la prueba t para la diferencia de dos medias cuando las muestras son independientes, pero no puede suponerse la normalidad de las poblaciones de origen.

Para realizar el contraste se ordenan conjuntamente las observaciones de las dos muestras, de menor a mayor, y se les asignan rangos de 1an1 + n2. Si la tendencia central de ambas poblaciones es la misma, los rangos deberían distribuirse aleatoriamente entre las dos muestras y el rango medio correspondiente a las observaciones de una muestra debería ser muy similar al correspondiente a las observaciones de la otra. El estadístico de prueba U de Mann-Whitney se construye a partir de la suma de rangos de una de las muestras, Ri, elegida arbitrariamente:

Ui=n1n2+ ni(ni+1)2- Ri   donde i=1,2

Para tamaños de muestra pequeños la distribución del estadístico U, bajo el supuesto de que la hipótesis nula sea cierta, es discreta y está tabulada. Si los tamaños son suficientemente grandes la distribución del estadístico se aproxima a una normal de parámetros:

μU= n1n22          σU2= n1n2(n1+n2+1)12

El estadístico de prueba es el valor Z:

Z= U- μUσU

La región de rechazo de H0 se localiza en las dos colas de la normal tipificada si H1 no es direccional o en una de las colas si H1 es direccional.

Estimación del efecto de las distintas dimensiones de la capacidad de absorción sobre la competitividad

Características de la muestra de empresas acuícolas encuestadas

La encuesta fue aplicada a una muestra de 58 empresas dedicadas al cultivo de camarón blanco en el área geográfica perteneciente a la junta local de sanidad acuícola del municipio de Ahome, zona norte de Sinaloa. De acuerdo con el tamaño de las granjas acuícolas encuestadas, la mayor parte de la muestra estuvo compuesta por unidades de tamaño micro y pequeño (63.8%), seguidas de las empresas de tamaño mediano (31.0%) y la menor proporción correspondió a las empresas grandes (5.2%). En lo referente a la edad de las empresas, se observó que cerca de la mitad de ellas (48.3%) son granjas que tiene una antigüedad máxima de diez años, pero las empresas de 11-15 años también representaron una proporción importante de la muestra (37.9%). En tanto que las empresas con una edad de 16-20 años y las mayores de 20, representaron el 6.9% y 5.9 %, respectivamente. Por otra parte, la mayoría de las empresas de esta muestra corresponden al sector privado (82.8%), mientras sólo un 17.2% al sector social (Cuadro 4).

FFuente: elaboración propia.

Cuadro 4. Características de la muestra de empresas acuícolas participantes en el estudio 

Prueba de consistencia interna de las escalas empleadas

Se realizó la prueba Alfa de Cronbach con el propósito de evaluar la fiabilidad y consistencia interna de los ítems del instrumento de medida. La medida de la fiabilidad mediante el alfa de Cronbach asume que los ítems (medidos en escala tipo Likert) miden un mismo constructo y que están altamente correlacionados (Welch y Comer, 1988). Cuanto más cerca se encuentre el valor del alfa a 1 mayor es la consistencia interna de los ítems analizados.4

Cuadro 5 Fiabilidad de las escalas de medición 

Variable Alpha Cronbach
Capacidad de Adquisición del Conocimiento (CapAdq) .846
Capacidad de Asimilación del Conocimiento (CapAsim) .781
Capacidad de Transformación del Conocimiento (CapTrans) .754
Capacidad de Explotación del Conocimiento (CapExpl) .744
Competitividad de las empresas (Competitividad) .835

Fuente: elaboración propia,

Análisis de correlación

De acuerdo con los resultados, se encuentran las correlaciones positivas más altas entre la capacidad de explotación del conocimiento y la capacidad de explotación del mismo. Se trata en este caso de dimensiones de la CapAb realizada (Cuadro 6). Se puede observar que son también altas las correlaciones entre la capacidad de asimilación del conocimiento y las capacidades de transformación y explotación del conocimiento (.638 y .674, respectivamente), en ambos casos la correlación es significativa al nivel 0.01 y con carácter bilateral.

Cuadro 6 Análisis de correlación de las dimensiones de la CapAb de las plantas acuícolas del Norte de Sinaloa 

CapAdq CapAsim CapTrans CapExpl Competitividad
- CapAdq .404** .353**> .401** .276**
- CapAsim .638** .674** .429**
- CapTrans .822** .480**
- CapExpl .481**
- Competitividad

**La correlación es significativa al nivel 0,01 (bilateral).

*La correlación es significante al nivel 0,05 (bilateral).

N=58

Fuente: elaboración propia.

Las correlaciones entre el desempeño competitivo y las diferentes dimensiones de la CapAb son divergentes, siendo la menor la establecida entre con la capacidad de adquisición del conocimiento (.276, nivel de significación 0.05, bilateral). En cambio, la correlación entre nivel de competitividad y la capacidad de asimilación del conocimiento es mayor (.429) y significativa al 0.01. Finalmente, la correlación entre competitividad y capacidades de transformación y explotación del conocimiento es la más alta, observándose niveles similares (.480 y .481, respectivamente) también significativas al 0.01.

Resultados de pruebas de hipótesis

Como se ha señalado en el punto 3.a. de este documento, se realizó una serie de pruebas de hipótesis mediante el test U. de Mann-Whitney para cumplir con el objetivo central de esta investigación consistente en determinar si el nivel de capacidades de absorción del conocimiento (en sus diferentes dimensiones) tiene un efecto significativo sobre el nivel de competitividad observados por las empresas acuícolas de la región estudiada. Para realizar estas pruebas se procedió en los siguientes pasos:

Paso 1. Se estimaron los niveles de dotación de los distintos tipos de capacidades de absorción (asimilación, adquisición, transformación y explotación del conocimiento) de cada una de las empresas participantes en la encuesta. Por ejemplo, para estimar el valor de la capacidad de adquisición de una empresa en particular, se contabilizaron los valores asignados por esta empresa en la escala Likert del cuestionario para los cuatro ítems que conforman la escala diseñada para medir esta variable, de acuerdo al cuadro contenido en la sección 4.b de este documento, luego se sumaron estos cuatro valores y se dividieron entre cuatro para obtener el valor final de la variable CapAdq correspondiente a esa empresa.

Paso 2. Con los resultados del paso anterior, se procedió a establecer grupos de empresa de acuerdo con el nivel registrado en las cuatro dimensiones de la CapAb analizadas. Para este caso, las empresas que registraron valores iguales a 5 se clasificaron en el grupo de capacidad “Alta” y las que registraron valores menores a 5 en el grupo de capacidad “baja o moderada”. Los resultados de este paso se registran en el Cuadro 7, en el cual se puede observar que, en el caso de la CapAdq, 34 empresas (58.6% de la muestra total) pertenecen al grupo de “empresas de CapAdq Alta”, mientras que 24 (41.4%) pertenecen al grupo de “empresas con CapAdq baja o moderada”. En lo que corresponde a la capacidad de asimilación del conocimiento (CapAsim), se conformó un grupo de 31 empresas que exhiben CapAsim alta y otro de 27 empresas con CapAsim baja o moderada. De igual forma, 27 empresas resultaron con capacidad de transformación del conocimiento (CapTrans) baja o moderada y 31con CapTrans alta. Por último, en lo que se refiere a la capacidad de explotación del conocimiento (CapExpl) el grupo de empresas con CapExpl baja o moderada ascendió a tan sólo 17 empresas, mientras que el de empresas con CapExpl alta a 41.

Cuadro 7 Plantas acuícolas de la región norte de Sinaloa (Ahome). Proporción de empresas con CapAb alta vs moderada-baja según dimensión 

Dimensión de la CapAb No. de empresas % de empresas
Capacidad de adquisición (CapAdq)
Moderada o baja 24 41.4
Alta 34 58.6
Capacidad de asimilación (CapAsim)
Moderada o baja 27 46.6
Alta 31 53.4
Capacidad de transformación (CapTrans)
Moderada o baja 27 46.6
Alta 31 53.4
Capacidad de explotación (CapExpl)
Moderada o baja 17 29.3
Alta 41 70.7

Fuente: elaboración propia.

Paso 3. Se establecieron la hipótesis nula y la hipótesis alternativa para cada una de las cuatro dimensiones de la CapAb.

Capacidad de adquisición del conocimiento (CapAdq)

  • Hipótesis Nula (H0). Las diferencias observadas en la competitividad de las empresas pertenecientes a los grupos “CapAdq baja o moderada” y “CapAdq alta” se deben al azar y no son estadísticamente significativas.

  • Hipótesis Alterna (H1). Las diferencias observadas en la competitividad de las empresas pertenecientes los grupos “CapAdq baja o moderada” y “CapAdq alta” no se debe al azar y son estadísticamente significativas. La competitividad del segundo grupo es más alta, de acuerdo al rango promedio y la media grupal de esta variable.

Capacidad de asimilación del conocimiento (CapAsim)

  • Hipótesis Nula (H0). Las diferencias observadas en la competitividad de las empresas pertenecientes a los grupos “CapAsim baja o moderada” y “CapAsim alta” se debe al azar y no son estadísticamente significativas.

  • Hipótesis Alterna (H1). Las diferencias observadas en la competitividad de las empresas pertenecientes los grupos “CapAsim baja o moderada” y “CapAsim alta” no se debe al azar y son estadísticamente significativas. La competitividad del segundo grupo es más alta, de acuerdo al rango promedio y la media grupal de esta variable.

Capacidad de transformación del conocimiento (CapTrans)

  • Hipótesis Nula (H0). Las diferencias observadas en la competitividad de las empresas pertenecientes a los grupos “CapTrans baja o moderada” y “CapTrans alta” se debe al azar y no son estadísticamente significativas.

  • Hipótesis Alterna (H1). Las diferencias observadas en la competitividad de las empresas pertenecientes los grupos “CapTrans baja o moderada” y “CapTrans alta” no se debe al azar y son estadísticamente significativas. La competitividad del segundo grupo es más alta, de acuerdo al rango promedio y la media grupal de esta variable.

Capacidad de explotación del conocimiento (CapExpl)

  • Hipótesis Nula (H0). Las diferencias observadas en la competitividad de las empresas pertenecientes a los grupos “CapExpl baja o moderada” y “CapExpl alta” se debe al azar y no son estadísticamente significativas.

  • Hipótesis Alterna (H1). Las diferencias observadas en la competitividad de las empresas pertenecientes los grupos “CapExpl baja o moderada” y “CapExpl alta” no se debe al azar y son estadísticamente significativas. La competitividad del segundo grupo es más alta, de acuerdo con el rango promedio y la media grupal de esta variable.

Paso 4. Finalmente, se llevó a cabo la prueba de hipótesis mediante el método de U. de Mann-Whitney, cuyos resultados se presentan en al Cuadro 8.

Cuadro 8 Prueba U. de Mann-Whitney. Diferencias en el nivel de competitividad de los grupos de capacidades altas vs grupos de capacidades bajas-moderadas. Plantas acuícolas de la región Norte de Sinaloa (Ahome) 

Dimensión de la CapAb N Nivel de competitiv. promedio Rango promedio de competitiv. U. Mann- Whitney (x1000) W Wolcox (x1000) z Sig.
Capacidad de adquisición
Moderada y baja 24 2.92 22.9 162 315 -3.2 .001
Alta 34 3.50 34.2
Capacidad de asimilación
Moderada y baja 27 2.85 21.4 201 579 -3.4 .001
Alta 31 3.61 36.5
Capacidad de transformación
Moderada y baja 27 2.84 21.1 192 570 -3.5 .000
Alta 31 3.62 36.8
Capacidad de explotación
Moderada y baja 17 2.69 18.5 162 315 -3.2 .001
Alta 41 3.50 34.1

N: Número de empresas.

Fuente: elaboración propia.

En el caso de la capacidad de adquisición, los resultados de la prueba de hipótesis permiten rechazar la hipótesis nula y aceptar la hipótesis alterna, es decir, de acuerdo con los resultados es significativamente más alta la competitividad de las empresas pertenecientes al grupo de “empresas acuícolas con alta capacidad de adquisición” con respecto al grupo de “empresas acuícolas con capacidad de adquisición baja o moderada”. En el caso del primer grupo, el índice que mide el nivel de competitividad tiene un valor promedio grupal de 3.50, mientras que el correspondiente al segundo grupo asciende a sólo un 2.92. Las diferencias son, estadísticamente, significativas (sig.= 0.001); esto es de acuerdo con los resultados expuestos en el Cuadro 8. También en lo que corresponde a la prueba del efecto de las capacidades de asimilación, trasformación y explotación sobre la competitividad, la prueba de hipótesis indica que se acepta la hipótesis alterna en los tres casos. En otras palabras, el grupo de empresas que poseen mayores capacidades de asimilación, transformación y explotación tienen niveles significativamente más altos de competitividad (ello se ve en el Cuadro 8).

Conclusiones

Basado en una muestra de 58 empresas dedicadas al cultivo de camarón blanco en el territorio perteneciente al municipio de Ahome, Sinaloa, el estudio ha explorado, empíricamente, la relación existente entre la CapAb y la competitividad exhibida por las empresas. Los resultados señalan que existe, efectivamente, una relación positiva significativa entre las capacidades de adquisición, asimilación, transformación y explotación del conocimiento de las empresas acuícolas estudiadas y su desempeño competitivo.

Se considera que la principal aportación del estudio consiste en arrojar evidencia empírica del papel que juega la CapAb en relación a la competitividad de las empresas, en un ámbito y con unidades de análisis poco analizadas hasta el momento en la literatura existente sobre esta línea de investigación. El estudio se ha desarrollado en el contexto de un sector perteneciente a la producción de alimentos (tradicional) y en el ámbito geográfico de una región muy particular. Este sector, especialmente en este contexto regional, se ha caracterizado por la necesidad de las empresas de incorporar, constante y oportunamente, los adelantos tecnológicos de manera dinámica, particularmente los adelantos tecnológicos en materia de sanidad e inocuidad (vacunas para prevenir enfermedades, medicamentos y alimentos avanzados, entre otros). Así mismo, se trata de un sector donde existe una colaboración muy estrecha y transferencia de conocimiento de instituciones públicas que desarrollan actividades de I+D+I (universidades, centros de investigación, laboratorios e instancias de control sanitario de carácter público, etc.).

Una aportación importante de este estudio es que propone una escala de medición de la CapAb basada en capacidades organizativas dinámicas, fundamentada en aspectos subjetivos como la percepción de los informantes (Jensen et al., 2005), a diferencia de la mayoría de los estudios que proponen escalas basadas en recursos estáticos como inversión en I+D y el nivel de formación de los recursos humanos, por ejemplo. Así mismo, sólo se tiene conocimiento de un único estudio que haya tomado como variable dependiente la competitividad o el desempeño competitivo con base en indicadores de rentabilidad, participación en el mercado, nivel de exportaciones y eficiencia costo-beneficio (véase Tepic, 2012).

Por otra parte, sin duda, la principal limitación del trabajo es el tamaño tan limitado de la muestra de empresa. Otro problema relacionado con éste, es que al estar la investigación enfocada en ámbitos geográfico y sectorial muy concretos, no es posible asumir algún alcance hacia la generalización de los hallazgos encontrados en el mismo. En el mismo sentido, se trata de un estudio de corte transversal que recupera la situación e indicadores de un momento muy particular, por lo que sería necesario realizar a futuro estudios de corte longitudinal a fin de captura las tendencias y evolución de las variables tratadas en el estudio.

Otro de los problemas que se pueden identificar en esta investigación es el sesgo que hubo en las respuestas de los gerentes de producción o propietarios de las empresas, quienes contestaron de forma muy positiva a los reactivos sobre sus capacidades organizacionales. En las escalas propuestas, respondieron a casi todo con el nivel máximo posible (5). Sin embargo, fue esta la única vía disponible para poder obtener información directa y basada en la percepción de los actores implicados.

Bibliografía

Camisón, C. y B. Forés (2010) “Knowledge absorptive capacity: New insights for its conceptualization and measurement” Journal of Business Research. 63, pp. 707-715. [ Links ]

Cohen, W. M. y D. A. Levinthal (1989) “Innovation and learning: The two faces of R&D” Economic Journal. Vol. 99, núm. 297, pp. 569-596. [ Links ]

Cohen, W. M. y D. A. Levinthal (1990) “Absorptive capacity: A new perspective on learning and innovation” Administrative Science Quarterly. Vol. 35, núm. 1, pp. 128-152. [ Links ]

Flatten, T. C. et al. (2011) “A measure of absorptive capacity: Scale development and validation” European Management Journal. 29(2), 98-116. [ Links ]

George, D. y M. Mallery (2003) Using SPSS for Windows step by step: A simple guide and reference. Boston, MA, Allyn y Bacon. [ Links ]

Jansen, J. J. P., Van Den Bosch, F. A. J. y H. W. Volberda (2005) “Managing potential and realized absorptive capacity: How do organizational antecedents matter?” Academy of Management Journal. Vol. 48, núm. 6, pp. 999-1015. [ Links ]

Jiménez-Barrionuevo, M. M., García-Morales, V. J., y L. M. Molina (2011) “Validation of an instrument to measure absorptive capacity” Technovation. 31(5), 190-202. [ Links ]

Lane, P. J. y M. Lubatkin (1998) “Relative absorptive capacity and interorganizational learning” Strategic Management Journal. Vol. 19, pp 461-477. [ Links ]

Lane, P., Koka, B. y S. Pathak (2006) “The reification of absorptive capacity: A critical review and rejuvenation of the construct” Academy of Management Review. 31 (4), 833-863. [ Links ]

Morales, V. (1990) Levantamiento larvario de camarones peneidos. México, Cartilla Pradepesca, pp 1. [ Links ]

Nieto, M. y P. Quevedo (2005) “Absorptive capacity, technological opportunity, knowledge spillovers, and innovative effort” Technovation . 25 (10), 1141-1157. [ Links ]

Szulanski, G. (1996) “Exploring internal stickiness: Impediments to the transfer of best practice within the firm” Strategic Management Journal . Vol. 17, pp. 27-43. [ Links ]

Tepic, M. et al. (2012) “The influence of networking and absorptive capacity on the innovativeness of farmers in the dutch pork sector” International Food and Agribusiness Management Review. Vol. 15, núm. 3. [ Links ]

Todorova, G. y B. Durisin (2007) “Absorptive capacity: Valuing a reconceptualization” Academy of Management Review . Vol. 32(3), pp. 774-786. [ Links ]

Welch, S. y J. Comer (1988) Quantitative methods for public administration: Techniques and applications. E. U., Houghton Mifflin Harcourt P. [ Links ]

Zahra, S. A. y G. George (2002) “Absorptive capacity: A review, reconceptualization, and extension” Academy of Management Review . Vol. 27, núm. 2, pp. 185-203. [ Links ]

Zahra, S. A. y J. C. Hayton (2008) “The effect of international venturing on firm performance: The moderating influence of absorptive capacity” Journal of Business Venturing. 23(2), 195-220. [ Links ]

1Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca).

2Instituto Nacional de Pesca, órgano público descentralizado sectorizado con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Inapesca).

3El tamaño de la muestra se definió siguiendo los principios del muestreo estratificado en poblaciones finitas, se consideró una significancia de 5% y un error muestral permisible del cinco por ciento.

4La fiabilidad de la escala debe obtenerse siempre con los datos de cada muestra para garantizar la medida fiable del constructo en la muestra concreta de investigación. Como criterio general, George y Mallery (2003: 231) sugieren las recomendaciones siguientes para evaluar los coeficientes de Alfa de Cronbach: coeficiente alfa >.9 es excelente; coeficiente alfa >.8 es bueno; coeficiente alfa >.7 es aceptable; coeficiente alfa >.6 es cuestionable y coeficiente alfa >.5 es pobre.

Recibido: 02 de Marzo de 2017; Revisado: 13 de Marzo de 2017; Aprobado: 21 de Marzo de 2017

Dirección para correspondencia: crisoforo.carrazco@estudiantes.ciad.mx

Creative Commons License Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons