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Estudios sociales (Hermosillo, Son.)

versión impresa ISSN 0188-4557

Estud. soc vol.17 spe. México nov. 2009

 

Artículos

 

El patrimonio natural y cultural como base para estrategias de turismo sustentable en la Sonora Rural

 

Patricia L. Salido Araiza* Noemí Bañuelos Flores* David Manuel Romero Escalante* Elsa Luisa Romo Paz* Ana Isabel Ochoa Manrique* Ancuta Rodica Caracuda** Judith Olivares Cervantes**

 

 

* Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A. C.

** Programa de maestría en Desarrollo Regional (CIAD, A. C.)

 

Dirección para correspondencia:
psalido@ciad.mx

 

Resumen

Para la región del Río Sonora, el turismo es considerado una atractiva oportunidad de desarrollo regional, a la vez que un reto para el manejo de su patrimonio natural y cultural. Desde hace décadas, sus comunidades han venido perdiendo dinamismo económico de manera constante, reflejado en la depresión de su sector agropecuario, así como una tendencia decreciente de la población ante la falta de alternativas económicas regionales. Este trabajo se enfoca en el examen de las oportunidades y desafíos que presentan los factores naturales y culturales de la región, como bases de una propuesta de desarrollo turístico sustentable. Los resultados muestran que la Ruta del Río Sonora constituye, más que nada, un itinerario fundamentado en un área con alto contenido histórico–cultural y definido particularmente por la demanda del visitante actual. Es el significado de este patrimonio aunado al medio ambiente natural lo que hace única a la región y constituye una parte importante de su imagen. De ahí la necesidad de reconocer los valores de sus recursos naturales, históricos y culturales para resaltar el desarrollo del producto turístico y en particular el manejo sustentable de sus lugares en el largo plazo.

Palabras clave: patrimonio, naturaleza, cultura, turismo sustentable, desarrollo regional, Ruta del Río Sonora.

 

Abstract

For the Rio Sonora Region, tourism is considered as an attractive option of regional development, as well as a challenge for the management of its natural and cultural heritage. The communities in the region have been losing economic dynamism particularly since the last decades, as showed by the region's struggling primary sector, and a declining population rate provoked by the lack of economic alternatives. This paper looks at the opportunities and constraints presented by natural and cultural factors of that region, as the foundations of a sustainable tourism development strategy. The results of this work indicate that the socalled Ruta del Rio Sonora largely represents an itinerary based on an area with a remarkable historical–cultural contents, which is defined particularly by the visitors market. It is the significance of such legacy alongside a natural environment, what makes a unique region, and constitutes an important part of its scenery. Thus, there is a need of recognizing the value of the region's natural, historic and cultural resources in order to enhance the tourist product development, in particular, the sustainable management of the region in the long term.

Key words: heritage, nature, culture, sustainable tourism, regional development, Rio Sonora Route.

 

Introducción1

Para la región del Río Sonora, ubicada en el corazón del estado, con un excepcional medioambiente que integra una rica diversidad en ecosistemas y características culturales propias de sus pueblos, el turismo es considerado como una interesante oportunidad de desarrollo regional, a la vez que un reto para el manejo de su patrimonio natural y cultural.

Las comunidades han venido perdiendo dinamismo económico de manera constante, reflejado en la depresión del sector agropecuario, particularmente desde las últimas décadas del siglo precedente. De hecho, la tendencia decreciente de la población (con una tasa de crecimiento de apenas 0.6 entre 1990–2000 y con una cifra negativa de –0.7 entre 2000–2005) es relacionada directamente con la emigración ante la falta de alternativas económicas regionales.

A pesar de que no existe información precisa acerca del desempeño del turismo en la región, los indicadores disponibles muestran un crecimiento constante y sostenido, especialmente en la última década. Si bien son importantes las carencias en términos de infraestructura, la región cuenta con los factores básicos necesarios para consolidarse como ruta turística, mismos que podrían permitir el impulso de proyectos relacionados con comunidades rurales, su pasado histórico y la cultura, entre otras modalidades turísticas que actualmente, y a nivel global, muestran un gran dinamismo.

El trabajo se enfoca en el examen de las oportunidades y retos que presentan los factores naturales y culturales de la región del Río Sonora, como fundamentos de una propuesta de desarrollo turístico sustentable que conlleve beneficios sociales y económicos para sus pobladores. Los resultados derivan del Plan Rector para el Desarrollo Turístico Sustentable de la Ruta del Río Sonora (PDTSRSON), impulsado por la Comisión Estatal de Fomento al Turismo del Estado, en la búsqueda de una gestión sostenible del sector turístico en la región (Salido, 2007).

Entre los diversos conceptos y enfoques que sirvieron de guía básica al estudio se cuentan el Desarrollo Turístico Sustentable y la Planeación Comunitaria. El Turismo Sustentable es un término específico utilizado para denotar la aplicación de los principios del desarrollo sustentable al contexto particular del turismo (Fennell, 2002:27). Existen variadas definiciones y enfoques sobre la noción de Turismo Sustentable. Ésta ha evolucionado, constituyéndose en un marco de referencia para entender cómo el crecimiento futuro del turismo puede manejarse de una mejor manera. Para fines del trabajo, se adopta como Desarrollo Turístico Sustentable (DTS) aquél que se enfoca a:

Promover un desarrollo turístico que equilibre y fomente la equidad social, la sustentabilidad natural y la rentabilidad de la inversión, con el objeto de satisfacer las necesidades actuales de las regiones anfitrionas, de los inversionistas turísticos, de los prestadores de servicios turísticos y de los turistas, con el fin de proteger, fortalecer y garantizar las oportunidades de desarrollo en el futuro (SECTUR/SEMARNAT, 2004:12).

En este sentido, la concepción de Turismo Sustentable es totalmente afín y congruente con la noción de Desarrollo Regional Sustentable, la cual es concebida como el "proceso que busca lograr un equilibrio entre el aprovechamiento de los recursos naturales (sustentabilidad ambiental), el crecimiento económico (sustentabilidad económica) y equidad social (sustentabilidad social), tomando como base de acción a espacios subnacionales" (Wong, 2000:296).

Para trascender las formas en la que se involucran los actores locales en la actividad turística y su planificación, crear una visión compartida y estimular la cooperación, se trató de aplicar un enfoque participativo que facilitara, además, la apropiación de las iniciativas de acción por parte de los involucrados. En esencia, el enfoque participativo incrementa la autenticidad de los resultados del proyecto/programa, busca la adaptabilidad del proceso a las tradiciones de la cultura local, genera información que favorece la rendición de cuentas e impulsa la sustentabilidad de los proyectos (Wong y Meraz, 2002).

Las técnicas de investigación utilizadas incluyeron la aplicación de talleres comunitarios, con el objetivo de estimular y fortalecer la participación local; el análisis FODA; entrevistas a actores; encuesta a visitantes en municipios seleccionados y la revisión documental, estadística, bibliográfica, entre otros. El ámbito geográfico al que se enfoca el estudio es la región del Río Sonora, considerada como una ruta turística que toma como base central el Río Sonora, mismo que integra a los recursos turísticos de la zona que recorre. El artículo se estructura de la siguiente manera: en la primera sección se describen someramente los aspectos de ubicación, físicos y biológicos de la región y se realiza un acercamiento a la situación socioeconómica y medioambiental actual. En la segunda parte se destacan algunas de las principales tendencias que muestra la actividad turística en el área del Río Sonora; se incluye una caracterización del turismo que visita el área, con base en los resultados del estudio de campo. En la tercera sección, partiendo del inventario de sus factores básicos, se identifican las principales características que definen la especialización turística a nivel regional, para finalizar con el planteamiento de algunas conclusiones y de acciones recomendadas.

 

1. La región del Río Sonora

Ubicación, contexto físico y biológico

La región del Río Sonora no es sólo un "contenedor" de recursos vegetales y animales; es también un espacio donde se construye la identidad y cultura de una buena parte de los sonorenses. Considerada como itinerario turístico, una de sus puertas de entrada más importantes (partiendo de Hermosillo) es Ures; de ahí la ruta va ascendiendo la montaña hasta llegar a Baviácora y pasar luego por Aconchi, San Felipe de Jesús, Huépac, Banámichi, Arizpe y Bacoachi, hasta llegar a Cananea, población donde se encuentra el punto más alto de Sonora (figura 1) [Ilegibilidad de origen].

Con excepción de Cananea, la región del Río Sonora se caracteriza por una serie de pequeños pueblos asentados en las riberas del río. La toponimia de los nueve municipios que conforman la región es un reflejo de la íntima relación entre los primeros pobladores, Pimas y Opatas, con su medio ambiente natural. La orografía se conforma básicamente de sierras, lomeríos, valles y planicies. La mayor altitud se registra en el municipio de Cananea con 2,482 msnm y la más baja en el valle de Huépac, situado a 304 msnm. Toda la cuenca se encuentra comprendida en la provincia geológica denominada Sierras Sepultadas (CNA, 2003). Los tipos de suelo más predominantes son los Regosol y Cambiosol. Existen manantiales de aguas termales como los de Mututicachi, Agua Caliente, Bacachi. Los climas registrados en la Ruta del Río Sonora son: cálidos, semicálidos y templados. Cada uno de ellos presenta variaciones de acuerdo a la precipitación. La temperatura media anual del área de estudio es de 21° C.

Las vertientes hidrológicas más importantes son los ríos Sonora, Bacanuchi y San Pedro, de las cuales destaca el primero. El Río Sonora nace en las cercanías de Cananea; desciende de las sierras de los Ajos, Cananea y Bacanuchi, y completa un recorrido de 294 km hasta desembocar en la presa Abelardo L. Rodríguez, en la ciudad de Hermosillo. El río, además de ser la fuente de abastecimiento de agua más importante para la región semidesértica de la planicie central del estado y de las poblaciones asentadas en sus márgenes, sostiene las principales actividades económicas regionales: la agricultura y la ganadería. Sin embargo, desde hace tiempo, es el depósito de los escurrimientos de las presas de jales construidas por las minas ubicadas en la sierra, así como el destino final de los desechos poblacionales.

La cubierta vegetal de la cuenca está compuesta por tres ecosistemas predominantes: bosque de encino–pino; matorral espinoso, mezquites y matorral sarcocaulescente. Los pastizales ocupan una gran extensión en toda la región del Río Sonora. La cubierta vegetal ha ido disminuyendo paulatinamente debido, en gran parte, a la actividad ganadera que se desarrolla como una de las actividades económicas de la región. Esta práctica ha ocasionado erosión y pérdida de productividad en el suelo.

La fauna reportada en los municipios comprendidos en la Ruta del Río Sonora es muy variada. Algunos de los mamíferos incluyen el lince, puma, jaguar, oso negro, ocelote, venado cola blanca, bura, coyote, puerco espín, entre otros. Después de los mamíferos, las aves son el segundo grupo más numeroso, con especies como: el águila real, el águila calva, el halcón aplomado, el guacamayo verde, la cotorra serrana, el búho de orejas cortas, el tecolote carnudo, entre otros muchos que pueden verse de manera excepcional en la región y que, además, se encuentran como especies consideradas bajo alguna categoría de protección.

Dentro de la región se encuentran las áreas protegidas de la Reserva Forestal Nacional y Refugio de Fauna Silvestre "Ajos Bavispe", la Sierra de Mazatán y la Cañada de Mazocahui. Estos sitios geográficos pudieran ser de gran trascendencia en la conservación de la biodiversidad cultural y biológica regional y pueden constituir una significativa oportunidad para actividades de turismo sustentable.

 

Situación socioeconómica y medioambiental actual

El diagnóstico socioeconómico realizado en el Plan Rector referido con antelación (PDTSRSON), destaca que los nueve municipios que integran la región del Río Sonora, con una superficie total de 13,418 km2 (7.2% de la superficie del territorio estatal), dependen de una base productiva muy similar; asimismo, con sus propias especificidades, guardan bastante similitud con las esferas social y ambiental.

Del análisis de la estructura productiva regional, los resultados muestran que en el año 2000 se generó un nivel de especialización en el sector primario: agricultura, ganadería, caza y pesca, y en el sector secundario en actividades relacionadas con la minería y la construcción. El resto de las ramas productivas, como la industria manufacturera, el comercio y los servicios, no figuran actividades de especialización alta.

De acuerdo al II Conteo de Población y Vivienda (INEGI, 2005), en la zona de estudio se concentra el 2.2% de la población estatal. En términos de tasas de crecimiento, se advierte una clara tendencia decreciente de la población tanto a nivel regional como municipal (con excepción de Aconchi y Cananea que crecieron en los últimos años de manera modesta), colocándose muy por debajo de la dinámica de crecimiento estatal. La región pasó de un crecimiento de 0.8% en el decenio de 1960–1970 a una cifra negativa de –0.7% en el lapso 2000–2005, contrario al promedio estatal que evolucionó de 3.4% a 1.6% en esos mismos periodos (cuadro 1).

En 1970, 43.5% de la población de la región tenía entre 0 y 14 años de edad; para el 2005, la proporción disminuyó a 28.3%, lo cual se reflejó en un incremento de la participación de la población en edad productiva (15–64 años) y de la tercera edad (65 y más). La recurrente crisis de las actividades agropecuarias que enfrentan los productores, así como la baja diversificación productiva, han propiciado la salida de grupos de población hacia municipios de otras zonas geográficas del estado en busca de opciones de empleo.

Con relación a indicadores de desarrollo humano2 relacionados con el derecho a una vida saludable y prolongada, se desprende la siguiente información:

De acuerdo a datos de INEGI y CONAPO para el año 2000, la tasa de mortalidad infantil en Sonora presentó un índice de 22.6, cifra ligeramente inferior a la nacional de 24.9. Sin embargo, esta referencia no es generalizable para el grueso de los municipios de la Región del Río Sonora, ya que por diversas circunstancias las tasas de mortalidad infantil estimadas, en la mayoría de los casos, son superiores a la media estatal y nacional. La mortalidad infantil para la mayoría de los municipios de la región constituye un serio problema, especialmente en Arizpe (26.9), Aconchi (25.7), Baviácora (25.5), Banámichi (25.4), Ures (25) y Bacoachi (24.8). Se ubica este indicador por encima de la media estatal y nacional. No obstante, en los tres municipios restantes, se alcanzaron tasas de mortalidad menores; destaca el municipio de Cananea con 19.9, seguido por San Felipe de Jesús y Huépac, con tasas de 23.7 y 24, respectivamente.

Los indicadores educativos que se estimaron para los municipios de la región reflejan un avance notable, especialmente en cuanto a los porcentajes de alfabetización alcanzados en los últimos años, lo cual contribuye a mejorar la posibilidad que tienen sus habitantes para acceder a oportunidades de desarrollo. Los niveles de alfabetización logrados muestran una tendencia relativamente homogénea; superan claramente, en todos los casos, el promedio nacional de alfabetismo de 90.3%. Con relación al promedio estatal, –95.6%–, en la mayoría de los municipios se alcanzaron tasas de alfabetización ligeramente inferiores, sin embargo, en los municipios de Cananea, Huépac y San Felipe de Jesús se registraron tasas superiores a la media estatal, –95.6%–; éstas son de 98.5%, 96.8% y 95.8%.

En relación al ingreso monetario percibido por la población ocupada, se muestra un predominio del nivel salarial de hasta dos salarios mínimos, el cual resulta insuficiente para cubrir cabalmente el consumo familiar. En términos del ingreso per cápita, los municipios más favorecidos son San Felipe de Jesús, Huépac y Cananea. Los dos primeros con remuneraciones per cápita (en dólares) superiores a la media nacional y estatal. En el caso de Cananea se rebasó el promedio nacional y se ubicó ligeramente por debajo de la cifra estatal. La situación podría obedecer, entre otros factores, al reducido tamaño de la población de San Felipe de Jesús y Huépac, lo cual posibilita que el ingreso disponible se distribuya entre un número menor de habitantes y por consiguiente tienda a ser más elevado. El caso de Cananea tiene relación con los niveles de empleo y de ingreso que se generan en la minería, que al ser empleos formales y de mayor calificación permiten remuneraciones superiores respecto a aquéllos que se obtienen en condiciones de informalidad.

El grado de marginación para los nueve municipios se ubica, predominantemente, en niveles bajos; mientras que en dos municipios, Cananea y San Felipe de Jesús, el indicador es más bajo. La tendencia positiva se refleja en una cobertura amplia en los principales servicios de vivienda como son agua potable, energía eléctrica y drenaje, que podrían considerarse aceptables respecto a la media estatal, ya que en la mayoría de los municipios los porcentajes de cobertura en estos rubros son muy similares, incluso superan esa media. En lo referente a los indicadores de educación, la situación es menos favorable; se observa un serio rezago en los porcentajes de población con primaria terminada, considerablemente inferiores –a excepción de Cananea– al promedio que registra la entidad.

 

Algunos problemas ambientales

Si bien es cierto que el contexto natural de la región donde se ubica la Ruta del Río de Sonora ofrece un gran potencial para el desarrollo del turismo, también lo es que en cada uno de sus municipios, en menor o mayor medida, se presenta una serie de situaciones que afecta su medio ambiente.

A nivel municipal, de acuerdo con los resultados de los talleres comunitarios de autodiagnóstico, los asistentes mencionaron como problema principal la contaminación del agua del río y de arroyos, por aguas negras y basura. Se atribuye a los trabajos de la compañía minera de Cananea gran parte de la responsabilidad (contaminación de arroyos por desechos de la mina, pilas llenas de aguas tóxicas que se filtran al subsuelo y al lecho del río). Se presume que la contaminación también afecta al suelo y al aire, en general, donde aparece de nuevo la actividad minera como responsable principal, por el polvo de los "jales". Algunos estudios sostienen que los problemas ambientales en la región están estrechamente relacionados con otras actividades económicas, además de la minería, como la agropecuaria, la silvicultura y la cacería, las cuales han acentuado la pérdida de la biodiversidad, la sobreexplotación y contaminación de los mantos acuíferos, la erosión del suelo, el sobre pastoreo, los incendios forestales etc. Según informe de SEMARNAT3 los principales problemas se sintetizan en los intereses encontrados entre la necesidad de conservar y proteger la biodiversidad –flora y fauna silvestre, agua, suelo– y, por otro lado, la necesidad de generar empleos a través de las actividades productivas como la industria minera, la actividad agropecuaria y cinegética.

Algunas de las principales especies que se han echado de menos en la región, según comentan los pobladores, son el águila real (Aquila chrysaetos), el lince (Lynx rufus), el puma (Puma concolor), el oso negro (Ursus americanus), el guajolote silvestre (Meleagris gallipavo mexicana) y serpientes del género (Lampropeltis sp.) que son consideradas especies clave. La cacería furtiva representa también un problema, estimulada por la falta de vigilancia y la carencia de continuidad en los programas de veda y ordenación de los recursos. Ello ha provocado una cacería indiscriminada, especialmente de venado cola blanca, jabalí de collar y guajolote silvestre (SEMARNAT, 2001: 56). También han provocado problemas ambientales, la siembra de praderas con zacate buffel (Pennisetum ciliare) y el sobre pastoreo; la falta de protección de la flora ocasiona la tala inmoderada de algunas especies de gran valor como es el caso de mezquite que es convertido en carbón.

 

2. Tendencias del turismo en la región

La forma en la que se ha desempeñado en Sonora la industria turística, durante las dos últimas décadas, principalmente, permite identificar, entre otras tendencias, el surgimiento del concepto y aplicación de "casas de turismo rural", en comunidades del Río Sonora y la sierra centro especialmente. Asimismo el desarrollo de productos tales como "ranchos turísticos" a lo largo y ancho de la entidad.

Aunque a nivel estatal, en términos generales y absolutos, la afluencia turística según lugar visitado se concentra contundentemente en Puerto Peñasco y, en menor medida, en Guaymas/San Carlos, Hermosillo, Nogales y Álamos. Los últimos años han presenciado el incipiente, pero creciente, interés de los turistas por conocer los pueblos que se encuentran en "zonas rurales", en la sierra o en el desierto, influenciados por las tendencias turísticas prevalecientes a nivel mundial hacia un turismo segmentado. En efecto, se observa un cambio en los gustos de los visitantes, mismo que ha impulsado el surgimiento de servicios turísticos en regiones como la del Río Sonora buscando adecuarse a las nuevas preferencias turísticas.

A diferencia de los destinos de playa, donde la industria turística ha madurado, en la región del Río Sonora, esta actividad se encuentra en los inicios de su crecimiento. Los turistas llegan de diversas partes de Sonora, del país y de otras partes del mundo, aunque más de 80% provienen del propio estado.

En los últimos años, la combinación de diversas acciones por parte del gobierno del estado (incluyendo entre otras, la construcción de carreteras) y en particular por la Comisión de Fomento al Turismo (Programa de Turismo Rural, mayor promoción y capacitación turística, infraestructura como parques recreativos, mejoramiento en la imagen urbana, etc.), ha abierto las puertas al turismo en la región. La tendencia ha resultado en la construcción de hoteles y "casas rurales" con tarifas accesibles, así como la expansión de actividades de operadores de tours. La región de la Ruta del Río Sonora conjuntamente con la de la Ruta de las Misiones, recibieron en la Semana Santa del 2006 cerca de 57% del total de turistas registrados en zonas rurales de la entidad. En el mismo periodo vacacional del 2007, se estima que los visitantes en las áreas rurales aumentaron en un poco más de 26% respecto al 2006.4 Este crecimiento en el turismo coincide con momentos de depresión en las principales actividades tradicionales de dichas regiones.

 

Los visitantes de la región

En la actualidad no se cuenta aún con información confiable acerca de la afluencia turística en la región de estudio, aunque la Comisión de Fomento al Turismo del Estado recientemente ha iniciado esfuerzos por impulsar la aplicación de un instrumento de recolección de datos en algunos destinos turísticos de la entidad. Así, con el propósito de conocer el perfil del turista, sus gustos y preferencias, entre otras condiciones que definen la evolución del turismo en la región del Río Sonora, se aplicó una encuesta en el mes de febrero de 2007 a visitantes que se encontraban en municipios seleccionados del área de estudio.5 Por las razones expuestas, los resultados de la técnica son meramente indicativos, ya que pueden variar si se conoce previamente el volumen de la población objetivo, si se considera la fecha y lugar de su implementación, distancia del lugar de origen del visitante y del destino turístico, entre otros factores. Aunque no se provee una representatividad estadística con alta confiabilidad, los resultados de la encuesta sí aportan información valiosa al responder a los objetivos planteados y ser un punto de referencia para fines comparativos (con la propia región y/o con destinos turísticos comparables). No obstante, se buscó ampliar la información con entrevistas semiestructuradas a turistas, a prestadores de servicios turísticos y otros informantes clave.

Los resultados agregados para todos los municipios indican que quienes visitan la región proceden en una cifra estimada en 88% de lugares del estado. Los números varían según el lugar de aplicación de la encuesta. Por ejemplo, en Ures, se trata de alrededor de 90% de turistas procedentes de Hermosillo, con apenas 4.5% de residentes de lugares como San Luis Río Colorado, Nogales y Aconchi. Aunque en el resto de los lugares se aprecia mayor diversidad en cuanto a origen de los visitantes, Hermosillo destaca como el principal emisor de turistas hacia la región. Los visitantes que residen en el exterior representaron 10.8%, provenientes mayormente de los Estados Unidos –Arizona, Nuevo México, California, Nueva York, Michigan, Colorado– y en menor medida de otros países, Europa y Sudamérica.

 

Hermosillo como principal emisor de turismo hacia la región del Río Sonora

De acuerdo a los resultados de la Encuesta Turística practicada en el estudio, la mayor cantidad de visitantes a la región es originaria de Hermosillo, misma que representó más de 60% del total de turistas que arribaron a este destino en el momento de la encuesta. La preponderancia de los visitantes originarios de Hermosillo y las perspectivas de crecimiento del municipio le otorgan una importancia estratégica para pronosticar un comportamiento positivo en la afluencia de turistas a los municipios comprendidos en la Ruta del Río Sonora.

Respecto a los principales municipios visitados, destaca que 58.4% de los encuestados acostumbra visitar Ures; 41.6% visita Aconchi, siguen Banámichi, Baviácora y San Felipe como lugares de su preferencia. Al momento de la encuesta, el rango de edad donde se agrupaba la mayor parte del total de turistas encuestados –53%– fue el de 18 a 34 años. En promedio, los turistas encuestados gastan alrededor de 621.3 pesos diariamente (incluyendo combustible) durante su estancia en el municipio visitado, inferior en casi 200 pesos al gasto diario promedio estimado para 2005 a nivel estado. Las actividades realizadas por los visitantes consisten, en gran parte, en dar paseos por el pueblo y sus centros recreativos, acudir a las fiestas populares tradicionales, comprar productos regionales, disfrutar de la gastronomía típica y admirar el paisaje. Además de la consideración del factor distancia del punto de origen, en la selección del destino turístico, el lugar de hospedaje revela fuertemente los lazos que unen a la mayor parte de los visitantes con la región a través de la familia y amigos, donde resalta la identidad cultural.

 

3. Factores básicos para el turismo

Recursos naturales

La región del Río Sonora posee un gran potencial natural para el desarrollo turístico sustentable. Además de la riqueza biológica de sus ecosistemas que dibujan el paisaje, las formas de utilización de los recursos naturales –flora, fauna– son parte esencial de la cultura de un pueblo. Detrás del uso de los recursos biológicos se pueden observar ciertos valores morales, costumbres, hábitos, creencias y formas de pensar que son un reflejo de la cultura e identidad de la sociedad sonorense.

El río, como espacio de recreación y relajación. Los paseos por el río, el disfrute de sus aguas, son importantes actividades de recreación y de relajación que se convierten en factores básicos atractivos para los turistas. Actividades como el senderismo interpretativo6 y otras relacionadas con la naturaleza tienen gran potencial turístico.

La observación de aves. Como se dijo con anterioridad, las aves representan un grupo muy relevante en toda la zona. En México, el ecoturismo –a menudo relacionado con la observación de aves– se está convirtiendo en una alternativa ambientalmente sustentable, cada vez más atractiva para las comunidades locales. Según el reporte de SEMARNAT, en la Cuenca del Río San Pedro que es considerado como parte del corredor biológico de avifauna existe una confluencia de 1 a 4 millones de aves anualmente, con más de 390 especies de las cuales 250 son migratorias. La mayor parte de los municipios del Río Sonora posee sitios donde lleva a cabo esta actividad. En los talleres practicados en los municipios de la región, los asistentes mencionaron que es en sitios como Cananea, Bacoachi, Banámichi, Huépac y Ures, donde se registra un pequeño, pero creciente número de observadores de aves. Para sus habitantes, la conservación de la avifauna empieza a ser una opción viable frente a actividades económicas como la tala de árboles y la agricultura.

Las aguas termales, espacios de relajación y sanación. De acuerdo a Montané (1993:48–49), esos manantiales poseen diversas sales en solución, según los tipos de rocas por las cuales viajan a la superficie. Por esa razón, afirma que en muchos casos son, o se les supone, benignas para el tratamiento de algunas enfermedades. El autor comenta que en Sonora, los indios utilizaron esta agua y en muchos casos hicieron estanques para bañarse con ellas. Las fuentes de energía constituyen un notable recurso para el desarrollo del turismo sustentable, por su bajo costo y por su carácter no contaminante. En el estado de Sonora se registra un número significativo de manantiales termales, hasta ahora 63 identificados. En la región se localizan algunos manantiales termales, es el más conocido y visitado el de Aconchi, que se constituye no solamente en el principal recurso turístico del municipio, sino en uno de los atractivos focales para toda la región. Existen otros como el de Mututicachi en el municipio de Bacoachi; en Banámichi se encuentran dos: Agua Caliente y Bacachi, y en Arizpe el Agua Caliente.

 

Los recursos sociales y culturales

Cuando el sentimiento de ser serrano renace: las Fiestas. Las fiestas representan un sólido medio de cohesión e identidad en cada uno de los pueblos del Río Sonora; son un potencial que requiere ser reconocido. En las fiestas aflora la identidad de los pobladores. Es durante las fiestas cuando los emigrantes regresan y reviven su historia, sus raíces. El calendario festivo de la Ruta del Río de Sonora es largo: comienza a principios de enero y termina en diciembre. Un gran número de turistas visita las comunidades con motivo de sus fiestas a lo largo del año.

Los olores y sabores. La alimentación de los residentes locales está vinculada al campo, con actividades como la ganadería y la agricultura. Existen variados y deliciosos platillos elaborados con productos regionales (y otros que en algún tiempo formaban parte de la dieta de los sonorenses) a la manera especial de la región. Su integración en una ruta o circuito alimentario podría representar un atractivo turístico y una fuente de empleo para el grupo de mujeres que se encuentran desempleadas y que disfrutan de la cocina. El chiltepín ocupa un lugar especial en la cultura alimentaria de los sonorenses. Hacer un recorrido por los pueblos donde se recolecta chiltepín podría ser un atractivo turístico.

La historia oral. Los cuentos, relatos, leyendas y anécdotas de los pobladores de la región son también un potencial aún no explorado que requiere ser conocido y revalorado dentro de un proyecto de turismo sustentable. En esta actividad podrían beneficiarse en particular los adultos mayores conocedores de estos aspectos.

Los templos misionales y los vestigios de la antigua industria. Las vetustas casonas, los templos misionales, los abandonados molinos de harina, las plazas, son todos parte importantes de la cultura e historia con la que los residentes locales se sienten profundamente identificados y los sitios más visitados por los que vienen de fuera de la región (figura 2) [ilegibilidad de origen].

Las artesanías. Son productos elaborados con insumos procedentes de los recursos naturales como los frutos, semillas y hojas de algunas plantas; las piedras, el cobre, los muebles fabricados a base de madera en Aconchi, la elaboración de reatas y herraduras, son también manifestaciones de la cultura de los pueblos donde vemos reflejada la interacción con su medio natural.

Hospitalidad de los habitantes. La amabilidad, la hospitalidad de la gente y la percepción de tranquilidad en sus comunidades, son aspectos al parecer "invisibles", que permiten que los visitantes regresen a esos lugares y les guarde "fidelidad". La Ruta del Río Sonora es un espacio social diverso, donde cada pueblo posee algún aspecto que lo distingue de los demás, que lo hace excepcional.

 

Actitudes de los miembros de las comunidades en torno al turismo

En la práctica de los talleres comunitarios, en general en los municipios –con ciertas excepciones– se manifestó un gran interés por parte de los residentes locales participantes en cuanto al turismo como una alternativa que pudiera complementar los ingresos provenientes de sus actividades tradicionales. Entre sus preocupaciones se encuentra la necesidad de que dicha actividad beneficie a todos los interesados de manera conjunta.

 

Aspectos negativos que afectan al desarrollo turístico

La lista de recursos turísticos con que cuenta la región es extraordinaria, pero también es necesario reconocer que los beneficios potenciales que pudieran derivarse de la actividad turística están constreñidos por una serie de aspectos negativos que pudiesen afectar su desarrollo directamente.

 

En el ámbito interno/regional

Las principales debilidades a nivel regional incluyen, entre otras cuestiones, como se comentó en otra parte del trabajo, la contaminación del agua del río, suelo y aire atribuible a residuos de actividades productivas regionales principalmente, así como por las lagunas de oxidación de las comunidades ubicadas en las riberas del afluente. Aunque se cuenta con hoteles y opciones de hospedaje como casas rurales, no son suficientes como tampoco lo son los restaurantes; además, la calidad de servicio es muy heterogénea. También existen diferencias en la provisión de servicios de apoyo a nivel municipal, incluyendo otras carencias como cajeros automáticos, baños públicos. Los accesos por carretera se ven afectados en tiempos de lluvia que coinciden con periodos vacacionales de turistas potenciales.

Aparte de la falta de diversificación de atractivos turísticos, otras debilidades significativas son la falta de cultura empresarial–turística y de integración entre los prestadores de servicios para el desarrollo de productos, amén de la apatía o desconfianza para invertir en proyectos turísticos en la región. Los problemas socioeconómicos a nivel municipal/regional como el estancamiento en las actividades económicas tradicionales, las altas tasas de emigración y la falta de financiamiento en general son, asimismo, de gran relevancia.

 

El entorno externo: oportunidades y amenazas

La estrategia de la Comisión de Fomento al Turismo de integrar a los municipios de la región en una Ruta Turística, ofrece una excelente oportunidad para el desarrollo de esta actividad al aprovechar las sinergias y recursos individuales. El gobierno estatal resalta su interés en el sector turismo con el diseño de programas que buscan la sustentabilidad turística como lo son el Programa de Turismo Rural y el Programa de Ecoturismo, la promulgación de la Ley de Fomento al Turismo, inversión en infraestructura de apoyo (centros recreativos, carreteras, etc.), creación del Comité Técnico de Turismo Alternativo.

Otra gran oportunidad emerge con las tendencias turísticas prevalecientes a nivel mundial hacia un turismo segmentado, expresada en el creciente interés de los visitantes por conocer los pueblos que se encuentran en "zonas rurales", como la sierra o el desierto. De ahí el interés creciente de tours operadores (nacionales/internacionales) por incursionar en la región.

Pueden favorecer al turismo en la región el aprovechamiento de programas como el de Pueblos Mágicos (SECTUR) y el de Itinerarios Culturales (UNESCO); los trabajos de rescate y restauración en estructuras arquitectónicas e inventario de bienes muebles por parte del INAH en algunos de los municipios; el impulso a la creación de museos regionales por el Instituto Sonorense de Cultura/INAH; la presencia de organizaciones como la productores del bacanora (para el impulso de recorridos temáticos) y de redes sociales que promueven lazos interregionales/transfronterizos. Sin duda, la inclusión de la región en el "Mapa de GeoTurismo del Desierto de Sonora" por National Geographic, representa una magnífica oportunidad de promoción a nivel global.

Existen algunos otros elementos negativos que se perciben como obstáculos para el aprovechamiento del potencial turístico regional. Por el lado del medio ambiente, una amenaza es la erosión/degradación de suelos, la extinción de especies y contaminación del agua del río, tanto por procesos naturales como por atribuibles al uso de los recursos y las actividades productivas externas. En ello influye la falta de diseño e implementación de programas de ordenamiento del espacio urbano y del municipio en general. La falta de conciencia ambiental y respeto hacia las comunidades por parte de los visitantes (basura, graffiti, etc.), la organización de eventos que alteran la tranquilidad (contaminación por ruido) se constituyen en otro aspecto negativo.

La insuficiente oferta de financiamiento público/privado que ofrezca tasas de interés accesibles a los interesados en incursionar en actividades turísticas es otro obstáculo, aunado a la competencia emergente en rutas turísticas de regiones vecinas. Ello afecta la escasa articulación de algunos de los municipios con el resto de los de la región para el impulso de la ruta turística. La falta de planes de desarrollo urbano y programas de desarrollo turístico municipales pudiera inhibir la inversión y readecuación de uso de suelo e imagen urbana orientada a potenciar el turismo.

Por el lado del turismo extranjero, al tratarse mayormente de personas que viajan por carretera, su afluencia se ve inhibida en gran medida por el tiempo dedicado al trámite de internación vehicular y migratorio; no obstante, una mayor amenaza la constituye la inminente aplicación de la Iniciativa de Viajes para el Hemisferio Occidental (WHTI por sus siglas en inglés), a partir de enero de 2008, que sin duda se verá reflejada –en el corto plazo–en una caída drástica del flujo turístico extranjero a nivel estatal, particularmente en zonas con mayor dependencia de este tipo de visitantes, como Puerto Peñasco y comunidades fronterizas. Una amenaza actual de gran magnitud es el impacto negativo en la imagen de seguridad que ejercen en el exterior/interior de la región los actos violentos recientemente registrados en algunos de sus municipios (Cananea, Bacoachi, Arizpe) y en el estado en general.

 

3. Conclusiones y recomendaciones: elementos para el fortalecimiento y potenciación del turismo en la Ruta del Río Sonora

Patrimonio natural y cultural

A partir del examen de la oferta turística con que cuenta la región del Río Sonora, así como la práctica y grado de satisfacción del turista en su visita, los segmentos (actuales y potenciales) de mercado, entre otros aspectos, es posible identificar las principales características que definen la especialización turística a nivel regional.

Siguiendo el recorrido y actividades practicadas por los turistas durante sus visitas a la región, es manifiesto su interés por el conocimiento de la cultura y sus expresiones locales, en conjugación estrecha con su entorno natural. Como lo indican los resultados de la encuesta, la visita (observación) a monumentos arquitectónicos, sitios históricos, religiosos, plazas y otros relacionados con el patrimonio tangible de los pueblos encabezan la lista de actividades de turistas tanto internas como extranjeras. También de gran importancia para los visitantes es el participar de las fiestas populares como parte de las tradiciones y costumbres de sus comunidades. De ahí que puede decirse que el grueso del flujo turístico de la región corresponde al segmento identificado como "turismo cultural", aun cuando explícitamente no se perciban a sí mismos de tal manera.

En el caso del visitante proveniente de Hermosillo y de otros puntos del estado, es necesario resaltar sus lazos familiares y/o de amistad e identidad cultural que lo unen al lugar. Un significativo volumen de la afluencia total lo constituyen personas que han emigrado a la capital del estado y a Arizona (Phoenix, principalmente); estos emigrantes retornan a su lugar de origen en días de asueto y ocasiones especiales como festejos populares (religiosos como la fiesta de Candelaria, San Juan, o el santo patrono de la iglesia del poblado en cuestión, desfiles y actos cívicos en días festivos nacionales, etc.) y fechas/periodos especiales (ferias, Navidad, Semana Santa). Con frecuencia se hacen acompañar de amigos deseosos de conocer las comunidades y sus tradiciones. De hecho, muchos de los turistas eligen su visita a la región por recomendaciones de amigos oriundos de ésta.

En complemento fundamental, el paisaje natural ocupa un motivo de gran interés para ambos tipos de turismo en el momento de decidir su visita a lugares de la región, como lo indican los resultados de la encuesta. La práctica de observación del paisaje –donde destacan río y sierra– y otras experiencias relacionadas con la naturaleza como paseos por el río, aguas termales, influyen fuertemente en la decisión del visitante respecto a su viaje.

El patrimonio cultural particular de la región le otorga a ésta un carácter distintivo que lo diferencia de otros destinos del estado y que puede ofrecer una experiencia única en paisajes extraordinarios, historia y cultura. En el recuadro 1 se resaltan, entre otras, algunas de las características más sobresalientes de la diversidad de recursos que integran el patrimonio cultural (tangible/intangible) de la mayor parte de los municipios de la región y que atraen la atención especial del visitante actual.

Además del propio Río Sonora, como atractivo turístico central, el elemento más destacado que puede integrar de manera realista los recursos en un producto son las misiones. Definen el itinerario cultural y el origen del sistema social, productivo y cultural de la región. Dan un profundo sentido histórico, originan la cultura de los pueblos, centran su expresión artística y productiva. De su huella, entre otros muchos aspectos, pueden apreciarse los templos religiosos, los bienes contenidos en éstos como singulares galerías locales.

En la región, entre los tipos de actividades sustentables que pueden realizarse con mayor factibilidad, están las relacionados con el turismo de naturaleza, el deporte y el turismo rural. Destacan, entre otras, la observación de aves y el safari fotográfico; el senderismo interpretativo, bicicleta de montaña, paseos a caballo, campismo, escalada y rappel. Se identifican algunos circuitos o corredores recreativos –con base en el recurso distintivo en cuestión– que pudieran, además, resaltar este itinerario cultural y paisajístico, aprovechando las potencialidades existentes en los municipios de manera articulada y complementaria: 1) recorridos por el río y sierra; 2) por las minas antiguas, 3) por los viejos molinos de harina y las vinatas; 4) sitios con pinturas rupestres, 5) aguas termales; 6) colección de chiltepín, entre otros. La creación e impulso a una ruta alimentaria regional se considera, hoy por hoy, una de las actividades turísticas con mayor posibilidad de desarrollo y beneficio para las comunidades participantes.

Sin duda, la mayor integración de los distintos elementos mencionados contribuiría a potenciar el turismo y fortalecer su competitividad. La manera como actualmente se desenvuelve lo que puede denominarse el cluster turístico regional es desarticulada, individual y sin objetivos comunes, entre otros aspectos negativos. En términos de infraestructura básica se advierte insuficiencia en opciones de hospedaje y de alimentación principalmente, guías turísticos locales, así como de tours operadores considerados actores clave. En el mercado loca/regional no existen proveedores directos (abasto de alimentos, mobiliario, etc.) Resalta también la falta de un programa de interpretación del patrimonio, fundamental para el desarrollo de este tipo de turismo.

Las áreas o ejes estratégicos orientados al fortalecimiento y potenciación del turismo en la Ruta del Río Sonora incluyen entre otras acciones –como el acceso a financiamiento blando y la promoción–, las que tienen que ver con el entorno normativo y planeación del desarrollo urbano y de ordenamiento territorial, reglamentos turísticos y de imagen urbana a nivel municipal. La participación y organización comunitaria es imprescindible en los procesos de planeación, gestión y desarrollo de proyectos turísticos, así como lo es el promover la organización y cohesión entre los pueblos de la región. De gran apoyo resultará la elaboración de programas de sensibilización orientados a todos los sectores de la comunidad acerca del potencial económico del turismo; programas de capacitación turística (por temas), etc. La atención al medio ambiente es prioritaria; se requiere de acciones orientadas a sensibilizar a prestadores de servicios turísticos, visitantes y población en general, acerca del significado de la conservación y el uso sustentable de los recursos naturales. Es necesario realizar un estudio del estado de conservación de los recursos naturales y capacidad de carga máxima, diseño de proyectos de conservación y de habilitación para su visita, manual de buenas prácticas en actividades turísticas, programa de educación ambiental interactivo, entre otras cosas.

En lo que ve a cultura y patrimonio, es necesario poner en valor los recursos que conforman el patrimonio cultural, como lo es el impulsar la participación de la población en el rescate, conservación y difusión del patrimonio cultural y contribuir al fortalecimiento de identidad cultural. Pilares fundamentales de tales propósitos serían la elaboración de una estrategia de articulación entre patrimonio cultural y turismo, el apoyo a programas de investigación y conservación del patrimonio arquitectónico, así como la elaboración de un catálogo con información de la diversidad del patrimonio tanto cultural como de los recursos naturales para uso turístico. La realización de ferias, eventos artísticos y muestras gastronómicas también fortalecerían este tópico.

El desarrollo/integración de productos y la articulación de actividades, prueba ser de gran relevancia, buscando aprovechar sinergias y complementariedades entre las comunidades. El Proyecto de Segmentación de la Ruta del Río Sonora, de la COFETUR, aunado a la creación de una incubadora de empresas turísticas en la región y la formación de una estructura organizativa que integre a los distintos actores y ramas productivas tradicionales de las comunidades, son acciones que revisten particular interés para ese objetivo. Una meta que subraya las recomendaciones anteriores es el buscar la satisfacción del turista con su visita a la región, superando sus expectativas de viaje e integrándolo a los esfuerzos por lograr la sustentabilidad.

La Ruta del Río Sonora constituye, más que nada, un itinerario fundamentado en un área con alto contenido histórico–cultural y definido particularmente por la demanda del visitante actual. Es el significado de este patrimonio sumado al medio ambiente natural lo que hace única a la región y constituye una parte significativa de su imagen. De ahí la necesidad de reconocer los valores de sus recursos naturales, históricos y culturales para resaltar el desarrollo del producto turístico, en especial el manejo de sus lugares en el largo plazo. Este tipo de actividad turística es afín a los principios de la sustentabilidad. Sin duda, la mayor integración de sus distintos elementos contribuiría a potenciar esta actividad y fortalecer su competitividad. En ese proceso, mediante una visión común para el futuro del turismo en la región, la participación y la organización de los pobladores, la coordinación entre autoridades de los tres niveles de gobierno y grupos vinculados al turismo, para la adopción e implementación de estrategias y acciones, entre otros, son aspectos que revisten un papel de gran relevancia.

 

Referencias

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Notas

1 Este artículo deriva del Plan Rector para el Desarrollo Turístico Sustentable de la Ruta del Río Sonora (Salido et al., 2007) Comisión de Fomento al Turismo del Estado de Sonora–Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A. C. Documento en el que participaron como colaboradores –además de los autores de este artículo– Pablo Wong–González y Migdelina López Reyes, investigadores del CIAD, A. C. Nuestro agradecimiento a Alejandrina Coronado Acuña (CIAD) por su apoyo técnico en la elaboración del presente trabajo.

2 Desde 1990, el PNUD ha publicado un estudio anual denominado Informe sobre el Desarrollo Humano, donde clasifica a los países a partir de tres indicadores: esperanza de vida, logros educacionales e ingresos reales ajustados.

3 Véase al respecto el documento preliminar inédito Taller para el Consenso del Proyecto de Área de Protección de Flora y Fauna Mavavi, APFF, SEMARNAT, 2001

4 Según información de COFETUR, http://www.sonoraturismo.gob.mx

5 Se seleccionaron aquellos municipios que se consideró presentaban mayor afluencia turística a lo largo del año. Los encuestados fueron identificados al preguntarse si residían en el lugar o no, previo a la aplicación del cuestionario.

6 Un sendero es un camino o huella que permite recorrer con facilidad un lugar determinado. Los senderos pueden cumplir las funciones de acceso a visitantes, caminos para vehículos de mantenimiento y, finalmente, como un medio para el desarrollo de actividades educativas (senderos interpretativos).SECTUR, 2004.