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Revista mexicana de sociología

versión On-line ISSN 2594-0651versión impresa ISSN 0188-2503

Rev. Mex. Sociol vol.79 no.3 México jul./sep. 2017

 

Obituario

Óscar Rafael Uribe Villegas (1928-2016)

Georgina Paulín Pérez* 

*Instituto de Investigaciones Sociales, Universidad Nacional Autónoma de México

El sociolingüista mexicano Óscar Uribe Villegas murió el viernes 10 de marzo a la edad de 88 años en la Ciudad de México. Supongo que por causa natural, yo no lo sé de cierto, pues quien me dio la noticia, Armando Castillo (miembro de la Muy Respetable Gran Logia Valle de México), sólo expresó que “el profesor había cerrado sus ojos”. La incertidumbre del contexto y las circunstancias de los últimos años de vida y particularmente de su muerte han generado inquietud, sentimiento de culpa y un profundo dolor; su pérdida ha sido no sólo la del Professor, el padre espiritual que me formó en la investigación, sino la del compañero de una larga trayectoria de estudio y vivencia, como él señaló en una de sus muchas dedicatorias: “Para la maestra Georgina Paulín, mi compañera de viaje por muchos de estos caminos. 1 de marzo de 2005” (En Encaminamientos hacia la sociolingüística).

La personalidad del profesor Uribe reflejaba una tensión constante entre lo racional (logos), lo conductual (ethos) y lo emocional (pathos), ejes que él reconoció fundamentales en la actividad humana; entre lo apolíneo y lo dionisíaco, lo geométrico y lo dramático. De ahí que su expresión oral y escrita fuese difícil de decodificar e interpretar. Al respecto, Fernando Vizcaíno Guerra, investigador del IIS UNAM, envió a la comunidad del Instituto algunas líneas de recuerdo y homenaje al profesor Uribe. Me tomo la libertad de citarlo, pues captura de manera extraordinaria características y atributos de esa peculiar manera de ser:

El libro 85 años del IIS UNAM, en prensa, incluye dos momentos de la historia del Instituto que me han impresionado. El primero data de 1999, cuando un grupo de estudiantes tomó nuestro Instituto en el marco de la huelga de ese año. El segundo, de 2009: un recuerdo de Óscar Uribe en una conferencia con motivo del 70 aniversario de la Revista Mexicana de Sociología. Óscar Uribe era el Decano y en 1983 había sido Director Interino del Instituto. Me había regalado ya varios de sus libros, con profusas dedicatorias. Yo asistí a escucharlo como a ese profesor y amigo que siempre me hacía pensar, preguntar o ver desde otros ángulos problemas de México y el mundo. La conferencia se llevó a cabo en la biblioteca del Instituto [...]. Me sentía privilegiado mientras él hablaba. [...] Cada frase me parecía algo nuevo, un argumento, un problema o una pregunta que provocaba en mí nuevos problemas. Cada proposición constituía un desorden vivo y a su vez una manera de amar o combatir: la representación del mundo, la voluntad del ser, la necia y necesaria imputación de la Sociología, la hábil manipulación hegemónica, la rebelión de las ideas. Entre sus palabras también había momentos con lágrimas en sus ojos. En algún poema Octavio Paz refiere a los hombres y mujeres hechos de tiempo. Óscar Uribe o la vida sencilla, frágil, dramática, rebelde. Emocionado siempre y a un tiempo erudito, fue una de esas personalidades que llamamos Razón Ardiente.

Uribe Villegas nació el 6 de noviembre de 1928 en Toluca, Estado de México. Combinó la investigación con la docencia, la literatura y el periodismo. A lo largo de su trayectoria generó una colosal obra escrita. Desde joven comenzó a manifestar su avidez por el conocimiento, con sus capacidades analítica, sintética, reflexiva, su interés por las lenguas y culturas de pueblos diversos. Sus estudios de educación media superior los comenzó en el Instituto Científico y Literario del Estado de México, hoy Universidad Autónoma de México. Posteriormente se trasladó, a fines de la década de los años cuarenta, de Toluca a la capital del país e ingresó a la Escuela de San Ildefonso. Entre 1949 y 1952 realizó diversos estudios en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH). En su formación recibió la guía de prominentes personajes como el maestro Amancio Bolaños, a quien seguiría en sus cursos de Fonética Histórica del español, Latín Vulgar e Historia de España y Generación Española del 98. En cuanto a sus estudios formales, resaltan la Maestría en Antropología Especializada en Lingüística de la ENAH; la participación activa durante seis años en el Seminario de Lengua y Literatura Sánscrita, así como los estudios que realizó de los Cursos Extra-Murales, durante más de 15 años, del Commerce Degree Bureau de la University of London para el Bachelor on Economic Sciences.

En 1950 se crea la Escuela Nacional de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Uribe Villegas fue uno de los 142 alumnos con los que comenzó la actividad docente del primer curso del nuevo centro de enseñanza. Mientras cursaba el segundo ciclo fue profesor del primer curso de Método Estadístico. La articulación entre la estadística y la investigación social se convertiría en el segundo objeto de interés del profesor, después de su pasión por los idiomas. En 1953 ingresa como investigador al Instituto de Investigaciones Sociales; simultáneamente enseñaba estadística a sobresalientes investigadores como Raúl Benítez Zenteno y Jorge Martínez Ríos, entre otros.

En la década de los años cincuenta, Uribe Villegas hizo evidente su interés en la técnica estadística como herramienta necesaria en la investigación social. Dentro de sus indagaciones puntuales sobre estadística, encontramos por ejemplo la deducción de una fórmula para obtener la mediana, lo que resultaría inédito en la literatura de mediados del siglo XX. Además, su trabajo en el área estadística y matemática lo guiaría a diseñar técnicas peculiares de estudio para fenómenos sociolingüísticos, semiológicos y antropológicos. En esta época también fue cofundador de la revista Ciencias Políticas y Sociales, medio de expresión de la Escuela de Ciencias Políticas.

Como investigador del Instituto, una de las actividades que Lucio Mendieta y Núñez le confió fue la organización y edición de la Revista Mexicana de Sociología, fundada por el primero en 1939. Asumió funciones de editor auxiliar, promotor, ensayista, divulgador y traductor. En igual importancia, Uribe Villegas se desempeñó como organizador, promotor, ponente, relator, etcétera, de los Congresos Nacionales de Sociología, durante 15 años ininterrumpidos. Los congresos enriquecieron la sociología mexicana con la participación de sociólogos de renombre internacional y posicionaron al profesor a nivel nacional e internacional.

Sus aportaciones a la sociología mexicana son numerosas, pero en un esfuerzo de síntesis resulta importante destacar su proyecto sobre la realidad sociolingüística del mexicano. En el contexto de dicho proyecto, la situación sociolingüística total de México se enmarcó teórica y empíricamente en la situación lingüística mundial, y la condición sociolingüística de los grupos indígenas en México se comparó con la que tenían grupos similares a ellos en otros continentes y en otros países en los que el multilingüismo produjo o contribuyó a producir: 1) marginalizaciones, en unos casos; 2) fricciones y conflictos, en otros. Para este fin, se elaboró un marco teórico que permitió la publicación de diversos libros, entre los que destacaron Sociolingüística: una introducción a su estudio (1970), Sociolingüística concreta (1970) y Sociolingüística doctrinaria (1971). Así como un marco empírico, que concretó en el texto del libro Situaciones de multilingüismo en el mundo (1972), que presentó un gran número de casos típicos sin agotarlos todos.

En 1973 se reiniciaron los trabajos del proyecto con un intento de rigorización de las concepciones sociolingüísticas, proyecto destinado a satisfacer la demanda de autoridades mundiales en la materia, el cual se incorporó en un estudio sobre Sociolinguistics in Search of a Place among Academic Disciplines and Political Practices; más tarde, se enriqueció hasta constituir un opúsculo titulado Las disciplinas sociolingüísticas y el énfasis sociológico en sociolingüística (1976).

A partir de esta teoría y de esos hechos (en buena parte in fieri, porque en ese entonces, década de los años setenta, la misma sociolingüística era una disciplina naciente), Uribe Villegas comienza a constituir un modelo, particularmente en lo que se refiere a esa condición indígena, y tiende a orientarlo en la delineación: 1) de una política cultural, 2) de una planeación lingüística, y 3) de una pedagogía castellanizadora.

Durante el desarrollo del Proyecto Sociolingüístico, a principios de los años ochenta se había configurado un grupo de trabajo que comenzó un interesante giro con respecto al estudio del lenguaje: en correspondencia con los intereses de la escuela estructuralista, inició su propia incursión hacia la semiología. En esta dirección, y para integrar esfuerzos bajo objetivos comunes, en 1979 constituyó la Asociación Mexicana de Semiología, A.C., y propuso como presidente y fundador al profesor Uribe Villegas.

La Asociación logró constituirse en uno de los primeros organismos en México dedicados al estudio del signo y el lenguaje. En esta dirección, y como evidencia de su trabajo de investigación, en 1984 fundó una de las primeras revistas de semiótica. Este medio de divulgación científica, titulado en su primer número Revista Mexicana de Semiología, cambió su denominación y registro en 1986, con lo que pasó a ser la Revista Mexicana de Semiótica, de acuerdo con los estándares propuestos por la Asociación Internacional de Semiótica.

Estas breves líneas se aproximan a la obra del profesor Uribe Villegas, pero ni de cerca la abordan en su totalidad. Por ello, quiero concluir con ciertas líneas de la dedicatoria que me escribió en una publicación de 2011 y que considero una de sus últimas voluntades en vida lúcida:

[…] se podría rearmar el rompecabezas y […] aun pedir apoyos para actualizar estadísticas y reproducir el Proyecto de Pesquisa Concreta que Conacyt obstruyó […]. Vea usted si le interesaría coordinar a algunos chicos que reunieran materiales arrumbados en mi cubículo para una publicación que apareciera como aquí con su nombre y el mío. OUV, 29/07/2011.

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