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Argumentos (México, D.F.)

Print version ISSN 0187-5795

Argumentos (Méx.) vol.28 n.77 México Jan./Apr. 2015

 

Crítica de libros

 

Más allá de la mano invisible. Fundamentos para una nueva economía Política1

 

Federico Novelo U.

 

Economista, doctor en ciencias de política internacional; autor de 12 libros publicados (uno más en dictamen). Profesor titular "C", de la UAM-Xochimilco. Líneas de investigación: teoría económica heterodoxa, integración regional, crisis económicas, desarrollo. Miembro del SNI, Nivel II.

 

El teorema de la mano invisible es un
resultado que se aplica a una economía
competitiva, en la que cada individuo es
insignificante e intrascendente, a quien a
menudo se hace referencia como "átomos"
en la economía. Si, por el contrario, los
agentes individuales son más grandes y
capaces de afectar individualmente el
bienestar de los otros -a esas personas se
les llama agentes estratégicos-, entonces
puede que este resultado no se sostenga.

Adam Smith (1776),
La riqueza de las naciones,
FCE
, México (1958), p. 402.

 

¿Puede haber belleza en un libro de economía? Sí, por supuesto, pero a condición de que la trascienda y se des-poje de su jerga técnica. Es el caso del texto extraordinario de K. Basu, primer economista y primer vicepresidente del Banco Mundial (!), quien construye un relevante elogio al disentimiento e intenta rescatar a un Adam Smith injustamente expropiado, según el autor, por la ortodoxia neoclásica y mal empleado en la construcción del individualismo metodológico que caracteriza a la sabiduría económica convencional.

En opinión de este autor, la confección de la teoría neoclásica pone un énfasis desmedido en la afirmación de Smith consignada en el epígrafe, haciendo abstracción del resto de las aportaciones contenidas en La riqueza de las naciones, en las que es más que visible la referencia a otros valores de los agentes económicos así como al marco institucional, en el que se desenvuelven.

Es notable la insistencia en el conocimiento del marco institucional, con el que Adam Smith elaboró su célebre apología del egoísmo individual como promotor del bienestar colectivo; en este sentido, Basu supone una reacción adversa de Smith ante el abuso de su aportación, para originar, desde el pensamiento neoclásico, un agente económico egoísta, con intereses estrechos, excluyentes y de muy corto plazo, para reconocer grandes cualidades de generosidad, solidaridad y amplitud de miras en la propia condición humana. Este razonamiento parte de una reformulación del llamado teorema de la mano invisible: si se tiene una economía competitiva en la que todos los individuos eligen libremente de acuerdo a sus intereses racionales, entonces -dadas algunas condiciones técnicas- el equilibrio que surgirá será Pareto óptimo; si algunos individuos son tan poderosos como para alterar el precio de mercado (poder de mercado), no es posible suponer que la mano invisible funcione con eficacia. Sobra decir que el sistema económico actual está caracterizado por la presencia de agentes con notable poder de mercado:

El teorema de la mano invisible es un resultado que se aplica a una economía competitiva, en la que cada individuo es insignificante e intrascendente, a quien a menudo se hace referencia como "átomos" en la economía. Si, por el contrario, los agentes individuales son más grandes y capaces de afectar individualmente el bienestar de los otros -a esas personas se les llama agentes estratégicos-, entonces puede que este resultado no se sostenga.

En lo relativo a los métodos de razonamiento empleados, el autor explicita una afición razonable por el eclecticismo, a condición de que se trate de los mejores métodos disponibles, sin importar de dónde vienen y siempre que escapen de cualquier forma de determinismo, ya sea el histórico, que propone la teoría marxista, ya sea el intemporal que sostiene el pensamiento neoclásico; así, aclara:

"En este libro se argumenta que todos los sistemas económicos se basan en normas y creencias sociales. Gran parte de la profesión económica ha dado por sentadas las normas del capitalismo a tal grado que éstas, con el tiempo, se han vuelto invisibles y crearon la ilusión de que no existen normas. En verdad, el capitalismo se derrumbaría sin las normas que lo acompañan". El alejamiento del individualismo metodológico descansa, en una parte fundamental, en el reconocimiento de algunas de estas normas que sugieren la existencia del instinto cooperativo o el deseo del bien común, como innato a los seres humanos y la forma en que este instinto prospera cuando hay reciprocidad. El interés individual, como única brújula en el comportamiento de los agentes, según el individualismo metodológico, y en el que descansa la teoría convencional, niega la existencia de ese instinto y de su posible progreso. La verdad sobre el desarrollo es que, para que ocurra, necesita de seres humanos que estén interesados en los otros y sean justos y dignos de confianza.

De esta circunstancia deriva una idea fuerza que estructura todo el texto: el mercado libre exaltado en los libros de texto convencionales, simplemente no existe en la realidad y, por lo tanto, el tipo de ideal social que derivaría de ese caso extremo, el de la disponibilidad de ese mercado totalmente libre, tampoco: "La proposición del libre mercado es un sólido logro intelectual con gran atractivo estético, pero su indiscriminado mal uso ha tenido enormes implicaciones para el mundo, sobre todo, en la manera en que construimos las políticas, pensamos acerca de la globalización y descartamos a los detractores".

El libro se encamina a la proposición contraria y, de paso, a contrariar a los economistas convencionales, a partir de una crítica profunda de la economía dominante en sus fundamentos, derivaciones políticas y, muy especialmente, resultados socialmente indeseables, por cuanto se apoya en una teoría normativa, no positiva, y equivocada, que sólo concibe la búsqueda del beneficio individual en cada acción de los agentes. De manera similar, la apreciación de Basu sobre la adicción de los economistas a lo que John K. Galbraith denominó la fuga técnica, la búsqueda de complejidad matemática en el análisis económico, es radicalmente adversa: "En la estampida por descubrir verdades complicadas o, peor aún, complicar las verdades, las verdades simples han escapado a nuestra atención".

El autor adorna su texto con extraordinarias, y sutiles, anécdotas que se seleccionaron con talento especial. Sobre la propensión de los economistas a complicar las verdades, en el texto y en la presentación que hizo en México en el 2014, Basu cita una tan pertinente como notable:

Hay un cuento, aunque de autor desconocido, según el cual Sherlock Holmes y el Dr. Watson emprenden un viaje detectivesco por la Inglaterra rural durante el que, al sentirse cansados, deciden instalar su tienda de campaña en un campo abierto. En medio de la noche, Holmes da un codazo a Watson: "Mira al cielo y dime lo que puedas deducir". Watson se frota los ojos y, mirando al portentoso cielo, dice: "Cuando se vive en Londres uno no se da cuenta de que hay tantas estrellas en el cielo. Bueno, puesto que hay tantas estrellas, puede deducirse que existen muchos sistemas planetarios, con lo cual es posible concluir con seguridad que hay varios planetas que se parecen a la Tierra, y si hay varios de esos planetas, debe haber unos pocos con vida inteligente. Así que deduzco que hay vida inteligente en el universo". Holmes lo mira exasperado y le replica: "Alguien robó nuestra tienda.

Al percibir a la economía como incorporada a la sociedad y a la política, el autor se libera de las cadenas del individualismo metodológico, con el que se ha alimentado a la notable soberbia y al inamovible conservadurismo, frente a otras ciencias sociales, de la economía convencional, neoclásica. Igualmente, las normas, formales o no, con las que las sociedades operan, toman una importancia fundamental, como reglas del juego, en la confección de esta nueva economía política, que de este modo se despoja de cualquier arraigo analítico en la circunstancia individual que es la base del individualismo. En este aspecto, las conductas cooperativas, altruistas y generosas de los agentes, suelen considerarse relevantes en otras ciencias sociales, como la política o la sociología; el aislamiento de la teoría económica estándar frente a estos saberes, se convierte en otra variable explicativa de sus desatinos.

En la perspectiva de elaborar una teoría económica coherente, es donde se elogia al disenso que debe ser incorporado y no, como sucede desde la economía convencional, rápidamente descartado, siempre que se pretendan superar las notables fallas de dicha economía. De esta manera, las implicaciones normativas y políticas de la nueva teoría, corresponderán a supuestos provenientes de la realidad y ya no de las tradicionales y retorcidas abstracciones.

Así, además de al disenso, el texto es, también, un elogio de la historia y de sus lecciones. El autor narra un cuento en el que un anciano vendedor de sombreros, en la India, siente el cansancio producido por un largo recorrido y se acuesta al lado de un frondoso árbol, en el que recarga el palo del que están colgados sus sombreros; cuando despierta, encuentra que los monos que habitan el árbol han robado esos sombreros y, tras recordar la afición de los monos por la imitación, tira al suelo su propio sombrero, lo que los monos repiten de manera inmediata y previsible. Años después, el nieto del vendedor de sombreros, dedicado al mismo comercio, repite el recorrido, experimenta el mismo cansancio y practica la siesta, recargando el palo de los sombreros en el mismo árbol; al despertar, observa que los monos han robado los sombreros y, tras recordar la experiencia de su abuelo, tira al suelo su sombrero; después de recogerlo a gran velocidad, un mono que se dirige de nuevo a las alturas, le dice: "No eres el único que tiene abuelo".

En el análisis del urgente combate a la pobreza y a la desigualdad, en ese orden y asumiendo que cada una de estas lacras responde a estatutos diferenciados, el autor proponen la aceptación de aquella cuota de desigualdad que mejor favorezca la reducción de la pobreza. Lo que implica una consistente persuasión de los beneficiarios de la riqueza y la desigualdad, muchas veces por el efecto acumulativo de las herencias, para aceptar la disminución de riqueza (stock) e ingreso (flujo), en beneficio por partida doble, de menos pobreza y menos desigualdad.

La variedad de reflexiones, análisis de las distintas formas de conocimiento, referencias históricas y filosóficas, experiencias propias y ajenas y bibliografía, son trascendentes adornos del texto que, así, lo convierten en interdisciplinario, en el sentido de la construcción colectiva de una problemática que, no sólo por definición, es compleja. Recuperemos el mensaje final de Basu:

[...] aquellos que han sido dejados en la pobreza y en la privación sin tener ninguna falta, que son la mayoría de los pobres, tienen todo el derecho a no dejarse intimidar por los recursos que engañosamente aparentan tener algunos analistas públicos, políticos y defensores del statu quo, quienes les dicen que su pobreza es una medida de su productividad y que es esencial para crear incentivos que permitan al mundo alcanzar un mayor ingreso promedio. A su vez, esto crea la esperanza de que quienes han establecido su control sobre una gran parte de los recursos y la riqueza del mundo, mediante generaciones de explotación y del uso de los derechos de herencia, se vean obligados finalmente a separarse de su botín, y vivamos en un mundo sobre el que todos tendremos el mismo derecho como ciudadanos iguales y al que podrán llegar nuevas generaciones sin encontrarse a sí mismas habitando un desierto".

Cuesta trabajo asumir que lo anterior fue escrito por un alto funcionario del Banco Mundial, ¿no cree usted?

En rigor, se trata de un gran esfuerzo para promover la reflexión de los científicos sociales, particularmente los economistas, para reconsiderar una parte más que significativa de los supuestos fundamentales de los que parte. Revitalizar, de esta manera, a la economía, eventualmente habrá de servir para el más adecuado diseño de políticas y el consecuente efecto social plausible.

Se trata, en definitiva, de un texto que pretende producir efectos convenientes en las preocupaciones de la vida diaria de los ciudadanos comunes, en la lucha contra la desigualdad y la pobreza. Su lectura es altamente recomendable, por provechosa.

 

Notas

1 Basu, Kaushic (2003), Más allá de la mano invisible. Fundamentos para una nueva economía política, México, Fondo de Cultura Económica.         [ Links ]

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