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Argumentos (México, D.F.)

versión impresa ISSN 0187-5795

Argumentos (Méx.) vol.27 no.76 México sep./dic. 2014

 

Dossier. Educación superior y nuevos sujetos sociales

 

De la Red a las calles ¿y de las calles a las conciencias? El movimiento estudiantil #YoSoy132

 

Anna María Fernández Poncela*

 

* Doctora en antropología cultural desde 1992 (Universidad de Barcelona). Docente e investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco. Ultimos libros publicados: (2012) La violencia del lenguaje o el lenguaje que violenta. ITACA/UAM.(2009) La investigación social: caminos, recursos, acercamientos y consejos.México: Trillas/UAM. Líneas de investigación: participación y cultura política en general; cultura popular; emociones; relaciones de género.

 

RESUMEN

Este texto es una revisión del movimiento estudiantil #YoSoy132 a partir de testimonios sobre diferentes temas. Se trata de un acercamiento a partir de entrevistas. En particular se revisa su presencia más allá de las redes y las calles, en la conciencia social.

Palabras clave: movimiento estudiantil, México, testimonios, conciencia.

 

ABSTRACT

This text is a revision of the student movement YoSoy132 from testimony on different topics. It is an approach based on interviews. In particular revising its presence beyond the networks and the streets, in the social consciousness.

Key words: Mexico, student movement, consciousness, testimonies.

 

INTRODUCCIÓN

Un artículo de Héctor de Mauleón (2012) sobre el movimiento #YoSoy132 se titula "De la red a las calles", aquí retomamos la frase y le sumamos una tercera cuestión: las conciencias. El tema es especulativo, si bien puede demostrarse fehacientemente la primera relación según las movilizaciones que tuvieron lugar durante un tiempo e incluso las claras declaraciones de sus integrantes cuando hubo quien dijo darse cuenta, con cierto tono de humor o no tanto, que había vida más allá de las redes, no es lo mismo para la segunda, no obstante vamos a reflexionar sobre la posible incidencia en la misma. Las transformaciones sociales y culturales de largo aliento tienen que ver con valores y conciencia, más allá de partidos, movimientos, marchas y expresiones éticas o estéticas, con un cambio más profundo y duradero sobre las formas de ser y estar en el planeta.

 

A UN AÑO DE DISTANCIA

El sábado 11 de mayo del 2013 "Cerca de 350 universitarios reunidos en la Estela de Luz, monumento que convirtieron en emblemático tras las primeras movilizaciones de mayo de 2012, reiteraron sus principios: un movimiento apartidista, antineoliberal y pacífico. El mensaje fue claro: seguimos siendo los protagonistas de nuestra historia" (Poy, 2013:5). "En un ambiente festivo, activistas del #YoSoy132 conmemoraron el primer aniversario del surgimiento" (Baptista, 2013:10), algunos lemas fueron: "México no tiene presidente, tiene ciudadanía" y "Vamos a vencer porque vamos a permanecer". Más allá de quienes anuncian su muerte (Messeguer, 2013) o de las personas que afirman que "El movimiento no está muerto", y más allá también de quienes consideran que fuera un fracaso o un éxito, sus logros a corto plazo y en su momento están ahí –frescura en las campañas preelectorales y a la política en general, la unión de más de un centenar de universidades públicas y privadas, el segundo debate oficial transmitido por televisoras y canales de amplia difusión, su acreditación como observadores, un tercer debate ciudadano que ellos organizaron, aglutinó a sectores sociales que estaban esperando un poco de esperanza, movilizó espontánea y libremente a grupos amplios de la ciudadanía, elevó la participación electoral y movió los porcentajes de preferencias– y los que seguirán viniendo ya sea concretos o de amplio espectro: reformas de las telecomunicaciones, cambios en las formas políticas, respeto y admiración por la juventud, y quizás también la memoria de que hay otras voces, el imaginario de que sí se puede, la certeza que la ciudadanía no está dormida sólo agazapada y esperando el despertar de la conciencia.

Pasó el movimiento y ¿qué quedó? Aquí deseamos avanzar sobre la significación del movimiento #YoSoy132 y el avizorar un posible orden implicado hacia el porvenir si bien no del todo visible en nuestros días, y eso a partir de las percepciones, opiniones, valoraciones y comportamientos de las y los participantes, así como de otros grupos juveniles y estudiantiles. En especial interesa su posible transición como en un inicio señalamos de las redes a las calles y de éstas a las conciencias, si bien y obviamente la conciencia está en internet y sobre el asfalto, cuando las dos manifestaciones anteriores desaparecieron ¿qué quedó de la tercera?

 

OBJETIVOS Y METODOLOGÍA: VOCES Y MIRADAS

¿Por qué un nuevo artículo sobre #YoSoy132? A estas alturas ya podríamos decir que hay más textos sobre el tema que miembros en el movimiento original. Ojo, no es crítica es constatación empírica de la realidad. ¿Qué puedo aportar de nuevo?, ¿para qué lo hago?, ¿desde dónde lo hago? Preguntamos y respondo, por motivos personales, académicos y sociales, vieja respuesta tramposa. Y me vuelvo a responder por solidaridad, catarsis y despliegue de posibilidades esperanzadoras para el país y para el planeta Tierra. Quiero y necesito explicarme, comprender y compartir.1

Creo que falta contextualizar el movimiento en lo que Fernández-Amador (2011b) con base en el M15 en el estado Español llama nuevo clima social y Rifkin (2010) denominaría de manera general como evolución de la conciencia empática planetaria. Me gusta imaginar que en vez de cambio climático haya un cambio de clima social, y que además de la evolución biológica o en paralelo tenga lugar una evolución de la conciencia humana. También es fructífero profundizar en el movimiento como experiencia concreta, sus aportaciones en cuanto a conformación, objetivos, organización, participación, retos, logros, y sobre todo como proceso vivencial. Además sería interesante analizar e interpretar ambas cosas no desde la atalaya académica ni de la noticia vertiginosa sino a partir de las voces y testimonios de la sociedad en su conjunto, de aquellas personas que participaron directamente y las que no lo hicieron pero estuvieron ahí observando.

Para este acercamiento al tema, además de la información publicada de diversa índole –periodística y de investigación, manifiestos y videos– se cuenta con una treintena de entrevistas a personas del movimiento, voceros de asambleas, representantes de comisiones o participantes en actividades varias y en las marchas. Se aplicaron a mediados de julio del año 2012 –esto es, para precisar a quince días de las elecciones–. Una segunda tanda de entrevistas en un número similar fueron realizadas en noviembre del mismo año, tanto a participantes como ahora a jóvenes en general, estudiantes y no estudiantes, incluso jóvenes que no estudian ni trabajan, todas éstas en el Distrito Federal.2 Por otra parte, también es importante la mirada social, o sea, de la ciudadanía en su conjunto, para lo cual poseemos los datos de una encuesta a población abierta en el Distrito Federal realizada en agosto del 2013, a poco más de un año de distancia. También se toman en cuenta algunas aportaciones de dos grupos de enfoque realizados a estudiantes de la UAM-Xochimilco sobre el tema en 2012 y otros dos en 2013.3

Los testimonios que aquí aportamos no recogen una sola visión en torno al movimiento, es posible observar una diversidad de pareceres en ocasiones contradictorios. Para las ideas y temas oficiales están los documentos del movimiento. No obstante esta observación, debemos decir que en general las opiniones navegan sobre un mar de fondo de inquietudes, ideas y propuestas generales compaginables o complementarias como un marco general y compartido del movimiento y su membresía. Otra aclaración, debido a las fuentes seleccionadas la mayoría de los testimonios –aún con críticas y ambigüedades– son favorables si bien no todos ni totalmente. La encuesta capitalina aporta un contrapeso a esto al dar una mirada social más amplia.4

A través de la memoria colectiva y la configuración de imaginarios, declaraciones, relatos, experiencias, hechos, puntualizan y afianzan su proceso, y de estas mismas fuentes es posible proyectar escenarios del futuro en la política. Tal vez y como dijimos, un nuevo clima (Fernández-Savater, 2011b), quizás y como esperamos, una sociedad más justa, decente (Margalit, 2010), y empática (Rifkin, 2010).

 

EL MOVIMIENTO EN SU PROPIA VOZ

Definición

En las entrevistas realizadas a las y los participantes el #YoSoy132 fue definido desde "un movimiento de la banda adinerada", pasando por "apartidista" y "pacífico", hasta "anti-PRI" y "anti-Peña", además de "democrático". Como "sorpresivo" o "un experimento social". En general se habla de "estudiantil", "político", "de solidaridad" y también de "popular".

Su definición además de qué es o cómo se le considera, se abre a lo que hace en las respuestas obtenidas a dicho interrogante "rompe paradigmas", para que "la gente pueda ver", "abriendo conciencias" e "incidir en la vida pública y política" del país, "introducir la ética a la política" así como "expresar inconformidad" y en alguna ocasión se añade lo de "contra la imposición" o "el rechazo al sistema capitalista y la corrupción" así mismo lo de "democratizar y transparentar los medios" y "buscar un cambio", "transformar el país" y "un despertar". Por lo que ya desde la definición del movimiento aparecen pistas sobre el despertar y abrir la conciencia.5

Siguiendo con las entrevistas, una joven que trabaja afirmó "una movilización de estudiantes perturbados e incitados por López Obrador" y un chico en el mismo sentido manifestó "un movimiento manejado por un político agitador que es AMLO".

En los grupos de enfoque realizados en la UAM Xochimilco entre el estudiantado se define como "un grupo surgido por la nula democratización", "una expresión de inconformidad con los procesos electorales", "una manifestación por la democratización de los medios", "apartidista, genuino y autónomo que busca democratizar los medios, soluciones al proyecto neoliberalista y mejorar las condiciones generales del movimiento", "movimiento estudiantil que busca desenmascarar la falta de democracia en nuestro país", "movimiento apartidista de jóvenes que tiene el propósito de crear conciencia en el país a cerca de la democracia e igualdad" (2012). De nuevo resulta significativo que en una solicitud de definición aparece lo de crear conciencia. Por lo que nuestra inquietud inicial parece que por lo menos en las mentes y el discurso sí está o estuvo presente. Quizás un orden implicado intangible agazapado esperando desplegarse.

 

Surgimiento

No hay mucho que decir en torno al surgimiento, ahí sí hay coincidencia en los testimonios recolectados a través de entrevistas a participantes de actividades del movimiento o en su estructura. La visita del entonces candidato a la presidencia de la República por el PRI Enrique Peña Nieto a la Universidad Iberoamericana (Uia) y su respuesta al ser cuestionado por los hechos de San Salvador Atenco (2006). En general se habla de "defensa" o "respuesta" y luego de "apoyo" y "solidaridad", todo y según el orden de la concatenación de emociones y acciones colectivas que desencadenaron el movimiento (Fernández, 2012). El 11 de mayo es mencionado casi por todo mundo y algunos apuntan también al video de 131 alumnos/as que apareció tres días después. Dice un estudiante del Instituto Politécnico Nacional (IPN) "como respuesta a esos 131 alumnos surge este movimiento de decir yo me integro al movimiento y ahora ya no son 131, ahora somos 132 en apoyo a esos estudiantes". Se menciona el papel de las redes, así como el "repudio" a las declaraciones contra la manifestación en la Uia y el "apoyo" a los estudiantes de la Ibero. Eso sí, hay quien señala a Andrés Manuel López Obrador o sus seguidores como los instigadores del movimiento, en especial aquellos jóvenes no universitarios a quienes se les solicitó también su opinión.

Al respecto, en un grupo de enfoque de la UAM un estudiante dijo "la inconformidad de nosotros los estudiantes ya estaba, eso hay que tenerlo bien en cuenta, necesitábamos algo que nos uniera como estudiantes, como juventud, y ese algo fue que nos dimos cuenta que en México existe un duopolio televisivo" (2012). Anotar como curiosidad un relato de una chica de la UAM en un grupo focal un año antes (2011) con relación "los jóvenes necesitamos un movimiento, estamos esperando un movimiento que nos una como jóvenes". Anotar también las no menos interesantes declaraciones de analistas de Estados Unidos que "previeron hoy que la influencia del movimiento estudiantil mexicano #YoSoy132 podría ser de largo plazo para promover cambios en políticas públicas y no un elemento decisivo en el actual proceso electoral. ‘Serían menos influyentes en estas elecciones, pero pueden ser influyentes a largo plazo en legisladores y en intelectuales, en términos de fijar una agenda para el gobierno y lo que éste podría hacer'" (El Universal, 2012). Lo cual parece apoyar la hipótesis de la ciudadanía que parece estar "en espera" (Galindo y González, 2013).

Para concluir este punto es importante mencionar que una encuesta aplicada en el DF sobre la opinión de la ciudadanía respecto al movimiento, en agosto del 2013, señala que 55% de la muestra considera que el movimiento surgió de manera espontánea, sin embargo, 40% que fue manipulado por algún partido (Fernández y Vázquez et al., 2014).

 

Conformación

Sobre el tema de la conformación, ha variado con el tiempo, se trató inicialmente de estudiantes de la Uia en primera instancia, luego de otros centros privados y más adelante de las universidades públicas, llegando a sumar más de 150 en algunos momentos álgidos del proceso. En los testimonios de las personas los vocablos que se reiteran son "apoyo" y "solidaridad" como vínculo para su conformación, luego también el "conectarse", "vincularse", "estar unidos", "incluir", "sumar", "diversidad", las respuestas de estudiantes entrevistados. La importancia de la unión e inclusión como signo de conformación.

Aquí sí, los jóvenes consultados no estudiantes añadieron valorativamente que "los estudiantes que no le echan ganas a la escuela", aunque también hubo quien terció "gran parte de los estudiantes de las universidades" de forma descriptiva.

Se habla de la concatenación de factores entre acciones colectivas y movimientos sociales, entre hechos concretos y reacciones emocionales, entre sentimientos de indignación, necesidades de reconocimiento, así como muestras de empatía y solidaridad, todo ello en las redes primero y en las calles después (Fernández, 2013b).6 Eso sí, para la conformación inicial la importancia de internet fue más que vital (Mauleón, 2012; Islas y Arribas, 2013).

 

Objetivos

Mucho se podría decir sobre los objetivos señalados, pero lo más usual y reiterado a lo largo de los relatos de las personas entrevistadas del movimiento fue lo de "transparencia en los medios", "democracia y voto informado", "no al fraude y a la imposición", mantener "limpio el proceso electoral" e "impedir la imposición". Claro que también hubo quien maximizó: "cambiar a México". Por ejemplo un joven de centro privado dijo "una elección libre y democrática, e igualdad en los medios de comunicación", un estudiante de la UAM señaló "incidir en la banda y que esté informada" además de "impedir que EPN llegue a la Presidencia". Un joven del IPN se inclinaba más hacia la "apertura democrática de los medios". Varios fueron los que a los reclamos sobre la equidad y transparencia en los medios, añadieron lo de una "reforma educativa". Y hubo quien se quedó en lo de "dar voz a un sector un tanto olvidado por el mundo político como son los jóvenes" dijo un chico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Mientras otro del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) parecía tenerlo claro: "el primer objetivo fue luchar contra la imposición de parte de los medios de comunicación favoreciendo al candidato", una muchacha del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey añadió "los que fueran a votar que tuvieran suficiente conciencia para ejercer su voto", otro de esta misma institución dijo "prácticamente era la democratización su estandarte" y un muchacho de la Universidad Anáhuac siguió: "como jóvenes queríamos un espacio en la pantalla chica para informar bien a la población". Como se observa se trata de los objetivos que el movimiento levantó oficialmente en sus documentos, por ejemplo en "Principios generales" y "Programa de lucha" [http://www.yosoy132media.org/quienes-somos2012]: la democratización y transformación de los medios de comunicación, información y difusión; el cambio en el modelo educativo, científico y tecnológico; cambio en el modelo económico neoliberal; cambio en el modelo de seguridad nacional; transformación política y vinculación con movimientos sociales; cambio en el modelo de salud.

Por otra parte, entre los jóvenes que trabajan se añadió lo de "hacer realidad las ideas que les metió su gran líder AMLO, desestabilizar cualquier cosa que se les oponga", y es que miradas hacia el movimiento, como vemos, hay varias.

Además, y si bien no es un objetivo como tal, quizás más bien se trate de un logro, en un grupo focal un joven apuntó: "revivir el sentido de introducción otra vez hacia la política nacional, porque la población estaba muy apática […] la gente voltea a ver la política nuevamente, a saber qué se puede levantar a exigir […] se fijó la mirada hacia el país y en la política". Aquí se deben señalar las varias expresiones recabadas sobre unión, identidad, orgullo nacional en los grupos focales, "resurgió el nacionalismo, el sentir es mi país y hay que defenderlo" dijo un chico (2013). Esto es algo que varios jóvenes apuntaron de una u otra manera en las entrevistas o los grupos de enfoque. Un sentimiento que no se queda en el mero nacionalismo, que está vinculado con la pertenencia y la empatía.

Otro gran objetivo es el cambio del sistema político, implícito en los comentarios anteriores, un objetivo en singular y con mayúsculas. Así se expresó una joven de un grupo focal: "el movimiento busca que el sistema de gobierno cambie, queremos un futuro mejor, probablemente el cambio no se da en un día, en una semana, en meses o años, yo creo que el 132 es la base para un verdadero cambio" (2012). La mirada en el porvenir y en un porvenir con una nueva política.

 

Comunicación

Como era de esperar saltaron a la palestra las redes sociales y su importancia en la comunicación en todo el proceso desde el inicio mismo originado en parte por éstas, o mejor dicho, a través de ellas. "Todo surgió de las redes sociales, el internet fue su principal medio" dijo un joven del IPN, y todo mundo estuvo de acuerdo. Eso sí y también se mencionan las brigadas, las marchas y las asambleas.

Por otra parte y ya en el tema de los logros se apuntó en los grupos de enfoque "fue que ellos emplearon algo útil y bueno para la sociedad, las redes sociales, donde publicaron videos" afirmó una chica. Y es que "informaron mediante las redes, o sea que podemos, bueno ya nos demostraron como podemos hacer de ellas nuestro medio de comunicación, creo que esa es una de las cosas importantes que quedan" (2013). Las redes como medio de información y comunicación fueron clave como varios estudios apuntan también (Mauleón, 2012; Islas y Arribas, 2013). Lo anterior reconoce su potencial comunicativo en el presente y el futuro de la política (Cobo, 2006; Castells, 2012).

 

Medios

Señalar, como un joven de la UNAM hace en la entrevista, que el papel de los medios ha sido "el mismo de siempre, descalificar el movimiento", una chica de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) añade "la televisión ha descalificado", otro de la FES-Acatlán dice que Televisa y TV Azteca "tristemente desinforma sobre el movimiento, han comunicado sólo aspectos desfavorables", más duro el joven de la UAM afirma que las televisoras sólo "crean desprestigio, tergiversan la información y criminalizan al movimiento". Aunque alguna voz disidente como un chico del IPN matizó que "el movimiento ha logrado que los medios tradicionales, llamémosle radio, televisión, prensa escrita, abran espacios de información, no es suficiente pero hay un poquito más de apertura". Desde las redes y las calles llamaron la atención y sus acciones fueron en mayor o menor medida recogidas y mostradas por los medios de comunicación electrónicos, los cuales eran objeto de ataque por parte del movimiento en sus proclamas y en las cadenas humanas, marchas y plantones que realizaron ante ellos. Los medios poderosos quizás no se vieron conmovidos pero sí movidos y tuvieron que incluir notas que precisamente los cuestionaban.

 

Información y relación con la ciudadanía

Durante las respuestas dadas a las entrevistas, se habla de las brigadas de volanteo en calles, mercados, el metro, colonias, las marchas, asambleas, además de internet, que son conscientes que no a todo mundo llega. Entre lo más mencionado está la página del movimiento y por supuesto la información en las redes. Si bien hubo quien confesó lo "difícil de mantener a la población informada porque nosotros principalmente por lo general estamos en las redes". En los grupos focales también se señalan los esfuerzos por informar, dado que no toda la población está conectada, un escollo que intentaron salvar con métodos tradicionales pero que por supuesto se quedó corto. Lo que sí expresan con emoción es la respuesta de varios capitalinos cuando marchaban por las calles, los gritos de apoyo o el sonido de los claxons, confirmaba que no estaban solos y que eran comprendidos y que su lucha era la de muchos y muchas más. En todo caso sí se tendió la mano, y estableció cierta relación, como muestra la salida a las calles espontánea, más allá de quien convocara, por causas similares a las del movimiento (Mauleón, 2012).

En este afán de estar en las calles hubo quien se sintió afectado, un joven trabajador afirmó: "hacer plantones, es lo único, cerrar calles y avenidas afectando a todos".

Otro dato que aporta la encuesta mencionada, 51% de la población consultada no simpatizó con el movimiento en su momento, mientras 45% dijo que sí lo hizo (Fernández y Vázquez et al., 2014). De nuevo estos datos ciudadanos contextualizan y aterrizan los testimonios.

 

Organización-estructura, toma de desiciones y participación

"La organización es por escuelas, por asambleas y las decisiones se toman en la plenaria interuniversitaria" dijo un estudiante de la UNAM en su correspondiente entrevista. Ahondó otro chico de la UAM "154 escuelas inscritas en la asamblea interuniversitaria, antes había una coordinadora interuniversitaria, un pequeño grupo […] pero luego se planteó que el máximo órgano de difusión, control y decisión era la asamblea general, las escuelas tenían la obligación de hacer una asamblea, discutir propuestas y llevarlas a la plenaria en la asamblea interuniversitaria, ahí se vuelven a rediscutir y se hace una agenda […] ahí hay voceros y observadores". Se trabajó también por comisiones donde "se generan ideas y propuestas" dijo otro joven de la UAM. Un chico del ITAM especificó "Nos organizamos en asambleas […] con dos voceros rotativos cada 15 días" y otro del TEC puntualizó "las decisiones se toman primero en las asambleas locales donde se proponen puntos para luego votarlos y esos son llevados a la asamblea general y ahí también se votan".

Varias personas en grupos de enfoque en la UAM criticaron la forma de organización desde una tradicional mirada de la misma. Dice un chico: "muy mal organizados, la verdad" y otro añade "mucha desorganización", y es que son "revolucionarios de facebook que todo el día están ahí y no van a las marchas, igual los de twitter que todo el día están twuiteando y realmente no hay ningún tipo de acción" (2012).

Ciertamente varias miradas de jóvenes entrevistados de universidades públicas concibieron al movimiento y en particular también sus formas organizativas como "elitista", "los del ITAM y de la Ibero están mejor organizados, como pirruris que sólo están ahí por moda" o "las universidades privadas han entrado a una situación en que simplemente quieren ellos imponer […] eso de que somos matizados, se votó y ellos se deslindaron". Un chico en grupo de enfoque dijo "debe de haber una parte de líderes que traten de guiar de alguna forma al movimiento" (2012). Por lo que se ve, si bien hubo unión, varias fueron las voces que señalaban distancias y desencuentros. En otros grupos de enfoque (2013) también afloran problemas organizativos y de liderazgo y el no respetar acuerdos. "La mala organización" se insistió. Aunque también un muchacho habló de la importancia de "yo en lo personal no participé tan a fondo en el movimiento pero hubo un momento en el que tenía esa identidad cuando consideraba que el movimiento estaba luchando por algo […] era un movimiento libre", y libre en el aspecto también de quien quería se podía considerar parte del mismo como Atolini defendió en su momento (2012). En ese sentido y como vemos en otros puntos de este redactado se dio mediante la participación una suerte de identificación afectiva "sobre las emociones, el sentir ser partícipe de algo por el hecho de hacer una crítica constructiva […] todas esas masas se vieron identificadas", dijo una muchacha de un grupo focal (2013). De ahí que aquí consideremos la trascendencia que a nivel de conciencia en por lo menos un sector o grupo social, tuvo el movimiento en su momento.

La participación más allá de los voceros o participantes en comisiones es bastante abierta y dinámica, como se afirma. Desde observar en las asambleas a estar presente en marchas, informando a la gente o conformando redes, "poniéndote la camiseta", "a nadie se le excluye", "la puerta está abierta", "de todas las formas posibles", "acercarse a la asamblea local", fueron las respuestas más comúnmente recabadas en las entrevistas a las personas que estuvieron en el mismo o en alguna actividad o en algún momento.

 

Cambios en la cultura política

Sobre posibles cambios en la cultura política, en general hay una tendencia afirmativa con el añadido de "creo que sí" o "espero que sí". Una joven de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) respondió concretamente "a largo, a corto y a mediano plazo, definitivamente". "Yo creo que sí, en la cultura política de ahora la gente está más politizada ya no es sólo el votar porque está guapo…está más informada, ya razona un poco más el voto, y lo que le llega a las manos lo analiza un poco más […] sí creo que hay más conciencia". "Pues yo quiero creer que sí que poco a poco se va a ir dando, el punto es mantenerse". "Cualquier movimiento social relacionado con la política genera un cambio […] se espera que a largo plazo haya más crítica con respecto a la cultura política". "Esperemos que sí que las personas se interesen por la política, ya que nos afecta a todos, que cuando se vote de verdad sea consciente y de manera informada […] Y lo más importante cuando esto se logre, que se respete la decisión ciudadana". "Esperemos que sí, […] cambiar la forma de ver la política y la sociedad mexicana". Conciencia de voto y conciencia más amplia.

El cambio o cierta transformación en algunos grupos sí ha tenido lugar en el sentido de verse y reconocerse, de saberse muchos con mismos problemas, intereses, necesidades y opiniones (Fernández-Savater, 2011a). Como dijo una muchacho: "Yo estaba igual que todos, yo no sabía a dónde ir, ni qué hacer, tenía muchas dudas, tenía mucho miedo, al encontrar un movimiento, al empezar a aprender nuevas cosas me sentí cada día más seguro, me siento cada día más seguro y dispuesto a defender lo que creo que es la democracia". "Desde el momento que se inició hubo un cambio cultural de nosotros al hacer conciencia que estar dominados por la telecracia", afirmó otro chico.

De nuevo una y otra vez la conciencia, por lo que ya a estas alturas del texto parece plausible el hecho que el movimiento fue de las redes a las calles, quizás pasando por las urnas, pero y por supuesto tocando las consciencias, y es que nunca se vuelve al mismo sitio cuando uno se mueve (Fernández-Savater, 2011b). "Sí, la conciencia del voto informado y de la participación activa de los jóvenes y de todas las personas en la política". "En la parte cultural no es algo inmediato, es a largo plazo, que la gente rompe con su individualismo, apatía y egoísmo […] El proyecto de república neoliberal cambie a república democrática popular en la medida que garanticemos y rescatemos las demandas de los pueblos originarios". "Que a partir de ahora las elecciones del país no se compren y que el voto sea informado y razonado". "Definitivamente las cosas van a cambiar en el país".

Una chica de un grupo focal de la UAM (2012) dijo "soy universitaria consciente de lo que pasa en mi país y quiero cambiar y quiero que cambie esa realidad que está viviendo la población […] el sistema neoliberal […] hay que empezar por nosotros mismos", una audacia humilde y comprensiva de que para que el mundo cambie una misma ha de cambiar primero. Y otra más en otro grupo apunta "del 132 queda solamente el nombre, pero podríamos decir que en la sociedad queda ese impulso de seguir manifestando sus ideas y que no se quede reprimido lo que ellos piensan". Añadió un chico "yo creo que del movimiento nos quedan esas ideas de poder manifestarnos de que estamos despiertos, más que nada nos queda eso" (2013). El poder, el saber del poder, el impulso, el estar despierto, todo por supuesto relacionado con transformación.

Algo de eso por lo menos hay, ya que este movimiento en su "Código de ética" se define apartidista, pacífico, respeto a espacios públicos y vialidades, lo cual ya es un cambio (#YoSoy132, 2012b). Y es que es preciso reconocer que desde su surgimiento, formas, organización, etcétera, es algo nuevo para la cultura política mexicana, de ahí seguramente que despertó esperanzas en algunos sectores, sorpresa en otros, y simpatía en algunos más. De ahí también que hubo quien no lo vio con buenos ojos o lo miró mal, ya que torpedeaba sus estilos de política tradicional y estorbaba sus metas y fines político-electorales. De ahí quizás que haya todavía quien desde los viejos esquemas políticos o académicos no entienda nada de nada.

 

Errores o problemas

En varias de las declaraciones obtenidas se observa cómo las personas definen al movimiento en etapas y cambia su valoración personal según las mismas. En general se trata de la previa al día de la elección –1 de julio– y la posterior hasta la toma de posesión y días después –1 de diciembre–. Por ejemplo, una joven de los grupos de enfoque aclaró "yo creo que uno de los errores del 132 es justamente las contradicciones entre sus discursos y sus acciones, yo estoy de acuerdo en que los jóvenes despertemos, es que ellos dicen que son apartidistas y realmente yo no lo creo, la gran mayoría apoya a AMLO". Y otro chico añade "son varias ideologías que no pueden encajar en el movimiento por eso se ha fracturado", en alusión a los deslindes de algunas posturas y acciones de los centros privados, y a los dirigentes que trabajan para el PRD. Otro estudiante de la UAM en grupo focal dice "el movimiento se dice apartidista pero han sacado pruebas de activistas del Partido de la Revolución Democrática involucrados". Se consideró según un joven en un grupo de enfoque "fracaso del movimiento la apertura hacia otros grupos sociales, porque eran estudiosos no revoltosos, no eran anarquistas". Se habló de fracaso en los grupos y entre varias cuestiones se apuntó "no continuidad, no tener agenda fija, quisieron abarcar muchas ideas, no tener líder, etcétera" dijo una chica. Además de los grupos surgió desde el "se vendieron, traidores" hasta el "conforme fueron mezclándose diferentes ideales ya no les vi futuro". "Todo se politizó, se empezó a tomar partido por un candidato y ser perdió su esencia" sentenció el relato de un muchacho. Se exponen las diversas etapas "la empatía de la gente por ese sentir de estudiantes de querer hacer, de querer poder ser parte de nuestro país, de la política, sin embargo se meten ya movimientos y empieza a perder sus fines, hubo manipulación amañada por los líderes". "El fracaso es ser ya un movimiento de izquierda y el ser un poco más violentos" terció una chica y otra añadió "logró que juntaron mucha gente, a los jóvenes […] al principio era un movimiento apartidista […] luego se volvió demasiado partidista, solitos fueron perdiendo credibilidad que mucha gente tenía en ellos" (2013).

Problema o error, más allá de los juicios sobre la organización o desorganización, la falta de liderazgos y otras cuestiones que aparecieron en el apartado de organización según algunas miradas críticas desde los modelos tradicionales, hay otra crítica diferente. Algo que invita, cuanto menos a pensar, incluso los más críticos –perdón por tanta reiteración– sobre el nuevo modelo organizativo –los de la UAM-X en los grupos focales– señalaron las etapas del movimiento con valoración diferenciada, del pacifismo a la violencia, del espontaneísmo –bien entendido– al ser instrumentalizados por un partido, del defender sus banderas al verse opacados –tragados– por viejas estructuras y demandas –es más en este punto los uameros parecen más críticos que los propios miembros del movimiento–. Todo lo cual condujo como una muchacha expresó, a la pérdida de credibilidad. Estas palabras habría que contextualizarlas además en la evolución del movimiento, en hechos clave que realmente marcaron, las elecciones y sus resultados y las consecuencias de los mismos, expresiones de violencia en las manifestaciones, asambleas compartidas con otros movimientos sociales, represión policial, y lo que es más importante no es lo mismo un clima preelectoral que postelectoral.

 

Logros y éxitos

Uno de los logros reiterados fue el segundo debate en televisión abierta y la organización del tercer debate por parte del movimiento. Otra cosa es el poder expresar: "estamos contra la imposición […] expresar nuestra inconformidad hacia el gobierno, hacia los altos cargos que siempre imponen" (hombre UAM), "con el movimiento intentamos que los jóvenes sean escuchados y tomados en cuenta, porque ya estamos cansados de lo mismo ciclo tras ciclo" (hombre, UNAM), "darle voz a los estudiantes" (TEC), "el que se tome en cuenta a la juventud" (mujer, Anáhuac) "darle voz a un sector un tanto olvidado por el mundo político como son los jóvenes" (hombre, UNAM). En torno a la libre expresión comulgaron algunos testimonios de los grupos focales (2013). Como la estudiante que citó a Voltaire diciendo "a lo mejor no estoy de acuerdo con lo que tú dices pero defenderé el derecho de que tú lo digas, el 132 fue la representación de la voz de aquellos que de alguna manera no se podían expresar", otra joven del mismo grupo añadió "Gandhi dijo, todo lo que hagas en esta vida será insignificante pero es importante que lo hagas porque nadie lo va a hacer por ti, en este sentido tiene valor el movimiento". Es importante dijo un muchacho "ser escuchado, pararte ahí y gritar". A lo de expresar se añadió el logro de "informar a todos", como apareciera también en las entrevistas y ya se mencionó. En este sentido se recalcó lo de "poder informar" o lo del "voto informado y razonado" y "prevenir la compra de voto", que la gente "tenga conciencia del valor de su voto" y "abrir la conciencia de la gente".

Se reitera también el despertar de México, el abrir, el concientizar, el romper paradigmas: "Bueno el 132 viene a romper una serie de paradigmas, sobre el que hagan lo que hagan nada va a cambiar […] lo más importante es la capacidad de que la gente pueda ver, los estudiantes podamos ver la necesidad o la capacidad que uno tiene para incidir en la vida pública y política de este país […] es un movimiento que empieza a abrir la puerta" (UAM). "Es un movimiento democrático que ha abierto conciencias" (TEC).

Como se observa crear conciencia aparece una y otra vez, cambiar el imaginario, despertar a la gente: "los que fueran a votar que tuvieran suficiente conciencia para ejercer su voto" (TEC), "movimiento que propagase la conciencia" (UNAM), "lograr cambiar el imaginario político de la gente, hemos tenido la fortuna de que nuestro movimiento ha sido abrazado por el pueblo" (UAM), "hemos creado mucha conciencia en la gente" (TEC), "influimos en hacer una sociedad un poco más consciente" (IPN), "despertó un sector de la población" (UNAM), "elevar el interés de la gente con respecto a posiciones políticas" (ITAM). También en los grupos de discusión apareció el "hacer conciencia", así como de las "nuevas maneras de concientizar a la gente joven como a la gente en general" insistió una chica (2013).

Otras cuestiones consideradas logros son la participación electoral. Al parecer una joven trabajadora resumió: "generó mayor participación en las elecciones, vigilar las urnas y los votos, hubo más difusión de delitos electorales". Otro chico trabajador afirmó "absolutamente ninguno, sólo logra que la gente los repudie porque nadie acepta sus ideas".

Otro punto que aquí consideramos y recogemos como logro es el aprendizaje emocional, social y político, el capital social en una palabra (Bourdieu, 1991). En primer lugar, parece necesario apuntar la importancia destacada de la experiencia emocional aprendida y aprehendida en el surgimiento y mantenimiento de un movimiento por los agentes sociales en lo personal y en lo colectivo, sin descocer las prácticas y comportamientos, reflexiones y acciones.

En este sentido Jasper (cit. Latorre, 2005:45) afirma que: [...] las emociones creadas dentro de los movimientos sociales son intentos, a veces explícitos, de transformar visiones previas muy intuitivas en ideologías y propuestas explícitas. Los movimientos sociales juegan un papel fundamental en la (re)construcción de los universos políticos de los individuos, mediante el propio proceso de aprendizaje que constituye la participación en el movimiento; y las emociones forman parte de ese proceso: son aprendidas y controladas por medio de la interacción social, aunque nunca con una efectividad, digamos, completa.

Este especialista en el estudio emocional de los movimientos clasifica las emociones como recíprocas, las que se desprenden de la relación cotidiana e intersubjetiva entre los miembros de un grupo, y las compartidas, sostenidas por todo el grupo. El papel de las emociones fue importante, del surgimiento hasta las distintas etapas del proceso, como ya se dijo (Fernández, 2013b).

El aprendizaje es básico como parte de la experiencia, incluso "para el florecimiento de la persona misma" (Nussbaum, 2012:5). En este sentido hay que ver la vivencia acumulada, lo aprendido y es que:

Estos jóvenes se han educado en el movimiento y la organización, estos jóvenes nos han educado a todos. La fuerza del uso de la tecnología al servicio de la protesta y del cambio es una nueva experiencia histórica mexicana; se la debemos a los jóvenes de la Iberoamericana y de las demás universidades […] han servido para elevar esa conciencia y para enseñar y reenseñarnos el camino de la convicción y de las necesidades de reclamar otros valores y otros mundos (Figueiras, 2013:82-3).

La experiencia propia en su aprendizaje político fue breve pero muy intensa, además de contar con todo el capital sociocultural como universitarios, información y conocimientos políticos como sectores de mayor nivel educativo y con una mirada más amplia y profunda de la realidad social, y una habilidad en el uso de las nuevas tecnologías, un conglomerado multifactorial que facilitó el movimiento.

También se habla en varias ocasiones de la "unión", "inclusión" y la "cohesión social" como un logro de una "causa común". Parece claro que más allá de su valoración todo movimiento social tiene influencias y efectos (Tarrow, 1997), y este es uno de ellos. Finalmente, y no menos importante, en los grupos focales de 2013 en la UAM hubo quien externó como logro una relación con la democratización de los medios la reforma de telecomunicaciones, aunque "en parte minúscula sí se podría agradecer al movimiento […] no es la completa democratización de los medios pero […]". Algo no valorado y pendiente es la influencia del movimiento en la campaña electoral de Enrique Peña Nieto y el PRI, y en su gobierno con posterioridad. Las llamadas a la tranquilidad hacia sus bases en actos proselitistas y los acuerdos con otras fuerzas políticas ya como presidente, así como el alcance de algunas de las reforma quizá también estuvieran influidas por el mismo.

Despertar, expresar y aprender, unión y tal vez influencia social son los logros generales. Mencionar que 56% de la población encuestada manifiesta que el movimiento no tuvo logros, 39% que sí. A la hora de especificarlos en pregunta abierta los más comúnmente mencionados son la concientización y la libertad de expresión, en especial la primera. Por lo cual se reitera la importancia de las conciencias que repetimos a lo largo de estas páginas. No obstante la mitad de la ciudadanía encuestada no ve ni valora logro alguno.

 

ANOTACIONES

Para ir finalizando es necesario responder a la pregunta de un inicio, esbozada en el título, y que como ya se ha ido dejando claro a lo largo de estas páginas, sí al parecer sí pasó a las conciencias, aunque no sabemos de qué tanta gente o qué tan profundamente, pero es algo que aparece y se reitera en la información recabada sobre el tema, de forma directa o indirecta. Por otra parte se han presentado los testimonios de participantes en el movimiento y de otros jóvenes estudiantes y no estudiantes en torno a varios temas sobre el movimiento. Así tenemos su voz y su mirada, por supuesto, desde la subjetividad de quien pregunta e interpreta, pero con su relato en primera persona y su autoreflexión sobre los asuntos aquí planteados, trenzando discursos y visiones con una óptica propia en primera persona.

No obstante, y como se dijo, la mayoría de los testimonios son favorables al movimiento y sus causas, por lo que la encuesta que hemos utilizado en estas páginas sirve de alguna manera como contrapeso ciudadano al posible entusiasmo de participantes, simpatizantes, incluso de quien escribe. Los datos estadísticos son un principio de realidad con objeto de contener expectativas y aterrizar impresiones, una forma de contextualizar y poner límites a los deseos, no así a los sueños.

La obra de Galindo Cáceres y González-Acosta sobre el movimiento 132 en concreto señala que "los movimientos sociales contemporáneos son muy sensibles a su capacidad de convocar a sus miembros de una forma ‘estética', no en términos ideológicos o racionales (de por qué estar ‘a favor' o ‘en contra'), sino de su capacidad para inspirar ‘lo sublime' y detestar ‘lo vulgar'" (2013:47). Añade, que sus componentes saben que lo que convoca no es la "objetividad" sino y más bien la "autenticidad", "lo que mueve a los corazones y conciencias de sus convocados" (2013:50). Dichos movimientos navegan en "un mundo del placer, de la curiosidad, de la emoción, de la imaginación, de lealtades a lo lejano y ajeno" (2013:62). Lo cual concuerda con las descripciones juveniles en últimas fechas, como los hijos de la libertad y su tendencia al pragmatismo, consumismo, hedonismo y al disfrute de la vida (Beck y Beck-Gernsheim, 2003; Navarro, 2005), también descrita como una revolución de sentimientos que prioriza la alegría de la vida (Maffesoli, 2009). Según dicen los anteriores autores siete de cada 10 mexicanos/as están "a la espera" de activarse. En todo caso es importante compartir testimonios de este movimiento y su significado más allá de la coyuntura electoral.

Para el cambio, para el cambio verdadero, para que el cambio dure, no basta protestar en las redes sociales en línea, no basta marchar por las calles o realizar concentraciones ciudadanas, pero y quizás eso ayuda, lo que se necesita es sensibilización, humanidad, un cambio de valores y de conciencia. Y el #YoSoy132 vino a ofrecernos, a todos y todas las que lo queramos ver, precisamente eso, que se pueden hacer las cosas diferentes, que a la gente le gusta la solidaridad, que las personas apoyan y se vinculan, que puede haber marchas sin acarreos, que la esperanza existe, que los discursos y formas de hacer política ya obsoletos y que no embonan con las nuevas miradas ciudadanas necesitan cambiarse, que las nuevas generaciones traen para el presente y posiblemente el porvenir una nueva propuesta. Que ellos son nuestros maestros/as y han llegado para enseñarnos, y dicen por ahí que el maestro aparece cuando el alumno está preparado.

Una chica de un grupo focal afirmó "La emoción que despertó fue que después del 68 no se veía que los jóvenes alzaran ni tantito la voz, entonces fue como la emoción de que los jóvenes que pensaba que no existían, jóvenes en el país se levantaron al fin". Y otra más "fue el momento de los jóvenes de hacer que las cosas se hicieran bien en el momento de las elecciones" (2013). Fue el momento de la juventud, que arrastra memorias colectivas, pero y también presenta propuestas refrescantes.

Jaspers se pregunta "¿qué es lo que quiere la gente" (2012:37), y pugna por dejar a un lado lo que supuestamente se sabe y conoce de los movimientos sociales y bucear en los temas de la motivación, los fines de la acción, las elecciones y las emociones. Tal vez hay que partir de la vida y sus problemas, no de las ideologías políticas o de las teorías académicas, y desde otro lugar y otra mirada, ver la realidad con ojos nuevos, juzgar con palabras de alegría, atacar sin violencia, reinventar el enfoque, las personas no están contra el sistema, el sistema está contra las personas (Fernández-Savater, 2011b). También y por supuesto teniendo presente la nueva sociabilidad y los nuevos valores (Reig, 2012), las nuevas cercanías ciberespaciales (Lévy, 2003; Žižek, 2011) y otras estructuras mentales y emocionales que desbordan los tradicionales esquemas culturales.

Fernández-Savater invita a observar la politización de los afectos, las corrientes de empatía y solidaridad, "tuyo es lo mío, lo que te pasa a ti también me pasa a mí" (2011a), que justamente vimos con el apoyo en las redes al video de los 131 estudiantes de la Ibero que fue el inicio real del movimiento. Según este autor –que se refiere básicamente al M15 en el estado Español– además de problemas, opiniones, intereses y necesidades, también y no menos importante, se comparten sentires, malestares, emociones, campos de resonancia incluso (2011b). Unas formas de politización de nuevo tipo, un nuevo estado mental, más que un nuevo movimiento, lo que él denomina "un viento nuevo", "un cambio de aires" y "un nuevo clima" (2011b). Quizás estemos empezando a captar lo de todos somos uno y el planeta será o no será según sepamos o podamos aplicarlo creando nuestra realidad.

Para Galindo Cáceres y González-Acosta el 132 fue "la primera erupción visible" (2013), mientras para Fernández-Savater (2011b) –el M15– se trató de "una nueva ola" y es "un nuevo clima social", donde el mapa de lo posible es otro, el clima y estado mental también y se pregunta "¿cómo se organiza un clima?", como y desde México nos lo preguntamos también. Aquí mostramos atisbos de identidad, pinceladas de pertenencia, esbozos de vinculación y rasgos de empatía, de conciencia de ser y de libertad y esperanza de poder hacer, que quizás colaborarán a afianzar ese nuevo clima de quién sabe si una nueva humanidad.

Un joven en un grupo de enfoque de la UAM (2013) dijo que lo más importante de todo "fue el boom, fue como el hecho de decir ‘yo soy'", y otro más apuntó como el principal reto de futuro que "el movimiento está en el ambiente creo que se puede reactivar con una chispa". Así entre experiencias y esperanzas, creyendo con #YoSoy132 en una sociedad más justa, decente y empática damos por concluido este texto.

Hasta aquí, como decíamos, otro acercamiento más a un movimiento social de nueva data con los viejos métodos, no obstante parte de la vida que elegimos construir en nuestros días, quizás como en la antigua canción "la respuesta está en el viento" o tal vez como en las nuevas miradas estemos ante "un cambio de clima". Y sin querer –que diría Sabina– estamos queriendo opinar por lo que concluimos nuevamente con sus palabras "Cuando ellos creían que nos habían dado todas las respuestas, de pronto cambiamos todas las preguntas" [www.youtube.com/watch].

 

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Notas

1 Como apunta la investigación situada y la desmitificación objetiva.

2 Al ser todas las entrevistas en el año 2012, no se las pondrá fecha. En concreto fueron 32 jóvenes estudiantes –24 de universidades públicas y 8 de privadas–, 20 jóvenes trabajadores y 7 que no trabajaban y tampoco estudiaban. Agradezco a mis alumnas/os su colaboración en la aplicación de las entrevistas.

3 Como dichos grupos se aplicaron dos en 2012 y dos en 2013, a la hora de la transcripción esto se señalará.

4 Advertir que por motivos de espacio aquí sólo se presenta una parte del análisis de éstos.

5 Difícil definir un concepto tan complejo. Aquí se usa como más allá del darse cuenta, que también, como reflexión consciente, más allá de lo percibido a través de los sentidos como un posicionamiento ético, más allá del conocimiento de sí mismo, un conocimiento del entorno desde el ser.

6 La importancia de las emociones en el movimiento fue importante, aquí no se aborda por haber sido objeto de otro texto específico sobre el tema.

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