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Perinatología y reproducción humana

Print version ISSN 0187-5337

Perinatol. Reprod. Hum. vol.28 n.1 México Jan./Mar. 2014

 

Artículo original

 

Propuesta de nuevas curvas de somatometría para recién nacidos sanos de nivel económico medio en la Ciudad de México

 

New somatometric curves for healthy newborns of average economic level in Mexico City

 

Luis Saldívar-Ruiz,* Víctor Sánchez-Michaca, Pedro Salvador Jiménez-Urueta,§ María del Pilar Espinoza-Dzib,§ Rafael Sánchez-Torres§

 

* Médico adscrito, Pediatra, Jefe de Pediatría Decano del Hospital Torre Médica.
Médico, Director Médico del Hospital Torre Médica.
§ Médicos adscritos del Hospital Torre Médica.

 

Correspondencia:
Dr. Pedro Salvador Jiménez-Urueta
Hospital Torre Médica
José Ma. Iglesias Núm. 21,
Col. Tabacalera, Del. Cuauhtémoc.
06030, México, D.F.
E-mail: jimenezup@yahoo.com.mx

 

Recibido: 30 de julio de 2013
Aceptado: 21 de septiembre de 2013

 

RESUMEN

Introducción: Las curvas de somatometría son de gran utilidad en la evaluación de los pacientes pediátricos. Las curvas del Dr. Jurado García han mantenido su "vigencia" hasta la actualidad; sin embargo, tienen más de 40 años de haber sido publicadas, tiempo en que el crecimiento y desarrollo de los niños mexicanos han sufrido modificaciones por evolución natural. El objetivo del presente trabajo es informar de las curvas de crecimiento realizadas en el Hospital Torre Médica. Material y métodos: Se realizó una revisión de 5,799 historias clínicas perinatales producto de 5,733 partos atendidos en el Hospital Torre Médica de la Ciudad de México en el periodo comprendido del primero de enero de 1997 al 31 de diciembre de 2009. En el estudio se incluyeron 2,252 neonatos de 31 a 41 semanas de gestación, obtenidos de gestaciones únicas, sanos y sin patología demostrada en la madre. Se construyeron percentiles con los datos registrados mediante el programa Excel®. Resultados: En nuestra población obtuvimos resultados de referencia con la construcción de curvas de percentiles, identificando como normales o adecuados los valores que se encontraron dentro de los percentiles 3 a 97. Se construyeron curvas para peso, talla y perímetro cefálico acordes con la edad gestacional, para hombres y para mujeres. Conclusión: Debe continuar evaluándose si las curvas de Jurado García aún son de utilidad. Debemos exigirnos mayor dureza y rigidez estadística en los datos con los que se construyen las tablas y considerar nuevas curvas actualizadas a los nuevos tiempos.

Palabras clave: Curvas somatométricas, edad gestacional, México.

 

ABSTRACT

Introduction: Somatometric curves are useful in the evaluation of pediatric patients. The curves of Dr. Jurado Garcia are 40 years old, so the current usefulness of those curves is controversial. The aim of this work is to report the growth curves performed at the Medical Tower Hospital. Material and methods: A prospective study of 5,799 clinical histories was performed at the Torre Medica Hospital, Mexico City. We included 2,252 newborns born from January 1997 to December 2009. A somatometric evaluation was achieved in relation to gestational age, weight, size, and cephalic perimeter. Results were presented by percentile curves. Results: In our population, the reference curves gave the best results for identifying fetuses with normal (> 3th percentile to < 97th percentile) weigth, size and cephalic perimeter. Curves for weight, length and head circumference were constructed according to gestational age for men and women. Conclusion: The percentiles of Jurado García have proved good concordance between the study population and the chosen reference data. Percentiles and standard deviation (DS) are a simple tool for evaluating the performance of each reference curve. The changes in the last 40 years in Mexico City in development, nutrition, weight and size have been important, therefore, percentils have to be revised for acurracy.

Key words: Somatometric curves, gestational age, México.

 

INTRODUCCIÓN

Las medidas antropométricas permiten evaluar el bienestar general de los individuos a cualquier edad. La relación entre peso, longitud corporal y perímetro cefálico en recién nacidos sanos1-3 es un indicador importante para la evaluación de su estado de salud. En la evaluación de las medidas antropométricas de los niños, el nivel socioeconómico del entorno debe tomarse en consideración.4 Las curvas deben evitar clasificar a los recién nacidos con base sólo en el peso al nacer, lo cual favorecería no detectar condiciones médicas en los niños con una misma talla pero con una edad gestacional distinta, o de igual edad gestacional y diferente talla, como es el caso de los niños en el límite de los valores de prematurez (menor a 37 semanas de gestación). Un ejemplo de ello fue aportado por el Comité sobre Fetos y Recién Nacidos de la Sociedad Americana de Pediatría,5 que obligó a cambiar el nombre "prematuro" a "bajo peso para la edad gestacional". En la actualidad, en México, las curvas de Jurado García6,7 son las más comúnmente utilizadas; sin embargo, tienen más de 40 años de haberse realizado, por lo que consideramos importante el presente estudio, que permite observar si han cambiado las condiciones de las curvas o éstas siguen siendo vigentes para continuar utilizándose.

 

MATERIAL Y MÉTODOS

Se realizó un estudio prolectivo, con el análisis de 5,799 historias clínicas perinatales producto de 5,733 partos atendidos en el Hospital Torre Médica de la Ciudad de México del primero de enero de 1997 al 31 de diciembre del 2009. Se incluyeron 2,252 neonatos nacidos entre las 31 y 41 semanas de gestación, productos de gestaciones únicas, sanos y sin patología de la madre demostrable, como hipertensión, preeclampsia, eclampsia, enfermedad tiroidea, diabetes gestacional o malformaciones. Se excluyeron 502 casos por una fecha de última menstruación no confiable.

Las mediciones de peso, longitud corporal y circunferencia cefálica se realizaron en el cunero recién llegado el bebé, previa estandarización de las técnicas de medición por los participantes en la recolección de datos. Para el registro del peso se empleó una báscula electrónica de calibración automática, con cifras en gramos y redondeando a los 10 gramos siguientes. Para la longitud corporal se empleó el infantómetro de cabecera y el tope móvil de regla fija en centímetros y milímetros, y para la determinación del perímetro cefálico se utilizó una cinta métrica flexible con escala en centímetros y milímetros.

La edad gestacional se estableció de acuerdo con la fecha confiable de la última menstruación, y en todos los casos se registró el sexo del bebé.

Las medidas antropométricas de los recién nacidos se concentraron para determinar los valores percentilares para el peso, la talla y el perímetro cefálico por sexo. Se construyeron curvas percentilares con los datos registrados mediante el programa Excel®.

 

RESULTADOS

De los 2,252 recién nacidos estudiados, el 50.3% (n = 1,131) fueron del sexo masculino y 49.7% (n = 1,121) del sexo femenino. Se construyeron curvas para cada sexo.

De acuerdo con la edad gestacional, el grupo más numeroso fue el de 38 semanas de gestación en ambos sexos. Tanto en el peso (Figuras 1 y 2) como en la longitud (Figuras 3 y 4) se observó un cambio a partir de la semana 36 de gestación, ya que antes de esta semana las cifras para los productos del sexo femenino fueron mayores, y se invirtieron después de la edad gestacional señalada. En cuanto al perímetro cefálico (Figura 5 y 6), se observaron desde la semana 34 de gestación valores mayores en el sexo masculino, que se mantuvieron en todas las edades posteriores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se encontró una diferencia de 48 a 141 gramos en el peso corporal entre ambos sexos (Cuadros I y II), siendo la diferencia de peso más marcada a las 38 semanas de gestación. En la longitud corporal la diferencia encontrada por sexo fue de 0.23 a 1.25 cm (Cuadros III y IV) ; al contrario del peso, la diferencia fue mayor en la semana 34, con disminución paulatina de esta diferencia en edades gestacionales mayores. En cuanto al perímetro cefálico (Cuadros V y VI), el intervalo de diferencia fue de 0.32 a 0.71 cm, teniendo valores mayores los productos del sexo masculino.

En el cuadro VII se presentan los promedios y desviaciones estándar de las variables del estudio. Con los datos recabados se construyeron cuadros y gráficas con los valores percentilares para cada sexo. A fin de contar con la información original, no se realizó "suavización" geométrica en los valores. Las curvas obtenidas permiten apreciar en general un incremento lineal de los diferentes parámetros somatométricos medidos en ambos sexos. En la curva de peso para el sexo femenino se observó mayor dispersión de los datos en la semana 35, pero únicamente en los percentiles tres y nueve. Para la longitud corporal en el sexo femenino hubo una mayor dispersión entre las semanas 34 a 36 de gestación, posteriormente se estabilizó la curva y se observó una disminución discreta del ritmo de crecimiento. Para el sexo masculino se encontraron curvas más regulares, excepto en los percentiles tres y nueve de la semana 35, donde también hubo dispersión. En el perímetro cefálico se observó mayor dispersión de los datos en la semana 35 para el sexo femenino.

 

DISCUSIÓN

Para la construcción de las curvas somatométricas se han evaluado recién nacidos en muestras de población muy variables y en condiciones distintas de nacimiento, como altitud geográfica,8 a nivel del mar,9,10 embarazos múltiples,11 tomando en cuenta el estado nutricional de la madre12 y enfermedades específicas como la trisomía 21.13

Por otra parte, en nuestro país se han desarrollado curvas somatométricas del recién nacido en diferentes instituciones y estados del país, como en el Instituto Nacional de Perinatología,14 el Hospital Infantil de México "Dr. Federico Gómez", con gemelos11 y en niños productos de gestación única,15 en niños del estado de Oaxaca,16 así como de la Ciudad de México en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).17 Sin embargo, el trabajo que se continúa utilizando como referencia son las curvas del Dr. Jurado García, que comprendió una población cosmopolita con un total de 16,807 recién nacidos atendidos en dos sanatorios-maternidad de la Ciudad de México subrogados al IMSS hasta 1965.6,7 La población estudiada, de clase media y media baja para esa época, arrojó datos que permitieron la construcción de gráficas para la población mexicana, en comparación con los datos de Lubchenco y colaboradores,1,2 obtenidos por los mismos años, pero en Denver, Colorado.

Entre las limitaciones de diversos trabajos realizados con anterioridad están que las curvas se construyeron considerando la media de los valores ± dos desviaciones estándar, así como el hecho de que sus poblaciones fueron de un medio socioeconómico heterogéneo. Sólo Lara-Díaz y colaboradores,18 en un trabajo realizado en la ciudad de Monterrey, y Vázquez-Hernández, en el estado de Veracruz,19 construyeron curvas con valores reales, obteniendo variaciones importantes con respecto a las curvas.

En nuestro estudio, la población fue homogénea en cuanto al nivel socioeconómico, y se construyeron curvas, cuyos valores presentan incrementos lineales en los tres parámetros somatométricos considerados, lo cual implica un cambio importante; en la presentación de los datos, éstos no se "suavizaron" a fin de no perder ni modificar la información. En el presente trabajo, se utilizaron los valores originales medidos en recién nacidos de familias sin limitación para el desarrollo y alimentación armónica -en la época actual se conoce como estrato socioeconómico medio-, y en él los hábitos alimenticios llevan alimentos procesados y con conservadores. Difieren de los recién nacidos del trabajo de Jurado García, que son de estrato socioeconómico medio y bajo y de hace cuarenta y cinco años, con hábitos distintos.

En cuanto a la talla, la tendencia de nuestra población fue a la disminución moderada de la longitud corporal en los recién nacidos, tal vez como cambio adaptativo a las nuevas condiciones de vida, quizá por un mayor sedentarismo, restricción en actividades, u otros factores que deben evaluarse, como los altos índices de contaminación. Hay que considerar estudios recientes sobre la calidad de la alimentación y hábitos de las familias para hacer una correlación adecuada en el desarrollo durante la gestación.

Casi todos los autores de trabajos previos suelen considerar al nacimiento prematuro una alteración del desarrollo normal del embarazo. Sin embargo, al evaluar una población lo suficientemente numerosa y con antecedentes confiables, es posible determinar un ritmo de crecimiento que se identifique como "patrón normal" aplicable para la evaluación y clasificación de los recién nacidos prematuros y realizar construcción de curvas de somatometría aplicables para estas edades gestacionales.

Consideramos que las nuevas curvas somatométricas pueden ofrecer ventajas sobre las que ya están en uso, ya que reflejan la naturaleza de la muestra y actualizan las características de la población, como lo refiere George M. Owen.20 Creemos que los resultados de nuestro estudio pueden emplearse en la ciudad y complementar estudios del presente o futuros, continuando en la elaboración de curvas con datos ajustados a las condiciones actuales de vida en esta ciudad.

 

AGRADECIMIENTOS

A la Dra. Cristina Martínez y al Dr. José Luis Pablos Hach, por sus aportaciones y contribución en la estadística.

 

REFERENCIAS

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Nota

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