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Investigación bibliotecológica

versión On-line ISSN 2448-8321versión impresa ISSN 0187-358X

Investig. bibl vol.27 no.61 Ciudad de México sep./dic. 2013

 

Artículos

 

Análisis de las necesidades de información y comportamiento en la búsqueda de información de atletas amateurs: los boxeadores*

 

Analysis of information needs and information seeking behavior of amateur boxers

 

Salvador Enrique Vázquez Moctezuma**, Juan José Calva González***

 

**Posgrado en Bibliotecología y Estudios de la Información, UNAM. quique.vazquez@hotmail.com

***Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información de la UNAM. jjcg@unam.mx

 

Artículo recibido: 26 de julio de 2013.
Artículo aceptado: 29 de julio de 2013.

 

RESUMEN

Este trabajo examina a una comunidad de atletas amateurs de México, los boxeadores, para detectar sus necesidades de información además de identificar su comportamiento en la búsqueda de información. Para ello se aplicó un cuestionario a 193 atletas seleccionados mediante un muestreo no probabilístico, por accesibilidad, en el cual se descubrió que los boxeadores necesitan información sobre las técnicas de defensa, ataque y contraataque, también se observa que el entrenador es un proveedor de información por excelencia entre los deportistas. Se utilizaron cuatro parámetros para medir el nivel de información requerida por los boxeadores, así como el grado de uso de las fuentes y recursos de información.

Palabras clave: Necesidades de información; Comportamiento informativo; Búsqueda de información; Boxeo; Atletas; Deportes de contacto.

 

ABSTRACT

This paper examines the information needs and seeking behaviors in a group of amateur Mexican boxers. One–hundred ninety–three non–probability selected athletes responding to the questionnaire showed that boxers need information on defense, attack and counter–attack techniques. We also observed that the trainer serves as a source of information among these athletes. Four parameters were used to measure the information levels required by boxers and the extent of their use of information sources and resources.

Keywords: Information needs; Information behavior; Information seeking behavior; Boxing; Athletes; Contact Sports.

 

INTRODUCCIÓN

La investigación sobre los usuarios de la información en diferentes comunidades es una amplia área dentro de la bibliotecología y las ciencias de la información, ya que la gran diversidad de sectores sociales que conforman el mundo puede llevar a que cada uno tenga sus propias características, pero es indudable que los resultados de investigaciones sobre diversas comunidades consiguen formar un marco teórico que permite describir, explicar y predecir cómo se da el fenómeno de las necesidades de información en varios sectores de la sociedad. El desarrollo de un modelo es posible si se cuenta con una amplia gama de resultados, que a la vez que lo modifican, también lo hagan más confiable, en tanto que responde a esos resultados.1

Esta investigación pretende acercarse a un sector social no tratado por la bibliotecología, principalmente en México, que son los atletas amateurs dedicados al boxeo. Las demandas de información que tienen los boxeadores son diversas y desconocidas por los profesionales de la información, y la conexión con la biblioteca como recurso de información no se hace presente en México para esta comunidad, porque son pocas las bibliotecas que atienden a las comunidades deportivas; además hay que sumarle a esto la falta de estudios de usuarios que definan las necesidades de información de este grupo de personas, lo cual provoca que tales unidades de información ofrezcan productos y servicios inadecuados y no satisfagan sus necesidades informativas.

Por lo anterior, y debido a la falta de investigaciones sobre la comunidad de boxeadores amateurs mexicanos, este documento partió de los siguientes cuestionamientos: ¿cuáles son las necesidades de información de los boxeadores amateurs mexicanos? y ¿qué fuentes y recursos de información han utilizado éstos para obtener un mejor desempeño en el entrenamiento con sparrings2 y en los combates de competencia para cubrir sus necesidades de información? Con base en estas cuestiones la investigación se trazó como finalidad detectar las necesidades de información de los boxeadores amateurs, así como los recursos y fuentes de mayor uso en su búsqueda de información, para reunir los elementos que faciliten la comprensión y el perfil informativo de estos deportistas, y a la vez contribuir al desarrollo de los aspectos teóricos del fenómeno de las necesidades de información. Igualmente se formularon algunos supuestos que funcionarían como hipótesis con base no sólo en la poca literatura que había en el extranjero sobre el tema, sino también en el conocimiento, la experiencia y la intuición adquiridas en el entrenamiento personal de cada deportista individual,3 por lo cual se puede suponer que los púgiles4 necesitan mayor información sobre alimentación y técnicas y tácticas de golpeo, además de reconocer como fuentes de información oral a los entrenadores y otros boxeadores, de quienes pueden obtener mucho en cuestión de conocimiento. Hay que agregar que la accesibilidad de información, no sólo en texto sino en imágenes, todo ello proporcionado por el uso de Internet, es uno de los recursos informativos más utilizados.

 

ANTECEDENTES

En las ciencias de la información el concepto de comportamiento informativo ha sido utilizado desde mediados de la década de 1960 (Savolainen, 2007). Sin embargo, Wilson (1999) y Hernández et al. (2007) anticipan que la investigación en comportamiento informativo tiene sus orígenes a partir de lo expuesto en la Conferencia de la Sociedad Real sobre Información Científica (The Royal Society Scientific Information Conference) de 1948 en Londres, en la cual se trataron temas generales sobre los servicios que ofrece la biblioteca y la información que necesitaban los científicos de las áreas en ciencias de la agricultura, la ingeniería y la medicina, pero no en las referentes a las ciencias sociales.

El comportamiento informativo es tema de estudio desde hace varias décadas y por distintos autores, entre los que se destacan Krikelas (1983), Ellis (1989), Kuhlthau (1991) y Wilson (1981), entre otros. Esta gran variedad de estudios ha provocado una diversidad de lo que se entiende por comportamiento informativo, pero Calva (2004) menciona que es aquello que gira en torno al surgimiento de las necesidades de información y la manifestación de las mismas a través de un comportamiento que busca esa información y la satisfacción de ella.

En esta misma línea, las comunidades académicas relacionadas con la salud y otras organizaciones de profesionales han sido estudiadas frecuentemente (González–Teruel y Abad García, 2012); sin embargo éstas han descuidado el comportamiento informativo de algunas comunidades deportivas, y han hecho que las disciplinas conectadas con las ciencias del deporte y la medicina del deporte aborden el tema con poca profundidad, razón por la cual el estudio de atletas, entre ellos los boxeadores amateurs, es, hasta el momento, una nueva línea de investigación que daría información esencial a bibliotecarios y otros profesionales de la información, ya que los ayudaría a anticipar, modificar y mejorar los servicios, así como los productos que ofrecen las unidades de información.

 

Las necesidades de información del boxeador amateur

La información juega un papel central en el desarrollo de los pugilistas porque influye para ayudarlos a controlar parte de su ambiente, además de a entender y a gozar del deporte. En el contexto de la bibliotecología y las ciencias de la información, esta acción se vincula estrechamente con la sociedad de la información, lo cual involucra un proceso interior del individuo donde están conectadas las necesidades de información con el comportamiento informativo (Spink y Heinstrom, 2011). Es así como la necesidad de información surge a partir de que el púgil detecta su limitada información sobre algo y al querer aumentar esa información manifiesta un comportamiento; es decir, una transformación en sus actividades. Sin embargo en ocasiones se puede tener una necesidad de información (débil o latente) pero no perseguir su respuesta, o se puede manifestar todo esto a través de una acción.

Ciertamente son escasos los estudios publicados en el área bibliotecológica y en las ciencias de la información sobre las necesidades de información de los deportistas y, específicamente, son nulos en lo relativo a boxeadores amateurs. Sin embargo, en otras disciplinas entre las que destacan las denominadas ciencias del deporte y la medicina del deporte, se tienen mayores reportes que se acercan a lo que es un estudio de las necesidades de información, pero estas perspectivas sólo tratan una parte de la información que necesitan los deportistas, y en general exponen sólo unos cuantos elementos con los cuales se pueden llegar a inferir algunas necesidades de información, por lo que al unir las aportaciones de esas disciplinas con la bibliotecología, se podrá tener una visión más amplia sobre la información que necesitan los boxeadores amateurs.

Entre los pugilistas existen algunas necesidades de información comunes y otras específicas, lo que los convierte en una comunidad de estudio compleja y completa. Algunos artículos de investigación en ciencias del deporte sugieren que los atletas necesitan conocer el deporte que les interesa, a los jugadores y a los equipos, además de los productos derivados de ese deporte (Hur, Ko y Claussen, 2012; Park, Mahony y Kim, 2011; Scholl y Carlson, 2012). Enfocando estos elementos hacia el boxeo, se podría decir que se trata de un deporte de combate entre dos individuos que usan sus puños cubiertos con guantes y que siguen ciertas reglas. En el pugilismo no son jugadores sino combatientes.

Por su parte los productos derivados del deporte y utilizados en el entrenamiento, incluidos los sparrings, incluyen muchas cosas: vendas, guantes, manoplas, ropa deportiva, tenis, cuerdas, cascos protectores o caretas, protectores dentales, sacos o costales de golpeo, peras fijas y dinámicas, entre otros muchos accesorios. Por lo anterior se deduce que se necesita información sobre todos estos productos mencionados para poder conseguir un buen entrenamiento. Suponemos entonces que los boxeadores amateurs tendrán necesidades informativas acerca de varios de estos elementos que forman parte de su actividad boxística.

Las personas que se incorporan al medio del pugilismo forzosamente tendrán que identificar los golpes básicos como el jab, ganchos, uppercuts, rectos y sus distintas combinaciones para golpear el saco y la pera, y complementar esto con ejercicios de cuerda (León, 2012; Werner, 1998). El boxeo requiere de una serie de técnicas de defensa, ataque y contraataque, las cuales el púgil aprende y aplica en el entrenamiento, así como con el sparring, pero esas técnicas las domina realmente en los combates de competencia, por consiguiente es de suponer que debe estar informado de las distintas técnicas y tácticas de golpeo, lo cual se verá reflejado en su desempeño como boxeador (Hatmaker, 2012, 2004; Hodges y Franks, 2002; Patrick, 2010; Siric, Blazevic y Dautbasic, 2008).

Asimismo el boxeador busca conocer a su oponente, lo que desencadena en él una apremiante necesidad de estudiarlo para aplicar esas distintas estrategias con el fin de ganar el combate (Kapo et al., 2008); todo esto implica que requiera de información para lograrlo. Conocer a su oponente puede llevar al boxeador a ver los videos de combates anteriores con diferentes adversarios, analizar dichas imágenes y buscar los comentarios de la crítica especializada y de los entrenadores y otros boxeadores con respecto a su oponente.

Además de ser considerado el arte de la defensa personal, el boxeo tiene, más que otros deportes de contacto, críticos que lo consideran como un deporte peligroso dadas las lesiones derivadas de los golpes. Los estudios en medicina del deporte reportan que las lesiones más frecuentes entre los pugilistas se dan en la cabeza, manos, cortes en la cara, ojos, nariz, boca, etc., y muchas veces constituyen el motivo principal para abandonar el deporte (Gambrell, 2007; Steffen y Engebretsen, 2010). Adquirir conocimientos sobre las lesiones ayuda a los boxeadores a reconocer los síntomas, las curas y la prevención de las principales lesiones; sin embargo a veces éstas no son tan graves, de manera que ellos mismos se pueden aplicar algunos remedios caseros, como hielo, vinagre, pomadas, vaselina o masajes, entre otros secretos curativos domésticos. Así, estos conocimientos también implican información que los boxeadores deben poseer o buscar en un momento dado.

Otro factor clave para el desarrollo del púgil es la alimentación porque ayuda en la mejora del desempeño, de ahí que son necesarias las dietas de entrenamiento, la hidratación, el consumo de suplementos alimenticios y los multivitamínicos (Diehl et al., 2012; Heaney et al., 2011; Pumpa et al., 2012; Torres–McGehee et al., 2012). Se puede asegurar que la alimentación es un elemento destacado entre los pugilistas, pues la clasificación de los contendientes se deriva del peso, motivo por el cual es de suma importancia el cuidado de la dieta. Entonces la información nutricional es de vital trascendencia para ellos y la buscarán en las fuentes y recursos que les permitan tenerla fácil y rápidamente.

Por otro lado, cuando se realizan competencias o torneos, es común que se practiquen distintos exámenes médicos a los deportistas; entre los de mayor controversia están los de antidopaje, cuya finalidad es detectar el uso de sustancias ilícitas o drogas que incrementan la condición física (Hanstad y Loland, 2009; Hanson, 2009; Thomas et al., 2011). Hay algunos medicamentos que pueden contener alguna sustancia no permitida y podrían provocar que el atleta saliera positivo en alguna de estas pruebas, lo que muchas veces deriva en descalificaciones y hasta en la mala reputación del deportista, de ahí que el púgil deberá estar consciente sobre las sustancias que son permitidas, lo que implica el conocimiento de la información médica y reglamentaria establecida en los torneos.

Muchos entrenadores se rigen por el reglamento técnico y de competencia publicado por la Asociación Internacional de Boxeo (AIBA, 2010) que contiene información valiosa, no sólo sobre lineamientos sino que también advierte de otros elementos de sumo interés como son las clasificaciones de peso, edades, el equipo necesario para las competencias, la organización y distribución de los torneos, etc. Y de nuevo la información contenida en el reglamento es indispensable para el desarrollo de estos púgiles. Entonces una fuente de información son los reglamentos.

Por lo anteriormente presentado se puede observar que las necesidades de información de los boxeadores son a la vez tan complejas y específicas que pueden presentar un comportamiento de búsqueda de información, algo complejo porque requieren de distintas fuentes y recursos de información especializada en cada deporte

 

El comportamiento de búsqueda de información en el boxeador amateur

Para entender el comportamiento en la búsqueda de información, Krikelas (1983) y Wilson (1999) concuerdan en que el individuo tendrá que haber identificado alguna necesidad de información, de modo que esto generará una búsqueda en alguna fuente, documento o soporte de información que le servirá para satisfacer algunas de sus necesidades de información y creará un nuevo conocimiento. Cabe mencionar que el comportamiento en la búsqueda de información cambia constantemente por lo impredecible de la naturaleza del hombre, además esa conducta informativa es relativa: lo que el individuo conoce y aquello que quiere conocer.

Por otro lado se ha planteado la carencia de trabajos publicados sobre el comportamiento informativo en comunidades deportivas en el área de bibliotecología y estudios de la información, pero los pocos estudios localizados y analizados (Tabla 1) señalan que los atletas en general, no específicamente los boxeadores, buscan y obtienen la información que necesitan para sus actividades deportivas en distintos recursos de información, entre ellos los entrenadores, Internet, médicos, familiares, otros deportistas, cursos, centros de medicina del deporte, revistas, entre otros (Tabla 2).

El entrenador más que un instructor es una fuente de información porque resuelve las distintas dudas del atleta de forma oportuna y directa, y también lo provee de demostración visual e instrucción verbal durante y después del entrenamiento. Médicos, nutriólogos y otros deportistas ocupan igualmente un lugar destacado como recursos principales de información; sin embargo, los centros de medicina del deporte y sedes de competencia son los menos utilizados (Tabla 3).

Se observa entonces que los diferentes estudios llevados a cabo han sido con atletas en general y se han limitado a boxeadores en los países desarrollados; sin embargo se carece de información sobre investigaciones hechas en México o Latinoamérica. Por lo tanto es preciso analizar si algunos de estos resultados son aplicables, en concreto, a los boxeadores amateurs de México.

 

METODOLOGÍA

Con el fin de indagar las necesidades de información y el comportamiento informativo de la comunidad de boxeadores amateurs se recurrió a la utilización de un método directo, de modo que se acudió a los sujetos de estudio en el lugar donde pudieran estar concentrados, porque en México existe una amplia dispersión geográfica de los gimnasios y lugares de entrenamiento de los boxeadores amateurs.

La selección de los participantes se llevó a cabo mediante un muestreo no probabilístico por accesibilidad, también llamado casual o accidental. Al ser más fáctico tener a los sujetos localizados en un solo punto que tratar de buscarlos en los gimnasios, se tomó la decisión de aplicar el instrumento en el LXXVIII Campeonato Nacional de Boxeo de Aficionados de Primera Fuerza "A" y en el VII Campeonato Nacional de Boxeo de Aficionados Femenil de Primera Fuerza, ambos eventos celebrados del 2 al 7 de diciembre de 2012 en la ciudad de México en el gimnasio principal del Centro Deportivo Olímpico Mexicano (COM). Cabe señalar que es éste un torneo evaluado por la Asociación Internacional de Boxeo (AIBA) y por la Federación Mexicana de Boxeo de Aficionados (FMBA), que reunió a 193 participantes de 21 estados del interior de la República (véase la Tabla 7).

Es indiscutible que la población es dispersa geográficamente hablando, además el número de sujetos es elevado y por eso se decidió emplear la técnica de la encuesta, con una muestra accidental y un cuestionario como instrumento, puesto que se consideró como un medio confiable y útil para recabar los datos necesarios para la investigación. El cuestionario consta de 14 ítems (véase Anexo 1) y tomó como referencia tres recursos: 1) la literatura sobre necesidades de información y comportamiento en la búsqueda de información; 2) la literatura que trata del conocimiento e información que tienen los atletas y 3) la experiencia, conocimiento e intuición que posee sobre el tema en cuestión uno de los autores de este trabajo.5 Cabe mencionar que dicho cuestionario se piloteó con 8 boxeadores de la Asociación de Boxeo de Aficionados de la Universidad Nacional Autónoma de México (ABAUNAM) para evitar posibles errores en las futuras respuestas, además de asegurarnos que todas las variables fueran agregadas.

Para llevar a cabo esta investigación en un primer momento se contactó al equipo directivo de la Federación Mexicana de Boxeo de Aficionados (FMBA) para darle a conocer el estudio y obtener su consentimiento para proceder a hacerlo. El instrumento se aplicó el 2, 4, 6 y 7 de diciembre de 2012 durante la competencia y también en las villas donde se encontraban alojados los atletas. Así, tanto la FMBA como la ABAUNAM cooperaron en la aplicación de los cuestionarios. Los 193 cuestionarios fueron llenados debidamente; es decir, el instrumento se aplicó al 100 % de los sujetos de estudio y se comprobó que todos lo contestaran gracias a que la comunidad era reducida.6

 

Análisis de resultados

Para llevar a cabo el procedimiento de análisis cualitativo y cuantitativo de las respuestas, se diseñó el cuestionario y se empleó una base de datos acorde con los fines de esta investigación y que permitiera hacer el conteo y el análisis necesario.

 

Caracterización sociodemográfica de los atletas

En respuesta a la variable de género, de los 193 encuestados se obtuvo que el 62 % eran hombres y el 38 % mujeres. Con respecto a la edad, que se muestra en la Tabla 4, el universo es predominantemente joven. Para el caso de los varones el rango de edad fluctuaba entre los 18 a los 20 años, mientras que entre las mujeres la variación iba de los 20 a los 24 años. Son pocos los competidores con una edad de 28–34 años, pero los hay. Cabe mencionar que, en principio, no se aceptan boxeadores menores de 17 ni mayores de 34 años, lo cual se debe a las políticas y lineamientos de la FMBA, que establecen que la edad de los boxeadores al día del inicio de la competencia (1 de diciembre de 2012) no podría ser menor de los 17 ni mayor de los 34 (véase la Tabla 4).

En cuanto al nivel de escolaridad, el 56 % de los encuestados (108) mencionó tener estudios de preparatoria, seguido de quienes manifestaron tener estudios de licenciatura con un 29.5 %; el restante 14 % dijo tener estudios de secundaria, aunque no necesariamente concluidos, pues muchos participantes reportaron que continuaban estudiando. Sólo una boxeadora cuenta con estudios de maestría concluidos (véase la Tabla 5).

La Tabla 6 muestra la clase y el rango de peso de los participantes.7 Existe una alta participación en las categorías Welter, Welter Ligero y Ligero para el caso de los boxeadores. En contraposición las categorías más concurridas por las boxeadoras fueron Ligero, Gallo y Pluma. También se han encontrado pocos atletas compitiendo en la categoría Pesado para ambos sexos.

En cuanto a la procedencia de los boxeadores éstos pertenecen a diferentes instituciones que son miembros activos de la Federación Mexicana de Boxeo de Aficionados (FMBA), los cuales abarca 21 estados de la República mexicana además del Distrito Federal, sede del evento. Naturalmente el Distrito Federal tuvo un alto índice de combatientes, pues participaron 21 púgiles. También se contó con una destacada participación del Estado de México con 18 atletas, en tanto los estados que sólo presentaron boxeadoras fueron Durango, Guanajuato, San Luis Potosí y Sinaloa. Por otra parte los estados de Baja California, Colima, Michoacán, Querétaro y Tlaxcala aportaron únicamente varones (véase la Tabla 7).

Con respecto al tiempo empleado para entrenar semanalmente, la mayoría de las mujeres señala que su rutina semanal comprende de 12 a 16 horas. En cambio, se encontró que entre los boxeadores existe un equilibrio que va de 8 a 12 y de 12 a 16 horas de entrenamiento. Como puede verse en la Tabla 8, los hombres pasan más tiempo entrenando en comparación con las mujeres.

Con base en la opinión de los atletas encuestados, como se detalla en la Tabla 9, el 55 % de los boxeadores se iniciaron en el pugilismo por diversión o recreación, aunque otro 14 % reportó que lo hizo por motivos de salud. No obstante el 6% de los hombres advirtió que iba siguiendo los pasos de algún familiar; por el contrario, el 2% de las mujeres indicó que su principal motivación fue la defensa personal y únicamente 12 púgiles se interesaron por la participación en los juegos olímpicos.

Por lo que se refiere a los familiares de los boxeadores que practican actualmente algún deporte, se tiene en la Tabla 10 que de los atletas encuestados el 48 % no tiene familiares que realicen o hayan realizado actividades deportivas. Sin embargo, el otro 52 % de los boxeadores confirmaron que sí tenían familiares que practicaban algún deporte. Al mismo tiempo señalaron los deportes que practican, los cuales se observan de forma general en el Cuadro 1.

En esta lista se muestran los datos solicitados a los encuestados, donde señalan libremente los deportes que practican sus familiares cercanos, los cuales en su mayoría son individuales: atletismo, boxeo, ciclismo, fisiculturismo, karate, natación, taekwondo y tenis, así como juegos de pelota: basquetbol, beisbol, fútbol y voleibol

 

Necesidades de información

Los boxeadores amateurs, de acuerdo con los datos captados y mostrados en la Tabla 11 (página siguiente), necesitan mucha información sobre las técnicas de defensa, ataque y contraataque para realizar sus actividades deportivas; del total de los censados, 127 coincidieron en este aspecto, mientras que otros 98 consideran indispensable la información sobre nutrición, alimentación y dietas de entrenamiento. También 97 atletas opinaron que necesitan bastante información sobre las técnicas para golpear el saco y la pera.

En contraste 85 deportistas afirman que les interesa poco la información referente a las sustancias ilícitas y sobre drogas. Además se distingue en la tabla que los atletas le dan un puntaje muy similar a la incidencia de las trayectorias de boxeadores profesionales, pues 57 atletas señalaron que necesitan poca información sobre este aspecto, mientras que 52 expresaron lo opuesto.

Los resultados obtenidos muestran no sólo las distintas necesidades de información que consideran los púgiles para realizar sus actividades boxísticas, sino también en qué medida son aquéllas requeridas, lo que se midió en una escala que va de ninguna a poca, bastante y mucha, de ahí que se observe en la Gráfica 1 que los boxeadores le dan un porcentaje alto a tres elementos: 1) las técnicas de defensa, ataque y contraataque, 2) las técnicas de golpeo para el costal y la pera y 3) los aspectos de nutrición, alimentación y dietas de entrenamiento.

En contraste la información que menos solicitan los pugilistas es la referente a las sustancias ilícitas; sin embargo, se distingue un gran interés en el seguimiento de las trayectorias de boxeadores profesionales, pues cerca de un 50 % de los deportistas sostienen que necesitan mucha o bastante información, mientras que el resto considera que necesita poca o ninguna información en este aspecto. Por su parte los reglamentos técnicos y de competencia presentan una alta concordancia en todos sus niveles, y pasa lo mismo con los productos para entrenar y para entrar en las competencias.

Sin embargo las necesidades de información mencionadas en el estudio no son las únicas, pues existen otras que son de interés para los boxeadores. Así, se tiene que próximo a un tercio del total de los encuestados (32 %, 63) opinó que necesita otro tipo de información para desarrollar sus actividades deportivas, las cuales se pueden apreciar en el Cuadro 2.

Comportamiento informativo de los boxeadores

Con respecto al comportamiento informativo de los atletas se encontró lo que se muestra en las siguientes tablas con relación a las fuentes y recursos de información a los que acuden los boxeadores cuando tienen una necesidad informativa.

En la Tabla 12 se destacan los diferentes recursos y fuentes informativas a los que asisten con frecuencia los atletas para obtener la información que demandan sus actividades boxísticas. Así, el 97 % de los púgiles recurren al entrenador como principal proveedor de información; hombres y mujeres coinciden en este punto. Sin embargo menos del 20 % de los encuestados acude a bibliotecas o a familiares, amigos, cursos, seminarios, conferencias, talleres, libros, revistas, folletos, carteles y correos electrónicos para localizar información concerniente a esas actividades deportivas. Además, con base en los datos obtenidos se determinó que los boxeadores amateurs en promedio acuden o consultan cinco tipos de recursos para obtener información.

La Tabla 13 (página anterior) muestra la frecuencia de uso de los recursos de información bajo los siguientes parámetros: no usado, poco usado, bastante usado y de mucho uso. Como se puede apreciar recurrir al entrenador es muy frecuente para los boxeadores (128) cuando éstos tienen una necesidad de información. También es de bastante uso la consulta de información con otros púgiles (85); sin embargo el entrenador y otros atletas al encontrarse ubicados en el gimnasio hacen que este lugar se vuelva un recurso de información bastante frecuentado (73) por el hecho de que la información fluye ahí de forma oral entre los atletas y los entrenadores. En contraposición, la biblioteca no es usada (92) o es poco usada (71) para obtener información.

De acuerdo con los datos expuestos en la Tabla 13 se puede sintetizar que los folletos, carteles, cursos, seminarios, conferencias y talleres presentan una gran similitud en todos sus niveles, lo que indica que son poco usados, por lo cual menos del 20 % de los púgiles los aprovechan, y en esta misma situación se encuentran la biblioteca y los libros. Sin embargo los reglamentos presentan un mayor uso (40 %). Otros recursos de información que los deportistas utilizan en gran medida es la Internet, así como los videos y la televisión. Por su parte los médicos y las revistas se encuentran, como fuentes de información, a un nivel medio de uso (véase la Gráfica 2.

Por otra parte las revistas, libros, folletos, guías, reglamentos, normas y otro tipo de documentos que han consultado los boxeadores en la última mitad del 2012 para desarrollar sus actividades, fueron mencionados por menos de un cuarto del total de los púgiles (22 %, 43), quienes utilizan los periódicos (Esto y Récord principalmente), así como revistas (Box y lucha, Men's Health, Magazine AIBA), además de consultar los reglamentos de la AIBA y del Instituto del Deporte del Distrito Federal (IDDF); también destacaron que el entrenador proporciona guías de alimentación y referencias sobre libros de boxeo (Enseñanza básica del boxeo en Cuba, Deporte ilustrado, El negocio del dolor, entre otros).

No obstante, del total de los boxeadores entrevistados, menos de la mitad, el 37 %, 71, menciona que existen otros lugares donde obtienen la información que necesitan para realizar sus actividades deportivas. Éstas son la Internet, que comprende búsquedas en Google, Wikipedia, consultas de páginas web sobre boxeadores profesionales, promotoras de boxeo y asociaciones de boxeo. También ven videos de You Tube y consultan las redes sociales. Sin embargo cuando no pueden recurrir al entrenador para expresar sus necesidades de información recurren a los ayudantes del entrenador o a réferis y ex boxeadores. Por su parte los programas de televisión (ESPN, Box Azteca, Sábados de Corona, Boxeo en Cadena tres) les brindan información de forma general. Lo anterior demuestra que sí usan la información contenida en los medios electrónicos pero aún sin mucha profundidad, ya que parece que las fuentes personales y por tanto la información obtenida oralmente está presente mayoritariamente.

 

DISCUSIÓN DE RESULTADOS

Como se ha visto hasta el momento, la comunidad de boxeadores amateurs está conformada principalmente por varones y éstos constituyen un grupo socialmente joven. En cuanto al nivel de escolaridad la mayoría de los encuestados tiene estudios de preparatoria. Son varios los púgiles provenientes del Distrito Federal, el Estado de México, Sonora, Chihuahua entre otros estados, y a su vez se tiene un alto índice de competidores en las categorías de peso Welter y Ligero; en contraste las mujeres lo hacen en peso Ligero y Gallo. Por otro lado, el tiempo que destinan a entrenar es de 8 a 16 horas por semana. Existen varias razones para practicar boxeo amateur, sin embargo en México se hace principalmente por recreación, según contaron ellas y ellos.

Con respecto a las necesidades de información se tiene que los púgiles se interesan por las técnicas y tácticas de golpeo, y también son de interés otros temas como ejercicios complementarios para su actividad deportiva, los cuales buscan en los entrenadores e Internet, de los que obtienen las respuestas para sus necesidades de información.

Esta investigación se planteó como objetivo principal detectar las necesidades de información de los boxeadores amateurs en México, así como identificar cuál es el recurso de mayor uso en la búsqueda de información por estos deportistas. No encontramos en la literatura referentes con respecto a las necesidades de información y comportamiento en la búsqueda de información de boxeadores amateurs. Lo anterior demuestra que se carece de estudios sobre estos aspectos para este tipo de comunidades, lo que convierte a esta investigación en pionera en estudiar este tipo de comunidades.

Sin duda a la bibliotecología le es imposible conocer cada una de las diferentes comunidades de usuarios a los que atiende, lo cual desencadena que otras disciplinas aborden también el tema de las necesidades de información y el comportamiento informativo de los deportistas pero de forma muy ambigua, aunque esto sea justificable y dado que, en esencia, no persiguen ese objeto de estudio; por consiguiente las ciencias de la información tienen la tarea de consolidar las necesidades de información y el comportamiento informativo de los atletas, como hemos hecho aquí nosotros entre los púgiles.

Los boxeadores amateurs presentan necesidades de información así como comportamientos informativos únicos, razón por la cual la comunidad deportiva se distingue de otros grupos sociales. En esta línea, la evidencia obtenida a través de los cuestionarios ha arrojado que los seis temas sobre los que los boxeadores tienen mayores necesidades de información son: 1) técnicas de defensa, ataque y contraataque, 2) técnicas para golpear el costal y la pera, 3) conocimiento sobre nutrición y dietas de entrenamiento, 4) estudio sobre los reglamentos de competencia, 5) conocimiento sobre los reglamentos técnicos y 6) gimnasios para entrenar.

Estudios realizados por Hur, Ko y Claussen (2012), Park, Mahony y Kim (2011) y Scholl y Carlson (2012) sugieren que los atletas necesitan conocer el deporte que les interesa, a los jugadores y a los equipos, además de los productos derivados del deporte. Los resultados obtenidos en esta investigación coinciden en que la mayoría de los encuestados conocen el boxeo de forma general, que le dedican un mínimo de ocho horas a la semana de entrenamiento, y que muestran interés por saber de gimnasios donde poder entrenar, sedes de competencia, así como de ver exhibiciones de boxeo, y por consiguiente saben en qué consiste ese deporte.

Sin embargo un 70 % de los encuestados señaló que necesitan información sobre los productos para entrenar y sobre las competencias, a causa de que en el mercado se pueden encontrar distintos accesorios que facilitan las tareas y protegen a los pugilistas, como los sustitutos de vendas, las diferentes clases de protectores bucales, etc., esto concuerda con lo esbozado por otros autores extranjeros.

En contraposición los resultados obtenidos difieren en que los boxeadores necesitan información de los peleadores o de la trayectoria de los boxeadores, ya que se encontró que el 50 % de los encuestados dicen necesitar poca información sobre este aspecto, lo que contrasta con lo que parece ocurrir con otros atletas referenciados en la literatura internacional. Esto quizá se deba a que los deportistas analizados se interesaron en el boxeo como actividad recreativa y no con la intención de hacerse boxeadores profesionales, de ahí que muestren poco interés sobre el tema.

Por su parte, León (2012) y Werner (1998) indican que las técnicas de golpear el costal y la pera son vitales para incorporarse al medio boxístico, así como que los ejercicios de cuerda son emblemáticos del boxeo. El estudio realizado refleja que en verdad los púgiles requieren de esta información, ya que el 95 % manifestó tener interés sobre las técnicas de golpear el costal y la pera, y también sobre la forma de saltar la cuerda, considerando que este tipo de información es básico para el desarrollo del púgil.

Es indiscutible que los púgiles encuestados señalen que las técnicas de defensa, ataque y contraataque sea la información que más necesitan. Estos resultados son coherentes con lo expuesto por Hatmaker (2012, 2004), Hodges y Franks (2002), Patrick (2010) y Siric, Blazevic y Dautbasic (2008), quienes advierten que las técnicas y tácticas de golpeo son requeridas y esenciales en las actividades de los boxeadores. El boxeo es un deporte de combate con los puños, que incluye la obstrucción o el desvío de golpes (defensa), respuesta a los mismos (ataque), así como el intercambio de golpes en tiempo similar entre ambos combatientes (contraataque), además en las rutinas de entrenamiento con sparrings se practican esas técnicas. Así el boxeo se distingue de otros deportes de contacto, pues su ejecución se realiza principalmente con brazos y manos y por lo tanto implica las técnicas de golpeo.

Con respecto a la nutrición, dietas de entrenamiento y bebidas rehidratantes, encontramos que más del 70 % de los deportistas encuestados necesitan mucha información sobre estos temas, y a su vez coinciden con estudios de Diehl et al. (2012), Heaney et al. (2011), Pumpa et al. (2012) y Torres–Mc–Gehee et al. (2012). El boxeo es un deporte en el cual se compite por categorías de peso, sin embargo, para su cuidado es indispensable una alimentación balanceada y una rutina variada de entrenamiento. Se sabe que los alimentos proporcionan energía para realizar las diferentes actividades, cuando el púgil tiene una alimentación deficiente así como un arduo entrenamiento o viceversa es seguro que el desempeño sea deficiente, pues el cuerpo resiente la pérdida o ganancia de peso. Con el esfuerzo físico realizado en el boxeo se tiende a la sudoración y con esto a una abundante pérdida de líquidos, electrolitos y glucosa que deben ser reemplazados con bebidas rehidratantes y en consecuencia el rendimiento aumenta, se retrasa la fatiga y se acelera la recuperación, lo que difícilmente se logra con el consumo de agua potable. Cabe mencionar que el consumo de alimentos y de líquidos varían de persona a persona dado el diferente metabolismo de cada quien.

Los boxeadores reportan necesitar bastante información acerca de las lesiones y los tratamientos para las mismas, lo cual concuerda con los estudios sobre medicina del deporte (Gambrell, 2007; Steffen y Engebretsen, 2010), ya que por ser un deporte que se practica con golpes dados con los puños, algunos de ellos pueden ocasionar serias lesiones; los amateurs tienen que tener conocimiento e información acerca de éstas para no tener que abandonar esta actividad por lesiones, y ser capaces de poder reconocer los síntomas cuando exista una lesión grave provocada por los golpes recibidos en una competencia o bien poder ellos mismos encontrar el remedio o procedimiento que les permita sanar.

Las pruebas antidopaje practicadas a los participantes en las competencias son importantes para los atletas según algunos autores (Hanstad y Loland, 2009; Hanson, 2009; Thomas et al., 2011), pues sirven para detectar el uso de drogas que pueden poner en peligro la vida del atleta mientras practica su deporte, y también para evitar que los contendientes tengan cierta ventaja con sus rivales debido a sustancias que aumentan el desempeño físico. Sin embargo esto no coincide del todo con los boxeadores amateurs encuestados, quienes dicen sólo necesitar poca información al respecto de dichas pruebas así como sobre las sustancias ilícitas cuyo consumo no permite el reglamento para los participantes en un torneo; quizá este conocimiento debe estar presente en los boxeadores profesionales con mayor intensidad que en los amateurs. Con todo los boxeadores amateurs requieren de bastante información para poder competir en los torneos, lo cual concuerda con el supuesto establecido de que necesitan conocer la información reglamentaria del deporte que practican.

Por otro lado y con respecto al comportamiento en la búsqueda de información, la fuente de información más usada por los boxeadores amateurs es, con mucha ventaja, el entrenador, así como los compañeros; ambos se encuentran ubicados en el mismo espacio físico, que es el gimnasio, por lo cual se podría decir que es lógico pensar en tal comportamiento; igualmente la información así trasmitida es oral, visual y no escrita, y se trasmite directamente de forma rápida y oportuna, por lo que se podría pensar que el uso de la biblioteca es muy poco y que por lo tanto no es adecuadamente explotada para obtener la información que les exige su ambiente deportivo.

Estos resultados concuerdan con lo señalado por diversos autores, con respecto a los atletas (no boxeadores) para quienes los entrenadores, Internet, médicos, familiares, otros deportistas, cursos, centros de medicina del deporte y revistas, entre otros, son sus fuentes de información. Las revistas y otros recursos como los cursos, eventos, etc., no son usados por los boxeadores, pero sí por otros atletas, según estudios extranjeros. En cuanto a la Internet y los documentos electrónicos, todo parece indicar que sí son utilizados como recurso informativo para obtener la información que se necesita. Cabe mencionar que el universo de los atletas encuestados es joven, por lo cual tiene facilidad para utilizar los recursos de la Web. Así, puede decirse que el uso de Wikipedia, Google y otros recursos va en aumento por la misma facilidad que se tiene para obtener la información en este tipo de recursos, lo que concuerda de esta forma con lo expresado por diversos autores.

 

CONCLUSIONES

Con el análisis de los resultados de esta investigación se puede concluir lo siguiente:

1. Las necesidades de información que tienen los boxeadores amateurs de México tienen que ver con:

a) las técnicas y tácticas de defensa, ataque y contraataque y de golpeo al costal y la pera;

b) información sobre nutrición y dietas para el entrenamiento;

c) información sobre los diferentes reglamentos que se tienen para las competencias a este nivel;

d) la necesidad de conocer los datos acerca de los gimnasios donde puedan practicar ese deporte;

g) información sobre aquellos aspectos de los ejercicios que complementan la formación de un boxeador en el nivel amateur;

h) información sobre los productos que los ayudan en su entrenamiento;

i) conocimiento de las competencias que se llevan a cabo a nivel nacional e internacional, e

j) información sobre todo lo relativo al tema de las lesiones y el tratamientos de las mismas.

2. Sólo pocos de los amateurs requieren información sobre las sustancias permitidas y las ilícitas, debido a que ellos no son deportistas para competencias profesionales.

3. Entre las fuentes y recursos de información a los que acude el boxeador amateur para satisfacer su necesidad informativa se encuentran:

a) El entrenador como la principal fuente de información de los boxeadores, por lo que sería importante realizar una siguiente investigación para conocer qué tan informados se encuentran los entrenadores pues son ellos quienes influyen directamente en el boxeador.

b) La información oral y visual, más que la escrita, es la usada por los boxeadores amateurs, esto puede ser así debido a que ésta fluye dentro de los gimnasios que es donde se encuentran tanto los boxeadores como sus entrenadores.

c) La biblioteca y otro tipo de unidad de información no forman parte de los recursos que utilizan, hasta este momento, los boxeadores amateurs.

d) En cambio, otro recurso informativo que sí es utilizado es la Internet, donde los pugilistas buscan la información que necesitan usando Google o Wikipedia.

e) Las revistas, libros, folletos y otros recursos como los eventos, seminarios, conferencias, cursos, etc. son utilizados escasamente por estos atletas.

4. Los resultados de esta investigación permiten tener una visión panorámica, con este primer acercamiento a las necesidades de información de estos atletas, creemos que por ello se podría iniciar una toma de decisiones con respecto a las unidades de información (bibliotecas y centros de documentación) que atienden a esta comunidad, ya que para empezar se hace necesario que se lleven a cabo estudios sobre los usuarios de la información entre los boxeadores amateurs.

 

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NOTAS

*Los autores quieren expresar su agradecimiento al Presidente y al Vicepresidente ejecutivo de la Federación Mexicana de Boxeo de Aficionados (FMBA), lic. Ricardo Contreras Hernández y lic. Juan Francisco García Guerrero, respectivamente, así como al Presidente de la Asociación de Boxeo de Aficionados de la Universidad Nacional Autónoma de México (ABAUNAM ), lic. Antonio Solórzano González y al Entrenador en Jefe Antonio Solórzano Uzeta, y al entrenador independiente de jujitsu Fernando Maldonado Chávez, quienes cooperaron y mostraron interés para hacer posible este estudio.

1 Abordar esta comunidad de atletas amateurs nos permitirá observar los elementos que pueden probar modelos teóricos establecidos como el modelo NEIN (sobre las necesidades de información) en un grupo no académico, como es el caso, ya que éste ha sido visto y contrastado con diversas investigaciones y con grupos académicos. Cfr. Calva González (2004).

2 El sparring es una simulación o ensayo de un combate entre dos peleadores con el fin de ayudar a perfeccionar la técnica del boxeador que estará próximo a competir (Werner, 1998). También se conoce como sparring partner a una pareja de entrenamiento (Simon & Schuster's International Dictionary, 1973).

3 Salvador Enrique Vázquez Moctezuma aportó datos empíricos sobre los boxeadores, debido a su conocimiento, experiencia y entrenamiento en este deporte, que lleva a cabo en varios gimnasios de la UNAM y otros gimnasios públicos de la ciudad de México.

4 Término usado para identificar a los boxeadores, también la palabra pugilismo es utilizada para referirse al boxeo.

5 Salvador Enrique Vázquez Moctezuma es boxeador amateur y estudiante del Posgrado en Bibliotecología y Estudios de la Información en la UNAM, y es quien nos proporcionó muchos datos sobre los boxeadores debido a su conocimiento, experiencia y entrenamiento en este deporte.

6 El hecho de encontrarse inmerso en el ambiente boxístico amateur aseguró que se tuviera acceso a todos los atletas para la aplicación del instrumento.

7 Las categorías y rangos de peso son los que establece la Asociación Internacional de Boxeo para cualquier competencia (AIBA, 2010).

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