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vol.37 número2López Férez, J. A., Galeno. Preparación y constitución de textos críticos, entrega y publicación de obras propias o ajenas, Madrid, Ediciones Clásicas, 2018, 230 págs., ISBN: 978-84-7882-823-4. índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
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Nova tellus

versión impresa ISSN 0185-3058

Nova tellus vol.37 no.2 México jul./dic. 2019

http://dx.doi.org/10.19130/iifl.nt.2019.37.2.829 

Reseñas

Sierra Martín, César, Tucídides Archaiologikós. Grecia antes de la Guerra del Peloponeso, Zaragoza, Libros Pórtico, 2017, xv + 100 págs., ISBN: 978-84-7956-167-3.

Álvaro M. Moreno Leonia  *
http://orcid.org/0000-0002-4427-9934

aUniversidad Nacional de Río Cuarto-Universidad Nacional de Córdoba-Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, República Argentina, moreno.leoni@gmail.com

Sierra Martín, César. Tucídides Archaiologikós. Grecia antes de la Guerra del Peloponeso. ,, , Zaragoza: Libros Pórtico, 2017. xv + 100p. ISBN: 978-84-7956-167-3.

Palabras clave: Tucídides; historiografía antigua; pasado

Keywords: Thucydides; Ancient Historiography; Past

Es frecuente toparse con opiniones sobre el carácter agotado de ciertas temáticas y autores en la historia antigua clásica, que no puede decirse nada nuevo o añadirse al conocimiento de los mismos y que, por lo tanto, es preferible escoger otros temas menos transitados. Sin embargo, a menudo surgen estudios que nos muestran patentemente cuán errado es este preconcepto, que pareciera reducir el conocimiento histórico a un proceso lineal de simple acumulación y dejar de lado las inagotables posibilidades de nuevas preguntas a las fuentes. Considero que éste es el caso del libro de César Sierra Martín, Tucídides Archaiologikós. Grecia antes de la Guerra del Peloponeso, puesto que el especialista demuestra en esta concisa obra, con planteos directos e incisivos, y siempre precisos, que estamos lejos de agotar a un autor tan polifacético y complejo como el historiador ateniense.

El objetivo de Sierra Martín es abordar la obra de Tucídides, pero se aleja explícitamente de la clásica visión del historiador como un modelo de “racionalismo” y de abordaje “científico” de la historia del tiempo presente, es decir, de la Guerra del Peloponeso, que vivió y en buena medida contribuyó a crear como acontecimiento. Así, el investigador busca explorar al Tucídides historiador del pasado remoto. Este cambio de foco permite matizar una oposición fuerte y clásica entre Tucídides y la ciencia jonia, en la que se destaca el contraste competitivo con la figura de Heródoto. En efecto, en las digresiones sobre el pasado remoto, que no son pocas en el libro I, no sólo el pasado al que se busca acceder es distinto, más lejano, difuso, lábil, y menos seguro en términos de la evidencia que proporciona, sino que las herramientas para asirlo y traducirlo en un relato histórico con suficiente autoridad son también diferentes. Bartold Niebuhr alguna vez escribió sobre Tucídides: “es el primer y verdadero historiador [...] es el Homero de los historiadores”.1 Al hacerlo, Niebuhr llamaba la atención a su auditorio sobre su modo concreto de escribir la historia; pero también se estaba identificando con una opción de perfecta convergencia entre res gestae e historia rerum gestarum, que delineaba una pretensión de unidad entre el tiempo de los hechos y el de la narrativa.2 Volver sobre la mirada al pasado remoto por parte de Tucídides, por lo tanto, constituye un verdadero y necesario quiebre con la aproximación moderna a dicho historiador como modelo temporal para los historiadores decimonónicos.

Es conveniente mencionar la estructura general del libro. Tucídides Archaiologikós cuenta con un prólogo a cargo de B. Antela Bernárdez (pp. xiii-xv), una “Introducción” (pp. 1-12) y 6 capítulos: “La memoria remota: la ‘arqueología’ ” (pp. 13-23); “La memoria no tan remota: la tiranía” (pp. 25-30); “La memoria reciente: la ‘pentecontecia’” (pp. 31-51); “La memoria inmediata: los hechos de Corcira y Potidea” (pp. 53-65); “Las digresiones geográficas: Acarnania y Sicilia” (pp. 67-76); y, finalmente, “El sueño de Jerjes: Tucídides y lo mítico” (pp. 77-88). Cierran el libro la “Bibliografía” (pp. 89-98) y un útil “Índice de pasajes citados” (pp. 99-100).

Según advierte el autor, “las genealogías de héroes, las fundaciones de ciudades y el relato del pasado remoto están presentes en su obra” (p. 10). Ahora bien, como deja claro Sierra Martín a lo largo de su trabajo, este recurso al pasado remoto siempre es concebido por Tucídides como “una herramienta auxiliar” del discurso histórico, que se encuentra subordinada a la interpretación y explicación de problemas situados en el presente o en el pasado reciente, que llaman la atención del historiador ateniense: “siempre hay una propuesta o tesis inicial que precisa una demostración retrocediendo en el tiempo” (p. 77). Así, a través de un recorrido por los acontecimientos que configuran en la obra una memoria remota, una no tan remota, una reciente y una inmediata, Sierra Martín indaga sobre los vínculos entre estos saltos en el tiempo y la tesis inicial o propuesta que Tucídides necesita siempre demostrar retrocediendo en el tiempo.

El autor explica lo importante que es atender algunos puntos: 1) La “arqueología” como puesta en evidencia de la debilidad de los antiguos en comparación con el poder de los combatientes en la Guerra del Peloponeso; 2) la digresión acerca de los “tiranicidas” como la demostración de la ignorancia del dêmos sobre su pasado y como modo de echar por tierra rumores infundados en torno a una nueva tiranía; 3) el porqué de la llamada “pentecontecia” como la demostración lógica y cronológica del origen del arché ateniense; y 4) el excurso sobre Sicilia como contribución para poner en evidencia el carácter ilógico de la campaña ateniense en la isla y la ignorancia del pueblo acerca de los verdaderos recursos de este territorio mediterráneo. En general, salvo la “única y exótica excepción” del relato de Alcmeón en Acarnania, el recurso al pasado parece estar subordinado a una vocación presentista tucididea.

El estudio enfatiza, como señalamos, el carácter superficial de la idea clásica de ruptura absoluta entre el enfoque de Heródoto y el de Tucídides, sobre todo, porque el autor advierte que los procedimientos del historiador ateniense se parecen a los del halicarnaseo cada vez que entra en contacto con realidades pretéritas. Incluso, llama la atención sobre el concepto más amplio de historicidad manejado por el ateniense con respecto a Heródoto, tal como ocurre en el caso de la figura de Minos y el carácter histórico de su talasocracia (pp. 22-23). Sin embargo, creo que es en el caso de las digresiones geográficas y etnográficas en las que este contacto entre los modelos de los historiadores se vuelve más nítido. El autor lo sostiene de ese modo en el caso de la breve digresión sobre Acarnania y también en el de la realizada acerca de Sicilia en el libro VI. En éstas, Sierra Martín detecta, en efecto, una “proximidad con la historiografía jonia” (p. 69).

Ahora bien, muestra con claridad cómo la digresión sobre Sicilia tiene “una lógica dentro del discurso histórico” (p. 71). En ese sentido, hay una evidente comprensión del carácter integral de las digresiones en la narrativa, que permite al historiador, mediante un procedimiento descriptivo específico, establecer un nuevo punto de partida para el relato dentro de las opciones del género historiográfico.3 Tal digresión está justificada por la “ignorancia” del pueblo ateniense en torno al tamaño y los recursos de la isla mediterránea. Al mismo tiempo, para lograr este objetivo presentista, el discurso se inserta en la tradición mítica y etnográfica, de la cual parte para iluminar el presente. Al introducir una digresión de corte etnográfico y geográfico, es posible que Tucídides necesitara apelar a un discurso común, que orientara a sus lectores; pero, al hacerlo, revela también que en su obra no existe una ruptura historiográfica total con el pasado, como bien muestra Sierra Martín.

¿Dónde reside, pues, la novedad del procedimiento historiográfico de Tucídides? El especialista se aparta en su planteo de las clásicas tesis que, desde Georg F. Creuzer y Felix Jacoby, han creído reconocer en el historiador ateniense el triunfo de la historia racional, orientada a alcanzar la verdad y a dejar atrás el mito. Tucídides fue más bien hábil, asevera el autor, en eliminar “toda duda sobre su discurso y se erigió como el maestro de la verdad” (p. 88). Es decir, tenemos que ver al ateniense como el inventor del “historiador como intérprete autorizado del pasado” (p. 88). Así, Tucídides borró las diferentes lecturas posibles de los hechos, según los distintos testimonios y tradiciones, y dejó al lector ante una sola interpretación autoritativa, la propuesta por el historiador que, en el libro I, se basó nada más en la conexión inteligente de “indicios” que permitieron configurar su discurso histórico.

Desde mi punto de vista, Sierra Martín ha escrito un libro a la vez profundo y agradable. Sin abusar del lector, con un texto ameno y bien escrito, ha sido capaz en unas cuantas páginas de trazar un interesante itinerario historiográfico a través de un inusual foco en la mirada de Tucídides hacia el pasado remoto. La lectura atenta de estos pasajes, especialmente ubicados en el libro I en torno a la llamada Arqueología, ha permitido descubrir procedimientos y formas de aproximación al pasado que se diferencian muy poco de lo realizado por Heródoto y la historiografía jonia, y ha arrojado luz sobre algunos procedimientos narrativos de construcción de la autoridad como historiador.

En suma, Tucídides Archaiologikós. Grecia antes de la Guerra del Peloponeso constituye un importante aporte al conocimiento de la historiografía antigua en general y de la obra del historiador ateniense en particular. Por todos los motivos expuestos, este libro merece una lectura cuidadosa y debe estar entre los anaqueles de las principales bibliotecas académicas.

Bibliografía

Lianeri, Alexandra, “Historia Magistra Vitae, Interrupting: Thucydides and the Agonistic Temporality of Antiquity and Modernity”, History and Theory, 57/3, 2018, pp. 334-336. [ Links ]

Marincola, John, “Genre, Convention, and Innovation in Greco-Roman Historiography”, in Christina Kraus (ed.), The Limits of Historiography: Genre and Narrative in Ancient Historical Texts, Leiden, Brill, 1999, pp. 281-324. [ Links ]

Niebuhr, Barthold Georg, Lectures on Ancient History, vol. 1, trad. Leonard Schmitz, London, Taylor, Walton and Maberly, 1852. [ Links ]

3Sobre la flexibilidad del género como “estrategia de composición literaria”, según la idea de Gian B. Conte, y el lugar de las “digresiones” o, más bien, secuencias no narrativas en las obras históricas antiguas: Marincola 1999, pp. 302-303.

Recibido: 06 de Marzo de 2019; Revisado: 07 de Abril de 2019; Aprobado: 25 de Junio de 2019

*Álvaro M. Moreno Leoni es doctor en Historia y profesor de historia antigua en las Universidades Naciona les de Córdoba y de Río Cuarto, e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Argentina. Actualmente dirige el proyecto de investigación “Libertad, imperio y civilización. Una aproximación conceptual a la construcción occidental de la historia antigua clásica” (PICT 2016 N° 1396). Ha impartido cursos de grado y posgrado en Ar gentina, México y Chile. Ha publicado artículos sobre historia e historiografía helenística en el Reino Unido, Italia, España, Portugal, México, Chile, Brasil y Argentina. Es autor del libro Entre Roma y el Mundo Griego. Memo ria, autorrepresentación y didáctica del poder en las Historias de Polibio (2017) y coeditor de numerosos volúmenes colectivos.

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